Archivo de la etiqueta: Salud

LOS PROBLEMAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO. SEGUNDA PARTE.

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Tumisu en Pixabay

Los problemas del cambio climático. Primera parte.

Al continuar el examen de los estudios sobre el cambio climático que está elevando la temperatura media del planeta, hay que decir que el impacto de la temperatura en la eficiencia de la producción a temperaturas ambiente demasiado bajas o demasiado altas la afecta negativamente y causa pérdidas económicas no despreciables.

El informe de China de 2020 de la prestigiosa revista “The Lancet” calculó que en 2019 los trabajadores chinos al aire libre perdieron alrededor del 0,5% de sus horas de trabajo potenciales debido a las altas temperaturas, causando una pérdida del 1% del producto interno bruto del país (US$ 126 mil millones), lo que equivale al presupuesto anual total de China para ciencia y tecnología.

Mientras tanto, los trabajadores al aire libre se ven más seriamente amenazados por las olas de calor de alta temperatura debido a la exposición prolongada a ambientes excesivamente calurosos. Cuando la temperatura alta (33°C) dura diez días, el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en el grupo de trabajadores al aire libre aumenta en un 149%.

En resumen, no se pueden subestimar los efectos del cambio climático en la salud humana y en el desarrollo socioeconómico. Como resultado, el cambio climático es un desafío mundial que trasciende las fronteras nacionales y requiere urgentemente una estrecha cooperación entre todos los países. El 12 de diciembre de 2015, en la Conferencia celebrada en la capital francesa sobre el cambio climático, se aprobó el Acuerdo de París, que hace un llamamiento a la acción global contra el cambio climático.

El calor afecta no solo a la salud física, sino también a la salud mental como las emociones, etc. Patrick Baylis publicó en 2020 un artículo en el “Journal of Public Economics”, una de las principales revistas de economía, para identificar la preferencia latente de las personas por la temperatura. Utilizó las expresiones emocionales del público en la red social Twitter desde junio de 2014 hasta octubre de 2016 como fuente de información para construir datos diarios, mensuales y anuales, relacionados con los días de trabajo, las vacaciones y las tendencias horarias específicas del estado del trabajador. Detectó la respuesta emocional de las personas a la temperatura en el ambiente de trabajo. Las emociones de las personas son generalmente negativas en comparación con los grados centígrados normales (20-25°C), y el índice de estado de ánimo de las personas cae de 0.1 a 0.2 o más en los días calurosos (35-40°C).

La influencia de la temperatura también afecta al índice de sociabilidad.

Además, Baylis utilizó el impacto exógeno de los ingresos (cambios salariales trimestrales o multas por estacionamiento, exceso de velocidad, etc.) para medir económicamente esta respuesta emocional. Encontró que el valor económico de una desviación por diferencias significativas de temperatura afecta el índice de disponibilidad mutua entre las personas. Querer invertir dinero para llevar la temperatura máxima diaria de 30-35°C a 20-25°C está entre 11.94 y 4.77 dólares estadounidenses (dependiendo del salario o la cantidad de multas sufridas).

Vale la pena señalar que la acumulación de emociones negativas causará más problemas sociales, como la depresión, el suicidio, la inducción de la actividad delictiva y el agravamiento de los conflictos humanos. Marshall Burke, Felipe González, Patrick Baylis, Sam Heft-Neal, Ceren Baysan, Sanjay Basu y Solomon Hsiang publicaron un artículo en “Nature Climate Change» en 2018 que analizaba la relación entre la tasa de suicidios y las altas temperaturas, y los resultados mostraron que por cada aumento de 1°C en la temperatura media mensual, la tasa de suicidios en los condados de Estados Unidos y algunas ciudades de México aumentó en un 0.7% y 2,1%.

Solomon M. Hsiang, Marshall Burke y Edward Miguel publicaron un ensayo en “Science” en 2013 después de revisar la literatura relevante y encontraron que las condiciones climáticas extremas pueden conducir fácilmente a crímenes violentos individuales y grupales y contra la propiedad, así como a la agitación política en los países pobres y la agresión personal y la violencia.

Tales comportamientos aumentarán con las altas temperaturas. Además, las precipitaciones extremas resultantes han ampliado la brecha de ingresos que afecta a la producción agrícola. Los autores discutieron los mecanismos relacionados para cambiar el estado de las cosas, incluido el cambio climático que alterará la oferta de recursos y agravará la desigualdad social y causará conflictos humanos; también reducirá la productividad socioeconómica, debilitando así la vigilancia de los organismos gubernamentales y reprimiendo el control de la intensidad de los episodios delictivos.

