Todas las entradas de: SAEEG

OCCIDENTE QUIERE UNA SEGUNDA VICTORIA ANTE RUSIA

Alberto Hutschenreuter*

Se viven horas decisivas en la placa geopolítica de Europa del este. Como consecuencia de una crisis que prácticamente ha dejado a las partes sin estrategias de salida, el mundo se encuentra ad portas de un desenlace sin analogías, pues la posibilidad de un enfrentamiento militar entre la OTAN y Rusia proyecta una gran sombra en relación con el “modo” que adoptaría el mismo. Más allá de la (cierta) teoría existente, no contamos con ningún precedente de guerras entre poderes nucleares y convencionales supremos.

Pero todavía quedan los reflejos de la diplomacia y de la vieja cultura estratégica de Estados Unidos y Rusia, aunque con los demócratas en el poder y las ensoñaciones internacionales liberales que anidan en sus círculos de poder, es difícil apostar demasiado por aquello último. En un reciente artículo publicado en la página de la influyente Foreign Policy, “Liberal Illusions Caused the Ukraine Crisis”, el especialista Stephen Walt es categórico sobre la responsabilidad de dicha corriente en la crisis actual.

No hay ninguna duda sobre el fin de la Guerra Fría. Esa pugna casi secular acabó a principios de los años noventa con el mismo desplome de una de las partes, la URSS. Si bien tampoco hay dudas sobre las causas mayormente internas de la caída, la competencia internacional jugó un papel determinante en relación con el debilitamiento geoeconómico del imperio soviético.

Aunque la presión estratégica se inició con Carter, fue Reagan el que acabó doblegando al oponente: desde el principio de su presidencia, la URSS no se extendió más por ninguna parte del mundo, al tiempo que renunció a la marca de disciplinamiento de bloque que implicó la “Doctrina Brezhnev”. Se trató, esta última, de una decisión sin retorno.

Solo para el presidente Yeltsin y su joven equipo de economistas e internacionalistas “Estados Unidos y Rusia ganaron la Guerra Fría por haber derrotado al comunismo soviético”, como sostuvo la experta Hélène Carrère d’Encausse. Para Estados Unidos la victoria sobre la URSS fue tal que en los años siguientes trabajó no sólo para afianzar su predominancia solitaria, sino que desplegó iniciativas para que Rusia no volviera a desafiarla. Los medios para ello fueron sutiles e incluso, increíblemente, contaron con la confianza de la dirigencia Rusa.

Ahora: ¿por qué se consideró que una Rusia recuperada volvería a ser un problema? Ante todo, porque históricamente Rusia ha sido un poder autocrático, nacionalista, desafiante, imperialista y expansivo. En segundo lugar, porque una Rusia en ascenso podría implicar más relaciones con Europa, particularmente con Alemania, es decir, Rusia podría “perturbar” el vínculo atlántico-occidental. El especialista Rafael Poch de Feliu no pudo ser más preciso en relación con esto último: “[…] aunque el verdadero adversario de Washington está en Asia, la gran potencia imperial americana dejaría de serlo en cuanto dejase de dominar Europa”. En tercer lugar, una Rusia recuperada podría llevarla a soldar una verdadera asociación con China.

Luego hay respuestas más centradas en cuestiones generales y en determinadas especificidades que van más allá de “Rusia como problema”. Una es la propia esencia de las relaciones internacionales: relaciones de poder e influencia antes que relaciones de derecho. Otra causa es el “peso” de la singular pugna entre ambos poderes en el siglo XX, una rivalidad equivalente a la competencia entre Esparta y Atenas (cuyo desenlace fue una guerra de 30 años en el siglo V a.C. que acabó debilitando a ambas). Otra razón es geopolítica: Estados Unidos no puede permitir el surgimiento de un poder hegemónico en Eurasia. Por otra parte, Rusia en clave de reto supone la justificación para el despliegue de una política exterior. Por último, pudo haber pasado el tiempo, la contienda bipolar, etc., pero continúa existiendo en Estados Unidos una autopercepción de “territorio del bien”. Durante un siglo, dicha percepción nacional-religiosa excepcional se mantuvo “encapsulada”, hasta que en el siglo XX “salió” al mundo para conjurar los males que lo asolaban: guerras, retos diversos, potenciales rivales… Intentó hacerlo el presidente Wilson tras La Gran Guerra, pero predominó la vieja lógica de “no contaminarse con los males que se encontraban allende el territorio sagrado”.

