Los libros de historia militar están plagados de ejemplos de cómo, los servicios de inteligencia de distintos países se valieron de mujeres como cebo para lograr un objetivo. En el cuarto libro de Moisés, la prostituta Rahab, salva la vida de dos espías de Josué que el Rey de Jericó iba a ejecutar (1405 a. C). El truco es tan viejo como la humanidad, seguirá teniendo vigencia y en la jerga de los espías se llama “trampa de miel”.
La “trampa de miel”, ha sido una práctica común desde hace siglos y las técnicas que han usado las mujeres espías para lograr sus objetivos, no han cambiado en lo absoluto en los últimos 3000 años. El personal femenino que trabajan en el espionaje posee habilidades que los hombres carecen; siempre tienen una excusa razonable, saben cómo escuchar, analizar, descifrar situaciones y las conversaciones de alcoba no son un problema para ellas. Aunque pueda ser discutido, por lo general los espías profesionales más talentosos son mujeres y la mayoría de los instructores para tareas de inteligencia también lo son.
La historia de la inteligencia está muy cargada de relatos de mujeres que emplearon sus “artes” para el bien de su país. Cuando una mujer está entrenada, es muy valiente tiene la visión más clara de lo que está delante de ella, la gloria y el peligro le da por igual y decididamente va a su encuentro. En ocasiones es irremplazable.
Van armadas sólo con el mortal brillo rojo de sus labios y una pequeña caja de maquillaje, listas para infiltrarse en los pasillos del poder, arrebatando secretos financieros, económicos y militares. Un general retirado de la KGB dijo que para ellas, no es un sueldo alto lo que se les paga, pero son mujeres que buscan un estilo aventurero de vida con un torbellino de fiestas, clubes e informantes potenciales de alto poder para seducir y les encanta lo que hacen.
No es una misión para tontas, tienen que ser muy inteligentes, sociables y muy seductoras para lograr fácilmente contactos. La construcción de relaciones, ganando confianza para que la persona indicada, en el momento justo pueda convertirse en informante es vital. Una mujer joven debidamente entrenada, tendrá las habilidades de una mariposa para ingresar a los círculos de empresarios más importantes.
Su presencia no infunde desconfianza y si irradia simpatía será bien aceptada. Pero el estilo de vida es demasiado exigente para aquellas que tienen hijos, por ello la mayoría de las agentes son solteras o divorciadas y su tiempo de actividad puede ser corto.
Entrenamiento de dos años
Después del 11-S los servicios de inteligencia de potencias mundiales, comenzaron a reclutar chicas universitarias de muy buena presencia y una psicología especial, que sepan al menos dos idiomas, deben ser hermosas con una carga espontánea de simpatía para tener éxito. Sin embargo las mujeres maduras con un perfil similar, también son aceptadas pues algunos hombres casados desconfían de las más jóvenes. Las pulposas y despampanantes son rechazadas porque llamarían la atención. El prototipo que se busca crear, es el de una mujer con clase con mucha confianza en sí misma, inteligente, sofisticada, independiente, que se exprese claro, de forma interesante, que sea valiente, manteniendo un equilibrio entre una actitud distante y un interés especial. Que aparezca realzando sus rasgos con un poco de maquillaje y haciendo que su cabello resplandezca. Que cuide su silueta en el gimnasio, y le guste nadar en bikini. Sin ser exigente ni recargada en el vestuario, debe lucir elegante. Fundamentalmente debe saber usar el arte de la seducción y siempre debe tener un plan B a flor de labios para encontrar una buena excusa.
Algunos programas de capacitación especial, son tan intensos que pueden durar 10 años antes que la persona sea enviada a otro país sin que parezca un extranjero.
