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DESDE LA PERSPECTIVA EUROPEA, ARGENTINA ES UN PARAÍSO PARA EL LAVADO DE DINERO

Gaby Weber (desde Alemania)*

Que el dinero negro pueda legalizarse en Argentina no es nada nuevo. La expresidenta peronista Cristina Kirchner ya había autorizado en dos ocasiones la declaración de capital no declarado ante las autoridades fiscales para su reincorporación a la economía argentina: con la Ley 26.476 (en 2008) y con la Ley 26.860 (en 2013). Pero el nuevo presidente, el ultraderechista Javier Milei, tiene muchas posibilidades de establecer un récord de lavado de dinero, y las instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea guardan silencio. Pero el sector bancario privado europeo es menos indulgente y ha incluido al país en su lista de sanciones, secretamente.

La primera ley por el lavado de dinero de Milei entró en vigor en julio de 2024, apenas seis meses después de asumir el cargo. La Ley N° 27.743 fue apodada por los medios argentinos como la «Ley de Blanqueo». De ese modo, el capital de origen dudoso podía transferirse a la Argentina e invertirse sin límite, costos adicionales ni impuestos hasta el 31 de diciembre de 2025. No se requería comprobante de origen. Se estima que más de US$ 20 mil millones de dólares estadounidenses ingresaron al país de esta manera.

De repente, aparecieron enormes letreros anunciando «Aptos para el blanqueo» en obras de construcción por todo Buenos Aires. Sin embargo, algunos funcionarios de la AFIP estaban interesados ​​en saber quiénes se beneficiaban de esta nueva ley y en qué medida. Milei, presumiblemente, consideró esto contraproducente y, por lo tanto, disolvió la AFIP mediante el decreto 953/2024. La nueva agencia, ARCA, estaba integrada por personas de su confianza y se encargaría de los asuntos fiscales y aduaneros a partir de entonces. Sin embargo, como alardeaba el autoproclamado anarcocapitalista, sería menos burocrática, lo que haría que todo el proceso fuera «más accesible y eficiente para el ciudadano».

Miembros del Poder Judicial e incluso de la Iglesia Católica advirtieron que los cárteles de la droga, en particular, explotarían estas nuevas regulaciones ―o mejor dicho la falta de regulaciones―, ya que las políticas sociales neoliberales radicales habían incrementado drásticamente el poder de los narcotraficantes. En los suburbios, el nuevo gobierno reprimió a los grupos comunitarios y recortó los programas sociales; los narcotraficantes llenaron este vacío.

El flujo constante de dólares de los narcotraficantes disminuyó el año pasado, por lo que Milei intentó otra ley para hacerse con el «dinero oculto», como lo denominó el Ministerio de Economía. En enero de 2026 entró en vigor la ley de «inocencia fiscal», que legalizaba los ahorros previamente no declarados. Nadie tenía que demostrar cómo había adquirido su riqueza; se presumía su inocencia y se invirtió la carga de la prueba. En lugar de que el propietario del capital tuviera que probar su origen, el sistema judicial debía aportar pruebas concretas. Incluso los bancos locales percibieron problemas con la seguridad jurídica y el cumplimiento de las obligaciones internacionales contra el blanqueo de capitales. Sin embargo, el ministro de Economía, Luis Caputo, desestimó las críticas, decidiendo que una simple solicitud era suficiente y que no se podía exigir ninguna prueba adicional.

También se abolió la normativa que obligaba a notificar automáticamente a las autoridades fiscales las transacciones financieras superiores a 10 millones de pesos, y aún se permitía la compra de bienes inmuebles en efectivo, incluso en pequeños billetes. Esta práctica lleva tiempo prohibida en países vecinos como Uruguay y Chile. Además, se redujeron significativamente las sanciones por evasión fiscal. El Ministerio de Economía pretende controlar los US$ 170.000 millones que sospecha que están bajo del colchón, «ocultos». Se fortalecerán las reservas del Banco Central y se saldarán las deudas externas.

El FMI debería haber dado la voz de alarma y sancionado al país, pero recientemente le ha concedido otro préstamo de US$ 10.000 millones. Y esto es puramente por motivos políticos. Milei apoya incondicionalmente a Donald Trump y Benjamín Netanyahu y ahora quiere privatizar el suministro de agua y la Hidrovía del Paraná.

