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LA HIPOCRESÍA DE JUNTOS POR EL CAMBIO RESPECTO DEL PRESUPUESTO DE DEFENSA Y LA NECESIDAD DEL PLANEAMIENTO ESTRATÉGICO

Marcelo Javier de los Reyes*

El dramaturgo Bertolt Brecht expresó: «Cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad».

La verdad es que cuando gobernó Cambiemos continuó con la misma política de Defensa y de desinversión que mantuvieron los gobiernos kirchneristas, tal como lo manifesté oportunamente.

El 5 de septiembre Juntos por el Cambio, que no están ni «juntos» ni promueven ningún «cambio» —que para mostrarse distintos de sí mismos cambiaron su nombre de «Cambiemos», así como sus socios en la incubación de las desventuras de la Nación pasaron de llamarse «Frente para la Victoria» a «Frente de Todos»—, emitieron un comunicado de prensa sobre la III Jornada de JxC de Análisis del Presupuesto de Defensa 2022. Según el mismo «El presupuesto de Defensa deja indefensa a la Argentina» y entre sus conclusiones expresa que «el presupuesto de Defensa es irrelevante e insuficiente para cumplir con la Defensa Nacional, poniendo en riesgo al país y a los efectivos de nuestras Fuerzas Armadas»… toda una gran revelación.

Agrega que «por décadas la desatención sobre el presupuesto de Defensa ha provocado el efecto equivalente a una decisión no escrita de “desarme unilateral”, lo cual ha conducido a una situación de virtual indefensión del país». Esta situación «expone a nuestros militares a un riesgo innecesario para sus vidas al operar con medios obsoletos y mal mantenidos». Y lo dicen sin sonrojarse a pesar de que entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019 fueron gobierno gerenciando la miseria de las Fuerzas Armadas desde el Ministerio de Defensa.

El propio presidente Mauricio Macri habría expresado en una reunión con los altos mandos militares: «Suscribo a todo, hay que unificar y reducir gastos, acostúmbrense a que no hay plata»[1]. Cabe destacar que en 2014, el porcentaje destinado a Defensa respecto del PIB fue del 0,88%, en 2015 del 0,85%, en 2016 del 0,81%, en 2017 del 0,86%, en 2018 del 0,75%, en 2019 del 0,71% y en 2020 del 0,76%[2].

En abril de 2017 el gobierno de Cambiemos anunció un recorte del presupuesto de $ 4.600 millones para el Ministerio de Defensa, ocasionando la suspensión de proyectos —como el de desarrollo de UAV (unmanned aerial vehicle) o vehículo aéreo no tripulado (VANT)—, la racionalización en Líneas Aéreas del Estado (LADE), lo que incrementó la desarticulación territorial de la Argentina en un país en el que ya en la década de 1990 se desmanteló el sistema ferroviario nacional y las líneas fluviales y marítimas, con las consecuencias que ha tenido en el costo de los fletes, la destrucción de las rutas y el incremento de los accidentes viales debido al aumento del transporte automotor de mercaderías.

A lo mencionado cabe recordar que el presupuesto para los agentes civiles de Inteligencia Militar fue “0”. No es necesario mencionar nuevamente lo que detallé en 2017.

A partir de lo expuesto, las cúpulas de las Fuerzas Armadas tienen que asumir que con la actual dirigencia política, oficialismo y oposición, la situación no cambiará en términos presupuestarios. Las Fuerzas Armadas no pueden seguir formando pilotos para una Fuerza Aérea que no tiene aviones y lo mismo es válido para el Ejército y la Armada, porque las únicas que se favorecen son las empresas privadas: los pilotos militares, formados a un alto costo por el Estado Nacional, renuncian para pasar al sector privado. Se siguen formando submarinistas y la Armada no tiene submarinos. Lo hace con la esperanza de que en algún momento algún gobierno adquiera los submarinos, un arma estratégica sumamente necesaria para la Nación. En este punto, aún no se ha determinado quiénes fueron los responsables del «accidente» del «ARA San Juan», de lo que estimo que la responsabilidad debería caer sobre el gobierno y las autoridades navales que tuvieron a su cargo la reparación de media vida así como el gobierno y las autoridades navales que le dieron la orden de zarpada a un submarino que no estaba en condiciones de navegar. Para 2017 había un informe del Ministerio de Defensa sobre todas las falencias que tenía la nave pero, además, ya había un antecedente en el que los tripulantes estuvieron a punto de no poder emerger.

De tal manera que es necesario proceder a una planificación estratégica en términos de Defensa, independientemente del presupuesto. Es necesario ajustar en los recursos humanos pero hay que hacer algunas salvedades. El Ejército Argentino cuenta con casi 58.000 efectivos pero en el caso de una fuerza de tierra se requiere una mayor cantidad de hombres como apoyo logístico por cada combatiente. En este sentido, debe considerarse que la movilización de combatientes requiere el acompañamiento de mayor personal destinado con fines logísticos: personal de servicios, médicos, enfermeros, etc.

