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DROGAS Y DINERO

Iris Speroni*

La desconexión entre causas y consecuencias.

 

Tanto la Unión Europea como el Departamento de Estado de los EEUU producen informes periódicos sobre tráfico ilegal de drogas.

Argentina no figura en ninguno de ellos.

Informe Europeo sobre Drogas 2022 (Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxomanías)

Informe del Departamento de Estado de EEUU 2021 – Volumen I

Informe del Departamento de Estado de EEUU 2021 – Volumen II

Los dos informes tienen grandes diferencias entre sí. En el Europeo no hay ninguna carga emotiva, meramente descriptiva: “tantos muertos por X, … tantas toneladas incautadas de Y… laboratorios en Z”. Por el contrario, pareciera que lamentan las interrupciones de suministros de drogas: página 19, sobre Afganistán «Los talibanes anunciaron recientemente una prohibición de la producción, la venta y el tráfico de drogas ilegales…no parece probable que los flujos de drogas hacia la Unión Europea se reduzcan a corto plazo, aunque la situación a medio y largo plazo es menos clara…una prohibición de la producción podría dar lugar a una disminución de la oferta de heroína en el mercado europeo. De ser así, sería importante vigilar el impacto». No sólo eso, brindan el servicio de dar cotización, tanto minorista como mayorista:

El informe norteamericano, en apariencia, lamenta la existencia del tráfico de drogas que presume combatir. Señala que durante la supuesta pandemia de virus corona murió más gente por sobredosis —mayormente opioides— que por COVID.

El otro punto en que difieren, además del tono, es que según las autoridades europeas, el tráfico y consumo de drogas se redujo ostensiblemente durante las restricciones establecidas por los gobiernos durante la cuarentena, mientras que el gobierno de EEUU da cifras que acreditan un incremento en las muertes por sobredosis.

El informe del Departamento de Estado de los EEUU se desdobla en dos volúmenes. El primero sobre producción y tráfico mundial. El segundo sobre lavado de dinero.

Los datos

Según el Observatorio Europeo el 85% de la heroína se produce en Afganistán. No explican cómo, luego de 20 años de ocupación del país por parte de norteamericanos y europeos, la producción aumentó y la mayoría terminó en ambos mercados. Misterio. El tráfico a Europa se da mayormente a través de los Balcanes.

Informe INCSR – Volumen I – Departamento de Estado – Informe cita página 21
Cultivos de drogas ilícitas 2012-2020 en hectáreas
«Poppy»: amapola

Informe INCSR – Volumen I – Departamento de Estado – Informe cita página 21

Cultivos de drogas ilícitas 2012-2020 en hectáreas

«Poppy»: amapola

Los europeos sostienen que el principal productor de precursores químicos es la India, debido a su gigantesca industria farmacéutica. Sostienen que parte de la producción es desviada de los canales oficiales hacia los ilegales. Según el Observatorio con anterioridad el principal proveedor mundial era China, pero que el gobierno local tomó medidas para su control y la producción y comercio se redujo notablemente.

Exportadores de efedrina, Gobierno de EEUU, op. cit. pág. 66.

Para los europeos, la cocaína proviene en su mayoría de Sudamérica y los principales puntos de ingreso son Bélgica, Holanda y España; sin perjuicio que volúmenes menores ingresen por el Mediterráneo, o por los Balcanes o por Ucrania.

Por último las drogas sintéticas, algunas son producidas en Afganistán, sin embargo Holanda y Bélgica cuentan con grandes laboratorios, parte para consumo europeo pero el resto es exportado a todo el mundo, en particular a los EEUU y Canadá.

El informe del Departamento de EEUU

De ambos, es el más jugoso. Hace un informe país por país, (en el cual, repito, Argentina no está listada).

De Sudamérica sostiene que Colombia, Perú y México son los principales productores de cocaína, mientras que Ecuador, varios países de Centroamérica (incluido El Salvador, por lo menos hasta el 2020), y Brasil son los grandes puertos de tránsito. Incluye a Venezuela pero sin grandes precisiones. México provee a EEUU no sólo de cocaína, sino de metanfetaminas, MDMA, heroína (menos que Afganistán) y precursores químicos para la producción de drogas sintéticas, en particular opioides, dentro de EEUU.

Destaco el párrafo sobre Brasil (Volumen I, página 92):

«Brazil is a significant transit and destination country for cocaine. Its porous borders with source countries Colombia, Peru, and Bolivia are three times the length of the U.S. border with Mexico. Most of the cocaine entering Brazil is either destined for its domestic market or for transit to Europe, sometimes via West Africa. Large, violent, and well-organized drug trafficking organizations operating throughout the country, such as the PCC (Primeiro Comando da Capital or “First Capital Command”) and CV (Comando Vermelho, or “Red Command”), among others, coordinate, mastermind, and protect cocaine shipments from Andean countries through northern Brazil to Europe and the United States, via the Caribbean and Central American corridors».

 

«Brasil es un país significativo de tránsito y consumo local. Sus fronteras porosas con países productores como Colombia, Perú y Bolivia tienen tres veces el largo de la frontera de EEUU con México. La mayoría de la cocaína que ingresa a Brasil tiene por destino el mercado doméstico o de tránsito hacia Europa, a veces vía África Occidental. Grandes organizaciones de traficantes violentas y bien organizadas operan en todo el país, como ser PCC (Primeiro Comando da Capital) y CV (Comando Vermelho) entre otros coordinan, dirigen y protegen los cargamentos de cocaína desde los países andinos a través del país hacia el norte de Brasil y de ahí a Europa o los EEUU, vía corredores en el Caribe o en Centro América».

