Todas las entradas de: Marcelo Javier de los Reyes

DJOKOVIC Y LOS INTERESES POLÍTICOS Y MINEROS DE AUSTRALIA. LO QUE NO REVELAN LAS CORPORACIONES DE MEDIOS.

Marcelo Javier de los Reyes*

Los medios y las redes sociales de todo el mundo se han hecho eco de la controversia que se ha generado a partir de la decisión del gobierno de Australia de no permitir el ingreso del tenista serbio Novak Djokovic para defender el título en el Abierto de Australia que obtuvo el año pasado.

En los primeros días del año, Nole, a través de las redes sociales, anunció que viajaría a Australia por el beneficio de una “exención médica”. El mensaje fue el siguiente:

Disfruté estar con mi familia y mi gente querida, me tomé un descanso de la muy larga y exitosa temporada 2021. Ahora me voy a mudar a Australia porque obtuve una exención y estoy listo para vivir y respirar el tenis durante las próximas semanas de competencia. ¡Gracias por todo tu apoyo![1]

Su intención era batir el récord de 20 coronas de Grand Slam, que comparte con Roger Federer y Rafael Nadal. El tenista no informó acerca de si había recibido o no la vacunación. Al día siguiente, al arribar a ese país, fue interrogado por migraciones y se le canceló su visado por no aportar “pruebas adecuadas” para ingresar a Australia, lo que motivó que presentara una demanda contra la cancelación de su visa y la deportación. Fue llevado a un centro de retención para inmigrantes.

Desde el primer momento el ministro de Migración de Australia, Alex Hawke, se convirtió en otro protagonista de la controversia anunciando que había decidido “cancelar el visado de Novak Djokovic por asuntos de salud y orden público, considerando que va en favor del interés público”.

Las idas y venidas de este caso han ocupado las portadas de todos los medios por lo que se pueden obviar los detalles.

El 16 de enero la Corte Federal rechazó por unanimidad el recurso presentado por Djokovic por lo que no pudo defender el título en el Abierto de Australia. Los magistrados encargados del fallo, James Allsop, Anthony Besanko y David O’Callaghan, en su fallo, detallaron[2]:

La posible influencia (de Djokovic) viene del sentido común y de la experiencia. Un icono del mundo del tenis puede influir en personas de todas las edades, jóvenes o mayores, pero quizá especialmente en los jóvenes e impresionables, que quisieran emularlo. Esto no es especulativo, no necesita evidencia.

En consideración del interés público, creemos que las personas no vacunadas suponen un mayor riesgo para el contagio de Covid-19 y su propagación a otros, más que las personas vacunadas, que puede llevar a una saturación del sistema sanitario. A pesar de que aceptamos que la reciente infección de covid de Djokovic conlleva un riesgo insignificante de infección y, por lo tanto, presenta un riesgo insignificante para quienes lo rodean, su presencia en Australia, dada su bien conocida posición sobre la vacunación, genera un riesgo de crecimiento para el movimiento antivacunas en una minoría de la población australiana.

No era irracional que el ministro se preocupara de que el supuesto apoyo de algunos grupos antivacunas a la aparente posición del Sr. Djokovic sobre la vacunación pudiera alentar concentraciones y protestas que pudieran conducir a una mayor transmisión comunitaria.[3].

La actitud de Djokovic ha dividido a la opinión pública en dos, los que lo consideran un caprichoso y los que lo consideran como un luchador por la libertad contra el poder global e, incluso, de los valores cristianos.

Hasta aquí la polémica gira en torno de las vacunas pero en la “biblioteca de Alejandría” —Internet— está todo, solo que hay que buscarlo. Detrás de este caso existe una puja de intereses.

El 9 de enero el medio serbio SRBIN.INFO se refirió a las verdaderas razones por las que a Djokovic se le impidió ingresar a Australia, que no son deportivas y mucho menos por no haber recibido las vacunas[4]. Una de las razones sería que el primer ministro australiano, Scott Morrison, ha llegado a un mínimo histórico de apoyo de los votantes y necesitaba posicionarse para lo cual Djokovic le sería muy útil.