Por su parte, la Armada tiene aproximadamente 17.000 efectivos, carece de su arma de submarinos, buena parte de la Flota de Mar no navega y para el presupuesto de 2023 se ha contemplado navegar la ZEE ¡solo 65 días! Aquí se entiende por qué se produce la depredación de nuestras riquezas del Atlántico Sur, a lo que se suman las erróneas políticas diplomáticas y las decisiones que toman los gobiernos de turno. Entre ellas haber ordenado al personal de Inteligencia que «no había hipótesis de conflicto» cuando buena parte del territorio nacional y de su espacio marítimo está siendo usurpado por el Reino Unido, el cual mantiene esa colonia a los efectos de asegurar su proyección antártica y de controlar el estratégico paso bioceánico. Del mismo modo, la Argentina prácticamente hoy tampoco cuenta con una fuerza aeronaval.

La Fuerza Aérea Argentina tiene aproximadamente 14.000 efectivos para unos 24 aviones de combate, entre los que se encuentran los Pucará, los Pampa, los A4, y los destinados a otras misiones como los Hércules y los Lear Jet. Evidentemente aquí se aprecia una desproporción que roza el sinsentido.

De esto se deduce, entonces, que debería reducirse el personal administrativo y civil a los efectos de disminuir los gastos de personal innecesario, el cual sigue vigente para mantener unas Fuerzas Armadas que ya no existen en la misma dimensión. En términos económicos, el sistema de Defensa está sobredimensionado en función del presupuesto actual y futuro.

Así como existe una desproporción del personal de la Fuerza Aérea respecto de los aviones de combate operativos, también la desproporción está en función de los radares. Los radares de última generación no precisan de personal, ni siquiera de personal adicional para su custodia porque podrían ser emplazados en unidades militares —en lugar de localizarlos en lugares para los cuales debe disponerse de custodia— o en aeropuertos y aeródromos que ya cuentan con una guardia.

Con la finalidad de reducir los costos se debería unificar el Comando Antártico y trasladarlo a Tierra del Fuego en lugar de tener sede en la ciudad de Buenos Aires. Esta medida, a su vez, favorecería la Soberanía Nacional a partir de una mayor presencia militar en el sur del país.

Por otro lado, deben tenerse en cuenta las experiencias del conflicto entre Ucrania —léase la OTAN— y Rusia. En tal sentido, se podría contar con una Fuerza Aérea mínima con efectos disuasivos —obviamente más y mejor equipada que la actual— pero poniendo el énfasis en el desarrollo de drones kamikaze y de misiles. Cabe tener en cuenta que los actuales drones iraníes usados por Rusia tienen un costo de unos US$ 20.000 dólares por unidad y un alcance de aproximadamente 2.000 kilómetros. Si el costo de una aeronave ronda los US$ 60 millones o más, podrá estimarse la cantidad de drones que podrían adquirirse, o mejor aún construirse, con el dinero destinado a un avión. Si se construyen en la Argentina se avanza en el desarrollo tecnológico y se favorece a empresas nacionales.

Debe, asimismo, ponerse la mira el desarrollo de la guerra electrónica, ámbito en el que la Argentina se encuentra totalmente indefensa. Ello debe ser complementado con un amplio plan de radarización.

En términos más vinculados al fitness, las Fuerzas Armadas deben adelgazar y poner el acento en su desarrollo muscular en función del magro presupuesto que la oligarquía política le impone, más por ideología y dilapidación de recursos con vanos fines políticos que por la carencia real de recursos. Ante esta mezquindad de los políticos, las cúpulas de las diversas armas deben optimizar las mismas acorde al magro presupuesto.

Si se desean optimizar los medios debe ajustarse en el ámbito de los recursos humanos. Si el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada tienen efectivos a los que no pueden darle no solo un sueldo digno sino tampoco alimentación y mínimas prestaciones que debe recibir todo militar, entonces se hace necesario obrar con pragmatismo. Las Fuerzas Armadas pierden personal calificado no por una cuestión salarial sino más por frustración: no pueden volar, no pueden navegar, no pueden realizar prácticas de tiro, etc. En síntesis, por no poder desarrollar sus capacidades como militar profesional.

Si me preguntaran si es esto lo que desearía para nuestras Fuerzas Armadas, está claro que no, dado que la Argentina es el octavo país en extensión territorial, a lo que se le suman millones de kilómetros cuadrados del espacio marítimo.

Simplemente apelo a lo que estimo que es el buen criterio ante una situación que, está claro, esta dirigencia no tiene intenciones de modificar a pesar de que la Argentina está siendo sometida a una guerra híbrida de la que participan potencias extranjeras, terroristas en la Patagonia con apoyo externo, ONGs también con respaldo externo y dirigentes políticos que no aprecian esta situación, a los que no les importa o que responden también a intereses contrarios a los nacionales.

