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2022: EL AÑO QUE NO ESTUVIMOS EN PELIGRO

Iris Speroni*

Visita oficial de Cristina Fernández a Viet Nam.

La decisión de continuar con la deuda pública, rifar las reservas, emitir a lo loco y tener dólar atrasado artificialmente tiene enormes consecuencias en la vida real.

 

El INDEC publicó los datos de las exportaciones e importaciones argentinas del 2022 (1).

En 2022 logramos el máximo histórico de exportaciones: U$D 88.446 millones.

Vamos a desmenuzarlas un poco. Pero antes, un poco de historia.

Exportaciones 2000-2021

Fuente: INDEC.

Como verán, en azul, el máximo de exportaciones se dio en el año 2011 (reelección de Cristina Fernández) con U$D 82.981 millones. Desde entonces no pararon de caer (hasta 2020), o simplemente no crecer, debido —a mi entender— por un tipo de cambio retrasado que desestimula las exportaciones.

Dicho de otra manera, si el gobierno, a través del BCRA, no manipulara el tipo de cambio, éste sería más alto y las exportaciones llegarían a triplicar o quintuplicar el volumen actual. 

A partir del 2021 suben las exportaciones nuevamente, parte por caída del consumo local, parte porque se abrieron nuevos mercados en Asia, parte porque hay que compensar el enorme déficit comercial que tenemos con China, (la exportación de carne puede ser parte de esa solución), parte porque mejoraron los precios internacionales por la guerra en Ucrania.

Fuente: INDEC.

En estas más de dos décadas, Argentina tuvo superávit de la balanza comercial. Sólo tres años fueron de déficit (en rosa en el cuadro). Por lo tanto tendríamos que tener el BCRA reventando de dólares. Al menos con U$D 183.482 millones más que hace 20 años.

Deberíamos estar en la misma situación que Paraguay, Bolivia, Uruguay y Brasil, que como nosotros tienen crecimiento de las exportaciones y superávit comercial; con la diferencia que ellos sí poseen reservas crecientes en sus bancos centrales; a diferencia nuestra, que brillan por su ausencia.

Además, no tienen inflación.

¿Cómo es posible que esos cuatro países tengan macroeconomías estables -sin inflación, con crecimiento de reservas, con caída de deuda externa -; más crecimiento del PBI y mejora de la calidad de vida de sus habitantes, mientras que nosotros seamos los únicos que no? 

Creo que ése y no otro debería ser el principal reclamo a nuestros gobernantes. ¿Por qué no pueden hacer lo que todos los otros integrantes del Mercosur – a veces con menos recursos que nosotros – sí pueden?

Exportaciones 2022

El país exportó U$D 88.446 millones en 2022, el máximo en la historia de nuestra Patria.

Es para celebrar.

Cierto que con otro manejo macroeconómico por parte de las autoridades, hubiéramos, con mucha facilidad, podido superar ese número. La omisión no es menor: mayores exportaciones es más trabajo y más prosperidad para la población. La decisión (bipartidaria) de continuar con la deuda pública, rifar las reservas, emitir a lo loco y tener dólar atrasado artificialmente (para que a los amigos le aproveche) tiene enormes consecuencias en la vida real: atraso, pobreza, estancamiento, vulnerabilidad, falta de infraestructura.

Aun así, contra toda traba instalada por quienes gobiernan nuestro país —los que dan la cara y los otros—, el país produce, el país exporta. Detrás de ambas acciones hay millones de argentinos que se levantan a las cinco de la mañana, que aprenden un oficio, que perfeccionan su arte, que diseñan, que invierten, que arriesgan, que sueñan y que venden. A todos ellos, mi homenaje y agradecimiento.

Argentina, durante el gobierno de Alberto Fernández, logró su máximo histórico de exportaciones [1].

