Todas las entradas de: SAEEG

ASIGNACIÓN UNIVERSAL POR PETROLERA

Iris Speroni*

Todos somos Cristóbal López.

La semana pasada (20/10/2021), el presidente firmó un decreto donde le otorga certificados de crédito fiscal a las empresas petroleras y permite que los mismos sean aplicados al pago de derechos de exportación de trigo, lana, algodón, lentejas, porotos, maní, soja, cebada, maíz, etc. Copio el texto del decreto a pie de página.

¿Qué es un “Certificado de Crédito Fiscal”? Es un documento que entrega el Ministerio de la Producción a las petroleras para que éstas cancelen sus obligaciones impositivas (fiscales).

Esto quiere decir que en lugar de meter las manos en sus bolsillos y sacar dinero para pagar impuestos, como hacemos cualquiera de nosotros, ellos tendrán un papel que les dará el ministro Kulfas, el cual les sirve igual que si fuera dinero contante y sonante.

Esto quiere decir que, mientras usted va al almacén y pone 21% ó 10,5% de IVA en sus compras, las empresas petroleras pagan sus impuestos con la nuestra.

Recaudación de IVA

El IVA es un impuesto que pagan las familias, no las empresas. Es el impuesto a los pobres. El que se entrega cuando se compra una lata de arvejas, un par de zoquetes, una plancha, paga intereses sobre el saldo de la tarjeta de crédito, la factura de luz o se carga nafta.

Según los datos disponibles al 29/10/2021, la AFIP recaudó de enero a agosto la suma de $ 2.023.370.000.000 o lo que es lo mismo, $ 44.964 por habitante en ocho meses.

El IVA constituye un poco más del 40% de la recaudación impositiva[1]. No termina ahí la carga a los pobres, a los asalariados, a los jubilados, a los beneficiarios de planes sociales, a los trabajadores informales, a los monotributistas. Del impuesto a las ganancias (29% del total de impuestos), por $ 1.132.256.000.000; un tercio lo pagan las personas de carne y hueso $377.419.000.000[2]. Por lo que, sin lugar a dudas, más del 50% de los impuestos salen de los bolsillos de los trabajadores formales e informales, jubilados y pensionados y desocupados.

Retomo al tema de las petroleras. Mientras cualquiera de nosotros pone el dinero de impuestos cuando compra cualquier bien o servicio o se lo descuentan del sueldo, las petroleras tienen un permiso de no pagar, un papel que dice que no se preocupen, que su deuda impositiva está cancelada. Una patente de corso.

Hay más.

El decreto sostiene que, como a partir del año 2020, bajaron la alícuota de los derechos de exportación de productos del sector a 0%, entonces las empresas no pueden convertir en dinero los certificados de crédito fiscal que ya les dieron, por lo que van a poder aplicarlos a las exportaciones de productos agropecuarios.

¿Cómo es eso?

En efecto, las empresas petroleras canjean granos o lana o algodón por combustible. Esos productos, en lugar de revenderlos a acopiadores o empresas cerealeras, los exportan directamente, funcionando, en los hechos, como una cerealera más[3]. Curiouser and curiouser.

Ahora bien, son cerealeras diferentes. En efecto, mientras COFCO, Cargill, Nidera, ACA, Noble, etc., el dinero que le “retienen” al productor agropecuario, se lo abonan al Estado, el dinero que las petroleras le quitan al productor, se lo quedarán para sí.

Más o menos lo que hizo Cristóbal López.

¿Cómo funcionan las retenciones de los derechos de exportación?

Cada producto tiene un derecho de exportación diferente. El trigo, maíz, cebada el 12%, la soja el 33%, etc.

Voy a hacer una cuenta con un producto imaginario. El ”fofo” que tiene un arancel aduanero de 20%.

Nuestro productor amigo vende 25 toneladas de fofo (un camión).

El precio internacional del fofo en Chicago el viernes pasado fue de 200 U$D la tonelada.

Entonces el productor se lo vende a una cerealera (por ejemplo Cargill) a U$D 200. ¿Cuánto le pagan? Ese dinero menos los derechos de exportación que la empresa comercializadora debe abonar, menos su propia comisión, todo eso al tipo de cambio que el BCRA le paga a la empresa[4].

Voy a hacer la cuenta por una tonelada.

Venta precio del fofo Chicago 29/10/2021                U$D 200.-/tn

Precio del dólar Banco Nación el viernes 29/10/2021 (comprador): $ 99,00/U$D.

