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LA SIRIA POST-ASAD: INTERESES GEOPOLÍTICOS, YIHADISMO, CRISIS HUMANITARIA Y SOCIEDAD CIVIL

Roberto Mansilla Blanco

La súbita caída del régimen de Bashar al-Asad (diciembre de 2024) y los recientes choques (marzo de 2025) entre efectivos del gobierno de transición y miembros de la comunidad alauita en las provincias de Latakia y Tartus, que han provocado más de un millar de muertos, augura una compleja transición e incierta estabilidad para Siria ante la multiplicidad de actores internos y externos con intereses contrapuestos, la volatilidad de los pulsos geopolíticos regionales y globales, la posibilidad de convertir al país árabe en un nuevo centro de irradiación de redes terroristas y las lecciones y secuelas que podría generar la repetición de un drama humanitario similar al acontecido en 2015.

 

Palabras clave: Siria, transición, geopolítica, conflicto armado, terrorismo, crisis humanitaria, Oriente Medio, seguridad.

 

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MUERTE EN LA QUINTA DE OLIVOS: SECRETO, SEGURIDAD NACIONAL Y RESPONSABILIDADES DEL APARATO MILITAR

Gabriel Francisco Urquidi Roldán*

La muerte de un soldado de 21 años, hallado sin vida en la Quinta Presidencial de Olivos[1], reabrió interrogantes sensibles sobre los alcances de la seguridad presidencial, las responsabilidades institucionales del aparato militar y los límites informativos impuestos por el régimen legal de seguridad nacional y clasificación de la información en la República Argentina.

Mientras la investigación judicial avanza bajo la órbita de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado y todo indica preliminarmente la hipótesis de suicidio, el contexto donde ocurre el hecho —una instalación considerada objetivo estratégico nacional— introduce un elemento central: no se trata de un hecho común, sino de un acontecimiento ocurrido en un espacio regido por normas excepcionales de protección, secreto y reserva.

La Quinta de Olivos como instalación estratégica

La Quinta Presidencial de Olivos es una instalación crítica[2] vinculada directamente a la protección del Presidente de la Nación —Primer Magistrado— y de su grupo familiar. En ese marco, la responsabilidad primaria de la seguridad recae históricamente en la Casa Militar, órgano dependiente del Poder Ejecutivo Nacional y estructurado bajo lógica y conducción militar.

Esta responsabilidad no es meramente operativa, sino institucional y legal, en tanto se articula con el sistema de defensa nacional, seguridad interior e inteligencia, conforme a las leyes 23.554 de Defensa Nacional[3], 24.059 de Seguridad Interior[4] y 25.520 de Inteligencia Nacional[5], así como sus decretos reglamentarios y modificatorios.

Subordinación funcional de fuerzas de seguridad

En el esquema de protección presidencial, las fuerzas de seguridad federales ―incluida la Policía Federal Argentina― actúan subordinadas funcionalmente a la Casa Militar dentro del perímetro presidencial. Esta subordinación no implica pérdida de identidad institucional, sino una cadena de mando específica, diseñada para garantizar la unidad de criterio, rapidez operativa y control de riesgos en contextos de máxima sensibilidad política e institucional.

Por ello, cualquier incidente ocurrido dentro de la Quinta de Olivos se inscribe automáticamente en una lógica de seguridad nacional, aun cuando el hecho no revista, en principio, características de atentado o agresión externa.

Clasificación de la información y secreto de Estado

El artículo 10° del régimen de clasificación de la información, en concordancia con la Ley 25.520 y los decretos 1448/91[6], 1273/92[7], 950/2002[8], 457/21[9], 735/23[10] y 1112/2024[11], establece categorías estrictas de reserva informativa.

En particular:

    • «Estrictamente Secreto y Confidencial»: información vinculada exclusivamente a la organización y actividades del Sistema de Inteligencia Nacional.
    • «Secreto»: información cuyo conocimiento por personal no autorizado pueda afectar intereses fundamentales u objetivos vitales de la Nación.