Sobre Bélgica, Volumen I página 85:

«Belgium has been a main hub for cocaine entry into Europe since 2016. In the first 10 months of 2021, authorities seized 80 metric tons (MT) of cocaine, compared to 2020’s seizure of 65.4 MT. Heroin imports are also increasing (1.35 MT seized in the first 10 months of 2021), and Belgium has a growing synthetic drug production network, mostly for export. Drug exports via the postal system are a problem, with both Belgian and Dutch exporters taking advantage of the reduced scrutiny packages from Belgium receive compared to those from the Netherlands. Imports of new psychoactive substances (NPS), largely from China, are also rising, as are imports of precursor chemicals. … The organized crime networks controlling cocaine imports are often based in the Netherlands and have ties to the same South American drug trafficking rings that transport cocaine to the United States. Cocaine is most commonly smuggled in international shipping containers destined for the Port of Antwerp. In addition to the cocaine seized in Antwerp, …».

 

«Bélgica ha sido el principal nodo de ingreso de cocaína de Europa desde 2016. En los primeros 10 meses de 2021, las autoridades incautaron 80 toneladas métricas de cocaína, …las importaciones de heroína también crecieron… y Bélgica tiene una creciente red de producción de drogas sintéticas, la mayoría para exportación. Las exportaciones de drogas vía el sistema postal son un problema, del cual tanto los exportadores belgas como los holandeses se aprovechan del bajo control de los paquetes con origen en Bélgica, comparados con los provenientes de Holanda. La importación de substancias psicoactivas, en su mayoría de China, también está en crecimiento, así como la importación de precursores químicos. … Las redes de crimen organizado que controlan la importación de cocaína a menudo tienen sede en Holanda con lazos con los carteles sudamericanos que proveen cocaína a los EEUU. La cocaína es mayormente contrabandeada en containers con destino al puerto de Antwerp».

Pone como gran fuente de precursores químicos a China e India, donde están instaladas numerosas y voluminosas factorías de medicamentos legales y donde parte de sus insumos se desvían a la producción de drogas ilegales. Parte va a laboratorios más o menos clandestinos en el sudeste asiático, parte a Afganistán y a México, para procesar el opio y convertirlo en heroína, para producir drogas sintéticas y para transformar las hojas de coca.

Importadores de pseudoefredina, Gobierno de EEUU, op. cit. pág. 66.

India, Volumen I, página 142:

«India is a source, transit, and destination point for illicit narcotics. … Drug traffickers exploit high levels of technical expertise and supplies of chemicals in India to manufacture synthetic drugs and precursor chemicals for markets in the United States and elsewhere. Illicit drugs and precursor chemicals originating in India are available in Europe, Africa, Southeast Asia, and North America. … Billions of tablets of opioids and several tons of precursor chemicals originating in India were seized worldwide in 2021».

 

«India es un punto de origen, tránsito y destino de narcóticos…los traficantes de drogas explotan los altos niveles profesionales y la calidad de los insumos químicos de la India para manufacturar drogas sintéticas y precursores químicos en los EEUU y en el resto del mundo. Las drogas ilícitas y los precursores químicos originarios de la India se pueden obtener en Europa, África, el sudeste asiático, y América del Norte…miles de millones de tabletas de opioides y varias toneladas de precursores químicos con origen en la India fueron incautados en diversas partes del mundo durante 2021».

China, Volumen I, página 101:

«The People’s Republic of China’s (PRC) geographical location, vast land area, massive population, large chemical industry, and expanding economy have all contributed to its status as a major source of precursor chemicals for fentanyl and other drugs, new psychoactive substances (NPS), and synthetic drugs including methamphetamine. … Ineffective oversight of the PRC’s massive chemical and pharmaceutical industries provides an ideal environment for the illicit production of fentanyl, methamphetamine, and ketamine. Domestic use of synthetic drugs appears to be increasingly prevalent».

 

«La República Popular de China debido a su ubicación geográfica, extensión, enorme población y a su gran industria química y economía en expansión, ha contribuido a ser uno de los grandes proveedores mundiales de precursores químicos de fentanilo y otras drogas, nuevas substancias psicoactivas (NPS) y drogas sintéticas, incluida la metanfetamina… Un control defectuoso de la gigantesca industria química y farmacéutica provee un ambienta ideal para la producción ilícita de fentanilo, metanfetamina y ketamina. El uso doméstico [en China] de drogas sintéticas parece estar en crecimiento».

Dejo para lo último el informe sobre Holanda, gran socio comercial del Reino Unido y de los EEUU. Es una alianza estratégica de los tres países que parece estar tan sólida como siempre.

Países Bajos, Volumen I, página 173:

«The Netherlands is a significant country in the European and global illicit drug industry … position as both a transit state and digital gateway to European narcotics users and suppliers. The Netherlands is also home to a growing pool of specialists with deep expertise in the production of illegal chemicals as well as an increasing number of operators building/managing criminal marketing and distribution enterprises on illicit “dark-web” technology platforms. It remains a major site for global synthetics drug manufacturing and distribution including multiple amphetamine-type stimulants. The country’s maritime ports serve as major transit hubs for illicit substances, especially cocaine from South America. The Netherlands’ flagship Port of Rotterdam, Europe’s largest port, serves as a major conduit between narcotics suppliers and European consumers».