La migración de la población y la rápida urbanización causada por el cambio climático provocarán una competencia por recursos locales muy limitados. El cambio climático afectará los mecanismos fisiológicos de las personas, reducirá su capacidad de hacer juicios racionales que se volverán más ofensivos y conflictivas, lo que a su vez conducirá a una mayor desestabilización.

El estudio de 2015 de Matthew Ranson (2014) publicado en el “Journal of Environmental Economics and Management” también muestra que el clima de alta temperatura desencadenará más actividad criminal y se estima que entre 2010 y 2099, los costos sociales de las actividades criminales en los EE.UU. debido al cambio climático alcanzarán entre 29 y 78 mil millones de dólares.

Se convirtió en una parte históricamente importante de la historia de la humanidad como resultado de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Río de Janeiro 1992) y el Protocolo de Kyoto de 1997. El tercer hito en la jurisprudencia internacional para hacer frente al cambio climático, la planificación de un nuevo camino para la investigación climática global.

El objetivo principal es controlar el aumento de la temperatura media mundial de este siglo dentro de los 2°C y situar el aumento de la temperatura global dentro de 1,5°C por encima del nivel del período preindustrial.

En cuanto a la República Popular China, un país en desarrollo responsable, siempre ha concedido gran importancia a la lucha contra el cambio climático. El 3 de septiembre de 2016, China se adhirió formalmente al Acuerdo de París y se convirtió en la vigésimotercera Parte Contratante en completar la ratificación. En septiembre de 2020, el presidente Xi Jinping declaró solemnemente en el debate general de la LXXV Asamblea General de las Naciones Unidas que la República Popular mejorará sus esfuerzos para contribuir a la contribución del país para colaborar en la mejora del clima, y se esforzará por reducir el pico de emisiones de dióxido de carbono para 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2060 (Green Development , señalado como indispensable para la construcción de una civilización ecológica, como indican los objetivos de descarbonización); así como «responder activamente al cambio climático» ya en el XIV Plan Quinquenal 2021-2025.

Según el Informe Anual de Políticas y Acciones de Cambio Climático 2019 de China, publicado por el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente encabezado por Huang Runqiu, las emisiones de dióxido de carbono por unidad del producto interno bruto (PIB) de China disminuyeron un 4,0% en 2018, con una caída acumulada del 45,8% desde 2005, lo que equivale a una reducción de 100 millones de toneladas de dióxido de carbono; además, la energía no fósil representó el 14,3% del consumo total de energía, revirtiendo sustancialmente el rápido crecimiento de las emisiones de dióxido de carbono, e hizo una importante contribución a la respuesta al cambio climático global.

Sin embargo, para garantizar la aplicación del compromiso de 2060 y minimizar la carga sanitaria del cambio climático para la población mundial, todavía se necesitan políticas y medidas más eficaces.

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción.

©2021-saeeg®

LOS PROBLEMAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO. PRIMERA PARTE.

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Jody Davis en Pixabay

En los últimos años, cada vez más pruebas han demostrado que el mundo se está calentando. La investigación de los científicos nos dice que la causa que ha llevado al calentamiento global en las últimas décadas es muy probable que sea un gran número de gases de efecto invernadero emitidos por la producción industrial y la vida cotidiana de los seres vivos.

Debido a los enormes desastres ambientales que puede causar a escala global, el calentamiento global también ha atraído la atención de los gobiernos, de los medios de comunicación y de las personas en varios países. Con el fin de evitar desastres ambientales irreversibles causados por el calentamiento global producido por las actividades humanas, los gobiernos han convocado múltiples conferencias internacionales en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Para el ciudadano de a pie, el calentamiento global parece ser sólo un concepto abstracto, algo alejado de sí mismo. En su opinión, cómo lidiar con el calentamiento global es responsabilidad de los gobiernos y no tiene nada que ver con lo anterior. Pero el calentamiento global es algo que realmente sucede y está cerca de todos y afectará la vida de todos en el planeta.

Los alimentos, el vestido, la vivienda y el transporte pueden verse afectados directa o indirectamente por el calentamiento global. Como miembros de la aldea global, la gente común también debería entender algunos conocimientos básicos sobre el calentamiento global y responder activamente por nuestra propia iniciativa.