Precio de Venta del fofo 29/10/2021 en pesos       $ 19.800.-/tn (=U$D 200/tn x $ 99/U$D)

  • Menos
    • Derechos de exportación 20%           $   3.960.-
    • Menos comisión cerealera 3%[5]       $      594.-

Total por tonelada                                    $ 15.246/tn

Por sus 25 tn se lleva entonces: $ 15.246/tn x 25 tn = $ 381.150.-

¿Qué hace la cerealera? Cobra U$D 5.000 (U$D 200/tn x 25 tn) los cuales entrega al BCRA. Éste le abona $ 495.000.- (U$D 5.000 x $ 99/U$D). Con ese dinero le da a la Aduana en concepto de derechos de exportación $ 99.000.-. Ya había pagado al productor $ 381.150 por el fofo. Se queda con la diferencia, que es su ganancia ($ 14.850).

¿Qué hará la petrolera a partir de ahora? Le pagará al productor $ 381.150 en especie (combustible), venderá el fofo en U$D 5.000 que el BCRA se lo cambiará a $ 99 (suponemos), por lo que cobrará $ 495.000, no le dará nada a la Aduana (le mostrará el papelito de Kulfas). Se embolsa $ 113.850.

Todas las petroleras son Cristóbal López

Actualmente existe una supuesta maniobra de estafa al Estado que la justicia evalúa. ¿De qué acusan a los accionistas de la petrolera, conjuntamente con la ex máxima autoridad de la AFIP, Etchegaray?

Cada vez que un cliente cargaba nafta o gasoil en una estación de servicio propiedad de la empresa, le cobraban el precio listado en la cartelera. Este precio incluye el costo del combustible, impuesto a los ingresos brutos, IVA y un impuesto interno específico para los combustibles. La empresa es acusada de cobrarle impuestos internos a los clientes y no depositarlo a la AFIP.

El objetivo expreso del decreto es que las petroleras se queden con el dinero del productor y en lugar de dárselo a la AFIP, lo usen para sus fines. Como Cristóbal López.

Inequidades
  1. Entre cualquier trabajador, empresa grande o chica, exportador, profesional y las petroleras. Todo el resto de los agentes económicos argentinos deben pagar impuestos. Las petroleras muestran su papelito y siguen.
  2. Entre las cerealeras. Porque ACA, AFA, Cargill, COFCO, Noble, Nidera, etc. tienen que depositar los derechos de exportación retenidos al productor, y las petroleras no. Esto da lugar a que las petroleras puedan comprar los cereales a precios (marginalmente) mejores y competir deslealmente con los traders. Puede suceder que el mejor negocio de la petrolera pase a ser vender granos. También puedo pedirle a una petrolera “amiga” que me venda mi cereal y aprovechar no pagar impuestos. Las posibilidades son numerosas.
Problemas de esta reglamentación
  1. Desigualdad ante la ley. Por el mismo producto unos pagan impuestos, otros no.
  2. Los CCF (Certificados de Crédito Fiscal) son emisión de dinero (emisión monetaria) que no hace el BCRA ni está autorizada por el Congreso. El presidente autoriza a un ministro a emitir moneda.
  3. No establece pautas claras y transparentes de la cantidad de CCF que el ministro puede emitir y cuáles son las petroleras que lo pueden cobrar y si lo van a aplicar al objetivo pre-establecido (construcción de refinerías) o no, quién controla, cómo y cuáles son las sanciones del incumplimiento.
  4. Los contribuyentes ponemos el dinero para que las señoritas construyan refinerías pero nosotros no seremos dueños total o parcialmente de las mismas.
Problemas políticos de la medida

De oportunidad

  1. Un subsidio a las petroleras una semana antes de la cumbre por el Cambio Climático en Glasgow no parece oportuno. Peor aun cuando el ministerio de Medio Ambiente tiene una propuesta de sacrificar la mitad del rodeo vacuno.
  2. Esto se suma a la ley que reduce la participación de biocombustibles en el mercado interno que promovió el Frente de Todos, en contra de las recomendaciones para la prevención del calentamiento global. Que yo crea personalmente que todo eso es una charada, no implica que el país firmó el Acuerdo de París y sin embargo vota leyes y firma decretos contrarios a los compromisos firmados.

De intereses encontrados dentro del cuerpo social del país

  1. El dinero que se embolsan las petroleras se lo quitan a los productores agropecuarios[6]. Una vez más los productores financiando cuanto capricho cocinan en conjunto funcionarios públicos y empresarios amigos.
  2. Las empresas petroleras, en su gran mayoría extranjeras, tienen beneficios impositivos mientras el costo del estado está en su gran mayoría sobre las espaldas de los trabajadores.
  3. Hace pocos meses el gobierno perjudicó al sector agroindustrial en beneficio de las petroleras al bajar el corte de biocombustible en la nafta (alcohol de maíz o azúcar) y en el gasoil (biodiésel). Perjudicó a las provincias productoras (Jujuy, Tucumán, Santa Fe, Córdoba) en beneficio de menos de 10 empresas, en su mayoría extranjeras.

