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ESPAÑA: EL ARRESTO DE “EL POLLO” DE HUGO CHÁVEZ

Marco Crabu*

La captura del fugitivo Hugo Carvajal (conocido como El Pollo) hace que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, entre en pánico.

 

La Policía Nacional española atrapó a “El Pollo” de Hugo Chávez (el fallecido presidente de Venezuela), el pasado jueves 9 de septiembre en Madrid, durante una acción combinada en colaboración con la DEA, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos.

La noticia de la detención de Hugo Carvajal pasó casi desapercibida en la prensa internacional, a pesar de que este evento es uno de los grandes éxitos internacionales de la agencia federal de drogas y del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

“El Pollo” Carvajal era buscado por Estados Unidos por cargos de violaciones a derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, narcotráfico, lavado de dinero y colaboración con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con el objetivo de introducir drogas en territorio estadounidense. El gobierno de Estados Unidos había emitido una orden de arresto internacional contra él y ofreció una recompensa de 10 millones de dólares a cualquiera que proporcionara información útil para su captura.

Fuente: Twitter

En este sentido, es muy interesante el análisis realizado por Johan Obdola, de la Global Organization for Security and Intelligence – IOSI, y los operadores de Hagana Consulting, dos empresas internacionales especialmente conocidas y especializadas en análisis de inteligencia y gestión de seguridad. Así se ha esbozado el camino que llevó a la captura de Hugo Carvajal y su posible extradición a Estados Unidos (se espera la luz verde del poder judicial español), y al complejo de acontecimientos relacionados con Venezuela y su máximo líder Nicolás Maduro.

Hugo Armando Carvajal Barrios fue durante ocho años, hasta 2019, jefe de la Dirección de Inteligencia Militar de Venezuela, bajo las presidencias de Hugo Chávez primero y Nicolás Maduro después. Pronto, sin embargo, entró en conflicto con el dictador Maduro y se alejó definitivamente del “chavismo”, el movimiento homónimo fundado por el presidente venezolano y líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez, cuya acción e ideología política se basa en el socialismo democrático y antiimperialista.

Tras la reciente crisis política, económica y social en Venezuela, “El Pollo” Carvajal se había acercado a las ideas de Juan Guaidó, un opositor político y enemigo acérrimo de Maduro. En esa ocasión incluso escribió una carta abierta a Nicolás Maduro, pidiéndole que asumiera toda la responsabilidad por la crisis social y económica que galopaba en el país, atenazado como estaba por la falta de alimentos y medicinas, y rogando al líder chavista que permitiera el ingreso a Venezuela de la ayuda humanitaria estacionada en Cúcuta.

Guaidó fue elegido en enero de 2019 como presidente de la Asamblea Nacional y luego se proclamó presidente pro tempore de Venezuela, antes de que Maduro asumiera el cargo por segunda vez respaldado por Irán, Rusia, Turquía, China y la Liga Árabe. En marzo del mismo año, Guaidó fue destituido durante el segundo gobierno de Maduro del cargo de presidente de la Asamblea Nacional y por 15 años de cualquier cargo público.

Fue entonces cuando Hugo Carvajal huyó de Venezuela y se le perdió el rastro, muy probablemente escondiéndose en los últimos años entre Marruecos, Portugal y España y solicitando asilo en el país ibérico.

En la lista de multi-investigados por Estados Unidos también se incluyó a Diosdado Cabello, el número dos del chavismo en Venezuela, así como al propio líder venezolano, Nicolás Maduro, se busca con las mismas acusaciones.