El entrenamiento básico dura dos años en alguna escuela secreta, donde las alumnas son llevadas en ómnibus con ventanillas cubiertas para que ignoren el lugar. Se les enseñará trabajar en ambientes hostiles y ciertas noches se las sacará de cama para interrogarlas. En ese momento deberá elaborar historias basadas en la ficción y tendrá que responder bien las preguntas que le hagan. Por ello deberá mentir y saber cuando alguien miente. El trabajo en clase cubre todo, desde psicología práctica, fotografía, leyes del país donde actuará, su geografía, etc. Aprenderá a escribir textos encriptados y cómo crear un buzón oculto para comunicarse con su contacto. Tendrá que darse cuenta cuando alguien la esté siguiendo y como perderlo. Se les enseñará robar y las técnicas del disfraz. Suministrarle a la víctima un somnífero en una bebida para después hurtar documentos mientras esté dormido no debe ser un problema para ella. Una de las pruebas consiste en hurtar documentos de una habitación de hotel que se supone ocupada, mientras los instructores observan sus movimientos.
Una PC como un teléfono celular no debe tener secretos y saber conducir un automóvil en situación crítica es una materia que se enseña.
Como parte del entrenamiento ocasionalmente se le asigna buscar una persona en otro país. Ellas saben que, con la tecnología moderna una persona puede ser rastreada, por nuevas medidas de control fronterizo y con la biometría no se puede entrar y salir de los países como antes. El tiempo que le demande encontrar al individuo que busca es apuntado por el instructor. El arma básica de estas mujeres es su seducción, por eso no todas reciben capacitación especial de defensa personal, las que son seleccionadas después de dos años de entrenamiento podrán noquear a un enemigo, conocerá de explosivos y podrá extraer una pistola de una costura invisible de su falda. Pero es un error creer que ellas participarán de tiroteos, si debe hacer uso de un arma algo habrá salido terriblemente mal.
Durante el entrenamiento básico, las alumnas más atractivas y mentalidad abierta, reciben clases de profesoras. Se les enseña a conseguir empleo como secretaria en alguna oficina de interés y se les advierte, que tendrán compañeras laborales inseguras y celosas con su presencia.
Para no representar una amenaza en su territorio, deberán ser amables con todas para ganarse la confianza y no ser rechazadas. Instructoras experimentadas les enseñarán el arte de seducción y les explicarán que una persona importante suelen averiguar los antecedentes de la mujer que les gusta, necesitará entonces de un entorno que reafirme que es honesta, de esa forma la víctima no sospechará que le estén tendiendo una trampa. Se requiere un trabajo fino muy lento que contemple varios pasos; saldrán a cenar, incluso podrán hacer un viaje de placer y ella no pedirá nada más que amistad. Cuando el objetivo haya caído en las redes, seguirá las instrucciones que le hayan dado sus superiores. En ocasiones que deba desaparecer, no es recomendable se haya enemistado con un hombre poderoso.
Estos trucos y muchos otros se les enseña. Pero lo más importante que se les inculca es no usar el sexo, prometiendo en cambio una noche de placer, lo que constituye un arma poderosa. En la emoción de una vida secreta, el sexo actúa como irresistible cebo y el fuerte carácter como el patriotismo no son ninguna defensa contra una trampa de miel bien puesta. Las profesoras conocen cómo armar estos cebos, saben de divorcios, “sábanas arrugadas” y vidas arruinadas como para trasmitir su experiencia. Ellas persuaden a las alumnas, que no es necesario acostarse con un hombre para obtener información, pero si el éxito de la misión dependiera de ello sería solo sexo, no amor puro, con ello se procura no avergonzarlas. Pero no todos los servicios de inteligencia prohíben a sus agentes dormir con el hombre investigado, si el resultado de la misión es el esperado y existe mucha hipocresía en esto. Incluso no todas las trampas de miel son heterosexuales, también hay homosexuales y resultaron tan eficaces como el uso de las mujeres como anzuelo. Cuando termina el entrenamiento todas saben la forma de atrapar sexualmente a un hombre en breve lapso sin necesidad de acostarse con él. Pero las profesoras reconocen que no siempre es posible, incluso algunas agentes cuando les conviene, violan esa norma alegremente.
Anna Chapman, espía rusa, año 2010.
De por vida
Para los experimentados profesionales del servicio secreto, un espía bien entrenado lo es toda su vida, pues para ellos las labores de espionaje son como una droga. Tienen mejor interconectadas ciertas áreas del sistema nervioso, la velocidad de conducción de las señales eléctricas del cerebro se produce a mayor rapidez y por su inteligencia son personas que tienden a ser genios.
Continuará en el próximo número…
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Artículo publicado en la Revista Tiempo GNA 71, julio de 2022.