El medio serbio tiene razón en este punto ya que el caudal político de Morrison, líder del Partido Liberal, disminuyó considerablemente debido a los incendios que provocaron la muerte de decenas de personas y que arrasaron millones de hectáreas en 2021 así como a la gestión de la pandemia del covid-19. Cabe recordar que en mayo se celebrarán elecciones federales y la opinión pública australiana no había visto con buenos ojos la exención que se le otorgó a Djokovic para competir en el Abierto de Australia pese a no estar vacunado. Y en un año electoral hay que escuchar a la opinión pública.

La apuesta de Morrison en contra del serbio le permitió ganar seguidores y pasar a ser el favorito de los australianos de cara a las elecciones. Sin embargo, según SRBIN.INFO habría otra razón.

Melbourne, donde se encuentra el aeropuerto al que había arribado Djokovic, es una de las sede de la multinacional angloaustraliana Río Tinto Plc, empresa que participa en la exploración, extracción y procesamiento de recursos minerales: explota cobre, oro, mineral de hierro, bauxita, plomo, zinc, plata, carbón, uranio, bórax, dióxido de titanio, talco, diamantes y zirconio.

La multinacional tiene presencia global y también en Argentina. En 2009 Rio Tinto había anunciado la venta de su proyecto de desarrollo de potasio en Río Colorado, Argentina, por US$ 850 millones, así como la mina de hierro de Corumba en Brasil y sus operaciones logísticas en el río en Paraguay, lo que sumaba otros US$ 750 millones destinados a pagar un pasivo de US$ 10.000 millones. En diciembre de 2021 Rio Tinto le compró un proyecto de litio en la Argentina a Rincon Mining US$ 825 millones, con lo que se adueñó de Salar del Rincón, en la provincia de Salta.

Volvamos a Serbia, donde Rio Tinto incitó a “una verdadera revolución ecológica” porque la gente estaba tratando de evitar excavaciones en el valle de Jadra[5]. Djokovic apoyó públicamente la lucha ambiental de sus compatriotas y ahora debió enfrentarse con Morrison, defensor de la minera ya que había expresado que la empresa no debería pagar impuestos. “Hace cinco años, cuando hubo una propuesta para gravar una tonelada de mineral de hierro extraído por BHP Biliton y Rio Tinto, Morrison se rebeló”, afirma SRBIN.INFO. El medio agrega que el “colaborador muy cercano de Morrison, John Kunkel, fue asesor de Rio Tinto y jefe del departamento de relaciones con el gobierno” y “desde 2018, se ha desempeñado como Jefe de Gabinete del Primer Ministro de Australia”.

La presencia de Rio Tinto en Serbia provocó protestas de los ciudadanos en las calles. La población salió a luchar “para salvar el valle de Jadra de la extracción y producción de litio, teniendo en cuenta las consecuencias que Rio Tinto tenía en el medio ambiente dondequiera que se extrajera”[6]. Las carreteras en Serbia fueron bloqueadas y luego Djokovic abogó por un aire, agua y medio ambiente saludables y limpios.

Cabe destacar que la multinacional pagaría solo 25 centavos por tonelada de mineral. La empresa se encuentra interesada en la exploración y explotación del litio también en Serbia.

De tal manera que para el medio serbio Djokovic “es solo un daño colateral y un ‘chivo expiatorio’ de la lucha política”. Según SRBIN.INFO, el mensaje inicial de Novak refiriéndose a su exención y a su viaje a Australia “se entendió como un ‘dedo en el ojo’ de los políticos”.

La venganza serbia no se hizo esperar. El 21 de enero, medios como el Daily Mail o Euronews informaron que Serbia había decidido revocar las licencias del gigante minero australiano Rio Tinto, solo unos días después de que la estrella del tenis Novak Djokovic fuera deportada.

Ana Brnabic, primera ministra de Serbia, expresó que su gobierno estuvo de acuerdo con los llamados de los grupos ecologistas para detener el proyecto de litio de Jadar, valorado en US$ 2.400 millones (3.300 millones de dólares australianos), que, de haberse completado, habría convertido a la empresa en uno de los 10 principales productores de litio, un mineral esencial para la baterías solares y eléctricas para automóviles[7]. El giro del gobierno serbio también obedeció a presiones de la opinión pública, también de cara a las elecciones de abril.