Recomendaciones:

  1. Pagar por los dólares lo que estos valen. Ahí nadie va a necesitar beneficios impositivos para funcionar.
  2. Pagar los dólares lo que estos valen o permitir no liquidar o permitir que las cerealeras le paguen a los productores en dólares. Esto eliminará un impuesto cobrado por un ente pararecaudador (el BCRA) que le quitó a las provincias U$D 26.000.000.000 el año pasado (202).
  3. Eliminar los derechos de exportación que es una transferencia de dinero de las provincias al poder central.
  4. Aumentar el corte de biocombustibles en el mercado doméstico. Eso generará mayores excedentes de nafta y gasoil exportables.
  5. Eliminar todos los impuestos internos, en particular a los combustibles. Un país grande como el nuestro necesita imprescindiblemente combustibles baratos.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

[1] Hay tres rubros de recaudación: i) impuestos, ii) seguridad social, iii) recursos aduaneros.

[2] Hay otros impuestos que también pagan los pobres como los impuestos internos a las gaseosas, al vino y cerveza, a los cigarrillos. Adicionalmente, $ 181.896 millones son derechos aduaneros a la importación, consumo, en su mayoría, de los pobres. Queda claro que el total de recaudación de seguridad social son impuestos al trabajo, que…abonan los trabajadores en blanco, o sea, los pobres.

[3] ¿Se acuerdan que hace unos meses el ministro Kulfas prohibió exportar carne a algunas empresas “porque no eran del rubro”?

[4] La empresa exportadora, a.k.a. cerealera, a.k.a. trader, cobra su venta en dólares, pero tiene la obligación de dárselos al BCRA. Por estos dólares el BCRA le paga lo que se le antoja. En estos momentos, la mitad de su valor.

[5] La comisión es libre y cada uno carga lo que quiere.

[6] No nos debería extrañar. El presidente Alberto Fernández el 1º de marzo de 2020 declaró:

“Iniciamos una renovada batalla nacional por el gas y el petróleo. Los hidrocarburos serán una palanca para el desarrollo productivo de nuestro país. Vamos a extraer los recursos a partir de un entramado productivo tecnológico y diversificado en todas las provincias argentinas, motorizando la creación de empleos, el desarrollo local de las comunidades, la innovación tecnológica, el desarrollo de nuevas empresas y la incorporación de los desafíos de la industria 4.0.

Por eso, enviaré a este Congreso un proyecto de Ley para el desarrollo del sector hidrocarburífero y minero que promueva y estimule la inversión nacional e internacional en el sector y facilite el desarrollo de la cadena de valor industrial, tecnológica y de servicios que nos permita crear cientos de miles de empleos directos e indirectos en los próximos años”.

¿Quién va a pagar la cuenta de esa promoción? Lo aclara unos párrafos más adelante:

“En este proceso de desarrollo económico federal, y en un marco de crisis fiscal como el que vivimos, el campo debe ser un protagonista importante. Los hemos convocado para que con su esfuerzo colaboren en la lucha contra el hambre. Los horticultores, los productores de fruta, de cereales, de carne o de leche tienen mucho que dar a los que necesitan. Pero también deben hacer el esfuerzo aquellos que producen y exportan porque tienen mejores condiciones en la Argentina de hoy”.

 

Vínculos

Decreto 722/2021

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/355000-359999/355647/norma.htm

NOMENCLATURA COMÚN DEL MERCOSUR

Decreto 722/2021

DCTO-2021-722-APN-PTE – Certificados de Crédito Fiscal.

Ciudad de Buenos Aires, 20/10/2021

VISTO el Expediente N° EX-2021-47548719-APN-SE#MEC, la Ley N° 26.741, los Decretos Nros. 2014 del 25 de noviembre de 2008 y 488 del 18 de mayo de 2020, y

CONSIDERANDO:

Que por el Decreto N° 2014/08 se creó el Programa “REFINACIÓN PLUS”, tendiente a establecer incentivos a los proyectos de construcción de nuevas refinerías de petróleo y/o ampliación de la capacidad de refinación y/o conversión de plantas existentes, con sus instalaciones de transporte y almacenamiento asociadas, a los fines de atender el sostenido crecimiento de la demanda de combustibles líquidos.

Que, con tal propósito, dicho decreto estableció un régimen de incentivos fiscales a través del otorgamiento de Certificados de Crédito Fiscal transferibles y aplicables al pago de derechos de exportación de las mercaderías comprendidas en la Resolución N° 394 del 15 de noviembre de 2007 y en el Anexo de la Resolución N° 127 del 10 de marzo de 2008 y sus modificaciones, ambas del ex-MINISTERIO DE ECONOMÍA Y PRODUCCIÓN, para aquellas empresas productoras que aumenten su producción de combustibles.

Que mediante la Resolución N° 1077 del 29 de diciembre de 2014 del ex-MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS se derogó la Resolución N° 394/07 y se estableció un nuevo esquema de derechos de exportación.