Los 11 años de retraso cambiario llevaron a la desindustrialización y pauperización.
En estos últimos días funcionarios de diferentes carteras desfilaron por los canales de televisión para informarle a la población que sufríamos una “restricción externa”. ¿Qué es eso?
Lo explicó la flamante ministra de economía, la Sra. Batakis, en su presentación oficial en TN TV del Grupo Clarín. Sostuvo que no se podían dilapidar divisas en turismo en el exterior porque el país las necesitaba para crecer.
¿Es verdad? ¿Es como la ministra dice? La Sra. Todesca Bocco, cuando oficiaba como vicejefe de Gabinete —actualmente vicecanciller— declamó: “Nosotros necesitamos que los dólares que obtenemos de la exportación, los tengamos disponibles para la producción de nuevos bienes”.
¿Qué es restricción externa? ¿De dónde sale? ¿Es vigente en la actualidad?
Traté el punto en numerosos artículos con diferentes ópticas. Los listo al pie.
La “RE” es un caballito de batalla del actual régimen. Se expidió sobre el punto la vicepresidente el 20 de junio. Lo trata la ministra de economía al asumir. Es la excusa que usó el gobierno de Macri para endeudarnos. Cito al pie un informe del BCRA en el mismo tenor.
Amerita que veamos de qué se trata; qué hay de verdad y cuánto de mito. Y, como en cualquier novela criminal norteamericana, averiguar quién se beneficia.
Se denomina “restricción externa” a la falta de divisas para poder pagar las importaciones o hacer frente a las obligaciones de deuda en moneda extranjera.
¿Cuándo un país no tiene divisas?
Cuando importa más que lo que exporta. Se denomina balanza comercial negativa. Las soluciones son: a) importar menos (por cualquier criterio que se elija), b) tomar deuda en moneda extranjera y usarla para pagar esas importaciones (una variante de esto es comprar importaciones en cuotas; ejemplo: los cuatro submarinos que compró Argentina a Alemania durante la dictadura militar).
Cuando el servicio a la deuda (capital y/o intereses) es superior al saldo de balanza comercial. Si los excedentes de las exportaciones sobre las importaciones son menores que los vencimientos a pagar, las divisas no alcanzan para hacerles frente. En ese caso las opciones son: a) usar dinero de las reservas para pagar (si hay), b) tomar deuda nueva para cancelar la vieja (novación), c) dejar de pagar, d) reducir las importaciones o aumentar las exportaciones para incrementar el saldo comercial y así tener las divisas necesarias.
Personalmente creo que hay una solución mucho más simple que las aplicadas por los gobiernos desde 1955 a la fecha: dejar que quienes quieran importar compren los dólares a quienes exportan. Si se quiere importar mucho, sube el precio de la divisa y van a comprar menos cosas (por ejemplo: carne de cerdo brasileña), si se exporta mucho y se importa poco, bajará el peso de la divisa y se podrán importar más cosas. Fácil. En cuanto a los vencimientos de la deuda, el estado debe comprar dólares con el superávit fiscal. De esa manera no imprime pesos para comprar dólares y no genera inflación. La compra de dólares por parte del estado aumenta la demanda y por lo tanto sube el precio de la divisa, lo que hará caer importaciones, hasta que se importe lo que dé el cuero. En cuanto al turismo, es una importación, como comprar carne de cerdo o shampoo a Brasil. Si sube mucho el dólar, viajan menos personas a Miami y viceversa. Fácil. La pregunta es por qué una regla tan sencilla no se aplica. Regla número dos: nunca endeudar al estado nacional, provincial o municipal en moneda extranjera.
“Necesitamos los dólares para crecer”
Es un “relato” repetido por todos los funcionarios públicos.
No es algo nuevo. Es la enseñanza básica y dura en todas las facultades de economía de la Argentina, tanto las públicas como algunas privadas (UTDT). Adhieren a esta religión el 90% de los economistas argentinos. Es la ideología hegemónica de todos los partidos políticos: UCR, FdT, PRO, FIT, partidos pequeños, Instituto Patria, el que elijan.
