Archivo de la etiqueta: Argentina

FRAY FRANCISCO DE PAULA CASTAÑEDA, ANTAGÓNICO DE LOS RIVADAVIA DE TURNO

Los ciudadanos nacionalistas vemos con desazón el derrotero que toma la Nación, derrotero que no tiene visos de cambio, al contrario, se arraiga cada vez más. Todos y cada uno de los que se sientan en el sillón de Rivadavia lo hacen para enriquecerse, para llenar los bolsillos propios, de la familia y de amigos. Y tal vez, justamente ahí, en el mencionado sillón, radique el principio de nuestros males. Tal vez habría que quemarlo para exorcizarlo, aunque se comenta que no es el original aquél en que se sientan los supuestos representantes del pueblo; la impronta sigue allí, imperturbable, porque… veamos quien fue Rivadavia.

A fines de 1811 la revolución tomó un giro preocupante, se hizo cargo del Primer Triunvirato una élite imbuida de la filosofía iluminista francesa. El hombre que encabezó este grupo fue Bernardino Rivadavia. Su anticlericalismo poco a poco fue transformándose en anti catolicismo.

A mediados de 1822, Rivadavia inició la llamada “Reforma Religiosa” que, en síntesis, imitaba a la Francia revolucionaria con su Constitución Civil del Clero. No sólo colocó a la Iglesia bajo la dependencia del poder civil, sino que además  confiscó  los bienes que ésta poseía, como el santuario de Luján, la Casa de Hermandad, el Convento de la Recoleta, así como bienes de otros conventos y anuló la Vicaría Castrense.

Para conocerlo un poco más, dejemos que Don Fray Francisco de Paula Castañeda nos ilustre al respecto:

García con Rivadavia
tienen unos saladeros
y allá entre los patagones
compran reses, compran cueros;
cielito, cielo, cielito,
cielito de nuestros barrios
cuanto más roban los indios
más ganan los Secretarios.

García con Rivadavia
al indio compran ganados,
por éso dejan que robe
el indio a los hacendados;
cielito, cielo, cielito,
cielito de economía
ya pueden los hacendados
decir esta boca es mía.

García con Rivadavia
al país han echado el guante
a ellos les sale la cuenta
y la provincia que aguante;
cielito, cielo, que sí,
cielito de las cautivas
que pasan ya de tres mil
las que 110 están redimidas.

García con Rivadavia
extinguen las religiones
para fundir en el Banco
las custodias y copones;
cielito, cielo, cielito,
cielito de las locuras,
cuando se aumentan las luces
nos quedamos más a oscuras.

García con Rivadavia
tienen un fuerte comercio
a costa de nuestra sangre
que ellos miran con desprecio;
cielito, cielo, cielito,
cielito de las unciones,
tienen los dos secretarios
«católicas intenciones».

García con Rivadavia
para una misa cantada
pidieron tres mil pesitos
a esta ciudad degradada;
cielito, cielo, cielito,
cielito de devoción,
cántese a los secretarios,
cántese el kirieleisón.

García con Rivadavia
aumentan a Don Martín
la venta, cuando los indios
nos cantan el retintín;
cielito, cielo, cielito,
cielito de ‘Don Martín,
que a costa de la campaña
se abotona el chupetín.

García con Rivadavia
son sabios economistas,
tinterillos embrollones
y despreciables plumistas;
cielito, cielo, cielito,
cielito del cementerio,
la multitud de tributos
no carece de misterio.

García con Rivadavia
se embarcarán para Europa
cuando los pampas conquisten
esta ciudad con su tropa;
cielito, cielo, cielito,
cielito que, según vamos,
los indios al fin serán
los señores y los amos.

Fray Castañeda decía que:

“en un país de hombres libres sólo debe haber escuelas. Los que en los gobiernos despóticos se llaman presos, en los gobiernos libres deben llamarse educandos. El que comete un delito no hace más que dar un aviso al público de que es un hombre a quien le falta educación. Recójasele pues con amor, y en seis o diez años enséñesele primero a rezar, después a relojero o a sastre. Estos diez años le sirven de corrección y al mismo tiempo de inestimable conveniencia, pues en vez de decir vengo de la cárcel, dirá yo he salido de la escuela…”

Su principal contendiente fue el ministro del Gobernador Martín Rodríguez, Bernardino Rivadavia. En varios de los periódicos de Castañeda, aparecerá la figura del ministro con las más sarcásticas y a veces, desopilantes caricaturas. Como consecuencia de esta oposición, varias veces fue desterrado. La última vez su destino fue la lejana Carmen de Patagones. Pero esa vez el fraile no cumplió la pena impuesta por el gobierno. Huyó a Montevideo y desde allí con la anuencia del Brigadier Estanislao López, cruzó la tierra entrerriana y apareció en Santa Fe en 1823 para continuar su obra educadora.

