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LA OCUPACIÓN EXTRANJERA DEL ATLÁNTICO SUR Y LA PESCA ILEGAL, SOSTEN DE LOS BRITÁNICOS EN MALVINAS

César Augusto Lerena*

El 16 y 17 de agosto de 1989 “se reunieron a solas” en New York el embajador inglés Crispín Tickell y Lucio García del Solar para retomar las conversaciones sobre los Acuerdos de Madrid que había iniciado Caputo. Nuestro representante era un acreditado diplomático argentino que tuvo una destacada participación al momento de dictarse la Res. 2065 de las Naciones Unidas, uno de los instrumentos en los que basa su eterno reclamo a invitar a dialogar al Reino Unido la Cancillería Argentina.

El ex embajador Horacio Solari, uno de los principales gestores del trabajo sobre la reivindicación de la Plataforma Continental extendida, al respecto de estas reuniones a solas, decía: “La confidencialidad y ritualidad excesivas facilitan, frecuentemente, prácticas reñidas con el bien común o el interés general” (“Malvinas. La cuestión pendiente de los territorios marítimos y sus efectos patrimoniales”, BA, 29/01/2004).

Pero la reunión no fue “técnicamente a solas”, ya que el diálogo estaba siendo grabado por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) argentina (Oscar Raúl Cardozo, Clarín, pág. 3:4, 17/08/89 y pág. 10, 29/03/92) y seguramente la británica. El ex embajador retirado de origen radical García del Solar, convocado por Menem al efecto, ese día cometió uno de los más grandes errores de la diplomacia argentina al no tener en cuenta “la pesca” en las negociaciones; luego, Cavallo llevó a las primeras negociaciones como experto (¿?) en pesca a su amigo Aldo Dadone. Este error se volvió a cometer al ratificar la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en 1995, aunque se trató de salvar con el artículo 2º inc. c de la Ley 24.543, que como sabemos tiene un valor relativo. Este error se reitera sin solución de continuidad desde hace 40 años y, en nuestros días, el Secretario de Malvinas Guillermo Carmona y el Subsecretario de Pesca Carlos Liberman, persisten en él.

El embajador inglés le dijo en aquel día de 1989 al argentino: «le pedimos que la Argentina reconozca que, en el presente, existe en la práctica una FICZ (NdA: una zona de conservación o exclusión para los argentinos de pescar dentro de las 150 millas marinas alrededor de Malvinas). No le pedimos al gobierno argentino diga nada en público. Simplemente le pedimos que deje que sigan las cosas». A lo que García del Solar respondió: «El levantamiento de la zona de protección militar es esencial. La Argentina no está pidiendo el levantamiento de la FICZ; la zona de protección militar es anacrónica».

El Canciller Domingo Cavallo vendió en Buenos Aires la reunión como extremadamente positiva y, al respecto, diría: «Nadie puede venir otro día y decir que esta reunión representó alguna clase de concesión», pero la desgravación de la SIDE puso de manifiesto, que si la hubo.

El planteo de mínima del habilidoso Tickell fue ganador y se terminó llevando todo. Era absolutamente improbable que la Argentina aceptara la ocupación de un amplio territorio marítimo de “Conservación y Administración de Pesquerías” (FICZ), que era la posición de “máxima”; pero García del Solar, ansioso, que creía que «la reanudación de las relaciones diplomáticas no debería demorarse mucho más allá del primer encuentro» le sirvió en bandeja la de “máxima” cuando manifestó que la Argentina no solicitaría el levantamiento de la FICZ, pero que tampoco “se aceptaría la existencia de esa zona”: el que calla otorga, el Reino Unido siguió pescando e impidiendo la pesca argentina en el área. Leído el informe de la SIDE, García del Solar “tomó nota” y, jugó como si en el “truco” tuviese un par de cuatros y de pie (eran las pocas cartas que tenía) y, no disimuló lo suficiente y, el británico Tickell rápidamente se dio cuenta de ello.

Nos preguntamos ¿qué hubiera pasado, si los Generales San Martín, Belgrano, Güemes, Artigas, Arenales, O’Higgins y tantos otros, se hubieran limitado a “tomar nota” frente al avance de los realistas? Nosotros ya en esos años nos opusimos a ese ruinoso acuerdo y tuvimos fuertes enfrentamientos con Cavallo, que jugaba de campeón en la clase política argentina (Véase Carta Abierta publicada en el Diario La Capital de Mar del Plata, 20/02/1991 y César Lerena: “Malvinas. Biografía de la Entrega. Pesca la moneda de cambio”, pág. 278:279, 2009).

Para confirmar el grave error de Lucio García del Solar, continuado, agravado y ampliado en la actualidad por los citados Carmona y Liberman y, por supuesto, por la Cancillería —que incluso tiene un delegado en el Consejo Federal Pesquero— bastaría tener en cuenta la afirmación del propio británico responsable del área pesquera de los isleños en Malvinas: «Sin la pesca no hubiéramos sobrevivido en Malvinas(John Barton, Penguin News, 2012).

Pero hoy es posible mostrar un escenario peor. Recordemos.

En 1982 teníamos ocupados 11.410 km2 y tres millas marinas alrededor de Malvinas, hoy tenemos explotados, ocupados o en disputa con el Reino Unido 5.497.178 Km2; a saber: 1.639.900 km2 del territorio marítimo e insular argentino; 1.430.367 km2 de plataforma continental extendida y 2.426.911 km2 de la Antártida y su mar.

En el Atlántico Sur potencias extranjeras se llevan o descartan 1.405.000 toneladas anuales, de las cuales 325.000 toneladas se extraen del área de Malvinas con buques españoles o de esta nacionalidad asociados con británicos y buques coreanos, taiwaneses y de otras nacionalidades. Ello significa en un cálculo optimista (al valor FOB) que la Argentina ha perdido en estos 40 años la suma de 151.200 millones de dólares, de los cuales 35.000 millones de dólares se han extraído de Malvinas. Esto último sólo significó la pérdida laboral para la Argentina de 10 mil empleos y que 3 millones de niños y adolescentes no recibieran una ración diaria de proteína de la mejor calidad todos los días durante todo el año todos los años hasta hoy. Mientras el PB de los isleños ronda en los 97.893 US$/per cápita/año, el de Argentina 8.579 US$ (2020) y el de La Quiaca, que está a la misma distancia de Buenos Aires que las Malvinas, no supera los 2.500 US$ (2020).

500 buques extranjeros chinos, españoles, coreanos, taiwaneses, etc. invaden el Atlántico Sur y se apropian de los recursos migratorios originarios de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) Argentina, ante la más absoluta pasividad diplomática y de la autoridad de aplicación argentina. No es solo una cuestión biológica que depreda el ecosistema que debe ser tratado en forma integral y en conjunto (Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar), sino de soberanía política, económica, alimentaria, ambiental y social que se está violando, ante la pasividad de los funcionarios.

España “la llamada madre patria” que reconoce los derechos soberanos en Malvinas, es el principal socio de los británicos en Malvinas; el que canaliza el comercio en la Unión Europea para que los productos de este origen no paguen aranceles de importación, mientras que a las empresas argentinas se les aplica barreras paraarancelarias de los productos con valor agregado.

Mientras esto ocurre, nos anoticiamos del otorgamiento de licencias otorgadas para la pesca de merluza negra (24.000 US$/tonelada, FOB, 2028) por el Reino Unido en el área meridional del Atlántico Sur argentino y en el área Antártida, para contraponerse a una supuesta pesca rusa, en una actitud reiterada de los británicos de violar los espacios marítimos argentinos y los espacios sujetos a la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CRVMA) y las normas de la Comisión para la Conservación de esos recursos (CCAMLR), que genera una gran tensión internacional en la región y la propia intervención de Estados Unidos en el tema (Perfil, 23/06/2002).

La falta de atención de la Cancillería Argentina a la “Zona de Paz y Cooperación” acordada por todos los países de África occidental y América oriental del Atlántico Sur, es tal, que Togo y Gabón, ambas ex colonias francesas acaban de ingresar al Commonwealth (SAEEG, 25/06/20229).

Se agrega a ello nuestra relación en el MERCOSUR. Los periódicos aterrizajes en Brasil haciendo escala en vuelo desde y hacia Malvinas de aviones de la fuerza área británica; al igual que en Chile y Uruguay y el sostenido apoyo que le da el puerto de Montevideo a los buques procedentes de alta mar y Malvinas donde realizan PESCA ILEGAL, facilitando su armado, logística, transbordos, cambios de tripulación, comercio de mercaderías, etc. ante la pasividad de los funcionarios que se limitan a reclamar. ¿Se tratará de que la empresa concesionada MONTECON es de capitales chilenos y canadienses? o de que la Secretaría de Malvinas no ha buscado los acuerdos necesarios con la República hermana de Uruguay para terminar con el incumplimiento de los “apoyos teóricos” que éste y otros países de Suramérica declaran.

Desde 1998 cuando se dictó la Ley Federal de Pesca Nº 24.922 y a partir de la actualización de las sanciones a la PESCA ILEGAL de la Ley 26.386 (2008) y la Ley 27.564 (a pocos días de cumplirse dos años) NUNCA SE APLICÓ UNA SANCIÓN A LOS BUQUES PESQUEROS EXTRANJEROS QUE PESCAN EN MALVINAS SIN HABILITACIÓN ARGENTINA.

Y por supuesto que se podría hacerse mucho más que pasarse dando la Secretaría de Malvinas “Conferencias, Reclamos, Agradecimientos y Declamaciones” (CRAD), y la desatención de la Subsecretaría de Pesca en estos temas.

Por ejemplo, derogar los Acuerdos de Madrid, el Pacto de Foradori-Duncan y llevar varias acciones adelante referidas a la emergencia pesquera y a la protección de los recursos naturales en Malvinas. La Argentina no puede convalidar estos Acuerdos, que estarían demostrando un aparente diálogo entre las partes.

Elaborar una estrategia que se supone debería estar en manos del Consejo Nacional de Malvinas que coordina Carmona, que no ha hecho otra cosa, que proponer vuelos humanitarios (rechazados por el Reino Unido); propiciar al autoconvocado Marcelo Kohen a la Corte Internacional de Justicia, precisamente a quién propuso en 2018 un referéndum a los británicos para determinar su nacionalidad (etc.) y poner recientemente en ridículo al Presidente Fernández, ante la pretensión de condicionar al primer ministro inglés, en una situación de extrema debilidad y sin una demostración cierta de la posición dice sostener, mientras mantiene vigente la Ley 24.184 de “Protección y Promoción de la inversiones británicas en Argentina”. Para llegar a esto, la Secretaría de Malvinas, debió hacer muchos deberes previos.

Combatir la PESCA ILEGAL en Malvinas (que le asegura la sustentabilidad económica) y, para ello, entre otras medidas, cumplir con el Artículo 47º de la Ley 24.922 que establece: «La carga de productos pesqueros que se halle a bordo de un buque pesquero de pabellón extranjero que se encuentre en los espacios marítimos bajo jurisdicción argentina o en aguas en las que la República Argentina tenga derechos de soberanía sobre los recursos vivos marinos, sin contar con permiso o autorización expresa expedido por la Autoridad de Aplicación, se presume que han sido capturadas en dichos espacios», que los podría dejar incurso a ambos funcionarios en incumplimiento de sus deberes, al igual que al no sancionar a los buques que pescan en Malvinas.

Iniciar las políticas diplomáticas a nivel de Latinoamérica respecto a la protección de los recursos pesqueros migratorios originarios de la ZEE de los Estados ribereños, que son motivo de depredación del ecosistema y competencia desleal en el mercado internacional a la par de permitirle al Reino Unido consolidarse en Malvinas.

También, unificar una política en el Atlántico Sur mercante, portuaria, naval, de investigación y desarrollo y propiciar e incentivar la pesca en alta mar por parte de buques nacionales e impedir el acceso de calamar a Malvinas y, por supuesto, coordinar con el Ministerio de Defensa la dotación de una fuerza disuasiva y de control en el área austral argentina.

Y otra decena de importantes acciones que por razones de espacio omito, pero sobre las que me he referido en decena de artículos anteriores.

Reitero: cuando se trata de cuestiones que afectan la soberanía nacional y el bienestar del conjunto de los argentinos, no interesan las cuestiones partidarias o sectoriales: “a los amigos se los acompaña hasta el cementerio, no se entierra uno con ellos”. En frente, están las grandes potencias que vienen por nuestras proteínas y nuestros espacios marinos e insulares desatendidos.

 

* Presidente de la Fundación Agustina Lerena (fundada 21/10/2002). Presidente Centro de Estudios para la Pesca de Latinoamérica, CESPEL (fundado el 02/04/1989). Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Ex asesor en el Senado de la Nación y en el Honorable Cámara de Diputados. Autor de: “Malvinas 1982-2022. Una gesta heroica y 40 años de entrega. Pesca la moneda de cambio (2021)”.

 

MIS DÓLARES, TUS DÓLARES, NUESTROS DÓLARES

Iris Speroni*

Disfrutaríamos pleno empleo y salarios altos. Esto es, la felicidad.

Durante el año 2021 nuestro país tuvo un superávit comercial de poco menos de US$ 15.000 millones. Sin embargo, durante todo lo que va del año 2022 hemos escuchado a las más altas jerarquías de gobierno lloriquear “faltan dólares”.

Dejemos de lado la discusión sobre quiénes son los dueños de los dólares. MIS DÓLARES.

Veamos cuántos sí hay.

El presidente, la vicepresidente el 20 de junio de 2022 en su clase magistral abierta de economía y el ministro de economía Guzmán alegan “faltan dólares”.

¿Faltan dólares?

Exportaciones enero-mayo 2022                          US$ 35.917 millones

Importaciones enero-mayo 2022                          US$ 32.722 millones

Balanza comercial Positiva enero-mayo 2022       US$  3.196 millones

Superávit Comercial  enero-mayo 2022         US$  3.196 millones

Fuente: INDEC.

Exportaciones 2021                                            US$ 77.934 millones

Importaciones 2021                                           US$ 63.184 millones

Balanza comercial Positiva 2021                         US$ 14.750 millones

Superávit Comercial 2021                              US$ 14.750 millones

Fuente: INDEC

Exportaciones 2020                                            US$ 54.884 millones

Importaciones 2020                                           US$ 42.356 millones

Balanza comercial Positiva 2020                        US$ 12.528 millones

Superávit Comercial 2020                              US$ 12.528 millones

Fuente: INDEC

Si hay algo que no ha faltado durante el gobierno de Alberto Fernández son dólares.

Festival de Importaciones

¿A qué se refería la vicepresidente con “festival de importaciones”?

Este cuadro demuestra que las exportaciones enero-mayo 2022 subieron un 26,6% respecto al mismo período del año anterior. Las importaciones crecieron más aún (44,6%) lo que redujo el superávit comercial respecto al año anterior. Lo que en 2021 fue US$ 5.672 millones (enero-mayo), en esos cinco meses de 2022 fue sólo US$ 3.196 millones. Pobre pronóstico para el resto del año. Ése es el daño que pretende controlar la vicepresidente.

En los años 2020 y 2021 las importaciones fueron modestas debido a un mercado interno deprimido. La pregunta es qué explica el crecimiento en el 2022. Ciertamente no por la recuperación del consumo.

El problema es de difícil solución mientras el BCRA mantenga un tipo de cambio artificialmente bajo.

En estos momentos toda importación se compra a mitad de precio. Las autoridades monetarias venden los dólares a $ 120 en lugar de $ 220. La consecuencia es que toda compra en el exterior (bananas, una tonelada de carne de cerdo, o autopartes) cueste a quien lo importe significativamente menos.

Esta decisión gubernamental desvía el consumo. (El consumidor elige bananas ecuatorianas sobre manzanas rionegrinas). El Estado mediante sus políticas incentiva las importaciones y por lo tanto la caída del superávit comercial. Esta política gubernamental de tipo de cambio atrasado genera una serie de injusticias.

Si compro una tonelada de carne de cerdo a $ 120 el dólar, alguien pone la diferencia. Alguien aporta esos $ 100 adicionales por dólar. Varios son los damnificados: a) el que produce bienes exportables porque le pagan la mitad por su producto (ej. quien produce manzanas); b) el pueblo en general, porque soporta el impuesto inflacionario; el impuesto cobrado por el BCRA; c) por último, quienes producen aquellos bienes —si los hubiere— que deben enfrentar la competencia desleal del producto extranjero, no por acción de los gobiernos ajenos (dumping, tipo de cambio exportador, devolución de impuestos, subsidios) sino porque es el propio gobierno argentino el que juega en contra. Es una forma de traición.

Este ataque cerrado sobre quienes producen en Argentina (tanto bienes exportables como para mercado doméstico) por parte del gobierno lleva más de diez años y es constante para todo signo político. Por eso hace 10 años que la economía no crece.

Un caso claro de competencia desleal es el sector de carne porcina. En los últimos años ha crecido al 8% anual, con fuertes inversiones en instalaciones y en retención de vientres, al punto de llegar a cubrir casi toda la demanda interna. Ahora deben competir (y perder) contra las importaciones brasileñas porque el BCRA subsidia (a razón de $ 100 por dólar) a los brasileños en contra de los argentinos.

Hasta ahora la explicación sobre las importaciones genuinas.

Sobrefacturación de exportaciones

Al vender el BCRA dólares a un precio artificial existe un incentivo para pretender comprar a $ 120 lo que vale $ 220. El mejor negocio del mundo. Ni vender armas, ni vender drogas da más dinero que comprarle dólares al BCRA. Una de las formas de hacerlo (no la única) es “dibujar” importaciones. Esto es “simular” que se importa sin hacerlo. Es un fraude. Pero es un fraude cuyas condiciones la crean los políticos. Recordar esto siempre. Generan las condiciones para defraudar al erario público. Nadie nos va a hacer creer que lo hacen gratis o por impericia.

¿Cuál sería el fraude? Decir que debo importar algo que vale US$ 3.000.000 cuando en verdad vale US$ 500.000. Logré comprar dos millones y medio de dólares a $ 120 cada uno. Puedo guardarlos o venderlos en el mercado negro argentino. Para poder hacerlo necesito la participación de personal de la Aduana, del ministerio de la Producción y de la permanencia de las políticas decididas por el BCRA. Fíjense que la vicepresidente se quejó de la falta de supervisión de los organismos de contralor pero nada dijo de desmontar las políticas que lo hacen posible.

Las reservas

Separemos los tantos. Estas importaciones, fraudulentas o no, existen. Verdaderas o fraudulentas, durante 2021 se importaron US$ 63.184 millones.

Las importaciones no explican la falta de reservas toda vez que en los últimos 29 meses tuvimos superávit comercial.

Superávit comercial 2020                     US$ 12.528 millones (https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ica_01_223173EDC303.pdf; pág. 11)

Superávit comercial 2021                     US$ 14.750  millones (https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ica_01_223173EDC303.pdf; pág. 11)

Superávit comercial ene-may 2022                      US$  3.196 millones

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ica_06_22319D2F6EE8.pdf; pág. 9)

Superávit comercial de los últimos 29 meses  US$ 30.474 millones.

¿Por qué no subieron las reservas del BCRA por ese monto? Es algo que las autoridades deberán explicar.

Estímulos e Impedimentos

De la misma forma en que la política del gobierno estimula las importaciones, también perjudica a quienes producen bienes exportables. Con un tipo de cambio justo podríamos exportar el triple o cuádruple que actualmente. Imaginen cuánto trabajo eso generaría.

Propuesta

Con la política de cambio actual (léase desde 2011 a la fecha) sólo generamos pobreza, caída del salario y desánimo.

Tengamos un tipo de cambio de equilibrio, libre y competitivo que aliente las exportaciones.

No habrá que perseguir importadores fraudulentos, ni revisar containers con chucherías vietnamitas, ni comer carne de cerdo brasileña.

Disfrutaríamos pleno empleo y salarios altos. Esto es, la felicidad.

FIN

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Otro Sí Digo

Les voy a mostrar un ejemplo de un país que desestimula la producción, la inversión y el trabajo.

«14 Knits for Silver Anniversary», Knits magazine 2021, GB, 2021, pág. 45. Amazon.

Esta imagen es de una revista de tejidos británica. El modelo muestra un suéter gris y nombra las lanas utilizadas. Son dos. Ambas uruguayas exportadas a Gran Bretaña. Una denominada “Manos del Uruguay Milo” con 65% lana merino y 35% lino; y la otra “Manos del Uruguay Cabrito” con 80% lana mohair de cabrito y 20% poliamida. No pongo en duda que en Uruguay haya merino y mohair, probablemente existan. Ciertamente el lino o es del norte de Santa Fe o del Chaco o lo importan de otro país. Y probablemente la poliamida sea de Bahía Blanca (o de otro país). Son cuatro productos que la Argentina tiene. Pero lo que no tiene (y sí Uruguay) es un nombre, una cadena comercial, prestigio. Y claramente las hilanderías. Uno puede invertir en fábricas, en diseño de modelos, en propaganda (crear la marca) y red comercial en el exterior si hay continuidad. Si los gobiernos cada dos años cambian la política cambiaria o hay saltos abruptos, en un instante uno pasa de ganar dinero a perderlo. Y nadie invierte, toma gente, gasta tiempo, si un funcionario del BCRA en un segundo le puede borrar su patrimonio. 

Esto explica por qué la Argentina no es el principal exportador mundial de lana de todo tipo de animal (oveja, alpaca, llama, guanaco, mohair, angora, lino, bambú, algodón, seda) del mundo. Sólo imaginen la cantidad de puestos de trabajo en la Patagonia, en las provincias andinas, en el litoral que esto significaría.

Los bodegueros argentinos invirtieron millones de dólares no sólo en bodegas sino en crear marcas, en tener un nombre en el exterior. Principalmente malbec, pero también otros varietales. Por un capricho gubernamental, porque un iluminado cree que puede ganar elecciones si retrasa el tipo de cambio, los bodegueros pasan de ganar a perder. Aguantan vendiendo a pérdida hasta que se cansan.

Nuestros políticos lo hicieron.

 

Artículo originalmente publicado el 25/06/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/06/mis-dolares-tus-dolares-nuestros-dolares.html

BIOCOMBUSTIBLES – REMAR EN EL DULCE DE LECHE

Iris Speroni*

Argentina podría exportar más biodiésel, y no solamente aceite de soja.

El 15 de julio de 2021 el Congreso sancionó la Ley 27640 la cual redujo el porcentaje obligatorio de biocombustibles respecto a los valores preexistentes.

Gobernadores de provincias donde están alojadas las plantas protestaron contra esta modificación, sin resultado alguno.

Fue un golpe para la cadena, ya que redujo su participación en el mercado doméstico. Con un tipo de cambio oficial a mitad del libre, sólo las empresas más eficientes (léase grandes) son rentables para la exportación.

Una medida similar pretendió tomar el gobierno de EEUU en el año 2020. Las medidas oficiales para combatir el coronavirus provocaron una fuerte caída del nivel de actividad. Una de las consecuencias fue generar capacidad ociosa en las refinerías de petróleo. Por tal razón el sector petrolero pidió bajar los cortes de biocombustibles para aumentar su participación de mercado. Como vemos, es un equilibrio difícil entre las partes.

En su momento, desde esta columna, critiqué duramente la ley 27640. Entendí que era conveniente aumentar los porcentajes utilizados en lugar de disminuirlos; para así reducir la importación de hidrocarburos.

Esta semana el presidente firmó el Decreto Nº 438/2022 donde sube el mínimo de biodiésel en el gasoil a 7,5%. El gobierno abrió las puertas para un porcentaje voluntario aún mayor. No tocó la participación del etanol en la nafta.

No existe explicación por los faltantes actuales de biodiésel excepto la generación adrede de un mercado negro. A lo que se agrega que la principal empresa del sector es administrada por el propio Estado. ¿Es el Estado el que provoca el mercado negro de combustible? Con el tiempo nos enteraremos. Mientras tanto, bienvenidos sean los cortes superiores de biodiésel.

Si los motores (según los fabricantes en EEUU) aceptan hasta un 20% de biodiésel, tal vez sea hora comenzar con las mezclas domésticas. Ante un estado inescrupuloso se deben adoptar medidas defensivas.

El uso de biodiésel

El biodiésel se utiliza en camiones, tractores, buques, locomotoras, automóviles. Se podría usar, si se quisiera, en generadores de electricidad y calefacción. En un país donde la participación del FFCC de carga es mínimo (10% contra un 40% en EEUU), la disponibilidad de combustible es clave.

Acá la sofisticación es menor que en EEUU, donde diferencian los combustibles para vehículos on road y off road (para ser usados en la ruta o fuera de la ruta). Tractores (fuera de ruta); camiones (ruta).

EEUU

La Secretaría de Energía de ese país provee abundante información que me gustaría compartir. Nos será útil para entender la importancia de los biocombustibles allá, compararlo con cómo hacemos las cosas nosotros y ver qué podemos replicar.

Biodiésel

Plantas procesadoras de biodiésel a diciembre 2020: 85. Capacidad de producción instalada: 2.476 millones de galones anuales = 9.372,68 millones de litros. Producción 2020 en EEUU: 1.818 millones de galones = 6.882 millones de litros (Fuente: Secretaría de Energía EEUU, 1, 2, 3).

Capacidad instalada para la producción de biodiésel en los EEUU por volumen y región. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.
Capacidad instalada para la producción de biodiésel en los EEUU por cantidad de operadores por estado. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

Uno de los grandes insumos en EEUU es el aceite de soja (61,5%), pero no el único.

Insumos 2020

    • Aceite de canola     1.246 millones de libras = 565,23 miles de tn; (9,1%)
    • Aceite de maíz        1.516 millones de libras = 687,65 miles de tn; (11,1%)
    • Aceite de soja        8.383 millones de libras = 3.802,47 miles de tn; (61,5%)
    • Grasa aviar            173 millones de libras = 78,47 miles de tn; (1,3%)
    • Sebo                     368 millones de libras = 166,92 miles de tn; (2,7%)
    • Grasa blanca          612 millones de libras = 278,00 miles de tn; (4,5%)
    • Otros                    37 millones de libras = 16,78 miles de tn; (0,3%)
    • Grasa reciclada       1.053 millones de libras = 477,63 miles de tn; (7,7%)
    • Otros reciclados     240 millones de libras = 108,82 miles de tn; (1,8%)
Insumos para la generación de biodiésel en EEUU.
Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

Allá, con diferentes cortes (B100, B20, B10, B5), el biodiésel se utiliza en calefacción de hogares y edificios públicos o comerciales, en maquinaria agrícola y en la flota fluvial y marítima, además del transporte automotor. A diferencia de nuestro país, donde el mayor insumo es el aceite de soja para el biodiésel y la caña de azúcar y maíz para el bioetanol, allá diversifican los insumos.

El combustible más usado es el B20 (de 5% a 20% biodiésel, de 95% a 80% diésel), en particular en flotas de camiones. La mayoría de los motores lo admiten. En estados con muy bajas temperaturas invernales sugieren el B10 durante esos meses. Existe el B5 en el mercado, que puede ser usado en motores construidos antes de 1994. El B100 contiene combustible biológico en alta proporción o en su totalidad. No todos los motores lo admiten.

Bioetanol

Los EEUU trabajan 197 plantas de bioetanol (para mezclar con naftas) con una capacidad instalada de 17.546 millones de galones equivalentes a 79.766 millones de litros.

Capacidad instalada plantas de bioetanol por volumen y región de EEUU.
Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.
Capacidad instalada plantas de bioetanol por cantidad de operadores y estado de EEUU. Fuente: Secretaría de Energía de EEUU.

El uso más difundido es el de E10, esto es nafta con 10% de etanol. Los vehículos fabricados después del 2001 pueden utilizar E15 (15% etanol). En casos autorizados por la terminal automotriz, se utiliza E85, esto es una mezcla que contiene de 51% a 85% etanol y el resto nafta. En algunas estaciones de servicio se puede obtener E0 (cero etanol); su uso se limita a equipamiento de jardines, lanchas y herramientas.

Argentina

La información provista por el Estado Nacional, tanto por el INDEC, el ministerio de Producción o el de Economía es incompleta. Cito al pie lo obtenido.

Biodiésel. Fuente: Observatorio de Bioeconomía del Ministerio de Agricultura de la República Argentina.

Más completo es el informe de la Secretaría de Agricultura de EEUU sobre el biocombustible en Argentina.

En 2021 ya informaban que el año anterior fue el peor para la industria desde el 2007 y que la capacidad instalada ociosa rondaba el 65%. Malos tiempos. El uso de biodiésel en el mercado doméstico (fuera del obligatorio) es insignificante.

Argentina exporta biodiésel únicamente a Europa. Ingresa casi en su totalidad por Holanda y de allí se redistribuye parcialmente. Cuenta con un cupo libre de impuestos. El resto de los destinos es negligible. Distinto es el caso de aceite de soja (insumo para el biodiésel) donde el país es uno de los principales exportadores del mundo.

Exportaciones de Biodiésel 2020. Argentina, quinto productor mundial, abastece el 5% del mercado mundial. Fuente: OEC.
Argentina es el principal productor de aceite de soja del mundo. Controla el 45,3% del mercado mundial. Datos 2020. Fuente: OEC.

El bioetanol que se mezcla con las naftas tiene en Argentina dos orígenes: caña de azúcar y maíz. Su uso es exclusivamente doméstico. Exporta e importa etanol aleatoriamente y en pequeñas cantidades.

La Secretaría de Energía Argentina informa cuáles son los principales mezcladores de biodiésel. Esto es las empresas que compran aceite de soja y lo mezclan con diésel. En su gran mayoría petroleras. 31 en total. 12 pertenecen a YPF (Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Chaco, Neuquén, 5 en Provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, San Luis); 4 a Raizen Argentina SA (2 en Santa Fe, Prov. de Bs. As. y Chaco); 4 de Pan American Energy SL (Santa Cruz, Santa Fe y 2 en Prov. de Bs. As.). Las restantes empresas sólo cuentan con una planta: Destilería Argentina de Petróleo SA, Refinor SA (Tucumán), New American Oil SA, Energía Derivados del Petróleo SA, Petrolera DEGAB SA, Refi Pampa SA, Trafigura SA, Petroil Petróleo y Derivados SA, Diverse Fuels SA, Refinería Bahía Blanca SAU, Novum Energy SA.

El mundo 

El principal productor mundial es Indonesia. 

EEUU es el segundo productor; aun así importa en forma neta el 1% del comercio mundial de ese producto. En tercer lugar se encuentra Brasil, que lo aplica a su consumo interno. 

Argentina es el quinto productor mundial y es un gran exportador.

Fuente: Secretaría de Energía de EEUU. Cuadro: Elaboración propia.
Propuestas a futuro para los biocombustibles

Argentina es un gran jugador mundial en el tema. Dicho esto, existen campos de acción sin explorar tanto en el mercado doméstico (como el actual faltante de diésel lo demuestra).

El gobierno explora la posibilidad de obtener gas natural de biomasa y dar créditos preferenciales para iniciar inversiones. Actualmente existen algunas plantas, pero con poca incidencia en el total general. Ej.: Bioeléctrica en Río Cuarto, Córdoba.

