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LA ASEAN BAJO LA PRESIDENCIA DE VIETNAM Y LA RELEVANCIA DEL TRATADO DE AMISTAD Y COOPERACIÓN

Ruvislei González Saez*

Introducción

El Sudeste Asiático puede catalogarse como una de las regiones más diversas tanto política como culturalmente. En esta área avanza en medio de la diversidad, el mecanismo de integración Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Está integrada por países cuyos gobiernos varían desde sistemas de monarquías absolutas como es el caso de Brunei, pasando por monarquías parlamentarias como Malasia, Tailandia y Cambodia, repúblicas parlamentarias como Filipinas, Myanmar y Singapur, presidencialista como Indonesia y socialistas como Laos y Vietnam. Además, existe una heterogeneidad lingüística, religiosa y en sentido general cultural, que puede manifestarse incluso dentro de un solo país.

Desde su fundación en 1967, la ASEAN ha venido consolidándose como un actor regional, logrando aplicar instrumentos relevantes para la resolución de sus problemas internos. A su vez, ha puesto en primer lugar los intereses como comunidad y ha sabido posicionarse como uno de los esquemas de integración más exitosos del mundo y el mecanismo en torno al cual gira la integración en Asia, mediante las plataformas ASEAN+ y la Cumbre de Asia Oriental.

Como actor unificado, la ASEAN posee la tercera posición en número de habitantes en Asia (después de China e India) con 630 millones de personas. De estos, la mitad se encuentra por debajo de los 30 años. Pretende convertirse para 2025 en la cuarta economía mundial y actualmente constituye la quinta (ver gráfico 1). Desde 2015, luego de haber concretado una zona de libre comercio, se propuso establecer como mercado común la Comunidad ASEAN con sus tres niveles de integración, Político-de Seguridad, Económico y Sociocultural (Congressional Reasearch Service, 2019).

Gráfico 1: 10 mayores economías del mundo en billones de dólares.

Fuente: ASEAN, 2019: 29

Si bien los inicios de la ASEAN fueron turbulentos debido a la alta conflictividad de la subregión. Aún persisten una serie de conflictos internos latentes, independientemente que es una zona de competencia estratégica y económica entre las dos grandes potencias, Estados Unidos y China. La más compleja de las preocupaciones reside en la no resolución de uno de los conflictos de la zona, el del mar del Sur de China.

Teniendo en cuenta el entorno complicado, especialmente en el que estaba desenvolviéndose la zona en 1971[1] (aún no había concluido la guerra de Vietnam que involucró a toda la península indochina) se firmó la declaración de Kuala Lumpur (Malasia), que consideró la organización como Zona de Paz, Libertad y Neutralidad, independiente de fuerzas extranjeras y con una mayor cooperación a nivel interno. Fueron los Acuerdos de Bali de 1976, sin embargo, los que marcaron un cambio en la ASEAN. Finalizada la guerra de Vietnam, estos acuerdos significaron un paso decisivo en el camino a una mayor integración con la firma del Tratado de Amistad y Cooperación (TAC), la Declaración del Acuerdo de ASEAN y la creación de su Secretariado.

En la IX Cumbre de la ASEAN en 2003, los líderes emprendieron un camino hacia la creación de una Comunidad como un paso mayor de integración. En la XII Cumbre de la ASEAN en enero de 2007, los líderes reafirmaron el fuerte compromiso para acelerar dicha comunidad y se firmó la Declaración de Cebú sobre la aceleración de la creación de la Comunidad de la ASEAN para el año 2015.

La Comunidad de la ASEAN establecida en diciembre de 2015 se compone de tres pilares, a saber, la Comunidad Política-Seguridad, la Económica y la Sociocultural. Cada pilar ha desarrollado su propio plan y, junto con la Iniciativa para la Integración de la ASEAN (IAI) el Marco Estratégico y Plan de Trabajo del IAI Fase II (2009-2015), que formaron el Plan de trabajo para la ASEAN y la Comunidad 2009-2015 y posteriormente en el Plan Conectividad de la ASEAN 2025, el cual es la prioridad actual.

Uno de los procesos más importantes fue el establecimiento de la Carta de la ASEAN, la cual, sirve como una base firme en la consecución de la Comunidad ASEAN, proporcionando estatuto jurídico y el marco institucional al bloque. Asimismo, codifica las normas de la ASEAN y valores, establece metas claras para el mecanismo, así como presenta la rendición de cuentas y su cumplimiento. La Carta de la ASEAN entró en vigor el 15 de diciembre de 2008 y a partir de ahí comenzó a operar bajo un nuevo marco jurídico y establecer una serie de nuevos órganos para impulsar su proceso de construcción de la comunidad. En efecto, la Carta de la ASEAN se ha convertido en un acuerdo legalmente vinculante entre los 10 Estados miembros de la ASEAN (Corona & González, 2010).

En el actual 2020, existen varias preocupaciones de los Estados miembros derivadas de las afectaciones del avance de la pandemia de la Covid-19 en el Sudeste Asiático. Inquietudes que ya existían, pero que se han profundizado, como son: inestabilidad política doméstica (70,5%), empeoramiento de la situación económica (68,5%), cambio climático (66,8%), incremento de las tensiones militares (49,6%) y el terrorismo (44,6%). Particularmente con respecto a la ASEAN, persiste la preocupación de que los beneficios tangibles del bloque no sean percibidos por el pueblo (74,9%), que la ASEAN se convierta en arena de competencia de los mayores poderes (73,2%), que el mecanismo sea incapaz de resistir con desarrollos económicos y políticos inestables (68,6%), que se transforme en un proyecto cada vez más desunido (46,5%) y que sea elitista y desconectado del pueblo (36,8%) (ISEAS-Yusof Ishak Institute, 2020: 5).

El Tratado de Amistad y Cooperación (TAC)

La aprobación del TAC en el año 1976 fue hecha por los entonces integrantes iniciales de la ASEAN, Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y Singapur y quedó abierto para otros países del Sudeste Asiático con la ratificación de los cinco miembros originales. Posteriormente se le realizaron tres enmiendas, una en 1987, otra en 1998 y una última en el 2010 bajo la presidencia pro tempore de Vietnam.

  • Primera Enmienda de 1987: abrió paso para que Estados fuera del Sudeste Asiático se incorporaran al TAC con la aprobación de los fundadores de la ASEAN más Brunei.
  • Segunda Enmienda de 1998: permitió que Estados fuera del Sudeste Asiático se integraran al TAC con la aprobación de los 10 países del Sudeste Asiático (no contempla a Timor Leste).
  • Tercera Enmienda de 2010: permitió no solo el ingreso de países al TAC, sino también organizaciones regionales con la aprobación de los 10 miembros de la ASEAN.

Entre los elementos más importantes que contempla el TAC se encuentran el aumento de la paz, la amistad y la cooperación mutua sobre temas que afecten al Sudeste Asiático consistente en el espíritu y principio de la Carta de las Naciones Unidas (ONU), los diez principios adoptados por la Conferencia de Bandung en abril de 1955, la Declaración de la ASEAN de 1967 y la Declaración de Kuala Lumpur de 1971. El propósito del tratado es promover la paz perpetua, amistad eterna y la cooperación entre sus pueblos que contribuya a su solidez, solidaridad y relación cerrada.

Otro de los elementos a tener en cuenta para el ingreso al TAC, es la no interferencia en los asuntos internos de la otra parte, resolver las diferencias o disputas mediantes resoluciones pacíficas; una de las razones por la que en el actual contexto se esté negociando el Código de Conducta (COC) entre las partes que involucra a algunos Estados del Sudeste Asiático y China y que se negocia como bloque entre la ASEAN y Beijing. Mediante la incorporación al TAC las partes deben promover una activa cooperación en beneficio de estas en los sectores económico, social, técnico, científico y administrativo, así como en materia de ideales comunes y aspiraciones de estabilidad y paz internacional en la región. No es casual la incorporación de un grupo importante de actores al TAC, algunos de los cuales se convirtieron con el tiempo en socios de diálogo como China, India, Japón, República de Corea, Australia y Nueva Zelanda.

Particularmente la motivación de Estados Unidos en el TAC se dio con la administración de Barack Obama con el propósito de enviar señales de una mayor presencia de Washington en el Sudeste Asiático. El principal problema en el 2009 para su incorporación era el de Myanmar, de ahí que hubo un viraje en el que el gobierno de Obama fue el primero[2] en reconocer el nombre oficial del país y no como lo había nombrado históricamente, como Birmania. A la vez que comenzó a eliminar las sanciones económicas en la misma medida que también hubo cambios en dicha nación asiática. Igual sucedió con la Unión Europea que se incorporó en el 2012. Teniendo en cuenta que los artículos del TAC dejaron establecido claramente el respeto mutuo por la independencia, soberanía, igualdad, integridad territorial e identidad nacional de todas las naciones. A su vez, se reconoce en el tratado el derecho de cada Estado a conducir su existencia nacional libre de interferencia extranjera, subversión o coerción.

La ASEAN es un mecanismo que logra sentar a las principales potencias en una misma mesa, mediante la cumbre de Asia Oriental y discutir temas de resolución de conflictos de gran relevancia regional y global. En ese sentido, la incorporación de muchos de los países involucrados en estos al TAC permite modelar la situación en un ambiente de paz. Es ahí donde se discuten temas como el conflicto del Mar del Sur de China y el de la península coreana por poner solo dos ejemplos, aun cuando ninguno de los dos tenga una solución definitiva al corto plazo.

El TAC y la ASEAN como bloque, ofrecen lecciones importantes a América Latina y el Caribe. La región latinoamericana y caribeña es mucho más homogénea en su diversidad que el Sudeste Asiático. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) estaba surgiendo como el germen de una integración relevante de esta parte del mundo. La declaración de La Habana de 2014 como zona de paz sin armas nucleares, se corresponde con los principios del TAC. Sin embargo, hay dos elementos relevantes en esta área que lo impiden: el primero, es el no respeto a la diversidad de tipos de gobierno (izquierda o derecha) y enrumbarse en un proyecto regional común pese a las diferencias y el segundo es la constante intromisión en los asuntos internos no solo de la región, sino también de potencias globales, especialmente Estados Unidos.