Que mediante el artículo 7° del Decreto N° 488/20 se estableció una alícuota del CERO POR CIENTO (0 %) del derecho de exportación que grava la exportación de las mercaderías comprendidas en el citado decreto, en los casos en que el Precio Internacional sea igual o inferior al Valor Base – DÓLARES ESTADOUNIDENSES CUARENTA Y CINCO por barril (USD 45/bbl) -; del OCHO POR CIENTO (8 %) en los casos en que el Precio Internacional sea igual o superior al Valor de Referencia – DÓLARES ESTADOUNIDENSES SESENTA por barril (USD 60/bbl) – y en aquellos casos en que el Precio Internacional resulte superior al Valor Base e inferior al Valor de Referencia, la alícuota del tributo se determinará de acuerdo a la fórmula fijada al efecto en el citado artículo 7°.

Que la volatilidad del precio internacional del petróleo crudo y sus derivados ha generado una merma considerable de las exportaciones de hidrocarburos y, por ende, de los derechos de exportación asociados a tales productos, lo que conduce a la utilización paulatina de los referidos Certificados de Crédito Fiscal y extiende considerablemente en el tiempo la compensación de los créditos otorgados.

Que, frente a ello, las empresas beneficiarias tienen seriamente restringida la posibilidad de utilizar los certificados entregados en el marco del Programa “REFINACIÓN PLUS”, lo que dificulta que puedan absorber la totalidad del crédito fiscal generado al 31 de diciembre de 2021, y se pierde, de esta forma, el incentivo originalmente concebido como una reducción de la carga fiscal a través del pago a cuenta.

Que, ante tal escenario, la utilización de dichos Certificados de Crédito Fiscal con los derechos de exportación para la actividad hidrocarburífera resulta insuficiente para absorber los créditos fiscales otorgados a las empresas beneficiarias del Programa “REFINACIÓN PLUS”, máxime en lo que se refiere a la actividad de refinación.

Que, en función del contexto descripto, corresponde implementar medidas destinadas a garantizar los niveles de rentabilidad del sector de hidrocarburos con el propósito de mantener las pautas de inversión tendientes al logro del autoabastecimiento de hidrocarburos y asegurar el cumplimiento de los principios de política hidrocarburífera establecidos por la Ley N° 26.741.

Que, en ese marco, resulta razonable ampliar temporalmente la base de aplicación del pago a cuenta para permitir la cristalización del incentivo originalmente pensado y extender la aplicación de los mencionados Certificados de Crédito Fiscal al pago de los derechos de exportación de otras mercaderías provenientes del sector agrario argentino, las cuales son recibidas por las empresas del sector hidrocarburífero en operaciones de canje por la comercialización de gasoil en el mercado interno, aspecto estrechamente vinculado con los objetivos del Programa “REFINACIÓN PLUS”.

Que el contexto internacional creciente en materia de precios de commodities, tanto agrarios como agroindustriales, permitirá una efectiva utilización de los referidos Certificados de Crédito Fiscal y facilitará una genuina materialización del incentivo fiscal, originalmente previsto en el Decreto N° 2014/08.

Que, asimismo, esta medida promueve e incentiva la actividad agraria y las economías regionales y motoriza la exportación al permitir la monetización inmediata de un crédito fiscal en la cuantía de sus derechos de exportación, que en esta actividad resultan sustancialmente mayores a los derechos de exportación de hidrocarburos.

Que, en línea con lo explicitado en el considerando anterior, esta disposición temporal coadyuva a una mayor generación de divisas provenientes de la exportación, efecto colateral sumamente relevante en los tiempos de crisis que atraviesa el país.

Que, adicionalmente, la presente medida se enmarca dentro de la visión estratégica según la cual se premia el autoabastecimiento en materia energética conforme los lineamientos de la Ley N° 26.741, al permitir la utilización de un beneficio fiscal contra los derechos de exportación de otros productos a empresas que abastecen de hidrocarburos prioritariamente al mercado interno y que, por ende, registran menores volúmenes de exportación.

Que toda vez que el Decreto N° 756 del 14 de agosto de 2018 derogó el Decreto N° 206 del 19 de marzo de 2009, y eliminó el Fondo Federal Solidario, la presente medida no tiene impacto perjudicial en la coparticipación de las Provincias o Municipios.

Que ha tomado intervención el servicio jurídico competente.

Que la presente medida se dicta en ejercicio de las atribuciones conferidas por el artículo 99, inciso 2 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL.

Por ello,

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA

DECRETA:

ARTÍCULO 1°.- Establécese que los Certificados de Crédito Fiscal previstos por el artículo 3° del Decreto N° 2014 del 25 de noviembre de 2008 en el marco del Programa “REFINACIÓN PLUS” serán aplicables, asimismo, al pago de los derechos de exportación de las mercaderías comprendidas en las posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (N.C.M.) incluidas en el Anexo (IF-2021-63041648-APN-SSH#MEC) que forma parte integrante del presente decreto, hasta el 31 de diciembre de 2022 inclusive, y deberán ser presentados ante la DIRECCIÓN GENERAL DE ADUANAS dependiente de la ADMINISTRACIÓN FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS, entidad autárquica actuante en el ámbito del MINISTERIO DE ECONOMÍA.