Fuente: Small War Journal

Hugo Carvajal también está acusado de formar parte, junto con Maduro, Cabello y otros, del notorio “Cartel de los soles”, una organización criminal, integrada por una red de altos funcionarios de la Guardia Nacional Pretoriana Bolivariana (GNB), dedicada al tráfico internacional de armas y drogas, así como a actividades ilícitas relacionadas con productos derivados del petróleo, también conocida por haber tenido vínculos con las organizaciones terroristas de las FARC, de Hezbolá y Hamas. Se dice que el “Cartel de los Soles” ha sido particularmente activo en el reclutamiento de terroristas de Hezbolá y Hamas para ser entrenados en Venezuela con el fin de planificar y organizar ataques contra los intereses de Estados Unidos. También en esto está involucrado Hugo Carvajal y está al tanto de todos los detalles relacionados con el suministro ilícito de gasolina y combustible a grupos terroristas de Medio Oriente, así como la emisión de pasaportes diplomáticos venezolanos que han permitido a sus líderes moverse libremente en todo el mundo.

Los afiliados de la organización (por ejemplo, Alex Saab, Adel El Zabayar, etc.) también habían actuado como intermediarios entre el gobierno venezolano y el presidente sirio Bashar al-Assad, así como con los regímenes iraníes de Ahmadinejad y Rouhani.

En 2014 habían recibido de sus socios en Medio Oriente, a cambio de cocaína, una carga de armas (principalmente lanzacohetes, fusiles de asalto AK-103 y diversas municiones), llegadas al aeropuerto de Maiquetía en Caracas en un avión de carga desde el Líbano, armas que estaban destinadas a los militantes revolucionarios de las FARC.

Según un informe de la DEA estadounidense, los cargamentos de droga desde Venezuela a Estados Unidos y Europa incluso se han cuadruplicado en la última década, tanto que se exportan alrededor de 269 toneladas desde Sudamérica al año, el 17% de toda la cocaína mundial.

Del comercio internacional de drogas desde Venezuela recordamos algunos de los episodios más llamativos en los que también estuvo involucrado Hugo Carvajal. Por ejemplo, la de París, cuando un vuelo de Air France estaba literalmente lleno de drogas; la policía fronteriza francesa no podía creer lo que veían sus ojos mientras cientos de maletas que contenían cocaína eran descargadas por la compañía aérea. Un incidente similar ocurrió en México, donde se encontraron 128 maletas abarrotadas con 5,6 toneladas de cocaína en un avión DC-9 procedente de Caracas 128 valijas con 5,6 toneladas de cocaína.

El Cártel de los Soles también está acusado de haber cometido excelentes asesinatos, entre ellos: el periodista Mauro Marcano, asesinado al salir de casa; Eudo González Polanco, líder del cártel de la Guajira, asesinado en Bejuma; Wilber “Jabón” Varela, del cártel del Norte del Valle, asesinado junto con sus guardaespaldas en un hotel del estado Mérida.

Fuente: efectococuyo.com

Washington también está convencido de que El Pollo Carvajal está vinculado a las actividades de “lavado de dinero” del régimen venezolano y está al tanto de sus cuentas en el exterior por donde fluye el dinero relacionado con la corrupción del país, y esto es lo que lo vincularía a Alex Saab.

Alex Nain Saab Morán es un empresario colombiano de origen libanés, buscado por Estados Unidos porque se le acusa de haber realizado una mega operación de lavado de dinero por contratos estipulados con Venezuela por valor de más de 350 millones de dólares, y de asociación criminal, enriquecimiento ilícito, exportaciones e importaciones ficticias y fraude agravado por hechos relacionados con su empresa Shatex. También es considerado un peón clave del régimen de Maduro y, según la DEA, podría desentrañar los acuerdos secretos que vinculan al país sudamericano con Irán, Turquía y Rusia. Saab está actualmente detenido en Cabo Verde, donde su avión hizo escala el 12 de junio de 2020 mientras se dirigía de Irán a Venezuela. Fue detenido por la policía local sobre la base de una “notificación roja” de Interpol, porque era buscado por Estados Unidos que pidió su extradición inmediata, confirmada pronto -contra toda la resistencia de Rusia, Irán, Venezuela y diversas instituciones internacionales- por el Tribunal Constitucional de Cabo Verde el 8 de septiembre de 2021.