Serbia fue escenario de grandes movilizaciones en contra de Rio Tinto. Foto: Deutsche Welle.

Por su parte, Euronews informa que el proyecto de exploración de Rio Tinto se remonta a 2004 y que la primera ministra Brnabic manifestó que detrás de algunos de los “bloqueos de carreteras están políticos de la oposición 17 años después del inicio del proyecto, que fue aprobado cuando esos partidos estaban en el poder”[8]. Asimismo aseguró “que las protestas son financiadas desde el extranjero por diferentes organizaciones de Estados Unidos, Reino Unido y otros países, con el fin de debilitar el actual Gobierno y al presidente del país, el nacionalista populista Aleksandar Vucic, ante las elecciones previstas para abril próximo”.

Ya se ha visto cómo la política interna ha jugado su carta tanto en Australia como en Serbia pero, en realidad, este conflicto debe también ser puesto en contexto. Serbia es un aliado de Rusia en la región y debe recordarse que los Estados Unidos junto a la OTAN llevaron al desmembramiento de Yugoslavia, de la que Serbia es su heredera. Los avances de los Estados Unidos y de la OTAN sobre el espacio postsoviético no ha cesado desde que implosionó la Unión Soviética. Para Moscú, tanto Ucrania como Serbia se encuentran en lo que considera su esfera de influencia. El caso de Ucrania está en los titulares de todos los medios todos los días y suele mostrarse a Rusia como el país agresor pero aquí también hay que recordar los intereses del propio Joe Biden en ese país, en el que su hijo Hunter tenía sus negocios al ser contratado por la empresa Burisma Holdings Limited.

La saga de Djokovic quizás dé inicio a un nuevo conflicto en el que se enfrenten los Estados Unidos y la OTAN con Rusia. Cabe recordar que, recientemente, el 4 de enero, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, le respondió al almirante estadounidense de la OTAN Robert Burke —quien manifestó que la OTAN “apoya las reformas llevadas a cabo por Serbia para fortalecer la capacidad de defensa del país”— que la defensa de Serbia “en los últimos, probablemente, doscientos años, ella depende en gran medida de cómo Rusia reaccione en breve a las amenazas externas de este país eslavo del sur”[9].

Como puede apreciarse, por un lado, la política interna y la política exterior se relacionan y, por otro, los queda demostrado como los principales medios favorecen la desinformación al quedarse en lo superficial. El caso de Novak Djokovic tapa mucho de lo que realmente está sucediendo en la relación entre Australia —miembro de la angloesfera— y Serbia, aliada de la Federación de Rusia.

Quizás, en breve, los actores se saquen sus caretas y veamos un nuevo conflicto geopolítico en los Balcanes.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

 

Referencias

[1] “Cinco razones por las que Novak fue encarcelado: desde Rio Tinto hasta ‘dedo en el ojo’”. SRBIN.INFO, 09/01/2022, https://srbin.info/es/sport/pet-razloga-zbog-kojih-je-novak-utamnicen-od-rio-tinta-do-prsta-u-oku/?lang=lat, [consulta 18/01/2022].

[2] “Las verdaderas razones por la que deportaron a Djokovic de Australia”. MDZ Online, 21/01/2022, https://www.mdzol.com/deportes/2022/1/21/las-verdaderas-razones-por-la-que-deportaron-djokovic-de-australia-216510.html, [consulta 21/01/2022].

[3] Ídem.

[4] “Cinco razones por las que Novak fue encarcelado: desde Rio Tinto hasta ‘dedo en el ojo’”. Op. cit.

[5] Ídem.

[6] Ídem.

[7] Ivana Sekularac, Reuters y Stephen Johnson, Economics Reporter for Daily Mail Australia. “Serbia REVOKES Australian mining giant Rio Tinto’s licences – just days after tennis star Novak Djokovic was deported and relations turned sour”. Daily Mail, 21/01/2022, https://www.dailymail.co.uk/news/article-10425655/Serbia-revokes-Australian-companys-mining-licences-days-Novak-Djokovic-deported.html, [consulta 21/01/2022].