Argentina está frente a una guerra híbrida, a una guerra de inteligencia, sin Fuerzas Armadas y con un Sistema de Inteligencia Nacional destruido adrede durante estos años de supuesta democracia. Para hacer frente a esta realidad, los altos responsables militares deben obrar con pragmatismo y proceder a una planificación estratégica, a una reestructuración de las fuerzas, en función del presupuesto que los políticos les destinan.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

Embajador Académico de la Fundación Internacionalista de Bolivia (FIB).

Investigador Senior del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] Edgardo Aguilera. “Torniquete al gasto castrense y remate de bienes por más fondos”. Ámbito financiero, 09/03/2017, <http://www.ambito.com/875245-torniquete-al-gasto-castrense-y-remate-de-bienes-por-mas-fondos>, [consulta: 09/03/2017].

[2] “Argentina – Gasto público Defensa”. Expansión / Datosmacro.com, https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/defensa/argentina

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Otros artículos sobre Defensa Nacional publicados en el sitio de la SAEEG

Comandante Espuela (Revista GNA). «¿Existe la Defensa Nacional?». 30/09/2021.

https://saeeg.org/index.php/2021/09/30/existe-la-defensa-nacional/

Marcelo Javier de los Reyes. «Sobre el Ministerio de Defensa y otros ministerios… O la partidocracia». 10/08/2021.

https://saeeg.org/index.php/2021/08/10/sobre-el-ministerio-de-defensa-y-otros-ministerios-o-la-partidocracia/

Marcelo Javier de los Reyes. «La política de destrucción en materia de defensa sigue vigente. Propuesta». 28/03/2021.

https://saeeg.org/index.php/2021/03/28/la-politica-de-destruccion-en-materia-de-defensa-sigue-vigente-propuesta/

Marcelo Javier de los Reyes, «Argentina. La apremiante necesidad de recuperar la industria de la Defensa». 12/12/2020.

https://saeeg.org/index.php/2020/12/12/argentina-la-apremiante-necesidad-de-recuperar-la-industria-de-la-defensa/

Marcos Kowalski. «Táctica, estrategia, equipamiento y defensa». 29/09/2020.

https://saeeg.org/index.php/2020/09/29/tactica-estrategia-equipamieto-y-defensa/

Marcos Kowalski. «Defensa, negocios, desarme». 21/08/2020.

https://saeeg.org/index.php/2020/08/21/defensa-negocios-desarme/

César Augusto Lerena. «La Defensa Nacional del Atlántico Sur». 14/05/2020.

https://saeeg.org/index.php/2020/05/14/la-defensa-nacional-del-atlantico-sur/

Reinaldo Cesco. «Argentina. Defensa Nacional + Seguridad». 27/04/2020.

https://saeeg.org/index.php/2020/04/27/argentina-defensa-nacional-seguridad/

Marcelo Javier de los Reyes. «Fuerzas Armadas. Cambiemos continúa con la política kirchnerista de destrucción de la Defensa Nacional». 14/03/2017.

https://saeeg.org/index.php/2017/03/15/fuerzas-armadas-cambiemos-continua-con-la-politica-kirchnerista-de-destruccion-de-la-defensa-nacional/

EL “GRUPO ALFA”. ENTRENAMIENTO DEL EQUIPO RUSO “SPETSNAZ”

Revista GNA*

“Spetsnaz” es la abreviatura de “unidad para misiones especiales” y se usa para referirse a las fuerzas de élite de los diferentes cuerpos de seguridad rusos. Los detalles sobre su actual adiestramiento es material secreto y es poco lo que se sabe sobre sus capacidades, excepto que su entrenamiento es uno de los más despiadados del mundo, superior al de los Navy Seals o cualquier otro grupo occidental. Sólo algunas fuerzas especiales de Asia podrían ser equivalentes.

 

Existen distintas unidades de Spetsnaz que no tienen nombres y según la circunstancia se las identifica con un número. Para ingresar al “Spetsnaz Alfa”, se debe soportar un curso infernal de dos años. Las exigencias físicas son tan abrumadoras que la tasa de rechazo durante la selección puede llegar al 95%. El riesgo de vida no cuenta y es justamente aquí donde estriba la diferencia de estos grupos con las fuerzas de Occidente. Existe tanta crueldad que algunos adiestramientos no están permitidos en las fuerzas de la OTAN. Al igual que en Corea del Norte, en el proceso de selección de personal, los índices de mortalidad que tienen son los más altos del mundo, pues realizan pruebas en el mar donde algunos se ahogan y también ejercicios con munición de guerra donde también hay muertos. La rigurosa disciplina llevada a límites incomprensibles en la cultura occidental, señala la otra diferencia. 

