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DANIEL HARO HARO, UNA VIDA CUIDANDO LOS OJOS

Francisco Carranza Romero*

En noviembre de 2025, mi esposa y yo, enterados de la delicada salud de la hermana Amparo, fuimos a su comunidad religiosa donde ella me entregó otro libro escrito por su hermano Daniel: «Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Este oftalmólogo de rica trayectoria profesional ya había escrito «Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008) y «Oftalmología en la altura» (2019).

¿Quién es Daniel Enrique Haro Haro? Es un profesional que vive ayudando a la gente en la conservación de la salud visual. Nació en la provincia andina de Carhuaz, (Áncash, Perú) en 1938. Egresado de la Facultad de Medicina de San Fernando, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y doctorado por la Universidad Cayetano Heredia. Ha participado activamente en la vida de la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO) ocupando varios cargos, vicepresidente de la Junta Directiva 1985-1987 y presidente de Junta Directiva 1995-1996. En junio de 2023 le encargaron hacer el himno de SPO, labor que cumplió con la ayuda de su hija Maribel. Mark Contreras (Universidad Nacional de Música) compuso la música del himno. Y en diciembre de 2023, con motivo de la celebración del Día de la Oftalmología fue cantado por Rocío Ardito, Gabriela Quezada y María del Carmen Quiroz.

En sus tres libros en orden retrospectivo, vemos sus investigaciones, esfuerzos y deseos de que la profesión médica esté al servicio de todos los que tienen problemas de salud.

«Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú» (2025). Dice con humildad: «No pretendo que esta publicación sea una historia, ni siquiera un relato o crónica del devenir oftalmológico peruano. Deseo que sea un intento de reactualizar nuestro ayer corporativo para reivindicar a personajes olvidados, a quienes les debemos gratitud eterna por lo que hicieron … a favor de la especialidad en nuestra nación» (p. 48). Nos comparte los datos históricos: «Durante el siglo XIX, la labor oftalmológica en nuestro país estaba a cargo de médicos y cirujanos generales que se encargaban de solucionar algunos problemas de la salud ocular de la población» (p. 8). La Cátedra de Oftalmología fue creada en 1871 en la Facultad de Medicina de San Fernando (UNMSM), siendo José María Romero el encargado de la cátedra. Y con justa razón él es reconocido como padre de la oftalmología peruana.

El 21 de agosto de 1941, en asamblea general, por el pedido de los médicos Jorge Valdeavellano y Carlos Yori se creó la Sociedad Peruana de Otorrinolaringología y Oftalmología juntando dos especialidades médicas. Esta convivencia duró hasta el 23 de diciembre de 1958 en que se separaron pacífica y amablemente. El 29 de diciembre del mismo año se fundó la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO). Presidente: Hugo Bayona. Secretario: Alberto Castillo. Y el 4 de enero de 1959 fue la Ceremonia de Instalación de la Primera Junta Directiva. Luego se preparó el estatuto y se eligió el símbolo de SPO.

El Estatuto tiene tres objetivos:

1. «Ético-deontológico y gremial, a fin de velar el ejercicio profesional con ética y decoro, … favoreciendo las relaciones personales e institucionales».

    1. «Científico-docente, para propender la elevación del nivel científico de la especialidad».
    2. «Preventivo-social, siguiendo los conceptos de medicina preventiva, … especialmente en los aspectos de la educación sanitaria» (p. 33).

El símbolo escogido para SPO fue «el ojo de Chavín» que aparece en el monolito conocido como el Lanzón de Chavín (1200 a. C. – 400 a. C.). Es el símbolo de la peruanidad.