[8] “Serbia pone fin a la explotación de litio de Rio Tinto tras semanas de protestas”. Euronews, 21/01/2022, https://es.euronews.com/2022/01/21/serbia-pone-fin-a-la-explotacion-de-litio-de-rio-tinto-tras-semanas-de-protestas, [consulta 21/01/2022].

[9] “Moscú le recuerda a la OTAN que la capacidad defensiva de Serbia depende de Rusia”. Sputnik, 04/01/2022, https://mundo.sputniknews.com/20220104/moscu-le-recuerda-a-la-otan-que-la-capacidad-defensiva-de-serbia-depende-de-rusia-1119986195.html, [consulta 10/01/2022].

©2022-saeeg®

DOCTORA MARINA SAGLIETTI

Marcelo Javier de los Reyes

Conocí a Marina hace muchos años —a principios de la década de 1990—, cuando integré el que entonces se llamaba Comité de Asuntos Africanos, de los Países Árabes y Oriente Medio del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), cuya dirección por en aquel tiempo estaba a cargo del Embajador Enrique Quintana.

Recuerdo que antes y después de las reuniones del comité nos encontrábamos a tomar un café en el bar de la esquina. Allí compartíamos nuestras respectivas visiones no solo de los temas de la región sino también en el contexto en el que se desarrollaban los hechos. Sin embargo, nos íbamos más allá en nuestros análisis, hacia una observación de las cuestiones globales. Quizás Marina me haya ayudado a desarrollar mi visión estratégica, para lo cual ella era una avezada analista.

Del mismo modo, compartimos horas organizando paneles y seminarios del CARI destinados a transmitir a la sociedad las realidades de África y de Medio Oriente.

A través de esos intercambios académicos iniciamos una amistad que se fue consolidando con el paso de los años. Descubrí en Marina a una persona de grandes conocimientos, quizás tímida para transmitirlos ante un público numeroso —algo que quizás compartíamos—, pero de un gran valor humano, de una gran bondad y de un humor muy particular que nos llevaba a compartir momentos muy risueños.

Con el tiempo me retiré de ese comité y de otros a los que pertenecía, pero la gran amistad perduró, lo que nos permitió fraternizar aunque ya no nos viéramos con la misma asiduidad. Me dedicó muchas horas para guiarme y ayudarme en algunos proyectos académicos que finalmente pude concretar. Algo muy valioso en un mundo en el que el tiempo es escaso y en un ámbito —el académico— en el que a veces la generosidad no es lo habitual.

Más importante aún, porque habla de su faceta humana, fue su acompañamiento en momentos difíciles que tuve que atravesar. Algo que también llevé a cabo cuando algunas cuestiones personales la afectaron. Esto habla de la esencia de una amistad que fue mucho más allá de la mera erudición.

Marina, como otros tantos en esta bendita Argentina, infelizmente no fue una profesional reconocida y valorada como debió haberlo sido. Pero los que estuvieron cerca de ella estimo que coincidirán en lo que afirmo. Hoy has partido dejando un gran vacío en quienes te conocimos.

Me despido aquí de mi Querida Amiga Marina, de la que guardaré en mis recuerdos estas décadas de vivencias compartidas. Querida Marina, no dudo de donde te encuentras ahora, mirándonos desde lo Alto y sonriendo.

 

A 130 AÑOS DE LA ENCÍCLICA RERUM NOVARUM, ORIGEN DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.

Marcelo Javier de los Reyes*

León XIII (1878 – 1903)

En este año que termina se han cumplido 130 años de la Encíclica sobre la que se construyó la Doctrina Social de la Iglesia, publicada el 15 de mayo de 1891, por lo que cada 15 de mayo se convierte en una fecha de gran relevancia para todos los trabajadores, particularmente para los campesinos y todos aquellos involucrados en las labores agrícolas. De ahí que en algunas regiones del mundo ese día sea conmemorado como la fiesta de los campesinos.