 

«Los Países Bajos es un país significativo en la industria global de drogas ilícitas … se posiciona tanto como un estado de tránsito y salida digital para los usuarios europeos de narcóticos y para sus proveedores. Holanda también es la sede de un grupo creciente de especialistas con profunda experiencia en la producción ilegal de químicos así como un creciente número de operadores que generan y administran marketing criminal y empresas de distribución en la ilícita “dark-web” y sus plataformas tecnológicas. Permanece como el mayor fabricante de drogas ilícitas del globo y la distribución de múltiples estimulantes basados en las anfetaminas. Los puertos marítimos del país sirven de mayores nodos de tránsito de substancias ilícitas, especialmente cocaína de Sudamérica. El puerto más importante de Holanda, Rotterdam, es el puerto más importante de Europa y sirve como mayor conductor entre los proveedores y consumidores europeos».

Comentarios adicionales

Varios puntos llaman la atención.

Uno, ya lo mencioné, es cómo ambos organismos públicos se desentienden de la responsabilidad del incremento en producción y comercialización de heroína, toda vez que durante 20 años controlaron la producción del 85% del total. Es una disociación de causa y efecto similar a la que efectúan los políticos argentinos cuando hablan de inflación, como si esta no fuera producida por la emisión monetaria de la que son responsables. En este caso es igual. Sin embargo el gobierno de EEUU reconoce el daño en su población (página 2):

«For the third year in a row the loss of life from drug overdoses in the United States reached devastating record highs, with over 91,000 deaths in 2020 and over 100,000 in the 12-month period ending in April 2021, according to preliminary figures from the Centers for Disease Control and Prevention (CDC)»

«Por tercer año consecutivo la muerte por sobredosis ha alcanzado nuevos picos devastadores, con 91.000 muertes en 2020 y más de 100.000 en los doce meses finalizados en abril 2021, de acuerdo a las cifras del Centro de Control de Enfermedades».

El segundo es cómo el informe de EEUU desconoce la propia responsabilidad en el abandono de la custodia de la frontera con México.

El tercero y último es que evidentemente tanto los europeos como los norteamericanos cuentan con información de dónde, cómo, cuándo y quién; sin embargo son observadores pasivos. Bastante similar a las autoridades locales.

Llama la atención el poder disociativo de los políticos entre causa y efecto.

 

Fuentes

Informe Europeo sobre Drogas 2022: Tendencias y novedades

https://www.emcdda.europa.eu/system/files/publications/14644/20222419_TDAT22001ESN_PDF.pdf

Informes de la DEA

https://www.dea.gov/sites/default/files/2021-02/DIR-008-21%202020%20National%20Drug%20Threat%20Assessment_WEB.pdf

Informe del Departamento de Estado

https://www.state.gov/2021-international-narcotics-control-strategy-report/

Informe del Departamento de Estado enviado al Congreso 2021 Volumen I

https://www.state.gov/?page_id=220475&preview=true https://www.state.gov/2021-incsr-volume-i-drug-and-chemical-control-as-submitted-to-congress/

Informe del Departamento de Estado al Congreso Volumen II

https://www.state.gov/?page_id=220491&preview=true https://www.state.gov/2021-incsr-volume-ii-money-laundering-as-submitted-to-congress/

 

Lecturas relacionadas

Buenos Muchachos (sobre el cannabis)

http://restaurarg.blogspot.com/2022/02/buenos-muchachos.html

Doña Rosa y los focus group del Comandante Larreta

http://restaurarg.blogspot.com/2023/03/dona-rosa-y-los-focus-group-del.html

Rosario: la solución Bukele

http://restaurarg.blogspot.com/2023/02/rosario-la-solucion-bukele.html

 

Artículo publicado originalmente el 04/03/2023 por Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/03/drogas-y-dinero.html

ROSARIO: LA SOLUCIÓN BUKELE

Iris Speroni*

La desocupación y el narcotráfico:

¿Causa y efecto?

 

Esta semana vecinos de Rosario realizaron una (modesta) marcha en pedido de mayor seguridad, luego de soportar un aumento en la cantidad de asesinatos, los cuales, a esta altura, son moneda corriente.

Existen diferentes evaluaciones sobre las raíces del problema, varias descripciones sobre el presente y pocas o ninguna propuesta de solución.

Mis conocimientos sobre seguridad o narcotráfico tienden a cero, (no sé si me diferencia mucho de las autoridades presuntamente competentes) así que me referiré únicamente a los temas económicos asociados.

Rosario fue durante décadas un puerto de granos y carne, por lo tanto una ciudad de servicios (como Buenos Aires). Los servicios siguen a la producción.

La actividad industrial de Rosario (y de la provincia de Santa Fe) es relevante desde fines del siglo XIX. En 1880 se crea el Club Industrial Protección al Trabajo; en 1888 se realiza en la ciudad la primera exposición industrial (1). La Bolsa de Comercio de Rosario se fundó en 1884.

Durante el siglo XX la actividad industrial y comercial siguen en franco ascenso, en particular la metalmecánica. Un claro caso de complementación de campo y ciudad.

A fines de la década del ‘60 del siglo XX, el PBI per cápita de la región era un 7% mayor al promedio del país. 