Que el mundo en el siglo XXI tenga una base más multipolar y que no haya ya condiciones para el ejercicio de la hegemonía estadounidense no implica que esa autopercepción se haya modificado.

Para buena parte de Occidente, la Rusia actual es lo que se ha destacado. Por ello, quienes reivindican la extensión de la OTAN consideran que si no hubiera sido así, hoy Rusia mantendría una firme esfera de influencia (y presencia) en las ex repúblicas soviéticas y más allá también. Consideran que Rusia habría militarizado Europa del este con complejos misilísticos orientados hacia Europa occidental con el fin de presionarla. Asimismo, estiman que el cerco evitó que Rusia no desplegara ampliamente su poder naval en el Mediterráneo y el Báltico.

Es decir, desde la visión estadounidense, no hay otra forma de tratar con Rusia que no sea a través de la vigilancia, la advertencia y la fuerza. Es el mismo enfoque y recomendación que proveyó el diplomático George Kennan al gobierno estadounidense en 1945 sobre cómo tratar con los soviéticos. Pero aquella “nueva” visión fue más allá de Kennan (y a pesar de Kennan). Es decir, había que contener a Rusia en sus mismas fronteras, quebrantando su sentido de seguridad territorial y, a la vez, estimulando en su interior las fuerzas democráticas, es decir, las que menos se opongan a los intereses de Estados Unidos en Eurasia.

Es cierto que el competidor de Estados Unidos es China. Pero con este país la situación es de conflicto e interdependencia. Rusia, en cambio, es considerado un rival conocido, con diferentes tiempos que China, al que hay que doblegar. Así se supuso desde el mismo momento que terminó la Guerra Fría. Lo que sucede en relación con Ucrania es la fase final de un propósito estratégico que descartó cualquier posibilidad de nuevos equilibrios o gestión internacional multipolar.

El momento es pertinente, pues Rusia se encuentra en una situación relativamente frágil y, hasta cierto punto, la propaganda relativa con señalarla como “un problema” ha funcionado; aunque también es cierto que los planes casi grotescos de la OTAN permitieron que Putin mostrara otra parte del rostro del conflicto y lograra para Rusia ganancias relativas de poder, particularmente en el segmento blando del mismo.

Occidente quiere lograr una segunda victoria, ahora ante la continuadora (no la sucesora) de la URSS. Sabe que ello significará aumentar la debilidad y el aislamiento de Rusia, afectar el apoyo a Putin y estimular el posicionamiento de las fuerzas pro-occidentales. Pero el precio podría ser alto y hasta quedar fuera de lo que podemos llegar a imaginar.

 

* Doctor en Relaciones Internacionales (USAL). Ha sido profesor en la UBA, en la Escuela Superior de Guerra Aérea y en el Instituto del Servicio Exterior de la Nación. Su último libro, publicado por Almaluz en 2021, se titula “Ni guerra ni paz. Una ambigüedad inquietante”.

©2022-saeeg®

 

VOLVER A EMPEZAR

Iris Speroni*

Son decisiones. Es un nuevo régimen y como todo buen régimen, cambia las cosas de raíz. Los progres lo entendieron. Nosotros somos quienes no hemos entendido (todavía).

Hace unos días un compañero me pidió que preparemos un programa general que permita que el que trabaja tenga un buen ingreso, que haya salud, educación, “Respeto irrestricto a las leyes sean buenas o malas”, defender la familia, mejorar el tejido social, defender nuestro lugar en el concierto de las naciones y unas pocas cosas más.

Así que empezaremos a trabajar en el tema.

Hay que rebootear al país. Fecha caprichosa: volver al 31 de diciembre de 1975. No porque las cosas anduvieran perfectas en ese momento (bombas explotaban a razón de dos por día, la inflación volaba, etc.), sino porque es la última estructura legal antes de la dictadura y de la progresía. Lo que propongo es volver al estado jurídico previo al 1º de enero de 1976. En algunas cosas será imposible, porque la constitución de 1994 está vigente, pero se entiende.

¿Qué significa rebootear?

Significa cambiar el régimen. Acá quiero atar este texto con las propuestas en igual sentido de Curtis Yarvin (https://graymirror.substack.com). En el caso de él para los EEUU (de lo cual sólo me importan los aspectos metodológicos) y en mi caso, Argentina.