Su Armada acaba de firmar un memorando de entendimiento con la Cuarta Flota del Comando Sur de Estados Unidos sobre cooperación en materia de «amenazas». En él, las aguas argentinas se consideran un «bien común global», lo que el diario Página 12 describe como una «rendición de soberanía».

Junto con sus homólogos argentinos, los marines estadounidenses planean expulsar a los buques factoría chinos que agotan regularmente los caladeros de la costa. Japón y España hacen lo mismo, pero no se les menciona en este contexto. Milei fue fotografiado en el portaaviones USS Nimitz con su hermana Karina y el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno (ex de JPMorgan). El embajador estadounidense presente celebró «una nueva era de profundo acercamiento estratégico».

Es comprensible que el FMI no quiera denunciar a la persona tan útil como lavador de dinero. Sin embargo, en Europa, el sector bancario privado tiene una opinión diferente y sus propias listas de sanciones. Cualquier persona que desee ser cliente del Deutsche Bank, por ejemplo, y que resida en Argentina, es informada de que Argentina es un país de alto riesgo y que no es bienvenida como nuevo cliente.

La Comisión Europea no suele ser mezquina a la hora de imponer sanciones, especialmente cuando las empresas hacen negocios con Rusia o cuando los periodistas supuestamente difunden «narrativas rusas».

La Comisión Europea, mediante el Reglamento Delegado (UE) 2016/1675, del 14 de julio de 2016, identificó terceros países que presentan un alto riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Su Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) publicó una lista de países sometidos a un escrutinio reforzado (la «lista gris»), que se actualiza periódicamente. Esta lista del GAFI contiene cuatro categorías de países de alto riesgo, entre los que se incluyen Rusia y Bolivia[1].

Por razones inexplicables, Argentina no figura en esta lista, a pesar de que existen muchos motivos para su presencia, entre ellos, las leyes contra el blanqueo de capitales del presidente Milei. En las elecciones provinciales del pasado octubre, su principal candidato por Buenos Aires fue José Luis Espert. Poco antes de las elecciones se supo que había sido financiado durante mucho tiempo por el narcotraficante Fred Machado, quien también le había proporcionado los aviones para la campaña. Machado fue extraditado a Estados Unidos y se declaró culpable de lavado de dinero y fraude. Sin embargo, Milei apoya a su amigo, calificándolo de «víctima de una vil campaña mediática».

El dinero negro repatriado no ha impulsado la economía nacional. Desde que Milei asumió el cargo hace dos años y medio, 24.437 empresas han quebrado; la economía no se encontraba en tan mal estado ni siquiera después del confinamiento de siete meses durante la pandemia de COVID-19. Solo las industrias minera y petrolera siguen recibiendo fondos, pero únicamente las empresas extranjeras se benefician de ello.

 

* Nació en Stuttgart, Alemania, y se doctoró en Berlín. En 1985 se radicó en Montevideo y desde 2002 vive en Buenos Aires. Periodista de investigación con varios libros publicados en Alemania y la Argentina, trabaja para medios de todo el mundo, especialmente en lengua alemana. Entre sus libros podemos mencionar: «Los expedientes Eichmann. Los archivos desclasificados que revelan su relación con el sionismo, la Guerra Fría, la bomba atómica y el engaño sobre su secuestro en la Argentina».

 

Cita

[1] Banking Industry 2026. Reportlinker.com, https://www.bafin.de/SharedDocs/Veroeffentlichungen/DE/Rundschreiben/2026/rs_03_26_hochrisikostaaten_gw.html?nn=156690 

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LA NEGRA PUDRICIÓN DE LA MERLUZA

César Augusto Lerena*

La detención casual del buque Tai An capturando y procesando ilegalmente “Merluza Negra” es solo la punta del iceberg de la falta de control y transparencia en la Administración Pesquera. No hay regulación ni control adecuado de las especies migratorias originarias de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) Argentina en alta mar; tampoco en las aguas argentinas de la ZEE o en la explotación ilegal del Reino Unido de Gran Bretaña en Malvinas. La cuestión no se limita a una violación de la ley del empresario chino Liu Zhijiang, titular de la empresa PRODESUR SA, que le indicó al capitán de su barco que pescase Merluza Negra sin disponer de cuota y además capturar y procesar un 55% de juveniles; es decir, ejemplares de menos de 90 cm que no han alcanzado la primera madurez sexual para reproducirse, cuando tienen unos 9/10 años (peces marinos de Argentina, INIDEP, 1999) y asegurar a perpetuidad la sostenibilidad de esta especie y de las que intervienen en su cadena alimentaria en el ecosistema.

