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DANIEL HARO HARO, UNA VIDA CUIDANDO LOS OJOS

Francisco Carranza Romero*

En noviembre de 2025, mi esposa y yo, enterados de la delicada salud de la hermana Amparo, fuimos a su comunidad religiosa donde ella me entregó otro libro escrito por su hermano Daniel: «Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Este oftalmólogo de rica trayectoria profesional ya había escrito «Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008) y «Oftalmología en la altura» (2019).

¿Quién es Daniel Enrique Haro Haro? Es un profesional que vive ayudando a la gente en la conservación de la salud visual. Nació en la provincia andina de Carhuaz, (Áncash, Perú) en 1938. Egresado de la Facultad de Medicina de San Fernando, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y doctorado por la Universidad Cayetano Heredia. Ha participado activamente en la vida de la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO) ocupando varios cargos, vicepresidente de la Junta Directiva 1985-1987 y presidente de Junta Directiva 1995-1996. En junio de 2023 le encargaron hacer el himno de SPO, labor que cumplió con la ayuda de su hija Maribel. Mark Contreras (Universidad Nacional de Música) compuso la música del himno. Y en diciembre de 2023, con motivo de la celebración del Día de la Oftalmología fue cantado por Rocío Ardito, Gabriela Quezada y María del Carmen Quiroz.

En sus tres libros en orden retrospectivo, vemos sus investigaciones, esfuerzos y deseos de que la profesión médica esté al servicio de todos los que tienen problemas de salud.

«Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Dice con humildad: «No pretendo que esta publicación sea una historia, ni siquiera un relato o crónica del devenir oftalmológico peruano. Deseo que sea un intento de reactualizar nuestro ayer corporativo para reivindicar a personajes olvidados, a quienes les debemos gratitud eterna por lo que hicieron … a favor de la especialidad en nuestra nación» (p. 48). Nos comparte los datos históricos: «Durante el siglo XIX, la labor oftalmológica en nuestro país estaba a cargo de médicos y cirujanos generales que se encargaban de solucionar algunos problemas de la salud ocular de la población» (p. 8). La Cátedra de Oftalmología fue creada en 1871 en la Facultad de Medicina de San Fernando (UNMSM), siendo José María Romero el encargado de la cátedra. Y con justa razón él es reconocido como padre de la oftalmología peruana.

El 21 de agosto de 1941, en asamblea general, por el pedido de los médicos Jorge Valdeavellano y Carlos Yori se creó la Sociedad Peruana de Otorrinolaringología y Oftalmología juntando dos especialidades médicas. Esta convivencia duró hasta el 23 de diciembre de 1958 en que se separaron pacífica y amablemente. El 29 de diciembre del mismo año se fundó la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO). Presidente: Hugo Bayona. Secretario: Alberto Castillo. Y el 4 de enero de 1959 fue la Ceremonia de Instalación de la Primera Junta Directiva. Luego se preparó el estatuto y se eligió el símbolo de SPO.

El Estatuto tiene tres objetivos:

1. «Ético-deontológico y gremial, a fin de velar el ejercicio profesional con ética y decoro, … favoreciendo las relaciones personales e institucionales».

    1. «Científico-docente, para propender la elevación del nivel científico de la especialidad».
    2. «Preventivo-social, siguiendo los conceptos de medicina preventiva, … especialmente en los aspectos de la educación sanitaria» (p. 33).

El símbolo escogido para SPO fue «el ojo de Chavín» que aparece en el monolito conocido como el Lanzón de Chavín (1200 a. C. – 400 a. C.). Es el símbolo de la peruanidad.