Un 12 de marzo de 1832 partió a reunirse con El Creador. Pocos meses permanecieron sus restos en el cementerio de Paraná. El gobierno de Rosas tomó las medidas para que descansara definitivamente en Buenos Aires. Llegaron el 28 de julio al panteón del convento franciscano. Allí el 22 de diciembre se realizaron las solemnes exequias en sufragio de su alma y “para honrar su buena memoria…” El Padre Aldazor, futuro Obispo de Cuyo, pronunció una elocuente oración fúnebre, que reivindicó su memoria en la ciudad que antes lo desterrara. Su temperamento inquieto pareció acompañarlo también después de muerto, pues en una reforma de la cripta, sus restos desaparecieron de allí.

Castañeda poseyó una pluma que si, a las veces, era tal, otras era una daga y, no pocas veces, tenía el poder de un garrote. Los ingenuos que, ayer y hoy, se escandalizan de algunas de sus expresiones bravías y hasta desolladoras, se olvidan que no es posible combatir con pulidas flechas indígenas contra quienes apuntan con armas de fuego.

Nada afirmaba; sólo preguntaba:

“1ro. Si convendrá que este pueblo y su campaña sufra por más tiempo al señor Secretario de Estado, don Bernardino Rivadavia;

“2do. Si será sedición el pedirle al Gobernador, don Martín Rodríguez o a la Honorable Soberana Junta de Representantes, para que no acabe de acabarnos, se sirva poner a don Bernardino Rivadavia en la cárcel;

“3ro. Si en caso de acceder el Gobierno o la Junta, a la solicitud del Clero y del pueblo, convendría que el Secretario de Estado cesase con honor, o si convendría tildarle inequivocablemente para escarmiento de todos los demás ministros.

Como simple ejercicio mental se pueden cambiar los nombres de las citadas preguntas y en nada difiere aquella situación de la nuestra actual.

Argentina Despierta!

DyPoM

Por Der Landsmann para SAEEG

 

Referencias:

  1. Analfa.wordpress.com
  2. Revista Mikael

©2022-saeeg®

DIOS, PATRIA, HOGAR

Santiago González*

¿Una respuesta política nacida desde lo religioso para enfrentar el globalismo financiero y el marxismo cultural?

“Dios, patria, hogar”, proclamaban las leyendas escritas con desafiante pintura negra sobre los paredones encalados del pueblo. A mí y a mis amigos nos causaban gracia y curiosidad, una porque conocíamos a los que las escribían y, a pesar de que ponían cara de malos y usaban tremendo bigote, no nos parecían muy preparados para sostener cualquier desafío, y la otra porque no entendíamos la necesidad de la proclama, tan seguros estábamos de contar con un Dios, una patria y un hogar. Esas seguridades sin embargo iban a durar poco. Casi sin darnos cuenta, entrábamos a la vez a la adolescencia, a la década de 1960 y a una etapa de transformaciones vertiginosas que estremecerían hasta los cimientos esas certidumbres.

¿Cómo podíamos saber, entonces, que Dios sufría desde hacía casi un siglo el ataque encarnizado de la Europa cristiana, y que su muerte ya había sido anunciada como una buena nueva? ¿Cómo podíamos anticipar que la patria sucumbiría bajo la doble agresión de la violencia y el saqueo en las décadas siguientes, las de nuestra juventud y madurez, las décadas en las que la vida para la que nos estábamos preparando debía rendir sus frutos? ¿Cómo podíamos imaginar siquiera que el hogar, la familia, ese reducto último de la certidumbre y el amparo, el lugar del reposo, la alimentación y el abrazo, iba a ser blanco de la metralla que ahora, ante nuestros ojos, hace saltar por el aire sus últimas astillas?

¿Cómo podíamos sospechar que algún día, ante la mirada interrogante de nuestros hijos, sólo íbamos a tener perplejidad y silencio como respuesta?

Evidentemente, nuestros amigos de los bigotazos y el pelo aplastado habían olfateado con la debida anticipación algo que nosotros no percibíamos. Y que tampoco, para ser honestos, queríamos percibir, encandilados unos con la conquista del espacio y los avances tecnológicos que probaban la eficacia del capitalismo, obnubilados otros con la revolución cubana y el Concilio Vaticano II, que señalaban el camino inevitable hacia el socialismo y el hombre nuevo. Ni unos ni otros veíamos en nuestras opciones una amenaza contra Dios, ni contra la patria ni contra el hogar, porque los juzgábamos tan eternos como el agua y el aire, como Borges decía de su ciudad.