Un fallecimiento ocurrido dentro del dispositivo de seguridad presidencial encuadra objetivamente en estas categorías, ya que su difusión completa podría revelar:

    • Rutinas de guardia.
    • Protocolos de seguridad.
    • Disposición del personal militar.
    • Vulnerabilidades del sistema de protección presidencial.

Desde esta perspectiva, la opacidad informativa no es discrecional, sino una consecuencia directa del marco legal vigente.

Investigación judicial y límites informativos

La investigación judicial continúa su curso formal, con autopsia y actuaciones procesales de rigor. Sin embargo, aun cuando se establezca una causa de muerte desde el punto de vista penal, no toda la información producida será necesariamente de acceso público.

En casos que involucran seguridad presidencial, defensa nacional e inteligencia, el Estado argentino se reserva legalmente la facultad de clasificar, parcial o totalmente, las conclusiones, priorizando la preservación del sistema de protección institucional por sobre el interés informativo inmediato.

Esto no implica la inexistencia de control judicial, sino la coexistencia de dos planos:

    1. El plano judicial: orientado a determinar responsabilidades penales.
    2. El plano estratégico: orientado a preservar la seguridad del Estado y de su máxima autoridad.
Un silencio institucional estructural

La muerte del soldado, por su localización, función y contexto, probablemente quede inscripta dentro de un silencio institucional estructural, propio de los Estados modernos cuando se trata de hechos ocurridos en núcleos duros del poder político-militar.

Más allá de las hipótesis iniciales, el marco legal vigente permite anticipar que las causales profundas, eventuales fallas sistémicas o detalles operativos difícilmente sean revelados en su totalidad, no por encubrimiento automático, sino por imperativo normativo de seguridad nacional.

Conclusión

En definitiva, la muerte del centinela apostado en la Quinta Presidencial de Olivos ―ya sea que haya sido consecuencia de un acto violento perpetrado por un tercero o de una acción autoinfligida― queda inexorablemente atrapada dentro del andamiaje legal del secreto de Estado. La localización del hecho, la función que cumplía el militar y su inserción directa en el dispositivo de seguridad presidencial convierten el caso en un asunto de seguridad nacional, sujeto a regímenes de clasificación que limitan severamente la difusión de la información.

Este marco normativo habilita al Estado a restringir, clasificar o reservar datos esenciales sobre las circunstancias reales del fallecimiento, priorizando la protección del sistema de seguridad institucional por sobre el derecho social a conocer la verdad completa. En la práctica, ello implica que las responsabilidades profundas, las eventuales fallas operativas o las causas estructurales del hecho difícilmente sean esclarecidas en el ámbito público.

Desde esta perspectiva, la familia del soldado enfrenta una situación particularmente crítica: aun cuando exista una investigación judicial formal, el acceso pleno a la verdad material queda condicionado por razones de defensa, inteligencia y protección presidencial. El resultado es una asimetría estructural entre el poder del Estado y los derechos de los deudos, quienes probablemente nunca accedan a un conocimiento exhaustivo de lo ocurrido ni a mecanismos claros de reparación o indemnización, más allá de los mínimos administrativos previstos.

En paralelo, el tratamiento comunicacional del caso tiende a diluirse en una estrategia de sobreinformación, donde la multiplicación de versiones, hipótesis preliminares y enfoques fragmentados opera como un velo que desplaza el eje del debate. Lejos de esclarecer, esta saturación informativa contribuye a desactivar el cuestionamiento público, encauzando la percepción social hacia explicaciones cerradas y rápidamente naturalizadas.

Así, el fallecimiento del centinela se inscribe en una lógica conocida en los sistemas de poder contemporáneos: el hecho no desaparece, pero queda subsumido bajo la razón de Estado, relegado al silencio institucional, sin responsables visibles y sin una verdad plenamente accesible. No por ausencia de normas, sino, paradójicamente, por la plena vigencia de un marco legal que prioriza la seguridad del aparato estatal por sobre la transparencia, incluso cuando el costo humano es irreversible.