«Oftalmología en la altura» (2019). Son los resultados de sus investigaciones en la región andina, cuna de las culturas Chavín, Huari, Tiahuanaco, Inca. Desde hace milenios mucha gente vive en la zona jalca (3000 – 4800msnm) donde las condiciones naturales afectan a la salud. Aquí está una enfermedad ocular: Glaucoma (quyru en quechua). Carnosidad en los ojos. El doctor Haro dice con conocimiento de causa: «El pterigión, afección ocular común en el Perú, tiene una connotación importante en la sierra, no por la gravedad de sus síntomas y signos, ni por las dificultades en su tratamiento quirúrgico, sino por la falta de atención primaria de salud ocular y la inequidad por parte del Estado en la atención de miles de pobladores de los andes, convirtiéndose en causa importante de ceguera» (p. 84). A mayor altura menos glaucoma; pero, «En el Perú, se calcula que el 20% de ciegos es por causa del glaucoma y se considera que igual porcentaje de la población… está en peligro de contraer esta terrible enfermedad. Por estas razones, el glaucoma debe ser detectado a tiempo» (p. 104). Él, como andino que es, denuncia el centralismo en el servicio de salud. “El pterigión, … causa de la ceguera en las comunidades andinas, por falta de humanidad y por inequidad en la atención de la salud de los peruanos que viven en lugares alejados» (p. 15). «En mi largo trajinar por la sierra desde niño… he mirado al Perú Profundo, donde millones de peruanos y peruanas viven privados de la atención primaria de salud, y tratan de aliviar sus dolencias como pueden por la inequidad existente» (p. 173). La injusta realidad social del Perú donde el paciente del área rural, para recibir la atención médica, debe hacer el largo viaje a la urbe donde están localizados los centros de salud.

Por sus servicios en las áreas rurales conoció las enfermedades del ojo de los pobladores y las formas de tratamiento tradicional. Además, pudo conocer las creencias relacionadas con la vista como «mal de ojo» u «ojeo» (ñawipa: lit. por el ojo, por la mirada). Descarga afectiva visual descontrolada a un ser que aún no ha desarrollado su defensa. Por algo, los que saben aconsejan que los niños no deben ser expuestos antes de que cumpla los tres meses. Y la persona mayor debe evitar la expresión de mucho afecto visual, verbal y gestual, ni tener mucho contacto porque lo enferma. La adultez no es sólo acumulación del tiempo vivido, es también la acumulación de conocimientos para no afectar a su comunidad. Los síntomas del mal de ojo: fiebre, vómito, diarrea, anorexia, insomnio y abulia. Su curación tradicional: una persona mayor ―después de lavarse bien las manos― frota todo el cuerpo del niño con granos de sal natural. Después de este acto el paciente comienza a sentir alivio: la fiebre comienza a bajar lentamente, cesan el vómito y la diarrea, se abre el apetito, duerme bien y tiene ganas de vivir que las expresa con sus movimientos y expresiones alegres.

La salud, educación y seguridad, desgraciadamente, no llegan a los pobres y a las zonas pobres y se han convertido en actividades privadas porque son buenos negocios.

«Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008). Hablando de los errores de los médicos que producen enfermedades (iatrogenia) reconoce con humildad que «La iatrogenia está latente en cualquier especialidad… Es evidente que cuando se recurre a la oftalmología, en forma arbitraria y desmedida, se originan … padecimientos iatrogénicos» (p. 186). «Algo más grave sucede en aquellas personas que hacen mal uso de lentes de contacto; ya que en Perú no sólo lo recetan los médicos oftalmólogos, sino los optómetras y ópticos» (p. 187). Y denuncia la cruda realidad: «A diario se comprueba… que individuos que no poseen la menor preparación ni la titulación correspondiente ejercen ilegalmente la especialidad, poniendo en grave riesgo la salud ocular de la población que acude a sus consultorios» (p. 190). Es el intrusismo de gente que comercializa la salud.   

Compartimos las preocupaciones del doctor Daniel Enrique Haro Haro. Los centros educativos en todos los niveles: Primaria, Secundaria, Estudios Superiores deben tener el objetivo principal: formar personas útiles para sí mismos, para la sociedad y para la naturaleza. Pero, como se ve en la realidad, el proceso educativo está formando a gentes sólo para ganar dinero como sea; porque el dinero se ha convertido en la medida del ser humano.