De esos U$D 88.446 millones, nada queda en el BCRA. Gran parte se fueron en importaciones (verdaderas o simuladas) de productos subsidiados por el dólar a mitad de precio; parte en pagar intereses de deuda y los “préstamos” del BM y BID; parte en viajes subsidiados al exterior para beneficio de las clases medias, en su mayoría empleados públicos; parte para manipular el mercado cambiario paralelo —el precio del blue lo controla la mesa de dinero del BCRA—; y parte, simplemente, se fue.

Nuestros socios comerciales

Nuestro principal cliente es Brasil. Hasta acá no hay novedades. El segundo es China. Con ese país tenemos un fuerte déficit y hay que reconocer que ha hecho un gran esfuerzo por equilibrar el comercio entre ambos países al incorporar nuevos productos al comercio bilateral.

El tercero es EEUU. Es una buena noticia. Históricamente fue un país reacio a comprarnos. Esa tendencia cambió en el último tiempo. Aun así tenemos déficit neto (importamos más que exportamos).

Chile es un tradicional cliente nuestro. Países Bajos es la puerta de entrada a la Unión Europea. Manzanas y peras con destino final a Grecia o Italia pueden entrar por los puertos holandeses.

India, Indonesia y Vietnam son mercados nuevos que no paran de crecer. Empezó con el viaje de la presidente Cristina Fernández a Vietnam y se consolidó con los tratados comerciales firmados por el presidente Mauricio Macri. Lo que demuestra que si hay políticas de Estado, no hay límite.

Corea es un cliente que puede crecer (es destino de exportaciones de carnes paraguayas).

Dentro del “Resto” está el norte de África (Magreb+Egipto). Es un destino con enorme potencial. Uruguay provee al Magreb y a Medio Oriente de carne de oveja (que nosotros casi no exportamos). Tanto el norte como el África Subsahariana podrían ser grandes clientes de maquinaria agrícola, insumos pecuarios (alambre, bebederos, molinos, bombas, tanques australianos); farmacéutica veterinaria, y servicios veterinarios y de ingeniería agrónoma. En África hay una revolución productiva y ya existen grandes lazos, en particular en el renglón servicios (asesoría de ingenieros agrónomos y veterinarios; software de uso agronómico). A eso se le puede sumar gran cantidad de productos finales. Pero, para que eso sea posible, el tipo de cambio debe hacer competitivas nuestras exportaciones.

INDEC – Comercio Exterior – Vol. 7 nº 1, pág. 27.

En resumen: podemos venderle más a nuestros clientes tradicionales y conquistar nuevos mercados. Para eso necesitamos mejorar la calidad; pero por sobre todas las cosas, estabilidad macroeconómica.

 

Las cosas que vendemos

El INDEC divide los productos exportados en “primarios” (minerales, animales en pie, granos), manufacturas agropecuarias (aceite, lácteos, carnes procesadas), manufacturas industriales (cajas de cambio, cubiertas, material quirúrgico) y combustibles.

Es una división con la que no estoy de acuerdo. La inventaron los soviéticos y la usan todos en el mundo (incluido los EEUU). Me parece obsoleta y que no representa la realidad. Ejemplo: ¿Cuánta urea se necesita para producir una tonelada de semilla de girasol? ¿Qué tiene de primario lo que requiere una enorme inversión en insumos? ¿Cuántos dólares en transporte hay invertidos en una tonelada de algodón del Chaco? Pero vaya uno a explicar esas cosas a los cabezas de piedra que siguen colgados en la década del ’50 del siglo pasado.

A continuación presento el cuadro del INDEC donde muestro los principales rubros de exportación.

Casi el 25% de las exportaciones son granos y oleaginosas. U$D 1500 millones en pescados y mariscos. Casi el 10% del total son aceites (Argentina es uno de los principales exportadores del mundo), más de U$D 4.000 millones en carnes (es un buen avance respecto a las épocas de prohibición de exportar), tortas y pellets de soja (forraje para animales, es lo que queda luego de extraer el aceite) U$D 13.000 millones. Han mejorado las exportaciones de lácteos y quesos. Es sólo una fracción de nuestro potencial pero estamos mejor que años anteriores.