Formación militar especial

Al recluta ocasionalmente se lo somete a temperaturas extremas calientes y frías, así como entornos húmedos, secos y sucios. La privación de alimentos se programa en ocasiones para simular escenarios de la vida real. El entrenamiento puede llegar al límite de toda resistencia humana, correr 10 Km con una mochila cargada con piedras, dormir en la nieve y nadar en agua fría son ejercicios rutinarios.

Los instructores no admiten que exista alguien que no resista y sin descansar los obligan a nuevas pruebas físicas por lo que el estado de salud debe ser excepcional. La amistad durante esos dos años no existe y a veces suelen ocurrir rivalidades entre los alumnos. Cuando los instructores lo advierten, promueven una pelea entre ellos, para comprobar el estado físico y definir liderazgos donde el vencedor obtiene puntaje. Ello ocasiona que se lesionen el uno al otro, se rompan costillas, dedos y narices. Una pelea a golpes no es vista como una falta de disciplina sino parte del entrenamiento.

La preparación para el combate físico, con o sin armas es básica en un Spetsnaz. Todos deben dominar el arte de la pelea con cuchillo y su exigencia es tal, que al cabo de 24 meses estará en condiciones de enfrentarse con un cinturón negro en artes marciales. El gobierno soviético gastaba enormes sumas en el desarrollo de paracaidismo como deporte porque es una actividad muy útil en la guerra.

En el curso de entrenamiento, cada integrante Spetsnaz hace no menos de 40 saltos en paracaídas, están entrenados para actuar atrás de las líneas enemigas y librados a su suerte. El tiro de alta precisión asociado al enmascaramiento individual son otras de sus capacidades, igual que la navegación terrestre, preparar demoliciones, armado de trampas explosivas, inteligencia de combate, comunicaciones, etc.

Son hábiles en el armamento de dotación como el que puede usar el enemigo. La supervivencia en cualquier geografía no tiene misterios, pero dentro de la misma organización existen grupos con mayor especialización en montaña y otros en zonas boscosas.

Las relaciones dentro de las unidades de Spetsnaz son muy similares a lo que ocurre en una manada de lobos. La loba líder protege a los cachorros enfermos o heridos. Ella sólo mata a los más débiles y protege al resto. Al eliminar los ineptos la loba, preserva la pureza y la fuerza de su descendencia, permitiendo únicamente vivir al fuerte. Los lobos de Spetsnaz, en el combate cuando ven a un compañero débil en sus decisiones lo matan”.

Estudian las características culturales y lingüísticas básicas para operar en determinados países. Todos deben aprender al menos dos idiomas para el caso que capturen prisioneros y llevan una libreta impresa con frases en distintos idiomas. La primera frase es en ruso y al lado está la traducción en inglés, alemán, francés y otros idiomas. La última frase dice: “Si no dices la verdad te vas a arrepentir”. En otros casos todas estas preguntas están resumidas en un pañuelo de tela sintética y cada soldado del grupo lleva uno. Una persona que hable el idioma del enemigo se lo valora y todos los grupos de combate llevan un traductor. El entrenamiento mental es fundamental y si el recluta supera estas pruebas, en la fase siguiente al Spetsnaz se le enseña “disfrutar” del dolor en los interrogatorios, donde el objetivo es capacitarlos para soportar y hasta disfrutar con la tortura. Se le enseña a lidiar con los incendios porque el fuego es un compañero constante en la guerra que está siempre presente y a veces durante el entrenamiento sale con sus ropas chamuscadas de adentro de un vehículo.

El soldado de infantería generalmente mata a su enemigo a más de 100 metros, nunca le ve la expresión de su cara ni su sangre. Pero las fuerzas especiales a veces tienen que matar en una lucha cuerpo a cuerpo y debe acostumbrarse a ver sangre.

Ejercicios muy reales

Uno de los aspectos más importantes del entrenamiento, es la técnica de supervivencia.

En Rusia hay muchas zonas de miles de kilómetros cuadrados casi sin habitantes y uno de los métodos es dejar caer en paracaídas a un pequeño grupo de tres o cuatro hombres en un lugar desconocido y no hay nada excepto nieve hasta el horizonte. El grupo no tiene mapa ni brújula, cada hombre tiene un fusil AK, con pocos tiros, un cuchillo, una pala y la ración de supervivencia es mínima.

Ellos no saben cuánto tiempo va a tener que caminar (generalmente una semana). En otros ejercicios los reclutas tienen que ingresar a una casa en ruinas, pasarán a centímetros de perros furiosos que los aguardan en cada habitación, escucharán disparos con munición de guerra que silbarán por encima de sus cabezas y habrá explosiones de granadas de mano. Esto ocasiona que el entrenamiento Spetsnaz tenga el índice más alto de bajas en su proceso de selección. Tendrán que arrastrarse por laberintos y todo estará resbaladizo; al principio, ellos no los advertirán, pero es debido a sangre que los instructores vertieron en el suelo. El proceso de familiarizarlos con la vista de la sangre no es en absoluto la intención de convertirlos en sádicos. Se trata simplemente de la realidad de una visión con la que van a tener que convivir en la guerra. ¡Un Spetsnaz no puede temerle a un líquido rojo! ¿Qué pasaría si un cirujano o un carnicero le tuvieran miedo a la sangre? De esa manera los hombres adquieren el hábito de no sorprenderse con sangre en sus manos, en sus uniformes, ni en sus botas y todo se vuelve algo habitual.