Este no es un hecho aislado, es solo un “caso testigo” del descontrol que impera en la pesca y, son muchos los responsables anteriores y actuales, en el campo privado y público.

La política. La Ley 24.922 (1998) está vetusta; propicia el extractivismo, no promueve una administración sostenible y sustentable al no regular sus tres ejes principales: la investigación, la conservación (control) y la distribución equitativa, ni se afecta a éstos los recursos económicos derivados de los derechos de captura. Además no se ha llevado adelante ninguna acción respecto a la pesca en alta mar de los recursos migratorios originarios de la ZEE. ¿Cómo puede otorgar el Consejo Federal Pesquero (CFP) permisos para pescar en la ZEE a empresas del Estado chino mientras buques igualmente del Estado chino pescan ilegalmente los recursos migratorios argentinos en alta mar? Y, ¿cómo el CFP admite la radicación en la Argentina de empresas de capital español mientras otras de la misma nacionalidad pescan ilegalmente en Malvinas? El CFP debe reformularse para asegurar un manejo cristalino y equitativo de los recursos. Modificarse y modernizar la ley.

Sin embargo, no confundamos, el proyecto de modificar la ley por parte del actual gobierno hubiese agravado el descontrol de la actividad a partir de extranjerizar la explotación de los recursos en la ZEE; no exigir el desembarco en los puertos nacionales; no requerir ninguna antigüedad a los buques (el buque Tai An tiene 43 años) ni tripulación argentina, lo que hubiera agregado más evasión y trabajo esclavo. Aparecen como responsables quienes han defendido este proyecto que agregaba además de un atraso de 100 años más caos al actual: la Canciller Diana Mondino, el ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger y el Diputado Bertie Benegas Lynch, son aún promotores de la liberación del mar y de la reforma de la Ley Ómnibus. Están ajenos a la preocupación mundial de cuidar la soberanía de sus mares y ríos troncales.

La Autoridad de Aplicación. Son responsables del descontrol todos los secretarios de Agricultura, Ganadería y Pesca (hoy de Bioeconomía) que delegaron en el Subsecretario de Pesca su condición de Autoridad de Aplicación. Igualmente son responsables los subsecretarios que presiden el Consejo Federal Pesquero (CFP) que demostraron su incapacidad para establecer la política pesquera, conforme establece la ley. En este caso de la pesca ilegal de Merluza Negra, el secretario Fernando Vilella, el subsecretario Juan Antonio López Cazorla y el director de Fiscalización Pesquera Julián Suárez, quienes violaron la ley Pesca (24.922, art. 7º; 17º; 20º; 21º; 23º; 27º; 28º; 32º; 49º; 55º a 62º) y en particular el 55º cuando no se exigió el inmediato destino a puerto del buque infractor y, debería confirmarse, si fue Vilella quien ordenó no cumplir la exigencia de la ley; aunque ello no deslindaría la responsabilidad de López Cazorla, quién como presidente del CFP no pudo admitir presión alguna.

El 14 de septiembre de 2023 la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca anunciaba pomposamente: “El Certificado de Trazabilidad de Transacciones Comerciales y el Parte Final de Producción a bordo de Merluza Negra (Disp SSPyA 186/2022) permitirá consolidar internacionalmente las exportaciones desde nuestro país” y, continuaba “la Argentina se encuentra a la vanguardia en materia de gobernanza y administración pesquera. Ha sido reconocida a nivel internacional por Chile, Japón y la Unión Europea”. ¡Alicia en el País de las Maravillas! con un descarte del 30% (INIDEP, FAO, AGN), prohibidos en Argentina en 1998 y en la Unión Europea en 2004 no pueden admitirse más. Mucho marketing y una Administración poco transparente y eficaz y un empresariado que no está a la altura del mundo moderno que exige el cuidado del medio marino y la pesca.

La Cancillería. No encontramos ninguna razón para que un representante de este Ministerio integre en forma permanente el CFP; diplomáticos que, en todo caso, debieran intervenir en cuestiones vinculadas a las explotaciones pesqueras en las aguas de Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y en los espacios marinos relacionados a la Convención de los recursos vivos marítimos antárticos. Flojos de papeles en estas materias.