En los industriales, casi U$D 8.000 millones de la industria automotriz y autopartes (altamente deficitario), U$D 2.600 millones oro y otros, U$D 6.000 millones en productos químicos.

En cuanto al combustible, aumentaron las exportaciones, no lo suficiente para compensar las importaciones, pero en franca mejora respecto a años anteriores. Hago notar que exportamos crudo e importamos refinados. Conclusión: hay que invertir en refinerías de petróleo: las que tenemos no son suficientes [2].

Propuesta

Existen numerosos rubros que pueden crecer y mucho: lanas procesadas; algodón, hilados y tejidos de algodón; frutas; carnes no bovinas; pesca; maquinaria agrícola; autopartes; industrias del vidrio, metalmecánica y química. Las exportaciones de cuero son irrisorias e inexistentes sus manufacturas (marroquinería, calzado, talabartería). Con la fama que la Argentina tiene en deportes ecuestres, principalmente polo, deberíamos exportar fortunas en monturas, aperos, botas. Son trabajos especializados muy bien pagos (o deberían). Nuevamente, con un dólar a $ 180 es imposible. Retomar la senda de las exportaciones de vino. Ofrecer a contraestación frutas y carnes de animales pequeños. Invertir en refinar combustibles. Repensar todo el negocio de la pesca, la estructura actual no nos sirve. En cuanto a los lácteos, sólo en queso el objetivo debe ser U$D 4.000 millones anuales. Nuevamente, casi no exportamos maquinaria agrícola, cuando podríamos hacerlo en magnitudes de miles de millones. Incentivar la industria farmacéutica veterinaria.

Es cuestión de analizar renglón por renglón, hablar con las cámaras de cada sector e idear un plan. Nada de subsidios o créditos o exenciones impositivas caso por caso. Ésa es la solución De Mendiguren/Massa que sólo sirve para crear peajes en la secretaría de Producción.

A los que producen y venden hay que dejarlos en paz. Sólo preguntar qué necesitan. Verán que las respuestas serán dos en todos los casos: tipo de cambio e infraestructura de transporte. Otros agregarán reducción de impuestos.

En menor medida, si son pequeños, ayudarlos a presentarse en las ferias comerciales en el exterior.

Con tipo de cambio competitivo e infraestructura de transporte que ande, caminan solos.

Futuro

Vivimos un ciclo largo favorable a la Argentina. Tenemos por delante 50 años de crecimiento si lo sabemos explotar. Producir lo que el mundo pide y está dispuesto a pagar buenos precios. Producir y exportar: alimentos (agropecuarios y pesca), combustibles y cuidar el agua y el medio ambiente, tal como nos aconsejó el presidente Perón en 1973. Si finalmente hacemos eso, llevamos el rodeo a 200 millones de animales, cuidamos la pesca y renovamos toda la infraestructura de transporte de cargas: nadamos todos en prosperidad.

Museo del Prado, Pedro Pablo Rubens, «Tres ninfas con el cuerno de la abundancia».

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencia

INDEC– Comercio exterior – Vol. 7, n° 1. Intercambio comercial argentino – Cifras estimadas de diciembre de 2022

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ica_01_23044100BE61.pdf 

 

Notas

[1] Lo que voy a comentar a continuación es totalmente anecdótico, pero llama la atención la falta de habilidad del gobierno para usar a su favor lo que debería ser razón de festejo. Debe ser por su sesgo antiexportador y pro financiero. El negocio del gobierno es el BCRA, no la producción. No valoran el trabajo —más allá de los discursos públicos— y por lo tanto, no entienden la importancia de este hito.

El otro tema por el que creo que no hacen mucha alharaca es porque todo ese dinero entró al país y así como entró, salió.

Explicarle a la población que exportamos “un montón” pondría al gobierno en una posición incómoda: ¿entonces dónde está el dinero? En particular, porque el BCRA no lo controla ni el kirchnerismo ni el albertismo, está en manos de la UCR capital desde Alfonsín hasta hoy con excepción del gobierno de Menem (Pou y Roque Fernández). El gran negocio de la Argentina no es producir y exportar; es controlar el BCRA.