En ocasiones los reclutas son llevados a una morgue y forzados a cargar cadáveres para hacerlos insensibles a los muertos y en todo momento los instructores los observan para comprobar las reacciones. En el curso de su carrera habrá cosas horribles que tendrá delante de sus ojos y el objetivo es crear a un soldado inmune al tormento psicológico de la guerra. La mayoría de las personas que carecen de formación militar y nunca han escuchado un disparo en combate, podrán llamar a este entrenamiento inhumano y hasta criminal, pero el objetivo es crear a un soldado inmune a los horrores de la guerra. El resultado es que la reputación de Spetsnaz como grupo de alta eficiencia, es mundialmente conocida entre los especialistas.

En la época soviética hacían reproducciones exactas de importantes objetivos ubicados en otros países; se construían edificios y calles internas representando las mismas situaciones.

Esto servía para practicar incursiones con fuerzas especiales, que a su llegada eran guiadas por agentes secretos que los estaban esperando. Los chinos construían en arena enormes zonas geográficas de cierta nación limítrofe hasta con montañas y caminos existentes para familiarizar a sus fuerzas de elite y a los comandantes de tanques en caso de invasión.

Mujeres en las FF.EE.

No hay mujeres en las unidades Spetsnaz de combate, pero sí en los grupos especiales.

Algunos creen que no superan las 3.000. El hecho que haya un elevado número de personal femenino también obedece a un truco psicológico para el caso que el grupo fuera descubierto; si entre ellos hay mujeres con aspecto inocente se puede disimular su origen de fuerzas especiales. Las obligaciones de las mujeres no son las mismas que las de los hombres, pero pueden saltar en paracaídas para actuar detrás de las líneas enemigas. Son adecuadas para operaciones encubiertas, muy aptas como francotiradoras y pueden eliminar centinelas fácilmente. También son expertas en el arte del disfraz y aparentar ser muy femeninas, pero deben ocultar sus músculos para no despertar sospechas. En ocasiones se hicieron pasar por “esposas” de los hombres Spetsnaz y éstos por simples empleados para el cumplimiento de alguna misión. En tiempo de paz pueden llegar a otro país bajo la apariencia de turistas con sus esposos. Están bien entrenadas, pero no participan en operaciones de riesgo. La brutalidad en el entrenamiento de dos años no es ninguna sorpresa, todas deben ser atletas destacadas idóneas en artes marciales o boxeo como su principal deporte. En el lapso del entrenamiento el deseo de superación siempre genera roces, los instructores al igual que en el caso de los hombres provocan que combatan entre ellas para mejorar el nivel. No son “muñecas de porcelana” y cuando hay una pelea real, lo celebran porque habrá puntaje para la vencedora y les permitirá establecer jerarquías. 

Organización

Están organizados en batallones y grupos con sus propios elementos de inteligencia.

Es la única fuerza que puede actuar en forma independiente y tienen que cumplir una misión previa de reconocimiento. Tienen un formidable entrenamiento. Una de las pruebas era arrojar a los reclutas a unos 1.000 metros mar adentro, para que nadando llegaran a la costa y algunos morían ahogados. Enterado de ello un oficial de la OTAN sorprendido le preguntó a un instructor ruso sobre ello y éste le respondió:

“Si muere es porque no servía para ser un Spetsnaz”

La conducción de esta fuerza es muy coherente con la actual doctrina rusa:

    • Inteligencia militar muy activa.
    • Alta preparación de combate.
    • Sorpresa.
    • Agresividad y decisión.
    • Persistencia e iniciativa.
    • Coordinación de armas combinadas y operaciones conjuntas.
    • Concentración de las fuerzas. “la masa en el lugar de decisión”.
    • Operaciones en la profundidad del dispositivo enemigo.
    • Mando, firme disciplina y continuo control.
    • Soporte de combate racional.

No son cifras conocidas, pero se calcula la fuerza efectiva en 10.000 hombres. 

El atletismo asociado a tareas de inteligencia

El ejército tiene una enorme cantidad de personal de ambos sexos con una capacidad atlética excepcional, aptos para cualquier deporte olímpico y donde más ocupan su tiempo era en la lucha cuerpo a cuerpo artes, marciales y combate con cuchillo, pues deben operar adentro del dispositivo del adversario donde el encuentro sorpresivo con un enemigo es algo común. No existe un Spetsnaz que no sea atleta de alto nivel. En las olimpiadas internacionales se dan tiempo para reconocer el lugar, obteniendo datos valiosos de inteligencia.

