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CARTA AL DIRECTOR DEL EX MAYOR DEL EJÉRCITO ARGENTINO HUGO REINALDO ABETE: «EL SIONISMO EN EL CONGRESO ARGENTINO»

Buenos Aires, 15 de abril de 2026

Sr. Director:

El sionismo en el Congreso Argentino

Aunque el título que ilustra esta carta, pareciera una contradicción en sí misma, la realidad que vive nuestro país, bajo la presidencia de un agente del MOSAD Israelí, infiltrado en la política nacional, que llegó al cargo de presidente de la Nación Argentina, nos muestra que, al margen de que nuestro país es por origen y tradición, un país Cristiano Católico, en los tiempos que corren, el sionismo no sólo ocupa bancas en el Congreso Argentino, sino que, todos los integrantes del mismo adhieren totalmente a este movimiento político extranjero, cuya principal característica es la del odio y combate total hacia la religión Católica Apostólica y Romana que profesamos los Argentinos.

En efecto, el señor Javier Milei, ha declarado ante todo el mundo: “soy el presidente más sionista del mundo”, y acto seguido todos los integrantes del Congreso de la Nación, con su silencio, han quedado encolumnados detrás del supuesto primer mandatario, dando lugar a pensar al resto del mundo que, la Argentina ha dejado de ser un país Cristiano Católico para pasar a ser una Nación sionista judeo masónica… y nada está más alejado de la realidad… pero es lo que aparenta….

Al margen del encolumnamiento señalado, que podría ser solamente de acompañamiento, cabe señalar que no es así, sino todo lo contrario, y ello ha quedado demostrado con la actitud puesta de manifiesto por el Consejo de la Magistratura que, arbitrariamente envió a Juicio político al Juez Federal de Mar del Plata, el Dr. Alfredo Eugenio López, dando lugar a la falaz denuncia por “antisemitismo” promovida por una organización extranjera, la DAIA, que representa intereses políticos de otro país, Israel, en el nuestro, y de otra organización sionista judeo masónica, FACA (Foro Argentino contra el antisemitismo), presidida por Sabrina Ajmechet, militante sionista judeo masónica que, infiltrada en la política argentina llegó a diputada nacional por el partido gobernante.

En el citado juicio político, cuya principal característica ha sido la animosidad de los denunciantes hacia el Juez por su condición de Católico, y en el que predominó la falta de equidad que quedó manifiesta al hacer lugar a las acusaciones de un falso e ideologizado “antisemitismo”, dejando de lado todos los ataques anticristianos que el acusado recibió de distintos “trols libertarios” que circularon en las mismas redes sociales que utilizaron para acusarlo, insultar y burlarse de la Fe y la religión Católica que profesamos los argentinos.

Un párrafo aparte merece el senador Luis Juez que ofició de presidente del Consejo de la Magistratura que llevó a juicio político al Juez López. El mencionado senador es muy conocido en la República Argentina, no sólo por sus chistes y tonada cordobesa que utiliza para presentarse ante la sociedad como un político gracioso, sino que además se esfuerza por mostrase como alguien intachable y un luchador contra la corrupción de sus colegas… él siempre se autodefine como alguien muy honesto. Sin embargo, cuando tuvo la extraordinaria oportunidad de defender la Verdad, optó por hacer lugar a la mentira y al error, dando a lugar a una denuncia que debió rechazar de plano como Argentino, Senador y Católico porque los denunciantes no sólo buscaron destituir a un juez argentino, Católico y defensor de la vida, sino que ofendieron a la religión de todos los argentinos. ¡Senador Luis Juez! no debe olvidar que hay una Justicia Divina.

Dicho esto, corresponde ahora ocuparnos de la “diputada” Sabrina Ajmechet, militante sionista judeo masónica quien supo despotricar contra Malvinas, asegurando que les pertenecen a los ingleses, entre otras barbaridades, y ofender a la Bandera Argentina, ante la pasividad y complicidad de sus pares del Congreso y del poder Judicial. Y ahora que el Juez López, supuestamente, solicitó su jubilación ante el proceso en curso, grabó un abominable video burlándose de nuestro juez en forma totalmente soberbia y despreciable que mereció el mayor de los repudios en las redes sociales.

