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LA ERRADICACIÓN DE LA PESCA ILEGAL EN ALTA MAR PARA CONTROLAR EL ATLÁNTICO SUR Y MALVINAS

César Augusto Lerena*

Cientos de buques, en su mayoría de China, Corea, Taiwán y España, depredan el Atlántico Sudoccidental. Foto: NASA.

¿A quién responde el administrador Favio Cambareri?

Hay entre 350 y 500 buques pescando los recursos migratorios argentinos en forma ilegal dentro o fuera de la Zona Económica Argentina (en adelante ZEE), y ésta debe entenderse como ilegal, ya que pescar sin control de ningún tipo más allá de las 200 millas y depredar los recursos que migran desde la ZEE debe tipificarse de ilegal, ya que se atenta contra la sostenibilidad del ecosistema y contra los Estados ribereños que, como el litoral patagónico, tienen en el recurso pesquero un ingreso fundamental.

Contrario a lo que algunos juristas opinan y muchos funcionarios repiten, de que la pesca en alta mar es libre, absoluta y arbitraria por aplicación de la Parte VII art. 87º y 89º de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (en adelante CONVEMAR) los buques extranjeros que pescan los recursos migratorios originarios de los Estados ribereños más allá de las 200 millas realizan pesca ilegal, conforme argumentos biológicos de sostenibilidad e interrelación de las especies y la interpretación ampliada de la Convención (análisis hermenéutico jurídico y biológico), en especial, teniendo en cuenta el art. 2º inc. c) de la Ley 24.543; el Preámbulo de la Convención y sus art. 55º; 56º, 58º inc. 3, 61º, 62º; 63º inc. 2; 64º; 69º; 70º; 94º; 100º; 101º inc. ii, 117º, 118º y 119º; su relación con los artículos 4º, 5º inc. d, 22º y 23 de la Ley 24.922 y las opiniones de la FAO (FIDI) respecto a que «las poblaciones transzonales son fundamentalmente “residentes” de las ZEE que desbordan unas millas hacia alta mar» (…) La tendencia de acordar con los Estados ribereños se interpreta como el reconocimiento de facto de un derecho privilegiado de éstos» (Munro, 1993; Lerena César A. El desacuerdo pesquero de Nueva York. El control del Estado Ribereño de la Pesca en Alta Mar, 14/01/2019) y, los Códigos de Buenas Prácticas de Pesca Responsable y Sostenible de la FAO, adoptados por la mayoría de los países.

Para ponderar lo que la pesca ilegal significa para la Argentina, aparte de las pérdidas económicas, podríamos sintetizar los daños sociales: esta pesca impide que 6 millones de niños y adolescentes argentinos reciban una ración diaria de proteína los 365 días del año que pondría fin al hambre y la desnutrición. Y de esto, se tendrán que hacerse cargo al fin, los gobernantes algún día. Nos estamos empezando aburrir de que el administrador de este consorcio (el país) no optimice la utilización de nuestros escasos recursos y nos empuje a la pobreza, a la indignidad y a la vergüenza internacional.

Si bien debería ser entendible que países como el nuestro —empobrecidos y con alto nivel de desocupación— estén a la búsqueda de inversiones extranjeras que generen desarrollo y empleo, es inaceptable que, la prestación de servicios que está en condiciones de realizar en forma directa el Estado los concesione a empresas extranjeras que operan sin control y que no solo se apropian de los escasos recursos con que cuenta la nación, sino que carecen de un plan rector nacional y regional, quedando la renta en manos de unas pocas empresas (en su mayoría extranjeras); tal es el caso, de la administración del Río Paraná, del Río de la Plata y del Atlántico Sur. Sus canales, puertos, transportes de mercaderías y explotación de los recursos. Todo está concesionado (privatizado) y, para llegar a ello, se burocratizó al Estado; se lo colocó en el peor grado de ineficiencia; se le quitaron los recursos; la corrupción y las negociaciones incompatibles con la función pública avanzaron y no se privilegia el mérito ni la carrera pública. Pertenecer al Estado es —en muchos países— un orgullo para cualquier persona calificada; lo era también en la Argentina pero desde hace muchísimos años es un refugio para la militancia política sin formación técnica alguna ni preparación en campo de la política y la administración pública.

La concesión de las potencialidades del país, son especialmente ineficientes, salvo para los concesionarios. Surgen de pliegos de licitación amañados que no suelen contemplar ventajas comparativas a las empresas nacionales que se presenten; tienen aportes del Estado, incluso, hasta cuando la prestación de los servicios no son probadamente deficitarios; no contemplan un plan de desarrollo en el sector o región con metas verificables; no se auditan en forma cristalina los procesos, los resultados, ni los pasivos ambientales, etc. Estas licitaciones se presentan con alcance “internacional” como si ello fuera un sinónimo de idoneidad y responsabilidad en la prestación de los servicios y, en realidad, esconden la intención de sacar de juego a los ofertantes nacionales a los que suele descalificar.

Observemos a las empresas que más facturan en la Argentina y veremos que gran parte de ellas viven de los negocios que les provee el Estado, al que califican de bobo, corrupto y deficitario y no debiéramos perder de vista: no hay Estado ni funcionarios corruptos sin la contraparte privada.

Pero vayamos al grano.