Cuestiones sociales. León XIII y la Rerum Novarum

Luego del Congreso de Viena (1814-1815), que tuvo objetivo restablecer las fronteras de Europa luego de que las fuerzas de Napoleón Bonaparte fueran derrotadas así como restablecer el Antiguo Régimen, se inició un siglo de relativa paz entre las naciones. No obstante, se produjeron algunos conflictos armados, como la guerra de Crimea, la austro-prusiana, la franco-prusiana y otras. Sin embargo, el resto del siglo estuvo caracterizado por profundos conflictos sociales, las revoluciones liberales que desafiaron al conservadurismo y el nacimiento del socialismo y del comunismo.

Esta cambiante composición ideológica en la sociedad de la época produjo una preocupación de consideración en el seno de la Iglesia Católica. En sus relaciones con los gobiernos liberales la situación era extremadamente difícil debido a que las medidas que tomaban se orientaban a privarla de sus bienes y posesiones y prácticamente la excluían en el plano político. La Iglesia firmó varios acuerdos —denominados concordatos— con muchos gobiernos europeos durante la primera mitad del siglo XIX.

A través de los concordatos se establecían los derechos de la Iglesia y las obligaciones que los Estados tenían con respecto de ella. Sin embargo el avance de las ideas liberales fueron poniendo escollos en la relación Iglesia – Estado y se fue argumentando la necesidad de una completa separación entre ambos.

Quienes sostenían la separación entre Iglesia y Estado pretendían que el Papado renunciara a sus posesiones territoriales y a su poder temporal. Estas ideas liberales y democráticas no sólo influían desde fuera de la Iglesia sino que también arraigaron en algunos sectores de la institución. Ante esta situación, la cúpula de la Iglesia no hizo esperar su reacción condenando aquellas ideas que intentaban recortarle poder[1].

Vincenzo Gioacchino Pecci, sexto hijo de una familia humilde, nació el 2 de marzo de 1810 en la ciudad de Carpineto, al sur de Roma. Entre 1832 y 1837 estudió en la Academia de Estudios Eclesiásticos y en 1837 fue ordenado sacerdote. El padre Vincenzo no sólo fue un miembro activo de la Iglesia sino también un testigo de los cambios sociales, políticos y económicos de su época. Fue ascendiendo en la jerarquía de la Iglesia y en una serie de cartas pastorales publicadas entre 1874-77 el Cardenal Pecci expresó su deseo de alcanzar un mayor acercamiento entre el catolicismo y la cultura contemporánea.

En 1877 fue trasladado a Roma y, a la muerte del Papa Pío IX, fue nombrado camarlengo[2]. El 20 de febrero de 1878 fue elegido Papa continuando con la línea conservadora pero imprimiendo una nueva orientación a la política del Vaticano, destinada a superar el aislamiento. En el plano doctrinario se esforzó por mantener los principios del catolicismo frente a las nuevas corrientes científicas, fomentando los estudios teológicos y los seminarios. Incentivó la creación de misiones evangelizadoras, en particular destinada a los territorios coloniales que conquistaban las potencias europeas.

León XIII se esforzó por posicionar a la Iglesia en la sociedad, para lo cual trabajó en pos de mejorar las frágiles relaciones con los Estados europeos. Luego que le fueron arrebatados los estados pontificios, las posesiones territoriales del papado quedaron reducidas al Vaticano. En su primera encíclica León XIII expresó que la Iglesia nunca persiguió el gobierno temporal.

Con respecto a las negociaciones diplomáticas con el Estado italiano y con el francés no obtuvo resultados favorables pero si con Alemania. Su habilidad le permitió devolverles la tranquilidad a los católicos alemanes que habían sido seriamente afectados por la Kulturkampf (“guerra religiosa”) que Bismark —respaldado por el movimiento liberal—, haciendo uso de una serie de leyes[3], emprendió contra el clero católico. León XIII, en el plano internacional, también debió arbitrar en torno a las Islas Carolinas; su gestión exitosa pudo poner fin a la disputa territorial entre Alemania y España.

Imagen referida a la Kulturkampf.