Después de todo lo relatado hasta aquí, me restaría pedirles a los lectores un esfuerzo de imaginación. Y en tal sentido pregunto: “¿puede alguien imaginar un diputado Católico sentado en una banca del parlamento israelí, denunciando al juez más sionista que tenga el pueblo judío, por expresar conceptos anticristianos y pedir su destitución?… ¿y que el parlamento israelí hiciera lugar y lo destituyera?… ¡¡¡Pero por favor…!!!

Todavía está por verse el resultado final de esta parodia de juicio político “cantado”, al Juez de la Patria, pero lo hecho hasta aquí, muestra la captación que el sionismo ha logrado sobre los miembros del Congreso de la Nación Argentina y del poder judicial que, con su conducta prevaricadora, en una actitud indigna y cipaya han privilegiado el error y la mentira por sobre el bien y la justicia.

Sres. Miembros del Consejo de la Magistratura, del Congreso de la Nación y de la Justicia Argentina: ¡Nada es para Siempre! ¡Para la Verdad el Tiempo, para la Justicia Dios!

¡Viva Cristo Rey!  ¡Viva María Reina!

¡Por Dios y por la Patria Católica y Sanmartiniana!

 

Hugo Reinaldo Abete

Ex Mayor E.A

BENJAMÍN NETANYAHU, ¡EL ANTICRISTO!

Hugo Reinaldo Abete

Buenos Aires, 15 de septiembre, † Día de la Virgen de los Dolores, de 2025

 

Sr. Director:

Benjamín Netanyahu, ¡el Anticristo!

Hace poco más de un mes escribí una carta de lectores que llevaba por título «¡Gaza! el punto de inflexión de la humanidad en la era moderna». En ella intenté dejar clara mi percepción sobre que, a partir del Genocidio llevado a cabo por Israel en Palestina, nada sería igual y que mi opinión se basaba, fundamentalmente en una concepción teológica.

Ya en muchos otros escritos anteriores vengo insistiendo sobre este concepto de que estamos viviendo tiempos teológicos, tiempos de Dios, tiempos apocalípticos, y sin dudas si me arriesgo a hablar sobre el anticristo, es porque estoy confirmando otra de las características que nos hablan de los últimos tiempos.

En efecto, por doctrina, quienes tenemos la Gracia de Dios de ser Cristianos Católicos sabemos que esos tiempos se darán cuando ya no haya Fe en esta tierra, ya que el mismo Señor se pregunta «¿Cuándo venga el Hijo del hombre, encontrará fe en la tierra?», cuando impere la confusión (género en vez de orden natural), cuando prime la apostasía, cuando Dios haya sido quitado del corazón de los hombres, es decir cuando impere el mal y la soberbia sobre el bien y la virtud… cuando todo eso suceda será el tiempo del anticristo, en el que dominará al mundo hasta que acontezca la Parusía, es decir el advenimiento glorioso de Nuestro Señor Jesucristo al fin de los tiempos.

Más de uno que lea estos párrafos y no tenga internalizado estos conceptos teológicos que estoy mencionando, se preguntará ¿si no estoy desvariando o simplemente a qué se debe que alguien que no es sacerdote o religioso nos esté llevando por este terreno? ¿Con qué autoridad? ¿Con qué conocimientos lo hace?

Y la respuesta no es tan complicada como parece, dado que, sin ser un teólogo, un sacerdote, un religioso, ni un experto en las Sagradas Escrituras, ni siquiera alguien con gran formación, soy simplemente un Cristiano Católico común y corriente, pero con inquietudes que (repitiendo algo que ya expresara en otros escritos de similar tenor), «guiado con las buenas intenciones de responder a ese mandato de Nuestro Señor que nos señala que “debemos escrutar los signos de los tiempos”, intento expresar lo que mi mente y corazón sienten respecto de lo que estamos viviendo». Y es precisamente porque estoy convencido que todos los signos que se han nombrado en los párrafos anteriores están dándose en la actualidad, es que sostengo que ya estamos en los tiempos del anticristo.

La Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana, la verdadera Iglesia, la de Nuestro Señor Jesucristo, recomienda fehacientemente la lectura del Apocalipsis, pero el modernismo del cual no ha podido escapar la Iglesia, haciendo una mala interpretación, se ha encargado de evitarla, es más, con la supuesta y errónea excusa de no «asustar» a los fieles, se ha recomendado pasar por alto estos capítulos de la Biblia que nos hablan del Apocalipsis, de las postrimerías con su batalla final entre Cristo y el «anomos» u hombre sin ley, que es el anticristo. No obstante, a lo largo de la historia, otros mucho más formados que quien esto escribe, han creído ver en signos de decadencia de su época, que los mismos eran signos de los últimos tiempos y eso no fue así. En tal sentido señalo que lo mismo podría estar ocurriéndome a mí al momento de estar escribiendo estas líneas en las cuales digo nada más y nada menos que, Benjamín Netanyahu bien podría ser el anticristo.

Y fundamento mis expresiones en un análisis de la realidad que la humanidad está viviendo y en ciertos indicios, que por información básica o simplemente sentido común, me llevan a esa conclusión. Y a ese respecto digo que, si el anticristo es una persona, la primera y excluyente conclusión que debe reunir esa persona es que sea un anticristiano, un enemigo manifiesto y declarado de Nuestro Señor Jesucristo y de los cristianos. Y en tal sentido, desde el punto de vista teológico, según varios autores, entre ellos el Padre Leonardo Castellani, esa persona debería ser de origen judío. El padre Julio Meinvielle en su magistral obra «El Judío en el Misterio de la Historia», en las páginas 45 y 46 nos señala: «La ley contenida en el Talmud, que rige al judío, le manda, en efecto, despreciar y odiar a todos los pueblos, en especial a los cristianos, y no parar hasta dominarlos y sujetarlos como a esclavos». Netanyahu es de origen judío y sionista, y adscribe a estas pautas del Talmud respecto de Nuestro Señor Jesucristo y de los cristianos.

En segundo lugar, obviamente que esa persona debe ser alguien con una ambición desmedida de poder y capaz de las acciones más perversas con tal de alcanzar sus objetivos de dominación. Y tuvo que acontecer el Genocidio de Gaza que hoy toda la humanidad contempla sin poder detenerlo. No hay explicación para tanta maldad y perversidad, ninguna autoridad mundial, ninguna iglesia, ninguna organización ha logrado detener a Netanyahu en el exterminio de toda una población civil. Si al anticristo se lo conoce como «el amo del Mundo», Netanyahu ha demostrado que lo es, y a él obedece la potencia militar más importante de toda la humanidad. Él a través de todo el poder mundial sionista judeo masónico domina e impone su voluntad al resto. Y es tan, pero tan grande el pecado que está cometiendo en Gaza, que es uno de los peores y más graves insultos y desafíos que haya podido recibir Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Reyes y Señor de la Historia. Personalmente veo a Netanyahu como un demonio hecho hombre, lo veo como el anticristo.

Todo ha sido dicho y todo ha quedado escrito. Las puertas del infierno No prevalecerán. ¡Ven Señor Jesús!

 

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva María Reina!

¡Por Dios y por la Patria!

Hugo Reinaldo Abete

Ex Mayor E.A.

ENEMIGOS SOLAPADOS: COMUNISTAS Y MASONES

Ya nos lo decía el siempre vigente Jordán Bruno Genta:

Dos corrientes ideológicas que tienen el mismo diabólico origen y son igualmente anticatólicas, antinacionales y antimilitares, la Masonería y el Comunismo, están socavando los fundamentos espirituales de la sociedad argentina.

Es por todos sabido que, la Masonería no actúa casi nunca con su nombre propio, sino camuflados, la vemos ahora mismo vestida de «Democracia y Libertad».