Tenemos que cambiar el régimen que gobierna argentina, que es esta alianza entre los woke/progres/commies champagne y la banca/los organismos internacionales/especímenes de empresarios como De Mendiguren o Lascurain. Esta alianza hace mucho más que gobernar: ha establecido un nuevo régimen.

Cambiaron las leyes fundamentales. 1994 la Constitución. Cristina Fernández cambió 3 de los cuatro códigos con la colaboración de radicales, Coalición Cívica y el PRO.

Se modificó desde los cimientos la educación, el sistema de salud, la moneda, la industria, la propiedad de la tierra, la propiedad de las empresas, el control de los puertos, el comercio internacional (hoy el mayor trader es el Estado chino), la explotación petrolera y minera, la pesca, el sistema impositivo.

Don Lohengrin hizo un excelente análisis sobre los mitos que creó la progresía para reemplazar los símbolos y la historia patria en EL MITO FUNDACIONAL. El nuevo régimen erradicó de la faz de la tierra lo que construimos desde 1816 a 1983. Y está bien, es lo que todo nuevo régimen debe hacer: cambiar todos los símbolos, las efemérides, etc. Ejemplos adicionales: desde Macri a la fecha no se festejan más las fechas patrias ni los presidentes rinden honores a nuestros próceres. Las fechas “patrias” más importantes han pasado a ser el 10 de diciembre y el 24 de marzo (ambas post 31 de diciembre 1975, es decir: del nuevo régimen). Bandera: el Congreso de la Nación reemplazó la efeméride del Día de la Armada Argentina que brinda homenaje a la batalla de Montevideo por un homenaje al grupo LGTB. Cornejo, Rodríguez Larreta y otros seres brindaron pleitesía a la substitución de la bandera argentina.

Curtis Yarvin propone CERREMOS LA UNIVERSIDAD. Algunos me preguntaron cómo era eso posible. Mi respuesta es: fácil, vean cómo la progresía cambió a la Argentina en sólo 40 años. No quedó piedra sobre piedra. La ESMA fue convertida en taller de enseñanza de circo. Se cerraron cientos de fábricas y se desindustrializó el país. Argentina pasó de tener el mejor sueldo medio al sur del Río Bravo a que sea inferior al de Brasil. Pasamos de tener una educación y salud ejemplar en el mundo a … bueno, lo que tenemos hoy. Nuestras FFAA otrora bien pertrechadas y bien pagas pasaron a ser una ínfima parte del presupuesto nacional[1].

Son decisiones. Es un nuevo régimen y como todo buen régimen, cambia las cosas de raíz. Los progres lo entendieron. Nosotros somos quienes no hemos entendido (todavía).

De acá a futuro

#Educación

Tirar a la basura todas las reformas e innovaciones desde Alfonsín a la fecha. Son, como efectivamente afirma la profesora Pividori, reformas comunistas. Por lo que hay que volver a las reglamentaciones y estatutos escolares vigentes al 31 de diciembre de 1975. Boletín, notas, dictados, ejercicios, llegar a horario e ir todos los días, sanciones si te portás mal, etc. Examen de ingreso al secundario. Examen de egreso del secundario. Examen a los maestros y profesores para poder ingresar a trabajar, etc. Tirar a la basura todos los manuales nuevos (post 1983). Se entiende. Si hubo algún cambio positivo luego de 1983 se incorporará luego de una revisión. Orden en los establecimientos educativos, desde que estén en buenas condiciones y limpios, buenos sueldos para el personal, directores sensatos, sin huelgas. etc. Renacionalizar la educación. Cerrar las universidades (esto ampliaré otro día).

#Salud

Una excelente salud pública para que las familias no necesiten contratar ningún servicio privado (más allá de que sean libres de hacerlo). Profesionales bien pagos, con examen de ingreso. Orden dentro de los hospitales, con horarios, inventarios y auditorías sorpresa y rutinarias. Dedicar las tardes a la atención gerontológica con dos objetivos: aprovechar la infraestructura, abaratar los costos del PAMI. Prevención, lo que se logra de cuatro maneras: a) buena nutrición para lo cual hace falta poder adquisitivo, educación y el hábito de cocinar en casa, b) ejercicios físicos como práctica incorporada para toda la vida, c) revisiones periódicas, anuales en el caso de adultos, más frecuentes en el caso de niños y gerontes, d) educación vial. Renacionalizar la salud.

#Seguridad & #Justicia

Seguridad y Administración de Justicia. Respecto a lo primero ha escrito Lohengrin[2]. En cuanto a la administración de justicia lo resumo: echemos a los hippies del sistema judicial y penitenciario argentino (CAOS y ORDEN Y CAOS).