La Canciller Diana Mondino y la secretaria de Malvinas Paola Di Chiaro, al igual que los funcionarios de Agricultura, Ganadería y Pesca y el CFP, deberían explicar porque no aplican la Ley 24.922 y 27.564 y sancionan a los buques taiwaneses, coreanos y españoles-británicos que pescan ilegalmente en Malvinas los recursos pesqueros argentinos comprometiendo la sostenibilidad de todo el ecosistema. No se puede garantizar sostenibilidad de los recursos en la ZEE sino se acciona sobre estos buques y se han llevado, a un promedio de 250.000 toneladas por año, unas 11.750.000 por un valor estimado en 47 mil millones de dólares.

Ahora, no se entiende por qué la Canciller Mondino habría designado, además de Coordinador del Ministerio de Relaciones, representante ante el CFP (un asiento habitualmente ocupado por diplomáticos) a quien sería su sobrino político Pablo Ferrara, un abogado que carece de todo conocimiento marítimo y pesquero, quien habría sido quien presionó al referido director Suárez. Sobre esto nos formulamos las siguientes preguntas: ¿puede un funcionario de menor jerarquía de Cancillería impedir por sí la acción de un Secretario de Estado como Vilella o fue una orden de la Canciller? ¿Cuál sería la motivación para impedir el método de control de un buque pesquero que se presumía que estaba realizando pesca ilegal? ¿Hay algún vínculo entre la pesca ilegal que realizaba el buque Tai An con la pesca igualmente ilegal de esta especie que realizan sus nacionales chinos en alta mar y con otros buques en Malvinas? ¿Forma parte de la política de liberar el mar?

Economía. Dos nombres de Toto Caputo suenan para integrar el CFP. En otro momento no hubiese sido mejor noticia que Economía se interese por la pesca. Hoy es distinto. Ya no importa si saben o no de la materia, la cuestión pareciera ser desregular el mar y, ¿el sector? mandando notas o visitando diputados. Atrasan.

La empresa Prodesur y las empresas. No somos ingenuos. Al margen del gravísimo daño del ecosistema que una empresa provoca si captura sin cuota Merluza Negra y el daño económico que le podría provocar este hecho a quienes sí disponen de cuota para pescarla, hay una cuestión de intereses: 3.700 toneladas anuales otorgadas a tres empresas nacionales de capital extranjero Argenova, Estremar y Pesantar, un negocio de entre 70 y 90 millones/año. No es frecuente que empresas pesqueras concesionarias denuncien a otras, por aquello de que “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”. La detección de irregularidades debiera estar en manos del gobierno; pero, no obstante, las empresas y las Cámaras empresarias debieran promover y contribuir en la regulación y con sistemas, que den mayores garantías de sostenibilidad, sustentabilidad, equidad y transparencia al conjunto de la actividad. Por ejemplo, es fácil evaluar, que 5 toneladas de Merluza Negra son más valiosas que 50 toneladas de Surimi, para lo que estaba autorizado el buque Tai An; por lo cual la captura de Merluza Negra, más que pesca incidental es una pesca objetivo. ¿A quién se le pasa por alto esto?

El portal de Prodesur dice: «el buque captura y procesa especies como Merluza Negra…haciendo una explotación sustentable de los recursos marinos». Es obvio que la captura de Merluza Negra era una pesca objetivo y no incidental, salvo para la Autoridad de Aplicación y el resto de las empresas.

Por otro lado, porqué las Cámaras no le exigen al gobierno que vea si hay buques en la Argentina con doble registro que les evita pagar derechos de importación, por ej. China o porqué hay empresas de nacionalidad china y otras que facturan por debajo del valor internacional. La autogestión, los planes HACCP, las Certificaciones, son un marketing caro que nos genera dependencia. Ellos nos dirán quién exporta y a qué precio.

Los gremios. No pueden seguir admitiéndose pagos en negro ni “coparticipaciones” que distorsionan en favor de unos pocos los salarios de los trabajadores y oscurecen costos y utilidades empresarias en la actividad.