Y sin embargo, aquí estamos: sin Dios, con la patria hecha añicos y ya casi sin hogar.

La situación en la que hemos caído es resultado de una combinación de factores tan disímiles, dispersos y azarosos que parecería difícil imaginar una conspiración. Podría decirse que si hay una conspiración su origen no es de este mundo, cosa que movería a risa a algunos, pero que otros tomarían muy en serio, especialmente los que creen en la eficacia operativa del demonio. Sabemos, sin embargo, que hay personas en condiciones materiales e intelectuales de ayudar al azar (o al diablo) y orientar las cosas en determinada dirección. Al fin y al cabo, lo del Nuevo Orden Mundial fue una idea emanada de esas personas y propuesta claramente y con todas las letras, no un invento de las mentalidades conspirativas.

La idea de reordenar el mundo brotó tras la caída del muro de Berlín, que no separaba, como se cree habitualmente, al Occidente capitalista del Este socialista: era en realidad un dique de contención contra los desbordes de uno y otro lado, obligaba a cada bando a preservar una cierta apariencia de virtud. Cuando el hormigón cayó bajo la presión de las multitudes, lo peor del capitalismo se fundió en un abrazo con lo peor del socialismo, con el que mantenía antiguas y documentadas relaciones, y desde entonces vienen marchando juntos hacia la instauración global de una nueva esclavitud, políticamente totalitaria, como siempre imaginaron los comunistas, y económicamente libertaria, como siempre imaginaron los capitalistas.

La tarea no parecía sencilla. ¿Cómo someter nuevamente a la esclavitud a un hombre al que las mismas élites habían ensoñado desde la Revolución Francesa con las ideas de libertad, igualdad y fraternidad? Personas inteligentes, no tardaron en encontrar una solución simple, económica y orwelliana: cambiar el sentido de las palabras.

Los conspiradores, o el mismísimo demonio, procedieron por etapas: en nombre de la libertad comenzaron por separar al hombre de Dios para privarlo del sentido trascendente de la vida, que lo unía en alabanza y oración al conjunto de los demás hombres y de todo lo creado; después se dedicaron a socavar sus vínculos de pertenencia e identidad, especialmente la patria, pero también el terruño o el barrio, la lengua o la música, en aras de una igualdad global e indiferenciada que excede largamente lo social, incapaz de suscitar identificación, pertenencia o lealtad alguna; ahora, a favor de una fraternidad tan inclusiva como estéril, apuntan con la ideología de género contra la familia, bastión último de anclaje y de sentido para un hombre en trance de ser despojado de todas las ligazones y raíces que necesita para desarrollarse y crecer con cierto grado de salud.

Este hombre, así desamparado, perdido y angustiado, el hombre que las mentes más lúcidas de Europa vienen describiendo con un sentido de urgencia cada vez mayor, no sabe cómo enjugar su desesperación: las drogas, la promiscuidad, las experiencias extremas, nada le alcanza para cubrir el vacío al que lo han arrojado las consignas de libertad, igualdad y fraternidad en su versión perversa. Ese hombre está listo y predispuesto para recibir, con alivio de náufrago y agradecimiento perruno, el yugo del esclavo. El yugo, claro está, ya no tiene el perfil grosero del madero o el herraje, sino que llega en el suntuoso envase de la tecnología y la modernidad, tan amable y seductor que le resulta irresistible.

Hablemos también de libertad de mercado y derecho de propiedad, palabras cuyo significado se ha trastocado hasta lo irreconocible. ¿Podemos hablar de libertad de mercado cuando toda la economía capitalista se mueve hacia la concentración, cuando cada vez menos personas deciden sobre áreas cada vez más amplias del comercio, la industria, las finanzas y los servicios, cuando cada vez hay menos espacio para el emprendimiento personal, se trate del ejercicio de las profesiones liberales, o de la simple farmacia, ferretería o almacén de barrio? ¿Podemos hablar de derecho de propiedad, cuando el único derecho de propiedad resguardado es el de los bienes materiales pese a que la persona también es dueña de intangibles como su historia, su patria, su religión, su lengua, sus opiniones e incluso su cuerpo, amenazados todos por el poder de coerción del Estado?

El nuevo orden le recuerda permanentemente al ciudadano su condición de esclavo, cuya supervivencia depende de un amo cuyo rostro ni siquiera conoce, pero al que debe someterse sin chistar si no quiere perder su ciudadanía, que ya no consagra la Constitución, sino una tarjeta de crédito, un alquiler o un abono, puesto que cada vez le resulta más difícil ser propietario de nada. La palabra que mejor define la situación del nuevo esclavo es precariedad: casi nada de su vida está efectivamente bajo su control, todo es transitorio y puede acabarse en cualquier momento, desde el empleo hasta el matrimonio, para usar una palabra realmente anticuada. Especialmente, y uno sospecha que deliberadamente, ya no puede ser propietario de una casa, un cuarto propio, un lugar donde caerse muerto. En cualquier momento puede encontrarse literalmente en la calle.

Sospecho que eso es deliberado, porque hay algo sagrado en la casa propia: Mircea Eliade dice que su construcción replica el gesto creador y fundacional de los dioses, y constituye un eje en torno del cual ordenar el propio mundo y una suerte de eslabón con lo sagrado. En la casa propia, cada hombre funda su propio linaje, y la ocasión suele ser debidamente señalada. Cuando finalizó la construcción del techo de la que sería nuestra casa familiar, mi padre agasajó a constructores y amigos, y en la flamante cumbrera se colocó una rama de pino, según fotografías que pude ver en el álbum familiar. La imposibilidad de tener su propia casa corta el último vínculo del hombre con la divinidad. Asunto que nos lleva de regreso al comienzo de esta nota.

Si se las mira con un poco de atención, todas las acciones del globalismo financiero asociado al marxismo cultural que venimos describiendo son “disolventes”, como decían los militares respecto del accionar de la izquierda: apuntan a romper o desatar todos los vínculos que anudan al hombre con su Dios, con sus compatriotas, con su familia, para dejarlo aislado, inerme e impotente. Esta comprobación tiene la virtud de mostrarnos el camino para hacerles frente: propone un plan de resistencia y un programa de acción. Si el propósito de estos conspiradores (o del demonio, vaya uno a saber) es desligar al hombre de sus referencias trascendentes y existenciales, ¿deberíamos responder reparando esas ligaduras, religándolo? ¿Una respuesta política nacida desde lo religioso? Dios para afianzar una patria, patria para levantar un hogar, hogar para formar hombres y mujeres cabales. No hay abuso de retórica ni tampoco mucha novedad en esto: la Argentina que supo enorgullecernos se hizo en gran medida así.

 

* Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y se inició en la actividad periodística en el diario La Prensa de la capital argentina. Fue redactor de la agencia noticiosa italiana ANSA y de la agencia internacional Reuters, para la que sirvió como corresponsal-editor en México y América central, y posteriormente como director de todos sus servicios en castellano. También dirigió la agencia de noticias argentina DyN, y la sección de información internacional del diario Perfil en su primera época. Contribuyó a la creación y fue secretario de redacción en Atlanta del sitio de noticias CNNenEspañol.com, editorialmente independiente de la señal de televisión del mismo nombre.

 

Publicado originalmente el 01/03/2019 en gaucho malo El sitio de Santiago González https://gauchomalo.com.ar/dios-patria-hogar/

ABSOLUTA PRIORIDAD EN EL AÑO 2023: LA RECUPERACIÓN DEL ESTADO INSTITUCIONAL

Grl Heriberto Justo Auel*

“Civitas filia temporis” *

 

1) ¿Cómo alcanzamos la categoría de “Estado fallido”?

A fines del 2021 publicamos el ensayo “Es la tormenta que lleva al puerto” (1). Lo tomaremos hoy como punto de partida para el presente.  Decíamos entonces:

“Los dos jueces prevaricadores del TOF Nro. 5 —Adrián Grünberg y Daniel Obligado— se “han llevado” lo que quedaba de la Institución Judicial. La Argentina llegó —con este aberrante hecho jurídico/político— al estadio de “Estado Fallido”.

Un continuo “proceso revolucionario castro-comunista” —que cumple más de sesenta años de actividad sediciosa— está llegando a alcanzar su objetivo inicial, que nunca cambió: tomar el poder, definitivamente. Lo que si cambió —a lo largo del tiempo— fue su estrategia: han transcurrido —en esas seis décadas— cinco diferenciadas campañas ininterrumpidas —1959/2022— (2) (3). La consigna “vamos por todo” indica esa intencionalidad.

Entendíamos por Estado Fallido” —en aquel ensayo— lo siguiente:

“aquel que no puede garantizar su propio funcionamiento o los servicios básicos a la población. Eso puede deberse a que ha perdido el monopolio de la fuerza, sufre un vacío de poder, legitimidad disputada, instituciones frágiles o carece de capacidades y recursos para satisfacer las necesidades esenciales de sus ciudadanos, entre otras causas. Se mide el fracaso de un estado con los siguientes parámetros:

      1. Corrupción política e ineficacia judicial.
      2. Sobre población contaminación.
      3. Altos niveles de criminalidad inseguridad ciudadana.
      4. Altos niveles de informalidadpobreza pobreza extrema.
      5. Crisis económicasinflación desempleo.
      6. Fuga de talentos(emigración altamente cualificada).
      7. Bajos porcentajes de personas con educación superior.
      8. Gran parte de la población con la primaria y/o secundaria incompleta.
      9. Pérdida de control físico del territorio o del monopolio en el uso legítimo de la fuerza.
      10. Incapacidad de responder a emergencias nacionales.
      11. Vulnerabilidad frente a desastres naturales.
      12. Incapacidad para suministrar servicios básicos”.

(Hemos señalado aquellos parámetros que entendemos señalan el fracaso del Estado argentino).

El Estado —en nuestra Patria— en todos sus niveles ha sido demolido constante y progresivamente a través del vaciamiento de sus Instituciones Constitucionales, hasta alcanzar —en el presente— la categoría de “estado fallido”. Cuando en nuestras calles oímos el grito clamando ¡Justicia!, se debe a que los Tribunales existen, pero la Justicia —que es su razón de ser— ha desaparecido. Cuando el clamor es por la ¡Seguridad!, no es porque no haya cuarteles y comisarías, sino que la misión constitucional que tienen, no se cumple. Y así podríamos continuar con la educación, la salud, la economía, etc.

Desde 1983, hasta hoy, la revolución explota intensamente sus éxitos estratégicos de posguerra. Habiendo transcurrido cuatro décadas de explotación de sus éxitos estratégicos, ¡¿cómo es posible que nuestra dirigencia política no lo vea¡? Nos hemos preguntado —reiteradamente— ¿Es ignorancia, miopía o “compromiso”? ¿Le temen a la “revolución castro-comunista”? ¿O simpatizan con ella? ¿Tienen conciencia de que somos un país en doble posguerra y con dos estados de guerra activos? ¿Tienen como enemigo al neoliberalismo? ¿O aún están atascados en los odios del pasado? (4) (5).

Al respecto, el periodismo “converso” —feroz enemigo de la corrupción— cuando debe citar hoy al enemigo terrorista revolucionario, retiene el antiguo discurso aprendido en los ´80, plagado de palabras simbólicas: “dictadura”, “represores”, “desaparecidos”, etc.… ¿No les llama la atención que los derechos humanos estén en manos comunistas en nuestra Patria? ¿No se apercibieron que el Nüremberg argentino cumple cuarenta años y aún continúa…?

Compatriotas dirigentes: ¿No les parece que hay que despertar? “Civitas filia temporis”* ¿Uds. no oyen a los clarines que llaman a reunión?… ¿o creen que el “golpe institucional” del 01/02/2022 —del Ejecutivo y del Legislativo— contra la SCJ, fue por los motivos que se aducen? Las falacias oficiales hace mucho tiempo que no son creíbles ni viables. Por ello vale la pena insistir —una vez más— en la concientización de la verdad a través de una breve síntesis de la situación estratégica que algunos miran y no ven —o no quieren ver—. Es insoslayable salir de la confusión, cuanto antes.

La guerra es un fenómeno sociopolítico que tiene una dirección estratégica y un desarrollo táctico, en el que se logra la victoria o la derrota. Los argentinos triunfamos en los combates —nivel táctico— en los ´70. Pero la derrota convencional del ´82 —en el Atlántico Sur— llevó al colapso al gobierno militar y en la inmediata doble posguerra la inteligencia británica “trastocó” nuestra victoria táctica de los ´70, en derrota político-estratégica —decreto 158/83 mediante— en colusión con la inteligencia castro-comunista.

El eje de la maniobra colusiva fue el CELS de Verbitsky —triple agente— y su objetivo fue la destrucción del núcleo duro del Estado Nacional: las FF.AA. y el Poder Judicial. Para ello se inició simultáneamente —con la judicialización de la guerra— una profunda manipulación del cerebro de los conmocionados argentinos, con todos los medios de comunicación del Estado.

Este proceso de transculturización fue muy eficiente y sus consecuencias se evidenciaron en sucesivos comicios y aún se puede reconocer en amplios sectores dirigenciales “progresistas” —de derecha y de izquierda— categorizados como “palomas” o  “transversales”proclives a alinearse con los pseudo-revolucionarios—. Además, hay dirigentes que atrasan décadas. Aún permanecen en el estadio peronismo/antiperonismo de los ’50.

Quienes en realidad ocupan hoy nuestro escenario conflictivo son los extemporáneos revolucionarios castro-comunistas y quienes abrazamos a nuestras tradiciones, a la Libertad y a la Constitución alberdiana y asumimos decididamente la lucha contrarrevolucionaria: democracia Vs. dictadura.

Ahora bien, cabalgando a este conflicto están además las mafias corruptas infiltradas en la política y en las instituciones con la única finalidad de evitar su inexorable encarcelamiento. Su impunidad les exige la “reforma constitucional” que pregonan.

2) El Poder y el Estado (6)

¿Fue casual que el enemigo revolucionario seleccionara al “núcleo duro” del Estado, para iniciar la toma del Poder? No, no fue casual. “Las Instituciones —como la verdad— son hijas de su tiempo” —dice Norberto Bobbio— y en la actualidad la institución FFAA son el sostén de la Política Exterior y el brazo armado que permite el desarrollo de una fuerte sociedad civil, así como la institución Poder Judicial es garantía de credibilidad de la nación y de su paz social.

Hoy carecemos totalmente de instituciones sanas. En consecuencia no hay Política Exterior ni de Seguridad Nacional, no existe credibilidad en la Argentina y por ello tampoco hay Economía. El espacio argentino se presenta como una “zona liberada” a las mafias, en particular las del narcotráfico, que sostienen financieramente al castro-comunismo.

El Poder se ejerce a través de las Instituciones del Estado. Al atacar y destruir al núcleo duro del Estado, el castro-comunismo licuó al instrumento jurídico-institucional y a la vez transfirió el poder a sus organizaciones mafiosas que colonizaron a la Política. A esta acción debe sumarse el “entrismo” ideológico y como resultante la extrema debilidad de los partidos políticos, carentes hoy de liderazgos y de contenidos doctrinarios.

Ante la ausencia de los partidos, gobiernan las coaliciones “electorales”, asociación de personalidades que encabezan agrupamientos burocráticos que, al no estar “unidos” por objetivos políticos proyectados en el tiempo, carecen de coherencia para gobernar.

Si estas coaliciones no eliminan a sus “quintas columnas” ** antes del 2023, la parálisis gubernamental nos llevará a un grave conflicto social.

3) La recuperación de la democracia y de la libertad

Iberoamérica —bajo “contraofensiva revolucionaria” ordenada por el Foro de San Pablo en julio de 2019— está siendo reconquistada por el castro-comunismo —por vía electoral— y establece “democracias de partido único” a través de reformas constitucionales inspiradas en el modelo cubano/boliviano —caso Chile—. De ese modo las dictaduras “de hecho” se orientan a un estatus “de derecho” que les otorgue permanencia, a pesar de los escandalosos niveles de corrupción que les exige su supervivencia mafiosa, fundada en el narcotráfico.

Nuestra Patria —encuadrada en una situación geopolítica caracterizada por la “decadencia de Occidente”— vive una situación que “Justicia y Concordia. Asociación de Abogados por la Verdad y la Justicia” —respetadísima asociación que agrupa a cientos de profesionales del Derecho— ha sintetizado en estos días —acertadamente— en los siguientes términos:

“Ya no existe para nosotros el mal menor. La Argentina está en manos de la peor gente que este suelo vio nacer en toda su historia. La Argentina reclama, pues, una respuesta proporcionada a la gravedad de esta hora. Y esta tiene que partir de la verdad sobre sus causas y sus responsables”.

Monseñor Aguer, simultáneamente, —bajo el título “Enajenados”— describió magistralmente la situación social que alcanzamos. Rescatamos del artículo el siguiente párrafo:

“Los medios de comunicación dan cuenta de un fenómeno social que para la gente de mi edad y aún para muchos adultos, resulta insólita y reciente. Las noticias cotidianas son alarmantes y no es posible acostumbrarse a convivir con un fenómeno semejante. Me refiero a la cantidad abrumadora de delitos —robos y crímenes— que tienen como protagonistas a jóvenes y adolescentes. Por ejemplo, son frecuentes los casos en que atacan a las víctimas que han elegido o que se les presentan circunstancialmente como una oportunidad, a la que intentan despojar del teléfono celular o de cualquier otro bien y aunque no logren arrebatarlo, le disparan un balazo o le arrojan un puntazo cortante y lo matan. Lo hacen con total naturalidad”. 

Ambas conceptualizaciones —originadas en el máximo nivel cultural del país— indican con toda claridad la profundidad de la crisis generalizada que hemos alcanzado. La recuperación del país hace imprescindible la “recuperación del Estado Institucional” como instrumento jurídico de la Gran Política para recuperar nuestro futuro, dentro de los cánones de la democracia liberal de Occidente, de la Libertad como valor central de nuestra cultura y de la responsabilidad, como factor de la cordura que nos permita regresar al concierto del mundo occidental.