#Defensa

FFAA. Remito a lo escrito por Tom E. Lawrence en NECESITAMOS FUERZAS ARMADAS. Resumo: objetivo tras el cual reconstruirlas más presupuesto. Agrego yo: 3% del PBI anual. Tengo ideas adicionales a las del autor, que no modifican un ápice su propuesta. Mis agregados tienen que ver con las universidades, así que también son para otro día.

En cuanto a economía he escrito en abundancia. Reconstruir los FFCC, ofrecer incentivos para que la población se instale en el interior del país, hacer un gigantesco programa de embalses y riego que permita forestar y la explotación agropecuaria en donde hoy hay secano. Tener un tipo de cambio alto para fomentar la inversión industrial (que se mudó a Brasil o directamente cerró) y las exportaciones. Tener flota mercante de bandera argentina. Reabrir los astilleros. Reabrir la fábrica militar de aviones y FFMM en general. Aumento de las exportaciones que sea motor de la economía y del crecimiento del nivel de vida de la población. Llevar el sueldo medio a mil dólares. Obras de infraestructura de envergadura en el manejo del agua y la generación y distribución de energía.

#Ciencia

Un plan que permita la autosustentación en patentes de nuestra producción agrícola, nuestra farmacéutica veterinaria, producción de energía. Ciencia al servicio de nuestros objetivos nacionales y militares. Ídem comunicaciones e informática. Entender la ciencia, las comunicaciones y la informática como parte del sistema de Defensa. 

#Energía

Continuar inversión en energía nuclear. Hidrocarburos a precios internacionales suficientes para el consumo doméstico incluyendo los crecimientos previstos. Excedentes exportables pero como negocio marginal. Continuar con la matriz eléctrica en base a gas mientras se puedan más nuclear más presas hidroeléctricas. Deberá acompañar el crecimiento de: a) las exportaciones, b) la industria que crecerá con las nuevas medidas económicas, c) el traslado de población propuesto. También debe estar regido por un criterio de Defensa.

Lo más importante: restablecer el orden. El país está profundamente desordenado y hay que empezar a poner cada cosa en su lugar.

Para la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

[1] Actualmente el estado nacional cuenta con el mayor presupuesto en términos absolutos de los 205 años de historia. Aun así, las FFAA pasaron de recibir recursos que permitieron una flota poderosa y cientos de aviones de combate y entrenamiento, regimientos en todo el país, infantería, artillería, etc. a lo que tenemos hoy. Eso ha sido una decisión política. Como hubo un cambio de régimen y quienes gobiernan están TODOS de acuerdo, el desfinanciamiento de las FFAA no hizo ruido, a pesar de que murieran decenas de aviadores porque se precipitaran aviones obsoletos y se hundiera el único submarino que teníamos. Esto demuestra que es una cuestión de voluntad y lo que era imposible en algún momento, luego se puede perfectamente.

[2] Resumo/agrego: a) selección, b) entrenamiento, c) buenos sueldos, d) pagar uniformes, armas, balas, entrenamiento físico y de tiro en forma permanente, e) disciplina interna, f) inteligencia.

Publicado originalmente el 15/01/2022 en Restaurar.org http://restaurarg.blogspot.com/2022/01/volver-empezar.html

 

ASPECTOS ÉTICOS RELACIONADOS CON EL CIBERESPACIO: IDEOLOGÍAS WEB (2)

Giancarlo Elia Valori*

Foto de Markus Spiske en Pexels

El ethos de la cultura web se basa en los principios de: libertad de información ilimitada e irrestricta, privacidad, disponibilidad general, calidad de la información, no daño, limitación del uso excesivo de los recursos web y el principio de inviolabilidad de la propiedad intelectual.

La implementación real de estos principios es posible a través de una serie de medidas institucionales: la formulación de varios códigos de ética, que respaldan los derechos y obligaciones de los participantes en la interacción virtual, y la creación de una institución de organismos autorreguladores de intranet. La intranet es la red privada de la empresa que está completamente aislada de la red externa (Internet) en términos de servicios ofrecidos (por ejemplo, a través de LAN), permaneciendo así solo para uso interno, posiblemente comunicándose con la red externa y con otras redes a través de sistemas apropiados (protocolo TCP / IP, que también se extiende con conexiones WAN y VPN) y protección relacionada (por ejemplo, firewall).

La relevancia del tema de investigación caracteriza el grado de su desarrollo científico; determina el tema de la investigación; formula objetivos y metas; revela la novedad científica, así como el significado teórico y práctico de los objetivos éticos de la comunicación, y proporciona datos sobre la aprobación de los resultados obtenidos. La comunicación virtual como objeto de análisis filosófico y ético revela la esencia y especificidad de la regulación de la comunicación virtual.

La comunicación virtual se puede definir como una forma especial de interacción basada en canales para recibir y transmitir información. En consecuencia, su principal característica distintiva es la mediación y depende en gran medida de su funcionalidad, lo que determina su originalidad cualitativa.

A diferencia de la mayoría de las formas tradicionales de comunicación, la comunicación virtual se caracteriza por la distancia y por un alto grado de permeabilidad: una persona ubicada en cualquier parte del mundo puede convertirse en participante. La comunicación virtual tiene, por lo tanto, una naturaleza intercultural global, e inevitablemente conduce a una colisión en el proceso de interacción de las orientaciones valor-normativas de las diferentes culturas y, en consecuencia, a la unificación de las reglas y normas que rigen los procesos de comunicación.

La capacidad de proporcionar información a una audiencia muy grande en todo el mundo hace que la comunicación virtual esté cerca de la comunicación de información masiva. Esto significa que cualquier usuario puede tomar parte activa en él, convirtiéndose así no solo en un receptor, sino también en un remitente de mensajes.

Debido a la mediación de la máquina, la mayoría de las formas de comunicación virtual se caracterizan por características como el anonimato (entendido como el anonimato de un diálogo en el que los sujetos no se presentan entre sí), lo que, combinado con la capacidad de desconectarse en cualquier momento, conduce a una disminución del riesgo psicológico en el proceso de comunicación ordinario en el que existe un mayor dictado por circunstancias de trabajo,  riqueza, clase, celebridad pública y fama, edad, etc.

En consecuencia, en el proceso de comunicación virtual, se hace posible satisfacer impulsos e impulsos generalmente reprimidos que, por así decirlo, causan comportamientos marginales. Ante un tema que no conocemos y no miramos a los ojos, hay más posibilidades de emitir un juicio sin condicionar la mediación.

Además, la consecuencia del anonimato es también el riesgo de una falta de información confiable entre los comunicantes. Por lo tanto, durante la comunicación virtual, hay una construcción continua de la imagen de la contraparte virtual (a menudo atribuyéndole características que en realidad no posee), y de las reglas de interacción con él / ella. En el proceso de comunicación virtual, hay una construcción continua de la personalidad del comunicador: la especificidad de la interacción virtual permite a una persona crear cualquier impresión de sí misma, usar cualquier máscara y desempeñar cualquier papel, en otras palabras, experimentar (jugar con otros) haciendo pasar una identidad que no posee o imponiendo una que es capaz de afirmarse. No es casualidad que la mayoría de los participantes en la interacción virtual utilicen seudónimos (“apodos”): el cambio de nombre marca un rechazo simbólico de una persona real y una salida de la sociedad cotidiana real.

Dado que en una situación de interacción virtual los factores que forman y mantienen la desigualdad social en el mundo real están inicialmente ausentes (los sujetos virtuales no tienen cuerpo, lo que significa que no tienen género, edad, etnia, nacionalidad), la comunicación virtual es básicamente un no estatus en la naturaleza y el único criterio de efectividad social en Internet son las cualidades personales y las habilidades de comunicación del participante en el interacción (en primer lugar, dominio del habla escrita, pero no solo escrita si algunas personas consideran la audioconferencia como comunicación, ya que el video generalmente asusta a aquellos que deberían mostrarse).

La difuminación de roles y estatus reales, la eliminación de barreras espaciales y fronteras geográficas y, finalmente, la deconstrucción de los propios sujetos de interacción dificultan que algunas instituciones sociales controlen la comunicación virtual. Otra característica significativa de la comunicación virtual es, por lo tanto, su no institucionalidad, que inevitablemente va acompañada de la incertidumbre de las reglas y normas sociales que rigen el comportamiento de las personas en este dominio.

Las características anteriores dejan una huella en las relaciones sociales establecidas en un entorno virtual, contribuyendo así a la creación de un ethos especial del ciberespacio, y predeterminan en gran medida tanto la naturaleza del ethos web como los problemas que tiene que enfrentar.