Ante los ataques que los comunistas, socialistas y anarquistas le propinaban a la Iglesia, León XIII trabajó para definir una política hacia la clase obrera y contrapesar el avance de esos sectores. Con este objetivo, el 15 de mayo de 1891 la Iglesia dio a conocer la encíclica Rerum novarum (“de las cosas nuevas”) que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia. La Rerum novarum inspiró la formación de círculos de obreros católicos y otras agrupaciones de trabajadores. Se trató de la primera encíclica social de la Iglesia Católica, dirigida a todos los obispos y describiendo las condiciones de las clases trabajadoras. León XIII tomó distancia de las corrientes marxistas pero favoreció la agrupación de los trabajadores en sindicatos y reconocía el derecho de la propiedad privada.

Este documento contrarrestó las intenciones marxistas de alejar a los obreros de la religión, principalmente la católica, y sentó las bases para que, años más tarde, la Iglesia influyera políticamente a través de la creación de los partidos encuadrados en la democracia cristiana.

La Doctrina Social de la Iglesia

La Encíclica Rerun Novarum fue el pilar sobre el que se construyó la Doctrina Social de la Iglesia. Para conmemorar su publicación, otros papas escribieron otras que son consideradas como las “Encíclicas Sociales”; así, el 15 de mayo de 1931, el Papa Pío XI publicó la encíclica “Cuadragésimo Anno”, en conmemoración de los cuarenta años de la que publicó León XIII. Pío XI puso el acento en la labor del Estado, las asociaciones obreras, la doctrina económica y social, pero también en el capital y el trabajo. Manteniendo el espíritu de la Rerun Novarum, también tuvo en cuenta a los trabajadores, refiriéndose a la redención del proletariado, al salario justo, el carácter individual y social del trabajo. Eran tiempos difíciles, luego del triunfo del comunismo en Rusia, de la Primera Guerra Mundial y de la crisis económica de 1929 que afectó fundamentalmente al mundo occidental, por lo que asimismo abogaba por la restauración del orden social.

Mater et Magistra (“Madre y Maestra”), de Juan XXIII, Carta encíclica sobre el reciente desarrollo de la cuestión social a la luz de la doctrina cristiana, promulgada el 15 de mayo de 1961, tiene como tema central la justicia. Juan XXIII también quien escribió Pacem in Terris (“Paz en la Tierra”), la última de las ocho encíclicas de este papa, publicada el 11 de abril de 1963, precisamente en la celebración del Jueves Santo.

Por su parte, Paulo VI hizo su aporte con las Encíclicas Gaudium et Spes (“Alegría y Esperanza”) y Populorum Progressio (“El Desarrollo de los Pueblos”).

No es la intención de este trabajo mencionar a todas las Encíclicas Sociales sino conmemorar la que dio origen a la Doctrina Social de la Iglesia que, como dice el sacerdote salesiano y Licenciado en Teología Eugenio Albuquerque,

Cuando hablamos de doctrina social de la Iglesia, nos referimos a la enseñanza y orientación de la Iglesia católica sobre las cuestiones sociales. Pero no hay una uniformidad, sino una gran diversidad de expresiones en la denominación de dichas enseñanzas del magisterio de los Papas; las más utilizadas son: doctrina social de la Iglesia, doctrina social católica y enseñanza social de la iglesia.

Con la expresión doctrina social de la Iglesia se entiende ordinariamente el conjunto de las enseñanzas sociales del magisterio, especialmente de los Papas, recogidas en importantes encíclicas dedicadas precisamente a tratar las cuestiones sociales.[4]

El autor aclara que si bien el origen de esta doctrina está en las encíclicas sociales del siglo XIX, el verdadero origen es tan antiguo como la propia Iglesia, ya que su base principal es la revelación divina[5] y abreva en fuentes teológicas, morales y sociales[6].

Hasta Pacem in Terris las encíclicas estaban dirigidas sólo a los católicos, pero Juan XXIII en ella agrega a todos los hombres de buena voluntad. Se trata de un aporte de la Iglesia a la humanidad, en tanto considera su competencia en el campo social.

Un siglo después

La profundización de las políticas neoliberales en la década de 1990 en América vinieron a caballo de la globalización y del avance de las tecnologías de la información, en un contexto de desaparición del bloque liderado por la URSS tras el derrumbe del Muro de Berlín (1989) y la implosión de la propia URSS (1991).