Dos ejemplos de llamados a licitación para la concesión de obras y servicios, sin proteger los intereses prioritarios y de desarrollo de la nación y de las provincias son el Decreto 949/2020 de concesión de la administración del Río Paraná (la hidrovía) y la canalización para el acceso a los puertos y el Atlántico Sur y la pretensión de adjudicar a empresas armadoras chinas un Astillero en Comodoro Rivadavia para que preste servicios de reparación a buques que pescan ilegalmente nuestros recursos dentro o fuera de la ZEE que, además, habrá inexorablemente de prestar otras tareas logísticas a su favor y al de otras empresas chinas igualmente ilegales. Ambos casos son un modelo colonizador que nos retrotrae a los siglos XVIII y XIX y deja en evidencia, por un lado, la falta de planificación estratégica nacional y, por el otro, la incapacidad de los funcionarios para administrar el Estado y potenciar la fuerza empresaria y laboral nacional.

¿Puede un subsecretario de Puertos y Vías Navegables o un Ministro de Transportes (Mario Meoni) establecer la política de producción y comercio de las Provincias del litoral y más aún, de la exportación argentina? por el solo hecho de tener una herramienta con la que se comercializan productos por unos 70 mil millones de dólares anuales transportados en unos 4.400 barcos de gran porte en su mayoría extranjeros, que contienen unos cien millones de toneladas de granos y productos del comercio internacional y nacional; se trasladan unos 25 millones de toneladas de cargas de cabotaje; 2 millones de contenedores y centenares de miles de vehículos y personas. Evidentemente NO.

¿Puede un simple Administrador de un Puerto de Comodoro Rivadavia (Favio Rafael Cambareri) establecer la política de administración de los recursos migratorios argentinos en el Atlántico Sur?, un área donde se extraen con buques subsidiados y trabajo esclavo unos cuatro mil millones dólares anuales de pesca ilegal (el doble del total de las exportaciones pesqueras argentinas) que se comercializan en el mismo mercado mundial de los productos argentinos, generando un evidente perjuicio a las empresas pesqueras radicadas en el país; a la sustentabilidad de las economías regionales del litoral marítimo; a la sostenibilidad biológica del ecosistema y que provocan una internacionalización del Atlántico Sur que favorece la presencia del Reino Unido en Malvinas Absolutamente NO.

Avanzaré entonces en lo referido a este incoherente proyecto de adjudicar a empresas chinas el Astillero citado y sobre cómo reducir la pesca ilegal; pesca, que esta insensata adjudicación promovería a niveles insospechados, provocando un daño económico, social y biológico que afectará a la independencia de Argentina y a su soberanía nacional, con una mínima utilidad para la Provincia de Chubut, muy por debajo que las pérdidas directas que ocasionará y absolutamente insignificantes frente al daño económico, social y biológico que he mencionado.

Además de ello, este tema y otros relativos a cuestiones marítimas, fluviales, navales y pesqueros no pueden estar en manos de un mero administrador de un puerto. Éstas se enmarcan en una compleja trama que debería tratarse en forma integrada, escalonada y con un mecanismo de relojería, ya que la Argentina tiene el 52% de su ZEE y los archipiélagos de Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur (en adelante Malvinas) ocupados. Al respecto, la Secretaría de Malvinas (Daniel Filmus) y algunos miembros del Consejo Nacional de Malvinas (Marcelo Kohen y otros) hablan de que el Reino Unido debe descolonizar Malvinas y negociar la soberanía; pero, al margen de que es erróneo creer que “descolonizar” llevaría necesariamente a la Argentina a recuperar el ejercicio pleno de la soberanía insular y marítima (como prescribe la Constitución), por el contrario, las islas descolonizadas podrían quedar integrando parte del Commonwealth y es altamente improbable que si el gobierno no toma una serie de medidas previas de descolonización de la Argentina territorial y marítima (obviamente inversas a darle logística a los buques chinos ilegales) se pueda recuperar el ejercicio pleno de la soberanía en los archipiélagos, las aguas correspondientes y la plataforma continental argentina, que nos disputa y ocupa el Reino Unido.

La Argentina es un país marítimo (su ZEE es más amplia que el territorio continental) pero, la cuestión marítima está sospechosamente ausente entre los argentinos; mientras tanto, distintos intereses, en su mayoría extranjeros, se apropian de estos espacios y recursos, ante la pasividad o la cuestionable acción de muchos de los funcionarios de las áreas pertinentes. El Mar argentino hay que ocuparlo y para ello hay que tomar una serie de medidas que alcanzan a éste, pero también al Río Paraná, el Río de la Plata; a las relaciones con la República del Uruguay y de Chile; a la presencia argentina en la Antártida; el estrecho de Magallanes y a las exploraciones en la plataforma continental en la ZEE o más allá de ésta.

Para ello debe encontrarse la organización del Estado que sintetice la multiplicidad de organismos que duplican sus obligaciones (la Secretaría de Malvinas; la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables; la Subsecretaría de Pesca, la Comisión Administradora del Rio de la Plata, la Comisión Técnica del Frente Marítimo, la Comisión de la Cuenca del Plata, la Empresa Hidrovía Sociedad del Estado y las decenas de administraciones portuarias, etc.) en la que, a modo de accionistas, intervengan las provincias y sea dirigida por hombres probos, que cuiden y desarrollen los intereses nacionales y regionales. Un Ministerio del Mar y de los Recursos Hídricos, que entre otras tareas promueva la explotación de los recursos, la industria y el transporte naval nacional y la administración portuaria. Que lleve adelante en forma directa la canalización y dragados; que encontrarían mayor sentido si se promueve la utilización de la bandera argentina en la flota mercante y fluvial, para lo cual deberían reducirse las asimetrías impositivas, fiscales y laborales respecto a los armadores de otras naciones usuarias de las redes troncales fluviales, que se ponga al servicio de las producciones regionales los puertos y facilite sus exportaciones y el transporte de cabotaje, la construcción naval nacional, se efectué el control de las operaciones de embarque para evitar la exportación de productos nacionales a través de banderas de terceros países que facilitan el contrabando e impiden sincerar el volumen y la facturación de la producción y exportación nacional, etc. La reducción de los costos de los fletes debería ser un motor dinamizador de las producciones y exportaciones del país y, para ello, es fundamental disponer de puertos eficientes y transportes navales nacionales adecuados.