A fines de la década del ‘70 la actividad industrial comienza a deteriorarse, por la apertura de importaciones y por el tipo de cambio atrasado (tablita de Martínez de Hoz). La caída se profundizó por el Mercosur, el cual permitió el traslado de numerosas industrias a Brasil [1]. Muchas empresas grandes se fueron, muchas pymes sucumbieron a la tecnología obsoleta combinada con la falta de capital y crédito para renovar maquinaria y la caída de poder adquisitivo de la población en el mercado interno. Si alguien quedó en pie, fue liquidado por el cambio atrasado del final del gobierno de Menem.

Esto da un panorama social de desocupación, precarización laboral y desesperanza general.

A partir de la devaluación del 2002 la actividad fabril retoma su recuperación. A partir del incremento de los precios internacionales de la soja (y otros cultivos) todo el país se revivifica. Santa Fe no es la excepción y menos Rosario.

Hoy Rosario y sus alrededores son el epicentro de la mitad de la actividad económica de la provincia con tasas sustanciales de crecimiento en estas últimas dos décadas en industria, agro y servicios. Santa Fe es una de las provincias más ricas de la Argentina.

Rosario y Gran Rosario son un gigantesco aglomerado urbano. Concentra casi la mitad de la población de la provincia [2].

Sin embargo, hay resultados auspiciosos de los censos de 1991 y 2010. Rosario creció menos que el interior de la provincia. Los suburbios crecieron en población más que la propia ciudad —datos oficiales— (2).

En resumen: los últimos 20 años fueron un renacer de una provincia de por sí pujante. Con grandes perspectivas de mayor crecimiento aún. Si se liberara el tipo de cambio, el desarrollo sería meteórico.

La desocupación del Gran Rosario y Rosario que en mayo de 1995 era 21% (Carlos Menem); en mayo del 2002 de 24% (Eduardo Duhalde) (3). Los números para el tercer trimestre del 2022 son notoriamente mejores: 7% (4).

Al pie transcribo algunas cifras del 2021 en cuanto a cantidad de empresas y cantidad de empleados por rubro [3] (5).

El Narcotráfico

¿Entonces? ¿Existe narcotráfico porque no hay trabajo? ¿Son verdaderas todas las explicaciones que nos dieron?

Cabe aclarar que los años de caída de actividad sí rompieron algo frágil e irreparable. Personas que se quedaron desempleadas luego de décadas de trabajo en la misma empresa y oficio, hijos de trabajadores que no encontraron fábricas en las cuales emplearse, más inmigración interna (de Santa Fe rural y de otras provincias) que se trasladaban a Rosario para buscar lo que les faltaba en su pago, para encontrarse con el mismo panorama de desesperanza y desolación.

Pero los humanos somos curtidos. Sabemos rehacernos. Es lo que Santa Fe ha hecho, una de las más ricas provincias argentinas.

¿Entonces?

Creo que parte de la respuesta está en el comunicado del Arzobispado de Rosario, copiado íntegramente al pie [4] (6). Invito a leerlo.

La respuesta es que Rosario es un vendaval de violencia porque gente muy poderosa no quiere que el negocio de la droga se termine. Así de simple. Tal como lo dice la pastoral social.

¿Cuál es el negocio? Acá voy a especular y en términos puramente económicos, sin meterme en otras áreas para las cuales no estoy calificada.

La droga proviene del norte (¿Colombia? ¿Bolivia?) y se lleva a Europa a través de los numerosos barcos que cargan cereales y oleaginosas en el Paraná. Hasta acá pareciera un problema de las autoridades europeas con los bolivianos y/o colombianos. Desagrada que a uno lo usen de campo de juegos, pero so far, so good. El tema es que el traslado desde la frontera hasta el puerto y la maniobra de estiba propiamente dicha, forman parte del proceso de comercialización y es un servicio que debe pagarse. Los sobornos a las autoridades también hay que abonarlos. Son todos “servicios” ilegales accesorios al contrabando.

Así como la exportación de porotos de soja (legal) necesita transporte, puerto, personal de aduana, electricidad y servicios varios [5], lo mismo sucede con toda mercadería ilegal: necesita una red de servicios, desde la frontera hasta el puerto y en el puerto.

Si los servicios de flete y embarque y los sobornos se pagaran en dólares, estaríamos todos más o menos inmunes al narcotráfico. Habría gente que misteriosamente se hace rica (Aduana, fuerzas de seguridad, judiciales, camioneros), pero no pasaría de ahí.

El problema con los pagos del servicio de logística de la venta de droga a Europa (y/o sobornos) es que son en especie. Luego, quienes cobran, deben ocuparse de convertir el producto en dinero. Ahí es cuando surge toda la red de comercialización interna con su correlato de bandas, territorio, bunkers y corrupción de la policía en territorio, fiscales y jueces.

En ese punto estamos.

Coincido plenamente con el Arzobispo: nadie tiene tantos recursos como el Estado y si hay alguien que pueda cortar con esto, es el propio Estado, el cual cuenta con los medios para hacerlo. Le falta la voluntad a los gobernantes.

Le faltó a toda administración —de distinto bando— que soportamos en las últimas décadas.

Si bien las autoridades santafesinas están claramente implicadas ya sea por comisión u omisión, la droga es una responsabilidad federal 100%. Nadie puede acá hacerse el distraído.

Al nombrar a Frederic, protegida del perro inglés, quedó clara la voluntad de Alberto Fernández de no meterse en un negocio manejado mundialmente por el deep state anglosajón (al menos desde el siglo XVIII a hoy). Reemplazarla por Fernández sólo refuerza esta especulación.

Esto le da la razón al Arzobispo: no hay voluntad.

Propuesta

Para acabar con la violencia en Rosario hay que tomar las siguientes medidas. No son complicadas pero exigen voluntad política y coraje.

    1. Dar a entender a los grandes jugadores que si bien Argentina continuará en su colaboración con la DEA, con Interpol y con las autoridades de la UE, lo único que le preocupa al Estado argentino es que si usan el territorio argentino para trasladar el contrabando, no se les puede caer ni un solo gramo. Si eso sucede, arderá Troya.
    2. Aprender de Bukele y replicarlo. Todo el corretaje minorista no se dará por vencido y se negará a reconvertirse; otros ya están totalmente perdidos, por drogones o por sociópatas. En esos casos: cárcel. Para lo cual se necesitará un temporario estado de sitio, al menos hasta limpiar las calles.

Por ambos puntos saltarán todas las marionetas del Departamento de Estado y el MI6 como sucede ahora con El Salvador. Human Right Watch y Amnistía Internacional llorarán por los pobres narcos y el Secretario de Estado de EEUU pedirá explicaciones por el maltrato que reciben los pobres muchachos maltratados [6]. Es razonable: cuidan su negocio.

Tenemos que considerar la introducción de la droga en el país y el envenenamiento de su población como parte del plan de humillación y del verdadero tratado de Versalles que fue la firma de los Acuerdos de París.

Pero, excepto la muerte, todo es reversible.

La inseguridad en Rosario, también.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Referencias

(1) http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1852-42222009000100003

(2) https://www.santafe.gov.ar/index.php/web/content/download/179264/876067/version/1/file/Gran+Rosario.pdf

(3) https://www.santafe.gob.ar/index.php/web/content/view/full/214259/(subtema)/9

(4) https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/mercado_trabajo_eph_3trim22F4483A3158.pdf

(5) https://fecoi.org.ar/el-perfil-productivo-de-la-ciudad-de-rosario/#:~:text=La%20principal%20actividad%20industrial%20de,9%25%20de%20la%20facturaci%C3%B3n%20industrial

(6) https://delrosario.org.ar/declaracion-de-la-pastoral-social-arquidiocesana-2/

 

Notas

[1] Exenciones impositivas, préstamos blandos de bancos oficiales brasileños para compra de maquinaria.

[2] Son fenómenos repetidos en varias otras ciudades del interior. La ciudad de Neuquén cobija a la mitad de la población de Neuquén. Lo mismo sucede con Resistencia en la provincia de Chaco. Veremos qué datos nos dará el nuevo censo.

[3] Datos de ocupación y actividad económica Rosario y Gran Rosario 2021:

[4] Declaración Arzobispado de Rosario, 2023.

Artículo publicado originalmente el 18/02/2023 en Restaurar, http://restaurarg.blogspot.com/2023/02/rosario-la-solucion-bukele.html  

 

GEOPOLITICA DEL TRÁFICO DE COCAÍNA EN SUDAMÉRICA

Jorge Eduardo Lenard Vives*

Imagen: El Orden Mundial.
Geopolítica y crimen organizado

Según una de sus definiciones tradicionales, la geopolítica es la disciplina que estudia los efectos de la geografía física y humana sobre la política y las relaciones internacionales con la finalidad de entender, explicar y predecir el comportamiento político internacional a través de las variables geográficas. Si bien originalmente el análisis tuvo como protagonistas a los estados- nación, adscribe en la actualidad a un concepto ampliado en el que la materia incursiona en un ámbito donde, si bien persiste el Estado como “protagonista descollante del sistema internacional”, también existen “otros actores de naturaleza no estatal que incrementan día a día su importancia”[1].

Estos actores no estatales con influencia transnacional son de distinto tipo. Entre ellos se encuentran los “actores no gubernamentales violentos”, que incluyen las bandas de crimen organizado. Fue así que a fines del siglo XX y principios del XXI, se gestó en algunos ambientes académicos el término “geopolítica del crimen” para referirse a la aplicación de las principios geopolíticos al estudio de la influencia de las organizaciones delictivas supraestatales[2].

En Sudamérica la presencia del crimen transnacional organizado relacionado con el narcotráfico es un factor de peso en las relaciones entre los países de la región y condiciona no sólo su política interna sino incluso su política exterior. El examen del caso particular del comercio ilegal de cocaína, al tratarse de una substancia derivada de una planta que por sus características sólo crece en esta parte del mundo, permite aplicar las premisas de la geopolítica en el marco del concepto de “micro-geopolítica”[3]. Es decir, considerar un objeto de análisis muy acotado y específico a efectos de estudiar en profundidad sus implicancias, sin dejar de reconocer que, a caballo de esta modalidad delictiva, se montan muchas otras criminalidades que aprovechan la “infraestructura” establecida.

Tres factores del estudio geopolítico

La geopolítica tradicional considera en sus investigaciones, entre muchos otros, tres factores del ambiente geográfico de particular importancia: los recursos naturales de un país (que pueden ser objeto de la codicia de otro estado; y, por lo tanto, obliga a defenderlos), las características de las fronteras que separan los países (restringiendo o facilitando el avance de un estado sobre otro) y las líneas de comunicaciones (es decir, las vías por las cuales se canaliza el comercio, pero también, en caso de conflicto, las tropas invasoras).