«Oftalmología en la altura» (2019). Son los resultados de sus investigaciones en la región andina, cuna de las culturas Chavín, Huari, Tiahuanaco, Inca. Desde hace milenios mucha gente vive en la zona jalca (3000 – 4800msnm) donde las condiciones naturales afectan a la salud. Aquí está una enfermedad ocular: Glaucoma (quyru en quechua). Carnosidad en los ojos. El doctor Haro dice con conocimiento de causa: «El pterigión, afección ocular común en el Perú, tiene una connotación importante en la sierra, no por la gravedad de sus síntomas y signos, ni por las dificultades en su tratamiento quirúrgico, sino por la falta de atención primaria de salud ocular y la inequidad por parte del Estado en la atención de miles de pobladores de los andes, convirtiéndose en causa importante de ceguera» (p. 84). A mayor altura menos glaucoma; pero, «En el Perú, se calcula que el 20% de ciegos es por causa del glaucoma y se considera que igual porcentaje de la población… está en peligro de contraer esta terrible enfermedad. Por estas razones, el glaucoma debe ser detectado a tiempo» (p. 104). Él, como andino que es, denuncia el centralismo en el servicio de salud. “El pterigión, … causa de la ceguera en las comunidades andinas, por falta de humanidad y por inequidad en la atención de la salud de los peruanos que viven en lugares alejados» (p. 15). «En mi largo trajinar por la sierra desde niño… he mirado al Perú Profundo, donde millones de peruanos y peruanas viven privados de la atención primaria de salud, y tratan de aliviar sus dolencias como pueden por la inequidad existente» (p. 173). La injusta realidad social del Perú donde el paciente del área rural, para recibir la atención médica, debe hacer el largo viaje a la urbe donde están localizados los centros de salud.

Por sus servicios en las áreas rurales conoció las enfermedades del ojo de los pobladores y las formas de tratamiento tradicional. Además, pudo conocer las creencias relacionadas con la vista como «mal de ojo» u «ojeo» (ñawipa: lit. por el ojo, por la mirada). Descarga afectiva visual descontrolada a un ser que aún no ha desarrollado su defensa. Por algo, los que saben aconsejan que los niños no deben ser expuestos antes de que cumpla los tres meses. Y la persona mayor debe evitar la expresión de mucho afecto visual, verbal y gestual, ni tener mucho contacto porque lo enferma. La adultez no es sólo acumulación del tiempo vivido, es también la acumulación de conocimientos para no afectar a su comunidad. Los síntomas del mal de ojo: fiebre, vómito, diarrea, anorexia, insomnio y abulia. Su curación tradicional: una persona mayor ―después de lavarse bien las manos― frota todo el cuerpo del niño con granos de sal natural. Después de este acto el paciente comienza a sentir alivio: la fiebre comienza a bajar lentamente, cesan el vómito y la diarrea, se abre el apetito, duerme bien y tiene ganas de vivir que las expresa con sus movimientos y expresiones alegres.

La salud, educación y seguridad, desgraciadamente, no llegan a los pobres y a las zonas pobres y se han convertido en actividades privadas porque son buenos negocios.

«Para una historia de la oftalmología en el Perú» (2008). Hablando de los errores de los médicos que producen enfermedades (iatrogenia) reconoce con humildad que «La iatrogenia está latente en cualquier especialidad… Es evidente que cuando se recurre a la oftalmología, en forma arbitraria y desmedida, se originan … padecimientos iatrogénicos» (p. 186). «Algo más grave sucede en aquellas personas que hacen mal uso de lentes de contacto; ya que en Perú no sólo lo recetan los médicos oftalmólogos, sino los optómetras y ópticos» (p. 187). Y denuncia la cruda realidad: «A diario se comprueba… que individuos que no poseen la menor preparación ni la titulación correspondiente ejercen ilegalmente la especialidad, poniendo en grave riesgo la salud ocular de la población que acude a sus consultorios» (p. 190). Es el intrusismo de gente que comercializa la salud.   

Compartimos las preocupaciones del doctor Daniel Enrique Haro Haro. Los centros educativos en todos los niveles: Primaria, Secundaria, Estudios Superiores deben tener el objetivo principal: formar personas útiles para sí mismos, para la sociedad y para la naturaleza. Pero, como se ve en la realidad, el proceso educativo está formando a gentes sólo para ganar dinero como sea; porque el dinero se ha convertido en la medida del ser humano.

 

Referencias

Haro Haro, Daniel Enrique. Para una historia de la oftalmología en el Perú. Lima: Forma e Imagen, 2008.