 

Referencias

Haro Haro, Daniel Enrique. Para una historia de la oftalmología en el Perú. Lima: Forma e Imagen, 2008.

Haro Haro, Daniel Enrique. Oftalmología en la altura. Lima: RF Publicaciones y servicios, 2019.

Haro Haro, Daniel Enrique. Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú. Lima: Lucent Peru S.A.C., 2025.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

EL XIV CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE VIETNAM Y EL PASO HACIA LA NUEVA ERA

Ruvislei González Saez*

Foto: VNA

 

En medio de las complejidades y conflictos globales y regionales, Vietnam inició el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista (PCV) desde el 19 hasta el 25 de enero. Con la participación de 1.586 delegados en representación de 5.6 millones de miembros del Partido el lema del magno evento es «unidad, democracia, disciplina, avance y desarrollo». El Congreso comenzó debatiendo importantes documentos como el Informe Político del Comité Central del XIII mandato, el Informe de resumen sobre algunas cuestiones teóricas y prácticas de la obra de la Renovación (Doi Moi) según la orientación socialista en los últimos 40 años en Vietnam, Informe de resumen sobre 15 años de implementación del Estatuto del Partido (2011-2025) y propuesta de directrices para la adición y reforma del Estatuto del Partido, así como Informe de evaluación sobre el liderazgo y la dirección del Comité Central del Partido del XIII mandato.

De manera especial, por primera vez, los documentos incluyen un programa de acción adjunto, en el que se definen claramente cada proyecto, el calendario y las responsabilidades de ejecución, garantizando que la Resolución pueda implementarse inmediatamente después del Congreso. El proyecto de los documentos fue sometido a consulta popular, recabando casi 14 millones de opiniones, lo que confirma un alto consenso entre la voluntad del Partido y el sentir del pueblo.

Para Vietnam el desarrollo de este importante evento constituye el momento clave para definir una serie de líneas de acción en el camino hacia la nueva era definida por la máxima dirección del país. Los documentos previstos a analizar, así como la nueva dirección a elegir para el período 2026-2031, dígase nuevo Buró Político y Comité Central, que a su vez será seguida en próximos meses por las próximas elecciones en la Asamblea Nacional del presidente de la Asamblea Nacional, presidente y primer ministro; serán claves para el liderazgo de las nuevas transformaciones a desarrollar. Vietnam no solo constituye actualmente un tigre asiático, sino que está entrando en una etapa de transformación como potencia media y ello implica reformular no solo proyecciones a lo interno, sino también su actuación en el entorno regional y global bilateral y multilateral.

El año 2025 constituyó un período de resultados alentadores para arribar a este congreso y proponerse metas ambicionas con grandes proyectos de infraestructuras. En 2025, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó el 8,02%, situándose entre los países con mayor crecimiento de la región y del mundo. El tamaño de la economía se situó en torno a los 514 mil millones de dólares, con un PIB per cápita estimado en 5.026 dólares, lo que incorpora a Vietnam al grupo de países de ingreso medio-alto. Los motores tradicionales del crecimiento continúan mostrando eficacia; Vietnam se encuentra entre los 15 países en desarrollo líderes a nivel mundial en atracción de inversión extranjera directa (IED) y entre las 20 principales economías del mundo en términos de volumen comercial. (VNA, 2026)

Para materializar el nuevo modelo de crecimiento, se redefinen con mayor claridad las funciones de los diferentes sectores económicos con el XIV Congreso Nacional del PCV. Cabe destacar que los documentos preliminares marcan un paso histórico al afirmar que el desarrollo de la economía del sector privado es uno de los motores más importantes de la economía. Esto representa una continuación y un avance del pensamiento del Partido, que pasó de simplemente reconocer al sector privado a considerarlo un motor importante, y ahora uno de los motores más importantes. Esta perspectiva allana el camino para mejorar los mecanismos y las políticas que permitan liberar plenamente el potencial de este dinámico sector, creando un entorno competitivo justo y saludable en el que todas las empresas tengan oportunidades de crecimiento.