[2] Como simple curiosidad, los principales compradores de petróleo crudo son: Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Brasil, Países Bajos, Chile. EEUU, Emiratos (todos exportadores de combustible) nos compran crudo.

 

Lecturas relacionadas

Una ventana al mundo, http://restaurarg.blogspot.com/2022/10/una-ventana-al-mundo.html

Exportaciones – pidamos a los reyes magos, http://restaurarg.blogspot.com/2021/08/exportaciones-pidamos-los-reyes-magos.html

Estrategia, http://restaurarg.blogspot.com/2021/04/estrategia.html

Estrategia II, http://restaurarg.blogspot.com/2021/04/estrategia-ii.html

Vendemos proteínas,http://restaurarg.blogspot.com/2019/10/vendemos-proteinas.html

 

Artículo originalmente publicado el 04/02/2023 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/02/2022-el-ano-que-no-estuvimos-en-peligro.html

LAS FAMILIAS PROPIETARIAS

Iris Speroni*

Ejemplo del destino de los impuestos en la Ciudad de Buenos Aires.

La única economía que cuenta es la microeconomía.

El Estado argentino ha sido tomado por asalto y el tesoro nacional convertido en botín para las diferentes bandas criminales que lo asolaron alternativamente en las últimas décadas.

Tomar el gobierno y fortalecer las finanzas estatales sólo puede servir para despertar la codicia de aquellos políticos que hayan quedado afuera del gobierno si uno no se asegura previamente que el cambio de régimen es definitivo. Por lo que todo plan económico que se diseñe, con un proyecto geopolítico soberano en mente, debe considerar que el ahorro quede en manos de las familias. Cuanto más atomizado, mejor.

El patrimonio y poder en manos de las familias

Por el contrario creo que, si por algún error cósmico, el sector nacional tomara, aunque sea momentáneamente el gobierno de la cosa pública, la prioridad debe ser provisionar a las familias. Voy a tratar de explicar qué entiendo por eso.

Chile hace décadas que votó tener lo que ellos llaman un «fondo anticíclico», esto es, cuando están de buenas (buena recaudación, buenos precios internacionales de los productos que Chile vende —léase cobre—) ahorrar en lugar de aumentar el gasto público. Cuando bajan los precios o la recaudación, en lugar de inventar nuevos impuestos, sacan del fondo. De tal forma estabilizan tanto el costo impositivo para la población como el gasto público que no sufre expansiones y retracciones espasmódicas, ni deben suplirse con emisión monetaria.

El ahorro de las familias, que existe desde tiempos inmemoriales mucho antes de la existencia de Chile, es lo que se guarda para para los tiempos en que se vuelva necesario. De esa manera se acopian las cosechas para el invierno, se hacen embutidos para distribuir el consumo del animal faenado en todo el año, y se tiene un duro aunque uno esté sin ingresos.

Los dineros públicos

Pensar en recomponer las arcas públicas, con todos los dineros-públicos dependientes es como pasear droga delante de drogadictos. Basta ver cómo el PRO manejó el tesoro de la ciudad en sus casi 16 años de gobierno: aumento de impuestos, impuestos nuevos, aumento de deuda por el lado del haber y gasto desenfrenado por el debe.

Esa conducta replicó JxC en sus 4 años de gobierno al frente de la nación. Ésa fue la norma en los 12 años de kirchnerismo 2003-2015 y en los 3 actuales. Podemos ir provincia por provincia y veremos las mismas conductas administrativas. Sólo quiero remarcar la situación de las provincias patagónicas, que cobraron por adelantado las concesiones petroleras y pesqueras (a veces por 30 años), se llenaron de empleados públicos (el gasto) y de todo ese dinero no quedó nada. Esas personas son quienes administran nuestra nación, provincias y municipios. Con escasas y honrosas excepciones.