La Prefectura Naval Argentina. ¿Quién se ocupa de la seguridad en el mar? El portal de esta Institución indica: “Autoridad Marítima; cumple funciones de policía de seguridad de la navegación; protección ambiental; policía judicial; auxiliar pesquera; aduanera; migratoria y sanitaria”. ¿Dónde estaba la PNA para preservar el medio marino y la sostenibilidad de las especies cuando el buque Tai An pescaba ilegalmente Merluza Negra? Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea consideran a la pesca ilegal desde 2014 un problema de seguridad nacional y, la pesca argentina, ya tiene antecedentes de narcotráfico, en 1988 la operación langostino (600Kg de cocaína); en 2005 pez blanco (500Kg); en 2006 merluza blanca (387Kg); en 2013 langostino (110Kg); en 2015 calamar (49Kg). Si la prefectura no puede controlar la pesca ilegal dentro de la ZEE, a los transbordos y en la plataforma continental extendida argentina más allá de las 200 millas evitando la pesca de arrastre de fondo por parte de buques extranjeros, hay que transformarla en una fuerza capaz de hacerlo. Hoy no lo hace ―por más spots de TV― y, el caso testigo “Merluza Negra” se muestra su ineficiencia e ineficacia.

Los observadores e inspectores. ¿Dónde estaban o a quién respondían? No es posible pescar 163 toneladas de Merluza Negra en un solo lance. ¿No sabían estos funcionarios que el buque no tenía cuota y que se capturaban juveniles? ¿Tal vez confundían la especie o no estaban capacitados? En los ambientes portuarios se dice que “el sistema funciona de otra forma”, como suele ocurrir en la inspección de un local, pero en el mar.

SENASA, AFIP y Aduana. El día que se crucen los partes de pesca, se inspeccionen a “cara de perro” los desembarques y no haya sustituciones o las balanzas estén desequilibradas, los transportes, los ingresos a las plantas procesadoras o los transbordos, se controlen en serio los stocks de cámaras, se analicen los rendimientos de productos terminados a bordo y en tierra, las materias primas que circulan por plantas fasoneras y cooperativas, los consumos internos y la exportación y, todos los productos circulen certificados, las estadísticas serán otras. En este caso, de la Merluza Negra, pero también importante es la relación merluza común-langostino; SENASA ya debería estar coordinando un operativo conjunto de los tres organismos para verificar las toneladas de Merluza Negra que están depositadas en las Cámaras Frigoríficas y cuántas de éstas tienen una talla superior a 90 cm.

A SENASA y a las delegaciones de la Subsecretaría de Pesca habría que agregarle que su descrédito y la falta de confianza internacional en estos organismos genera la dependencia del país en certificadoras extranjeras.

El pescado se pudre por la cabeza. Todo está por hacerse, que sea antes que se lo lleven otros.

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL). Presidente de la Fundación Agustina Lerena. www.cesarlerena.com.ar

BIFRONTE

Iris Speroni*

Sólo la enorme madurez política de los argentinos, que nos obstinamos en buscar una solución pacífica, nos protege de la enorme irresponsabilidad de la banda criminal que nos gobierna.

 

Actualmente existen dos dineroductos. Ambos administrados por el BCRA.

Despojan, el primero, al ciudadano de a pie a través del impuesto inflacionario y, el segundo, a quienes producen, a través del diferencial de tipo de cambio.

Tienen en común que son impuestos no votados por el Congreso, por lo tanto ilegales. En estos dos casos el BCRA funciona como una agencia paraoficial de recaudación impositiva. La agencia oficial es la AFIP; la paraoficial es el BCRA.

Los perjudicados somos: con el impuesto inflacionario los más humildes. Pensionados, jubilados, beneficiarios de planes sociales, asalariados, monotributistas, pymes. Ese dinero es recolectado, con auxilio del BCRA por un puñado de bancos.

En el segundo caso son perjudicados quienes producen bienes exportables, los trabajadores de los sectores damnificados, sus proveedores, las localidades donde esas producciones están ubicadas y los fiscos provinciales y municipales. Nuevamente el ejecutor del despojo es el BCRA; y su herramienta es el diferencial de cambio entre la cotización arbitraria del BCRA (tipo de cambio oficial) y la libre. Los beneficiados son aquellos a los cuales los funcionarios públicos eligen venderle dólares a mitad de precio, esto es el dólar a cotización oficial: empresarios amigos del gobierno, funcionarios corruptos, testaferros y otros miembros de la banda criminal que gobierna. 

El 99,6% de este segundo dinero proviene del interior del país. Empobrece a las provincias para favorecer a un puñado de personas en la capital federal.

Lo relevante es que ambos dineroductos, el de las LELIQs y el de la diferencial de tipo de cambio se terminen. De una. De un día para otro. Asume el nuevo presidente y debe cortar los dos dineroductos. Quienes se beneficiaron en los últimos años ganaron miles de millones de dólares. Tienen capital para invertir en otros negocios. Pueden vivir sin seguir quitándole el pan a los 46 millones de argentinos. Es más, pueden vivir como reyes hasta la quinta generación.