Estudian el terreno, el clima, los hábitos de la población, el idioma, las posibilidades de ocultamiento, los bosques, ríos, montañas y emplazamientos de unidades enemigas, etc. Con frecuencia se afirma que el deporte mejora las relaciones entre los países. Este es un argumento extraño, pues en caso de guerra los Spetsnaz contaban con todas las ventajas pues habían competido en el país que tendrían que operar.

Trucos y secretos

Uno de los trucos favoritos de los Spetsnaz es dejar caer desde grandes aviones muñecos en paracaídas vestidos con uniforme, de tal manera que el enemigo vea la caída, pero por la distancia y el terreno boscoso no pueda llegar rápidamente al lugar de descenso.

Debe hacerse al atardecer o en noche de luna llena, nunca en plena luz del día. Si hay pocas fuerzas disponibles propias, parecerá que ha llegado un gran refuerzo o bien que en esa zona será el ataque principal. Si al mismo tiempo que caen los muñecos explotan algunos petardos, habrá una gran movilización de enemigos hacia ese lugar. Las unidades Spetsnaz no tienen un uniforme que los identifique, tampoco distintivos.

Para hacer más confuso identificarlos a menudo visten ropas de tropas aerotransportadas o de submarinistas con insignias navales. Cada Spetsnaz tiene su propio nombre de guerra o apodo que puede ser transmitido por radio o escrito en documentos, lo que aumenta el secreto.

Antes de actuar detrás de las líneas enemigas, entregará todo lo que no necesita y lo que podría descubrir a qué unidad pertenece. 

El lanzamiento en paracaídas

La mayoría de las operaciones que realizan se basan en el salto de combate desde muy baja altura (100m); pero en caso de fallo no hay tiempo de utilizar el de reserva. Lo aconsejado es que el lanzamiento sea llevado a cabo antes del amanecer, mientras haya estrellas y el sol no haya aparecido. Este es un muy buen momento, para llevar a cabo un ataque sorpresa.

Pero si se debe saltar cerca de un poblado, debe hacerse en el crepúsculo para evitar caer en la torre de una iglesia o entre cables de alta tensión. Una vez en tierra, los paracaídas son enterrados o hundidos en el río o mar. Los que se ocultaban en tierra eran rociados con un producto químico que anulaba el olfato de los perros. También solían adosar una trampa explosiva a ciertos equipos. Al tocar tierra de noche no es fácil organizar una búsqueda a gran escala. Por ello las armas pesadas, se lanzaban en contenedores y para poder localizarlos llevaban unos pequeños emisores que emitían automáticamente. La zona de descenso suele ser el primer lugar donde se producen las primeras bajas; lesiones en las piernas y fracturas son frecuentes cuando se lleva a cabo en un lugar desconocido en completa oscuridad.

Los Spetsnaz no pueden llevar fracturados ni heridos, entonces el jefe debe tomar decisiones muy crueles.

Los códigos Spetsnaz

Los códigos de las fuerzas especiales son simples. Los heridos que no puedan movilizarse por sí mismos, el jefe del grupo obligatoriamente debe eliminarlos para que no sean capturados. Spetsnaz tiene una inyección con una poderosa droga conocida como “muerte bienaventurada”, que rápidamente detenía el dolor y producía un estado de somnolencia feliz. Nada podía poner en peligro la misión y en caso que no lo hiciera podría ser acusado de falta grave.

Atrás de las líneas enemigas

A pesar del riguroso secreto, se calcula que las fuerzas Spetsnaz estarían en el orden de 10.000 efectivos. Tienen la misión de ejecutar operaciones militares en la retaguardia del enemigo, antes que se produzca un ataque importante. Son adecuados para destruir puestos de comando y objetivos vitales del adversario para cuando se inicie la batalla principal. Pueden bajar en aterrizajes secretos, también en submarinos y barcos mercantes.

Estos últimos pueden desembarcar importantes contingentes, pero los buques pesqueros pequeños son excelentes, pues pueden pasar largas temporadas cerca de una costa sin despertar sospechas y traer de regreso al grupo en caso que se desista la operación. Los aviones de línea son ideales, pues un numeroso grupo especial simulando ser pasajeros, puede capturar por sorpresa el principal aeropuerto del adversario. Luego aterrizarán más aviones con tropas aerotransportadas. En períodos de tensión el enemigo vigila las 24 horas la frontera de su posible adversario, pero suele descuidar el límite fronterizo de países neutrales. Antes de una gran operación, grupos Spetsnaz pueden ocultarse y aparecer de improviso desde territorio de otro país que ni siquiera puede estar advertido. 

Vehículos para los Spetsnaz

Esta fuerza de elite cuenta con motocicletas capaces de operar en terreno quebrado, también vehículos livianos aptos para travesías en terrenos escarpados, pantanos y arena.

Este tipo de vehículos y motocicletas no sólo aumenta la movilidad del grupo; sino que también su potencia de fuego pues el armamento pesado y su munición pueden ser transportados más rápido y más lejos. Todos esos vehículos pueden ser lanzados en paracaídas. 

Refugios

Siempre arman dos refugios, el: “A”, colocando trampas que producen detonación en las sendas de acceso a modo de advertencia si alguien se acercara. Pero preparan otro escondite de reserva llamado “B” por si el refugio principal llegara ser descubierto. Después, el grupo se divide en direcciones diferentes o se procede de acuerdo a la misión, dejando un par de hombres al cuidado del escondite. Al regreso los hombres, primero irán al refugio “B” y si no encuentran a nadie entonces llegarán al “A”. 

Prisioneros

Los grupos Spetsnaz poseen equipos electrónicos para la búsqueda de objetivos. Pero nada se compara con la información que puede dar un prisionero. Un buen interrogatorio permitirá actualizar las cartas topográficas y dar valiosa información. Pero no todos los prisioneros responderán a las preguntas y pueden dar respuestas erróneas. Según un ex Spetsnaz, ningún prisionero resiste más de dos segundos un interrogatorio realizado por ellos. Luego comenzará hablar fluidamente.

Se sabe que los Spetsnaz examinaban a los prisioneros en parejas o grupos más grandes. Si uno parecía saber menos que los otros, podía ser utilizado con fines de “demostración” para animarlos a hablar. Todas las fuerzas especiales del mundo tienen métodos crueles para interrogar, no es que lo hagan por sadismo sino como una forma de obtener información que les puede ahorrar vidas. El asesinato de prisioneros que usan uniforme legítimo es una violación a la convención de Ginebra de 1929 que puede significar la pena de muerte para el responsable. 

Decisiones de comando

Las estaciones militares de radio, depósitos de combustibles y aviones ocultos, siempre son blancos codiciados por las fuerzas especiales.

En algunas ocasiones son objetivos falsos que obran a modo de trampa para capturar a los atacantes, por lo que estarán capacitados para descubrir el engaño. Después de haber encontrado un objetivo real e informado al mando superior, el grupo lo podrá destruir o la misión será derivada a la artillería o al comando aéreo.

Luego los Spetsnaz deberán salir de la zona lo más rápido posible, pues pronto el lugar estará bajo ataque. Pero en caso de descubrir un misil a punto de lanzarse o a un importante comandante enemigo; son blancos que sólo pueden presentarse una sola vez, entonces podrá decidir un ataque pues no tendrá tiempo de pedir autorización. Deberá tomar todas las medidas posibles para destruir el objetivo, incluyendo un ataque suicida. Para ello enviará al sacrificio a un pequeño grupo tratando de hacer mucho ruido, mientras que el ataque principal lo hará en otra dirección en forma silenciosa. Esto puede retrasar al enemigo durante horas, que en una guerra podrían ser lo suficientemente para alterar el curso del conflicto. La velocidad de un ataque muchas veces es sinónimo de victoria.

En algunos ejércitos occidentales se aplican criterios diferentes para medir el éxito de un jefe, valorando más las fuerzas enemigas que han sido destruidas por sus tropas. En el ejército ruso esto es de importancia secundaria, pues el valor de un comandante es juzgado por la velocidad con que sus tropas avanzan.

 

Fuentes:

* Extractado y adaptado al español de “Behind Enemy Lines: tactical Spetsnaz”

* Viktor Suvorov. Publicado en Gran Bretaña 1987 por Hamish Hamilton Ltd.

 

Fuerzas especiales rusas

Russian Spetsnaz- Documental Con Voz (Español)

Artículo publicado en la Revista Tiempo GNA 72, septiembre de 2022.

COMANDOS ANFIBIOS Y BUZOS TÁCTICOS

Revista GNA*

Muy aptos para apoyar a las fuerzas federales

Para operaciones a un objetivo limitado que se encuentre en una isla o zona fluvial, se emplean grupos pequeños altamente entrenados con gran capacidad. Los buzos tácticos y los comandos anfibios son aptos para operar en las nuevas misiones que están ocurriendo en distintos países, no sólo en una guerra convencional, sino también contra el terrorismo, el narcotráfico y la guerrilla. 

Comandos anfibios

A los comandos anfibios se les asignan misiones de reconocimiento de una playa, vigilancia sobre la actividad del enemigo y pueden incluir el seguimiento grupos adversarios, por ejemplo. Todo ello posibilitará el asalto de una fuerza mayor, pero no confundir un desembarco en una costa que no supone ninguna amenaza, ya que esto no constituye una operación anfibia. Los que desembarcarán, siempre serán un grupo reducido que puede dar un golpe de mano por sorpresa, volar con explosivos un objetivo narco o capturar a algún jefe importante.