Uno de los puntos más destacados a proyectar en el XIV Congreso Nacional es el objetivo de alcanzar una tasa media de crecimiento del PIB del 10 % anual o superior durante el período 2026-2030. Este objetivo de alto crecimiento se basa en un nuevo modelo de crecimiento, con la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como principales motores. Se trata de una orientación estratégica que transforma la economía de un desarrollo extensivo a uno intensivo, de la dependencia de los recursos naturales y la mano de obra barata a la dependencia del conocimiento, la tecnología y una alta productividad laboral.

Vietnam ha promovido una fuerte diplomacia económica en la que hasta la fecha, ha suscrito y participa en 17 Tratados de Libre Comercio (TLCs); mantiene relaciones diplomáticas con 194 países, incluidos todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas; ha establecido marcos de asociación integral o de nivel superior con 42 países, entre ellos 17 miembros del G20, y ha forjado asociaciones estratégicas integrales con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. (VNA, 2026)

Los borradores al XIV Congreso Nacional del PCV expresan la necesidad de enfocarse en el próximo período en la diplomacia económica y la diplomacia tecnológica. La diplomacia económica particularmente en el próximo período asume tres grandes responsabilidades: primero, contribuir a la configuración de un espacio estratégico que permita al país ingresar en una era de desarrollo fuerte, civilizada y próspera. Segundo, desempeñar un papel motor clave para atraer recursos, superar cuellos de botella y resolver los grandes desafíos con el fin de generar avances en el crecimiento y el desarrollo nacional, especialmente en la promoción de la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital y la transición verde. Tercero, construir una economía independiente y autosuficiente, así como impulsar de manera proactiva y activa la integración internacional. (VNA, 2026)

En todo este proceso el congreso persistirá en promover la política de la independencia nacional y el socialismo, mantener firmemente una política exterior de independencia, autodeterminación, multilateralización y diversificación, participar de forma proactiva y activa en la integración internacional, y ser amigo, socio confiable y miembro responsable de la comunidad internacional. Interesante es el impulso del «enfoque de las cinco más» que comprende: primero, ser más estratégico y perspicaz en el pensamiento, a fin de identificar oportunamente las nuevas tendencias, aprovechar de manera proactiva las oportunidades y contribuir a fortalecer la capacidad de adaptación de la economía. Segundo, actuar con mayor concentración y precisión en la definición de objetivos y soluciones, sobre la base de una estrecha vinculación con las metas de desarrollo del país en cada etapa. Tercero, ampliar y profundizar de manera más integral las relaciones con los socios, tanto en el conjunto de los vínculos como en cada ámbito de cooperación, especialmente en ciencia, tecnología, innovación y transformación digital. Cuarto, desplegar una implementación más decidida y creativa, garantizando una asignación clara de responsabilidades y alcanzando resultados sustantivos conforme al espíritu de las «seis claridades»: claridad en las personas, en las tareas, en las responsabilidades, en las competencias, en los plazos y en los resultados. Quinto, participar de forma más activa y responsable en los mecanismos de cooperación, los foros económicos y los asuntos internacionales y regionales de importancia estratégica, de acuerdo con nuestras necesidades, capacidades y condiciones, en particular en la gobernanza económica global.

De igual manera, la tarea de «asuntos exteriores e integración internacional» se ha definido, por primera vez, como «clave y regular», en igualdad de condiciones con la defensa y seguridad nacionales. En un mundo caracterizado por una integración cada vez más profunda y una competencia estratégica cada vez más intensa, este enfoque afirma que las relaciones internacionales no son solo una herramienta de cooperación, sino también un medio para salvaguardar la Patria «con anticipación y a distancia». Abre el camino a un marco estratégico más integral, que promueve una estrecha coordinación entre los tres pilares de defensa, seguridad y diplomacia para proteger mejor los intereses nacionales y étnicos.