Según la Organización Meteorológica Mundial, la temperatura media mundial de 2016 a 2020 representó el período de cinco años más cálido registrado, aproximadamente 1,1 °C por encima de 1850-1900 (el período base para los cambios de temperatura relacionados con la revolución industrial), y es superior al de 2011-2015. La National Aeronautics and Space Administration (NASA) predice que para el año 2100 la temperatura global aumentará en aproximadamente 1.4-5.8 ° C y el clima global sufrirá enormes cambios nunca vistos en los últimos 10 mil años.

El cambio climático está estrechamente relacionado con la sociedad humana como el aumento de la frecuencia, intensidad y duración de los fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, sequías, ciclones y olas de calor. El Informe global de riesgos 2020 (Global Risk Report 2020) publicado por el World Economic Forum (Foro Económico Mundial) señaló que las cuestiones ambientales, como los fenómenos meteorológicos extremos, la falta de respuesta a los problemas conexos y los desastres naturales, se consideran de alto riesgo, con alta probabilidad de ocurrencia y mayor impacto.

Con el fin de responder activamente a la crisis climática y lograr el desarrollo sostenible y ayudar a las personas a comprender plenamente el impacto socioeconómico de los futuros aumentos de temperatura, los científicos están llevando a cabo una gran cantidad de trabajo de investigación. Esta evidencia teórica y empírica es de gran importancia para la implementación de estrategias adaptativas con el fin de asignar recursos para defender la seguridad pública de los desastres naturales.

El metabolismo normal del cuerpo humano requiere una temperatura corporal constante entre 36~37°C. Cuando el cuerpo humano está expuesto durante mucho tiempo en un ambiente de alta temperatura, la función metabólica del cuerpo disminuye: el suministro de sangre al sistema nervioso central disminuye con la expansión de los vasos sanguíneos de la piel, el volumen real de líquido que circula en los vasos sanguíneos para adelgazar con el aumento de la pérdida de agua y la temperatura corporal interna aumenta gradualmente.

Cuando la temperatura del cuerpo humano supera los 39°C, no solo es una señal de alguna patología en curso, sino que la temperatura puede causar enfermedades relacionadas con el calor, como agotamiento, calambres por calor y golpes de calor. Con la pérdida de agua, el agua y los electrolitos del cuerpo pueden descoordinarse; la viscosidad de la sangre y los niveles de colesterol aumentan; los vasos sanguíneos se dilatan; se acelera la circulación sanguínea; los sistemas cardíaco y pulmonar se sobrecargan, lo que a su vez induce eventos cardiovasculares (como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares), lo que aumenta las posibilidades de muerte.

Vale la pena señalar que también hay diferencias significativas en los impactos con respecto a las patologías de calor en diferentes grupos de personas. Los ancianos, los niños y los trabajadores al aire libre son más vulnerables a las enfermedades relacionadas y lesiones accidentales que el resto de la población.

En los días de alta temperatura, las personas mayores con función física reducida, mala salud o condiciones crónicas son más propensas a sufrir. Debido al impacto de enfermedades relacionadas con el calor como accidentes cerebrovasculares, enfermedades renales y enfermedades respiratorias, el riesgo de muerte es un 10,4% mayor que en los días con clima templado. Teniendo en cuenta la aceleración del envejecimiento de la población, los riesgos para la salud que trae consigo el cambio climático en el futuro podrían ser más graves en forma geométrica-secuencial.

El aumento de la exposición al calor causado por el cambio climático también puede dañar la salud de los nonatos. Por un lado, el calor puede conducir directamente a un parto más rápido, un embarazo más corto y un menor peso al nacer.

Un artículo publicado en 2020 por Alan Barreca y Jessamyn Schaller en “Nature Climate Change” examinó más de 56 millones de nacimientos en varios condados de Estados Unidos entre 1969 y 1988. Los resultados del estudio mostraron que en los días en que la temperatura máxima superaba los 32,2°C, la tasa de natalidad había aumentado en un 5%, el número de días de embarazo había disminuido en un promedio de 6,1 días y algunos nacimientos incluso habían ocurrido dos semanas antes.