 

* Licenciado en Seguridad, Especialista en Análisis de Inteligencia, Especialista en Gestión de la Seguridad Marítima y Protección Portuaria, y Maestrando en Inteligencia Estratégicas, con Experiencia en Estrategia, Geopolítica, Tasolopolitica, Producción de Información, así como en seguridad y Protección de Activos Estratégicos e Infraestructura Critica.

 

Referencias

[1] «Cómo sigue el caso del soldado hallado muerto en la Quinta de Olivos». Infobae, 17/12/2025, https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/12/17/como-sigue-el-caso-del-soldado-hallado-muerto-en-la-quinta-de-olivos/.

[2] Decreto 1107/2024, https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/318420/20241219

[3] Ley Nº 23.554 de Defensa Nacional (1988), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/20000-24999/20988/texact.htm.

[4] Ley Nº 24.059 de Seguridad Interior (1992), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/458/norma.htm.

[5] Ley Nº 25.520 de Inteligencia Nacional (2001), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/70000-74999/70496/norma.htm.

[6] Decreto Nº 1448/91 (1991), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-1448-1991-6746.

[7] Decreto Nº 1273/92 (1992), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-1273-1992-9659.

[8] Decreto Nº 950/2002 (2002), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-950-2002-74896/texto.

[9] Decreto Nº 457/21 (2021), https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-457-2021-352107.

[10] Decreto Nº 735/23 (2023), https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/300701/20231209.

[11] Decreto Nº 1112/2024 (2024), https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/318502/20241220.

 

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SOMOS NOSOTROS

Iris Speroni*

El status quo trabaja mañana, tarde y noche en contra de los intereses de la población.

 

«Ciudadanos honestos son ejecutados a diario tras juicios sumarios de sociópatas y faloperos», por @reaxionario.

Estos últimos días leí dos notas de los amigos @sashapak_ y @reaxionario que están interrelacionadas y son, prácticamente, inescindibles:

  1. UTOPÍA, MOHO Y RODOLFO BARRA
  2. INSEGURIDAD

A lo que le sumo todas las notas de Curtis Yarvin aparecidas en Restaurar, y las no aparecidas también (*).

«Lo cierto es que a partir del golpe de estado contra María Estela Martínez, podemos observar una constante: el Poder Ejecutivo comienza a diluir su centralidad, sometido a duras internas durante la dictadura y luego, bajo el constante escrutinio de nuevos organismos de control cuya gobernanza está por fuera del orden republicano», por @sashapak_.

Ambos abordan un tema clave que tiene que ver con:

  1. la calidad de vida de todos nosotros, los argentinos, (esto es la Felicidad del Pueblo).
  2. la proyección futura de la Nación Argentina, de nuestras próximas generaciones (esto es la Grandeza de la Patria).

Ambos hablan de cómo administrar el Estado para lograr los dos objetivos anteriores.

La segunda nota, de @reaxionario, aborda los problemas administrativos específicos sobre una arista en particular que es la seguridad.

El mismo análisis cabe para cualquier otra área que son de responsabilidad de los gobernantes enumeradas en la Constitución Nacional. La INSEGURIDAD está bajo el rótulo a) “consolidar la paz interior”, pero el autor podría repetir el ejercicio con b) “constituir la unión nacional”, c) “afianzar la justicia”, d) “proveer a la defensa común”, e) “promover el bienestar general”, y f) “asegurar los beneficios de la libertad”

¿O ustedes creen que si habláramos de “defensa común” llegaríamos a resultados muy distintos que los expuestos en INSEGURIDAD? Y, ¡oh, casualidad!, con más o menos los mismos actores en juego. ONG’s financiadas por el Foreign Office o el Departamento de Estado, con los mismos agentes políticos y los mismo “periodistas-progapagandistas” defendiendo la no-defensa del país, etc.