Es un discurso que inventó Prebisch, la CEPAL (y otros). Está vigente desde 1955 a la fecha, a pesar de que actualmente sea un marco conceptual que no sirve para explicar la realidad. (Ya explicaré por qué).
Raúl Prebisch (héroe e ídolo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA) fue Secretario de Hacienda del gobierno de facto de 1930, GG del BCRA en 1935, diseñó el plan económico del gobierno de facto de 1955. Fue secretario general de la CEPAL 1950-1963 y Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo a partir de 1963 hasta su retiro.
Raúl Prebisch
Lo más curioso es que las recomendaciones de la CEPAL —siempre fallidas— son tomadas por todos los economistas que se consideran “deizquierda” o “nacionalistas”. La CEPAL es un satélite de las numerosas organizaciones internacionales piloteadas por los EEUU. Pero son zurdos fashion.
¿De qué hablan?
A mediados de la década del ‘50 Europa Occidental comienza su plan de autoprovisionarse de alimentos y dejar de comprarle a los países que le habían dado de comer durante la guerra y la posguerra, con implicancias varias. Una de ellas es que la segunda mitad del siglo XX se caracterizó por la caída de los precios de las materias primas. Alimentos, pero también cobre, petróleo, zinc, etc. La CEPAL denominó a este fenómeno deterioro de los términos de intercambio, lo que hacía que los países del tercer mundo pagaran caro lo que debían comprar y cobraran poco lo que exportaban.
Todos los gobiernos de los países del tercer mundo, nosotros incluidos, hicimos lo que pudimos para salir de esa trampa. Una de las soluciones fue replicar en forma especular las restricciones europeas; esto es autoabastecernos de productos industriales.
¿Qué quiso decir la ministra Batakis?
¿Qué quiso decir la ministra con que el turismo de argentinos en el exterior impedía el crecimiento del país? Lo que dice es que si gasto los pocos dólares que tengo en viajar no los puedo usar para comprar insumos industriales y la falta de los mismos frena el crecimiento de la Argentina. Y que cuanto más crezco, más insumos necesito.
¿Hay algo de verdad en su afirmación?
No.
En primer lugar desde el 2003 Argentina es beneficiaria de una mejora de los términos de intercambio. Esto quiere decir que lo que nuestro país vende y puede vender tiene mejores precios que las cosas que tenemos que comprar. Intente explicar algo tan sencillo a cualquier diputado. Esa supuesta “maldición” (retraso de los precios de lo que Argentina vende) terminó con el siglo XX. No es más así. Somos buenos en producir lo que el mundo demanda. Nuestros políticos atrasan el almanaque al menos 25 años.
En segundo lugar Argentina en los últimos 29 meses tuvo un superávit comercial de US$ 30.400 millones. Les dejo los cuadros para que vean la situación mes a mes.
Saldo comercial (exportaciones menos importaciones)
Enero-diciembre 2020: US$ 12.528 millones
Enero-diciembre 2021: US$ 14.751 millones
Enero-mayo 2022: US$ 3.196 millones
Saldo últimos 29 meses: U S$ 30.485 millones
¿Entonces cómo pueden aseverar que faltan dólares?
Ni siquiera la necesidad de importar combustibles rompe nuestra condición de superavitarios. Deberíamos estar apilando reservas en el Banco Central día tras día. Como hace Brasil. No lo hacemos porque se la roban. Así de simple.
Que se exporte mucho menos que lo que se podría exportar (porque hace no redituables determinadas producciones industriales, de servicios y agropecuarias)
Da oportunidades de fraude tanto en sobrefacturación de importaciones como en subfacturación de exportaciones. Ejemplo: actores, programadores de sistemas o periodistas corresponsales facturan desde el exterior para evitar que el estado se apropie del 50% de su trabajo al comprar sus euros o dólares a mitad de precio.
Invita a ahorrar en dólares, porque el artículo más barato resulta ser el dólar.
Los 11 años de retraso cambiario sumados a decisiones de política exterior (integrar el Mercosur) llevan a la desindustrialización y pauperización.
Contrariamente a lo que sostienen las autoridades, esta política de manejo del mercado de cambios, que repito, ha sido sostenida desde el 2011 a la fecha, con gobiernos de distinto signo, desindustrializa y no industrializa. No hace crecer. Se comprueba fácilmente por la caída sostenida del PBI y de la industrialización del país por más de una década.