Haro Haro, Daniel Enrique. Oftalmología en la altura. Lima: RF Publicaciones y servicios, 2019.

Haro Haro, Daniel Enrique. Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú. Lima: Lucent Peru S.A.C., 2025.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

HABLAR Y ESCRIBIR CON ARBITRARIEDAD

Francisco Carranza Romero*

Elio Antonio de Nebrija, autor de la Gramática castellana (1492).

El ser humano tiene un sistema de códigos para su comunicación con otros miembros de su comunidad. Y la lengua es un sistema («conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí» según el Diccionario de la Real Academia Española).

Lengua hablada. Los seres humanos, para comunicarse usan gestos y sonidos orales. Los líderes culturales, preocupados de la comprensión de los miembros de su comunidad, determinan el número de sonidos (fonemas) de la lengua que usan y aconsejan que deben ser pronunciados bien. Un sonido o las uniones de sonidos se convierten en palabras con significados que son clasificadas según sus funciones. Las uniones de palabras forman frases y oraciones.

Todas las expresiones obedecen a las normas creadas para sostener la unidad grupal. Por eso, no basta hablar una lengua; hay que hablar bien. El simple uso no es la regla. El buen uso es la regla.

Lengua escrita. Los seres humanos, conscientes de la necesidad de conservar lo que piensan y dicen o para poder enviar mensajes a donde no llega la voz, inventaron la escritura con ideogramas (símbolos que representan ideas) y letras (grafías que representan los sonidos). Estaban conscientes de la realidad: Verba volant; scripta manent. Y, para evitar el uso arbitrario de las grafías, el grupo culto de los usuarios estableció las normas que ayudaran la comprensión y unidad de los escribientes.

El idioma castellano es de escritura alfabética latina. Desde los tiempos de Elio Antonio de Nebrija se ha repetido el principio: «Una letra para cada sonido, y un sonido para cada letra». Aquí surge el problema porque cada hablante tiene su forma de hablar (idiolecto) y cada grupo humano tiene su habla diferente según su localidad (dialecto). El deseo, por más bueno que sea, no siempre se hace realidad; por eso seguimos con problemas que debemos conocerlos y corregirlos para colaborar en la unidad hispánica.

Cito algunos casos donde hay problemas:

Vocales: diptongos crecientes (cuarto, piano) y decrecientes (aire, peine). Los adiptongos o hiatos se marcan con tilde: cafetería, capicúa, oí, país.

Consonantes: las letras c, g tienen dos realizaciones fonéticas cada una.

La letra ce con las vocales a, o, u suena como k (oclusivo palatal sordo): casa, comida, culantro; con e, i es fricativo sibilante: cerca, círculo.

La letra ge con vocales a, o, u es oclusivo velar sonoro: gato, gota, gula; con e, i se pronuncia como la jota (fricativo velar sordo): gente, gitano.

En las pronunciaciones de ce, ci, s, z hay los fenómenos de ceceo y seseo (en Andalucía e Hispanoamérica).

En la pronunciación de las letras ye y elle la mayoría opta por el yeísmo. Los bilingües quechua-español diferencian bien la ye de la elle.

También hay grupos consonánticos en inicio de sílaba: br, bl (bramar, blando), pr, pl (soprano, plano), tr, tl (tráfico, atleta), gr, gl (grato, glacial), cr, cl (cráneo, declinar), fr, fl (franco, flaco). En margen final de sílaba no se realizan.

Dos letras mudas: la consonante h (hambre, huevo) y la vocal u en estos casos: que, quinto.

Nebrija, considerado el primer lingüista y gramático de la lengua castellana, ya tocó los problemas mencionados en el «Vocabulario castellano – latino» (1495, Universidad de Salamanca) y en «Reglas de orthographía en la lengua castellana» (1517, Alcalá de Henares). He tenido acceso a este libro gracias a la edición comentada por Antonio Quilis Morales en 1977, Instituto Caro y Cuervo, Bogotá.

Acentos

El castellano tiene dos acentos: acento de intensidad y acento de tono. Para marcarlos, cuando es necesario, se recurre a los signos diacríticos.