Ya sea darle indemnidad ante juicios civiles por daños y perjuicios a los laboratorios sobre una droga experimental patentada de apuro, el desarme de los ciudadanos, la persecución judicial a ciudadanos que pretenden defenderse de que los maten como ovejas o el abandono del cuidado de las fronteras, los nombres se repiten una y otra vez. Como un elenco estable que se pasan los papeles de obra en obra. Los trucos y herramientas a disposición están muy bien descriptos por @sashapak_en UTOPÍA, MOHO Y RODOLFO BARRA.

Ahora estamos frente a un régimen consolidado. Seguro de sí mismo y con todos los controles de la administración del Estado. Lejos quedaron las necesidades de dar golpes de Estado para sostenerlo, como en 1955 o 1976. Ahora llegan a los mismos resultados ―en realidad a mejores― con la careta de una “democracia liberal” que tapa la forma en que se toman las decisiones.

Como sostiene @sashapak_ en UTOPÍA, MOHO Y RODOLFO BARRA, «Con los organismos de control y el poder judicial controlado por potencias externas en total coordinación con los medios de comunicación…», se aseguran que gane quien gane las elecciones, todo siga igual para sus intereses.

Esos controles que tiene el Poder facilitan las cosas si quien está al frente es de su agrado e impiden el ejercicio de autoridad si no lo es. Es lo que denomino ―no sé si correctamente o no― “Deep State argentino”.

Este “régimen consolidado” actual es el que no puede entender todavía ―si bien ya pasaron varias semanas― que hayan perdido las elecciones 2023.

Su confusión se explica bien en este tuit reenviado Nicchinno https://twitter.com/Nicchinno/status/1750884849479536683 que cita a @piroinsano.

https://twitter.com/Nicchinno/status/1750884849479536683

Desconozco los nombres de los que conversan. Son 39 segundos. No pueden entender que un candidato apoyado por la UIA, los bancos, los sindicatos no gane.

En realidad no es tan difícil de comprender. El statu quo, los gobiernos del régimen sostenidos por todos esos factores de poder que el locutor enumera y que estuvieron detrás de la candidatura de Massa, trabaja mañana, tarde y noche en contra de los intereses de la población (en contra de la Felicidad del Pueblo) y de la Grandeza de la Patria. Así de simple.

En la primera oportunidad que tenemos de marcar nuestro disgusto, la utilizamos. Como fue en las elecciones.

Si el statu quo no fuera tan goloso, tan codicioso, y, si además de destinar su tiempo, inteligencia y recursos materiales y humanos a enriquecerse y perpetuarse, le dedicara algunos minutos al día a tirarle algunas migajas a la población, no bailarían en la cuerda floja, como ahora.

Tuvieron que salir de apuro, ante la sorpresa de las elecciones, a ver qué control de daños podían hacer.

El sistema es inestable – por eso el candidato del establishment Sergio Massa perdió las elecciones -. Eso lo describí en EQUILIBRIO INESTABLE. Como no pueden parar de abusar, de robar, el país está cada vez peor: pobreza, marginalidad, mala educación, descontrol de fronteras, zona liberada para la delincuencia, destrucción sistemática de la educación, etc.

Si abusaran un poco menos, la población no estaría tan enojada, y vendrían en bote y no con las sacudidas actuales.

Ahora bien, (con esto ato lo descripto por ambos autores con EQUILIBRIO INESTABLE), ¿por qué no pueden?

Uno podría hacer algo matemático (es mi deformación profesional). Si en vez de robar con las LELIQs, verdadera razón de la inflación, con tasas de tres dígitos, robaran, no sé, un 25% anual, se harían ricos igual y no perderían las elecciones. ¿Por qué no pueden dominar su codicia?

Acá está mi error de diagnóstico en esa nota del año 2019. No pueden parar, porque si paran pierden todo.