Los objetivos de la revolución castro-comunista en curso —en gran parte de Iberoamérica y en nuestro país— y la necesidad de alcanzar la impunidad para un sector gravemente corrompido de nuestra sociedad, han impulsado el “salto de garrocha”*** que hemos citado en numerosas publicaciones del año 2021. La reciente visita de “Tartufo” a Moscú y a Beijing ha tenido esa finalidad inmediata, dada la extrema debilidad de su gobierno para llegar a fines del año 2023.

“Tartufo” ha “ofrecido” a Putin a la Argentina como “base de operaciones” o su “puerta de entrada” a Iberoamérica. El ex-KGB hace mucho tiempo que aspira a la presidencia de la OPEP para regular el precio del gas. Su posicionamiento en PDVSA y ¿en YPF? le allanarían el camino a su objetivo. A su vez el “ofrecimiento” —¿entrega?— a Xi Jinping abarca —sin duda— temas mucho más trascendentales: se trata de lograr el cumplimiento del contrato que lo llevó a la presidencia (7) y al presidente chino “no le preocupa la confrontación de las “autocracias Vs. democracias” —como a Biden—. Centralmente le preocupa y ocupa el poder imperial chino en ascenso” (8).

Decíamos hace menos de un año (8):

“Xi se aproximó a Moscú —interesado en su arsenal— y con ello a la “alianza invencible” planteada por el Cap Haushofer en su “Tesis”  —ciertamente más fuerte que la de Xi— (4). Sigilosamente —desde el 2011— con estrategias indirectas y “zonas grises” (7) China se posiciona en el “anillo exterior” a modo de “contra cerco” sobre el Occidente talasocrático, desplegando su nueva capacidad expansiva en Iberoamérica, África, Australia y también en su vecindario limítrofe —en el “anillo interior”—.

En la Argentina está presente con finanzas, bancos, puertos, ferrocarriles, producción de alimentos, minería, etc. Cuenta con una base estratégica espacial en la Bajada del Agrio y ha ingresado a espacios culturales en las principales universidades nacionales  (7) y (8).

En el pico de la pandemia, el retardo de Xi en la entrega de la vacuna Sinopharm a Buenos Aires ha provocado variados supuestos acerca de promesas KK incumplidas. Cuenta en el gobierno —desde 2020— con figuras que llenan el rol de Rasputín ante la zarina: el “Chino” Carlos Zannini, —profundo lector de los “Cinco Escritos Militares de Mao” (9)— y el “Perro” Verbitstky, leal seguidor de la doctrina estratégica de Sun Tzu. Ambos, factores operativos centrales de Ella. La oposición demuestra un total desconocimiento de las maniobras estratégicas en curso. Su lectura de la situación es totalmente superficial”.

La reciente —sorpresiva y extemporánea— “reacción por impotencia” de Tartufo —en el momento álgido del despliegue militar ruso sobre la frontera de Ucrania— con la banal cobertura de asistir a la inauguración de los “Juegos de Invierno” en Beijing, tiene como única finalidad efectivizar el “pase” argentino a la órbita “asiática chino-rusa”, adoptando el sistema político autocrático oriental, modelo del nuevo comunismo posguerra fría que incluye al “capitalismo de estado”, en desarrollo en la “Isla Mundial”.

EE.UU. de inmediato reaccionó e hizo advertir a la Región que Buenos Aires ha puesto “en riego a la Seguridad Hemisférica”. Sería conveniente prestar atención a la advertencia.

Cuando la “Asociación de Abogados por la Verdad y la Justicia” expresan: “La Argentina reclama, pues, una respuesta proporcionada a la gravedad de esta hora”, entiendo que perciben con toda claridad lo que está en juego: nuestra Libertad. Más de diez proyectos comprometidos en Beijing, con una inversión superior a los veinte millones de US$, se traducen en el ingreso de nuestro país a la órbita de dominio imperial chino, instrumentado por una macro-maniobra geopolítica: la “Franja y Ruta de la Seda”. (9).

Una cosa es ser “socio comercial” de China y otra muy distinta es ser “aliado estratégico”, como lo expone insistentemente el cubano-argentino que se desempeña actualmente como Embajador en China, el joven Vaca Narvaja. Salir de nuestra identidad cultural occidental para ingresar a la órbita cultural oriental es absolutamente inviable.

El hombre libre de nuestra Argentina raigal —simbolizada por los jinetes criollos galopando en nuestra inmensa pampa— jamás será vasallo de ninguna autocracia importada. Hemos nacido bajo el palio de la Libertad en Mayo de 1810.

Solo la inopia de dirigentes políticos ignorantes y amorales puede entender que su salvación judicial está en un trasvasamiento cultural disimulado por la atroz destrucción que vienen realizando en todos los frentes del poder nacional. El subsuelo cultural de aquellos lejanos países está abonado por religiones que admiten el autoritarismo, que es repulsado por la cristiandad. Putin lleva más de veinte años en la presidencia y su aliado Xi ha obtenido una continuidad “sine die” en la cabeza de la nueva superpotencia comunista.