Por último, si usaran los dólares para crecer, como alegan, ¿Por qué no crecimos? En los últimos 29 meses tuvimos un amplio superávit comercial. ¿Usaron esos US$ 30.400 millones para que la Argentina crezca? No.
¿Por qué lo hacen?
Todo esto, ¿no lo saben? Algunos, que no tienen pensamiento independiente, puede ser que no. Pero la mayoría de mis colegas lo sabe a la perfección. Ciertamente todos los funcionarios públicos que han manejado los ministerios de Economía, Finanzas, Producción y el BCRA.
El régimen sigue porque muchos se benefician. Desde hace décadas. El proyecto actual del gobierno (y del anterior, y del anterior, …, y del anterior) se denomina “vivamos todos del campo”. Las únicas discusiones son por el quantum. Cuánto para vos, cuánto para mí.
Este botín se divide entre funcionarios públicos (canuto, prebendas, departamentos en Miami), la UIA (sólo algunos), ADEFA, ADEBA, receptores de subsidios a la energía y al transporte, proveedores del Estado varios, algunos sindicalistas, algunos líderes de beneficiarios de planes sociales, algunas monedas para asociaciones civiles y fundaciones (ej.: las que se dedican a los DDHH o ecología). Ver EQUILIBRIO INESTABLE.
Por ejemplo: ahora la vicepresidente se pelea con el Movimiento Evita. Es por el quantum. La vicepresidente se quejó de la liberalidad para autorizar importaciones por parte del ministro de producción (20/06/2022). ¿Se enoja porque no llegó la parte?
El proyecto del actual gobierno es claro, lo dijo el presidente el día que asumió: dinero para obra pública (contratistas del estado y funcionarios), farmacéuticas, subsidios a las petroleras, subsidios a la terminales extranjeras automotrices, exenciones impositivas a las mineras, la economía social (eufemismo por tener a la mitad de los trabajadores en negro). ¿Quién paga eso? Los productores agropecuarios. Lo dijo bien clarito. Agrego yo, los trabajadores formales y los jubilados, ambos grupos ignorados en el discurso.
Ningún político: Manes, Patricia Bullrich, Wado de Pedro, Aníbal Fernández, Lousteau, Ocaña, Massa, Máximo Kirchner, Macri, Larreta, Agustín Rossi, Taiana, el que quieran, pone en duda el proyecto, que se denomina “vivamos todos del campo”.
¿Por qué? Porque a ellos les va bien. Los muy ricos han sacado a sus hijos de la Argentina. El sistema se autoalimenta con el botín. Todos esos grupos beneficiarios enumerados aportan mucho dinero en financiar carreras de políticos y carreras académicas en facultades y en “centros de estudios”, “institutos”, etc., en la prensa, tanto para defender sus intereses como para promover actuales o futuros políticos. EQUILIBRIO INESTABLE. A todos ellos les va bien mientras al país (ese contrato intergeneracional que se denomina Argentina) le roban el presente y el futuro.
Con esto logran que tengan a “su” gente en los lugares claves cuando la necesitan. Otro ejemplo más: esta semana están discutiendo en la cámara baja otro proyecto más para privilegiar a la industria automotriz. Con el relato de siempre: cantidad de gente empleada, movimiento de la economía, etc. Cuando todos sabemos que es un cáncer, que ese dinero es mejor aplicado en desarrollar los FFCC y que el déficit comercial automotriz con Brasil es nefasto. Pero no van a escuchar un solo periodista ni un solo político hablar mal de ADEFA o alguno de sus miembros. ¿Por qué? Porque ponen plata cuando tienen que ponerla. Lo mismo se puede decir de los bancos, cuando hoy el mayor gasto estatal son los intereses de las LELIQs.
Estas personas y estos grupos son nuestra restricción interna.
Quienes estamos indefensos, ya sabemos qué tenemos que hacer.
Hoy la República Argentina es inestable no por los que pierden, sino, paradójicamente, por quienes ganan.
* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).
El superávit 2003-2019 del balance comercial de bienes fue de U$D 233,5 mil millones. En ese lapso la industria automotriz nos consumió un déficit de más de U$D 75 mil millones. ¿Dónde nace el amor?