ARTÍCULO 2°.- El presente decreto entrará en vigencia el día siguiente al de su publicación en el BOLETÍN OFICIAL.

ARTÍCULO 3°.- Comuníquese, publíquese, dese a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese.

FERNÁNDEZ – Juan Luis Manzur – Martín Guzmán

NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Decreto se publican en la edición web del BORA -www.boletinoficial.gob.ar-e. 21/10/2021 N° 79597/21 v. 21/10/2021

(Nota Infoleg: Los anexos referenciados en la presente norma han sido extraídos de la edición web de Boletín Oficial)

ANEXO

Posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur (N.C.M.) aplicables a Certificados de Crédito Fiscal del Programa Refinación Plus.

Artículo publicado originalmente el 30/10/2021 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2021/10/asignacion-universal-por-petrolero.html

TIEMPO NUBLADO EN LAS CUMBRES

Alberto Hutschenreuter*

Es tiempo de cumbres internacionales. A la del G-20 en Roma le siguió la del clima, la COP26, en Glasgow. Han sido varios días de conversaciones sobre cuestiones que requieren consensos apremiantes para evitar inestabilidades y catástrofes; y aunque difícilmente se logren, menos si a las citas no asisten líderes clave, siempre, como decía Winston. Churchill, será preferible “hablar, hablar y hablar que guerrear, guerrear y guerrear”.

En el pasado los actores preeminentes han estado en guerra durante mucho tiempo. Hubo confrontaciones que duraron un siglo y más también, otras un poco menos. Pero la guerra (o el estado de “no guerra”) ha sido casi el lugar común en las relaciones interestatales. No deja de resultar curioso que hubo “guerras totales” pero nunca “paces totales”.

Algunos consideran que ya no es posible que ocurran confrontaciones militares mayores. Se apoyan en que desde hace décadas no hubo ese tipo de confrontaciones: “no más Normandías” significa que ya no pueden darse esas guerras totales de exterminio. Asimismo, desde el enfoque de la psicología se asegura que durante las últimas décadas la violencia humana ha mermado.

Todo esto es muy relativo: primero, no es cierto que no hubo confrontaciones entre poderes mayores (pensemos en China-URSS, India-China, etc.); segundo, la existencia del régimen internacional de la Guerra Fría ha “moderado” o “amortiguado” conflictos; tercero, las armas nucleares han implicado una “cultura estratégica” que, paradójicamente, favoreció y ¿favorece hoy? la estabilidad; cuarto, han surgido “nuevos territorios” (el ciberespacio, por caso) donde se dirime competencia y se obtienen ganancias de poder, situación que confirma lo que sostiene la historiadora Margaret MacMillan en su más reciente libro: la guerra se transforma pero nunca deja de ser ella misma; y quinto, la psicología aporta, sin duda, pero trata sentires y percepciones del ser humano, mientras que la política internacional implica intereses y capacidades de los Estados. Hay, sí, un cruce interesante en ambas: nunca sabemos acerca de las intenciones de los humanos ni de los Estados.

Estas disquisiciones resultan pertinentes considerando que el contexto de las cumbres internacionales es muy sombrío, hecho que las condiciona sobremanera en relación con resultados que impliquen al menos mínimos de cooperación en cuestiones que urgen. Está muy bien haber acordado en Roma un “global mínimun tax”, pero ello no será demasiado importante si aparece otra pandemia “recargada”; es decir, frente a esta dimensión crucial de la seguridad mundial la situación está casi como antes de 2020, o quizá peor debido a las suspicacias entre Estados realimentadas a partir de la COVID 19; igualmente, tampoco será demasiado si ocurre una “fuga hacia delante” en relación con la rivalidad creciente entre Occidente y Rusia o, más todavía, entre Estados Unidos y China.

Estas últimas posibilidades son sin duda las que más condicionan las cumbres, pues se trata de rivalidades entre actores centrales, entre poderes sobre los que recaen compromisos y esfuerzos para la construcción de estabilidad y, en el mejor de los escenarios, el sostenimiento de cualquier posibilidad de orden internacional, es decir, en términos de Kissinger, de “paz posible”. Pero ello no está ocurriendo ni parece que medianamente pronto vaya a suceder.