En lo social, por primera vez, se articulan de forma concreta y sistemática un sistema nacional de valores, un sistema cultural, valores familiares y los estándares del pueblo vietnamita. El sistema nacional de valores se define como: paz, unidad, independencia, democracia, fuerza, prosperidad, prosperidad, civilización y felicidad. La cultura y las personas se identifican como la base, los recursos endógenos y una poderosa fuerza impulsora del desarrollo sostenible.

En este sentido, se proponen políticas innovadoras en educación y salud con objetivos muy específicos, que apuntan directamente a los derechos e intereses de la población. El proyecto aboga por la construcción de un sistema educativo nacional moderno, a la altura de los estándares regionales y mundiales, que incluya políticas humanas como la gratuidad de la educación para estudiantes desde preescolar hasta secundaria. En salud, el objetivo es lograr básicamente la atención hospitalaria universal y gratuita para el 2030. Estas decisiones no solo reflejan una profunda preocupación por el bienestar social, sino que también representan una inversión estratégica en el «capital humano», el recurso más valioso de la nación.

En materia de defensa y seguridad nacional, los documentos preliminares también demuestran un pensamiento innovador. Por primera vez, se afirma la frase «desarrollo revolucionario de la industria de defensa y seguridad», con el objetivo de construir una industria autónoma, autosuficiente, de doble uso y moderna. Esto refleja la determinación de Vietnam de desarrollar su propia industria y lograr la autosuficiencia tecnológica especialmente en el contexto de las guerras de alta tecnología.

Consideraciones finales

El XIV Congreso Nacional del PCV constituirá un evento histórico por trazar las nuevas directrices hacia la nueva era. Por primera vez, los documentos incluyen un programa de acción adjunto, en el que se definen claramente cada proyecto, el calendario y las responsabilidades de ejecución, garantizando que la Resolución pueda implementarse inmediatamente después del Congreso. Muchas de las metas son bien ambiciosas, pero de lograrse en los próximos años, Vietnam estaría entrando en una nueva fase de desarrollo.

Tras casi un siglo liderando a la nación a través de numerosos desafíos, el Partido se encuentra ahora ante una nueva misión histórica, guiar al país hacia una «era de ascenso», haciendo realidad la aspiración de un Vietnam fuerte, próspero y feliz para convertirse en país desarrollado en el 2045. En este proceso existen desafíos que el país debe seguir trabajando en el futuro como mantener la lucha contra la corrupción, mejorar la calidad de los recursos humanos, continuar perfeccionando los mecanismos para mejores condiciones en los negocios, impedir el endeudamiento que sobrepase los límites permisibles; promover la innovación y el desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial. Mientras en los externo, Vietnam debe continuar diversificando los mercados ante los desafíos del complejo escenario internacional y alejarse de los conflictos regionales y globales.

El Partido inició y lideró el proceso Doi Moi (Renovación) en 1986, una decisión histórica que generó un desarrollo sólido e integral en todos los ámbitos. Después de casi 40 años, Vietnam ha dejado de ser un país pobre y subdesarrollado y ha adquirido nueva fuerza e impulso. Ha logrado convertir a uno de los 15 países más atrasados del mundo en 1980 en una de las 20 economías más dinámicas del mundo en 2025. También logró reducir la pobreza del 80% de la población en 1985 al 1,3% en 2025.

Vietnam está entrando en una nueva era de desarrollo, marcada por fuertes aspiraciones y gran potencial. El XIV Congreso Nacional del PCV será decisivo en las transformaciones futuras, no exentas de desafíos internos y externos, especialmente, en un entorno actualmente bien complejo y de inestabilidad global. El país podría estar entrando en una de las fases más complejas de su proceso de Renovación, pero también la que podría llevarle por el camino del éxito y transformación de un tigre a un dragón asiático. El mundo estará observando más detenidamente en los próximos años a Vietnam.