Aun así, es interesante la inserción de un grupo de países latinoamericanos al TAC como Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia y Cuba (ver figura 1). Seis países muy heterogéneos dispuestos a respetar los principios del TAC en el Sudeste Asiático y sin embargo, algunos de ellos no son capaces de cumplirlo en su propia región. Es una contradicción no antagónica que puede resolverse a partir de la voluntad política de sus gobiernos y la autonomía de sus políticas exteriores. El ingreso de las dos últimas naciones se da en el contexto de la presidencia pro-tempore nuevamente de Vietnam en el 2020. Dos Estados latinoamericanos y caribeños con excelentes relaciones con Hanoi y los demás Estados del Sudeste Asiático. De aprovecharse conjuntamente se pueden dar nuevos pasos en el mejoramiento de los lazos, más allá de ideología y proyectarse entonces en proyectos de cooperación conjuntos, especialmente en el actual contexto de Covid-19.

Figura 1: Países miembros del TAC por regiones

Fuente: ASEAN, 2020

La presidencia de Vietnam en la ASEAN en 2020

La adhesión de Vietnam a la ASEAN hace exactamente 25 años, ha sido estratégica no solo para la nación indochina, sino también para la integración total del Sudeste Asiático. Aun cuando es percibido como un pequeño Estado, con un nivel de desarrollo menos avanzado que los miembros fundadores, no puede obviarse el rápido proceso de crecimiento y desarrollo, considerada entre las 15 economías más dinámicas del mundo y en medio de la Covid-19 una de las pocas que cerrará con crecimiento en el PIB a finales de 2020. A la vez, ha despuntado con una activa política exterior sobre los principios de ser amigo de todo el mundo.

La integración vietnamita al bloque del Sudeste Asiático, impulsó el ingreso de Laos, Myanmar y Cambodia. Su primera presidencia pro tempore en el bloque, tan solo con poco más de dos años de experiencia en el año 1998, resultó un gran desafío luego de la crisis del Sudeste Asiático de 1997. Vietnam en el marco de la Sexta Cumbre de la ASEAN, presentó el Programa de Acción de Hanoi para enfrentar la crisis económica y financiera.

Doce años después le correspondió en 2010 ser por segunda vez, presidente rotatorio del proceso integracionista. En ese año, fue sede de las XVI y XVII cumbres de la ASEAN en abril y octubre respectivamente. En esta última, se declaró el propósito de agilizar el establecimiento de una Comunidad regional en 2015 y la materialización de la Carta del bloque aprobada en 2008. A su vez, en 2010 se dieron pasos concretos en los programas cooperativos claves como la Ventanilla Única en la aduana y la facilitación comercial y algo más importante, la presentación del Plan Maestro de Conectividad ASEAN, que hoy se trabaja en ello con la visión 2025.

En el actual 2020, Vietnam ostenta la presidencia pro-tempore de la ASEAN por tercera vez. Sin embargo, le ha tocado nuevamente a Hanoi enfrentarse a un gran desafío y de impulsar al resto de los miembros. Si en 1998, le correspondió medidas para enfrentar la crisis del 97, en 2010, avanzar con propuestas luego de la crisis 2008-2009, esta vez, es mucho más seria, es la crisis económica y sanitaria derivada de la Covid-19. En el primer semestre del año, la nación asiática demostró su fortaleza al organizar inmediatamente acciones de respuestas, en la que la ASEAN actuó como uno de los primeros mecanismos frente al coronavirus, incluso, mucho antes que la Unión Europea (UE) ante el agravamiento de la situación en Italia.

Tradicionalmente las primeras reuniones de alto nivel del año del bloque comunitario se hacen entre los meses de abril y mayo, pero dada la compleja situación actual debió retrasarse para el 26 de junio. La celebración de la XXXVI Cumbre de la ASEAN rompió con la tradición e inauguró una nueva era. Es la primera vez que se realiza un encuentro de este tipo de manera virtual. A la cita asistieron los presidentes de Indonesia y Filipinas, el Sultán de Brunei, la Consejera de Estado de Myanmar, los primeros ministros de Cambodia, Laos, Malasia, Tailandia, Singapur y de Vietnam (este último como anfitrión), así como el secretario general de la ASEAN.

La XXXVI cumbre de la ASEAN reflejó la receptividad del bloque ante los cambios en la forma de trabajar en el momento actual, no solo por el desafío sin precedentes del coronavirus, sino también por el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Este momento, impulsa los procesos vinculados a la Cuarta Revolución Industrial, entre ellos el de los gobiernos digitales y la inteligencia artificial. Ello coincide con la estrategia del Plan Conectividad ASEAN para 2025.

Bajo la conducción de Vietnam, se estableció el Grupo de Trabajo del Consejo Coordinador ASEAN sobre Emergencias de Salud Pública y se convocó a una cumbre especial del bloque y también del mecanismo de ASEAN+3, junto a China, Japón y la República de Corea sobre Covid-19 en abril de 2020 mediante videoconferencia. El bloque ha venido trabajando intensamente a partir de los compromisos generados en las diversas reuniones efectuadas desde enero que ha involucrado a los ministros de Exteriores, Defensa, Economía, Salud, Turismo, Trabajo. Debe resaltarse que ante esta situación la cooperación ha ido más allá del Sudeste Asiático y ha involucrado a los socios de diálogo miembros de ASEAN+3.

Específicamente, la XXXVI cumbre de la ASEAN se centró en discutir el:

  • Plan General de Recuperación Post-pandémico de la ASEAN,
  • Creación del Fondo Regional en respuesta a la Covid-19,
  • La construcción del almacén de insumos médicos de la ASEAN,
  • Establecimiento de un esquema estándar contra epidemias en situaciones de emergencia de salud.

Aun cuando el centro de la atención ha sido el combate a la pandemia, la ASEAN no ha dejado de avanzar en sus estrategias. Promovió el interés por concluir en el presente año la Asociación Económica Regional Integral (RCEP en inglés), el cual se convertiría en la zona de libre comercio más grande del planeta hasta el momento con la participación de los 10 miembros del bloque, China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda[3]. A su vez, analizó temas vinculados a las relaciones entre los Estados de la región según el TAC y la Declaración de Conducta de las Partes en relación al conflicto del Mar del Sur de China.

Los líderes de la ASEAN aprobaron la Declaración de la Visión de la ASEAN cohesiva y adaptativa, la Declaración sobre el desarrollo de recursos humanos en un mundo cambiante y la Declaración del Presiente sobre los resultados de la XXXVI Cumbre de la ASEAN. En la declaración final se hizo referencia a las reuniones virtuales de ASEAN con los socios de diálogo China, Australia, UE, Rusia y Estados Unidos.

Los países miembros del mecanismo regional, persistieron en la necesidad de mantener y promover la paz, la seguridad y la estabilidad regional en la resolución de los conflictos. Tales pronunciamientos se refieren a la necesidad de no incrementar las tensiones en el conflicto del Mar del Sur de China y a evitar acciones unilaterales las cuales han persistido en el presente año.

La ASEAN en el contexto actual, ha insistido en el avance de varios mecanismos, especialmente la Iniciativa de Integración ASEAN (IIA) y su Plan de Trabajo III, así como la Iniciativa de Chiang Mai Multilateralizada (ICMM) con el propósito de fortalecer las capacidades del manejo de las crisis financieras, el desarrollo de un mercado de bonos regional, ponerse de acuerdo en los tipos de cambio, así como avanzar a una integración financiera, hasta ahora no monetaria.

En este período se desarrolló la X Reunión sobre RCEP, presidido por el ministro de Industria y Comercio de Vietnam. Los miembros integrados por los 10 Estados de la ASEAN, más Australia, China, Japón, Nueva Zelanda y República de Corea, luego del retiro de la India el pasado año, crearán la mayor zona de libre comercio de mundo, con compromisos de apertura de mercados en los campos de bienes, servicios e inversión, simplificando trámites aduaneros y reglas de origen. El avance de este proyecto demuestra que mientras algunas potencias occidentales recurren al proteccionismo y ciertos analistas plantean que el mundo va hacia la desglobalización, lo cierto es que la región asiática persiste en la idea de la apertura, la interconexión y la promoción de la integración de las economías, especialmente en los momentos actuales hacia una economía digital.

De concretarse este año 2020, RCEP contribuirá al establecimiento de una nueva estructura comercial, independientemente que debía haberse concluido en 2016. Los miembros persisten en la voluntad de integrar nuevamente a la India, la que ha estado preocupada por la apertura de su economía y las afectaciones de varios sectores, especialmente el de agricultura y propiedad intelectual. De lograrse firmar RCEP en la XXXVII Cumbre de la ASEAN, será un gran éxito para Vietnam, para el bloque del Sudeste Asiático, pero también para China.

Varios países de la ASEAN han comenzado a trabajar en los detalles de un plan para abrir un pasaje que permita un viaje seguro durante la pandemia. Los planes propuestos incluyeron acuerdos de vía rápida de Singapur con China, Malasia con Singapur y Brunei, Indonesia con China. Sin embargo, el primer ministro de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc, presidente rotatorio de la ASEAN ha sido cauteloso, al advertir que la pandemia podría causar una calamidad económica, ya que ha arrasado con años de ganancias económicas de la región. El hecho de que sea el Sudeste Asiático una región con mejores condiciones económicas para enfrentar la situación, sin dudas, el impacto está siendo y a su vez será muy severo. Todavía existen países con altos números de contagiados, a la vez que el riesgo de rebrote persiste como ya sucedió en varias naciones asiáticas

La respuesta a la Covid-19 en el Sudeste Asiático no ha sido uniforme, es decir, no todos han tenido el mismo nivel de éxito. Países como Vietnam, Brunei, Laos y Cambodia, han presentado mejor respuesta, mientras Indonesia tiene el mayor número acumulado de casos confirmados y se continúan detectando nuevos enfermos, al igual que Singapur, Filipinas, Malasia y Tailandia.