La importancia de preservar y estimular el ahorro familiar

Actualmente las familias ahorran poco y nada. Si comparamos con generaciones anteriores de argentinos, los cuales se hacían su casa, luego compraban su auto y se morían dejando ahorros, hoy estamos en una situación penosa.

En estos momentos se hace difícil sino imposible por tres razones:

  • Bajo salario real (con sueldos de US$ 300/US$ 500, ahorrar es una quimera).
  • Altos impuestos (la mitad del valor de los alimentos son impuestos, eso resta a la capacidad de compra del salario, lo que a su vez disminuye la capacidad de ahorro).
  • Estímulo para el despilfarro.

Lo peor son los impuestos. Al asalariado le quitan gran parte de sus ingresos en dos ocasiones: al cobrar el sueldo, por los descuentos (aportes/impuesto a las ganancias cuarta categoría), y al gastar, con los impuestos al consumo (IVA, ingresos brutos, sellos sobre gastos de tarjeta de crédito, PAIS, etc.). Esto confluye a provocar que el salario disponible para consumo o ahorro disminuya respecto al nominal supuestamente recibido.

Quienes trabajan por su cuenta, dirigen un comercio o una explotación industrial, de servicios o agropecuaria, sufren por igual. La carga impositiva les disminuye el capital de trabajo y por lo tanto, la capacidad de reinvertir. O dicho de otra manera les impide incrementar su patrimonio, separar ahorros para soportar las épocas malas. Se agrava al haber adelantos impositivos y altas tasas de interés; ambos disminuyen las disponibilidades. Conlleva la imposibilidad de aumentar o mantener stocks (comercio, industria), reponer/mejorar maquinaria e instalaciones, o separar réditos para las épocas de vacas flacas.

Por todo esto creo que la prioridad del país es recomponer las economías familiares. Es un tema que no «vende» electoralmente, por lo que no hay que plantearlo. Pero sí que hay que tenerlo en claro al momento de generar políticas públicas de un gobierno nacional y popular (de verdad).

Vivienda propia como forma de ahorro

En cuanto al acceso a la vivienda:

  • Dificultades
    • Bajo salario real.
    • Alta carga impositiva en los materiales de construcción que duplican su costo.
    • Alta carga impositiva en las transferencias de propiedad.
    • Monopsonios cartelizados que encarecen ficticiamente algunos insumos para la construcción.
    • Falta de diversidad en opciones de construcción por falta de conocimiento, personal avezado o inaccesibilidad.
    • Ausencia de crédito hipotecario.
  • Oportunidades
    • Bajo costo de los terrenos.
Propuestas

Para los asalariados

  • Eliminar todo tipo de descuento de los salarios, excepto un 10% de ahorro previsional y aporte sindical.
  • Generar opciones de ahorro en moneda extranjera u oro o una combinación de todo eso. (Esto tiene otras consecuencias beneficiosas que trataré otro día).
  • Estimular la construcción de la casa propia.
  • Estimular la compra de tierra rural para el momento de la jubilación.

Para los que trabajan por su cuenta o son empresarios

  • Eliminar los adelantos impositivos para recomponer el capital de trabajo.
  • Bajar la carga impositiva. 10% IVA, eliminar sellos e IIBB, Ganancias 10% para personas físicas y 15% para jurídicas (para competir con Paraguay), eliminar impuestos al combustible.
  • Posibilidad de tener stocks de oro o moneda extranjera como reserva de valor (ídem).

