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GENDARMERÍA: LA OPERACIÓN GARDEL NO FUE UN «ACCIDENTE»

Hablando con un camarada el día de hoy, me comenta que un amigo gendarme está muy disgustado porque que han tratado de «accidente» el hecho acaecido hace 47 años atrás con el Hércules C-130 en el Aeropuerto Benjamín Matienzo de la provincia de Tucumán, momento en el cual embarcaron 114 miembros de Gendarmería pertenecientes al Equipo de Combate «San Juan».

Tratar de accidente un atentado terrorista es una bajeza y un acto de traición a la Patria. Pero no quiero escribir y que tilden la información de falsa o tendenciosa. Dejemos que los mismos terroristas nos cuentes a través de sus propias publicaciones como es la verdadera historia.

El ERP cita la «acción cumplida» por sus «hermanos» Montoneros.

Veamos ahora que cuentan los propios Montoneros en su revista «Evita Montonera» en el Nº 07 de Septiembre de 1975:

Ante tal evidencia, (el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, matrícula TC-62 había sido derribado a las 13:05 horas, por una bomba de 160 kg. de explosivos colocada y hecha estallar por control remoto, en plena carrera de despegue, aprovechando un desagüe que pasaba por debajo de la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Tucumán «Teniente Matienzo»), pregunto, y me pregunto, ¿cómo pueden pisotear la memoria de los caídos en el atentado del 28 de Agosto de 1975 en el Aeropuerto Benjamín Matienzo de la ciudad de Tucumán tildándolo de accidente?, ¿habrá sido un error?, ¿desinformación quizás?. Aquí les aportamos las pruebas para que puedan resarcirse y honrar a los caídos de la Fuerza.

¡Por la condena a los terroristas!

¡Argentina Despierta!

DyPoM

Por der Landsmann

Artículo publicado originalmente en Argentino Patriota, ARPAT, el 27/08/2022, https://argentinopatriota.wordpress.com/2022/08/27/gendarmeria-la-operacion-gardel-no-fue-un-accidente/

GUAYANA ESEQUIBA: PROBABILIDADES (DE EVENTOS ACONTECIBLES) EN LA CORTE

Abraham Gómez R.*

En todo evento y a cada instante, debemos ser enfáticos en pronunciar con insistencia ante el mundo que no le estamos quitando las dos terceras partes del territorio de Guyana, como ellos arguyen.

Nosotros debemos demostrar que fue el Imperio Británico que nos invadió y despojó —mediante el írrito Laudo Arbitral de París de 1899— de una séptima parte de la geografía venezolana, que luego la cede para que se forme la República Cooperativa de Guyana, el 26 de mayo de 1966.

La estrategia sibilina que ha manejado, desde hace mucho tiempo, la parte guyanesa, consiste en hacernos aparecer ante la comunidad internacional, como una nación grande que atropella a un país pequeño.

Nuestra contención tiene suficiente asidero jurídico, cartográfico e histórico, y la fortaleza moral de saber que no estamos cometiendo ningún acto de deshonestidad contra nadie.

Estamos —razonablemente— dispuestos a diseñar las estrategias a que haya lugar para que se cumplan los objetivos de restitución y reivindicación nacionalista que nos hemos trazado, mediante hechos y actos jurídicamente concretos; por lo que, no se trata de una simple ilusión, sino de una determinación probable con fundamento.

Los reclamos que hemos sostenido, desde hace más de un siglo, no están anclados en una malcriadez diplomática, capricho nacional o empecinamiento injustificado.

La Contraparte en el litigio sabe que poseemos bastantes documentos.

La delegación diplomática de la excolonia británica (que tiene meses haciendo cabildeo en La Haya) conoce además que nos encontramos apertrechados con los Justos Títulos que avalan la histórica propiedad, incuestionable, de Venezuela sobre la Guayana Esequiba.

Comencemos a desglosar lo que consideramos —entiéndase bien y claro— algunas suposiciones, algunos escenarios previsibles, que podrían desarrollarse a partir de este momento, en la mencionada Sala Juzgadora.

En honor a la vedad, la Excepción Preliminar que consignó Venezuela, el 07 de junio pasado, conforme al artículo 79 del Reglamento de la Corte —en su condición de parte demandada— fue recibida por ese Alto Tribunal e inmediatamente dio traslado (remitida) a la delegación guyanesa para que procedan, si es el caso, a hacerle las observaciones a que haya lugar, en un plazo que vence el 07 de octubre de este año.

El contenido esencial de la Excepción Preliminar se basa en solicitar al Órgano Sentenciador que no admita la demanda que nos hizo Guyana; porque tal acción interpuesta contra nosotros no calza los elementos exigibles en un debido proceso.

Se van a suscitar hechos interesantísimos, luego que la delegación guyanesa consigne, para la fecha-plazo arriba señalada, lo que se le ha solicitado.

Con todos los especialistas y estudiosos de esta contención, con quienes hemos intercambiado criterios de los posibles acontecimientos sucesivos, coincidimos en señalarle a los entes competentes dos cosas previsibles: la primera apunta a recatarnos, ya que aún no debemos “celebrar ni cantar victorias”.

 En verdad, la escogencia y determinación de la Excepción Preliminar (por cierto, que ya la habíamos asomado y propuesto, desde hace algún tiempo) constituye un elogiable acto procesal, bien asestado; con el cual se paralizó en la Sala Juzgadora de la ONU el conocimiento del fondo del asunto; es decir, quedó en el limbo —en un mientras tanto— el objeto de la causa.

 Distante de como aspiraba y pedía Guyana, que se le diera, de una vez: “la validez y efecto vinculante al Laudo Arbitral de París, del 03 de octubre de 1899; y se considerara cosa juzgada material”.

El petitorio anterior quedó “en el congelador” hasta que se decida primero todo lo concerniente a las objeciones de admisibilidad que ha hecho Venezuela; por cuanto, en la mencionada demanda —decimos nosotros, una vez más— no hay suficientes elementos estructurantes como para considerársele categoría de un debido proceso.

Supongamos (primera prospectiva) que la Corte rechaza los argumentos de la Parte guyanesa; por endebles, insustantivos e insostenibles jurídicamente a las respuestas esperadas —léase: observaciones y conclusiones— para la Excepción Preliminar. Siendo así entonces, la demanda no sería admitida; en consecuencia, ambas partes (en autocomposición bilateral, en tanto medio alternativo de solución del conflicto) tendrían que regresar (tal vez) a explorar otras alternativas “prácticas y satisfactorias”, según el propósito y razón del Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966.

Sin embargo, se pudiera presentar el caso contrario (segunda prospectiva), que la Corte valide las respuestas de Guyana y proceda, ipso-facto, a admitir la demanda, con lo cual prosigue el juicio (para conocer el fondo del asunto litigioso) y por ende la ratificación del 08 de marzo del 2023, como fecha para que Venezuela presente (en la fase escrita) el Memorial de Contestación a la aludida demanda.

Otro escenario —nada desdeñable— pero ya dentro del Proceso que se seguiría (tercera prospectiva) vendría a ser que la Corte sentencie como nulo e írrito el Laudo Arbitral de París, (previa comparecencia, en el juicio, de nuestro Agente y Coagentes en las audiencias respectivas —en procura de la convicción del Jurado— para contravenir, alegar los hechos, fundamentar en derecho y esgrimir probanzas.

Esta tercera probabilidad, obviamente, nos remontaría a los eventos previos a la firma del Consenso de Washington de 1897; no obstante, con varias interrogantes: ¿Cuál sería el Derecho aplicable? ¿Iríamos a una nueva solución arbitral (heterocomposición), pero en esta oportunidad, con nuestra legítima representación? ¿Podría ordenar la Corte agotar la sucesividad para la búsqueda de soluciones a controversias interestatales, de acuerdo con el artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas?

Se nos podría presentar, también, (cuarta prospectiva), que el Alto Tribunal de La Haya solucione a favor de Guyana; atendiendo al contenido de su petitorio, donde ellos aducen que el Laudo fue “ejecutoriado” por Venezuela, mediante “Acta de 1905” (hemos entrecomillado ambos elementos, porque siempre han sido considerados un vulgar ardid tramposo).

Y llegamos a la (quinta prospectiva) solución que, en justo derecho, toda Venezuela ha estado esperando, desde hace más de un siglo.

Prestemos atención lo siguiente: nuestra Independencia la logramos en campos de batallas. Contrariamente a los relatos con los que Guyana pretende exhibirse en la comunidad internacional. La emancipación de ellos se obtuvo como   resultado de arreglos obligados de descolonización.

Con la intención de reforzar nuestra génesis de libertad, podemos añadir lo siguiente: si hubo, en el 1845 un Título Traslaticio de conferimiento de la soberanía a la naciente República de Venezuela, fue porque sesenta y ocho años antes se consolidó la Capitanía General de Venezuela, a través de la Real Cédula de Carlos III, el 8 de septiembre de 1777 con la cual nos dimos a conocer ante el mundo como Nación.

Acaudalamos dos Justos Títulos (y una inmensa cartografía favorable) para demostrar y probar, en la Corte Internacional de Justicia, que la Guayana Esequiba desde siempre ha sido nuestra; por lo que consideramos al citado Laudo de tratativa perversa (no es que sea anulable, es que es nulo de toda nulidad) con cuyo contenido —sin validez, sin eficacia jurídica ni fuerza— pretenderían borrar la gesta histórica de la que nos sentimos orgullosos los venezolanos.

 

*  Miembro de la Academia Venezolana de la Lengua. Miembro del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IDEFV). Asesor de la Fundación Venezuela Esequiba.

LAS FAMILIAS PROPIETARIAS

Iris Speroni*

Ejemplo del destino de los impuestos en la Ciudad de Buenos Aires.

La única economía que cuenta es la microeconomía.

El Estado argentino ha sido tomado por asalto y el tesoro nacional convertido en botín para las diferentes bandas criminales que lo asolaron alternativamente en las últimas décadas.

Tomar el gobierno y fortalecer las finanzas estatales sólo puede servir para despertar la codicia de aquellos políticos que hayan quedado afuera del gobierno si uno no se asegura previamente que el cambio de régimen es definitivo. Por lo que todo plan económico que se diseñe, con un proyecto geopolítico soberano en mente, debe considerar que el ahorro quede en manos de las familias. Cuanto más atomizado, mejor.

El patrimonio y poder en manos de las familias

Por el contrario creo que, si por algún error cósmico, el sector nacional tomara, aunque sea momentáneamente el gobierno de la cosa pública, la prioridad debe ser provisionar a las familias. Voy a tratar de explicar qué entiendo por eso.

Chile hace décadas que votó tener lo que ellos llaman un «fondo anticíclico», esto es, cuando están de buenas (buena recaudación, buenos precios internacionales de los productos que Chile vende —léase cobre—) ahorrar en lugar de aumentar el gasto público. Cuando bajan los precios o la recaudación, en lugar de inventar nuevos impuestos, sacan del fondo. De tal forma estabilizan tanto el costo impositivo para la población como el gasto público que no sufre expansiones y retracciones espasmódicas, ni deben suplirse con emisión monetaria.

El ahorro de las familias, que existe desde tiempos inmemoriales mucho antes de la existencia de Chile, es lo que se guarda para para los tiempos en que se vuelva necesario. De esa manera se acopian las cosechas para el invierno, se hacen embutidos para distribuir el consumo del animal faenado en todo el año, y se tiene un duro aunque uno esté sin ingresos.

Los dineros públicos

Pensar en recomponer las arcas públicas, con todos los dineros-públicos dependientes es como pasear droga delante de drogadictos. Basta ver cómo el PRO manejó el tesoro de la ciudad en sus casi 16 años de gobierno: aumento de impuestos, impuestos nuevos, aumento de deuda por el lado del haber y gasto desenfrenado por el debe.

Esa conducta replicó JxC en sus 4 años de gobierno al frente de la nación. Ésa fue la norma en los 12 años de kirchnerismo 2003-2015 y en los 3 actuales. Podemos ir provincia por provincia y veremos las mismas conductas administrativas. Sólo quiero remarcar la situación de las provincias patagónicas, que cobraron por adelantado las concesiones petroleras y pesqueras (a veces por 30 años), se llenaron de empleados públicos (el gasto) y de todo ese dinero no quedó nada. Esas personas son quienes administran nuestra nación, provincias y municipios. Con escasas y honrosas excepciones.

La importancia de preservar y estimular el ahorro familiar

Actualmente las familias ahorran poco y nada. Si comparamos con generaciones anteriores de argentinos, los cuales se hacían su casa, luego compraban su auto y se morían dejando ahorros, hoy estamos en una situación penosa.

En estos momentos se hace difícil sino imposible por tres razones:

  • Bajo salario real (con sueldos de US$ 300/US$ 500, ahorrar es una quimera).
  • Altos impuestos (la mitad del valor de los alimentos son impuestos, eso resta a la capacidad de compra del salario, lo que a su vez disminuye la capacidad de ahorro).
  • Estímulo para el despilfarro.

Lo peor son los impuestos. Al asalariado le quitan gran parte de sus ingresos en dos ocasiones: al cobrar el sueldo, por los descuentos (aportes/impuesto a las ganancias cuarta categoría), y al gastar, con los impuestos al consumo (IVA, ingresos brutos, sellos sobre gastos de tarjeta de crédito, PAIS, etc.). Esto confluye a provocar que el salario disponible para consumo o ahorro disminuya respecto al nominal supuestamente recibido.

Quienes trabajan por su cuenta, dirigen un comercio o una explotación industrial, de servicios o agropecuaria, sufren por igual. La carga impositiva les disminuye el capital de trabajo y por lo tanto, la capacidad de reinvertir. O dicho de otra manera les impide incrementar su patrimonio, separar ahorros para soportar las épocas malas. Se agrava al haber adelantos impositivos y altas tasas de interés; ambos disminuyen las disponibilidades. Conlleva la imposibilidad de aumentar o mantener stocks (comercio, industria), reponer/mejorar maquinaria e instalaciones, o separar réditos para las épocas de vacas flacas.

Por todo esto creo que la prioridad del país es recomponer las economías familiares. Es un tema que no «vende» electoralmente, por lo que no hay que plantearlo. Pero sí que hay que tenerlo en claro al momento de generar políticas públicas de un gobierno nacional y popular (de verdad).

Vivienda propia como forma de ahorro

En cuanto al acceso a la vivienda:

  • Dificultades
    • Bajo salario real.
    • Alta carga impositiva en los materiales de construcción que duplican su costo.
    • Alta carga impositiva en las transferencias de propiedad.
    • Monopsonios cartelizados que encarecen ficticiamente algunos insumos para la construcción.
    • Falta de diversidad en opciones de construcción por falta de conocimiento, personal avezado o inaccesibilidad.
    • Ausencia de crédito hipotecario.
  • Oportunidades
    • Bajo costo de los terrenos.
Propuestas

Para los asalariados

  • Eliminar todo tipo de descuento de los salarios, excepto un 10% de ahorro previsional y aporte sindical.
  • Generar opciones de ahorro en moneda extranjera u oro o una combinación de todo eso. (Esto tiene otras consecuencias beneficiosas que trataré otro día).
  • Estimular la construcción de la casa propia.
  • Estimular la compra de tierra rural para el momento de la jubilación.

Para los que trabajan por su cuenta o son empresarios

  • Eliminar los adelantos impositivos para recomponer el capital de trabajo.
  • Bajar la carga impositiva. 10% IVA, eliminar sellos e IIBB, Ganancias 10% para personas físicas y 15% para jurídicas (para competir con Paraguay), eliminar impuestos al combustible.
  • Posibilidad de tener stocks de oro o moneda extranjera como reserva de valor (ídem).

Obligaciones del Estado

  • Generar políticas públicas para la creación de empleo 100% en blanco y pleno empleo que tendrá como consecuencia un aumento del salario real (US$ 1.400 como objetivo de salario promedio).
  • Aumentar el poder de compra/ahorro del trabajador mediante la eliminación/reducción de impuestos al consumo.
  • Cobrar los impuestos sobre la minería aurífera en especie. [1]
  • Disponer líneas de ahorro de los trabajadores en oro, para que pase a ser propiedad de las familias (si está en el BCRA los gobiernos lo despilfarran). [2]
  • Permitir el pago en divisa a los productores de bienes exportables para que aumenten sus tenencias en moneda extranjera (en lugar del estado) para que haya grandes cantidades en poder del público (y lejos de los funcionarios). [3]
  • Reducir el gasto público consolidado al 25% del PBI.
  • Enseñar oficios. Enseñar a la población a crear su propio capital: levantar paredes, pintar, carpintería, criar las propias gallinas [4], soldar, coser, jardinería. Aprender a hacer en lugar de gastar.
  • Armar un plan de «una hectárea por familia», que puedan servir tanto para el autosustento en etapa activa si la familia así lo desea, como proyecto semirural al momento del retiro (compra por crédito hipotecario).

El hecho que las familias posean —en forma consolidada— ahorros en divisa u oro y la propiedad de su vivienda tendrá enormes consecuencias anímicas y políticas. Fortaleza. Seguridad en uno mismo. Fortalecer la familia como unidad económica. Dispersión del ahorro lejos de las garras de los políticos. El eje político aquí es que ese ahorro esté dispersado, atomizado. Actualmente somos menos de 13 millones de familias. Si 10 millones poseen al menos US$ 10.000 o su equivalente en oro, hablamos de un capital líquido de US$ 100.000.000.000.  El promedio en Italia es de 200 mil euros, para tener un parámetro.

La reconstitución del país implica la restauración del ahorro y la reconstrucción de los patrimonios familiares.

Otro sí digo:

Recuerden: la única economía que importa es la microeconomía.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas

[1] Para que no entren al tesoro nacional para cubrir gastos corrientes y por el contrario entren directo a las reservas del BCRA.

[2] Actualmente el BCRA está prácticamente sin reservas en moneda extranjera porque el gobierno le vendió a los amigos los dólares a mitad de precio. Mientas, los argentinos, poseen US$ 14 mil millones dentro del sistema más todo lo que tienen fuera del mismo (colchón o en el exterior).

[3] En resumen, que los exportadores deban liquidar divisas pero que el pago a los productores, ganaderos y acopio sea total o parcialmente en divisas de tal forma de acelerar el proceso de ahorro interno de las familias.

[4] ¿Cuántos lugares del conurbano tienen espacio para gallineros y sin embargo no se ven?

 

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Perito mercantil, http://restaurarg.blogspot.com/2021/05/perito-mercantil.html

 

Artículo publicado originalmente el 13/08/2022 en Restaurar.org,  http://restaurarg.blogspot.com/2022/08/las-familias-propietarias.html