 

* Doctor en Ciencias Económicas (2015). Jefe del Programa Sectorial de Relaciones Internacionales (Cuba). Investigador Titular del Centro de Investigaciones de Política Internacional y Profesor Titular del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Coordinador nacional de la sección cubana de la Asociación latinoamericana de Estudios Sobre Asia y África (ALADAA). Miembro de SAEEG.

 

Referencias bibliográficas

Nhan Dang. «El primer día de trabajo del XIV Congreso Nacional del Partido». Enero 2026. https://es.nhandan.vn/el-primer-dia-de-trabajo-del-xiv-congreso-nacional-del-partido-post86304.html#source=home%2Flatest-news. Hanoi, Vietnam.

VNA. «Premier destaca rol de diplomacia económica al desarrollo próspero de Vietnam». Enero, 2026. https://es.vietnamplus.vn/premier-destaca-rol-de-diplomacia-economica-al-desarrollo-prospero-de-vietnam-post231351.vnp. Hanoi, Vietnam.

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CUBA: SIN MADURO, CON TRUMP Y EN «ESTADO DE GUERRA»

Roberto Mansilla Blanco*

El secuestro de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero y el nuevo contexto político de distensión entre Venezuela y EEUU, ahora con Delcy Rodríguez como «presidenta encargada» en Caracas, es un escenario que afecta directamente a un tercer actor, Cuba.

Desde 2000, los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro mantuvieron con Cuba un Convenio Integral de Cooperación con el petróleo, la cooperación educativa, política, militar y de inteligencia como principales motores. El acuerdo implica el suministro a La Habana de unos 100.000 barriles diarios de petróleo venezolano a precios subsidiados.

Pero la crisis de 2026 ha dado un vuelco radical a esta situación. La caída de Maduro y el confeso interés del presidente estadounidense Donald Trump por el control de la industria petrolera venezolana colocan a Cuba ante la posibilidad de ver suspendida esta cooperación energética bajo presión de Washington, sumiendo a la isla caribeña en probablemente su crisis más acuciante desde la década de 1990.

En diciembre pasado, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció que Cuba sufría una acumulación de «adversidades y errores propios». Fiel al efectismo retórico, La Habana parece querer mostrar con esta declaración un argumento de mea culpa y de «rectificación de errores» ante sus ciudadanos, una estrategia que con frecuencia ya anteriormente utilizaran el desaparecido ex presidente Fidel Castro y su sucesor Raúl Castro, con la finalidad de blindar la capacidad del sistema socialista a la hora de ofrecer respuestas cada vez que ocurren crisis socioeconómicas.

No obstante, esta declaración está fuertemente contextualizada por una coyuntura sumamente crítica tras el constante «acoso y derribo» por parte de Trump contra el régimen cubano. Una posición igualmente impulsada por la estrategia intransigente del secretario de Estado, el cubano-estadounidense Marco Rubio, deseoso de observar un cambio de régimen en La Habana que obviamente favorezca los intereses estadounidenses.

Tras Venezuela, ¿caerá Cuba?

La crisis post-Maduro con un Trump que acecha constantemente coloca en el centro de atención la autoridad de Díaz-Canel y su capacidad para gestionar la peor crisis que está viviendo la isla caribeña desde la caída de la URSS y la instauración del Período Especial en la década de 1990.

El pasado 17 de enero, los medios estatales cubanos señalaron la aprobación del plan de Estado de Guerra durante una reunión del Consejo de Defensa Nacional ―órgano encargado de asumir el control del país durante desastres naturales o conflictos armados― «en cumplimiento de las actividades previstas para el Día de la Defensa» con el objetivo de «incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal».

En el marco de esta declaración del Estado de Guerra, la reciente reaparición pública de Raúl Castro supone una recuperación del simbolismo histórico revolucionario en un período crítico, con el asedio de EEUU y el abrupto cambio político en su aliado estratégico venezolano, aspecto que pone en riesgo el convenio energético.