Tengamos en cuenta que desde hace más de un siglo tenemos como máxima figura de la enseñanza, del sacrificio y de la bonomía a Sarmiento, (inmortal, según nos hacen cantar en su himno), es decir, el Gran Maestre de la Masonería Argentina en 1882 (época en que se sancionó la Ley 1.420 de educación laica). Por tanto, que podemos pretender de la enseñanza viciada que reciben nuestros hijos. Para colmo de males, la masonería actual, de la mano del N.O.M. ha implantado el «lenguaje inclusivo», la «Enseñanza Sexual Integral» y la «Identidad de Género».

Durante el largo período en que ejerce una influencia cada, vez más decisiva en la política nacional, la idea fija de Sarmiento, su obsesión, es hacer del Ilustre Hermano D. Benjamín Franklin, el arquetipo moral de sus futuras generaciones argentinas.

Y no vacila en sostener que: «Franklin avanza en moral sobre Sócrates, y sobre la moral misma de Jesús que, según lo ha observado Renán, es ineficaz para los fines civiles en la parte económica». («Robinson es una Nación», lectura hecha el 1 de Enero del 1886. — Obras completas, tomo 22).

Debemos recordar que la masonería es el Anticristo, el anticatolicismo radical, extremo, absoluto. El catolicismo es incompatible tanto con la masonería como con el comunismo.

Por todo ésto, debemos repudiar a los masones infiltrados en todas las instituciones de la Nación, debemos cambiar los valores de esta sociedad. Debemos dejar de mirar a los seguidores de Sarmiento y apoyar incondicionalmente a los que enarbolan el estandarte de los valores sanmartinianos.

Las palabras y los hechos de San Martín evidencian que no adhirió a los principios liberales, ni a la democracia mayoritaria y populista; su juicio sereno y honrado en la madurez de la vida y después de su experiencia americana del gobierno político, lo llevó a condenar resueltamente los regímenes de la libertad jacobina.

Tampoco fue un enemigo de la Iglesia Católica y, por el contrario, cuidó la vida religiosa y persiguió la blasfemia en sus soldados, con un celo de inquisidor tan extremo que no existe ejemplo igual en un general americano. Y lo que es más decisivo todavía, puso al Ejército de los Andes bajo la protección de la Virgen del Carmen.

Un hermano masón, puro y perfecto, no podría incurrir en tan inexcusables claudicaciones de los ideales ultraliberales y anticatólicos de la Orden.

Muchos, con ingenuidad y quizás llevados por la desesperación de tener que elegir entre Milei y Massa, votamos al primero, eligiendo el mal menor. Apostamos a un gobierno de derechas que dejara atrás décadas de zurdaje progre; pues bien, ya probamos las hieles de este liberalismo masón y «no cristiano», (quién sepa leer entre líneas… lea), y espero no volvamos a caer en el error, aprendamos de nuestros errores.

Tenemos una gran tarea por delante, los católicos debemos reclamar públicamente y con todas nuestras fuerzas, para lograr la reconstrucción de la Patria, la integridad de la familia y el retorno de Cristo a las escuelas y universidades. Porque se llenan la boca hablando de laicismo y «libertad», de que respetan todos los derechos pero, no se puede hablar de Cristo en las escuelas pero, se enseña el «holocausto» en las aulas, y no se habla de la persecución de alemanes, o polacos, ni de israelíes; se habla de judíos, que es una religión… ¿entonces?, ¿se puede hablar o no se puede hablar de religión en las aulas?

Se están concretando viejos temores que se difundían allende los setentas en grupos nacionalistas que hablaban del latrocinio de tierras perpetrado por un grupo bien identificado. No dejemos de mirar la Patagonia Argentina, no permitamos que nos la arrebaten.

Enseñemos a nuestros hijos a querer a la Patria, a defenderla de nuestros enemigos.

¡Argentina Despierta!

DyPoM

Por der Landsmann para SAEEG

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