AÑO 2020 DE NUESTRO SEÑOR: EL NUEVO ORDEN CORONA AL VIRUS

Der Landsmann

Si la cinematografía es un barómetro de la sociedad, resulta curioso que durante los ‘felices veinte’ el cine europeo produjera cintas como un ‘Nosferatus’, vampiro tan expresionista como el médico alemán ‘Caligari’, ‘La parada de los monstruos’ o el ciclo del Doctor Mabuse, sin olvidar las primeras versiones de Frankenstein y su monstruo, la amplia gama de vampiros (a lo Lon Chaney , a lo Lugosi, etc.) y aquel inolvidable ‘M. El vampiro de Dusseldorf’, películas todas ellas que demostraban la verdadera situación de la sociedad europea más allá de la inconsciente alegría y del delirio consumista que ya entonces se presentía.

Fue Jaspers quien, en su “Origen y meta de la historia’, puso el dedo en la llaga demostrando que el horrible drama de la I Guerra Mundial no había sido superado todavía: ‘Después de la guerra cayó el crepúsculo sobre todas las civilizaciones. Presentíase el fin de la humanidad de esa encrucijada en que vuelven a fundirse para desaparecer o para nacer de nuevo, todos los hombres, todos los pueblos. No era aún el fin pero en todas partes se admitía ya ese fin como una posibilidad. Todos vivíamos esperando en una angustia espantosa o en un fatalismo resignado”.

Los millones de muertos de Verdún y del Marne, los hombres que fueron sepultados a miles bajo las trincheras, los que sucumbieron en las insensatas cargas a la bayoneta, fueron una visión excesivamente aterradora para aquella generación y las venideras. Los monstruos, los seres aberrantes que el cine recreó no eran más que la sublimación en el celuloide de aquel estado de espíritu.

En los últimos días, vemos como los infectados por COVID-19 crecen exponencialmente en número y muchos ven señales apocalípticas en ello. Cierto es que, guerras y pestes, han sido un factor importante de control demográfico, pero, como bien me comentaba mi padre días atrás, la peste generalmente se lleva a los viejos, y la guerra a los jóvenes.

Si hablamos de pestes, la historia tiene un rico historial de ellas. Hagamos un pequeño repaso:

    • La viruela: se cree que apareció en el 10.000 a. de C. Llegó a ser tan mortal que tan solo el 30% de los afectados conseguía sobrevivir, muriendo por las altas fiebres, deshidratación y complicaciones derivadas. Especialmente terrible fue el siglo XVIII, donde la viruela literalmente conseguía diezmar a las poblaciones afectadas. Se calcula que ha matado a más de 300 millones de personas a lo largo de toda su historia.
    • El sarampión: causante de la segunda mayor pandemia de la historia. No tiene en sí una cura específica y, al igual que con el ébola, lo único que podemos hacer es prevenir el contagio. La enfermedad se conoce desde hace más de 3000 años y su principal problema es la alta tasa de contagio. Hasta el momento ha matado a más de 200 millones de personas y todavía no se ha erradicado.
    • La gripe española: acabó con la vida de entre el 3% y el 6% de la población mundial. Entre 1918 y 1920 se calcula que murieron entre 50 y 100 millones de personas en todo el mundo.
    • La Peste Negra: Esta enfermedad es causada por Yersinia pestis, que es una bacteria, no un virus y un agente todavía activo en poblaciones pequeñas y zonas rurales. La Peste Negra o Bubónica, fue la pandemia de peste más letal de la historia, 75 millones de personas que sucumbieron durante la mitad del siglo XIV.
    • El VIH o Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida): es la quinta pandemia mundial más importante, ha matado en el mundo a más de 25 millones de personas y actualmente todavía sigue siendo un peligro. Detalle curioso es que el virus podría tener un origen artificial, de laboratorio.
    • La Plaga de Justiniano: Esta pandemia, como su nombre indica, comenzó allá por el siglo VI, en el Imperio Bizantino. Aunque no se tiene la certeza absoluta, probablemente la peste fue causada por una cepa de Yersinia pestis, la misma bacteria causante de la Peste Bubónica o Negra. Probablemente matara casi a 25 millones de personas en el Mediterráneo hasta que se mitigó por fin en el siglo VIII, y llegó a destruir hasta la cuarta parte de toda su población.
    • La tercera pandemia: Así se denomina comúnmente a la tercera pandemia de peste bubónica que comenzó en la provincia de Yunnan en China en el siglo XIX. Esta pandemia estuvo activa hasta 1959 y provocó en apenas una decena de años la muerte de más de 12 millones de personas. En esta ocasión le tocó el turno a Asia, donde Manchuria y Mongolia fueron las zonas más castigadas por la pandemia.
    • El tifus: Normalmente afecta a poblaciones rurales o muy aisladas debido a los vectores principales y a sus reservorios animales. Aunque el tifus ha matado a más de 4 millones de personas a lo largo de su historia, no supone un peligro demasiado presente en el mundo moderno.
    • El Cólera: es una pandemia actual causada por Vibrio cholerae, una bacteria. El Cólera cuenta con tres grandes pandemias, ocurridas en el siglo XIX y epidemias muy extensas en el siglo XX cuya suma total supera los tres millones de muertos.
    • La gripe de Hong Kong: Esta es una pandemia más de gripe, causada muy probablemente por una variación de la Gripe A H3N2. Esta variante, que apareció durante el verano, podría ser una cepa mutante que se propagó en muy poco tiempo por todo el mundo siguiendo las mismas líneas de difusión que la llamada fiebre asiática de 1957. Esta pandemia de gripe se llevó por delante casi a un millón de personas en muy poco tiempo, y es una de las razones por las cuales saltan las alarmas cada vez que se habla de la gripe, o de la gripe aviar.