El principal supuesto de la ideología de Internet es la proclamación de la independencia del ciberespacio de cualquier estructura e institución estatal. Se argumenta que la red global es un entorno completamente autorregulador que resiste todas las influencias externas y no está sujeta a control y regulación coercitiva y, por lo tanto, solo debe construirse de acuerdo con las leyes morales establecidas por los usuarios de Internet, pero no con las legales reconocidas en la sociedad real. La ideología de Internet es, por lo tanto, extremadamente liberal y su leitmotiv puede considerarse el eslogan proclamado por los hackers: “La información quiere ser libre”.

La ideología de Internet existe en tres versiones que pueden ser designadas condicionalmente como radical-anarquista, liberal-democrática y liberal-económica. Los seguidores de la versión radical-anarquista del libertarismo web tienden a ver a Internet como una “frontera electrónica”, es decir, la última área no regulada de la vida humana, que, por lo tanto, debe protegerse de cualquier restricción, ya sea externa o interna. Sin embargo, es obvio que, a pesar de ser de alguna manera atractiva, la idea de una “frontera electrónica” como un espacio de libertad ilimitada y desenfrenada parece totalmente utópica ya que, en la práctica, dicha libertad puede convertirse fácilmente en arbitrariedad o, por el contrario, en un medio de control del poder que, a su vez, pretende temer a los seguidores antes mencionados para que puedan quedar más expuestos, para atacarlos y golpearlos mejor.

De acuerdo con la versión democrática liberal de la ideología web, Internet debe verse como un medio para construir una nueva «democracia digital», es decir, una democracia enriquecida por las posibilidades de las tecnologías de la información y la comunicación. Esta visión se refleja en otra metáfora común que describe Internet como una especie de «Ágora electrónica», es decir, un lugar virtual donde las personas tienen derecho a expresar cualquier opinión sin temor a la censura. Proporcionar a todos esta oportunidad única, pero también -probablemente aún más importante- debilitar el monopolio del gobierno en la toma de decisiones exclusivas de todos los temas importantes relacionados con la vida de la sociedad, haciendo que los procesos políticos sean abiertos y transparentes, de modo que estén disponibles para el análisis, el escrutinio y la corrección. Al mismo tiempo, la idea de «democracia digital» se contradice con el hecho de que Internet está actualmente lejos de estar disponible en general.

Incluso en los países industriales ricos, existen diversas restricciones económicas, socioculturales, de género y educativas que hacen que el acceso a Internet sea un privilegio para unos pocos (este fenómeno se llama “brecha digital”). Por lo tanto, sería demasiado pronto para considerar Internet como un entorno para el funcionamiento de la democracia digital: Internet tiene un gran potencial democrático que, sin embargo, aún no se ha cumplido por completo. Finalmente, los partidarios de la versión liberal-económica de la ideología web, que es la más cercana al liberalismo clásico, argumentan que el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación debe conducir, ante todo, a la creación de un “mercado electrónico” que esté absolutamente libre de cualquier regulación estatal. Es en la independencia económica del Estado que los teóricos de este enfoque ven la garantía para el desarrollo de la competencia leal en el mercado y la iniciativa privada. Sin embargo, en una inspección más cercana, resulta que la idea de establecer una competencia leal en el mercado en las redes globales de TI no es más que un mito común. En realidad, Internet más bien crea estructuras económicas únicas y oligopólicas que tienen poco en común con un “mercado electrónico” libre. Además, la lógica misma del desarrollo de Internet contradice la ideología del “mercado electrónico”, que está a merced de los empresarios privados. Esto muestra que la versión liberal-económica del libertarismo web es internamente contradictoria: es obvio que el principio clave de la ideología web —el principio de la libertad de información ilimitada y desenfrenada— es escasamente compatible con el principio de inviolabilidad de la propiedad privada que subyace al liberalismo económico.

Un análisis de las versiones modernas de las ideologías de Internet, por lo tanto, muestra que todas ellas, como es característico de todas las ideologías del “-ismo”, son de una forma u otra utópicas, ya que tienden a sobre idealizar el ciberespacio. Al mismo tiempo, no se debe subestimar su importancia: expresan bastante adecuadamente la actitud de los habitantes del mundo virtual. Esto nos permite afirmar que la única base “real” de la ética en Internet es la inviolabilidad de la libertad de información personal proclamada por el libertarismo web, que adquiere el estatus de imperativo moral incondicional en este sistema de opiniones. (2. continuación)

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

©2022-saeeg®