Las autoridades argentinas sostienen que en Argentina faltan dólares. A esa supuesta situación la llaman pomposamente “restricción externa”.
La usan para justificar por qué el país cada día está peor, los sueldos son cada vez más miserables y todo se cae a pedazos. La justificación sería más o menos así: “si tuviéramos dólares – que no tenemos por la ‘restricción externa’ – invertiríamos en infraestructura, fábricas, obras públicas y privadas, seríamos prósperos y felices; lamentablemente, como no tenemos dólares, somos pobres o mejor dicho, ustedes los comunes son pobres”. (*)
El actual régimen no va a generar las condiciones para que haya una economía en crecimiento, con trabajo formal, buenos salarios y seguridad social. Por varias razones: 1) no está dentro de sus objetivos sino todo lo contrario, […]; 2) porque la reducción de la economía y en particular de la economía formal es una restricción externa que nuestros interventores prolijamente instrumentan, 3) es un gran negocio, 4) la precarización laboral, la desocupación y la red de seguridad social son un caballito de batalla de los organismos internacionales para con los países con pasado industrial y con cultura sindical.
Cristina Fernández explica cómo entiende que funciona el tipo de cambio. Sus ideas son relevantes porque reflejan la ideología predominante en la mayoría de legisladores, políticos, funcionarios y economistas.
Ejemplo: informe BCRA “Mercado de cambios, deuda y formación de activos externos, 2015-2019”, página 4 [3.3.]:
“En una economía que históricamente encuentra en la restricción externa (esto es, la insuficiencia crónica de divisas) uno de los principales límites al desarrollo, los más de USD 86 mil millones que se fugaron en concepto de formación de activos externos tienen su equivalencia en términos de menor crecimiento e inversión, mayor desempleo y deterioro en la distribución del ingreso”. [La negrita me pertenece].
Según las autoridades (de este gobierno y del anterior, del anterior del anterior y los previos) necesitamos dólares “para crecer”, por lo cual el gobierno o se apoderan de los dólares de los particulares o bien endeudan al país para que “haya dólares”. En realidad, quieren tener dólares en el BCRA para poder manipular el tipo de cambio a la baja (poner al dólar artificialmente bajo). Esto se logra si la oferta es mayor que la demanda. Los gobiernos del SXXI lo han intentado con todos los mecanismos posibles. Ej: restringir la compra de dólares (para que caiga la demanda), obligar a vender dólares, o endeudarnos con el exterior para “quemar” los dólares en el mercado (lo hizo Cristina Fernández al final de su segundo mandato y Mauricio Macri). De hecho la política cambiaria es una sola desde el segundo gobierno de C. Fernández a hoy. No por coincidencia sino por causalidad, la economía argentina no crece desde que se ha convertido en política de estado mantener el dólar artificialmente bajo.
El discurso oficial de las autoridades monetarias y económicas es que hay que tener dólares “baratos” para controlar el precio de los productos domésticos, en particular de alimentos y así “controlar” la inflación. Es mentira. ¿Por qué mienten? ¿Por qué quieren un dólar barato si no es para controlar el precio del pan y del kilo de pollo? Fácil: para comprar ellos dólares baratos. El costo de la canasta familiar es sólo una pantalla. ¿Quiénes son ellos? Los gobernantes, porque el canuto lo tienen en dólares o euros, y los amigos del poder, para comprar dólares baratos y sacarlos de la circulación de la economía argentina. Comprar dólares a mitad de precio es el mejor negocio que hay hoy en Argentina, que hace irrelevante cualquier otra actividad económica. Mejor que traficar drogas, personas o armas.
La utilización del vocablo frontera comienza a principios del siglo XIV, para sustituir a la connotación “marca”; no obstante, la función e intención —indistintamente como se le denominara— era la misma: pueblos que se fueron haciendo desarrollados, civilizados, con una cultura superior y que, por lo tanto, precisaban delimitar sus espacios y defenderse de otros a quienes consideraban “bárbaros”.
En el Derecho Internacional, el estudio de la frontera abarca un ámbito correspondiente y propio del Estado y todo cuanto implica su componente territorial.