Una de las razones del establecimiento y enquistamiento de los factores de poder descriptos por ese señor que no puede entender por qué perdió Massa, es el apoyo desde el exterior.

Y el exterior es el que decide qué políticas internas se aplican. Cómo tener a las FFAA desprovistas de armas, cómo desarmar a los ciudadanos, cómo arruinar los ferrocarriles y la educación (los dos pilares de la Patria Conservadora sostenidos por los gobiernos radicales y peronistas posteriores hasta 1955), cómo llenarnos de vacunas que no se entiende para qué son, cómo bajar la tasa de natalidad por cualquier método, cómo darle hormonas (en realidad castrar) a niños y adolescentes, cómo – ahora es lo nuevo – controlar los volúmenes de nuestra producción agropecuaria.

Todo esto está digitado desde afuera, como en la película “They Live” de John Carpenter, citada por @sashapak_. Y si una persona quiere hacer carrera política en la Argentina, debe prestar consentimiento a esa agenda.

Por eso, como dice @reaxionario, cuando quieren hacer las cosas, las sacan en una semana.

Por ejemplo, la indemnidad frente a juicios civiles a Pfizer que promovió Sergio Massa y que hizo que Pfizer retuviera el ingreso de la pseudovacuna hasta que no estuviera sancionada, o el aborto, promulgado sin haber obtenido las mayorías exigidas por la constitución (dos tercios del pleno de ambas cámaras) y por lo tanto no sancionado con fuerza de ley, hecho entre gallos y medianoche, como ladrones furtivos, con el pueblo impedido de salir a la calle. Los ejemplos de leyes contranatura aprobados por casi todo el arco político son por cientos.

Recuerdo como hoy cuando aprobaron la digitalización y nacionalización de las historias clínicas con solamente dos diputados en contra: Milei y Villarruel (**).

Coincido con @reaxionario en que no acaban con la inseguridad porque no quieren. No sólo que no quieren sino que el programa ES que haya inseguridad. Que nos asesinen uno a uno por goteo. Que se revienten familias mientras los psicópatas drogados tienen libre portación de armas e indemnidad de gatillo fácil.

Ilustración: @TatsuyaIshida9

Pónganse los anteojos y verán que ése es el plan. Ése es el programa. De la misma manera que el plan es que no nazcan argentinos o en su defecto, los menos posibles. Y que los que hay, emigren o mueran de sobredosis o sean iletrados.

Ilustración: @TatsuyaIshida9

Pero nosotros somos huesos duros de roer. Por eso no votamos a Massa, el candidato del establishment. Por eso seguimos produciendo atletas que nos llenan de orgullo en todo el mundo. Por eso tantas cosas.

Nos plantamos, faca en mano.

Coincido con los dos autores citados, en que el Reino Unido en particular y toda la anglósfera en general nos identificó como el futuro contrincante. El que renacerá para hacerles frente. Ellos lo saben y lo supieron siempre. Por algo pudieron ingresar a los ríos interiores del Imperio Chino y hacer colapsar su régimen milenario (los “cien años de humillación”) y acá cuatro crotos con cadenas y pocos cañones se lo impedimos. Décadas les llevó deponer “al Tirano” y al final nunca pudieron hacer acá lo que hicieron con India y China. Ellos lo saben.

Y algunos de nosotros lo sabemos.

Para Felicidad del Pueblo y Grandeza de la Patria.

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas

(*) Quien nunca lo haya leído, recomiendo que arranque por https://www.unqualified-reservations.org/2009/01/gentle-introduction-to-unqualified/ que está en el sitio https://www.unqualified-reservations.org/, Tengan cuidado, es un camino de ida.

(**) Ni los troskos se plantaron, a pesar de que a veces son de los pocos que se unen a la voz de la cordura. No en este caso.

 

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* Artículo publicado el 27/01/2024 en Restaurar, https://restaurarg.blogspot.com/2024/01/somos-nosotros.html.