Se debe mejorar también la capacidad y eficiencia portuaria, tanto en el ámbito fluvial como marítimo, ya que es poco probable optimizar los costos y generar nuevos negocios si no se cuenta con los apoyos logísticos adecuados para las operaciones de armado, captura, desembarco, transbordo, transporte, almacenamiento y comercio.

Nada de esto parece preocuparle al Administrador del Puerto de Comodoro Rivadavia Favio Cambareri, quien a la hora de promover la licitación del Astillero manifestó «no importa el origen de los fondos, lo más importante es el plan de inversión que tenga cada oferta» (Revista Puerto, 02/04/2021). ¡Con este criterio Sr. Cambareri, convoquemos también a los narcos a invertir! Me queda claro que para este imbécil (según la definición de la RAE), el fin justifica los medios y para reactivar un astillero, es capaz de convocar a quienes se llevaron ilegalmente desde 1982 a la fecha la friolera de 152 mil millones de dólares en productos pesqueros originarios de la ZEE, con los que se podrían haber ampliado, renovado y modernizado todos los puertos del país.

En la misma declaración Cambareri también nos explica «que dentro de nuestro ordenamiento legal puede ingresar un buque pesquero extranjero, en la medida que no pesque en infracción dentro del Mar Argentino. Normalmente un buque que viene en navegación no está pescando, sobre todo cuando se trata de calamar, porque es un modo de captura que se realiza únicamente con la embarcación detenida (…) que en el Derecho de la Navegación existe lo que se llama paso inocente…». Bueno, Cambareri, hemos criticado reiteradamente que no se debería dar apoyo logístico en puertos uruguayos a cientos de buques que hacen tráfico con Malvinas o capturan en forma ilegal nuestros recursos migratorios del Atlántico Sur. No podemos admitir ahora que eso ocurra en Comodoro Rivadavia. La navegación en el Atlántico Sur, trasladando recursos originarios de la ZEE, sean éstos extraídos en alta mar o en el área de Malvinas debe considerarse “no pacífica”, porque se trata de transportar una pesca ilegal (INDNR), además de un acto de piratería (captura de semovientes originarios de la ZEE) que, en el caso de Malvinas se agrava en perjuicio de Argentina, por incumplimiento del Reino Unido y los buques extranjeros de la Res. 31/49 de las Naciones Unidas. Favio Rafael, lo que Ud. refiere sería como creer que a un ladrón sólo lo deberíamos considerar como tal si lo agarramos con las manos en la masa. Su planteo simplista y mercantilista, lesiona los derechos e intereses nacionales. La Argentina y el mundo quieren que se vayan. Aún sin ayudarlos tal vez no se vayan más. Si usted los ayuda, jamás podremos eliminar la pesca ilegal.

¿Tiene en claro Cambareri, sus limitadas atribuciones y las obligaciones inherentes al cargo de administrador de un puerto? A las que, usted además le agrega (aunque no les haga ningún favor) el de vicepresidente del Consejo Portuario Argentino. ¿Tiene idea de la magnitud del daño que podría provocar a la ecología del recurso y a la actividad pesquera (en especial la potera) la insensata apertura del puerto a los buques chinos que pescan ilegalmente los recursos migratorios argentinos? Sería bastante más adecuado que trabaje para hacer más eficiente y efectivo el puerto a su cargo, ayudando a modificar la matriz del transporte patagónico, que se realiza mayoritariamente por vía terrestre con evidente encarecimiento de los fletes, el deterioro de rutas y del medio ambiente. Que tal, si desde su posición le da competitividad al puerto que en la actualidad (2020) ocupa el último puesto de desembarcos pesqueros nacionales de merluza (4,8%), langostino (2,54%) y calamar (0,002%) y se pone a colaborar con la industria para que su puerto se posicione como exportador de productos de alto valor agregado. Y por cierto, por qué no se asegura de aplicar los procedimientos de prevención sanitaria necesarios para evitar que usuarios y trabajadores no contraigan el COVID-19.

Es sabido que entre 350 y 500 buques pesqueros y de apoyo logístico (petroleros y mercantes), subsidiados y con trabajo esclavo, se apropian de los recursos migratorios originarios de la ZEE en alta mar y en el área de Malvinas, extrayendo un volumen que asciende al millón de toneladas anuales con un valor estimado del orden los cuatro mil millones de dólares, con la consiguiente ruptura del ecosistema biológico argentino; la competencia desleal en el mercado internacional; la apropiación del trabajo regional y desarrollo de los pueblos del litoral marítimo patagónico.

Ya me referí a varios proyectos de base para reducir la pesca ilegal; entre otros promover un Protocolo Adicional Mercado Común Pesquero (MERCOPES); un Acuerdo de Complementación del Tratado de Paz con Chile respecto a la cooperación en el Canal del Beagle y el control del corredor bioceánico Atlántico-Pacífico; perfeccionar el pre-Acuerdo con la Unión Europea (U.E.), en al menos tres líneas: a) acordar la certificación argentina de origen de las materias primas extraídas de las áreas FAO 41 y 48 (El Atlántico sur-sur); b) acelerar el ingreso de productos finales (con valor agregado) libres de aranceles a la U.E. y, c) mientras ello no ocurra, darle el mismo tratamiento arancelario que a Argentina a todas las materias primas capturadas en el Atlántico Sudoccidental dentro o fuera de la Z.E.E. Argentina; establecer Áreas Marítimas Protegidas (AMP) en las 1.639.900 Km2 que ocupa en forma prepotente el Reino Unido en el Atlántico Sudoccidental y en el área adyacente a Malvinas donde migran especies originarias de la ZEE que luego son capturadas por buques extranjeros, fundado, en que la falta de control de Argentina en esos espacios marítimos impide controlar las extracciones, descartes y otras prácticas ilegales, que depredándose los recursos, comprometen todo ecosistema del Atlántico Sur; Declaración de delito penal a la pesca ilegal (Todos mis proyectos en poder la Cancillería Argentina).