Ahora bien, asimilando esos tres factores de análisis al caso del crimen transnacional organizado vinculado con el narcotráfico, puede inferirse la siguiente relación: el primer concepto, los sectores donde se ubican los “recursos naturales” de un país, se corresponde con las “zonas de producción” de los estupefacientes; en tanto las “líneas de comunicación” se asemejan a las “rutas del narcotráfico”. Por otro lado, el concepto de fronteras mantiene su contenido; pero lo que en la geopolítica tradicional significa una línea de vigilancia que facilita el control del comercio y del movimiento migratorio, para las organizaciones delictivas implica una barrera a vulnerar. En cierto sentido, parecería que esta extrapolación de conceptos entre ambas visiones de la disciplina se hace cambiando el signo de su consideración y aquello que para la geopolítica tradicional es un aspecto positivo se transforma en negativo cuando se consideran las actividades de los nuevos actores transnacionales.

Aplicar estos términos a la realidad del tráfico de cocaína en Sudamérica permitirá elaborar algunas conclusiones que resaltan la función predictiva de la geopolítica y, por ende, su importante tarea como auxiliar en la adopción de decisiones políticas tendientes a solucionar la actual situación anómala.

Zonas de producción

Según UNODC (la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Crimen) en el Reporte Mundial de Drogas del año 2022[4], las únicas zonas productoras de cocaína del mundo se localizan en Sudamérica y son las siguientes:

En Colombia, el sector norte (departamentos de Choco norte, Córdoba, Antioquía, Bolívar y Norte de Santander) y el sector sur (departamentos de Choco sur, Valle, Cauca Nariño, Caquetá, Meta, Guaviare) y Putumayo). Cabe señalar, aun cuando no sea objeto de esta nota, que en este país existen importantes zonas productoras de marihuana, en especial en su variante “creepy”.

En el Perú, el sector norte (departamentos de Putumayo y Bajo Amazonas); el sector centro (departamentos y sectores de Alto Huallaga, Alto Chicana, Marañón, Aguaytia, Contama, Calleria y Pichis-Palcazu – Pachitea); y el sector sur (el VRAEM —Valle de los Río Apurimac, Ene y Mantaro— y departamentos y sectores de La Convención – Lares, Kosñipata, San Gaban e Inambari Tambopata).

En Bolivia existen dos sectores principales, el ubicado en los Yungas de La Paz (departamento de La Paz) y el ubicado en el Chapare o zona de los Trópicos de Cochabamba (departamento de Cochabamba y parte del departamento de Santa Cruz).

El informe de la UNODC dice a modo de resumen que para el año 2020 las áreas de cultivo mantuvieron una superficie similar a la del año anterior (234.200 hectáreas), dado que si bien decreció la superficie cultivada en Colombia, se incrementaron los cultivos ubicados en Bolivia y Perú. Sin embargo, pese a esa estabilidad en los cultivos, aumentó de un año para otro la producción estimada de cocaína (1.982 toneladas, 11 % más que el año 2021), lo que puede atribuirse a diversos factores como la aplicación de mejores tecnologías agrícolas y fabriles.

Fronteras permeables

En general, salvo algunas excepciones, los países sudamericanos presentan límites extensos. Estas grandes distancias perjudican la vigilancia permanente de las fronteras, lo que ha llevado a varios países a emplear fuerzas militares en su custodia (Brasil, Bolivia; incluso la Argentina con dispositivos como el del “Escudo Norte”).

En el subcontinente existen dos fronteras apoyadas en obstáculos naturales que dificultan su vulneración. Una de ellas es la frontera entre Argentina y Chile, con la presencia de la cordillera de los Andes, y la otra la frontera de Brasil con sus vecinos del oeste, cubierta por el Amazonas. Esa densa selva que complica el establecimiento de líneas de comunicación terrestre de una costa a la otra del subcontinente, contribuye a aislar las zonas productoras de droga, ubicadas en los contrafuertes andinos cercanos al Pacífico, del litoral Atlántico donde se localizan los puertos de salida.

Pero además de la permeabilidad ocasionada por la significativa extensión, una de las principales debilidades de las fronteras sudamericanas es la gran cantidad de trifinios o puntos tripartitos que muestra. Estos lugares, al presentar una jurisdicción política dividida, facilitan la pérdida de control de los movimientos de personas y mercancías. No todos estos puntos tienen igual significancia geopolítica para el crimen, por supuesto. Si bien a lo largo de las distintas fronteras se reconocen trece trifinios, se destaca por su complejidad la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. Aun así, no debe descartarse el resto de estos puntos como sectores a los que se debe prestar especial atención al vigilar los límites fronterizos.

Cabe aclarar que las fronteras consecutivas en sentido norte – sur de los países ubicados en la franja oeste de Sudamérica, desde Venezuela hasta la Argentina, si bien presentan algunos accidentes topo e hidrográficos que otorgan ciertas posibilidades de aislamiento entre las distintas jurisdicciones; en general revelan una uniformidad de ambientes naturales que facilita el tránsito de uno a otro.