¿Cuánto dinero nos quitan?

LELIQs

Con LELIQs, son 55 millones de dólares diarios si los pasamos de pesos a dólares con dólar paralelo o blue (https://restaurarg.blogspot.com/2023/10/el-tesoro-debe-pagar-su-deuda-con-el.html (*). Si los convertimos a dólar oficial, son cerca de 159 millones dólares por día. Multiplicado por 365 son U$D 20 mil millones (dólar oficial) ó U$D 58 mil millones. Dineroducto.

Ésta es la razón de que los sueldos sean una miseria. Porque todos los días 46 millones de argentinos hacemos una vaquita para darle dinero a los bancos. Cada uno de nosotros le damos más de tres dólares diarios . Esos tres dólares diarios ($ 1.200 a cambio oficial) es el dinero que millones de madres no disponen para darle de comer a sus hijos. Una familia tipo le da a los bancos $ 4.800 diarios. No hay forma de zafar: el BCRA cobra este dinero con impuesto inflacionario. Cuanto más pobre es uno, más probabilidades de no evitar pagarlo tiene.

Ahora se entiende por qué es un negocio que nadie cortar, a pesar de que ponga en jaque la estabilidad política del país. ¿Quién querría cortar con ese negocio? Prefieren que el país arda hasta sus cimientos antes de cerrarlo.

Es tanto el dinero que entendemos por qué ni los periodistas ni los “economistas” hablan de este negocio en los programas de televisión o de radio.

Diferencia de tipo de cambio

Es dinero que el BCRA le quita a quienes producen bienes exportables. Puede ser soja, miel, garbanzos, arroz, lingotes de aluminio o aberturas de madera. El BCRA decide que: 1. uno debe darle al BCRA todos las divisas que obtiene, 2. que el BCRA paga por ellas lo que arbitrariamente fije. En resumen: es una confiscación de un bien (la divisa) sin ley previa. Resulta difícil de entender la pasividad de los esquilmados.

El botín por diferencia de cambio fue, de máxima U$D 44.223 millones. Esto es, la mitad de las exportaciones. En los hechos es un poco menos, porque los sectores mineros, automotriz y petrolero están eximidos de la liquidación de la totalidad de los dólares que obtienen de las exportaciones. Por otro lado todos ellos son fuertemente importadores (minería y petroleras en equipamiento, automotrices en unidades terminadas y autopartes). Por lo tanto, en un caso de mínima, hablamos de un botín de aproximadamente 32 mil millones de dólares.

Eso es dinero que el Estado federal, vía el BCRA, le saca a los exportadores. 

Ambos efectos sumados, en el cual el instrumento para saquear el pueblo y favorecer a capitalistas de amigos, funcionarios corruptos y testaferros que se pasean por las playas del Mediterráneo, es de un número entre U$D 102 mil millones de máxima (20% del PBI) y U$D 53 mil millones de dólares (10% del PBI) de mínima.

Si a uno lo matan por un celular, ¿Qué cree que puede pasar si esta gente es amenazada con que le cortan este negocio?

Algunas consideraciones

  1. El Banco Central desde 1983 a la fecha siempre estuvo al mando de radicales (de la capital federal) con algún interregno durante el gobierno de Menem. Apenas pudieron, en el gobierno de De la Rúa, lo echaron a Pou, con juicio político (Lilita Carrió).
  2. El BCRA es instrumental en el empobrecimiento de los ciudadanos. Un proceso largo, que ya nos ha calado hasta los huesos y nos ha dejado sin resto. Generaciones sin acceso a una vivienda por un mercado de capitales destruido, sin moneda, con sueldos de hambre. Si no cortamos con esto no tenemos futuro.
  3. Massa podría haber atemperado la situación actual. Cuando asumió como ministro podría haber desactivado lentamente estos dos dineroductos de tal forma de frenar el despojo a los argentinos, al menos en estos dos rubros. Eso hubiera ayudado a recomponer la situación económica del país, aunque más no sea parcialmente. El año 2022 fue el mejor año en comercio exterior de la historia argentina. El superávit comercial superó los U$D 6.000 millones. Podríamos haberlos usado para protegernos este año de la seca y Massa hubiera podido usar la bonanza a su favor, de forma tal de ganar las elecciones. Por el contrario, Massa eligió acelerar el proceso de desfalco de habitantes y arcas públicas; casi casi una carrera desesperada para llevarse todo. Precipitó la destrucción de valor de los patrimonios argentinos. Aumentó la inestabilidad política interna de nuestro país. Sólo la enorme madurez política de los argentinos, que nos obstinamos en buscar una solución pacífica, nos protege de la enorme irresponsabilidad de la banda criminal que nos gobierna.
  4. El nuevo gobierno deberá además hacerse cargo de la deuda de importaciones. Y tendrá en su contra el adelantamiento de impuestos que las cerealeras le hicieran al actual mandatario. Es dinero que no entrará en caja en el 2024.
  5. El BCRA deberá decir si echó mano a los depósitos en dólares propiedad de los privados y en cuánto. El nuevo gobierno deberá devolver ese dinero cuanto antes.