A pesar de que no se ha logrado eliminar la pandemia, ni a nivel regional ni global, Vietnam ya trabaja para celebrar la XXXVII Cumbre de la ASEAN en los últimos meses del año. Lo más probable, de no mejorar la situación se realice también de manera virtual. El activismo internacional vietnamita, reflejado en los últimos años y especialmente en este 2020, en el que también se desempeña como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, le confiere mayor confianza como interlocutor regional. La nación indochina ha logrado establecer altos niveles de relacionamiento al desarrollar Asociación Estratégica Integral con China, Rusia e India, Asociaciones Estratégicas con Japón, República de Corea, países del Sudeste Asiático, Australia, países europeos e incluso ha desarrollado una Asociación Integral con Estados Unidos.

Vietnam ha promovido en el marco de la ASEAN el desarrollo de un tratado en el Sudeste Asiático sin armas nucleares, la ampliación de la Cumbre de Asia Oriental. Su política exterior constituye un referente en el Sudeste Asiático, pese a no estar entre las economías más avanzadas económicamente del bloque. Su política de los tres no, propicia una mayor confiabilidad, al mostrar que Vietnam no se unirá a ninguna alianza militar, no se asociará con una de las partes para oponerse a otra y no permitirá que ningún país extranjero establezca una base militar en el país.

Particularmente en la confrontación sino-estadounidense cuando existen socios relevantes de Estados Unidos en la región como Filipinas, Tailandia, Singapur, etc, y pretende utilizar a Hanoi como socio, esta nación logra mantener el equilibrio entre Washington y Beijing. Sin embargo, es importante precisar que es falso cuando muchos plantean que Hanoi incrementa su alianza con Washington para contener a Beijing con el contencioso del mar del Sur de China. Es un tema delicado que puede malinterpretarse, a partir de fuertes campañas mediáticas que dan a entender ello desde los medios occidentales.

El 2020 es un año de profundos desafíos, pero bajo la conducción de Vietnam en la ASEAN puede preverse un período exitoso, pese a las complejidades que ha enmarcado la Covid-19. Por otro lado, Vietnam como presidente rotatorio ha impulsado el diálogo con los socios de la ASEAN para fomentar la cooperación especialmente con Australia, China, India, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Rusia, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y la Organización de Naciones Unidas.

No debe obviarse el ejemplo de Vietnam en el combate a la Covid-19. Su diplomacia cooperativa en tiempos de coronavirus, independientemente de sus responsabilidades como presidente de la ASEAN en 2020, le confieren un ascenso como actor regional, al ser uno de los Estados asiáticos, junto a China, Corea del Sur, entre otros, en realizar donaciones a Europa, Estados Unidos, y un grupo de países en el mundo afectados por la pandemia.

Conclusiones

La ASEAN ha sabido crecer en los últimos años y se transforma en un mecanismo estratégico para el diálogo y la creación de proyectos regionales. El bloque ha devenido en plataforma de discusión para el logro no solo de la estabilidad regional, sino también global. A su vez, es terreno de confrontación estratégica de las principales potencias globales. En términos económicos y financieros, se profundiza como un mercado relevante y estable, así como en un puente para entrar a otros mercados asiáticos. La Covid-19 profundizó la cooperación entre sus miembros y demostró la efectividad de la integración en momentos de crisis, ofreciendo lecciones a otros proyectos en el mundo.

El TAC, ha devenido como un tratado de gran importancia que ha contribuido a reducir las diferencias históricas entre sus miembros y avanzar en el diálogo y el entendimiento. A la vez, demuestra que es posible resolver los conflictos mediante las negociaciones. Sin embargo, no ha sido capaz de impedir acciones unilaterales de algunos de sus firmantes que afectan la estabilidad regional. El mayor interés de países extrarregionales por la incorporación al TAC demuestra su importancia, así como también a otras regiones, particularmente América Latina y el Caribe, que puede existir paz, negociación y cooperación en subregiones y regiones muy heterogéneas política y culturalmente.

Los desafíos actuales de la crisis profundizada por el coronavirus han permitido mostrar las capacidades de Vietnam en la conducción de un bloque regional como la ASEAN, su activismo diplomático y sus resistencia económica, aun cuando el impacto afecte años de esfuerzo nacional. Su conducción en los diferentes foros intra-ASEAN y su liderazgo en los diálogos con los socios externos ha devenido en un fortalecimiento de la imagen de Vietnam en Asia y fuera de la región. Si logra concretar en el actual año RCEP, algo que no se pudo hacer bajo la presidencia de Tailandia, significará un éxito rotundo de su presidencia, dejando un legado importante. No obstante, el mayor desafío aún está, en lograr concluir las negociaciones del COC. Puede definirse la implementación por parte de Vietnam bajo la presidencia pro tempore de la ASEAN de una diplomacia amistosa, integral y cooperativa de mutuo beneficio.

 

* Centro de Investigaciones de Política Internacional, Cuba. Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG), Argentina.

 

Referencias

[1] En ese entonces Brunei, Cambodia, Laos, Myanmar y Vietnam no era miembros de la ASEAN.

[2] Primer presidente estadounidense en reconocer oficialmente el nombre de Myanmar.

[3] India se retiró de las negociaciones el pasado año.

 

Referencias bibliográficas

ASEAN. ASEAN integration Report 2019. ISBN 978-602-5798-47-4. <https://www.asean.org>. [Consulta: septiembre, 2020].

ASEAN. Friendship and Cooperation Treaty of ASEAN, 2020. <https://www.asean.org>. [Consulta: septiembre, 2020].

Congressional Research Service. The Association of Southeast Asian Nations (ASEAN), 2020. <https://crsreports.congress.gov>. [Consulta: septiembre, 2020].

Corona, Aguilar Efrén y González, Chávez Jorge. XVII CUMBRE DE LA ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático). Centro de Documentación Información y Análisis de la Cámara de Diputados. SPE-CI-A-19-10, 2010. <https://www.diputados.gob.mx/biblioteca/bibdig/iniciativas/index.htm>. [Consulta: julio, 2020].

ISEAS-Yusof Ishak Institute. The State of the Southeast Asia 2020 Survey Report, 2020. <https://www.iseas.edu.sg>. [Consulta: septiembre, 2020].

Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Ingresa Cuba al Tratado de Amistad y Cooperación de la ASEAN. <https://misiones.minrex.gob.cu/es/articulo/ingresa-cuba-al-tratado-de-amistad-y-cooperacion-de-la-asean-0>. [Consulta: septiembre, 2020].

Nuevo, Marta. ASEAN: Una visión, una identidad y una comunidad para el sudeste asiático, 2020. <https://elordenmundial.com/asean-sudeste-asiatico/>. [Consulta: septiembre, 2020].

 

 

LANZAMIENTO DEL CUARTO LIBRO BLANCO DE DEFENSA NACIONAL DE VIETNAM. UN ANÁLISIS.

Ruvislei González Saez*

 

El 22 de diciembre de 2019 marcó el aniversario 75 de la fundación del glorioso Ejército Popular de Vietnam (EPV), justo en momentos de crecientes desafíos regionales y globales, pero también en circunstancias de ascendencia regional de la nación del Sudeste Asiático. En ese momento, en 1944 junto al EPV se fundaron otras ramas del propio Ejército como fueron las Unidades de Propaganda y la Departamento General Político, por citar dos ejemplos.

La defensa es un asunto de gran relevancia en Vietnam, un país que tiene una historia de lucha contra los agresores extranjeros y que ha demostrado ser un símbolo para las pequeñas naciones del mundo. Se enfrentó a grandes potencias en el siglo XX y logró expulsarlas con su moral en alto. El espíritu de lucha del pueblo vietnamita ha trascendido de generaciones en generaciones. Referencia de lucha por la independencia a lo largo de la historia han sido desde las dos hermanas, Trung Trac y Trung Nhi (años 40 al 43), el generalísimo Lý Thuòng Kiet (siglo XI), Le Loi, Nguyen Trai hasta el General Vo Nguyen Giap, el gran líder histórico Ho Chi Minh y los tantos héroes de la Patria en los tiempos actuales.

Justamente en el 2019, Vietnam lanzó la cuarta edición de su Libro Blanco de Defensa Nacional el 25 de noviembre. En comparación con la tercera edición lanzada diez años atrás en 2009, el nuevo libro blanco proporciona información detallada y más actualizada sobre la percepción de Vietnam del entorno de seguridad global y regional, la política de defensa nacional y sus fuerzas de defensa. Desde ese momento hasta la actualidad, muchos sucesos relevantes han ocurrido, a la vez que nuevos retos han surgido. Este tipo de documento también es publicado por otras naciones importantes de la región y busca promover un mejor entendimiento y confianza entre Vietnam y la comunidad internacional.

El Libro Blanco de Defensa Nacional de Vietnam 2019 se lanzó formalmente en una ceremonia a la que asistieron altos funcionarios de agencias de defensa, la Comisión Central de Información y Comunicaciones, la Comisión Central de Asuntos Exteriores, la Oficina del Presidente, la Oficina de la Asamblea Nacional, otros ministerios, así como diplomáticos y Agregados de Defensa extranjeros y representantes nacionales e internacionales de la prensa y los medios de comunicación. Posteriormente se han realizado actos de presentación del libro en el extranjero.

El lanzamiento oficial del Libro Blanco de Defensa 2019 fue abordado por el Mayor General Nguyen Van Than, subdirector del Instituto de Estrategia de Defensa, que informó a la audiencia sobre tres temas principales: paz, autodefensa y transparencia. El Viceministro de Defensa Nacional, Teniente General Nguyen Chi Vinh, explicó detalles importantes que no podían dejar de mencionarse. Señaló que ha habido cambios significativos en el entorno estratégico de Vietnam y nuevos desafíos desde que se emitió el último Libro Blanco de Defensa Nacional.

En las palabras expresadas por Vinh y que están reflejadas en el Libro Blanco es que según “señalamos francamente las diferencias entre nosotros y otros países para buscar enfoques apropiados para resolver el problema y proteger nuestros intereses nacionales. En resumen, lucharemos sin concesiones contra todo lo que dañe nuestra independencia nacional, soberanía, integridad territorial y sistema político”.

El Libro Blanco de Defensa de Vietnam 2019 consta de tres partes:

  1. Contexto Estratégico y Política de Defensa Nacional,
  2. Construcción de la Defensa Nacional de Todo el Pueblo.
  3. Ejército Popular de Vietnam, las Milicias y las Fuerzas de Autodefensa.