En ese marco, los Estados Unidos se mostraron como los vencedores de la Guerra Fría, estableciendo el sistema unipolar y el “pensamiento único”, aunque por escaso tiempo. Ese proceso fue acompañado por un fortalecimiento de los organismos financieros internacionales que presionaron a los gobiernos a introducir políticas que desarticularon la economía de varios países incrementando las desigualdades sociales.

Como producto de estas medidas económicas que giraban en torno de la privatización, del libre mercado, de las “bondades del mercado”, se difundieron falsas ilusiones en las diversas sociedades, ocasionando —por el contrario— grandes desilusiones y un creciente distanciamiento de la clase política respecto de la población.

Así como hacia fines del siglo XIX los problemas sociales llevaron a la Iglesia a manifestarse a través de la Encíclica Rerum Novarum (1891), en una clara contestación al capitalismo, los viejos y nuevos problemas que afectaban a la humanidad impulsaron al papa Juan Pablo I a escribir la Encíclica Centessimus Annus, precisamente cien años después de la encíclica que dio origen a la Doctrina Social de la Iglesia —la Rerum Novarum— en ocasión del ocaso del marxismo, de un ciclo de transformación en la propia Europa y en el mundo, en un contexto de desestabilización con amenazas de guerra, con una pobreza creciente y la emergencia de los regionalismos. Recordando la Encíclica de León XIII, Centessimus Annus expresa:

Ojalá que estas palabras, escritas cuando avanzaba el llamado “capitalismo salvaje”, no deban repetirse hoy día con la misma severidad. Por desgracia, hoy todavía se dan casos de contratos entre patronos y obreros, en los que se ignora la más elemental justicia en materia de trabajo de los menores o de las mujeres, de horarios de trabajo, estado higiénico de los locales y legítima retribución. Y esto a pesar de las Declaraciones y Convenciones internacionales al respecto y no obstante las leyes internas de los Estados. El Papa atribuía a la “autoridad pública” el “deber estricto” de prestar la debida atención al bienestar de los trabajadores, porque lo contrario sería ofender a la justicia; es más, no dudaba en hablar de “justicia distributiva”.

Juan Pablo II (1920-2005)

Y más adelante se refiere nuevamente a la injusticia social y a la explotación:

Ante estos casos, se puede hablar hoy día, como en tiempos de la Rerum novarum, de una explotación inhumana. A pesar de los grandes cambios acaecidos en las sociedades más avanzadas, las carencias humanas del capitalismo, con el consiguiente dominio de las cosas sobre los hombres, están lejos de haber desaparecido; es más, para los pobres, a la falta de bienes materiales se ha añadido la del saber y de conocimientos, que les impide salir del estado de humillante dependencia.

Las desigualdades son explícitamente mencionadas en Centessimus Annus poniendo la mira en la situación de los países del Tercer Mundo y en la necesidad de ejercer un control sobre el mercado:

En el contexto del Tercer Mundo conservan toda su validez —y en ciertos casos son todavía una meta por alcanzar— los objetivos indicados por la Rerum novarum, para evitar que el trabajo del hombre y el hombre mismo se reduzcan al nivel de simple mercancía: el salario suficiente para la vida de familia, los seguros sociales para la vejez y el desempleo, la adecuada tutela de las condiciones de trabajo.

Se abre aquí un vasto y fecundo campo de acción y de lucha, en nombre de la justicia, para los sindicatos y demás organizaciones de los trabajadores, que defienden sus derechos y tutelan su persona, desempeñando al mismo tiempo una función esencial de carácter cultural, para hacerles participar de manera más plena y digna en la vida de la nación y ayudarles en la vía del desarrollo.

En este sentido se puede hablar justamente de lucha contra un sistema económico, entendido como método que asegura el predominio absoluto del capital, la posesión de los medios de producción y la tierra, respecto a la libre subjetividad del trabajo del hombre. En la lucha contra este sistema no se pone, como modelo alternativo, el sistema socialista, que de hecho es un capitalismo de Estado, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad.

Pero aún se encuentra una sentencia más contundente respecto del mundo en el que se escribió Centessimus Annus:

Queda mostrado cuán inaceptable es la afirmación de que la derrota del socialismo deja al capitalismo como único modelo de organización económica.