Si hasta no hace mucho la situación en esta doble crisis mayor en las relaciones internacionales era preocupante, hoy la discordia aumentó. La relación entre Occidente y Rusia prácticamente ya no cuenta con “anclajes” institucionales relativamente importantes en cuanto a consultas estratégicas entre ambas partes dentro de la OTAN (Moscú siempre consideró una mera formalidad los dispositivos existentes); y el nivel de inseguridad ascendió, pues la Alianza Atlántica podría ampliar capacidades con el propósito de disuadir a Rusia de realizar acciones en su propia zona roja de seguridad, (esto es, el Báltico, Ucrania y el mar Negro). Ello sin duda explica la respuesta dada por el ministro de Defensa ruso, Sergey Shoigu, a su par de Alemania Annegret Kram-Karrembauer cuando esta funcionaria se refirió a la nueva actitud disuasiva de la OTAN. Sin rodeos, advirtió aquel a la ministra germana que debería recordar “como terminaron las cosas en el pasado”.

En cuanto a la situación entre Estados Unidos y China, la ausencia del mandatario chino en las cumbres obedecería a algo más que precauciones ante el virus. Hace tiempo que el presidente Xi no sale de su país. Es cierto que los efectos de la pandemia implicaron una “globalización cerrada”, esto es, primero el frente interno. Pero la ausencia también significa que la China de Xi ya no se siente obligada a cooperar, menos aún ante unos Estados Unidos decidido a contenerla por todos los medios, política que se inició con el republicano Donald Trump y que se amplificó con el demócrata Joe Biden.

Y aquí es donde las posibilidades de la reunión climática chocan contra las desconfianzas y los intereses, pues Pekín podría estar interpretando que Estados Unidos utiliza el multilateralismo para refrenar el crecimiento de China y evitar así que llegue eventualmente a sobrepasarlo en el segmento económico, desafiando cada vez más su supremacía. Dicha estrategia estadounidense implica también ralentizar la iniciativa china del “cinturón” que se extenderá desde China hasta Europa a través de Asia, segmento terrestre en el que Estados Unidos no se encuentra.

Una China que despliega una geopolítica marítima, una geopolítica terrestre y una geopolítica aeroespacial (la reciente prueba china de un arma hipersónica con capacidad nuclear ha provocado en Washington una preocupación que retrotrajo a legisladores y jefes militares a lo que se ha se ha denominado “momento Sputnik”, es decir, la profunda inquietud que produjo en la superpotencia la capacidad soviética de colocar en los años cincuenta un satélite en el espacio, ya que ello significaba que Moscú estaba en condiciones de alcanzar con misiles el territorio estadounidense) se presenta como demasiado para, por ahora, la única superpotencia rica, grande y estratégica del globo.

En este contexto, por demás pertinente resultan las reflexiones de John Mearsheimer publicadas en la última entrega anual de la revista “Foreign Affairs”. En “The Inevitable Rivalry”, el teórico del “realismo ofensivo” considera que Estados Unidos y China “están atrapados en una competencia de seguridad que afecta todas las dimensiones de su relación y es probable que China sea un competidor más poderoso de lo que fue la Unión Soviética. Y es probable que esta competencia se caliente”.

Entre las razones que explican el aumento de la conflictividad, resulta interesante la importancia que este autor otorga a la geografía de la competencia. Dicha geografía es más propensa a la guerra entre Estados Unidos y China de lo que fue la de Estados Unidos-Unión Soviética. Aunque esta última pugna era global, su centro de gravedad era la Cortina de Hierro. Allí había pocas posibilidades de iniciar una confrontación. En Asia, en cambio, no existe una línea clara como aquella de la Europa del bipolarismo. En Asia (Pacífico-Índico) hay varios frentes de conflicto, lo que hace que la guerra sea probable.

Estas rivalidades cada vez más inquietantes son las que restringen cualquier esfuerzo multilateral y mantienen el patrón anárquico como principal rasgo de la política entre Estados. Es necesario remarcar esto último, porque durante los últimos lustros han surgido en las relaciones internacionales enfoques ilusionistas que consideran que recalcar en el mundo del siglo XXI el tema de la anarquía es una cuestión “patológica”.

“Tiempo nublado” alude a un ensayo sobre el acontecer internacional escrito por el mexicano Octavio Paz. Por entonces, principios de los años ochenta, quien sería Nobel de Literatura unos años después, observaba con preocupación las cuestiones que tenían lugar en un mundo que reingresaba a las tensiones entre las potencias mayores, a las que se sumaban el crecimiento de la población en los países subdesarrollados, la disminución de las fuentes de energía, la contaminación de la atmósfera, los mares y los ríos, las enfermedades crónicas de la economía mundial, etc.

Pero más allá de lo que afligía al escritor, existía un orden internacional, tratados, regímenes, y hacia el final de esa década sobrevendrían acontecimientos de escala que darían lugar a la coexistencia de lógicas de fragmentación y de cooperación (“fragmegración” diría un experto).

Hoy hay tiempo nublado en las relaciones internacionales. Las cumbres lo sufren. Pero, más todavía, a diferencia de entonces, no existe un orden internacional en el horizonte, las potencias están abandonando marcos regulatorios y la lógica de la fragmentación es categóricamente predominante.