Acento de intensidad. Las palabras se clasifican por la ubicación del acento: agudas (pared, pasión), grave (pera, césped), esdrújulas (número), sobreesdrújulas (dígamelo). Los sustantivos, pronombres, adjetivos, verbos, adverbios tienen acentos que, según las normas, pueden llevar la tilde o no. La tilde es una rayita oblicua que baja de derecha a izquierda (´).

Los pronombres átonos son: 1. Personales: me, te, se, la, lo, le, nos, os. Relativos: quien, que, cual. 2. Los adjetivos átonos: posesivos: mi, tu, su (antepuestos a los nombres).

Acentos de tono. Se distinguen con signos diacríticos dobles: de apertura y cierre.

De interrogación: ¿…? Ej.: ¿Me comprende?

De exclamación: ¡…! Ej.: ¡Claro que sí!

Por la influencia de la ortografía inglesa algunos no escriben los signos de apertura. La lengua castellana tiene sus normas ortográficas que hay que conocerlas y respetarlas. Cada lengua tiene sus normas.

 

Signos de ritmo: coma, punto, punto y coma, puntos suspensivos.

Signos para aclarar o complementar la información. Son signos dobles (de cierre y apertura): entre paréntesis, comillas.

Para escribir con corrección hay que estudiar las normas de la ortografía de la lengua que se usa. Pero, desgraciadamente, hay documentos oficiales de los ministerios, municipalidades y de otras instituciones (de salud, educación, seguridad, etc.) redactados con muchos errores ortográficos, especialmente de la tilde para marcar el acento de intensidad.

En el uso de la lengua se mide el nivel de conocimiento de ella. El uso con conocimiento de los códigos lingüísticos diferencia al hablante culto del inculto.

El castellano en Perú

¡Ay, Perú! es la exclamación espontánea al ver en muchos lugares palabras que deberían llevar tilde pero que están sin tilde como en estos ejemplos: PERU en las placas de los vehículos. POLICIA, COMISARIA en los vehículos, uniformes y locales policiales. MAXIMA referente a velocidad y altura en las vías de transporte. MONTICULO, AGATAS, OVALO en los nombres de lugares y calles. NUMERO, PORTERIA, SOTANO en la entrada de los edificios y en los estacionamientos. CARNICERIA, CLINICA, LAVANDERIA, LICORERIA, NOTARIA, OPTICA, PERFUMERIA, SASTRERIA, VIDRIERIA en los avisos. CESAR, ALCANTARA, CESPEDES, ROCIO en los nombres, Ni hablar de los anuncios en los mercados donde los avisos y nombres de productos están con errores de letras y tildes.

Y hay palabras que cambian de significado por la tilde: revólver, revolver; público, publico, publicó. Un caos babélico.

Cuando se hace la observación de estos errores y horrores ortográficos, la respuesta del que se cree sabihondo de la lengua es: «Las letras mayúsculas no llevan tilde». Y, cuando se le pregunta: ¿En qué norma de ortografía se basa para decir eso? La respuesta inmediata y tajante del sabihondo-ignorante: «¡Así es!» La ignorancia, realmente, es patológica.

En el estacionamiento de un centro de ventas de una universidad hay avisos con letras minúsculas donde la palabra vehículo aparece sin tilde 2 veces; pero en plural, qué sorpresa, está con tilde. Cuando comenté sobre estos y otros errores ortográficos, uno con uniforme de empleado me respondió con su atrevida y patética sinceridad: «Por las puras huevas habla. ¡Esto es Perú!» Para este ciudadano el Perú no tiene remedio; y hace recordar la pregunta del personaje Zavalita: «¿En qué momento se jodió el Perú?» (Mario Vargas Llosa: «Conversación en la Catedral»).

Los que redactan los documentos oficiales, los que fabrican las placas y los que redactan y pintan los avisos públicos ignoran las normas básicas de la ortografía castellana. Y los que reciben y pagan por estos materiales plagados de errores lingüísticos son otros ignorantes y cómplices; por tanto, no deben echar la culpa sólo a los ignorantes escribientes y técnicos (técnico: palabra esdrújula que lleva tilde sin excepción).