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

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Nota

(*) Según los números de Inti Alpert a esta semana, el stock de deuda del BCRA (pases y Leliqs) con un tipo de cambio libre cercano a 1 U$D = $ 1000, es de U$D 21 mil millones.https://restaurarg.blogspot.com/2023/10/el-tesoro-debe-pagar-su-deuda-con-el.html 

Según los números del BCRA de marzo 2023 (https://www.bcra.gob.ar/PublicacionesEstadisticas/IEF0123.asp), los instrumentos del BCRA constituyen el 31,5% de los activos de los bancos. La buena noticia: sería peor si fuera el 100%.

Fuente INDEC

Las personas y empresas son los dueños del 58,6% del dinero que está en los bancos. El resto es del sector público.

El 40% del dinero de los privados (23,6% del sistema) está en depósitos a la vista (los bancos no pagan interés por esto).

El 44% de las tenencias bancarias de los privados está a plazo fijo y sí ahí una parte es para pagar los gastos del próximo mes y otra parte es ahorro. Es el 26% del sistema.

Por último, el 9% del sistema y 15% de las tenencias de los privados está en moneda extranjera. Eso no se va a dólar, porque ya está en dólar.

El sector público es mucho más conservador que los privados argentinos. Tiene la mayoría de su dinero en moneda extranjera. Aprendan, señores.

Pero sea como sea, el dinero de empresas públicas, organismos estatales (ANSES, PAMI) y estados (municipios, provincias y nación) tendrán que obedecer la resolución que las autoridades que ingresen al gobierno decidan. Dicho en criollo, si el BCRA decide hacer un plan BONEX exclusivamente para el sector público, tendrán que aceptarlo. Y es una parte importante del total.

Vayamos a los privados. Como dije en EL ELEFANTE SE COME A PEDACITOS, es verdad, parte de ese dinero, si el BCRA paga en pesos las LELIQs (equivalentes a U$D 21 mil millones) podrá irse al dólar, pero no todo. 

¿Por qué no todo? Bueno, primero porque gran parte del dinero proviene del sector público, al cual congelamos. Ya eliminamos una parte de los U$D 21 mil millones como problema.

En cuanto a los privados, en diciembre hay que pagar aguinaldos, la mayoría de las empresas deben pagar proveedores e impuestos, y las personas tienen que pagar expensas, tarjeta de crédito y el colegio de los chicos. Por lo que sólo una pequeña fracción de ese monto irá a dólares. ¿Alguien querrá especular? Puede ser. Pero quien se quiere ir a dólares ya se fue.

Al mismo tiempo habrá que establecer una regulación temporaria por 90 días para que las empresas grandes y el estado paguen a los pequeños proveedores y a los profesionales independientes (desde un plomero a un abogado, y en el caso de las prepagas a médicos, odontólogos, kinesiólogos, etc.) a siete días. Eso corre para supermercados, usinas lácteas y frigoríficos, que tienen pymes como proveedores. ¿Por qué? Porque las altas tasas de interés de los últimos 10 años han modificado todo el sistema de pagos del país. Las grandes empresas pagan a 60 ó 90 días. Ponen ese dinero en fondos de inversión. Las ganancias obtenidas les sirven para empatar con la inflación. Para los profesionales y las pymes las altas tasas de interés constituyen un desastre, del cual el único culpable es el estado. 

Por lo tanto es el estado el que desvirtúa y disrumpe todo el funcionamiento de la economía. Así de barbáricos son los miembros de la banda criminal que nos gobierna.

 

Artículo publicado el 14/10/2023 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/10/bifronte.html.