El siglo XXI trajo nuevas preocupaciones a las que ya existían, preocupaciones que también perjudican a los más pobres pero a la sociedad en su conjunto, derivados del cambio climático. Nuevamente la Iglesia, a través de la Encíclica Laudato si (“Alabado seas”) —24 de mayo de 2015— del papa Francisco, toma la palabra para exhortar la necesidad de cuidar la “casa común”, la casa de todos los seres humanos y no humanos. Laudato sí es una relectura del cántico de las creaturas de Francisco de Asís y es, además, un grito de auxilio del Papa Francisco en nombre de la Iglesia, un grito a Dios y al hombre posmoderno a que cuide, proteja y haga un buen uso de los recursos de la madre Tierra:

Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.

Reflexionar sobre el futuro de las políticas públicas ante los retos de los cambios a escala global así como de un Estado, la crisis y las visiones de las políticas públicas que prosperaron en la segunda mitad del siglo XX y el new public management como ideario para resolver problemas de gestión pública, requieren el estudio de las realidades emergentes y nuevos enfoques de los asuntos públicos contemporáneos.

Una profunda tarea está por delante pero si bien las Encíclicas Sociales pusieron el énfasis en sus correspondientes contextos sociales e internacionales, sería apropiado leerlas para “sacarlas” del ámbito eclesial y académico y para que sea difundida más allá de los cristianos con el claro objetivo de retornar a una sociedad global que recobre los valores morales, y para que los hombres en general asuman un compromiso social más allá del origen de esta doctrina. Los problemas sociales se han agudizado y no tienen religión pero si pueden ser solucionados si cada uno se compromete a hacer su parte. Los pueblos pueden hacer la diferencia comenzando a exigir a sus respectivas clases dirigentes que asuman sus compromisos ante la sociedad.

Como dijo la Madre Teresa de Calcuta, “Haz bien tu trabajo y hazlo con un gran amor”. O finalmente, recordar a Rabindranath Tagore, premio Nobel de Literatura en el año 1913, quien escribió la célebre frase: “Dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría.”

Exijamos que quienes nos conducen lo hagan pensando en el servicio y cada uno de nosotros hagamos lo propio, porque en eso debe radicar nuestra alegría.

 

* Maestro Catequista. Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

 

Referencias

[1] La encíclica Mirari vos (1832) del papa Gregorio XVI condenaba las libertades modernas, la libertad de culto, de conciencia, de asociación y de prensa. La encíclica Quanta Cura (1864) de Pío IX fue acompañada del Syllabus, catálogo con ochenta proposiciones que la Iglesia consideraba condenables. El documento sostenía que considerar que “el Papa puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, el liberalismo y la civilización moderna” era un error. Del mismo modo, manifestaba que el Estado laico era “impío y absurdo». En 1870 se celebró el Primer Concilio Vaticano del que participaron setecientos sacerdotes. En el Concilio se mantuvo el espíritu del Syllabus condenando los “errores modernos” y, asimismo, se discutió el dogma que afirmaba la infalibilidad del Papa. La discusión interna entre el minoritario sector renovador y el conservador terminó con el retiro del primero y la consolidación del segundo en el gobierno de la Iglesia. De esta manera se reafirmó la autoridad del Papa.

[2] Cardenal que administra los asuntos de la Iglesia durante la vacancia de la Sede Apostólica.

[3] El conflicto se agudizó a partir de 1870 con la proclamación de la infalibilidad del Papa durante el Primer Concilio Vaticano.  Mediante esas leyes –Ley del Púlpito de 1871, ley de control de la enseñanza de 1872, expulsión de los jesuitas, Leyes de Mayo de 1873 y 1874 que reglamentaban la formación de los sacerdotes y limitaban la jurisdicción eclesiástica, ley de Matrimonio Civil y otras leyes sancionadas en 1874 y 1875– se procuraba someter a los sacerdotes al Estado en calidad de funcionarios, interfiriendo sus relaciones con la Santa Sede y con Polonia, considerada como un enemigo nacional.

[4] Eugenio Albuquerque. Doctrina social de la Iglesia. Buenos Aires: Editorial Claretiana, 2012,  p. 7.

[5] Ídem.

[6] Ibíd., p. 13.

©2021-saeeg®