 

* Doctor en Relaciones Internacionales (USAL). Ha sido profesor en la UBA, en la Escuela Superior de Guerra Aérea y en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Su último libro, publicado por Almaluz en 2021, se titula “Ni guerra ni paz. Una ambigüedad inquietante”.

 

Bibliografía

Margaret MacMillan, La guerra. Cómo nos han marcado los conflictos, Editorial Turner Noema, 2021.

Tarik Ciril Amar, “NATO’s bullish new plan to fight Russias on the seas, the skies in space could backfire, igniting a catastrophic nuclear conflict”, RTQuestion More, 25 Oct. 2021

Benjamin Friedman, “Don’t Turn China’s Hypersonic Missile Test Into a ‘Sputnik Moment’”, World Politics Review, Thursday, Oct. 28, 2021.

John Mearsheimer, “The Inevitable Rivalry. America, China, and the tragedy of great power politics”, Foreign Affairs, November/December 2021.

Octavio Paz, Tiempo nublado, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1983.

 

LAS ESCUELAS DE SNIPERS

Comandante Espuela (Tiempo GNA*)

En la actualidad la mayoría de las naciones tienen escuelas para francotiradores. En las más exigentes los que califican adquieren esa especialidad y salvo algunas materias, no difiere mucho al entrenamiento de las fuerzas especiales. Todos los alumnos (hombres y mujeres) son voluntarios. 

Condiciones para ser francotirador

El aspirante debe tener desbordante salud, un excelente estado físico, fundamentalmente buenos pies y piernas, su vista no debe ser menor a 20-20. Tener nervios de acero, gran estabilidad emocional (carecer de excesivos sentimientos), ecuanimidad, sentido común y fundamentalmente mucha paciencia.

Otra de las condiciones es tener inteligencia, memoria para recordar detalles y conocimientos de balística. La mayor virtud, disponer mucha tolerancia para estar varios días al acecho sufriendo el acoso de los insectos, las inclemencias del tiempo. El mayor defecto es creerse superior al enemigo. Es una especialidad donde no se debe dejar de entrenar. Los seleccionados serán de estabilidad psicológica firme y sin sanciones disciplinarias importantes. Beber alcohol, café y fumar están contraindicados. El olor a cigarrillo puede ser olido (más aún por perro adiestrado) y cuando está encendido, puede observarse de noche a unos 200 metros. La colilla consumida arrojada sin cuidado puede ser vista en el suelo. A su vez la nicotina disminuye la visión y estaría perdiendo un 40% de su visión nocturna. Debe estar aclimatado a la zona donde deberá operar (selva, monte o montaña). Si es fumador o le gusta trasnochar en fiestas, no llegará muy lejos.

Principios para la selección hombres y mujeres por igual

Antes de una misión el jefe que debe seleccionar el equipo, del tirador y el auxiliar (observador) no sólo que goce de buena salud, sino que tengan afinidad y se entiendan bien. El compañerismo es una condición básica para que todo salga bien y ambos deberán tener el mismo sexo. En la actualidad en las FFAA la relación entre hombres y mujeres es cada vez más neutral si califican y están motivada, son mortíferas guerreras. Pero cuando se constituyan equipos, ambos deben tener el mismo sexo o habrá importantes distracciones, olvidos y los dos pueden morir. 

El perfil psicológico del francotirador

La elección de un francotirador es una tarea delicada. No sólo tiene que tener un  físico apto para la guerra y ser disciplinado, sino tener un fuerte equilibrio emocional. Una cosa es matar en el fragor de la batalla, cuando no hay tiempo para pensar, pero es muy diferente cuando hay muchas horas para recapacitar. Los instructores deben separar a los alumnos débiles de carácter, a los que quieran ser francotiradores por esnobismo, tengan ansiedades y remordimientos.

Beber alcohol o fumar está contraindicado para esta especialidad. Ser paciente es una de las virtudes más necesarias de un tirador emboscado, puede pasar horas sin moverse y ser acosado por insectos, mientras esperan el momento óptimo. Los mejores alumnos provienen de comunidades agrícolas pues son cazadores natos acostumbrados a estar solos y ocultos durante días. Son personas rudas, donde el trauma de la guerra no suele ser tan severo como a otros. La instrucción básica de un francotirador, es disparar a quien hace ademanes, lleva vigores o binoculares y los soldados lo saludan militarmente, pues indica que es alguien con jerarquía y es un objetivo rentable. Hoy en día las insignias son pequeñas y no se destacan con colores como antes. También hay una tendencia de no saludar militarmente con la mano al superior en el terreno y estos se cuidan de llevar mapas en la mano y hablar por radio en forma visible. El problema que se le presenta a nuestro comando es considerable y debe saber que los tiradores emboscados propios pueden ser utilizados para buscar al tirador enemigo.