Este cambio radical de escenario abre diversas interrogantes para Cuba, acrecentando la incertidumbre sobre qué es lo que puede suceder en la isla caribeña. Destacan en este sentido las siguientes interrogantes:

    • ¿Invadirá Trump a Cuba?; ¿habrá otra Operación Militar Especial por parte de Washington, esta vez contra el gobierno de Díaz-Canel?
    • La presión de Trump, ¿propiciara una apertura política calculada en Cuba, con liberación de presos políticos?; al igual que en el caso de la Venezuela post-Maduro, ¿habrá una distensión entre La Habana y Washington, motivada por razones humanitarias?; ¿se permitirá en Cuba una nueva etapa que eventualmente implique aprobar tímidas reformas hacia la propiedad privada con la finalidad de amortiguar la presión desde Washington?
    • El papel de Marco Rubio y el lobby «anti-castrista» en EEUU, ¿tendrá el mismo éxito que en Venezuela para presionar a Cuba y convertirla prácticamente en un nuevo «protectorado» estadounidense similar al que, al menos por ahora, se está observando en la Venezuela post-Maduro?
    • ¿En qué quedará el nivel de cooperación cubano-venezolano, especialmente en materia de inteligencia?; en este nuevo contexto post-Maduro, ¿es Delcy Rodríguez una aliada fiable para La Habana?
    • Finalmente, ¿puede reproducirse en Cuba un escenario de protestas y rebelión similar al que actualmente se observa en Irán?

En las redes sociales han aumentado todo tipo de informaciones, especulaciones y no menos desinformación, sobre las decisiones que puedan tomar Díaz-Canel y Raúl Castro ante las presiones de Trump.

Con escaso fundamento que, sin embargo, no esconde escenarios de probabilidad se ha informado de eventuales cambios dentro del gobierno cubano con la intención de procrear un clima de distensión con Washington; de la posibilidad de excarcelación masiva de presos políticos; la liberación completa de los mecanismos económicos; cambios legislativos para reducir el monopolio del Partido Comunista de Cuba; e interés de inversiones extranjeras, entre ellas compañías tecnológicas muy probablemente estadounidenses, toda vez que se adapta una legislación más conveniente para el capital foráneo.

Fiel a su retórica intimidatoria, Trump ha sugerido al presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a las autoridades de ese país «un acuerdo antes que sea demasiado tarde». Mientras avanza con el control del petróleo venezolano, Trump ya ha advertido a La Habana que cortará el suministro de crudo venezolano a la isla antillana. Díaz-Canel ha respondido defendiendo la soberanía cubana: «nadie nos dicta qué hacer», negando al mismo tiempo que existan conversaciones con el gobierno de Trump.

Al mismo tiempo, el presidente cubano desmintió conversaciones con Washington advirtiendo que, en caso de que esas negociaciones llegaran a realizarse, deben «basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica», dando así a entender el carácter violatorio de la legalidad internacional detrás del secuestroa de Maduro.

Mientras La Habana toma posición ante el nuevo contexto, la tutela de Trump en la Venezuela post-Maduro vía Delcy Rodríguez augura un posible nuevo aislamiento para Cuba ante las intenciones de Washington de desarticular el eje estratégico Cuba-Venezuela. Con todo, países aliados de La Habana han salido en defensa de su gobierno ante las arremetidas de Trump, destacando el apoyo de Rusia, China, México, Brasil y Colombia.

Por otro lado, la visita a Caracas del director de la CIA, John Ratcliffe, siendo recibido por Delcy Rodríguez e incluso condecorado por las nuevas autoridades en Caracas, implica un cambio tectónico tras casi tres décadas de predominio de la inteligencia cubana en Venezuela. Mientras Ratcliffe parecía anunciar esta «nueva era» en Caracas, Cuba recibió con todos los honores los cuerpos de los 32 oficiales caídos durante la operación especial de captura a Maduro.