Una contribución publicada en 2009 por Oliver Deschenes, Michael Greenstone y Jonathan Guryan, en el “American Economic Review” encontró que el clima cálido experimentado durante el embarazo (especialmente en el segundo y tercer trimestre) tuvo un impacto negativo preocupante en el peso al nacer del bebé. Los autores predijeron que para finales del siglo XXI el peso promedio al nacer de los niños blancos disminuirá en un 0,22% (7,5 gramos) y el peso promedio al nacer de los bebés negros disminuirá en un 0,36% (11,5 gramos).

Por otro lado, las altas temperaturas afectarán el potencial de rendimiento de los principales cultivos, amenazarán la seguridad alimentaria y elevarán los precios de los alimentos, afectando así indirectamente a problemas de salud como la nutrición (considere también la evidente disminución del agua disponible en el planeta), la inmunidad y el nacimiento de recién nacidos y el crecimiento de los niños pequeños.

La salud es uno de los elementos importantes del capital humano. Muchos resultados de investigación confirman que la exposición a altas temperaturas durante el período fetal tiene un impacto negativo significativo en las capacidades cognitivas de un individuo y en la acumulación de capital humano a largo plazo. El “Journal of Environmental Economics and Management” publicó un ensayo de Ram Fishman, Paul Carrillo y Jason Russ en 2019, basado en un grupo de empleados de un departamento de educación ecuatoriano nacidos entre 1950 y 1980. La temperatura tiene un impacto negativo en el nivel de educación e ingresos en la edad adulta: por cada aumento de 1°C en la temperatura media mensual durante el embarazo, la probabilidad de que una persona reciba una educación secundaria disminuirá en un 0,2% y el nivel de después de la edad adulta disminuirá en un 0,7%, entre estas mujeres son las más afectadas (0,86% contra 0,59% de los hombres).

Por último, la alta temperatura también tendrá un gran impacto en la productividad de los trabajadores. Cuando el cuerpo humano está expuesto a un ambiente de alta temperatura, el aumento de la temperatura interna del cuerpo estimulará el centro neurálgico, lo que llevará a la fatiga de autoprotección, disminución de la fuerza y la resistencia muscular, lo que reduce la eficiencia de la producción.

Un artículo publicado en 2018 por Peng Zhang, Olivier Deschenes, Kyle Meng, Junjie Zhang en el “Journal of Environmental Economics and Management” utilizó los datos detallados de producción de 500 mil trabajadores de 1998 a 2007 y adoptó el modelo de efecto fijo de los datos para estudiar el efecto de la temperatura en el factor de productividad total del nivel de empresa (PTF) y la influencia del factor de entrada y salida. Se demuestra que la eficiencia de producción tanto de las empresas intensivas en mano de obra como de las de alto consumo de capital muestra sensibilidad a las altas temperaturas: en comparación con un estándar de 10-15,6°C, cuando la temperatura máxima del día supera los 32,2°C, la PTF se reducirá en un 0,56%.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

©2021-saeeg®

¡SALUD!

 Iris Speroni (gab: https://gab.com/Iris_Speroni)

¿Qué tenemos ahora? Un sistema de salud disgregado y sin política general, excepto la anomia.

Invito a ver o a rever la película “12 monos”.

No ya con la mirada fija en los aspectos de ciencia ficción, sino en el derrumbe de una sociedad otrora organizada, los edificios decrépitos luego de años sin mantenimiento, la suciedad en las calles y el aspecto general de decadencia luego de que se rompiera un sistema interno de funcionamiento en la sociedad.

Y por casa, ¿Cómo andamos?

Hermosos edificios públicos construidos 100 años atrás se ven con paredes descascaradas, persianas oxidadas y puertas sin barniz, escalones de mármol rajados o con un trozo faltante, vitrales reparados de cualquier manera, con vidrios transparentes, cañerías obstruidas. Lo vemos en todos los órdenes: defensa, seguridad, justicia, educación y salud.

Vivimos en un “12 monos” que se fue gestando lentamente. La socialdemocracia que sufrimos desde 1983 a la fecha ha abandonado todas sus obligaciones públicas y ha escatimado fondos al mantenimiento de activos fijos y a la calidad de la prestación de servicios. Paradójicamente, estos “servicios” que nos presta (que no nos presta) el Estado, nos cuestan el doble que hace 40 años atrás. En efecto, hoy el Estado nos sale entre el 46% y el 50% del PBI (según el año), mientras todo lo que existe se hizo y se mantenía con el 25% del PBI.