Percibimos también el enunciado esencial que refiere la estabilidad y asiento de un Estado en la declaración del 6 de enero de 1916 del Instituto Americano de Derecho Internacional, cuando —en elaboración doctrinal— consagra: “…Toda Nación tiene derecho a poseer un territorio dentro de límites determinados y de ejercer una jurisdicción exclusiva sobre ese territorio, igualmente sobre las personas extranjeras que en él se encuentren…”
Digamos sin equívocos que cuando se establece históricamente un límite, sin protestas, debe aceptarse su permanencia inalterable —salvo arreglo pactado entre los Estados concernidos—; porque intentar torcer las determinaciones limítrofes, de manera unilateral, se quebrantaría el Principio de Estabilidad de las fronteras; trayendo graves consecuencias a los Justos Títulos que respaldan y soportan la consolidación espacial de los Estados; así igual, tal hecho irrumpe contra al valor de la geografía, desnaturaliza la política y la historia en la comprensión del fenómeno limítrofe, el cual siempre ha sido abarcativo en muchos aspectos.
La séptima parte de nuestra extensión territorial, de la que nos despojaron, la reclamamos con suficiente fortaleza y asidero jurídico; por cuanto, somos herederos del mencionado espacio territorial desde el 08 de septiembre de 1777, cuando se creó la Capitanía General de Venezuela, mediante Cédula Real de Carlos III.
Hemos sostenido tal contención —y dispuestos a alegar en pro de la justicia en La Haya, si así lo determina el Jefe de Estado— porque tenemos suficientes elementos probatorios: históricos, jurídicos, cartográficos, sociales, políticos y morales que nos asisten. No son elucidaciones trasnochadas o caprichos antojadizos
La contraparte en el litigio —amparada en prebendas dinerarias e intereses de las empresas transnacionales— sabe que poseemos bastantes documentos de pleno derecho que no admiten prueba en contrario.
La mayoría de los jueces de la Corte conocen, además, que nos encontramos apertrechados y munidos con los Justos Títulos (iuris et de iure) que avalan la histórica propiedad incuestionable de Venezuela, sobre la Guayana Esequiba.
Esa extensión territorial de 159.500 km2, con su incalculable riqueza de todo tipo, su legítima proyección atlántica, desde siempre ha sido nuestra.
Ha habido innumerables jurisprudencias —a partir de anteriores resoluciones sentenciales de la Corte Internacional de Justicia— que refuerzan la posición de mantener con firmeza los límites heredados por nuestro país. “Lo que se hereda no se hurta”.
La Cesión de Derechos se impone a cualquier dictamen de fuerza; por lo que nuestro caso no será una excepción, siempre y cuando la posible sentencia de la CIJ se circunscriba en estricto derecho.
¿Qué, cómo y apoyado en cuáles criterios ha sentenciado la Corte en situaciones similares?
Veamos las siguientes decisiones jurisprudenciales: “Una vez acordado, el límite se mantiene; ya que cualquier otro enfoque viciaría el principio fundamental de la estabilidad de los límites, cuya importancia ha sido reiteradamente enfatizada por esta Corte» (Contención entre Libia y Chad, 1994).
Otro ejemplo que nos viene bastante bien, para reinstalar en la memoria algunas decisiones por pleitos interestatales en el Alto Tribunal de La Haya: “…La Corte enfatiza que el principio Uti possidetis iuris requiere no solo que se confíe en los títulos legales existentes, sino también que se tenga en cuenta la manera en que esos títulos fueron interpretados y aplicados por las autoridades públicas competentes en el Poder, en particular en el ejercicio de su poder legislativo” (Controversia fronteriza, Benín-Níger. 2013).
Entre muchos otros casos, detengámonos en el siguiente: el 29 de noviembre de 1999, Nicaragua presentó ante la Corte Internacional de Justicia una demanda contra Honduras, junto con una solicitud de medidas provisionales. Tal hecho ocurrió después de que Honduras expresara su intención de ratificar un Tratado de 1986, sobre delimitación marítima con Colombia.
En su pretensión procesal Nicaragua pidió a la Corte que determinara la frontera marítima, así como, el mar territorial, plataforma continental y zona económica exclusiva pertenecientes, respectivamente, a Nicaragua y Honduras en el Mar del Caribe.