Por otro lado, Delcy y su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, habrían asegurado a Marco Rubio su disposición para desmovilizar las milicias y los colectivos armados en Venezuela, desmantelar el SEBIN, la policía secreta, muy ligada a su homólogo G2 cubano; acabar con los negocios ilícitos de los militares y dejar de enviar petróleo a Cuba y China. Tras años de sanciones y de prohibiciones, Caracas ha comenzado a suministrar crudo a EEUU toda vez que se aceleran las negociaciones para la reapertura de canales diplomáticos.

No obstante, estas medidas podrían dificultar la estabilidad interna tomando en cuenta los intereses de otros pesos pesados del poder «chavista» como son el ministro de Interior Diosdado Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, alterando así los planes de Washington de una transición tutelada y sin sobresaltos.

¿Hacia un nuevo Período Especial?

Las expectativas en torno al control estadounidense del petróleo venezolano así como las constantes presiones contra Cuba por parte de la Administración Trump dejan a la isla caribeña ante la posibilidad de reproducción del «período especial de crisis» existente durante la década de 1990 tras la caída de la URSS, previo a la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela (1999)

Con una crisis económica cada vez de mayor calado a la que se une la crónica insuficiencia energética, ahora profundizada por las presiones de Trump hacia el gobierno de Delcy Rodríguez para cortar lazos con Cuba, el gobierno de Díaz-Canel se enfrenta a una nueva etapa crítica de posible aislamiento, igualmente acrecentada a nivel hemisférico ante el viraje político hacia una derecha trumpista en Argentina, Chile, Ecuador y El Salvador, entre otros, 

El petróleo entra aquí como el quid de la cuestión. Como sustitutos coyunturales de Venezuela en materia de suministro energético han aparecido países como México y Rusia, aunque en este último caso muy condicionado por las sanciones occidentales y la vigilancia estadounidense con su presencia militar en el Mar Caribe.

Rusia ha salido en apoyo, principalmente retórico, de su aliado cubano en este nuevo período de crisis para La Habana, azotada por apagones eléctricos, una crisis económica incesante y un posible nuevo éxodo. Ante la incertidumbre sobre lo que pueda suceder en Venezuela ahora bajo la tutela de Washington, tanto Rusia como México se han convertido en oportunos socios energéticos. No obstante, esta ayuda sugiere un carácter coyuntural que contrasta con la estructural cooperación venezolana durante más de dos décadas.

Por otro lado, según publica The New York Times, Cuba ha estado revendiendo a China parte del petróleo que le suministraba Venezuela, por lo que La Habana estaría además perdiendo una fuente de divisas. La isla, que importa el 80 % de lo que consume por el colapso de su producción agrícola e industrial, precisa divisas para importar hidrocarburos y alimentos, y sus otras fuentes de ingresos ―el turismo, las remesas y las misiones médicas― se encuentran en horas bajas.

Algunos informes dan cuenta de las dificultades existentes en la industria petrolera venezolana, lastrada por la dramática caída de inversiones en infraestructuras, lo cual también condiciona la capacidad de Washington para gestionar la transición.

Venezuela posee las mayores reservas de hidrocarburos a escala mundial, por encima de los 300.000 millones de barriles, incluso superando a Arabia Saudita. No obstante, a corto plazo, de los actuales 1,2 millones de barriles diarios de producción petrolera venezolana se estima que podrían caer a menos de 300.000 para finales de 2026, colocando a Caracas ante una difícil situación económica, especialmente a la hora de importar alimentos y medicinas.

Según la consultora Rystad Energy, debido al deterioro y la falta de mantenimiento de las infraestructuras en Venezuela, sería necesario invertir unos US$ 110.000 millones en tres años para duplicar la actual producción. Un dato que en el contexto actual en Cuba seguramente no pasa desapercibido.

 

* Analista de Geopolítica y Relaciones Internacionales. Licenciado en Estudios Internacionales (Universidad Central de Venezuela, UCV), magister en Ciencia Política (Universidad Simón Bolívar, USB) y colaborador en think tanks y medios digitales en España, EEUU e América Latina. Analista Senior de la SAEEG.

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