Obligaciones del Estado

  • Generar políticas públicas para la creación de empleo 100% en blanco y pleno empleo que tendrá como consecuencia un aumento del salario real (US$ 1.400 como objetivo de salario promedio).
  • Aumentar el poder de compra/ahorro del trabajador mediante la eliminación/reducción de impuestos al consumo.
  • Cobrar los impuestos sobre la minería aurífera en especie. [1]
  • Disponer líneas de ahorro de los trabajadores en oro, para que pase a ser propiedad de las familias (si está en el BCRA los gobiernos lo despilfarran). [2]
  • Permitir el pago en divisa a los productores de bienes exportables para que aumenten sus tenencias en moneda extranjera (en lugar del estado) para que haya grandes cantidades en poder del público (y lejos de los funcionarios). [3]
  • Reducir el gasto público consolidado al 25% del PBI.
  • Enseñar oficios. Enseñar a la población a crear su propio capital: levantar paredes, pintar, carpintería, criar las propias gallinas [4], soldar, coser, jardinería. Aprender a hacer en lugar de gastar.
  • Armar un plan de «una hectárea por familia», que puedan servir tanto para el autosustento en etapa activa si la familia así lo desea, como proyecto semirural al momento del retiro (compra por crédito hipotecario).

El hecho que las familias posean —en forma consolidada— ahorros en divisa u oro y la propiedad de su vivienda tendrá enormes consecuencias anímicas y políticas. Fortaleza. Seguridad en uno mismo. Fortalecer la familia como unidad económica. Dispersión del ahorro lejos de las garras de los políticos. El eje político aquí es que ese ahorro esté dispersado, atomizado. Actualmente somos menos de 13 millones de familias. Si 10 millones poseen al menos US$ 10.000 o su equivalente en oro, hablamos de un capital líquido de US$ 100.000.000.000.  El promedio en Italia es de 200 mil euros, para tener un parámetro.

La reconstitución del país implica la restauración del ahorro y la reconstrucción de los patrimonios familiares.

Otro sí digo:

Recuerden: la única economía que importa es la microeconomía.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas

[1] Para que no entren al tesoro nacional para cubrir gastos corrientes y por el contrario entren directo a las reservas del BCRA.

[2] Actualmente el BCRA está prácticamente sin reservas en moneda extranjera porque el gobierno le vendió a los amigos los dólares a mitad de precio. Mientas, los argentinos, poseen US$ 14 mil millones dentro del sistema más todo lo que tienen fuera del mismo (colchón o en el exterior).

[3] En resumen, que los exportadores deban liquidar divisas pero que el pago a los productores, ganaderos y acopio sea total o parcialmente en divisas de tal forma de acelerar el proceso de ahorro interno de las familias.

[4] ¿Cuántos lugares del conurbano tienen espacio para gallineros y sin embargo no se ven?

 

Lecturas relacionadas

Enduro, http://restaurarg.blogspot.com/2021/01/enduro.html

Preppers, http://restaurarg.blogspot.com/2020/04/preppers.html

Preppers II, http://restaurarg.blogspot.com/2020/04/preppers-ii.html

Sin secundario, http://restaurarg.blogspot.com/2020/12/sin-secundario.html

Perito mercantil, http://restaurarg.blogspot.com/2021/05/perito-mercantil.html

 

Artículo publicado originalmente el 13/08/2022 en Restaurar.org,  http://restaurarg.blogspot.com/2022/08/las-familias-propietarias.html

EL TREN FANTASMA

Iris Speroni*

Desarrollismo Temporada 64 Episodio 27.

Estos últimos diez días hemos vivido una larga transición ministerial. Un golpe cortesano.

Guzmán se fue, en primer lugar, porque su trabajo terminó. Él tenía que lograr que el Congreso aprobara el acuerdo con el FMI. Mientras eso no sucediera el crédito otorgado a la Argentina era repudiable (que se podía repudiar) y la continuidad laboral de los sobrepagados burócratas del Fondo pendía de un hilo. Lo logró; no iba a perder un segundo más en estas tolderías pestilentes.

El ministro de la producción Kulfas debió renunciar luego del discurso de la vicepresidente del 20 de junio de 2022. Ella se quejó del “festival de importaciones” —en realidad de a quién Kulfas autorizaba vender dólares a mitad de precio— y el susodicho voló por la ventana. Momento propicio para que Guzmán hiciera mutis por el foro.

¿Qué nos espera de la nueva conformación?