La gran diferencia son los inútiles que nos gobiernan. Caros, ineptos, ladrones. Pero sobre todas las cosas desprecian a “los negros de mierda” a los que deberían educar(nos) y sanar(nos), evitar de que no les/(nos) entren a sus/(nuestras) casas para robar y brindarles/(nos) justicia, ya sea de un problema de medianera o la custodia de un hijo. No lo hacen. Total, para que ocuparse y gastar plata en “esos negros de mierda” (o sea, nosotros). Como dije en varias oportunidades, nuestra casta política nos desprecia.

El sistema de salud

¿Qué tenemos ahora? Un sistema de salud disgregado y sin política general, excepto la anomia. El gobierno de Menem lo provincializó. A todas luces, luego de 20 años, un error que pagamos día a día.

El actual sistema abandonó la prevención y detección temprana de enfermedades. Sólo se ocupa —mal y caro— de curar. Es decir, de lo que las autoridades llaman la salud asistencial. Llegar cuando ya es tarde. Tiene varias ventajas: es caro, lo que autoriza a gastar dinero en insumos. Permite varios quioscos, muchos de ellos con socios proveedores, ya sea las farmacéuticas, ya sea de los otros insumos.

Actualmente tenemos un sistema pseudocompartimentado, con varios vasos comunicantes.

Por un lado las obras sociales sindicales.

Como la formalidad laboral cae en picada en forma sostenida desde el 2002 a la fecha, sólo la mitad de los trabajadores cuentan con esta cobertura. He escrito en varias oportunidades mi disgusto por el trabajo precario, que el presidente de la Nación, Alberto Fernández tanto defiende y quiere acrecentar[1]. El trabajo informal, tan defendido por Fernández et al, deja al trabajador a la intemperie. Con todos los defectos de las obras sociales sindicales, siendo el primero la falta de homogeneidad en la calidad de prestaciones entre los diferentes sindicatos; con todos sus defectos, brinda un servicio inestimable a los trabajadores. Éstas se apoyan en las prestaciones privadas (clínicas) a las que contrata, un punto débil del subsistema.

El otro sector que presta servicios es la salud privada o prepagas. Una deformación de las viejas mutuales de hace 100 años atrás. Es caro y no siempre entrega lo que promete. Es un dolor para la clase media, que desconfía del hospital público. Es un sector social totalmente agredido por las políticas públicas de la socialdemocracia, ya que no cuenta con buenos servicios públicos por lo que debe compensar a su costo. Gran parte de los ingresos de este sector de la sociedad se va en pagar la “prepaga”, el colegio privado de los chicos y las expensas del departamento. Deja poco lugar para el ahorro y la compra de bienes durables; con el agravante de que cuando una persona pierde su trabajo, se queda sin cobertura médica o sin dinero para la prepaga. Una pesadilla.

La paradoja de la socialdemocracia argentina, a diferencia de la europea, es la ausencia de bienes públicos. Europa da hospitales públicos y colegios públicos de más o menos buena calidad. Nosotros tenemos malos servicios, como en Perú, Colombia, Bolivia, México o Sudáfrica. Con la diferencia que esos países tienen un sistema que cuesta el 22% del PBI y acá no. Tenemos costos de país socialdemócrata y servicios de países normales. Lo peor de ambos mundos.

Por último el servicio público de salud. Parte está en manos provinciales y una pequeña fracción en las nacionales, como los hospitales Garrahan y Posadas, las campañas nacionales de vacunación (las ordinarias anuales), los transplantes y pocas cosas más. En las localidades pequeñas sólo hay hospitales públicos o salas de primera atención, ya que la ubicación de clínicas sería antieconómica. Luego está el PAMI, un sistema supuestamente público de administración de salud, pero que subcontrata todas las prestaciones que brinda. El presupuesto nacional de salud también se gasta en subsidios a las OOSS y a las prepagas.

La característica principal de todos los subsistemas es que brindan medicina asistencial y han abandonado en su totalidad la prevención, con la excepción del plan de vacunación de infantes y adolescentes.

Otro gran retroceso ha sido la suspensión del servicio militar donde todos los años se revisaba al 50% de los individuos de 18 años, con lo que se tenía el pulso de la situación sanitaria de la población. No sólo en enfermedades, sino datos nutricionales (altura, peso). Toda esa información hoy no los tenemos.