Con el apoyo de las medidas precedentes hay que convocar a la flota nacional y extranjera a la pesca en alta mar, para contraponerse a la pesca ilegal. Por ello y con fundamento en las previsiones de la CONVEMAR, de que los Estados de Bandera y los Ribereños deben acordar la captura en la Alta Mar; constituyéndose estos últimos en administradores; además, de no crear las OROP (Organización Regional de Ordenamiento Pesquero), que dejarían a la Argentina y a Uruguay en inferioridad de condiciones para administrar el ecosistema pesquero del Atlántico Sur; estimo necesario, llamar a Concurso para adjudicar las capturas en la Alta Mar y al respecto promuevo:

  1. El Concurso. El Estado Argentino en base a lo previsto en la CONVEMAR y la Ley 24.922 debe constituirse en Estado Ribereño Administrador de los recursos migratorios originarios de la ZEE Argentina y asociados en la alta mar y, hacer un llamado público a empresas nacionales y extranjeras interesadas en su explotación en la alta mar, en base a un pliego de condiciones.
  2. Las limitaciones. Entendiendo que en la actualidad los buques extranjeros pescan sin control alguno en la alta mar y, de igual modo, lo hacen con licencias ilegales otorgadas por el Reino Unido, se tratará de acordar en la mejor forma posible para asegurar la aceptación de las condiciones, salvo que no podrán participar —conforme la ley 26.386— del 19/06/2008 los buques de aquellas nacionalidades que al momento del llamado pesquen con licencia británica en el área de Malvinas de la ZEE Argentina.
  3. Sanciones. Los buques que adhieran al régimen se ajustarán a la legislación argentina y ello supone, entre otras exigencias, la de llevar a bordo observadores, no efectuar trasbordos en la Alta Mar y hacerlo en puertos argentinos, ajustándose a las prohibiciones, infracciones, sanciones y otras de la Ley 24.922.
  4. El rendimiento Máximo Sostenible. Las empresas interesadas aceptarán las épocas de pesca y cuotas de captura otorgadas por la Autoridad de Aplicación en función del RMS del ecosistema global establecido por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero.
  5. Derechos e impuestos. Tanto las embarcaciones nacionales como extranjeras habilitadas dispondrán del Permiso correspondiente y no pagarán derecho alguno de captura, impuestos internos ni de exportación desde la Argentina sobre las extracciones efectuadas en la alta mar. Accesoriamente y para equiparar su actividad a la de los buques extranjeros, los buques nacionales que extraigan los recursos en la alta mar no pagarán impuesto alguno al gasoil. Es un absurdo la vigencia del art. 23º de la Ley 24.922 que exige el otorgamiento de permisos de pesca de gran altura a buques nacionales para pescar en la alta mar, debiendo pagar derechos a la captura. El gobierno debe eximir ya el pago de todo impuesto o pago derecho a esta pesca.
  6. Seguridad, Depredación y Contaminación. La flota naval y aérea de la Armada Argentina en colaboración con la Prefectura Naval asegurará el cumplimiento de la legislación argentina por parte de los buques y, en especial, que los extranjeros no pesquen dentro de la ZZE Argentina, no efectúen transbordos en la alta mar, se ajusten a las cuotas otorgadas y no depreden ni contaminen el mar.
  7. La Zona Común de Pesca. La Argentina acordará con Uruguay las capturas en la alta mar lindera a la Zona Común de Pesca con Uruguay.
  8. Otras bases del pliego de condiciones. Se omiten algunas cuestiones por razones de reserva y en la revisión de las presentes cláusulas o el agregado de otras debiera participar el sector empresario y gremial, para asegurar que las operaciones derivadas de la captura y transporte en alta mar no interfieran con las operaciones de los buques pesqueros que capturen en la ZEE Argentina.

Un Estado sin pesca, nada puede sobre la Mar (Manuel Belgrano).

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Provincia de Corrientes). Ex Profesor Universidad UNNE y FASTA. Asesor en el Senado de la Nación. Doctor en Ciencias. Consultor, Escritor, autor de 24 libros (entre ellos “Malvinas. Biografía de Entrega”) y articulista de la especialidad.

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RELEVANCIA DE LA ELECCIÓN DEL 2021 DE LOS CUATRO PILARES DE LA DIRECCIÓN POLÍTICA DE VIETNAM

Ruvislei González Saez*

Nguyen Xuan Phuc nominado para cargo de presidente del país. Imagen: LuatVietnam.

El año 2021 apenas ha llegado a medio término y Vietnam ha vivido importantes momentos que impactarán en el futuro del país y enfocados en el centenario de la independencia en el 2045. Actualmente vive un momento político de gran valor, a partir de la asunción de tres de los cuatro pilares del poder en la nación del Sudeste Asiático este cinco de abril. En el mes de enero, tras la celebración del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV) fue relegido por tercera vez, Nguyen Phu Trong como secretario general. El líder partidista había sido también desde el 2018 el presidente vietnamita, luego del fallecimiento del Jefe de Estado, Tran Dai Quang.