Lo mismo de siempre. Desarrollismo Temporada 64 Episodio 27. Van a hacer lo mismo de siempre, con la misma gente de siempre para obtener los mismos resultados de siempre. Que es, justamente, lo que quieren

El elenco

Parcialmente definido. De Mendiguren, ex Ministro de Producción, ex Presidente de la UIA, ex diputado, ex presidente del BICE. Hace unos meses trajinó los canales de televisión, en carácter de presidente de banco estatal (BICE) queriéndonos vender dos proyectos que evidentemente eran caros a su corazón. Uno: los chanchos chinos. El segundo, prorrogar la exención impositiva a la minería, próxima a vencer. Sería interesante saber qué lo movía a defender esos intereses. Ahora será secretario de producción, la persona que autorizará las importaciones a dólar a mitad de precio (lo que hacía Kulfas). Si alguien desea participar de este fabuloso negocio (comprar a $ 140 lo que vale $ 280) necesitará contar con el aval de nuestro amigo De Mendiguren. Un trabajo que le va como anillo al dedo.

Otro viejo conocido es Daniel Marx. Especialista en renegociación de deuda externa. Marx es una persona de confianza de los acreedores. No nos equivoquemos. No es un servidor público para negociar los intereses de la nación frente a la contraparte sino la persona de confianza de la contraparte ante nosotros. Las renegociaciones de deuda son un negocio fenomenal. Nuevas emisiones. Honorarios de estructuración y colocación. Consultoras para calificar los bonos. La renegociación es un negocio en sí. Sólo en honorarios facturados es una millonada. Además se agregan intereses capitalizados, a veces “con premio”. (Para hacer los más atractivos, como fue el “bono de crecimiento” de Nielsen/Lavagna).

El resto son todos de la teta de Lavagna, cuyo handler es la UIA. Veremos ahora lo que harán sus pupilos. Lo de siempre. Maximizar el dinero en manos del Estado (probablemente algún nuevo impuesto o aumento de alícuotas o reducción de bases imponibles o eliminación de reintegros, o todo esto junto) para disponer de más recursos para quienes son los que sostienen éste y todos los gobiernos:

  • obra pública (Cámara Argentina de la Construcción – Club de la Obra Pública);
  • subsidios/privilegios a la industria automotriz (ADEFA),
  • compras a las farmacéuticas, a proveedores públicos en general,
  • créditos blandos que no se devuelven o lo hacen tarde y mal, dólares baratos para supuestos insumos, privilegios impositivos, subsidios directos e indirectos para la UIA,
  • minería (con régimen cambiario propio y exenciones impositivas) y
  • la industria petrolera, la que nos iba a salvar y que hasta ahora no es más que un cementerio de subsidios.

Todo financiado con el IVA que pagan las familias (las empresas no pagan IVA) e impuesto a las ganancias (que gran parte es soportado por las familias). En resumen, este estado caro, en manos de los proveedores de Estado, que cae sobre las espaldas de los ciudadanos de carne y hueso.

Hay dos grupos empresariales más a los que el nuevo ministro Massa responde: los concesionarios públicos y los bancos. Ambos son parte de la alianza gobernante.

  • Desde Néstor Kirchner a hoy quienes manejan concesiones públicas (electricidad, gas, ferrocarriles, rutas) y empresas de transporte público se han acostumbrado a que sus ingresos provengan en su mayoría del Estado (subsidios). Esto ha generado una relación malsana que tiene por consecuencia un pésimo servicio (cuyo mayor exponente es el estrago de Once) y una cofradía inadmisible entre políticos y empresariado (los juicios por los sobornos de los concesionarios de rutas por peaje son muestra). A punto tal que la opinión pública sospecha que el golpe palaciego que lo sentó a Massa en este lugar fue organizado y ejecutado por dichos concesionarios. El tiempo dirá si es verdad o no.
  • Desde hace once años, desde el segundo mandato de Cristina Fernández, los bancos son beneficiados por un continuo de altas tasas de interés y tipo de cambio atrasado, lo que maximiza las ganancias en dólares. El momento de mayor éxtasis fue con Sturzenegger y sus intereses al 80% anual; sin embargo el actual 60% anual no es de despreciar. No es sólo el interés que se le carga al Estado sino que a su vez les autoriza a cobrar tasas altas a las pymes (descuento de cheques) y a las familias (saldo impago de tarjetas de crédito). Réditos que convierten en divisa a un dólar atrasado.
La parte operativa

Los grandes problemas que enfrenta el nuevo ministro de economía.