La educación escolarizada en todos los niveles (primaria, secundaria y superior) tiene que enfatizar en el buen uso de la lengua en sus realizaciones oral y escrita para superar las arbitrariedades lingüísticas. Pero, desgraciadamente, los grados de escolarización y los títulos académicos, no garantizan el uso correcto de la lengua. Se puede tener conocimiento de muchos datos; pero, escribir y explicar en forma correcta y sencilla es saber. «[…] hoy en día resulta evidente que el solo conocimiento de la estructura de la lengua no garantiza un desempeño eficaz en las interacciones comunicativas. Los procedimientos que se llevan a cabo en el aula de clase deben centrar su atención pedagógica en los usos lingüísticos y comunicativos con el fin de que los estudiantes desarrollen un saber hacer cosas con las palabras». (Lomas, p. 21, citado por Edilberto Cruz).

Más allá de la ortografía también hay errores gramaticales en el uso de la lengua castellana: concordancia de género y número; conjugación verbal, especialmente de los verbos irregulares que en latín también son irregulares; consecutio temporum

Las redes sociales y los avisos en las vías y en todo lugar demuestran el nivel cultural de los ciudadanos de una localidad, porque la lengua es un factor cultural muy importante. Por esta anarquía o majadería fonémica, ortográfica y gramatical se conoce el nivel lingüístico de los usuarios.

Una propuesta para incentivar la competencia lingüística escrita: en los concursos para los cargos donde la comunicación escrita cumple su función, se debe pedir la redacción sobre un tema sin recurrir a los aparatos electrónicos. Así se podrá seleccionar funcionarios con buen nivel de conocimiento de la lengua. Los que registran las partidas de nacimiento son los que han diversificado los apellidos de los hermanos del mismo padre y madre creando problemas que, para corregirlos, hay que gastar tiempo y dinero porque es un proceso burocrático. Como ejemplos cito los apellidos más comunes con varias versiones de escritura, siendo la primera la correcta: González, Gonsález, Gonsalez, Gonzales; Sánchez, Sanchez, Sanches; Rodríguez, Rodriguez, Rodrigues… El registrador de las partidas ignora el origen del sufijo -ez (hijo de, hija de). Y hasta se justifica autoritario: «En los nombres propios no hay reglas». Para él o ella va este principio latino: Uti non abuti. Quien no asume su error nunca superará su estado de ignorancia.

Pero, Perú no es el único país donde hay estos errores en el uso de la lengua castellana; viajando o leyendo constatamos las faltas. Error de muchos, consuelo de tontos.

 

* Investigador del Instituto de Estudios de Asia y América, Dankook University, Corea del Sur.

 

Referencias

Cruz Espejo, Edilberto. Nuevo elogio a Nebrija. Bogotá: Academia Colombiana de la Lengua, 2009.

Lomas, Carlos. Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras. Barcelona: Paidós, 1999.

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ASISTIMOS A UNA «CONTRARREVOLUCIÓN CULTURAL»

Marcelo Javier de los Reyes*

Un artículo publicado en enero de 2022 advierte acerca de que los estadounidenses leen menos libros que el año anterior[1]. Según este informe, el número promedio de libros leídos se redujo de 15,6 en 2016 a 12,6, el porcentaje de quienes leen algún libro se mantiene estable; son menos los que leen más de 10 libros y los graduados universitarios muestran el mayor descenso en el número de libros leídos.

El informe destaca que se trata de una cifra menor que la que Gallup ha medido en cualquier encuesta anterior desde 1990. Los adultos estadounidenses leen aproximadamente dos o tres libros menos por año que entre 2001 y 2016. Por otro lado, «el 17% de los adultos estadounidenses que afirman no haber leído ningún libro en el último año es similar al 16% al 18% registrado en las encuestas de 2002 a 2016, aunque es mayor que en las de 1999 a 2001»[2].

Poco antes de que se llevara a cabo la Feria del Libro de Frankfurt de 2023, André Schüller-Zwierlein (director de la biblioteca de la Universidad de Ratisbona), Anne Mangen (profesora de Alfabetización en el Centro Noruego de Lectura de la Universidad de Stavanger, Noruega), Miha Kovač (profesora de Estudios Editoriales en la Universidad de Liubliana, Eslovenia) y Adriaan van der Weel (profesor emérito de Estudios en la Universidad de Leiden, Países Bajos), escribieron un artículo titulado Why higher level Reading is important («Por qué es importante la lectura de nivel superior»)[3].

El documento cobró trascendencia como El Manifiesto de Liubliana y debería ser de lectura obligatoria para todos los educadores y en particular para todos los responsables de la educación. El informe pone el foco en la disminución de la lectura de nivel superior.

Eslovenia fue el país invitado de honor de la Feria del Libro de Frankfurt 2023 y allí se presentó El Manifiesto de Liubliana y las actividades presentadas por este país en esa feria giraron en torno a la cuestión de ese escrito, el cual destaca que una cuarta parte de la población estadounidense no lee libros, que un tercio de la población alemana adulta lee menos de un libro al mes y que una encuesta PISA de 2021 mostró una marcada disminución en la lectura recreativa y aproximadamente un tercio de los estudiantes informaron que rara vez o nunca leen libros por placer. El 49% estuvo de acuerdo con la afirmación «Leo sólo lo necesario». Un tercio de la población europea tiene dificultades incluso con la lectura de nivel inferior. Como puede apreciarse, el diagnóstico es más que preocupante.

El documento pone énfasis en la importancia de la alfabetización, pero sobre todo en la lectura. Cito un párrafo de éste:

La alfabetización (lectura y escritura) permite la transmisión y preservación de información y conocimiento en todos los ámbitos de la vida: noticias, administración gubernamental, ciencia y erudición, religión, educación, etc. También facilita el intercambio de juicios y emociones humanos complejos. Dado que constituye la base de aprendizaje permanente, las personas de todas las edades necesitan buenas habilidades de lectura. Además, como efecto secundario no deseado, la lectura también ejerce disciplina, atención y paciencia cognitiva. […] Por último, pero no menos importante, la lectura es la herramienta de pensamiento más central y poderosa que tenemos.

Las buenas habilidades de lectura no sólo benefician al individuo sino también a la sociedad pues los ciudadanos bien preparados contribuyen al desarrollo económico y están capacitados para participar social y políticamente.

Sin mencionar a lo que ya había anticipado Giovanni Sartori a fines de la década de 1990 con su libro Homo Videns. La sociedad teledirigida[4], el documento hace referencia al incremento de las pantallas para leer y a la digitalización, los que abren serios interrogantes al momento de reflexionar sobre la lectura y los efectos que ocasionan sobre los individuos y la sociedad. En este sentido destaca que, en las últimas tres décadas, el entorno del lector «ha experimentado una metamorfosis que está transformando las formas en que nos comunicamos, aprendemos, trabajamos, amamos y odiamos».

El objetivo principal de este manifiesto es llamar la atención sobre la necesidad urgente de enseñar y permitir habilidades y prácticas de lectura de nivel superior para la sociedad contemporánea. El informe menciona diferentes tipos de lecturas y los efectos que produce sobre el lector. De ese modo, menciona la lectura crítica, la lectura inmersiva, la lectura literaria, la lectura larga, la lectura lenta, la lectura tenaz, la lectura estratégica, pero vale citar textualmente a la «lectura como desafío que está estrechamente relacionada con la lectura no estratégica: el cliché generalizado de que leer es para información o para divertirse ignora el hecho central de que leer siempre significa ser desafiado a pensar».

En la Argentina, ¿cómo estamos? Pues también hay una tendencia en la disminución de la lectura: se leen entre 2,5 y 5,3 libros por persona al año, un índice muy inferior al de países como Estados Unidos, Canadá o Alemania[5].

Las pantallas (televisión, celulares, computadoras, tablets) son una causa importante de la disminución en la lectura, pero también debe considerarse una falta de interés en los libros ―lo que seguramente nos llevaría a repensar en los sistemas educativos de fines del siglo XX y sobre todo del siglo XXI―, la falta de tiempo para leer libros y las transformaciones en el estilo de vida que viene padeciendo la humanidad en los últimos años.

Esta tendencia es la que me lleva a afirmar que asistimos a una «contrarrevolución cultural». Y aquí la pregunta, ¿por qué afirmo eso? Porque en el siglo XV se inició una gran «revolución», por supuesta lenta, a partir de la invención de la imprenta por Johannes Gutenberg en el año 1440, la revolución que introdujo paulatinamente al ser humano en la lectura.

La imprenta, de alguna manera, generalizó el acceso al conocimiento, favoreció la alfabetización de la población y revolucionó el mundo de las ideas. Del mismo modo, tuvo un gran impacto cultural dada su gran contribución al desarrollo artístico, sea en la literatura, en la música y en otras expresiones artísticas. También debe reconocerse que contribuyó en gran medida en la difusión de las investigaciones científicas pero en términos sociales tuvo un aporte considerable al introducir cambios en la educación, en la política e, incluso, en la religión.

No menos importante ha sido su contribución al esparcimiento. ¿Quién no ha recurrido a las novelas o a otros libros de ficción para pasar un momento agradable a través de la lectura?

La lectura y más precisamente los libros favorecen el desarrollo de nuestro pensamiento crítico, de nuestra creatividad, ambos en decadencia a partir de la disminución de ese hábito tan saludable para nuestro cerebro como el ejercicio para nuestro físico. Por otro lado, la variedad en la lectura es sumamente beneficiosa para nuestro conocimiento y nuestro crecimiento cultural, algo que no se pierde durante el transcurso de nuestra vida.

Quizás porque me gusta citar frases, quizás por mi formación como maestro catequista, o por el motivo que fuere, en muchas oportunidades termino mis clases con alguna frase o con algún cuento. Uno de los que tengo en mi «cofre de frases y cuentos» es esta reflexión de Michel Serres (1930-2019), filósofo e historiador de las ciencias, quien fue miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes y de la Academia Francesa y dice así:

Si usted tiene un pan y yo tengo un euro, y yo voy y le compro el pan, yo tendré un pan y usted un euro, y verá un equilibrio en ese intercambio, esto es, A tiene un euro y B tiene pan, y a la inversa, B tiene el pan y A el euro. Este es, pues, un equilibrio perfecto. Pero si usted tiene un soneto de Verlaine, o el teorema de Pitágoras, y yo no tengo nada, y usted me los enseña, al final de ese intercambio yo tendré el soneto y el teorema, pero usted los habrá conservado. En el primer caso, hay equilibrio. Eso es mercancía. En el segundo, hay crecimiento. Eso es cultura.

¡Bienaventurados los que buscan el conocimiento porque con él lograrán una mayor comprensión de sí mismos y del universo!

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro «Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones», Buenos Aires: Editorial Almaluz, 1ª edición 2019, 2da edición 2024.

Investigador Senior del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] Jeffrey M. Jones. «Los estadounidenses leen menos libros que en el pasado». Gallup, 10/01/2022, <https://www.gallup.com/people/item.aspx?a=100180>, [consulta: 22/07/2025].

[2] Ídem.

[3] André Schüller-Zwierlein, Anne Mangen Miha Kovač and Adriaan van der Weel. «Why higher level Reading is important». First Monday, volumen 27, number 9 (September 2022), DOI: <https://doi.org/10.5210/fm.v27i5.12770>. First Monday, 1995-2023, ISSN 1396-0466, https://firstmonday.org/ojs/index.php/fm/article/view/12770/10709.

[4] Giovanni Sartori. Homo Videns. La sociedad teledirigida. Madrid: Taurus, 1998, 159 p.

[5] «¿Por qué cada vez se lee menos en Argentina y cómo podemos revertirlo?» Cadena 3, 08/07/2025, <https://www.cadena3.com/noticia/la-argentina-posible/por-que-cada-vez-se-lee-menos-en-argentina-y-como-podemos-revertirlo_441463>, [consulta: 10/07/2025].

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