La XI Sesión de la XIV legislatura de la Asamblea Nacional (AN), ha tenido como prioridad la elección del nuevo presidente de este órgano, el presidente del país y el primer ministro. En ese sentido, el ente legislativo aprobó una resolución el dos de abril acerca del relevo de Nguyen Phu Trong al cargo de presidente para retornar a la premisa de la existencia de los cuatro pilares del poder vietnamita, es decir, el secretario general del PCV, el presidente de la República, el primer ministro y el presidente de la AN.

El pasado 31 de marzo fue elegido como presidente de la AN y titular del Consejo Nacional Electoral el miembro del Buró Político y también secretario del Comité del PCV, Vuong Ding Hue (64 años). El nuevo jefe del legislativo había asumido responsabilidades tanto en el Buró Político del Comité Central del PCV como en el gobierno como viceprimer ministro en el período 2016-2020, entre otras anteriormente.

Luego de la elección del nuevo presidente de la AN, se procedió al relevo del primer ministro y el presidente del país a partir del dos de abril. En ese sentido, el máximo líder partidista Phu Trong presentó el informe para relevar a Nguyen Xuan Phuc del cargo de primer ministro. Finalmente entre varios candidatos, Xuan Phuc fue elegido como nuevo presidente del país (66 años). Su experiencia en el Buró Político del Comité Central del PCV, como viceprimer ministro en el período 2011-2016 y como premier en 2016-2020, es un referente para la labor como nuevo Jefe de Estado para la etapa 2021-2026. El desempeño de Xuan Phuc sobresalió al frente del gobierno en el año 2020 conduciendo a Vietnam como uno de los países más exitosos en el combate a la pandemia de la Covid-19 bajo las directrices del PCV. En los últimos años, excepto el 2020, Vietnam tuvo los niveles de crecimientos más elevados en más de una década, 7,08% en el 2018 y 7,02% del PIB en 2019. Incluso en el 2020, fue la economía de mayor crecimiento en Asia, 2,9% del PIB y una de las 10 del mundo.

Por otro lado, el primero de abril se presentó la propuesta de relevar al primer ministro. Luego de los debates y votaciones por el órgano legislativo fue nombrado Pham Minh Chính (63 años), jefe de la Comisión de Organización del Comité Central del PCV como jefe del Gobierno vietnamita para el período 2021-2026. Pham Minh Chính es Doctor de Ciencias del Derecho, desempeñó otras responsabilidades como viceministro de Seguridad Pública y secretario del Comité del PCV de la Provincia de Quang Ninh.

En el período que se desempeñó como secretario del Comité Provincial del Partido de Quang Ninh, Minh Chính, fue destacado por su capacidad de trabajo, estilo de dirección, así como por el espíritu revolucionario de avanzar en la renovación del país. Ello contribuyó a que la provincia norteña de Quang Ninh alcanzara importantes logros y le convirtió́ en uno de los casos más mencionados en las reuniones de trabajo del gobierno y en los medios de comunicación social. Cuando fue dirigente de la provincia, uno de sus grandes planteamientos fue la sugerencia sobre los mecanismos especiales para la construcción de dos Zonas Económicas en las localidades de Mong Cai y Van Don en el Plan del Desarrollo a largo plazo de la provincia de Quang Ninh.

En sus años como máximo dirigente de la provincia de Quang Ninh, Phạm Minh Chính dejó marcas como líder con atrevidas experiencias renovadoras y eficaces, entre ellas, el programa, devenido en ejemplo para otros territorios del modelo experimental de simplificar y unificar algunos organismos consultivos del Comité́ del Partido con los organismos del Comité́ Popular (Gobierno local) del mismo nivel que tienen funciones y tareas similares. La realización de estas acciones contribuyó fuertemente a la renovación del estilo de dirección del Partido, a la elevación de la eficiencia del funcionamiento del sistema político.

Ya en el cargo de Jefe de la Comisión de Organización del Comité Central del PCV, Pham Minh Chính contribuyó en el proceso de organización partidista y reforzó la motivación de que los cuadros y militantes partidistas expresen justamente lo que piensen y deseen respondiendo a los anhelos de la sociedad y las demandas del país en la actual y compleja situación. Con profundas experiencias, destacada capacidad, personalidad y visión estratégica, contribuirá al logro de los objetivos propuestos en el congreso del Partido en la etapa correspondiente, favoreciendo al desarrollo fuerte y sostenido en el camino de la construcción del socialismo con las características vietnamitas.

En este proceso de elección de los cuatro principales cargos del país para el período 2021-2026, que acaba de concluir este cinco de abril, y que fue iniciado con el XIII Congreso Nacional del PCV con la relección de Nguyen Phu Trong como máximo líder, se destacó también la línea a seguir hacia el futuro inmediato y a largo plazo con una visión estratégica de la construcción socialista. En este magno evento se evaluaron los resultados del cumplimiento de la Resolución del XII Congreso y de los diez años de implementación de la Plataforma Nacional de la Construcción en el período de transición al socialismo de 1991 (modificada y desarrolla en 2011). También se enfocaron en el análisis de los diez años de implementación de la Estrategia de Desarrollo Socioeconómico 2011-2020, los 30 años de implementación de la Plataforma de 1991 y 35 años de implementación de la obra de Renovación (Doi Moi).