En su primera parte se encarga de explicar la actual situación internacional caracterizada por un mundo que se desarrolla muy rápidamente hacia una dirección multicéntrica y multipolar, aun cuando las posiciones de algunos países se caractericen por el aislacionismo. Además la política, economía y seguridad globales han sido caracterizadas por situaciones imprevisibles y complejas. Incidentes de violaciones de la soberanía nacional, disputas sobre territorios y recursos, conflictos étnicos y religiosos, interferencia subversiva, terrorismo, guerras locales, ciberataques, desafíos de la seguridad no tradicional son encontrados en muchas regiones con características emergentes[1].

Algunos de los desafíos internacionales, están afectando a Vietnam de manera directa e indirecta. Violaciones a la soberanía nacional, conflictos territoriales, interferencia subversiva, ciberataques entre otros, son algunas de las cuestiones a las que se enfrenta en la actualidad la nación asiática. Desde el anterior libro blanco, es decir desde el 2009, Vietnam enfrentó tres momentos tensos de conflictos en el mar del Sur de China los cuales fueron específicamente en los años 2011, 2014 y más recientemente en el 2019.

El documento refleja claramente que en estos momentos Asia Pacífico, incluyendo el Sudeste Asiático es el centro de la dinámica geoeconómica y geopolítica. Pero también es un campo de batalla entre las grandes potencias. Es en esta área donde están coexistiendo tres iniciativas de importantes actores, es decir, la “Estrategia del Indopacífico Libre y Abierto” de Estados Unidos, la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” de China y la “Política hacia el Este” de la India. Entre los elementos desestabilizadores que amenazan la estabilidad regional, la paz y la prosperidad están las disputas en el Mar del Sur de China, referidas por Vietnam como Mar Oriental o Mar del Este.

El documento resalta los avances logrados por el país después de 30 años de Renovación. Vietnam se ha convertido en un país de ingreso medio con una economía vibrante, estabilidad macroeconómica y ha desarrollado sus instituciones económicas sobre la base de la economía de mercado orientada al socialismo. Esto permite a su vez trabajar en mejores condiciones para lograr mayores capacidades defensivas. Por otro lado, un elemento relevante del EPV es su fuerza en la movilización de las masas contribuyendo en el combate ante los efectos del cambio climático en el país, la recuperación ante desastres naturales, la participación en la eliminación del hambre y la reducción de la pobreza, el desarrollo socioeconómico y su contribución al mejoramiento del nivel de vida del pueblo.

Uno de los elementos que no se puede pasar por alto y resume la política de defensa de Vietnam, son los TRES NO incluidos en el Libro Blanco de Defensa Nacional:

  1. Vietnam no se unirá a ninguna alianza militar,
  2. Vietnam no se asociará con una de las partes para oponerse a otra,
  3. Vietnam no permitirá que ningún país extranjero establezca una base militar en el país.

Pero debe agregarse a estos tres no, un cuarto, el cual es, que Vietnam no usará la fuerza ni amenazará el uso de esta en las relaciones internacionales. No obstante, el país desarrolla sus capacidades de defensa nacional con fines pacíficos, en el que según informes internacionales como el del Instituto de Investigación de la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI en inglés), se ha ubicado a Vietnam entre los primeros 12 mayores importadores de armas a nivel mundial. Por lo que el país, se prepara para la guerra, pero no pretende amenazar a ninguna nación, aunque manifiesta que si se invade Vietnam, solo recurrirán al uso de la fuerza militar para la autodefensa, cuando el país es atacado y se viola la independencia nacional, la soberanía, la unidad, la integridad territorial y los intereses nacionales.

En enero de 2019 mucho antes de salir a la luz el libro blanco, ya varios analistas hacían referencias al tema de los tres no de Vietnam. Según Derek Grossman “es que nadie debería entusiasmarse demasiado con el equilibrio de Vietnam debido a los desafíos inherentes a su política de defensa ‘Tres No’, es decir, sin alianzas militares, sin alinearse con un país contra otro, y no hay bases militares extranjeras en suelo vietnamita. Los ‘Tres No’ aparecieron por primera vez en el Libro Blanco de Defensa de Vietnam de 1998 y luego reaparecieron en documentos posteriores emitidos en 2004 y el más reciente en 2009”[2]. Indudablemente hace referencia indirecta a las proyecciones que intentan hacer algunos Estados, especialmente Estados Unidos de acercarse más a Vietnam con el propósito de contener la influencia china y que es reflejado en la Estrategia de Seguridad Nacional del 2017 de la nación americana.

Esta política de los “Tres No”, es tan importante que, también está expresada en la nueva Ley de Defensa Nacional de Vietnam, que se aprobó en junio de 2018 y entró en vigor el 1º de enero de 2019. Los expertos en temas de defensa de Vietnam esperaban que volviera a salir el tema en el nuevo libro blanco. Esta posición, tiene una incidencia directa sobre los propósitos de la administración Trump de reforzar los lazos de Vietnam para contrarrestar la posición china en el Mar del Sur de China y el Indo-Pacífico libre y abierto.

El documento deja claro que no está bajo consideración ninguna futura base estadounidense en Vietnam. Washington, sin embargo, está claramente interesado en hacer escala en puertos marítimos de Vietnam y, en esta área, la señal clara de Hanoi es que estos no violan el tercer no. En ese sentido, Vietnam ha acogido con beneplácito en sus puertos a buques militares de China, Estados Unidos, India, Japón, Australia, Francia, Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda, Rusia, entre otros.

El lanzamiento del Libro Blanco de Defensa Nacional 2019, fue en un momento importante teniendo en cuenta que días después, Vietnam y Estados Unidos realizaron el Diálogo sobre Políticas de Defensa 2019, centrado en revisar los resultados de cooperación en este año y definir las orientaciones para 2020. El viceministro de Defensa de Vietnam, coronel general Nguyen Chi Vinh, y el subsecretario de Defensa de Estados Unidos para el Sur y Sudeste Asiático, Randall Shriver, copresidieron la cita en la que se refirieron a la cooperación, en estos momentos centrada en los esfuerzos realizados por ambas partes para acelerar el proyecto de desintoxicación del aeropuerto de Bien Hoa, en el sur de Vietnam, así como  la entrega del segundo buque clase Hamilton a Vietnam y el apoyo al país indochino en las actividades del mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas (ONU) y en el mejoramiento de la capacidad de ejecución de la ley para la guardia costera vietnamita.

Los crecientes lazos de defensa entre Estados Unidos y Vietnam en los últimos años, encabezados en marzo de 2018 por la primera visita de portaaviones de Estados Unidos a Vietnam desde el final de la Guerra de Vietnam, han tenido tropiezos, quizás por el desacuerdo vietnamita con la Ley de Contrarrestar a los Adversarios a través de Sanciones (CAATSA), pero también con el de la política de alinearse. Ante las cuestiones de no alianza, pero si un mayor relacionamiento con otras naciones, Hanoi ha utilizado una terminología que no es única solo del sector militar, sino de la cooperación en diversos sectores con los diferentes países. Sin afirmarlo o enmarcarlo como tal, incluye varios tipos de asociaciones:

  1. Estratégicas Integrales (Aunque el documento oficial no se refiere a estas, diversas fuentes vietnamitas citan las establecidas con China, Rusia e India).
  2. Estratégicas Especiales (Laos y Cambodia según el documento oficial)
  3. Estratégicas (Malasia, Indonesia, Japón, Singapur, etc. Las que en el documento oficial se refiere a 16 países).
  4. Integrales (Estados Unidos (2013), Nueva Zelanda, etc. El documento oficial se refiere a 11 países).

Según Carl Thayer “el viceministro de Defensa, Nguyen Chi Vinh reveló que el presupuesto de defensa de Vietnam había aumentado modestamente del dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2010 al 2,36% en 2018, equivalente a un monto de 5,8 mil millones de dólares”[3]. Lo que expresa un crecimiento del gasto de defensa para mejorar sus capacidades ante el incremento de los desafíos tanto tradicionales como no tradicionales, incluyendo los derivados de los ciberataques. Hoy el EPV se ubica entre los más potentes del Sudeste Asiático.

El documento de 2019, aunque evita llamar a cualquier nación por su nombre, es más explícito que la edición antecesora de 2009 al referirse a los desafíos que han empeorado en la última década. “Los nuevos desarrollos en el Mar del Sur de China, incluidas las acciones unilaterales, la coerción basada en el poder, la violación del derecho internacional, la militarización, el cambio en el status quo y la violación de la soberanía, los derechos soberanos y la jurisdicción de Vietnam, como lo establece el derecho internacional, han socavado los intereses de naciones preocupadas y amenazadas de paz, estabilidad, seguridad y libertad de navegación y sobrevuelo en la región”[4].

El libro blanco describe a Vietnam como una nación marítima y, por lo tanto, presta especial atención a la seguridad y protección de los mares, comprometiéndose a la libertad de navegación y sobrevuelo, libre comercio y actividades económicas pacíficas de acuerdo con el derecho internacional. Según Le Thu Huong, “una nueva parte importante del lenguaje del libro blanco dice: Vietnam no acepta la cooperación de defensa bajo presión o condiciones coercitivas”[5]. Esto rechaza explícitamente cualquier asociación desventajosa y afirma la autonomía nacional al decidir sus vínculos de defensa e intereses de seguridad, mientras se deja abierto a cooperación amistosa”

El libro blanco declara la voluntad de Vietnam de cooperar en la protección fronteriza, tanto terrestre como marítima, que incluye patrullas e intercambios conjuntos, un tema de particular importancia dadas las tensiones sobre las disputas marítimas y las amenazas a su soberanía. De una manera mucho más detallada que los libros blancos de defensa anteriores, la versión de 2019 se refiere a la naturaleza creciente de las amenazas en el Mar del Sur de China, así como a la posición de Hanoi hacia ellas.

El Libro Blanco solicita que no se tomen medidas que compliquen la situación o expandan las disputas, al mismo tiempo que evitan la militarización, la amenaza o el uso de la fuerza. Un párrafo especialmente notable expresa que: “Vietnam da la bienvenida a buques de armadas, guardacostas, guardias fronterizos y organizaciones internacionales para hacer visitas de cortesía o puertos ordinarios o detenerse en sus puertos para reparar, reponer logística y suministros técnicos”. Rechaza algunas de las propuestas que sugieren limitar las actividades conjuntas de los actores regionales con poderes externos. El documento de defensa vietnamita transmite la percepción de Hanoi de las amenazas críticas y declara el compromiso de cooperar con todas las naciones y la disposición para expandir las relaciones de defensa, independientemente de las diferencias políticas o la disparidad económica.

Por otro lado, el Libro Blanco de Defensa Nacional 2019 señala la línea roja de Vietnam, su soberanía, y reafirma el historial del país de resistir la invasión extranjera. Este es un mensaje claro para cualquier agresor y afirma resueltamente la determinación de la nación del Sudeste Asiático de proteger su soberanía nacional y sus derechos económicos marítimos. El Libro Blanco es una publicación necesaria que aporta más claridad y transparencia a la política de defensa nacional de Vietnam. A su vez, resalta el compromiso continuo con la política de no alineación, lo que elimina dudas de aquellos países que han sentido temores de posibles alineamientos de Vietnam, así como de falsas noticias de medios occidentales que expresan alianzas que no son reales, especialmente motivando confrontaciones en el marco de las relaciones triangulares de Vietnam con China y Estados Unidos.

En relación con el tema del conflicto del Mar del Sur de China el documento expresó que las divergencias entre China y Vietnam son de existencia histórica. Estas necesitan ser tratadas con precaución, evitar los impactos negativos sobre la paz general. Hay claridad manifiesta en el libro acerca de que la resolución de este conflicto es de un término de largo plazo, pero a su vez un proceso difícil y complejo. Lo más sabio y necesario es la continua negociación y consulta, para encontrar soluciones pacíficas sobre la base de las leyes internacionales. Mientras no se llegue a un resultado, ambas partes necesitan hacer todos los esfuerzos posibles por mantener la estabilidad en la zona.

Mientras el liderazgo del Partido Comunista de Vietnam (PCV) fue planteado en el Libro Blanco de Defensa del 2009 en la segunda parte, en el libro del 2019 se ubicó en la tercera parte: Ejército Popular de Vietnam, Milicias y fuerzas de autodefensa. Por otro lado, en la edición del 2009, en los anexos, mostró el intercambio de delegaciones militares de alto nivel y las mayores corporaciones generales de defensa, en tanto en la edición del 2019 no se mostraron. En cuanto a las Zonas Económicas de Defensa en el 2009 existía solo 22, mientras en el 2019 aumentaron a 28.   

Según Le Hong Hiep, “la adición del principio de no uso o amenaza de fuerza obviamente tenía el propósito de resaltar la naturaleza defensiva y pacífica de la política de defensa nacional de Vietnam, especialmente en el contexto de los continuos esfuerzos de Vietnam para mejorar sus capacidades militares. Sin embargo, desde otra perspectiva, este cambio es bastante redundante. Después de todo, el principio de no uso o amenaza de fuerza es ampliamente reconocido por la comunidad internacional como base de las relaciones internacionales y está consagrado en las cartas de las Naciones Unidas y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). El nuevo principio también puede generar confusión sobre la política de defensa de Vietnam, especialmente cuando su introducción no está acompañada de contextos y explicaciones adecuadas”[6]. Válida fue la aclaración del viceministro de Defensa en el lanzamiento del libro, que si Vietnam es invadido, “tenemos que portar armas pero nuestra lucha es por la paz”.

Conclusiones

El Libro Blanco de Defensa Nacional 2019 es un documento relevante que no solo caracteriza la actual situación internacional, sino también el entorno en el que Vietnam se desenvuelve y los desafíos a los que se debe enfrentar. Expone claramente ante la comunidad internacional el carácter pacífico de su política defensiva, así como su forma de relacionamiento y cooperación sin ningún tipo de alianza. Esto es sumamente necesario en momentos en que algunos tergiversan sobre falsas alianzas en el marco de las relaciones triangulares Vietnam-Estados Unidos-China.

El recientemente publicado Libro Blanco expresa un elemento trascendental que determina la principal fortaleza de la defensa nacional vietnamita, es decir, la unidad inquebrantable entre el Partido, el Ejército y el Pueblo.

El lanzamiento de esta edición del Libro Blanco de Defensa Nacional se da en un contexto relevante y muy necesario para Vietnam. A pocos días de comenzar la presidencia pro-tempore de la ASEAN, y como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es necesario que el mundo conozca el carácter pacífico de la política de Vietnam, así como el interés por cooperar con todas las naciones del mundo y resolver las contradicciones con cualquier otro Estado en el marco de las leyes internacionales existentes. En este sentido, es recomendable que este libro blanco se haga más conocido. La principal limitación en este momento es su  poca difusión global y baja impresión.

La ratificación del principio de no alianzas, es un claro mensaje para aquellos que han pretendido interpretar a su conveniencia la proyección de la política de defensa de Vietnam. Los valores y principios por los que se rige el EPV bajo el liderazgo del PCV están en plena consonancia con el pensamiento de Ho Chi Minh. En ese sentido se hace necesario conservar lo dicho por el Tío Ho, el 22 de diciembre de 1947: “el Ejército de defensa nacional y las milicias populares y guerrillas deben continuar manteniendo la disciplina de hierro, la moral de bronce, la decisión de vencer y las otras virtudes de las fuerzas de liberación, como la inteligencia, el coraje, la sagacidad y la fidelidad”.

 

* Centro de Investigaciones de Política Internacional, Cuba. Especialista en Vietnam. Jefe del Equipo de Asia y Oceanía del Centro de Investigaciones de Política Internacional de Cuba. Profesor e Investigador Auxiliar.

 

Referencias

[1] Ministerio de Defensa Nacional de Vietnam. IV Libro Blanco de Defensa. ISBN: 978-604-57-5163-3. Hanoi, Vietnam: National Political Publishing House, 2019.

[2] Grossman, Derek. Vietnam’s Defense Policy of ‘No’ Quietly Saves Room for ‘Yes’, 2019 <https://www.rand.org/blog/2019/01/vietnams-defense-policy-of-no-quietly-saves-room-for.html>. [consulta:2019].

[3] Thayer, Carl. Vietnam Releases Long-Awaited 2019 Defense White Paper. Canberra, Australia, 2019. <https://www.rfa.org/english/commentaries/defense-whitepaper-11272019150931.html>.

[4] Ministerio de Defensa Nacional de Vietnam. IV Libro Blanco de Defensa. ISBN: 978-604-57-5163-3. Hanoi, Vietnam: National Political Publishing House, 2019.

[5] Huong, Le Thu. Hanoi’s new defense white paper reflects fears of Chinese encroachment. <https://foreignpolicy.com/2019/12/06/vietnam-south-china-sea-united-states-draws-lines-in-the-sea/>.

[6] Le Hong Hiep. New White Paper Reveals Little Change to Vietnam’s Defence Policy. ISEAS, Singapur: 2019. <https://www.iseas.edu.sg/medias/commentaries/item/10977-new-white-paper-reveals-little-change-to-vietnams-defence-policy-by-le-hong-hiep>. [consulta: 2019].

Bibliografía

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Ho Chi Minh. En el aniversario de la fundación del Ejército de Liberación de Vietnam. Escritos Políticos de Ho Chi Minh. Ciudad México: Primera Edición Mexicana, 2010, p. 161.

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SIPRI. SIPRI Yearbook Armaments, Disarmament and International Security. 2016. <https://www.sipriyearbook.org> [consulta: 2019].

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LA ESTRATEGIA DE VIETNAM HACIA SU EMIGRACIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS (2010-2018)

Joy Puentes Saldise*

 Imagen de Surendra Shekhawat en Pixabay

Introducción

Los años de guerra que arrasaron Vietnam como Estado independiente de 1945 a 1975 se caracterizaron por inmensos sufrimientos y por desplazamientos masivos de personas. En el propio año de la independencia de la nación indochina, en el año 1945, la población vietnamita residente en los Estados Unidos no sobrepasaba un par de cientos que, por motivos diversos, se habían establecido allí desde el comienzo de la insurgencia revolucionaria gestada por Ho Chi Minh. Para esta fecha los mayores asentamientos vietnamitas fuera del territorio nacional se encontraban en Francia, que fungía como metrópoli desde el siglo XIX, país adonde las familias con mayor poder adquisitivo mandaban a sus hijos a cursar estudios universitarios. Además, por ser el referente de desarrollo y prosperidad además de antigua metrópolis. Sin embargo, posterior a la década de los años 60 del pasado siglo, el patrón migratorio vietnamita giró su dirección hacia los Estados Unidos. Las razones estuvieron en la apertura estadounidense para que los hijos de empresarios de Saigón estudiasen, mientras, Francia dejaba de cubrir las expectativas de los migrantes por sus políticas discriminatorias hacia ellos. Existe otro elemento sobre este particular brindado por Stephen Castles:

Además la presencia militar estadounidense en Corea, Vietnam y otros países asiáticos estimuló la creación de vínculos transnacionales al mismo tiempo que benefició, de manera directa, el movimiento bajo la figura de las esposas del personal militar estadounidense.[1]

En los días que precedieron a la caída de Saigón, en abril de 1975, unos 140.000 vietnamitas estrechamente vinculados con el anterior gobierno de Vietnam del Sur, fueron evacuados del país y reasentados en los Estados Unidos.

Otro fue el Programa de Reasentamiento de los Refugiados Indochinos que en solo 3 semanas del año 1975, estimuló la entrada de más 140.000 indochinos, 89% de ellos vietnamitas. Además de los mencionados programas de refugiados políticos, la política estadounidense favoreció a los refugiados de países socialistas en su sistema de cuotas. Un solo ejemplo nos ilustra esa afirmación. En el año 1982, el 70% de los refugiados provenían de Vietnam y Kampuchea[2].[3]

Bajo el auspicio de un acta promulgada por el Congreso estadounidense en 1975, se permitió la entrada de los vietnamitas bajo un régimen especial de tratamiento que otorgaba facilidades para una rápida adaptación al nuevo país, facilidades en el orden migratorio y laboral, pero que contenía la aplicación de una “libertad condicional” discriminatoria a estos inmigrantes[4]. A este primer grupo de refugiados les fue bien en los Estados Unidos. La mayoría de ellos pertenecían a la clase media urbana del sur de Vietnam. De los cabezas de familia, más de la cuarta parte tenían educación universitaria y más del 40% había cursado enseñanza secundaria. Surgieron comunidades vietnamitas en California, Texas y Washington DC., y rápidamente negocios vietnamitas abastecieron a las nuevas comunidades.

Al término de 1978 el número de personas que huían de Vietnam por mar se había cuadruplicado. El 70% de los esos solicitantes de asilo eran vietnamitas de origen chino (minoría étnica Hoa). Esta nueva ola (la segunda) de refugiados vietnamitas comenzó a llegar también a los Estados Unidos en 1978. Eran los “refugiados del mar” o boat people[5] , que huían por el temor a ser reprendidos en Vietnam, especialmente los vietnamitas de etnia china. El número total de refugiados del mar vietnamitas que entraron entre 1978 y 1997 en los Estados Unidos se estima en más de 400.000 (ACNUR, 2009).

De manera especial, con la llegada a principio de los 80 de los boat people a los Estados Unidos, el gobierno tuvo que adoptar una nueva resolución respecto al tratamiento que se les daría a estos inmigrantes. En 1980 el Congreso aprobó la “Refugee Act of 1980” con la cual otorgaba el estatus de refugiados a estos emigrantes, lo que constituyó una ley de ajuste particular para los vietnamitas. Esta acta constituyó un incentivo muy fuerte para los vietnamitas que deseaban prosperar económicamente, lo que generó una explosión de boat people vietnamitas.

El 30 de julio de 1989, los gobiernos de los ESTADOS UNIDOS y Vietnam dieron a conocer una declaración conjunta en la que afirmaban que habían llegado a un acuerdo sobre la emigración de ex presos políticos y sus familias. Con ese acuerdo, las salidas al amparo del Programa de Salidas Organizadas aumentaron considerablemente, alcanzando un máximo de 86.451 en 1991. En esta cifra se incluían 21.500 ex internos de campos de reeducación y familiares, y casi 18.000 niños asiático- estadounidenses, hijos de soldados estadounidenses que habían servido al Ejército vietnamita del sur.

En resumen, de los refugiados vietnamitas que se establecieron en países occidentales entre 1975 y 1995, el 64 % fue aceptado por los ESTADOS UNIDOS, 12 % fue aceptado por Australia y el 12 % por Canadá. Entre los países europeos, Francia recibió el número más grande, aunque este número solamente representa un 3%.[6]

Esta cita explica por qué la mayoría de los emigrados vietnamitas residen actualmente en los Estados Unidos. Para Washington aceptar estos inmigrantes resultaba en un deber y en un objetivo estratégico para utilizarlos contra el gobierno de Vietnam.

En 2017, más de 1.4 millones de vietnamitas residían en los Estados Unidos, constituyendo el 3% de los 44.5 millones de inmigrantes de la nación y representando el sexto grupo de nacidos en el extranjero más grande del país. Coincidiendo con el lugar primario de asentamiento, la población vietnamita en los Estados Unidos se ubica actualmente en seis estados: California tiene el número más grande de inmigrantes (446.397, o 39,9 %), seguido por Texas (129.779, o 11,6%), Washington (49.084, o 4,4%), Virginia (37.841, o 3,4 %), Florida (37.076, o 3,3%) y Massachusetts (33.933, o 3,0%)(Terrazas, Aaron, 2008)[7]. Estos asentamientos coinciden con los centros donde los emigrados recibieron asistencia a su llegada a los Estados Unidos.

Acciones dirigidas a utilizar a la comunidad vietnamita residente en el exterior como parte de su desarrollo integral.

El tratamiento del Partido Comunista y el gobierno vietnamitas hacia la comunidad radicada en el exterior ha ido en aumento. Desde hace más de 40 años los líderes de la nación del Sudeste Asiático han puesto su empeño en resarcir y borrar cualquier huella de rencor que todavía tengan los emigrados hacia el sistema político vietnamita. Se esfuerzan también en enfocar a estos en la necesidad de avanzar juntos en aras de la independencia y unidad nacional.

De acuerdo con cifras oficiales de 2018 (Oficina General de Estadísticas de Vietnam, 2018), más de cuatro millones y medio de vietnamitas viven actualmente en más de 100 naciones de todo el mundo. Aunque en un primer momento la dirigencia vietnamita subvaloró los aportes que podría proporcionar la comunidad vietnamita en el exterior, hoy están claras la estrategia y las tácticas para trabajar con los mismos. El tratamiento a la comunidad vietnamita en el exterior ha tomado auge e importancia con el transcurso de los años[8]. En 1976 en el IV y luego en el V Congreso del Partido Comunista de Vietnam (PCV, 1980) se recogen los puntos de vista de la dirigencia vietnamita y su valoración a futuro de los aportes que podría brindar este sector.

Durante los años transcurridos, nuestros compatriotas residentes en el extranjero, siempre se han dirigido hacia su patria querida y han contribuido activamente a la lucha patriótica contra la agresión norteamericana. En la nueva etapa seguramente sumarán los esfuerzos a sus compatriotas en el país por restaurar y desarrollar la economía, la cultura, la ciencia y las técnicas y aportar contribuciones más importantes en la reconstrucción del país.[9]

La celebración del VI Congreso del Partido, en 1986, marcó un hito en la historia de la República Socialista de Vietnam, porque trazó las premisas de la reforma que cambiaría el rumbo hacia el desarrollo del país, la Renovación o Doi Moi, y se esbozaron algunas ideas para hacerle entender a los emigrados la importancia de su aporte al desarrollo de su país natal.

Crear condiciones favorables para que los vietnamitas residentes en el extranjero edifiquen el bloque de unión comunitaria incorporándose a la sociedad del país donde residen y al mismo tiempo ligándose estrechamente a la tierra natal, para contribuir de esa manera a la construcción nacional.[10]

Para llevar a cabo la estrategia hacia la comunidad en el exterior, el gobierno vietnamita ha implementado una serie de tácticas para la consecución de sus planes. Estas medidas del gobierno vietnamita están encaminadas a contrarrestar las campañas de difamación impulsadas, principalmente, en los Estados Unidos y sus críticas a los Derechos Humanos y lograr en la comunidad emigrada una percepción favorable a la gestión de las autoridades vietnamitas. El presente trabajo tiene como propósito  identificar y analizar las medidas más importantes que componen la estrategia del gobierno vietnamita hacia la comunidad residente en el exterior, particularmente en los Estados Unidos, en el período 2010-2018.

Análisis de los discursos de los dirigentes vietnamitas hacia la comunidad vietnamita en los Estados Unidos

Según Xuan (2004) el gobierno vietnamita tuvo que resolver tres problemas fundamentales a la hora de normalizar sus relaciones con la comunidad vietnamita emigrada, los aspectos psicológico, legal y político, además del reconocimiento de algunos errores cometidos por el gobierno. Todo esto constituía parte de la agenda que debía llevar este para ganarse la confianza de su emigración.

Con la eliminación del bloqueo económico y financiero estadounidense hacia Vietnam en 1994 y el establecimiento de las relaciones entre Vietnam y Estados Unidos en 1995, la política de Vietnam hacia sus emigrados comenzó a llegar de manera directa a través de la embajada y consulado instalados en este territorio. Esto permitió que la comunidad vietnamita en la nación americana conociera de primera mano las disposiciones implementadas por Vietnam hacia ellos, escuchara por primera vez el discurso de los diplomáticos vietnamitas y conocieran de primera mano la realidad de su país de origen. La Resolución 36 del Partido Comunista de Vietnam del 2004, fijó las líneas del tratamiento de las autoridades vietnamitas hacia sus emigrados:

La política sobre vietnamitas en el extranjero debe reflejar la tradición de la unión nacional, que está basada en el nacionalismo , el patriotismo y el orgullo nacional además de los objetivos comunes de cada vietnamita que son asegurar la independencia nacional e integridad territorial.

Esta resolución marca claramente la intención de los dirigentes de alejarse del discurso con enfoque marcadamente ideológico para llevarlo a uno más nacionalista, con el objetivo principal de captar la mayor cantidad de emigrados en pos del desarrollo de Vietnam.

Desde el establecimiento de las relaciones y el desarrollo de  visitas oficiales de líderes vietnamitas a los Estados Unidos, se destacó una línea marcada de sostener encuentros con la comunidad residente  en ese país, incentivadas por el Partido Comunista de Vietnam. Estos encuentros con intelectuales, empresarios, etc., se enmarcaron en una tarea para lograr sensibilizarlos hacia su país de origen y tocó los temas fundamentales de la política de Vietnam hacia sus emigrantes, enfocando los aportes que podría hacer este sector (dígase inversión, remesas y transferencia de tecnología) en las esferas prioritarias para el desarrollo de Vietnam.

En el año 2007 la visita del entonces presidente vietnamita Nguyen Minh Triet a los Estados Unidos fue un acontecimiento importante que contribuyó a fijar aún más las bases de cooperación entre Vietnam y la comunidad vietnamita radicada en los Estados Unidos. Desde su llegada al aeropuerto el presidente vietnamita anunció, como medida favorable para una mejor relación entre las  comunidades vietnamitas en el exterior y el gobierno, la eliminación de visado para la entrada a Vietnam a partir de septiembre de ese año.

¿Por qué venimos aquí? Porque queremos expresar nuestras opiniones y sentimientos y deseamos conocer los suyos. Somos vietnamitas. Debemos cerrar el pasado. Así que vamos a entendernos y unámonos porque somos descendientes de la misma madre: Vietnam. Nosotros debemos hacer a nuestro país más y más poderoso. (Nguyên Hô, Hoáng, 2009)

En el año 2015, por primera vez en la historia de las relaciones diplomáticas un secretario general del Partido Comunista de Vietnam visitó oficialmente Estados Unidos y se entrevistó con el entonces presidente Barack Obama quien le reconoció como la máxima figura política del país. Durante su estancia en Estados Unidos el político vietnamita sostuvo numerosos intercambios con la comunidad vietnamita residente en el exterior en especial con figuras influyentes dentro del mismo, recalcando la importancia que les concede el partido a sus emigrados para el desarrollo del país.

En su visita oficial a los Estados Unidos en 2017 el primer ministro Nguyen Xuan Phuc ofreció una recepción para varios empresarios e intelectuales de ascendencia vietnamita. En la reunión, el primer ministro habló de los esfuerzos y contribuciones realizados por empresarios e intelectuales vietnamitas en el extranjero para acelerar de manera integral las relaciones Vietnam-Estados Unidos, así como también, mejorar la reputación de la comunidad vietnamita en territorio estadounidense. Xuan Phuc informó a los delegados sobre el desempeño socioeconómico de Vietnam en los últimos años, reiterando la política del partido, el Estado y gobierno de considerar siempre a los vietnamitas en el extranjero como parte integral de la nación. El jefe del gobierno instó a los residentes en el exterior a interesarse por el desarrollo del país, afirmando que siempre respeta y escucha sus opiniones constructivas.

Trabajo con los jóvenes vietnamitas nacidos en el exterior

Uno de los retos actuales de la política vietnamita hacia sus emigrados se encuentra en hacer perdurable el apoyo de estos en el tiempo. Como ya se abordó, Vietnam apeló a los fuertes sentimientos patrióticos de los emigrados hacia su país de origen en los primeros años de implementación de medidas hacia su comunidad en el exterior. En la actualidad constituye un desafío inculcar estos sentimientos a las nuevas generaciones hijos de emigrados.

Si bien la comunidad vietnamita residente en el exterior ha propiciado el cultivo de las tradiciones en especial el aprendizaje de la lengua, resulta más difícil para los hijos de los emigrados (permeados ya por la cultura del mundo occidental) asimilar los valores y costumbres de la cultura de sus ancestros. Se presenta entonces para las autoridades vietnamitas el reto de incentivar el interés y el amor de los jóvenes hacia la Patria de sus padres. Por estas razones Vietnam desde los años 90 ha incorporado dentro de sus objetivos de trabajo con la comunidad emigrada, el captar la masa de hijos emigrados a favor del desarrollo del país y sobre todo en el conocimiento de la realidad de Vietnam. Es importante lograr estos fines, ello representa mantener la continuidad de las relaciones entre los emigrados y Vietnam y por ende el apoyo al desarrollo del país.

La Resolución 36 del Partido Comunista de Vietnam en el 2004 perfiló las líneas de trabajo que se seguirían para lograr el fin propuesto. En la consecución de estos planes el partido delegó la ejecución de las medidas al Frente de la Patria pero sobre todo a la Unión de Jóvenes Comunistas Ho Chi Min con la máxima de: reunir a los jóvenes y estudiantes vietnamitas en el extranjero para edificar una comunidad solidaria que preserve la identidad cultural vietnamita.

Es necesario mantener la lengua vietnamita y la cultura vietnamita viva dentro de la comunidad vietnamita en el exterior, sobre todo entre la generación más joven. (…) movilizar a los vietnamitas en el extranjero a que apunten sus ayudas hacia la Patria especialmente motivar a los jóvenes emigrados en esta tarea sobre la base voluntaria y de conformidad con las leyes y costumbres de su país de residencia.

A criterio del autor, las acciones más utilizadas por las autoridades vietnamitas en su trabajo con los jóvenes son:

  • Celebración anual de campamentos de verano para jóvenes emigrados. En estos campamentos además de realizarse actividades culturales, se les brinda una información actualizada de los logros y retos de Vietnam. Este encuentro sirve también para establecer un diálogo entre las autoridades vietnamitas y los jóvenes emigrados.
  • Realización de giras culturales por los asentamientos de vietnamitas en el exterior. Estas giras están integradas por los artistas más afamados de Vietnam. Las mayores giras realizadas, han tenido lugar en los Estados Unidos país donde se lleva a cabo esta acción de manera sistemática. A su vez las autoridades vietnamitas han promovido la realización de eventos artísticos de los artistas emigrados en su país natal.

Actualmente el número de estudiantes vietnamitas emigrados ronda la cifra de 500 mil, la mayoría de ellos cursando estudios universitarios y técnicos y radicados en países del primer mundo. Representan estos jóvenes para Vietnam, entonces, su mayor inversión a futuro. Realizar acciones efectivas con ellos representará la perdurabilidad del apoyo de la comunidad vietnamita emigrada al desarrollo de Vietnam y sobre todo un canal efectivo para que se conozca la realidad de Vietnam.

Estímulo a las remesas

Una de las prioridades de Vietnam respecto a su emigración radicada en el exterior son las remesas enviadas por estos, ya que constituyen un factor importante para el  desarrollo del país. La importancia de las mismas radica en que actúan como agente principal para lograr en las familias un mayor poder adquisitivo, además constituyen un elemento principal para la estabilidad de los hogares y la eliminación de la pobreza. Las medidas para incentivar el envío de estas a través de los años han sufrido muchas modificaciones, encaminadas a eliminar barreras reguladoras de su flujo. Para las autoridades vietnamitas la comunidad radicada en los Estados Unidos representa una prioridad debido a la cantidad de emigrados en dicho país y sobre todo del desarrollo de esta comunidad en el país de residencia.

En el año 2002, el entonces primer ministro Phan Van Khai, firmó la decisión 78/2002 / QD – TTg que enmendó y complementó la decisión 170/1999 / QD – TTg del 19 de agosto de 1999 (referida a las cuestiones de la remesa) con el objetivo de animar a los vietnamitas en el extranjero a transferir dinero hacia Vietnam, fortaleciendo esta medida.

Según una encuesta realizada por el Instituto Central de Gestión Económica (Informe del Centro de Gestión Económica, 2018), alrededor del 57% del importe total de remesas provienen de la diáspora radicada en Estados Unidos, un 8.4% de Canadá, 6% de Alemania y el 4% de Francia.

Las remesas sirven como una valiosa fuente de inversiones en organizaciones benéficas para niños, personas mayores, familias de bajos ingresos, iglesias y escuelas. En segundo lugar, esta es una fuente estable de suministro de divisas, lo que ayuda a financiar la economía real. Según el Banco Estatal de Vietnam (2018) siete de cada 10 dólares que recibe el país por vía de las remesas se invierten en empresas. Casi el 16% de las remesas de los vietnamitas en el extranjero se invierten en negocios y el 20% en bienes raíces. El primero de julio de 2015,  la Ley de Vivienda permitió que los no residentes compraran casas y terrenos en Vietnam. Esta apertura permitió un mayor desarrollo del sector inmobiliario en el país. Según los expertos, entre las razones que alientan a los expatriados a enviar e invertir más dinero en Vietnam figuran una economía próspera —en el 2018 creció 7,08%— y un sistema de leyes que les permite tanto a ellos como a extranjeros comprar propiedades y casas.

Vietnam se sitúa entre los 10 países receptores de remesas en importancia en el mundo. Hasta diciembre de 2018, el dinero enviado por los connacionales desde el extranjero alcanzó los 5.200 millones de dólares estadounidenses, aumentando un 6% en relación con el 2017. Si antes los emigrados destinaban este capital a sus familiares, ahora prestan más atención a desarrollar negocios según el modelo familiar o la asociación inversionista. Por eso, el aumento de las remesas y las inversiones de esta comunidad reviste un significado importante para el avance de Vietnam, cuyos logros en los últimos años cuentan con una aportación muy trascendental de los compatriotas en ultramar.

Inversión Directa de vietnamitas emigrados

La inversión de capital foráneo para Vietnam resulta de vital importancia como para cualquier país del mundo que se encuentre abierto a la inversión, pues estos contribuyen a la generación de puestos de trabajo y a la producción de bienes sociales. Sin embargo, para el gobierno vietnamita resulta de mayor utilidad que dicho capital provenga de sus emigrados porque siguiendo su propia manera de hacer política resulta más fácil hacerle entender a un compatriota las particularidades de la inversión en el país, lo cual incentiva los vínculos con su patria y constituye un puente para que otros inversores vietnamitas (o no) radicados en el exterior inviertan en Vietnam. La Ley de Inversión Extranjera y de Empresas de 2010 ha pasado por varias modificaciones —las más recientes aprobadas fueron en el 2014— buscando siempre adaptar las mismas a las condiciones objetivas del momento, persiguiendo los siguientes objetivos:

  • Para recaudar más fondos en forma de inversiones en el extranjero y atraer la experiencia de gestión para mejorar las posibilidades de creación de empresas;
  • Fomentar las relaciones comerciales entre locales y empresas internacionales para compartir habilidades y tecnologías.

La diáspora vietnamita también invierte en el desarrollo de la agricultura y el procesamiento de mariscos como productos de “comercio étnico”, es decir, exportación de bienes para el consumo de los emigrados asentados en otros países. Esto proporciona a los exportadores vietnamitas un nicho estable en el segmento de comercio de exportación. Estados Unidos es el mayor importador de panga de Vietnam y la tasa de crecimiento anual de la oferta de mariscos a los Estados Unidos es del 10%. La producción de mariscos se ha convertido en una fuente importante de ingresos en la economía nacional. Empresas y negocios de este tipo con emigrados predominan en el sur como Ho Chi Minh, Dong Nai y las provincias de Binh Duong. Una de las razones importantes para ello es que es el sur de Vietnam es el hogar de muchos de ellos o de sus padres.

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Vietnam (MOFA 2018), declaró que la diáspora vietnamita invirtió, en el año 2018, en más de 3.200 proyectos en Vietnam con un monto aproximado de 5.7 mil millones de dólares. La mayor parte de la inversión fue hacia los negocios vinculados a los servicios, el turismo y el sector agroalimentario.

Utilización de recursos humanos formados en el exterior

En el 2004 con la promulgación de la Resolución 36 se impulsó la implementación de nuevas políticas, destinadas a captar la ayuda de los intelectuales vietnamitas radicados en el exterior:

Crear nuevas políticas con el fin de atraer a nuestros intelectuales radicados en el exterior, dirigidas a la causa del desarrollo nacional; desarrollar un mecanismo satisfactorio de incentivos y recompensas para expertos vietnamitas en el extranjero e intelectuales que acumulen novedosos conocimientos y destrezas y que puedan asesorar el gobierno en la dirección, la transferencia de la tecnología, las artes nacionales y el desarrollo cultural.

Para Vietnam resulta imprescindible contar con los intelectuales para su desarrollo, dadas las aspiraciones de convertirse en un país desarrollado para el 2020, por lo que utilizar el know how de este sector es una prioridad. Hasta 1999 la dirigencia vietnamita encargaba al Ministerio de Ciencias y Tecnologías la elaboración de medidas destinadas a facilitar el regreso de los intelectuales vietnamitas radicados en el extranjero para trabajar en su país. Como iniciativa para introducir las experiencias de los intelectuales residentes en los Estados Unidos en Vietnam, ambos países (a instancia de los emigrados vietnamitas y el propio gobierno de Vietnam) a finales del 2000 firmaron un acuerdo[11]. En este acuerdo el gobierno estadounidense se comprometía a recibir y brindar educación.

El Ministerio de Ciencias y Tecnologías de Vietnam a partir del 2008 preparó una nueva estrategia para estimular el regreso de los intelectuales emigrados. Los incentivos del plan estaban encaminados a proponer un paquete salarial más atractivo para los científicos, ofrecer ayuda estatal para la financiación de proyectos de investigación y gradualmente la compra de equipos de avanzada tecnología. La estrategia costó 80 millones de dólares aproximadamente (70% aportado por el Estado vietnamita) enfocado en aumentar los sueldos, brindar transporte y las exenciones de visa a los intelectuales emigrados que presten servicio en Vietnam.

Con esta medida el gobierno de Vietnam aseguró: primero una llamada a sus intelectuales emigrados a que brinden sus servicios a la patria y segundo impulsar el sector de las tecnologías en Vietnam. Según la agencia de noticias VNA (2019) alrededor de 200 expertos e intelectuales versados en materias prioritarias para el desarrollo de Vietnam, visitan su país natal cada año con el propósito de transmitir sus experiencias y conocimientos a sus homólogos en Vietnam. El 30.31% de estos intelectuales de ultramar tienen residencia en los Estados Unidos por lo que se hace necesario y prioritario continuar las políticas de Vietnam hacia esta comunidad por los beneficios que pueden aportar.

Actualmente, de los más de 3 millones de vietnamitas radicados en el exterior, cerca de 300 mil emigrados son universitarios o técnicos calificados, incluidos personal que ostenta cargos importantes en centros de investigaciones y organizaciones internacionales. La mayoría de ellos se encuentran radicados en los Estados Unidos, a criterio del autor constituyen un puente apreciable para que Vietnam conciba tecnologías de punta, extienda sus lazos económicos y se inserte positivamente a nivel internacional.

Una nueva estrategia gubernamental ha sido la creación de un foro temático “Los vietnamitas de ultramar”, intelectuales y expertos aportan opiniones a la desarrollo e integración económica del país durante el período 2016-2020.  Más de 100 vietnamitas en el extranjero (especialistas en economía de las universidades de Estados Unidos, Francia, Australia y Japón u organizaciones internacionales, etc.) se unieron a sus colegas domésticos para discutir los desafíos de la reestructuración de la economía, mejora de la administración, reforma del sistema financiero, del sistema y educación superior, con el objetivo de una formación cualificada y desarrollando la política industrial, la agricultura, y negocios.

En abril de 2016 el gobierno anunció un plan de acción para promover la implementación de la Resolución Nº 36-NQ / TW del noveno Buró Político del Partido Comunista sobre los vietnamitas en el extranjero de 2016 a 2020.  El 19 de mayo, el Buró Político emitió la Instrucción No. 45- CT / TW para acelerar la implementación de la Resolución No. 36-NQ / TW el 26 de marzo de 2004 sobre vietnamitas en el extranjero.

Para lograr los objetivos establecidos por el Buró Político, el gobierno solicitó a los ministerios, agencias y comités populares provinciales y municipales que realizaran e implementaran la resolución y la instrucción. Los objetivos incluyeron ayudar a los vietnamitas en el extranjero a tener vidas estables e integrarse en sus países de adopción, modificando y perfeccionando políticas y leyes relacionadas con su bienestar, y ayudándoles a mantenerse conectados con el idioma y la cultura vietnamita. Se alienta a las provincias y ciudades a intensificar las actividades para conectar a los vietnamitas en el extranjero, facilitar los procedimientos que les permitan regresar a Vietnam y coordinar con las agencias de seguridad para protegerlos. Se alienta a los ministerios a proponer medidas para fortalecer la protección y la gestión de los ciudadanos vietnamitas en el extranjero —los trabajadores y estudiantes que estudian en el extranjero— y la adopción y matrimonio con personas extranjeras.

Conclusiones

La comunidad vietnamita radicada en los Estados Unidos constituye para Vietnam un sector estratégico a trabajar dentro de la totalidad de sus emigrados en general, debido a su ascenso económico en ese país y la ascendencia política en sus localidades de residencia.

La estrategia seguida por Vietnam con sus emigrados en los Estados Unidos, está destinada a incentivar sus contribuciones en el desarrollo de su país y en propagar la realidad vietnamita.

Las autoridades vietnamitas han implementado una serie de medidas con el fin de lograr un acercamiento con sus emigrados. Estas tácticas van dirigidas a explotar sectores prioritarios para la economía de Vietnam (remesas, inversión y acceso a nuevas tecnologías).

Incentivar el flujo de remesas constituye uno de los principales ejes de la estrategia de Vietnam hacia sus emigrados. Estas remesas han ayudado a combatir la pobreza y los problemas sociales en el país, además de elevar el nivel de vida de las familias receptoras. Por ello el gobierno vietnamita desde 1980 viene implementando medidas con el fin de estimular su flujo. Especial atención le merece al gobierno el envío de remesas desde los Estados Unidos, pues representan un gran porcentaje del total. Por estas razones los lideres vietnamitas en sus discursos hacia la emigración distinguen el aporte realizado por la comunidad emigrada por esta vía como una manera patriótica de ayudar a su país de origen.

Para un país en desarrollo como Vietnam la inversión extranjera directa representa un pilar estratégico en su perfeccionamiento. El estímulo a la inversión de sus emigrados, se centra particularmente en los radicados en los Estados Unidos. Esta deferencia se debe a la pujanza económica que tiene dicha comunidad en ese país y también porque Estados Unidos es el principal socio comercial de Vietnam fuera de la región del sudeste asiático.

La implementación de medidas para estimular la cooperación de los intelectuales emigrados representa una de las tácticas más importantes para que Vietnam acceda a nuevas tecnologías y conocimientos técnicos en diferentes campos de la ciencia en general. Resulta primordial establecer una cooperación efectiva con este sector, pues representa un puente para la introducción al país de nuevas tecnologías, nuevos conocimientos en ramas prioritarias para el desarrollo del país.

 

Anexos

Anexo 1. Población de inmigrantes vietnamitas en los Estados Unidos, 1980-2017.

Fuente: https://www.migrationpolicy.org/article/vietnamese-immigrants-united-states-5.

Anexo 2. Principales estados de residencia para los vietnamitas en los Estados Unidos, 2012-16.

Fuente: https://www.migrationpolicy.org/article/vietnamese-immigrants-united-states-5.

Anexo 3. Trabajadores ocupados en la fuerza laboral civil (mayores de 16 años) por ocupación y origen.

Fuente: https://www.migrationpolicy.org/article/vietnamese-immigrants-united-states-5.

Anexo 4. Llegadas de refugiados vietnamitas e inmigrantes vietnamitas otorgados como residencia permanente legal (LPR, por sus siglas en inglés) como refugiados y asilados o por medio de vínculos familiares, 1975-2016.

Anexo 5. Flujos de remesas anuales a Vietnam, 2000–17.

 

Fuente: https://www.migrationpolicy.org/article/vietnamese-immigrants-united-states-5.

* Licenciado en Derecho, Universidad de la Habana. Instituto Superior de Relaciones Internacionales de Cuba.

 

Referencias

[1] Castles, Stephen “Coyuntura y debate. Las nuevas migraciones del continente asiático”. 2001, <http//www.castles.migrations/doc/pdf>, [consulta: 2009].

[2] Hoy Reino de Camboya

[3] Álvarez Acosta, María Elena. Siglo XX: migraciones humanas. La Habana: Editora Política, 2005.p. 132.

[4] “The Indochina Migration and Refugee Act”. Uno de los principales promotores de esta acta, fue el senador Ted Kennedy. Para ver una valoración de dicha ley: Silverman, Edwin B. “Indochina Legacy: The Refugee Act of 1980”. Publius, 10, no. 1, Winter 1980, p. 27–41.

[5] Término con el que se conoce a los más de 2 millones de vietnamitas que, a bordo de embarcaciones precarias, trataron de emigrar entre 1975 y 1992. Aunque es difícil precisar cifras exactas por los que perecieron en el mar (naufragios, accidentes, desnutrición o piratería), los Boat People fueron la mayor diáspora marítima en calidad de refugiados del siglo XX, muy por delante de los balseros cubanos y las pateras africanas. Tras abandonar Vietnam, algunos fueron rescatados por buques y cargueros extranjeros en aguas internacionales y otros trataron de alcanzar las costas de países próximos como Tailandia, Malasia, Singapur e incluso Filipinas.

[6] Merli, M. Giovanna. “Estimation of international migration for Vietnam, 1979-1989”. Center for Studies in Demography and Ecology, Department of Sociology, University of Washington. <http://csde.washington.edu/downloads/97-4.pdf>, [consulta: 2019].

[7] Terrazas, Aaron. “Vietnamese Immigrants in the United States”. Migration Policy Institute, 12/08/2008, <https://www.migrationpolicy.org/article/vietnamese-immigrants-united-states-0>.

[8] Las primeras referencias sobre el trabajo hacia la comunidad vietnamita en el exterior se encuentran en los documentos escritos por Ho Chi Minh al final de su vida. En eso documentos Ho Chi Minh abogaba por la unidad de Vietnam territorial, cultural y vincular a los de afuera con el desarrollo del país. En el período de 1975 a la actualidad las autoridades vietnamitas buscaron en este sector apoyo para enfrentar los problemas económicos que afectaban el país.

[9] Documentos, IV Congreso del Partido Comunista de Vietnam, 1977. p 152.

[10] Documentos VI Congreso del Partido Comunista de Vietnam, 1977. p 74.

[11] Ley nº 106-334, 12/12/2000, sección 206.