Al aproximarse silenciosamente a la orilla en botes de goma, se estila que se detengan a pocos metros de la playa y un par de exploradores se adelanten para revisar que no haya dificultades, luego la fuerza principal desembarcará.

Según sea la misión, se formará un perímetro defensivo para proteger al grupo de ataques sorpresa y esperará que regrese.

Los que desean pertenecer a estas fuerzas de elite deben pasar por una rigurosa selección psicofísica; además deberán tener un fuerte sentimiento de pertenencia a la hermandad que conforma el grupo, que no podría ser mejorada.

Buzos tácticos

El folklore popular siempre los llamó “hombres rana”, pero el término preferido por los militares es el de buzo táctico.

Con equipos cada vez más sofisticados, son esenciales para muchas misiones de demolición, reconocimiento de una playa, profundidad del agua, eliminación de obstáculos, mantenimiento naval, instalaciones eléctricas bajo la superficie, búsqueda y rescate, como también operaciones de salvamento y de ingeniería submarina. En la actualidad más de 40 naciones tienen buzos militares. Podemos decir que su incremento comenzó después del ataque a Pearl Harbor 1941. El buceo de combate requiere un equipo distinto al de los buzos deportivos que no libera burbujas en la superficie. Operando en aguas hostiles también requiere experiencia más allá de lo normal y al igual que los comandos anfibios, también pueden dar golpes de mano. Son considerados guerreros de elite.

Equipo de demolición submarina

Lo constituye un grupo de buzos tácticos especialmente entrenado y equipado para realizar diversas tareas submarinas y de superficie dentro de sus capacidades. Son hábiles para reconocimientos hidrográficos de las posibles playas de desembarco, hacer demoliciones de obstáculos, localización y remoción de minas, marcado de canales utilizables; reconocimientos de la zona de pre-asalto, incluida información militar. Son hombres de elite altamente capacitados. 

Los Navy SEALs y sus nuevas misiones

Las operaciones militares en las últimas décadas han ido evolucionando y ya no es necesario movilizar numerosos efectivos de tropas para empeñarlos en una guerra de grandes proporciones. Los Navy SEALs, al ser una fuerza especial para operar rápidamente en todos los ambientes, sea terrestre, marítimo o hidrográfico de una guerra clásica, sumaron otras responsabilidades. Pueden actuar desde el reconocimiento estratégico en otro país, rescate de rehenes, neutralización de piratas en el mar, combate contra el terrorismo y guerra al narcotráfico.

Sus métodos sigilosos, le permiten llevar a cabo golpes de mano contra objetivos, que fuerzas más numerosas no pueden acercarse sin ser detectados. Pero todo requiere una preparación previa de inteligencia con planificación y operaciones tales como fue la misión para la eliminación de Osama bin Laden, que puede tomar años para llevar a cabo y varias semanas para ensayar. Luego, uniformados con capuchas negras y gafas de visión nocturna atacan violentamente al enemigo. Se calcula que la fuerza de los SEALs sería de 2.500 efectivos, que emplean sofisticados sistemas de armas y de comunicación.

Está considerada una de las unidades anfibias más altamente capacitadas del mundo. 

Comandos anfibios de Filipinas. Los guantes indican la jerarquía.
Otros grupos especiales con aptitud anfibia

Casi no existe un ejército que no tenga fuerzas especiales de este tipo y entre ellas las más importantes son:

  • SAS (Reino Unido)
  • Delta Force (EEUU)
  • Alfa Group (Rusia)
  • GIGN (Francia)
  • JTF2 (Canadá)
  • SDU (Hong Kong)
  • Singapore Star Special Forces (Singapur)
  • “White tigers” (Corea del Sur)

A ello hay que sumar las fuerzas especiales de China y Corea del Norte, donde incluyen mujeres en sus filas. La organización de estos grupos no supera los 10 efectivos y están capacitados para una guerra convencional como para combatir al narco-terrorismo. El entrenamiento es exhaustivo, destacándose una intensa actividad física, combate cuerpo a cuerpo, tiro de precisión, natación, armamento, comunicaciones, guerra psicológica, paracaidismo, armado de trampas explosivas, etc. A pesar de los muchos vídeos que circulan en internet sobre estos grupos en acción, todavía hoy los detalles sobre su adiestramiento clasificados como secreto.

En el proceso de selección de personal, los asiáticos son los que tienen los índices de mortalidad más altos, pues llevan a cabo pruebas en el mar donde algunos mueren ahogados y realizan ejercicios con fuego real. Ese tipo de entrenamiento está prohibido en Occidente. 

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Special Operations Combat Diver with Diver Propulsion Vehicles! www.milpictures.com

Artículo publicado en la Revista Tiempo GNA 72, septiembre de 2022.