En 1985, Vietnam era considerado uno de los 35 países más atrasados del mundo (Banco Mundial, 1985). En 2020 en medio de una compleja pandemia que impactó a nivel global Vietnam fue el país de mayor crecimiento de su producto interno bruto (PIB) con una tasa de 2,9% y una de las 15 economías más dinámicas en los últimos cinco años. A la vez, se prevé que para el 2045 sea una economía desarrollada y se ubique entre las primeras 22 del mundo. Pero para ello el magno evento celebrado definió una serie de elementos a seguir a partir de la compleja situación internacional. En particular, en 2020, la pandemia de Covid-19 impactó negativamente sobre el desarrollo socioeconómico. Sin embargo, el país ha restablecido gradualmente la producción, la comercialización y las actividades socioeconómicas.

Vietnam es el primer exportador mundial de pimienta del mundo. En el 2019 fue el segundo exportador mundial de café después de Brasil y en el 2021 ocupó la misma posición pero en el sector de la madera, superando a Italia y Alemania. Ocupa el tercer lugar en las producciones de calzado por detrás de China e India. Hasta febrero de 2020 la nación asiática fue el tercer exportador mundial de ropa (28 mil millones de dólares) después de China (158 mil millones de dólares) y Bangladesh (33 mil millones de dólares). Ha sido desde 2016 hasta septiembre de 2020, el tercer exportador mundial de arroz, luego de India y Tailandia, a pesar del fuerte impacto de los efectos del cambio climático. A su vez, el país indochino representó la posición 12 como exportador mundial de productos electrónicos y el tercero en el Sudeste Asiático en el 2019. En 2020 el Grupo vietnamita VINFAST inauguró oficialmente su primer auto eléctrico. Es el primer país con internet más barato en el Sudeste Asiático, el sexto en toda Asia y el 12 en el mundo, pero el tercero después de Singapur y Tailandia en avanzar en el desarrollo de la tecnología de 5G.

En medio de estos resultados, el país debe enfrentar muchos desafíos, los cuales fueron reconocidos por el magno evento partidista. En ese sentido, los delegados al XIII aprobaron la resolución de mantenerse firme en el Marxismo-Leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh, aplicándolos constantemente y desarrollándolos con creatividad. A su vez, confirmaron centrarse en los objetivos de independencia nacional y el socialismo.

Los líderes elegidos para el nuevo período deberán trabajar para seguir fortaleciendo la construcción y rectificación del Partido, así como desplegar su naturaleza de clase obrera. Además, elevar la capacidad dirigente de gobernar y la combatividad del Partido; construir este y el sistema político transparente, fuerte, integral, edificar un aparato estatal ligero y eficiente. Ello conduce a trabajar en la elevación de la calidad y reestructuración de cuadros, funcionarios y empleados públicos, especialmente el contingente de cuadros de nivel estratégico, los jefes con cualidades, capacidad y reputación, con estrechos vínculos con el pueblo como factor crucial que determina el éxito de la causa de la construcción socialista y el desarrollo nacional, así como la defensa de la Patria.

Como objetivos estratégicos y específicos, Vietnam se propone para el año 2025 en ocasión del 50º Aniversario de la liberación total de Vietnam del Sur y la reunificación del país, ser un país en desarrollo con la industria orientada a la modernización, superando el nivel de ingresos medios bajos. Para el año 2030, ocasión del centenario de fundación del PCV ser un país en desarrollo con una industria moderna y altos ingresos medios. Mientras que para el año 2045, ocasión del centenario de la fundación de la República Democrática de Vietnam, hoy República Socialista de Vietnam, convertirse en un país desarrollado con altos ingresos.

Bajo la dirección del PCV y la acción de los nuevos líderes se propone que Vietnam tenga un crecimiento para los próximos años entre el 6,5 y el 7%, llegando a un PIB per cápita de entre 4.700 y 5.000 dólares. Se inicia un período con una visión de alcanzar el 2025 con un mayor nivel de industrialización en el que el sector industrial de procesamiento y manufactura supere el 25% del PIB y la economía digital sea de alrededor del 20%. Mientras, como propósitos sociales, Vietnam aspira a llegar al 2025 con una tasa de desempleo en las áreas urbanas por debajo del 4%; la tasa de pobreza multidimensional de alrededor de 1 – 1,5% cuando en los últimos años ha logrado sacar alrededor de 40 millones de personas de la pobreza. A la vez, pretende lograr 10 médicos y 30 camas de pacientes/10.000 personas; la tasa de participación en el seguro médico alcanzará el 95% de la población; la esperanza de vida ser de 74,5 años; por citar algunos ejemplos.

Para el nuevo período 2021-2026 en política externa Vietnam continuará con los principios expresados en el Libro Blanco de Defensa de 2019: “Vietnam no se unirá a ninguna alianza militar, no se asociará con una de las partes para oponerse a otra y no permitirá que ningún país extranjero establezca una base militar en el país”. Bajo un enfoque proactivo en el escenario multilateral justo en el momento que asumen los nuevos principales líderes para la próxima etapa, desempeña la posición de presidente rotatorio del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En ese sentido, promoverá la paz y la estabilidad, así como la resolución de conflictos mediante negociaciones, seguirá profundizando su relacionamiento con las principales organizaciones internacionales y especialmente la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

En el escenario actual Vietnam promoverá los lazos con América Latina y el Caribe, tanto a nivel político-diplomático como económico y comercial. Cuba, seguirá teniendo una gran prioridad, a partir de las profundas relaciones de hermandad que unen a ambos Partidos, Estados y Pueblos. El secretario general del PCV, Nguyen Phu Trong ha visitado Cuba reiteradas veces, primero como presidente de la Asamblea Nacional en 2020 y como líder partidista en 2012 y 2018. En su última gira a la nación caribeña expresó: “Esta no es una visita, sino un regreso para reunirme con mis hermanos”.

Por otro lado, el nuevo presidente Nguyen Xuan Phuc ha tenido siempre una especial atención a las delegaciones cubanas que visitan Hanoi en su condición anterior como primer ministro y continuará manteniendo el estrecho vínculo con Cuba. En tanto, el nuevo jefe de Gobierno, Pham Minh Chính seguirá la línea de la renovación y la profundización del excelente Estado de las relaciones bilaterales, teniendo en cuenta la necesidad de elevar las relaciones económicas al mismo nivel de las políticas. Para ello se cuenta como base la Agenda Económica Bilateral para el período 2020-2025 y el propósito de elevar el intercambio comercial a 500 millones de dólares para ese año que concluye la agenda prevista.

La nueva dirección política profundizará los lazos con la región de América Latina y el Caribe, especialmente con los países con una histórica relación y otros que han venido reforzando los vínculos. En ese sentido, es importante resaltar los casos de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, México, Chile, Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Uruguay, Panamá y República Dominicana por solo citar algunos casos. En lo económico-comercial Vietnam tiene un acuerdo de libre comercio bilateral con Chile y participa como miembro del Acuerdo Progresivo e Integral de Asociación Transpacífico (CPTPP) junto a Chile, México y Perú en la zona. En las relaciones comerciales Brasil constituye el principal socio comercial, mientras Argentina el segundo y México el tercero; este último con un saldo altamente superavitario para Hanoi. Le siguen Chile, Colombia, Perú y Panamá.

* Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), Cuba. Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG), Argentina.

 

 

Referencias

  • Banco Mundial. World Development Report ISSN 0163-5085. Washington, USA. 1985.
  • General Department Customs of Vietnam. Statistics of export and import by country-mains exports and imports. <https://www.customs.gov.vn.> [Consulta: 2021].
  • González Saez, Ruvislei. 82. Relevancia del XIII Congreso del Partido Comunista de Vietnam en tiempos de pandemia. Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos. <https://www.saeeg.org/index.php/2021/02/05/relevancia-del-xiii-congreso-del-partido-comunista-de-vietnam-en-tiempos-de-pandemia/amp/.> [Consulta: 2021].
  • Ministerio de Defensa Nacional de Vietnam. IV Libro Blanco de Defensa. ISBN: 978-604-57-5163-3. Hanoi, Vietnam: National Political Publishing House, 2019.
  • Aprueban resolución sobre relevo del primer ministro de Vietnam. 2021. <https://es.vietnamplus.vn.> [Consulta: 2021].

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EGIPTO E ISRAEL EN LA REGIÓN MEDITERRÁNEA

Giancarlo Elia Valori*

Un interesante artículo del periodista israelí Ophir Winter nos lleva a expresar algunas consideraciones sobre el papel desempeñado por Egipto e Israel en la región mediterránea.

El 15 de enero de 2020, el Ministro de Energía Yuval Steinitz y su homólogo egipcio, Tarek al-Mula, anunciaron el inicio del flujo de gas natural de Israel a Egipto.

La declaración conjunta marca un hito en las relaciones entre los dos países y muestra además la creciente importancia que recientemente ha tenido la región mediterránea en las políticas exteriores, de seguridad y económicas de Egipto e Israel.

Esta tendencia también fue evidente en la agenda del Foro Mundial de la Juventud (WYF) celebrado en Sharm el-Sheikh en diciembre de 2019, después del primero organizado allí en noviembre de 2017. En 2019, se reunió en Sharm el-Sheikh bajo los auspicios del presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, con la participación de unos siete mil jóvenes de todo el mundo.

El tema de los debates del Foro, que Egipto organizó de 2017 a 2019, fue reforzar la cooperación entre los países mediterráneos en una variedad de áreas, incluyendo la energía, el empleo, el clima, la ciencia, la inmigración ilegal y la lucha contra el terrorismo.

Las reuniones del Foro se dedicaron tanto a los intereses concretos de los países mediterráneos como a aspectos “más suaves”, incluidos los denominadores históricos y culturales comunes que unen a los pueblos que habitan en las costas mediterráneas. La agenda se centró en las políticas exteriores, de seguridad y económicas de Egipto y sus intentos de posicionarse como uno de los principales países del Eje en la región.

Israel fue mencionado en el Foro como un socio vital en los acuerdos de gas con Egipto y como miembro de pleno derecho de su lado en el Foro de Gas del Mediterráneo Oriental (FEMP), establecido en El Cairo en enero de 2019 con la participación de Chipre, Grecia, Italia, Jordania y la Autoridad Nacional Palestina.

El papel de Israel, sin embargo, sigue siendo marginal en cuestiones mediterráneas que van más allá del sector del gas. Por lo tanto, necesita definir una política mediterránea integral que le permita aprovechar más oportunidades para desarrollar sus lazos con Egipto y otros países de la cuenca mediterránea.

En los últimos años Egipto ha dado cada vez más importancia a la región mediterránea a la luz de tres hechos:

a) el descubrimiento de un campo de gas que satisface la mayoría de las necesidades de gas de Egipto;

b) el establecimiento del FEMP en enero de 2019 allanando el camino para que Egipto se convirtiera en el centro energético regional, incluidos sus objetivos de establecer un mercado regional del gas, desarrollar recursos e infraestructuras, y profundizar la coordinación y el diálogo entre los Estados miembros;

c) la amenaza planteada por Turquía a la promoción de la cooperación regional en materia de gas debido a su negativa a reconocer las fronteras marítimas de Chipre y la tensión entre Egipto y Turquía por el acuerdo de demarcación de fronteras marítimas firmado entre Turquía y el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Fayez al-Sarraj en Libia que se ha intensificado incluso desde noviembre de 2019.