El instructor debe interrogar al aspirante a sniper:

    • ¿Tiene temperamento irritable?
    • ¿Se enoja fácilmente?
    • ¿Le gusta cazar?
    • ¿Alguna vez ha pasado una semana entera atrás de una presa?
    • ¿Puede estar días sin televisión, ni amigos, ni celular, pero sí mosquitos y alimañas?
    • ¿Alguna vez ha ido de campamento solo?
    • ¿Le gusta trabajar en equipo.

Sobre el curso

Una de las primeras cosas que aprenden es a seleccionar blancos de altísima prioridad como los francotiradores enemigos, oficiales y servidores de armas pesadas. Luego vienen las prácticas de tiro todos los días y clases para ejercitarse a calcular distancias, el efecto del viento, presión barométrica, etc. Además ejercitarse de esas habilidades, lo principal es dominar el arte del reconocimiento del terreno, el enmascaramiento y la paciente observación. No menos importante es saber técnicas de supervivencia, inteligencia de combate, lectura de cartas topográficas y táctica. Memorizar detalles minuciosos sobre el tamaño de una unidad enemiga, uniformes, equipo y también debe saber operar un pequeño transmisor de radio. Todo es parte del curso para los que aspiran a graduarse con la especialidad de francotirador. Algunas doctrinas indican que el sniper debe tener un acompañante con un arma automática que lo proteja y en ocasiones lo pueda reemplazar. Pero para algunas misiones tendrá que operar independiente en lugares impensados, actuar con rápidos reflejos, tomar decisiones y permanecer solo durante días en terrenos hostiles sin preguntar ¿Qué hago? Por ello, ser buen tirador para batir enemigos a más 600 metros, no basta. La detección instantánea de blancos pequeños ocultos en el follaje o entre las ruinas de un edificio, es una virtud de cazador que debe adquirir. Imaginación de dónde podría estar un sniper enemigo es una condición elemental para sobrevivir. Los francotiradores tienen más posibilidades de morir que cualquier otro combatiente y raramente sobreviven cuando son capturados, lo que es un crimen de guerra. Por eso, ciertas exigencias del entrenamiento son algo mayores a tal punto que en los EE.UU. sólo un 65% suele aprobar el curso. Pero aquellos que no califiquen no son descartados, sino que logran la capacitación de “acompañante de sniper” y/o “observador adelantado” que también es una especialidad importante. En algunas escuelas, con excepción de las horas que pasan en el aula y comedor, la mayoría del tiempo, lo ocupan más arrastrándose que caminando. Por horas visten el clásico “Ghillie” que los tienen completamente enmascarados y no importa el calor del medio ambiente.

La duración de los cursos y las materias indican la calidad de la escuela, en la “Scout Sniper School USMC”, duraría dos meses y el alumno recibe la capacitación justa según sea la región geográfica donde actuará. Los rusos debido a la experiencia en la IIGM, le dan mucha importancia a los snipers y algunos cursos de esta especialidad llegan a durar un año.

Disciplina de observación

La vista de un francotirador debe acostumbrarse a los detalles tanto de día como de noche. La tarea exige gran concentración y los dos miembros del equipo deben relevarse entre sí con los binoculares cada 10 minutos y algo menos con el equipo de visión nocturno. El telescopio no debe usarse para investigar sin sentido, porque su ángulo estrecho de visión tomaría más tiempo para cubrir un área y producirá fatiga visual. El francotirador debe memorizar la ruta estudiando mapas, fotografías etéreas, o bocetos. Deberá anotar puntos de referencia como colinas, los arroyos y caminos. Debe planear una ruta alternativa en caso de que la primaria no puede usarse. Tiene que mantener la orientación en todo momento. El saber ocultarse, tener planes lograr la misión como también para replegarse a tiempo por senderos previamente estudiados, es vital para su propia supervivencia, pues la mayoría de la veces cuando son capturados se los ejecuta en el acto, lo que constituye un crimen de guerra. Por ello, aunque sea incómodo algunos debajo de su “Ghillie Suit”, llevan el uniforme de soldado. De esta manera, antes de ser capturado eliminan y esconden el primero de ellos. 

Policías snipers

Los policías también se entrenan y la diferencia radica que el curso de estos es por un período más breve, generalmente de una semana y las distancias de tiro no superan los 200 m. Pero para un policía, el rescate de rehenes no es menos complicado que para un sniper militar. Son dos situaciones distintas, en esta última también se necesitan nervios de acero pues una enorme cantidad de periodistas cubrirán la nota y estará sometido una muy intensa presión psicológica. Es decir no puede errar.

“Es erróneo pensar que se puede leer un manual, hacer algunas prácticas de tiro y creer que ya se es un sniper. Tienes que practicarlo una y otra vez, porque si lo dejas de hacer por un tiempo se pierden las habilidades. Es una aptitud perecedera”. 

* Revista independiente para el personal de la GNA, Tiempo GNA, Nº 61, octubre de 2021.