Rutas de la droga

La salida de cocaína en forma directa desde las zonas productoras hacia los principales mercados mundiales se hace por mar desde los puertos comerciales, generalmente por medio de cargas ocultas en contenedores (más del 90 % del tráfico de cocaína sudamericana es por este medio[5]); o desde la costa no vigilada, recurriendo a lanchas rápidas e incluso sumergibles rudimentarios. También se emplea el medio aéreo; ya sea mediante aviones privados que pueden partir de pistas clandestinas, como de vuelos comerciales que despegan desde aeropuertos internacionales. Sin embargo, este tráfico canalizado desde los países donde se localizan las zonas de cultivo y producción, en muchos casos es riesgoso para la organización delictiva porque el espacio en cuestión está muy controlado por las diferentes autoridades que tienen injerencia sobre el tema. Por ello, las organizaciones buscan alternativas menos controladas.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que las zonas productoras están recostadas mayormente sobre el océano Pacífico, con puertos próximos ubicados sobre esa zona marítima o, a lo sumo, con puertos localizados sobre la costa del Caribe, puntos más aptos para comunicarse con la América Central y la América del Norte (aun cuando algunas de esas instalaciones también son usadas para canalizar el tráfico hacia Europa). Pero los puertos ubicados sobre la misma costa del océano Atlántico, que facilitan la navegación directa hacia los mercados europeos, están alejados de las zonas productoras y, en gran parte del continente, como se vio, parcialmente aislados de esas zonas por la selva amazónica.

Es por ello que, aprovechando las fronteras porosas, el narcotráfico busca llegar a países que cuenten una geografía abierta, libre de obstáculos naturales, una importante infraestructura vial, portuaria y aeroportuaria, un extenso litoral marítimo sobre el Atlántico y una significativa actividad industrial y de comercio exterior. De tal manera, terminan en la Argentina y en la zona sur del Brasil. Por ello son dos países elegidos para sacar fuera de la región una parte importante de la producción de cocaína, debiendo señalarse que, según UNODC[6i], los puertos de Brasil son los principalmente empleados para esta actividad.

De tal manera, con el tiempo se plasmó una suerte de autopista panamericana de las drogas, que, siguiendo la dirección norte – sur por el oeste del continente, une Colombia con la Patagonia. Y, desde cada puerto que toca, vincula esta ruta con el mundo. Tiene diversas bifurcaciones que van llevando a los distintos lugares de salida. Paralela a la ruta terrestre, que es complementada también con algunos tramos cubiertos por medios aéreos, en la parte sur del subcontinente la trocha se monta sobre otra facilidad de transporte que es fluvial: la Hidrovía.

Crimen organizado desorganizado

Paradójicamente, la condición inicial que dio lugar al estudio geopolítico de las actividades delictivas, es decir, la existencia de organizaciones criminales con capacidad para dirigir y ejecutar sus actividades en distintos países bajo un mando único, tiene sus particularidades en Sudamérica. Como señala Pablo Uribe Ruan “…la palabra crimen organizado no representa la realidad empírica de la mayoría de las organizaciones criminales en América Latina. En esta región, por el contrario, el crimen está constituido por grupos, casi siempre, desorganizados, fragmentados e inestables, que constituyen difusas redes que van desde México hasta Argentina”[7].

En la primera etapa del proceso, el cultivo de la coca, intervendrían campesinos independientes o a lo sumo nucleados en clanes familiares, que venden la materia prima a las organizaciones productoras de cocaína. Las bandas “fabricantes”, además de elaborar el estupefaciente, tendrían responsabilidad en iniciar la cadena del narcotráfico al ofrecerla a bandas de narcomenudeo locales o al contrabandear su producto hacia países vecinos. Allí sería recibido para su distribución por otra banda local de similar nivel, quien a su vez la vendería a otros narco-minoristas para su distribución local. Esto no implica una unidad de comando en toda la cadena comercial sino que probablemente se formalice en base a una serie de acuerdos entre organizaciones menores mediante los contactos de sus integrantes. Por supuesto, cabe la posibilidad de que la banda de un país desplace integrantes a otro país para que organice o controle una determinada operación ilegal. A veces, este desplazamiento sería asistemático; como podría ser el caso que describe Norberto Emmerich sobre el surgimiento de bandas de narcotráfico en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina[8], y en otros casos podría deberse a un plan concebido para que la banda tome un carácter supraestatal.

Sin embargo, para sacar la droga del subcontinente por medio marítimo (o aéreo), es probable que intervengan bandas trasnacionales de distinta importancia que, luego de adquirir el estupefaciente a las bandas productoras, se hagan cargo de llevarlo hacia los puertos de salida, su acondicionamiento para el transporte, el transporte marítimo y su recepción en los puertos de destino (o una similar secuencia en el modo aéreo).

Otras organizaciones implicadas en el comercio ilegal de drogas son las que dan seguridad a las zonas productoras y a las “instalaciones fabriles”, con mayor o menor participación en el posterior tráfico del estupefaciente. Las más importantes de estas organizaciones provienen de los elementos remanentes de las guerrillas que operaban, u operan, en las zonas productoras.

La información periodística respecto a todas estas organizaciones es difusa y debe ser analizada con detalle. Existe en general una tentación a transformar en mega-bandas organizaciones que a lo mejor sólo tienen el papel de narco-minoristas; o de encontrar relaciones orgánicas permanentes en situaciones que son sólo contactos esporádicos o puntuales. Por ello, apenas a modo informativo, se mencionarán las distintas bandas que han tenido más difusión periodística.

En Colombia se cita al “Cartel del Golfo” como principal actor local; el que incluso ha sido mencionado con cierta presencia en países vecinos. Se refiere además la existencia de elementos remanentes de las FARC y el ELN relacionados con la producción y el tráfico del estupefaciente. En Perú no se destaca una organización específica, ya que en general la producción y comercialización primaria sería realizada por “clanes familiares”. También se menciona en este país la presencia de elementos remanentes de Sendero Luminoso. En Bolivia tampoco se mencionan bandas locales de importancia pero se refiere la presencia de representantes de algunas organizaciones transnacionales que intervienen en el mercado local.