Nicaragua argumentó que había sostenido constantemente la posición de que su frontera marítima con Honduras en el Mar del Caribe no estaba delimitada.
En su demanda, Nicaragua procuró fundar la Competencia de la Corte en lo dispuesto en el artículo XXXI del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (oficialmente conocido como “Pacto de Bogotá” 1948), así como en las declaraciones de aceptación de la Competencia de la Corte, según lo dispuesto en el numeral 2 del Artículo 36 del Estatuto de la Corte.
La Sala observó que Honduras invocó el principio del Uti possidetis juris como base de su soberanía sobre los espacios controvertidos. Posición contradicha y replicada por Nicaragua que afirmó que tal soberanía no puede atribuirse a una u otra de las Partes sobre la base de dicho Principio, porque el mismo puede regir para ambos. Nótese que el Uti possidetis Iuris ha constituido un blasón importante en las contenciones.
Nuestra aseveración la basamos y centramos en que, al momento de resolver el anterior caso como en el contenido de la sentencia del pleito que vamos a reseñar a continuación, la Corte le ha conferido suficiente prioridad y preponderancia al Principio del Uti possidetis Iuris.
Leamos: la Corte señaló que ha reconocido que “el principio del Uti possidetis ha mantenido su lugar entre los principios jurídicos más importantes, fundamentalmente en lo tocante a los títulos territoriales y la delimitación de las fronteras en el momento de la descolonización” (Controversia fronteriza (Burkina Faso/ República de Malí), Fallo, I.C.J. Reports 1986, pág. 567, párr. 26).
Libremente interpretamos —a partir de las sentencias de la Sala sobre controversias por límites— que está fuera de duda que el citado Principio es aplicable respecto de la cuestión de reclamos territoriales.
Veamos, ahora, en muy breve síntesis el caso respecto a Bolivia que —al momento de pedir procesalmente ante la Sala juzgadora de la ONU por una salida al océano Pacífico— invoca el denominado Derecho Expectaticio o de obligatoriedad de la contraparte a negociar por una solución al pleito confrontado, con base a una oferta hecha de palabra, a tales efectos.
Por tal causa Bolivia interpone acciones contra Chile, en 2013.
Luego de cinco años de disputas la Corte Internacional de Justicia dictó sentencia inapelable: desestimó la demanda de Bolivia y dijo que Chile no estaba obligado a negociar.
La CIJ en forma clara y categórica, por mayoría, ha establecido que “Chile tiene todo el derecho del mundo a defender su territorio, mar y soberanía”.
En nuestras indagaciones documentales, conseguimos también sobre un caso, sentenciado en la Corte, que nos proporciona una doble seguridad en el litigio Venezuela-Guyana, por lo que pueda decidir la Corte Internacional de Justicia, una vez que consignemos el Memorial de Contestación de la demanda.
Prestemos atención y analicemos este párrafo de la interesante decisión (ya mencionada arriba) que abona y consolida a nuestro favor una excelente base jurisprudencial: “la Corte que conoció del caso y concluyó que no podía desconocer el principio de Uti possidetis iuris, cuya aplicación da lugar a este respeto de la intangibilidad de las fronteras”. (Sentencia por la controversia entre Burkina Faso y República de Malí.1986).
Otra situación contenciosa de reciente data y decidida en juicio en La Haya. El 19 de noviembre de 2012, la Corte Internacional de Justicia dictó su fallo (conocido por todos) en la causa de controversia territorial y marítima entre Nicaragua y Colombia.
Lo que sigue despertando nuestra expectativa es que el mencionado órgano jurisdiccional consideró las reivindicaciones de soberanía formuladas por ambas Partes sobre la base del principio de Uti possidetis iuris, principio según el cual, “en el momento de la independencia, los nuevos Estados heredan los territorios y las fronteras de las provincias previamente coloniales”.
Colegimos, entonces, que el Uti possidetis iuris y la intangibilidad de la frontera heredada son “principios siameses”, que han causado estado y han sentado bastantes jurisprudencias en las decisiones de ese Ente Juzgador. En tal sentido, nos preguntamos: ¿Se atreverá la Corte a ir contra sus propias sentencias?
* Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV). Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba.