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ARMENIA: ¿UNA «NUEVA GEORGIA» PARA RUSIA Y OCCIDENTE?

Roberto Mansilla Blanco*

El pulso entre Rusia y Occidente por el control de las esferas de influencia en el Cáucaso vuelve a escena. Tanto Moscú como Europa preparan sus cartas con el foco en las elecciones parlamentarias de Armenia a celebrarse el próximo 7 de junio, donde se renovarán 101 escaños para el periodo 2026-2031.

Estos comicios suponen un test decisivo para medir la gestión del primer ministro Nikol Pashinián, cuya orientación prooccidental manifiesta un distanciamiento histórico con Rusia, el tradicional aliado armenio en el Cáucaso. Por otro lado, Pashinián deberá medir en las urnas el sentir popular ante la pérdida del enclave armenio de Nagorno Karabaj a manos de su rival histórico, Azerbaiyán, en la breve guerra acaecida entre ambos países a finales de 2023. Desde entonces unos 100.000 armenios huyeron del Karabaj para refugiarse en Armenia.

Macron cantando «La bohème» de Charles Aznavour acompañado a la batería por el primer ministro de Armenia Nikol Pashinyan. Imagen: Agnès Vahramian.

Por otro lado, este 4 de mayo dio inicio en Ereván, la capital armenia, la Cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), donde los principales líderes europeos, visiblemente liderados por el presidente francés Emmanuel Macron (impulsor de esta iniciativa en 2022) además de la presencia de Canadá, país con una importante diáspora armenia, han dado su visto bueno al europeísmo y atlantismo de Pashinián, manifestado en las intenciones armenias de ingresar en la UE y la OTAN. La inclusión de Canadá en este esquema no es casual: supone un toque de atención de Bruselas hacia Washington ante la necesidad de resetear la relación transatlántica o bien apostar por otros socios.

Rusia ya había advertido a Armenia de las consecuencias que supone este giro prooccidental. Moscú indicó la «incompatibilidad» a la que podría someterse Armenia que, como miembro de la Unión Económica Euroasiática (UEE), aspira a ingresar en la UE. Pero la desconexión rusa de Pashinián sigue adelante. En agosto pasado, Armenia anunció su intención de retirarse de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), coloquialmente calificada como la «OTAN rusa». En marzo de 2025, el Parlamento armenio aprobó abrumadoramente iniciar el proceso de adhesión a la UE.

El factor energético entra en el juego electoral

Así, Armenia se ha convertido en la nueva «frontera» geopolítica entre Rusia y Occidente. En este complejo juego de intereses el presidente ruso Vladimir Putin ya ha movido fichas. La derrota militar armenia frente a Azerbaiyán implicó para el Kremlin alienarse a favor de Azerbaiyán como disuasión contra los intereses prooccidentales de Pashinián. Con Nagorno Karabaj en proceso de reinsertarse dentro del territorio de Azerbaiyán, ambos países firmaron la paz en Washington en agosto de 2025, bajo la iniciativa del presidente Donald Trump.

Desde el punto de vista energético, Armenia es casi absolutamente dependiente de Rusia a través de la filial de la multinacional rusa Gazprom toda vez que la infraestructura gasífera armenia está prácticamente integrada a la rusa. Al mismo tiempo, Rusia es el principal socio comercial armenio y principal surtidor de energía. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las importaciones armenias de gas y petróleo representan aproximadamente el 77% del suministro energético total. Moscú también posee una base militar en la localidad armenia de Gyumri, otro elemento disuasivo para sus intereses geopolíticos por el control del Cáucaso Sur.

Con la llegada de Putin al poder en 2000, Moscú ha utilizado, con notable asertividad, el factor energético como herramienta geopolítica de influencia en el espacio euroasiático. Esta política no ha estado exenta de tensiones como ha sido el caso de las denominadas «revoluciones de colores» en Ucrania y Georgia (2003), influyendo en diversas dimensiones el pulso ruso-occidental por el control de las rutas energéticas desde el mar Caspio.

Esta dinámica no pierde vigencia este 2026. El gobierno armenio anunció recientemente la posibilidad de retirarse de la OTSC y la UEE ante el alza del precio del gas ruso provocado por la crisis bélica entre EEUU e Irán. De cara a las elecciones parlamentarias armenias, y ante el giro prooccidental de Pashinián, el tema de la dependencia energética de Rusia muy probablemente se afianzará como un debate electoral en Armenia, con capacidad para influir en los apoyos políticos y electorales.

En esta perspectiva, el Kremlin muy probablemente agitará a su favor a sus aliados prorrusos en el país caucásico, desde sectores empresariales hasta la propia Iglesia Ortodoxa armenia. En los últimos meses se han observado tensiones entre el gobierno de Pashinián y la Iglesia Apostólica Armenia, liderada por Karekin II. Desde Rusia, la diáspora armenia ha reaccionado a favor de la Iglesia armenia, contando con el beneplácito del gobierno ruso, incluso a través de manifestaciones en Moscú, San Petersburgo, Krasnodar y Sochi, entre otras ciudades con numerosa presencia de la diáspora armenia.

Para el Kremlin, que mantiene una relación muy estrecha y políticamente estratégica con el patriarcado de la Iglesia Ortodoxa rusa, la instrumentalización de la polémica de Pashinián con la Iglesia armenia se erige como un argumento de peso para incitar a la diáspora armenia en Rusia a defender los «valores nacionales tradicionales» de Armenia y el reconocimiento de la «paternal tutela» de Moscú sobre Ereván.

En un país, Armenia, donde el peso político del lobby de su diáspora es relevante, este factor puede ejercer una influencia determinante en los comicios parlamentarios, en este caso hacia opciones tendientes a «suavizar» las relaciones con Rusia y condicionar la opción «prooccidental» del gobierno de Pashininán.

Las elecciones armenias y el precedente georgiano

Las elecciones parlamentarias armenias de junio próximo poseen un símil con las ocurridas en octubre pasado en la vecina Georgia, cuyo gobierno de Salomé Zhurabishvilli también manifestó un giro prooccidental y se jugaba estas cartas en unas elecciones parlamentarias.

A pesar de varios días de protestas en la capital Tbilisi contra lo que se catalogó como «interferencia rusa» en las elecciones parlamentarias, la opción vencedora fue la del partido Sueño Georgiano, el mismo al que pertenece Zhurabishvilli, pero ahora bajo el liderazgo de Míjeil Kavelashvili más proclive a reorientar sus prioridades geopolíticas hacia Moscú.

Kavelashvili, un ex futbolista de elite que abandonó Sueño Georgiano para fundar el Partido Popular, fue posteriormente elegido en votación indirecta como el nuevo presidente georgiano. Desde entonces, Tbilisi ha iniciado un proceso de distanciamiento con Europa, congelando las negociaciones de admisión iniciadas en 2023. De este modo, el Kremlin aseguró sus intereses en mantener a Georgia dentro de sus esferas de influencia y, al menos momentáneamente, fuera del alcance occidental.

Moscú aspira reproducir ese mismo prisma en las elecciones parlamentarias armenias. El partido de Pashinián, Contrato Civil, tiene como principal contrincante electoral a Samvel Karapetyan, un empresario líder del partido Armenia Fuerte, considerado afecto al Kremlin. Karapetyan se encuentra actualmente encarcelado por intento de sedición contra Pashinián y por presuntos vínculos de corrupción y mercenarios paramilitares.

Putin ha solicitado la participación de Karapetyan en las elecciones, pero la legislación armenia prohíbe la concurrencia electoral de personas con doble nacionalidad considerando que cuenta con pasaporte armenio y ruso.

El cordón sanitario de Putin

En Armenia, Putin espera lograr un triunfo geopolítico similar al acontecido en abril pasado en las elecciones parlamentarias en Bulgaria, que le dieron la victoria al prorruso ex presidente Rumen Radev. Toda vez que la reciente caída del gobierno conservador y europeísta de Illie Bolojan en Rumanía tras una moción de censura puede igualmente ser interpretado como una ganancia indirecta para Moscú.

Rumanía, miembro de la UE y la OTAN, lidera una posición favorable a la ayuda militar y financiera a Ucrania así como una tendencia antirrusa que puede revertirse en caso de nuevas elecciones. El Kremlin tiene intereses muy concretos en propiciar cambios de gobierno igualmente en la vecina Moldavia, país candidato a la adhesión a la UE con un gobierno europeísta y con el conflicto de Transnistria como un posible efecto expansivo del existente en Ucrania.

Con ello, Rusia intenta asegurar un «cordón sanitario» prorruso y «anti-UE y OTAN» desde el mar Caspio hasta el mar Negro, propiciando así un corredor estratégico para sus intereses y concretando una especie de Mare Nostrum ruso precisamente en el mar Negro, con la base naval de Sebastopol en Crimea como motor militar y ante las expectativas de controlar el puerto de Odesa, bajo soberanía ucraniana. En este esquema se incluye igualmente el acercamiento ruso al nuevo gobierno sirio como principal proveedor de petróleo. A pesar de las reticencias occidentales, Moscú y Damasco inician una relación más estrecha en la que Rusia preserva sus intereses en el país árabe, donde tiene dos bases militares y un acceso importante a aguas mediterráneas.

Este contexto motiva a Europa a apresurarse a mover fichas en Armenia. La cumbre en Ereván de la Comunidad Política Europea ha atendido las prioridades armenias en cuanto a la supresión de los visados para los armenios que visitan la UE con el fin de facilitar los intercambios tanto turísticos como comerciales. La cuestión es fundamental para el gobierno armenio dado que los europeos no precisan de visado para visitar Armenia.

Por otro lado está EEUU. La pax de Trump en Nagorno Karabaj se interpreta como la intención de Washington por retornar con fuerza al siempre inestable tablero geopolítico caucásico y jugar con fuerza sus cartas para atraer esferas de influencia con la intención de reducir la capacidad operativa de sus rivales ruso y chino.

Como lo viene siendo para Rusia después de la breve guerra en Nagorno Karabajo, el actor clave para EEUU es Azerbaiyán. En medio de la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán, el vicepresidente D.J. Vance estuvo de visita en Bakú, un gesto simbólico que refuerza el papel de Azerbaiyán como actor de equilibrio en el Cáucaso. Para Bakú resulta esencial este peso geopolítico que le confiere ganancias en sus relaciones con Rusia, EEUU, Turquía e incluso Irán y China.

El fortalecimiento de Azerbaiyán es observado con recelo por su histórico rival, Armenia, razón por la que Pashinián ha acelerado los contactos con Europa para asegurar aliados que le permitan equilibrar el nuevo juego de poder en el Cáucaso al tiempo que le garantice los apoyos exteriores para una victoria en los comicios parlamentarios.

Y Europa, consciente de que no puede quedar atrás ante los nuevos equilibrios de poder global, busca en Armenia revitalizar su posición sin condicionantes desde Washington. Mientras Trump, fiel a su estilo manipulador, anuncia la retirada de 5.000 efectivos militares estadounidenses de Alemania profundizando la crisis interna en la OTAN mientras advierte de que va a reforzar la seguridad del transporte de mercancías en el estrecho de Ormuz, la UE busca en Armenia el «camino de Damasco» que le devuelva a la relevancia incluso recreando una nueva relación transatlántica vía Canadá ante la intransigencia de Trump. Pretensión tan legítima como ambiciosa pero sumamente compleja en este nuevo sistema de poder mundial donde un «neo-imperialismo» 2.0 comienza a cobrar forma.

Pero volviendo a la siempre turbulenta e imprevisible dinámica caucásica: ¿se convertirá Armenia en el nuevo peón occidental para reducir la influencia regional rusa?; por el contrario, ¿Moscú finalmente logrará reproducir una especie de «plan Georgia» que le permita recuperar su peso geopolítico en el Cáucaso? Con una Europa que busca su reivindicación (y reinvención) ante la crisis transatlántica y las amenazas de desconexión de Trump con la OTAN, ¿se advierte como inevitable un conflicto militar directo entre Europa y Rusia en un contexto que anuncia un nuevo tipo de guerra, menos convencional y más digital vía drones, IA y misiles hipersónicos?

 

* Analista de Geopolítica y Relaciones Internacionales. Licenciado en Estudios Internacionales (Universidad Central de Venezuela, UCV), magister en Ciencia Política (Universidad Simón Bolívar, USB) y colaborador en think tanks y medios digitales en España, EEUU e América Latina. Analista Senior de la SAEEG.

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LA DIPLOMACIA PRAGMÁTICA DE COREA DEL SUR Y LAS VISITAS DEL PRESIDENTE A INDIA Y VIETNAM

Ruvislei González Saez*

Introducción

Desde que Lee Jae Myung asumió la presidencia de Corea del Sur en junio de 2025 promovió un cambio en la política exterior del país. El mandatario surcoreano ha desplegado una «diplomacia pragmática» justamente en momentos de un escenario internacional altamente complejo. Seúl se mueve en un entorno geopolítico delicado entre una fuerte alianza con Estados Unidos y un fuerte relacionamiento económico con China, justamente cuando estos dos últimos son rivales estratégicos. Aun así, el presidente Lee entiende que Washington es su principal garante de seguridad, mientras Beijing su mayor socio económico, y debe mantener un equilibrio, pero estimula una política exterior enfocada en los intereses nacionales. En este sentido, desarrolla la diversificación de las relaciones con el propósito de reducir la excesiva dependencia no solo de estos países, sino también de regiones.

La hábil diplomacia promovida por Corea del Sur en el actual entorno permite sortear los diversos impactos, sin obviar los efectos negativos de los conflictos regionales, especialmente en el Medio Oriente con gran afectación a la economía global. Recientemente se ha visualizado los intercambios directos de Lee con los principales líderes de Estados Unidos, China, Japón, Unión Europea, Francia, Filipinas, por citar algunos. Por el otro lado, ha adoptado una política de aproximación hacia la República Popular Democrática de Corea y menos agresiva hacia Rusia. La autonomía estratégica que intenta sortear Corea del Sur en las condiciones actuales aún no ha enfrentado su gran desafío dado que la atención mundial está enfocada en otra parte del mundo. Aun así, se abren oportunidades con naciones del llamado Sur Global. En este sentido, Lee Jae Myung viajó en la segunda mitad de abril de 2026 a la India y Vietnam, dos actores relevantes en la región asiática en diferentes dimensiones. 

Relevancia de la visita del presidente de Corea del Sur a la India

El presidente de la República de Corea Lee Jae Myung, realizó una gira oficial de Estado a la India por invitación del primer ministro Narendra Modi, del 19 al 21 de abril de 2026. Ésta constituyó la primera visita del mandatario Lee a la India, pero también la de un líder surcoreano en más de ocho años a la nación de Asia Meridional y el tercer encuentro en persona entre los dos líderes, tras sus diálogos previos celebrados al margen de las cumbres del Grupo de los Siete (G-7) y del Grupo de los 20 (G-20) en 2025. El propósito central fue el fortalecimiento de la cooperación bilateral en diversas áreas, incluida la construcción naval, el comercio, las inversiones, la inteligencia artificial (IA), los semiconductores, las tecnologías críticas y emergentes, los intercambios culturales y pueblo a pueblo. También discutirán sobre cuestiones regionales y mundiales de interés mutuo.

Corea del Sur y la India elevaron su relacionamiento en 2015 al nivel de Asociación Estratégica Especial. Ambos habían establecido en 2009 un Acuerdo de Asociación Económica Integral (AAEI) y tras la visita los dos países acordaron acelerar las negociaciones para actualizar dicho acuerdo en el presente año, así como establecieron el objetivo de aumentar el comercio bilateral de los 25 000 millones de dólares actuales a 50 000 millones para 2030[1].

Las conversaciones entre Lee y Modi se produjeron mientras ambos países buscan reforzar y diversificar sus relaciones internacionales en medio de la incertidumbre económica mundial y las interrupciones de las cadenas de suministro provocadas por la guerra de Irán. Los dos países constituyen para la otra parte socios relevantes, dado que no existen diferencias geopolíticas entre ellos y cada uno ha mantenido una posición de respeto y apoyo a la otra parte.

En el marco de la gira las dos partes firmaron 15 documentos destinados a impulsar el comercio, la inversión y la cooperación en ámbitos como la construcción naval y la IA, así como a crear un comité de cooperación industrial a nivel ministerial dedicado a la cooperación económica. Entre los acuerdos, un memorándum de entendimiento (MOU) sobre la construcción naval pretende apoyar la participación de las compañías surcoreanas en los proyectos de construcción naval de la India, incluidos aquellos para construir instalaciones de astilleros y ofrecer apoyo a la producción. Las dos naciones también acordaron establecer un «Centro Coreano en Mumbay», que servirá como un recinto para actuaciones de K-pop y centro para la cultura coreana, concebido como un espacio que fusione el K-pop y Bollywood, la industria cinematográfica india en lengua hindi[2].

Estratégica gira oficial de Lee Jae Myung a Vietnam

Finalizada la visita a la India, el mandatario surcoreano continuó hacia Vietnam para realizar una visita de Estado entre el 22 y el 24 de abril. Las relaciones entre Corea del Sur y Vietnam se han transformado en un ejemplo de Asociación Estratégica Integral desde 2022 que ha permitido el beneficio mutuo. Los vínculos se han elevado constantemente y las delegaciones de alto nivel han sido sistemáticas en los últimos cuatro años. El pasado año 2025, en agosto, el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), To Lam realizó una gira por Corea. En noviembre del mismo año el entonces presidente vietnamita Luong Cuong, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), asimismo realizó una visita a ese país del este asiático, mientras que en el mismo mes el presidente de la Asamblea Nacional de la República de Corea, Woo Won-shik, viajó a Hanoi.

En 2026 el viaje del presidente Lee Jae Myung marcó un hito de gran relevancia al ser el primer jefe de Estado extranjero recibido por el nuevo liderazgo vietnamita tras el XIV Congreso Nacional del Partido, en el que To Lam fue elegido además como presidente del país. En su visita por la nación del sudeste asiático, el mandatario surcoreano se reunió con los principales líderes vietnamitas. Hanoi es un socio clave en la política surcoreana hacia el sudeste asiático, especialmente en el marco de la Iniciativa de Solidaridad Corea del Sur-Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

En la esfera económica, la República de Corea sigue siendo la principal fuente de inversión extranjera directa de Vietnam, su segundo mercado turístico más grande después de China y el segundo mayor proveedor de asistencia oficial para el desarrollo (AOD). Además, la República de Corea es el tercer socio comercial más grande de Vietnam después de China y Estados Unidos (y viceversa) y el tercer mercado de destino laboral más grande. Es decir, en lo económico, comercial y financiero existe una profunda interrelación entre ambas partes.

Tal como se expresaba anteriormente, Corea del Sur se consolida como el mayor inversor extranjero en Vietnam, con un capital acumulado superior a los 90 mil millones de dólares, mientras que el comercio bidireccional alcanzó aproximadamente 88 mil millones de dólares en 2025. Las discusiones de los líderes se centraron en tres prioridades estratégicas fundamentales:

    1. Elevar el comercio bilateral a una meta de 100 mil millones de dólares a corto plazo y 150 mil millones para 2030, promoviendo un intercambio más equilibrado y sostenible.
    2. Profundizar la integración en las cadenas de suministro globales, especialmente en semiconductores, tecnologías digitales, datos, baterías y energías limpias.
    3. Fortalecer el vínculo entre la inversión, la innovación y la formación de recursos humanos, permitiendo que Vietnam ascienda en la cadena de valor global mientras se abren nuevos espacios de mercado para las empresas surcoreanas[3].

La visita del presidente Lee y su delegación a Vietnam tuvo resultados concretos prácticos. No fue casual la presencia de los líderes de los conglomerados principales surcoreanos en esta delegación, incluidos el presidente de Samsung Electronics, Lee Jae-yong; el presidente del Grupo SK, Chey Tae-won; el presidente del Grupo LG, Koo Kwang-mo; y el presidente del Grupo Lotte, Shin Dong-bin. Los intereses de Corea del Sur son estratégicos en Vietnam, especialmente ahora en momentos de tensiones geopolíticas globales y que no desaparecerán al corto plazo.

Las dos naciones, en el campo empresarial firmaron 74 MOU sobre la cooperación en varias áreas, incluida la IA, energía, infraestructura y tecnologías, según la Cámara de Comercio e Industria de Corea del Sur (KCCI). SK Innovation y SK Telecom firmaron un MOU con el Centro Nacional de Innovación de Vietnam sobre el desarrollo de un centro de datos de IA en la provincia vietnamita de Nghe An. Daewoo Engineering & Construction también firmó un MOU con SaigonTel de Vietnam para la construcción conjunta de un proyecto de centro de datos. El constructor de centrales nucleares Doosan Enerbility concertó un acuerdo con la Corporación de Servicios Técnicos PetroVietnam y la Corporación por Acciones de Construcción PetroVietnam para cooperar en proyectos de nuevas centrales nucleares en Vietnam[4].

Los dos países han estado desarrollando el Instituto de Ciencia y Tecnología Vietnam – Corea del Sur (VKIST) como centro neurálgico de colaboración, así como en la expansión de su red a nivel nacional. Con la intención de impulsar la segunda fase, promoverán áreas como la IA, los semiconductores y las tecnologías avanzadas, con el objetivo de convertir los resultados de investigación en productos y modelos comercializables. El proyecto contará con financiación no reembolsable del gobierno surcoreano, por un valor aproximado de 30 millones de dólares, y se implementará hasta 2033.

Con la gira oficial del mandatario de la República de Corea a Hanoi, se demostró que la cooperación en materia de defensa y seguridad se amplió en los ámbitos del diálogo político, la creación de capacidad y la industria de la defensa y la seguridad. Los intercambios culturales y educativos, junto con los lazos entre personas, a través de la cooperación laboral, el turismo, los programas de estudio en el extranjero y las visitas familiares, están creciendo tanto en volumen como en intensidad. En 2025 la República de Corea fue la segunda fuente más grande de turistas internacionales de Vietnam, con 4.3 millones de llegadas, lo que representó el 21 % de todos los visitantes extranjeros al país. La comunidad vietnamita en la República de Corea (que suma más de 350.000) y la comunidad coreana en Vietnam (aproximadamente 200.000) están sirviendo cada vez más como puentes vitales entre las dos naciones[5].

Consideraciones finales

En el contexto actual y sobre la base de la diplomacia pragmática de Lee Jae Myung, Corea del Sur promueve la diversificación de las relaciones, especialmente con actores no tradicionales y que han tenido un peso creciente en su economía nacional. Los retos del orden desequilibrado internacional vigente implican para Seúl la necesidad de promover los lazos con otras potencias medias y países relevantes para su desempeño económico, financiero y tecnológico. No es casual las visitas efectuadas por el presidente Lee a India y Vietnam, dos importantes socios.

Los acuerdos logrados entre Corea del Sur y la India tras la reciente gira oficial contribuirán sin dudas a transformar sus vínculos de confianza en una asociación orientada al futuro. Demuestran en medio del alto nivel de volatilidad y de crisis sistémica, que los países asiáticos profundizarán su relacionamiento intrarregional con mayor fuerza, ante retos derivados de las tensiones marcadas en Ucrania e Irán y que pueden agudizarse en otras partes del mundo, incluyendo el propio Caribe.

Con la visita efectuada a Vietnam se demostró la relevancia de este país como uno de los tres actores más importantes en su diversificación económico, comercial y financiera. Hoy Vietnam tiene un mayor rol comercial que India para Corea del Sur y aunque ambos países son sedes de inversiones de compañías surcoreanas, sin dudas, la nación del Sudeste Asiático por su carácter geopolítico deviene en un centro clave especialmente para conglomerados como Samsung.

La gira efectuada por el presidente Le Jae Myung a estas dos naciones, tiene un significado estratégico y práctico en medio de las complejidades actuales. Contribuyó a la elevación de la confianza mutua y a la profundización del relacionamiento económico-financiero. Ambas visitas condicionaron resultados exitosos y la complementariedad en un marcado proceso de evolución tecnológica de las tres naciones (Corea del Sur, India y Vietnam) aunque en diferentes gradaciones.

 

Referencias bibliográficas

[1] «India y Corea del Sur acuerdan casi duplicar el comercio bilateral a 50.000 millones para 2030». Associated Press, 20/04/2025, https://www.greenwichtime.com/news/world/article/india-y-corea-del-sur-acuerdan-casi-duplicar-el-22215441.php.

[2] Lee Hana. «Corea del Sur y la India acuerdan cooperar en las cadenas de suministro energético en medio de la guerra en Oriente Medio». Yonhap, 20/04/2026, https://sp.yna.co.kr/view/ASP20260420003000883?section=national/index.

[3] «Presidente surcoreano comienza visita de Estado a Vietnam».  Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), 21/04/2026, https://es.vietnamplus.vn/presidente-surcoreano-comienza-visita-de-estado-a-vietnam-post234760.vnp.

[4] «Lee insta a una cooperación más estrecha con Vietnam en las cadenas de suministro de materias primas». Yonhap, 24/04/2026, https://sp.yna.co.kr/view/ASP20260424000200883.

[5] Nguyen Vu Tung. «South Korean President Lee’s visit to Vietnam to define the future of bilateral relations». Asia News, 22/04/2026, https://asianews.network/south-korean-president-lees-visit-to-vietnam-to-define-the-future-of-bilateral-relations/.

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EL XIV CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE VIETNAM Y EL PASO HACIA LA NUEVA ERA

Ruvislei González Saez*

Foto: VNA

 

En medio de las complejidades y conflictos globales y regionales, Vietnam inició el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista (PCV) desde el 19 hasta el 25 de enero. Con la participación de 1.586 delegados en representación de 5.6 millones de miembros del Partido el lema del magno evento es «unidad, democracia, disciplina, avance y desarrollo». El Congreso comenzó debatiendo importantes documentos como el Informe Político del Comité Central del XIII mandato, el Informe de resumen sobre algunas cuestiones teóricas y prácticas de la obra de la Renovación (Doi Moi) según la orientación socialista en los últimos 40 años en Vietnam, Informe de resumen sobre 15 años de implementación del Estatuto del Partido (2011-2025) y propuesta de directrices para la adición y reforma del Estatuto del Partido, así como Informe de evaluación sobre el liderazgo y la dirección del Comité Central del Partido del XIII mandato.

De manera especial, por primera vez, los documentos incluyen un programa de acción adjunto, en el que se definen claramente cada proyecto, el calendario y las responsabilidades de ejecución, garantizando que la Resolución pueda implementarse inmediatamente después del Congreso. El proyecto de los documentos fue sometido a consulta popular, recabando casi 14 millones de opiniones, lo que confirma un alto consenso entre la voluntad del Partido y el sentir del pueblo.

Para Vietnam el desarrollo de este importante evento constituye el momento clave para definir una serie de líneas de acción en el camino hacia la nueva era definida por la máxima dirección del país. Los documentos previstos a analizar, así como la nueva dirección a elegir para el período 2026-2031, dígase nuevo Buró Político y Comité Central, que a su vez será seguida en próximos meses por las próximas elecciones en la Asamblea Nacional del presidente de la Asamblea Nacional, presidente y primer ministro; serán claves para el liderazgo de las nuevas transformaciones a desarrollar. Vietnam no solo constituye actualmente un tigre asiático, sino que está entrando en una etapa de transformación como potencia media y ello implica reformular no solo proyecciones a lo interno, sino también su actuación en el entorno regional y global bilateral y multilateral.

El año 2025 constituyó un período de resultados alentadores para arribar a este congreso y proponerse metas ambicionas con grandes proyectos de infraestructuras. En 2025, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó el 8,02%, situándose entre los países con mayor crecimiento de la región y del mundo. El tamaño de la economía se situó en torno a los 514 mil millones de dólares, con un PIB per cápita estimado en 5.026 dólares, lo que incorpora a Vietnam al grupo de países de ingreso medio-alto. Los motores tradicionales del crecimiento continúan mostrando eficacia; Vietnam se encuentra entre los 15 países en desarrollo líderes a nivel mundial en atracción de inversión extranjera directa (IED) y entre las 20 principales economías del mundo en términos de volumen comercial. (VNA, 2026)

Para materializar el nuevo modelo de crecimiento, se redefinen con mayor claridad las funciones de los diferentes sectores económicos con el XIV Congreso Nacional del PCV. Cabe destacar que los documentos preliminares marcan un paso histórico al afirmar que el desarrollo de la economía del sector privado es uno de los motores más importantes de la economía. Esto representa una continuación y un avance del pensamiento del Partido, que pasó de simplemente reconocer al sector privado a considerarlo un motor importante, y ahora uno de los motores más importantes. Esta perspectiva allana el camino para mejorar los mecanismos y las políticas que permitan liberar plenamente el potencial de este dinámico sector, creando un entorno competitivo justo y saludable en el que todas las empresas tengan oportunidades de crecimiento.

Uno de los puntos más destacados a proyectar en el XIV Congreso Nacional es el objetivo de alcanzar una tasa media de crecimiento del PIB del 10 % anual o superior durante el período 2026-2030. Este objetivo de alto crecimiento se basa en un nuevo modelo de crecimiento, con la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital como principales motores. Se trata de una orientación estratégica que transforma la economía de un desarrollo extensivo a uno intensivo, de la dependencia de los recursos naturales y la mano de obra barata a la dependencia del conocimiento, la tecnología y una alta productividad laboral.

Vietnam ha promovido una fuerte diplomacia económica en la que hasta la fecha, ha suscrito y participa en 17 Tratados de Libre Comercio (TLCs); mantiene relaciones diplomáticas con 194 países, incluidos todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas; ha establecido marcos de asociación integral o de nivel superior con 42 países, entre ellos 17 miembros del G20, y ha forjado asociaciones estratégicas integrales con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. (VNA, 2026)

Los borradores al XIV Congreso Nacional del PCV expresan la necesidad de enfocarse en el próximo período en la diplomacia económica y la diplomacia tecnológica. La diplomacia económica particularmente en el próximo período asume tres grandes responsabilidades: primero, contribuir a la configuración de un espacio estratégico que permita al país ingresar en una era de desarrollo fuerte, civilizada y próspera. Segundo, desempeñar un papel motor clave para atraer recursos, superar cuellos de botella y resolver los grandes desafíos con el fin de generar avances en el crecimiento y el desarrollo nacional, especialmente en la promoción de la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital y la transición verde. Tercero, construir una economía independiente y autosuficiente, así como impulsar de manera proactiva y activa la integración internacional. (VNA, 2026)

En todo este proceso el congreso persistirá en promover la política de la independencia nacional y el socialismo, mantener firmemente una política exterior de independencia, autodeterminación, multilateralización y diversificación, participar de forma proactiva y activa en la integración internacional, y ser amigo, socio confiable y miembro responsable de la comunidad internacional. Interesante es el impulso del «enfoque de las cinco más» que comprende: primero, ser más estratégico y perspicaz en el pensamiento, a fin de identificar oportunamente las nuevas tendencias, aprovechar de manera proactiva las oportunidades y contribuir a fortalecer la capacidad de adaptación de la economía. Segundo, actuar con mayor concentración y precisión en la definición de objetivos y soluciones, sobre la base de una estrecha vinculación con las metas de desarrollo del país en cada etapa. Tercero, ampliar y profundizar de manera más integral las relaciones con los socios, tanto en el conjunto de los vínculos como en cada ámbito de cooperación, especialmente en ciencia, tecnología, innovación y transformación digital. Cuarto, desplegar una implementación más decidida y creativa, garantizando una asignación clara de responsabilidades y alcanzando resultados sustantivos conforme al espíritu de las «seis claridades»: claridad en las personas, en las tareas, en las responsabilidades, en las competencias, en los plazos y en los resultados. Quinto, participar de forma más activa y responsable en los mecanismos de cooperación, los foros económicos y los asuntos internacionales y regionales de importancia estratégica, de acuerdo con nuestras necesidades, capacidades y condiciones, en particular en la gobernanza económica global.

De igual manera, la tarea de «asuntos exteriores e integración internacional» se ha definido, por primera vez, como «clave y regular», en igualdad de condiciones con la defensa y seguridad nacionales. En un mundo caracterizado por una integración cada vez más profunda y una competencia estratégica cada vez más intensa, este enfoque afirma que las relaciones internacionales no son solo una herramienta de cooperación, sino también un medio para salvaguardar la Patria «con anticipación y a distancia». Abre el camino a un marco estratégico más integral, que promueve una estrecha coordinación entre los tres pilares de defensa, seguridad y diplomacia para proteger mejor los intereses nacionales y étnicos.

En lo social, por primera vez, se articulan de forma concreta y sistemática un sistema nacional de valores, un sistema cultural, valores familiares y los estándares del pueblo vietnamita. El sistema nacional de valores se define como: paz, unidad, independencia, democracia, fuerza, prosperidad, prosperidad, civilización y felicidad. La cultura y las personas se identifican como la base, los recursos endógenos y una poderosa fuerza impulsora del desarrollo sostenible.

En este sentido, se proponen políticas innovadoras en educación y salud con objetivos muy específicos, que apuntan directamente a los derechos e intereses de la población. El proyecto aboga por la construcción de un sistema educativo nacional moderno, a la altura de los estándares regionales y mundiales, que incluya políticas humanas como la gratuidad de la educación para estudiantes desde preescolar hasta secundaria. En salud, el objetivo es lograr básicamente la atención hospitalaria universal y gratuita para el 2030. Estas decisiones no solo reflejan una profunda preocupación por el bienestar social, sino que también representan una inversión estratégica en el «capital humano», el recurso más valioso de la nación.

En materia de defensa y seguridad nacional, los documentos preliminares también demuestran un pensamiento innovador. Por primera vez, se afirma la frase «desarrollo revolucionario de la industria de defensa y seguridad», con el objetivo de construir una industria autónoma, autosuficiente, de doble uso y moderna. Esto refleja la determinación de Vietnam de desarrollar su propia industria y lograr la autosuficiencia tecnológica especialmente en el contexto de las guerras de alta tecnología.

Consideraciones finales

El XIV Congreso Nacional del PCV constituirá un evento histórico por trazar las nuevas directrices hacia la nueva era. Por primera vez, los documentos incluyen un programa de acción adjunto, en el que se definen claramente cada proyecto, el calendario y las responsabilidades de ejecución, garantizando que la Resolución pueda implementarse inmediatamente después del Congreso. Muchas de las metas son bien ambiciosas, pero de lograrse en los próximos años, Vietnam estaría entrando en una nueva fase de desarrollo.

Tras casi un siglo liderando a la nación a través de numerosos desafíos, el Partido se encuentra ahora ante una nueva misión histórica, guiar al país hacia una «era de ascenso», haciendo realidad la aspiración de un Vietnam fuerte, próspero y feliz para convertirse en país desarrollado en el 2045. En este proceso existen desafíos que el país debe seguir trabajando en el futuro como mantener la lucha contra la corrupción, mejorar la calidad de los recursos humanos, continuar perfeccionando los mecanismos para mejores condiciones en los negocios, impedir el endeudamiento que sobrepase los límites permisibles; promover la innovación y el desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial. Mientras en los externo, Vietnam debe continuar diversificando los mercados ante los desafíos del complejo escenario internacional y alejarse de los conflictos regionales y globales.

El Partido inició y lideró el proceso Doi Moi (Renovación) en 1986, una decisión histórica que generó un desarrollo sólido e integral en todos los ámbitos. Después de casi 40 años, Vietnam ha dejado de ser un país pobre y subdesarrollado y ha adquirido nueva fuerza e impulso. Ha logrado convertir a uno de los 15 países más atrasados del mundo en 1980 en una de las 20 economías más dinámicas del mundo en 2025. También logró reducir la pobreza del 80% de la población en 1985 al 1,3% en 2025.

Vietnam está entrando en una nueva era de desarrollo, marcada por fuertes aspiraciones y gran potencial. El XIV Congreso Nacional del PCV será decisivo en las transformaciones futuras, no exentas de desafíos internos y externos, especialmente, en un entorno actualmente bien complejo y de inestabilidad global. El país podría estar entrando en una de las fases más complejas de su proceso de Renovación, pero también la que podría llevarle por el camino del éxito y transformación de un tigre a un dragón asiático. El mundo estará observando más detenidamente en los próximos años a Vietnam.

 

* Doctor en Ciencias Económicas (2015). Jefe del Programa Sectorial de Relaciones Internacionales (Cuba). Investigador Titular del Centro de Investigaciones de Política Internacional y Profesor Titular del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI). Coordinador nacional de la sección cubana de la Asociación latinoamericana de Estudios Sobre Asia y África (ALADAA). Miembro de SAEEG.

 

Referencias bibliográficas

Nhan Dang. «El primer día de trabajo del XIV Congreso Nacional del Partido». Enero 2026. https://es.nhandan.vn/el-primer-dia-de-trabajo-del-xiv-congreso-nacional-del-partido-post86304.html#source=home%2Flatest-news. Hanoi, Vietnam.

VNA. «Premier destaca rol de diplomacia económica al desarrollo próspero de Vietnam». Enero, 2026. https://es.vietnamplus.vn/premier-destaca-rol-de-diplomacia-economica-al-desarrollo-prospero-de-vietnam-post231351.vnp. Hanoi, Vietnam.

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