También aparecen los que relacionan las fechas y llegan a la conclusión de que hay una pandemia global cada 100 años, tomando en cuenta los siguientes datos:

    • 1720: la última pandemia de peste bubónica a gran escala, también llamada  la gran peste de Marsella. (100.000 muertos en Marsella).
    • 1820: pandemia de cólera que tuvo lugar en Asia, (Tailandia, Indonesia y Filipinas). (100,000 muertos en Asia).
    • 1920: la  gripe española, infectó a 500 millones de personas y mató a más de 100 millones de personas en el mundo, esta pandemia fue la más mortal de la historia.
    • 2020: China se enfrenta a una gran pandemia, 5 ciudades chinas de 11 millones de habitantes están en cuarentena, completamente aisladas del resto del mundo. El Coronavirus es la pandemia actual.

Llama poderosamente la atención que todo el trayecto recorrido hasta ahora es idéntico al desarrollo del film “Contagio” (2011), desde el “inicio” “murciélago-cerdo” en una provincia China, la consiguiente pandemia a nivel mundial y la muerte de 25.000.000 de personas en menos de un año.

No se termina de entender si es un virus de diseño o no. China por lo pronto, salió fortalecida económicamente de la pandemia. ¿Pero qué ocurre en el resto del globo? ¿Cómo reaccionan las distintas sociedades ante la cuarentena impuesta por las autoridades?

    • Rusia: tiene un alto porcentaje de acatamiento. Putin ha tomado muy seriamente la situación mundial y ha hecho tomar conciencia a su pueblo de la gravedad de la pandemia. El alcalde de Moscú, Serguei Sobyanin, firmó un decreto el 5 de marzo «Sobre la introducción de la alerta máxima». El documento obligaba a quedarse en casa a los que llegaron de China, Corea del Sur, Irán, Italia, Francia, Alemania y España. El ayuntamiento moscovita avisó que están utilizando cámaras de reconocimiento facial para detectar al confinado que abandone su lugar.  La caza a los infractores aumentaron los miedos a la enfermedad, también buscarán potenciales infectados con redadas «en lugares de residencia, en lugares de trabajo, en el metro». La medida no hace distinciones entre rusos y extranjeros. Fueron tajantes en su mensaje a los turistas: «Abstenerse de hacer este viaje. En este momento no se debe hacer turismo». La pena más grave, de cinco años, se da en caso de escapar de la cuarentena doméstica, infectar a alguien y que la persona infectada muera. Si las acciones de la persona enferma sólo condujeron a la infección múltiple de otras personas, sin muertes, afronta una multa de hasta mil euros al cambio actual, trabajo comunitario o un año de privación de libertad. Estos castigos están previstos en el artículo 236 del Código Penal de la Federación de Rusia sobre violación de las normas sanitarias y epidemiológicas. En el aeropuerto se pide a los pasajeros que vienen de países de riesgo que rellenen cuestionarios. Los fotografían de frente y de perfil, toman análisis de cada uno y prometen que los resultados se conocerán en seis horas. Si se detecta riesgo se ordena a todos los pasajeros que permanezcan en cuarentena en casa durante las próximas dos semanas. El Ministerio de Salud en Moscú detalla que el gobierno ruso ha incluido el coronavirus en la lista de enfermedades que representan un peligro para otros, y que «la violación de la ley conlleva responsabilidad». Los jefes de las regiones rusas recibieron instrucciones de «introducir medidas restrictivas rápidamente». En caso de peligro de propagación de enfermedades infecciosas, el derecho a la libertad de circulación puede limitarse de conformidad con la ley.
    • Alemania: prioriza los exámenes de diagnóstico y demuestra que no es solo una buena manera sino un componente esencial de la lucha contra la pandemia, los alemanes se estaban preparando incluso antes de que el coronavirus llegara al país, Alemania tiene la capacidad de realizar 160.000 exámenes de diagnóstico por semana. En las calles de Alemania no se permitirá que haya grupos de más de dos personas, a menos que se trate de miembros de una misma familia. Tiene la mayor concentración de hospitales en Europa: 1.900 para sus 82 millones de habitantes y 28.000 camas en Unidades de Cuidados Intensivos. Aunque los exámenes pueden llegar a ser costosos, el ejemplo alemán de examinar de forma gratuita a los ciudadanos, debe ser tomado globalmente ya que puede ayudar a minimizar los efectos negativos de la pandemia sobre la economía.

En contraposición tenemos a los países latinos en los cuales no se toma con la seriedad que corresponde esta pandemia. Es la diferencia entre una mentalidad nacionalista y con respeto al bienestar común de la sociedad y aquellos gobernados por regímenes sinárquicos que al contar con recursos naturales siguen al pie de la letra las directivas del Nuevo Orden Mundial de reducir su población para economizar recursos que deben ser exportados para usufructo de su gente.

    • Argentina: es un típico caso de ello, estamos bajo una orden gubernamental de cuarentena y sin embargo se observan colas de 5 cuadras en los cajeros automáticos en los cuales se ve mayoría de jóvenes que buscan cobrar sus planes sociales, sin respetar las distancias mínimas, sin los recaudos para evitar el contagio. Se ve demasiados vehículos circulando, gente en las calles, familias enteras fuera de su casa, niños sin protección. Si se quiere aplanar la curva van a tener que implementar un toque de queda y si aun así no se toma conciencia, se deberá llegar al estado de sitio con las fuerzas del orden patrullando las calles. Urge evitar el contagio masivo para el cual, a diferencia de los países anteriormente citados, no estamos preparados. El sistema sanitario, si se llega a tal estadio, va a colapsar inevitablemente. Nuestra sociedad ha perdido los valores, los códigos y toda ética.

La diversidad de nuestros problemas fluye de una insuficiente conciencia nacional, de la escasez de gente responsable de sí misma, que imponga el ritmo de su acción y de su espíritu al paso de la nación entera.

Ha muerto el soñar. Solo vive la bestia, la bestia salvaje que pisotea a los tímidos y a Los fuertes, a Los inocentes y a los culpables.

Todo titubea, el armazón de los Estados, las leyes de las relaciones sociales, el respeto a la palabra.

Sin amor, sin fe, el mundo se está asesinando a sí mismo.

El siglo ha querido, ciego de orgullo, ser tan sólo el siglo de los hombres.

Este orgullo insensato le ha perdido. Ha creído que sus máquinas, sus «stocks». Sus lingotes de oro, le podrían dar la felicidad. Y sólo le han dado alegrías, pero no la alegría, no esa alegría que es como el sol que nunca se apaga en los paisajes que antes, ha llenado de ardiente esplendor. Las tristes alegrías de la posesión se han endurecido como púas y han herido a los que, creyéndolas flores, las acercaban a su rostro…

Desaparecerá, porque era contraria a las leyes del corazón y a las leyes de Dios. Él solo, Dios, daba al mundo su equilibrio, dominaba las pasiones, señalaba el sentido de los días felices o desgraciados.

Aunque se reúnan todas las conferencias del mundo y se agrupen los jefes de Estado y los expertos, nada podrán cambiar. La enfermedad no está en el cuerpo. El cuerpo está enfermo porque lo está el alma. Es el alma lo que tiene que curarse y purificarse.

La salvación del mundo está en la voluntad de las almas que tienen fe.

Por Der Landsmann para SAEEG


Bibliografía:

  •  https://hipertextual.com/
  • Thule
  • América peligra – S. Borrego
  • Almas Ardiendo – L. Degrelle

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