  • Vencimientos en la deuda externa y falta de reservas.
  • Leliqs.
  • Dólar desdoblado/dólar retrasado.

La falta de reservas en un ciclo largo de exportaciones excepcionales es inadmisible. Las exportaciones durante 2020 fueron de U$D 54 mil millones, en 2021 de U$D de 75 mil millones y en el primer semestre del corriente año U$D 44 mil millones (INDEC). Nunca en su historia Argentina exportó tanto. ¿Cómo se explica que no tengamos reservas luego de 30 meses de superávit comercial ininterrumpido por un total de U$D 30 mil millones? En el mismo período Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia incrementaron las suyas.

Por las escasas declaraciones efectuadas el nuevo equipo se dispondrá —¡Oh, sorpresa!— a posponer la solución del problema. Pedirá a los traders (empresas cerealeras que exportan oleaginosas y cereales, en su mayoría extranjeras) a que le adelanten fondos. Es una práctica que inició Néstor Kirchner y que siempre exigió contraprestaciones en forma de privilegios o autorización para operaciones no kosher. Es una alianza fuerte entre los funcionarios y las empresas comercializadoras, que en general coluden contra el productor —más atomizado y por lo tanto inerte para responder a los abusos—. Esto explica por qué la agroindustria (traders, aceiteras, molineras, elaboradoras de alimentos) rápidamente abandonaron la asociación con productores agropecuarios y se abrazaron al poder político apenas asumió Alberto Fernández. El otro mecanismo del gobierno será postergar vencimientos de deuda.

Leliqs. Si no solucionan la deuda del BCRA nada servirá. Es hoy una amenaza que cuelga sobre la cabeza de todos, y en este caso, incluye a los funcionarios —que por lo general se libran de los problemas del hombre común—. Es la razón de la inflación. Es lo que puede acabar con la carrera política de varios de ellos. Hoy Massa no tiene ningún problema más importante a solucionar que éste.

Dólar desdoblado. El dólar a mitad de precio es una transferencia brutal de unos argentinos a otros. De los misioneros, que venden su té a mitad de precio (el 90% de la producción se destina al exterior) y que ese dinero termina en las manos de los dichosos beneficiarios de la compra de dólares a mitad de precio que Kulfas/De Mendiguren hubieren autorizado. Algunos venden su té a mitad de precio; otros compran su avión privado a mitad de precio. Dios te da; Dios te quita. La compra de dólares a mitad de precio es tan tan buen negocio que nadie lo quiere terminar. ¿Lo abortará Sergio Massa?

¿Cuál es la idea de quienes pusieron a Massa en funciones? Que tocando dos o tres cosas, todo puede seguir como siempre. Como siempre fue, como es y como será. Veremos si lo logran. Por lo pronto, hace décadas que nos vienen arruinando el patrimonio, el presente y los sueños de futuro a todos nosotros.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Lectura relacionada

Buenos muchachos, http://restaurarg.blogspot.com/2022/02/buenos-muchachos.html

El que me toca es un chancho, http://restaurarg.blogspot.com/2020/07/el-que-me-toca-es-un-chancho.html

Más de lo mismo, http://restaurarg.blogspot.com/2020/08/mas-de-lo-mismo.html

Se robaron dos créditos con el FMI, http://restaurarg.blogspot.com/2022/07/se-robaron-dos-creditos-con-el-fmi.html

Emitir sin crear valor, http://restaurarg.blogspot.com/2022/08/emitir-sin-crear-valor.html

Equilibrio inestable, http://restaurarg.blogspot.com/2019/12/2020.html

 

Artículo publicado originalmente el 06/08/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/08/el-tren-fantasma.html