Actualmente sólo una fracción del 10% al 15% de la energía eléctrica se produce con lo que se llama recursos renovables (este número excluye las represas hidroeléctricas). De ese número sólo el 3% se obtiene de la bioenergía. Estas son con gas generado por biomasa o termoeléctricas a biodiésel. La oportunidad de crecer en este rubro es grande y permitiría evitar la importación de gasoil.

El 85% del parque automotor consume nafta. Ahí también se podría producir un aumento del uso de etanol.

Prácticamente no se usa el biodiésel para la calefacción de edificio u hogares.

Las flotas de automotores del Estado no usan biodiésel con mayor corte, a diferencia de EEUU o EU. Por último, los colectivos podrían utilizar gas en caso de aumentar la oferta por Vaca Muerte y construirse el gasoducto, o bien, se podría generar gas por biomasa si se procesara la basura orgánica y detritos de animales criados a corral.

Argentina podría exportar más biodiésel, y no solamente aceite de soja. Para lograrlo debería conquistar nuevos mercados que hoy están vedados, por barreras arancelarias y paraarancelarias. Ayudaría si no hubiera diferencial de alícuota de derechos de exportación entre el biodiésel, el aceite de soja y los porotos de soja.

Argentina: el país donde diputados de provincia de Buenos Aires y de Santa Fe (principales productores de soja) proponen que se reduzca el consumo de biodiésel para un año después desabastecer el país. Ni que ensayaran.

 

Referencias

Bichos de campo

https://bichosdecampo.com/operativo-salvavidas-ye-entro-en-vigencia-el-corte-adicional-de-gasoil-con-biodiésel-de-aceite-de-soja/

Secretaría de Energía de EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6

https://apps.fas.usda.gov/newgainapi/api/Report/DownloadReportByFileName?fileName=Biofuels%20Annual_Buenos%20Aires_Argentina_07-26-2021.pdf

Reuters

https://www.reuters.com/business/energy/exclusive-us-epa-considering-cuts-biofuel-blending-obligations-2020-2021-2022-2021-09-22/

https://www.reuters.com/markets/commodities/us-epa-unveil-biofuel-mandate-cuts-boost-pandemic-hit-refiners-sources-say-2021-12-07/ 

Secretaría de Energía de los EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table4.pdf; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table1.pdf

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table3.pdf

https://afdc.energy.gov/fuels/biodiésel_blends.html

https://afdc.energy.gov/vehicles/diesel.html

https://www.eia.gov/energyexplained/biofuels/ethanol.php

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6 

Secretaría de Energía Argentina

https://www.argentina.gob.ar/economia/energia/hidrocarburos/biocombustibles/empresas-mezcladoras

Ministerio de Agricultura – Observatorio de Bioeconomía

https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/observatorio_bioeconomia/indicadores/06/index.php

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

 

Bichos de campo

https://bichosdecampo.com/operativo-salvavidas-ye-entro-en-vigencia-el-corte-adicional-de-gasoil-con-biodiésel-de-aceite-de-soja/

 

Secretaría de Energía de EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6

https://apps.fas.usda.gov/newgainapi/api/Report/DownloadReportByFileName?fileName=Biofuels%20Annual_Buenos%20Aires_Argentina_07-26-2021.pdf

 

Reuters

https://www.reuters.com/business/energy/exclusive-us-epa-considering-cuts-biofuel-blending-obligations-2020-2021-2022-2021-09-22/

https://www.reuters.com/markets/commodities/us-epa-unveil-biofuel-mandate-cuts-boost-pandemic-hit-refiners-sources-say-2021-12-07/ 

 

Secretaría de Energía de los EEUU

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table4.pdf; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/; https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table1.pdf

https://www.eia.gov/biofuels/biodiésel/production/table3.pdf

https://afdc.energy.gov/fuels/biodiésel_blends.html

https://afdc.energy.gov/vehicles/diesel.html

https://www.eia.gov/energyexplained/biofuels/ethanol.php

https://www.fas.usda.gov/data/argentina-biofuels-annual-6 

 

Secretaría de Energía Argentina

https://www.argentina.gob.ar/economia/energia/hidrocarburos/biocombustibles/empresas-mezcladoras

 

Ministerio de Agricultura – Observatorio de Bioeconomía

https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/observatorio_bioeconomia/indicadores/06/index.php

 

 

Artículo publicado originalmente el 18/06/2022 en Restaurar.org, https://restaurarg.blogspot.com/2022/06/biocombustibles-remar-en-el-dulce-de.html