Las extradiciones de Hugo Carvajal y Alex Saab a Estados Unidos representarían, por tanto, un golpe para Nicolás Maduro, pues sus posibles revelaciones a investigadores estadounidenses podrían sacudir al régimen del líder venezolano.

Fuente: elperiodicodemonagas.com.ve

Volviendo a la atrevida captura de El Pollo Carvajal en Madrid, aún quedarían muchas preguntas por resolver, una de ellas es ¿cómo desapareció en el aire un buscado internacional, mientras residía —al parecer— hasta hoy, en la turbulenta capital española?

Carvajal afirmó que cambiaba de refugio cada tres meses donde llevaba una vida de jubilado, sin salir ni mirar por la ventana y siempre protegido por personas de confianza. En su casa se encontraron pelucas, barbas y bigotes falsos, así como una docena de pasaportes falsos y se cree que incluso se sometió a una cirugía plástica para hacer cambios en su fisonomía.

Vivía con un venezolano de 30 años en un lujoso y tranquilo apartamento a las afueras de Madrid, en la calle Torrelaguna, en el número 123. Fuentes de la policía española dicen que el arresto se produjo pocos días después de que el ex jefe de inteligencia militar venezolano reactivara imprudentemente su cuenta de Twitter. Y es precisamente un mensaje de su relato el que permitió a los investigadores rastrear la ubicación de su guarida. “…Los falsos positivos de Alvaro Uribe me van dando la razón…” Carvajal escribió en Twitter, sin pensar en lo más mínimo que las Unidades de Intervención Policial Española (UIP), en colaboración con la DEA estadounidense, intervendrían poco después para detenerlo.

Fuente: twitter

Hugo Carvajal ya había sido detenido por primera vez en abril de 2019, cuando llegó a la capital española por entrar en el país ibérico con un pasaporte falso. En esa coyuntura, la Audiencia Nacional española rechazó la solicitud de extradición de Estados Unidos y lo liberó porque se creía que el objetivo de Washington era exclusivamente político, con la intención de extraer información sobre el régimen venezolano. Meses después, sin embargo, el plenario de la Sala de la Corte confirmó la extradición de Carvajal, pero ya había huido.

Pero al parecer la trama se espesa, porque justo en estos días nos enteramos por el diario español “El Mundo” de que la tercera sección penal de la Audiencia Nacional ha vuelto a suspender provisionalmente la entrega de “El Pollo” Carvajal a Estados Unidos, parece estar a la espera de que se resuelva la anterior solicitud de asilo que el ex jefe de la contrainteligencia venezolana hizo a su llegada a España.

¿Cómo terminará? ¿Será el tan buscado internacional pronto llevado ante la justicia y juzgado por los cargos que han sido emitidos por los Estados Unidos en su contra? ¿Qué revelaciones trascendentales sobre el “Cartel de los Soles” y los vínculos de las FARC y el ELN con el régimen venezolano, así como con los grupos terroristas de Hezbolá y Hamas, El Pollo podrá dar a conocer a los investigadores estadounidenses?

Y por último, ¿qué políticos españoles cercanos a Venezuela lo han protegido hasta ahora y pueden haber estado involucrados en su increíble fuga en el país ibérico?

Una reflexión final está diligentemente dedicada al papel cada vez mayor de las agencias de inteligencia privadas.

Las actividades, a menudo llevadas a cabo en plena sinergia entre diferentes realidades unidas por las mismas intenciones de seguridad global, han demostrado ser cada vez más decisivas en la contribución info-investigativa adecuada para hacer posibles las operaciones de la Policía o de las diversas Inteligencias del Estado.

Sería conveniente reevaluar el papel de estas entidades también en vista del delicado momento de tensiones internacionales que estamos atravesando. Justo en los últimos días hemos vuelto a hablar de la Policía Europea y la agencia de inteligencia, sin considerar que ya dentro de cada país la falta de colaboración, la envidia, los celos y la absoluta falta de un intercambio real y honesto de información entre las distintas fuerzas de seguridad representan la ausencia de bases sólidas para extender sinergias más allá de las fronteras nacionales.

* Licenciatura en sociología, Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Bolonia. Especialista en Seguridad, Geopolítica y Defensa.

Artículo publicado originalmente el 17/09/2021 en OFCS.Report – Osservatorio – Focus per la Cultura della Sicurezza, Roma, Italia, https://www.ofcs.it/internazionale/spagna-il-benservito-a-el-pollo-di-ugo-chavez/#gsc.tab=0

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor.

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LÍBANO COLAPSA, PERO HEZBOLÁ RESISTE Y SE RELANZA. EL PAÍS DE LOS CEDROS PODRÍA EXPLOTAR DESESTABILIZANDO TODO EL CUADRANTE

Marco Crabu*

Ahora está en alerta roja, El Líbano está en colapso social, político y económico. Si no se hace algo a tiempo, la situación podría estallar y desestabilizar todo el cuadrante de Oriente Próximo.

Desde el punto de vista de la seguridad interna, los disturbios y la violencia se producen a diario en las calles, gracias al aumento del estado de pobreza y penurias sociales, así como a la corrupción rampante que cada vez se afianza más en el maravilloso “País de los Cedros”.

Y mientras tanto, las milicias terroristas de Hezbolá, fortalecidas sobre todo por el apoyo logístico y financiero de Irán, afirman su influencia sobre el frágil Estado libanés, continuando sin ser molestadas en su tráfico de drogas, armas y bienes de diversos tipos, sin dejar de atacar directamente a las tropas regulares libanesas.

Francia y Estados Unidos están considerando enviar un portaaviones a las aguas frente al país de Medio Oriente lo antes posible y posiblemente intervenir cuando la situación lo haga inevitable, o para evitar que El Líbano termine de una vez por todas en manos de Hezbolá (e Irán) o de la franja yihadista.

A un año de la terrible explosión del puerto de Beirut, la situación en El Líbano se ha vuelto inmanejable. En varias partes del país, las protestas están a la orden del día e inevitablemente resultan en bloqueos de carreteras que paralizan la movilidad de personas y mercancías. Los precios están en constante aumento, incluidas las necesidades básicas, y la búsqueda espasmódica de combustible y medicamentos está empezando a ser degradante. La electricidad está racionada y son frecuentes los apagones prolongados y duraderos que hacen que la situación sea inaceptable, especialmente para los hospitales. Incluso la conectividad de la red celular (4G y Wi-Fi) sufre contratiempos y dificulta todas las comunicaciones.

Los analistas internacionales afirman que la deuda pública de El Líbano ha alcanzado cifras asombrosas, muy por encima de los 750.000 millones de libras, y que alguien ya había especulado sobre ella muchos años antes. Según algunos, de hecho, este epílogo lento y desafortunado se debe a una desafortunada operación financiera del gobierno en 1994, cuando entonces había autorizado préstamos desproporcionados en moneda extranjera para apoyar la deuda pública, vinculando la lira libanesa al dólar estadounidense. Esta maniobra financiera, al límite de la estafa estatal según los cánones del llamado “Esquema Ponzi”, también había recibido el Ok de la Cámara de Representantes, a pesar de saber que en caso de un aumento de divisas los libaneses nunca serían capaces de hacerle frente. Y así fue. Uno tras otro, El Líbano ya no ha podido pagar el importe cada vez mayor de los intereses acumulados por las divisas sobre su ya gigantesca deuda pública, con evidentes repercusiones en el mercado interior y en la vida de sus ciudadanos.

Michel Aoun y Sa’ad Hariri
Y la política está en un vergonzoso estancamiento

Los distintos líderes siguen peleándose entre sí y no pueden encontrar un punto de encuentro para luego proceder a la formación de un nuevo gobierno que permita que el país llegue a 2022, cuando se convocarán nuevas elecciones generales democráticas.

Sa’ad Hariri en octubre del año pasado, tras la dimisión de Mustapha Adib en septiembre (que a su vez había ocupado el lugar de Hassan Diab, tras los acontecimientos de Beirut), fue nombrado por el Presidente Michel Aoun para formar un nuevo gobierno. Hariri ya había sido primer ministro tres veces, pero había dejado el cargo debido a las violentas protestas antigubernamentales que estallaron en 2019. Su nombramiento se produce en un momento de actualidad para el Líbano, tanto por la actual pandemia como por la grave crisis social y económica que ha azotado al país, agravada aún más por los hechos relacionados con la explosión de Beirut el 4 de agosto del año pasado, y cuya investigación y las responsabilidades relacionadas aún no se han revelado por completo a las familias de las víctimas y a todo el público, mientras que las autoridades estatales siguen prevaricando escondiéndose detrás de la inmunidad parlamentaria. Se dice que Hariri tenía preparada la lista de los nombres de sus ministros, pero que por alguna “oscura razón” no estaba de acuerdo con el presidente Aoun. Las dos oficinas del Estado siguieron encontrando pretextos para no avanzar. El último episodio de fricción hace unos días, cuando estaba programada una reunión entre ambos, que el nuevo primer ministro canceló en respuesta a un odioso twitter de la primera oficina estatal pocas horas después de la reunión.

Y es noticia hace unas horas que Hariri ha renunciado definitivamente al cargo de primer ministro, se dice que por la continua interferencia del presidente Michel Aoun, quien pidió ajustes fundamentales en su propuesta de gobierno.

Hezbolá empuja al Líbano al colapso

Trazar un paralelismo y similitudes entre Hezbolá en El Líbano y los talibanes en Afganistán es una gran apuesta, pero encontramos que, de alguna manera, ambos se declaran no interesados en la conquista del poder político de ninguna manera, cada uno en su propio país. Pero lo que estamos presenciando hoy es una realidad completamente diferente y llena de contradicciones tanto en escenarios como por parte de los propios actores.

Recientemente se ha publicado un informe completo por parte de un think tank inglés, Chatham House, donde se analiza en profundidad la situación en el Líbano y el peligro que correría el país de los cedros si Hezbolá conquistara el poder.

El grupo terrorista Hezbolá, encabezado por Hasan Nasrallah, su líder indiscutible, ha imbuido tanto al tejido social y político libanés de su esencia que, al parecer, ni siquiera necesitaría acceder al poder tradicional. Es bien sabido que existe un “control híbrido” sobre todas las estructuras políticas, sin asumir la plena responsabilidad de sus acciones tanto hacia el Estado libanés como hacia sus ciudadanos.

Hezbollah opera sin ser molestado por el tráfico ilícito que goza de la colaboración y el encubrimiento de funcionarios corruptos de la política y las instituciones. Las milicias en la frontera siria son leales a él y esto ha permitido el paso de drogas y bienes y, por supuesto, de armas enviadas desde Teherán. De algunos rumores filtrados parece que a menudo la organización logística de Hezbollah obtiene documentos falsos emitidos directamente por el Ministerio de Agricultura para ingresar, al otro lado de la frontera, cargas de drogas haciéndolas pasar por semillas y similares. Además, las mismas fuentes informan de que las milicias chiítas tienen libre acceso, con la complacencia de directores generales corruptos, a los fondos ministeriales también asignados a las ONG afiliadas, pudiendo así utilizarlos sin necesidad de más procedimientos de autorización por parte de los ministros.

Hezbollah sin duda podría tomar el control del país por la fuerza, tiene la capacidad militar, pero evidentemente está esperando el momento propicio.

Los milicianos chiítas no parecen culpar a la crisis como fuerte del apoyo iraní y muchos libaneses están cada vez más convencidos de cambiar de rango. Pero el líder Nasrallah está asumiendo riesgos. Sabe perfectamente que el descontento popular podría volcarse en su contra, porque cualquier control del poder por su parte privaría al Líbano de la ayuda internacional de la que depende.

Los gobiernos occidentales, Francia y los Estados Unidos en primer lugar, están tratando a través de sanciones de contener en la medida de lo posible el poder imperturbable de Hezbollah Pero estas medidas son claramente insuficientes mientras la organización política en El Líbano permanezca inalterada. Sin duda, será necesario que el cambio para el país de los cedros comience desde dentro de sí mismo con el apoyo adecuado de la comunidad internacional.

¿Cómo pueden los gobiernos occidentales ayudar al Líbano?

Francia y Estados Unidos están buscando todas las vías para apoyar la devastada economía del Líbano y están presionando para un compromiso financiero y político directo de Arabia Saudita.

Pero Riad es por el momento recalcitrante ante la idea de apoyar al Líbano, un país —entonces liderado por Hariri— con el que rompieron relaciones desde 2017. Arabia Saudita ya no tiene ningún interés económico y mucho menos inversiones activas en El Líbano. Como mínimo, el reino saudí podría aceptar apoyar sectores específicos como la salud, la educación y el ejército.

… mientras Israel evalúa otras opciones,

Jerusalén está firmemente convencida de que no hay una solución lista y disponible para salvar al Líbano. La única alternativa es la participación de un Alto Comisionado de las Naciones Unidas para tomar las riendas del país a la espera de nuevas elecciones, y esto antes de que El Líbano se hunda en una crisis humanitaria sin precedentes. El Alto Comisionado contará con un fuerte apoyo económico y financiero de la comunidad internacional, y una de sus principales tareas será desarmar a todas las milicias, incluido Hezbollah, pero solo podrá hacerlo con la participación de una presencia militar internacional sobre el terreno.

Sin embargo, debemos actuar con rapidez, y es posible que el Líbano no disponga de más tiempo.

 

* Licenciado en Ciencias Sociológicas, Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Bolonia. Especialista en Seguridad, Geopolítica y Defensa.

Artículo publicado originalmente el 16/07/2021 en OFCS.Report – Osservatorio – Focus per la Cultura della Sicurezza, Roma, Italia, https://www.ofcs.it/internazionale/libano-al-collasso-ma-hezbollah-resiste-e-rilancia/#gsc.tab=0

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor.

 

 

EL DIFÍCIL RENACIMIENTO DE SIRIA

Giancarlo Elia Valori*

Hace ahora diez años que una manifestación pacífica contra el régimen de Bashar Al Assad organizada por los estudiantes de Deraa fue brutalmente reprimida por la policía y las fuerzas armadas del gobierno, desencadenando una cadena de acontecimientos que sumieron a Siria en una terrible guerra civil.

En los combates, que vieron la destrucción total de ciudades históricas como Alepo y Raqqa, el sitio arqueológico de Palmira, incluido en la lista de la UNESCO, y una gran parte de la capital Damasco, unos 250.000 combatientes de todos los bandos en el conflicto (soldados leales, guerrilleros de ISIS, combatientes irredentistas kurdos, militantes islamistas del Ejército de Liberación Sirio, milicianos de las Fuerzas Democráticas Sirias) y al menos 230.000 civiles murieron, víctimas de la brutal ocupación por las tropas del Califato Islámico o “víctimas colaterales” de los combates y bombardeos de pueblos y ciudades. El conflicto civil se convirtió rápidamente en una “pequeña guerra mundial”, con la intervención armada de varios actores extrarregionales: los turcos junto a los rebeldes islamistas, los rusos e iraníes en apoyo del gobierno de Damasco y los estadounidenses en apoyo de los kurdos y los “demócratas” de las “Fuerzas Democráticas Sirias”.

En los últimos diez años, 5,6 millones de sirios han huido del país y viven precariamente en campos de refugiados en países vecinos, El Líbano, Jordania y Turquía.

Unos 6,7 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares y son consideradas “desplazadas internamente”, es decir, refugiados dentro de las fronteras sirias, mientras que al menos 5 millones de personas atrapadas en las regiones del noroeste de Siria y en la región de Idlib, donde todavía operan las tropas extraviadas del Califato Islámico, necesitan asistencia humanitaria.

Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, más de 13 millones de sirios lo han perdido todo y sobreviven gracias a la ayuda del gobierno y la caridad internacional.

Además de esta catástrofe humanitaria, el gobierno de Assad (que fue confirmado como Presidente de la República para un cuarto mandato) se enfrenta a una emergencia económica que comenzó después de los primeros enfrentamientos en 2011 y se intensificó gradualmente durante la guerra civil.

Según el Banco Mundial, la pérdida del PIB entre 2011 y 2016 fue de alrededor de 226 mil millones de dólares, mientras que el costo de destruir viviendas e infraestructuras civiles supera los 117 mil millones de dólares.

Los precios de los productos de primera necesidad, como los alimentos y el combustible, han aumentado 20 veces desde antes del conflicto, mientras que la libra siria se ha devaluado gradualmente.

Se estima que al menos el 70% de la población está actualmente por debajo del umbral de la pobreza y tiene poca capacidad alimentaria. Según World Vision International, la esperanza de vida de los niños sirios en 2021 ha disminuido en trece años.

La situación se ha deteriorado aún más por una importante emergencia hídrica, las represas de Tabqa y Tishreen están en peligro de cierre, con graves daños a la agricultura, la generación de electricidad y el suministro de agua corriente a las personas en todo el noreste.

El Covid tampoco ha perdonado a este desafortunado país, aunque las estimaciones oficiales –si bien altas– de infectados y muertes no son confiables debido a la imposibilidad, para las autoridades sanitarias, de realizar los relevamientos masivos necesarios para conocer el alcance real del contagio.

En el frente militar, la situación sigue siendo bastante confusa.

Las tropas gubernamentales han logrado, con ayuda rusa e iraní, infligir una derrota casi definitiva a los milicianos de ISIS.

Los hombres del Califato, tras ser expulsados de Alepo, Palmira y Raqqa (que incluso había sido designada por Al Baghdadi como la capital del “Estado Islámico”) han huido en parte al desierto iraquí, desde donde siguen llevando a cabo acciones inquietantes contra las fuerzas bagdadíes, y en parte se han dispersado en pequeños grupos en la zona desértica y montañosa de Idlib y Deir Es Zor, en el llamado triángulo Alepo-Hama-Raqqa, donde continúa la actividad guerrillera perturbadora y a veces sangrienta que no tiene nada que ver con las abrumadoras victorias que los acercaron a la victoria militar final en 2014-2015.

ISIS ahora se contenta con emboscar a los convoyes militares del gobierno y extorsionar a las personas atrapadas en la región con el propósito de autofinanciarse por razones de simple supervivencia.

El ejército de Damasco, sin embargo, está encontrando cada vez más difícil liquidar permanentemente la presencia de ISIS desde territorio sirio, tanto por las dificultades asociadas con la necesidad de controlar efectivamente una gran sección de territorio desértico y montañoso, como porque aún no ha podido apoyar plenamente a las guerrillas kurdas de las Fuerzas Democráticas Sirias, todavía apoyadas por Estados Unidos, y porque también tiene que lidiar con las formaciones armadas islamistas dispersas del “Ejército de Liberación Sirio” apoyado por Turquía.

El régimen de Bashar Al Assad, por lo tanto, a pesar de haber evitado la derrota final que parecía cercana entre 2013 y 2015, no puede abordar con seguridad el problema de la reconstrucción del país. El presidente sirio, después de haber asegurado las elecciones (con el resultado obvio porque solo alauitas y cristianos votaron a su favor en masa, mientras que los sunitas se han abstenido en gran medida o han sido “disuadidos” de participar en la votación) el cuarto mandato intenta fortalecer su gobierno reorganizando su aparato de seguridad con hombres de fiabilidad y lealtad seguras. En mayo pasado, el Presidente nombró a su leal general Jamal Mahmoud Younes, jefe del Comité de Seguridad de la Región Oriental, quien también es responsable de la seguridad de la Gobernación de Homs.

Se cree que Younes, que proviene del “feudo” de la familia Assad en Latakia, es muy cercano al hermano del presidente, Maher Al Assad, a quien sirvió en la Cuarta División Blindada de 2012 a 2013. Maher se considera muy cerca de Irán y Moscú.

Otro elemento destacado del nuevo aparato de seguridad de Siria es el general Ramadán Yusef Al Ramadan, también alauí y sujeto a sanciones personales por parte de la Unión Europea, junto con su colega Younes, por su papel en la represión de los primeros incidentes de Deraa en 2011.

Ramadán ha sido nombrado jefe del Comité de Seguridad del departamento de Latakia, una zona extremadamente sensible porque, de hecho, es una zona bajo control militar ruso.

Assad se encuentra, por tanto, en la necesidad de equilibrar las difíciles exigencias de derrotar definitivamente la rebelión, resolver la gravísima situación económica y convivir lo más razonablemente posible con la presencia de dos engorrosos aliados, Rusia e Irán, que tras haberle asegurado la supervivencia parecen decididos a asentarse definitivamente en territorio sirio.

Rusia, cuya ayuda ha sido fundamental para evitar el colapso del régimen de Damasco, sigue prestando apoyo militar desde el cielo y la tierra a la lucha contra los rebeldes que siguen en funcionamiento y explotando el crédito que ha adquirido con el régimen para fortalecer su presencia en la región. de forma permanente.

Fue a principios de junio cuando el Ministro de Defensa ruso autorizó el inicio de los trabajos de renovación de la base aérea de Khmeimim, en la región de Latakia, después de que la pista se haya ampliado para apoyar el tráfico de vehículos militares rusos (un avión por minuto). El nuevo aeropuerto incluso fue utilizado hace unos días para una misteriosa misión que llevó un avión de Moscú al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv.

Este misterioso episodio demuestra que la presencia de rusos en la zona podría incluso ser funcional en la búsqueda de una estabilización de las relaciones entre Jerusalén y Damasco (Putin nunca ha ocultado su simpatía por Israel).

La presencia militar iraní en Siria es mucho más profunda y de otro peligro para la seguridad israelí. Teherán ya tiene una fuerte presencia militar en la región: desde El Líbano, donde Hezbolá controla política y militarmente todo el sur del país y toda la delicada zona fronteriza con Galilea, hasta Irak, entregado a los chiítas proiraníes por George W.Bush con la guerra de 2003.

Si, como informan fuentes de inteligencia israelíes, el programa nuclear del Irán se ha reanudado a toda velocidad al mismo tiempo que el desarrollo de capacidades modernas y eficaces de creación de misiles balísticos, incluso como portadoras de ojivas nucleares, Siria podría convertirse, a pesar de sí misma, en un peligroso puesto de avanzada nuclear en las fronteras de Israel.

Una perspectiva de pesadilla que se hizo aún más preocupante por la reciente elección como Presidente de la República de Irán de un partidario de línea dura como el ayatolá Ebrahim Raisi; una perspectiva que no ayudaría a Siria a salir de su crisis de una década pero que, si Moscú no hace oír su voz, la volvería a situar en la vanguardia de la confrontación con Israel.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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