Además de intentar cumplir con el contrato que lo llevó al “sillón de Rivadavia”, un Tartufo sin reservas en el Banco Central debe continuar con el “distribuicionismo” electoralista de Ella —hasta el 2023— y China “no da puntada sin nudos”. Es imposible que en las cláusulas secretas del acuerdo estén ausentes las facilidades argentinas para una gran base naval-logística en el extremo sur, bajo administración china, con una cesión de soberanía similar a la otorgada en Neuquén o que no esté comprometido el G5, para su solapado ingreso al país, a pesar de las advertencias del Pentágono y de la Secretaría de Estado.

Así como “no fue casual” que la revolución castro comunista iniciara sus campañas atacando al “núcleo duro” del Estado, “su recuperación exige absoluta prioridad” a partir del año 23, para recuperar el futuro y la dignidad de los argentinos.

Como hemos adelantado, la Democracia no es solo el ejercicio de la Libertad, sino también de la Responsabilidad. He ahí su grandeza. Si las FFAA son un reflejo de su sociedad, es necesario entender que deben ser su representación legítima. Las elecciones de medio tiempo ya se han expresado claramente en favor de la Constitución Alberdiana.

En 2023 —sin duda— ese mandato se ampliará. Será el momento de rescatar a las FFAA para que representen a la voluntad del soberano. Deberán volver a tener las misiones que la Constitución les otorga, volverán a tener el fuero militar —que es universal— y se volverá a un Servicio Militar Obligatorio que hoy las Flia (s) claman para una juventud que “han perdido con naturalidad” —en palabras de Mons. Aguer— el amor al prójimo y a la Patria.

Simultáneamente, la recuperación del Poder Judicial y de sus Fuerzas Auxiliares tendrá la misma prioridad. El solo hecho de las declaratorias, marchas, concentraciones y los reiterados intentos de su “democratización” por parte de elementos delincuenciales radicalizados, nos eximen de explicitar la importancia de su regreso a los andariveles de la Justicia.

Ha llegado la hora de producir “la respuesta proporcionada a la gravedad de esta hora”.

La Argentina debe decidir los pasos a dar —en el corto plazo— para evitar los propósitos mafiosos de una minoría enajenada que para evitar su inexorable ingreso a la cárcel, están entregando nuestro futuro a una revolución perversa y a las potencias que disputan la hegemonía mundial con un Occidente decadente.

“Civitas filia temporis”

 

* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez. Comandó tropas de llanura, montaña, aerotransportadas y mecanizadas.

 

Aclaraciones y citas

* “Civitas filia temporis”: “La verdad es hija de su tiempo”.

** Quinta columna: es una expresión utilizada para designar, en una situación de confrontación bélica, a un sector de la población que mantiene ciertas lealtades (reales o percibidas) hacia el bando enemigo, debido a motivos religiosos, económicos, ideológicos o étnicos.

*** Salto de garrocha: intención y acción revolucionaria que intenta el gobierno kk,  para alcanzar el “cambio del sistema político constitucional” de la Argentina, saliendo del bloque “Occidental Cristiano” para ingresar a la órbita asiática —China/ Rusa— en pugna por la primacía mundial con EE.UU. y la UE.

 

Referencias

(1). H. J. Auel. “Es la tormenta que lleva al puerto”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), diciembre de 2021, www.ieeba.org.

(2). H. J. Auel. “Guerra contrarrevolucionaria en la Argentina. Estrategia del terrorismo revolucionario para la toma del poder”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), julio de 2021, www.ieeba.org.

(3). H. J. Auel. “La amenaza híbrida en la Quinta Campaña”.  Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), julio de 2020, www.ieeba.org.

(4). H. J. Auel. “La dirigencia argentina frente a los desafíos de la Seguridad Nacional en el siglo XXI”.  Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), agosto de 2015, www.ieeba.org.

(5). H. J. Auel. “La larga guerra civil argentina y el actual estado de guerra civil-revolucionario”.  Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), julio de 2013, www.ieeba.org.

(6). F. Aznar Fernández Montesinos. “Las FF. AA. en la construcción del Estado”.  Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), 26/03/2014, www.ieeba.org.

(7). H. J. Auel.  “Alberto Ángel Tartufo Fernández; candidato del Foro de San Pablo”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), 10/08/2019. www.ieeba.org.

(8). H. J. Auel. “El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2021, www.ieeba.org.

(9). H. J. Auel. “La geopolítica del “virus chino”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), mayo de 2020, www.ieeba.org.