La característica general de la salud pública (excepto en algunas provincias y excepto en algunas localidades pequeñas) es la falta de respeto al ciudadano. Horas de cola para ser atendido, profesionales mal pagos, situación de huelga permanente en algunos casos, como provincia de Buenos Aires, que hace que los casos caigan en las guardias y no sean seguidos por los consultorios externos. Falta de atención en las internaciones (sábanas limpias, comida saludable, medicación, cociente enfermeros/paciente). Lo de siempre.

Esto sucede por varias razones. La primera es el desprecio total y absoluto de los gobernantes por los gobernados. Por más que el discurso que emiten diga todo lo contrario. Lo importante son las acciones. El desprecio se ve en el estado de los edificios, en los sueldos que le pagan a los profesionales de la salud y en la organización del servicio (horas de espera para —con suerte— ser atendido). La segunda razón: el robo. El Estado gasta fortunas en comprar medicamentos y otros insumos[2]. Un gran negocio entre proveedores del Estado y funcionarios corruptos. Una pena que no gasten (aunque roben) en brindar prevención y buenos servicios asistenciales. Dentro de esta lógica se inscribe la destrucción del sistema de salud mental[3]. Compra de fármacos, derivaciones al sistema privado (en los casos en que se le pueda sacar plata a las familias) y posibilidad de negociados inmobiliarios en los predios donde había hospitales neuropsiquiátricos. En su infinito desprecio a la población fueron incapaces de subirle los sueldos al personal de salud en el 2020, al punto de verse forzados a hacer marchas para que les den unos pesos. Ni con la pandemia rectificaron el rumbo de subfinanciación o mala administración del sistema.

Por esa razón digo que no es sólo peculado, sino desprecio también[4]. O más.

Por el bienestar del Pueblo y el engrandecimiento de la Nación

Nosotros no gobernamos. Nosotros = los que amamos a nuestro pueblo y nuestra Patria. Nosotros = los que no somos socialdemócratas. Socialdemócratas = gente que desprecia a su pueblo, gente sin Patria y sin Dios.

Nosotros no gobernamos. Ni tenemos expectativas de hacerlo a la brevedad. Eso no implica que no debamos pensar qué es lo que hay que hacer.

La salud de la población es una prioridad. Necesitamos un pueblo sano en todos los órdenes, para fortalecer al país, para eliminar cualquier factor de vulnerabilidad, para aumentar nuestras chances de supervivencia, tanto individuales como colectivas.

 

Propuestas

Prevención. El primer paso es la nutrición. No es sólo una cuestión de dinero sino de saber cocinar. Entender cuál es la mejor composición de carbohidratos, lípidos, proteínas, vitaminas y agua. Saber hacer comidas nutritivas y baratas. Hoy miles de familias humildes le dan de comer a sus hijos hamburguesas y salchichas compradas, cuando el kilo de hamburguesa elaborada cuesta más que un kilo de cuadril de la mejor calidad. Generar acceso a formas de cocción alternativas (hornos de barro y cocinas económicas). Los comedores colectivos (merenderos y otros) han hecho un gigantesco daño cultural que habrá que revertir[5]; la mejor manera es que los sueldos sean superiores a US$ 230 y que todos tengan trabajo formal. Agrego que un gobierno nacional debe controlar las porquerías que agregan a los alimentos las plantas elaboradoras y que causan graves daños a la salud de la población, si bien es un envenenamiento lento.

El segundo es la educación física. Volver a tener esa disciplina en las escuelas (hoy hacen que hacen). Conocer el cuerpo. Enseñar destrezas. Generar el hábito que acompañe a nuestra población toda la vida.

El tercero es la higiene. Volver a las campañas públicas (hervir agua y alimentos), la calidad de las bebidas, no abusar de las gaseosas azucaradas. Enseñar todas las enfermedades infectocontagiosas y como prevenirlas (materia obligatoria en la primaria cuando yo era chica). Generar conocimiento del medio a las personas para que sepan defenderse (awareness). Combatir la suciedad a través de campañas masivas. Tanto del propio cuerpo como del barrio.

El cuarto es la prevención con detección temprana. Los niños examen completo, incluido auditivo y oftamológico, para detectar falencias y subsanarlas desde el principio para obtener buenos resultados escolares. Control anual a toda la población. Controles ginecológicos y de próstata para los varones adultos. Todas las mujeres deberían hacerse pap y mamografías a partir de determinada edad. Combatir la obesidad, el alcoholismo y el abuso de drogas como factores de riesgo de la población. La persona es “libre”, pero luego la factura la pagamos nosotros.

Quinto. Volver a imponer el servicio militar, ahora para ambos sexos. Tiene varias ventajas. Una es la revisión de la totalidad de la población nacida en Argentina a los 18 años. Luego enseñar —para el que se olvidó de lo que le enseñaron en la escuela— higiene sanitaria, prevención de enfermedades y técnicas de primeros auxilios, entre otros conocimientos de preservación propia y cuidado de la comunidad.

Sexto. Volver a un sistema nacional. Con foco en la prevención y que garantice homogeneidad en la calidad de servicios en todo el territorio. Brindar servicios mejores que los privados para que la clase media vuelva al hospital y se le alivianen los presupuestos familiares. Buenos sueldos para los profesionales. Auditorías en las compras de insumos y licitaciones transparentes. Brindar servicios de salud en las zonas rurales como forma de seducción para que se mude la población de la ciudad a las localidades más pequeñas. Construir tres o cuatro “garrahans” en el interior del país. Derogar la ley de salud mental y volver a tener a nuestros locos bajo cuidado; ellos y el grupo familiar. Tener una política activa de contención y si es posible, recuperación de alcohólicos y drogadictos. Tenerlos durmiendo en las recovas de Leandro N. Alem y Paseo Colón no es, ciertamente, la solución.

Séptimo. Amar a la Patria y a su Pueblo.

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

[1] Como Alberto Fernández lo ha expuesto en su discurso inaugural el 10 de diciembre de 2019 y repetido las dos veces que habló frente a la Asamblea Legislativa el 1º de marzo del 2020 y del 2021, los “movimientos sociales” son un ariete político contra los sindicatos, la formalidad laboral y en definitiva, el pueblo argentino, ya que los desviste de una organización que mal, regular o bien, los protege.

[2] Los transplantes son un negocio gigantesco, con gastos millonarios en fármacos. De ahí la presión para la ley Justina. El otro punto es gran parte de la “recolección” de los órganos se hace en hospitales públicos, en particular en zonas pobres, como Florencio Varela. Los destinatarios, en su gran mayoría, son tratados en clínicas privadas. Ver los datos públicos del ministerio de salud.

[3] Nota sobre la Ley de Salud Mental de Claudia Peiro.

“La rara Ley de Salud Mental argentina que recela de la psiquiatría y la niega como ciencia médica”, https://www.infobae.com/sociedad/2020/10/25/la-rara-ley-de-salud-mental-argentina-que-recela-de-la-psiquiatria-y-la-niega-como-ciencia-medica/

[4] Un caso claro fue la discusión del aborto. Más allá de la discusión ideológica de Kissinger vs. General Perón, está la cantidad de compras masivas de misoprostol. Los capitostes del radicalismo emitieron un videoclip, integrado en su totalidad por varones sexagenarios u older, donde afirmaban que el aborto era una cuestión de salud, para prevenir la muerte de las mujeres. Es del 2018. Ese mismo año fallecieron 19 mujeres por abortos (sumados los practicados en hospitales públicos y los clandestinos privados). Todos los años fallecen miles de mujeres por cáncer de mama y cáncer de útero. Todos los años mueren casi 300 mujeres por parte, en general por problemas previos no tratados (obesidad, hipertensión, diabetes, Chagas). Nunca, desde 1983, los políticos se ocuparon de la salud de las mujeres, lo que hace el argumento utilizado a favor del aborto lo que es: falso. La UCR gobernó o cogobernó desde 1983 11 años y medio (5,5 Alfonsín, 2 de la Rúa, 4 Macri). Nunca se ocuparon —tampoco lo hicieron Menem, Duhalde, Kirchner, Cristina Fernández o Alberto Fernández— de prevenir enfermedades ginecológicas. Cristina Fernández hizo una campaña contra el HPV, que tenía por fin comprar vacunas. Les hacían análisis de HPV a las jujeñas de la Puna, pero no un pap, o análisis de tuberculosis o Chagas. Lo de siempre, hacer que se hace. Nunca “cuidar” con sinceridad al pueblo.

[5] Si bien han brindado grandes ayudas en tiempos de colapso.

 

Publicado originalmente por Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2021/08/salud.html