Un artículo publicado por el Centro Egipcio de Estudios Estratégicos (ECSS) ha observado que los descubrimientos de gas en el Mediterráneo oriental crean nuevas dinámicas regionales, incluyendo el establecimiento de bloques económicos, lazos multilaterales, alianzas y contra-alianzas.

También ha explicado que Egipto ofrece a Israel y Chipre la alternativa más barata para exportar gas a Europa y otros mercados debido a su infraestructura de gas licuado, que se puede ampliar a un costo relativamente bajo cuando sea necesario. Egipto, por su parte, está interesado en recaudar una parte de los beneficios y fortalecer su posición estratégica como centro de exportación de gas en Europa.

Además, la Unión por el Mediterráneo —una organización intergubernamental que reúne a 42 países de Europa y la cuenca mediterránea más Libia como observador— ha debatido sobre formas de hacer frente a la crisis del empleo en la región, que tiene al 12,5% de sus residentes desempleados (en su mayoría jóvenes de países del Mediterráneo meridional), y desafíos medioambientales, incluido un nivel de calentamiento global que es aproximadamente un 20% superior a la media mundial.

Otro desafío regional es la inmigración ilegal en todo el Mediterráneo. Egipto ha destacado su éxito en la prevención de la emigración de migrantes ilegales de su territorio a Europa desde 2016. Al mismo tiempo, se ha defendido que es necesario aumentar la cooperación entre los países “jóvenes” de la región mediterránea meridional (donde alrededor del 60% de sus habitantes son menores de 30 años) y los países “envejecidos” de la región del Mediterráneo septentrional para dar una respuesta integradora a las necesidades del mercado laboral en la región.

Desde la perspectiva de Egipto, la respuesta incluye una serie de flujos migratorios legales de los países del Sur del Mediterráneo a Europa, junto con el fortalecimiento de la seguridad y la estabilidad de los países del Sur del Mediterráneo de una manera que les facilite atraer inversiones y crear empleos en sus Estados.

En los últimos años, Egipto también ha estado trabajando en la construcción de una identidad mediterránea, que se presenta a la joven generación egipcia como uno de los pilares de la personalidad egipcia.

La crianza y el cultivo de una identidad mediterránea expresa el deseo de Egipto de proyectarse dentro y fuera de un espíritu regional que servirá como plataforma para aumentar las interacciones en la región mediterránea y ampliar su marca de lo que se ha pedido durante milenios a la Madre de las Naciones, el punto de encuentro de continentes, países, religiones y civilizaciones, es decir, los fundamentos culturales e históricos que hacen del Mediterráneo una región y de sus pueblos una comunidad. Israel no está ausente de la narración mediterránea promovida y transmitida por Egipto, pero su lugar ha permanecido hasta ahora marginal en cuestiones que van más allá de los intereses del gas.

Según Egipto, el triángulo de Egipto, Grecia y Chipre está en el corazón de la cooperación mediterránea, mientras que Israel es un socio secundario cuyo papel es limitado. Una publicación del ECSS ha dejado claro que Israel no podía participar en las maniobras militares periódicas llevadas a cabo por Egipto, Grecia y Chipre, aunque comparte un concepto de seguridad similar con los tres países. También ha sugerido que su presencia dificultaría la mejora de la cooperación multilateral en la región.

A pesar de las reservas políticas tradicionales que acompañan las relaciones entre los dos países, el Mediterráneo ha sido durante mucho tiempo una nueva oportunidad para que Israel profundice sus lazos con Egipto. En primer lugar, debe seguir ampliando la cooperación en el sector del gas y la energía a través de su socio egipcio y desarrollar recursos e infraestructuras bilaterales, la coordinación multilateral y el diálogo del FEMP entre funcionarios gubernamentales, empresas y expertos de ambas partes.

Egipto, Israel, Italia, Chipre, Grecia, Jordania y Palestina firmaron el Estatuto del FEMP el 22 de septiembre de 2020, convirtiendo el Foro en una organización internacional regional con sede en El Cairo, destinada a facilitar la creación de un mercado regional del gas en la región del Mediterráneo Oriental y a profundizar la colaboración y el diálogo estratégico entre los países productores, de tránsito y consumidores de gas natural, en una zona que se confirma que está llena de grandes oportunidades. Francia se incorporó como miembro de pleno derecho el 9 de marzo de 2021, con los Estados Unidos, la UE y los Emiratos Árabes Unidos como observadores permanentes. Países como Turquía y El Líbano no participan en el Foro debido a la persistente tensión con Grecia y Chipre y la presencia de Israel, respectivamente.

Sin embargo, aparte del acuerdo antes mencionado, Israel necesita desarrollar una política mediterránea integral con el objetivo de ampliar la gama de intereses comunes con Egipto y otros países más allá del sector del gas. A tal fin, debe estudiarse el suministro de insumos israelíes a cuestiones mediterráneas como el medio ambiente, las energías renovables, la desalación del agua, la preparación para emergencias, la educación, la ciencia y el empleo.

La Unión por el Mediterráneo puede servir como plataforma útil para la integración israelí en estos proyectos regionales, e Israel debería considerar asignar más recursos y mano de obra para aumentar su influencia en él.

Además, Israel —al igual que Egipto— puede beneficiarse de la crianza y el cultivo de una identidad mediterránea, haciendo hincapié en los denominadores comunes para los países de la región y los valores de apertura mutua, tolerancia y aceptación de los demás.

Por último, la propia Unión por el Mediterráneo tiene el poder de fomentar la interacción entre los pueblos mediterráneos, así como los encuentros juveniles y los intercambios culturales que contribuyen a dar forma al espacio común.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. El Señor Valori ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia. 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Porhibida su reproducción.

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