Al considerar aquellos países en los que no hay zonas productoras pero sí rutas de tránsito, se detecta la presencia de bandas delictivas locales, como podría ser el “Tren de Aragua” en Venezuela, a la que se le adjudica cierta influencia internacional, y bandas menores al estilo de “Los choneros” o “Los lagartos” en Ecuador. Tampoco se refiere la presencia de bandas locales importantes en Argentina y Uruguay; en tanto en Brasil se señala la presencia del Primer Comando de la Capital y del Comando “Vermelho”, a los que se le otorga posibilidades de cierto alcance internacional. Por otro lado, en Paraguay, si bien no se identifican bandas locales de significación, es conveniente señalar la existencia de zonas de cultivo de marihuana en los departamentos de Amambay y Concepción (la principal zona de cultivo en Sudamérica). Aunque tal estupefaciente no es objeto de este trabajo, las asociaciones criminales relacionadas con su comercio ilegal pueden intervenir en el tráfico de cocaína, empleando las mismas rutas.

Con respecto a organizaciones de verdadera significación transnacional y sustantivos recursos, existen indicios de que la Ndrangheta y otras organizaciones mafiosas del viejo continente, podrían estar a cargo del tráfico hacia Europa. Asimismo, se habla de la presencia de organizaciones mexicanas en la región; y es lógico arriesgar que los carteles mexicanos más importantes (Cartel de Sinaloa y Cartel del Noreste) controlen las rutas de tráfico hacia América Central y del Norte, lo que no haría impensable la presencia de representantes de tales organizaciones en los países que tienen los puntos de salida hacia esos destinos extra-continentales. También grupos con experiencia en el comercio ilícito de estupefacientes provenientes de Colombia, Perú y Bolivia podrían encontrarse en otros países de la región; relacionadas con operaciones mayormente dedicadas a la exportación fuera del subcontinente o a la distribución interna.

Otras organizaciones que tendrían presencia en al menos tres países (Brasil, Paraguay y Bolivia) controlando las rutas del narcotráfico serían los “comandos” brasileños. Sin embargo, como vuelve a decir Uribe Ruan, “Hay grandes nombres como el Cártel de Sinaloa en México o el Comando Vermelho en Brasil, pero no son tan claras las conexiones entre estos grupos con los distintos nodos en la cadena de producción, transporte, comercialización y venta de estupefacientes u otros bienes ilícitos”[9] De todas maneras, como ya se manifestó anteriormente, puede considerarse habitual la presencia de referentes del narcotráfico de un país para organizar una operación en otro; sin que ello implique en todos los casos un asentamiento permanente de la organización a la que pertenece.

Parecería que el esquema adoptado por el narcotráfico se aproxima más al de organizaciones tipo “unión transitoria de empresas” entre las distintas bandas afectadas a los diferentes momentos específicos del narcotráfico. Esta característica, más que una debilidad de las organizaciones criminales, es una fortaleza, ya que les permite una flexibilidad y una segmentación que dificulta el seguimiento de la red completa. A su vez, demuestra una importante vulnerabilidad por parte de las autoridades locales, ya que implicaría que la permeabilidad de las fronteras es tal que permite a bandas locales, de un peso relativo, superarlas en forma clandestina con relativa facilidad.

Imagen: El Orden Mundial.

Resumiendo

Las características geográficas de América del Sur son las únicas del mundo que permiten el cultivo de la planta de coca, base de la producción de cocaína. Favoreciendo el comercio ilegal del estupefaciente, a esa circunstancia se unen las rigurosas condiciones físicas, orográficas, hidrográficas y de vegetación que dificultan el acceso a las zonas de producción y su consecuente control.

Por su posición geográfica, por las características de su territorio, por su infraestructura de transporte y por su extenso litoral atlántico, la Argentina es para las bandas transnacionales de crimen organizado un punto conveniente de salida de la droga hacia los mercados internacionales. Este tema plantea un serio dilema para la política de seguridad interior de la República.

La relación entre zonas productoras y los puntos de salida extra-continentales obliga a consolidar una firme relación de los estados afectados, a fin de promover una acción conjunta para atacar el problema. Por eso es importante una visión geopolítica del problema y no perderse en la maraña de organizaciones que circunstancialmente operan los distintos momentos del proceso. Mientras subsista el cultivo y la necesidad de exportarla fuera del subcontinente, seguirá planteado el problema. Los protagonistas sólo cambiarán de nombre y, como la legendaria hidra, cortada una cabeza en su lugar crecerán dos.

Por supuesto, resulta fundamental la persecución de las organizaciones de narcotráfico, ya que es el principal medio en la actualidad para enfrenar este terrible flagelo. Pero también se debería apuntar a los dos extremos de la cadena. Por un lado, a reducir el consumo. UNODC aprecia que la cantidad de consumidores en el mundo es de 21.000.000 de personas. Según esta oficina, esa cifra representa el 0,4 % de la población mundial entre 15 / 64 años; pero ese guarismo sería inferior si se compara con la población global, estimada en 7.837.000.000 de habitantes: 0,26 %. Por otro lado, a restringir la producción y aislarla físicamente de los lugares de tránsito y salida. Encarar el problema como un tema geopolítico de alcance internacional y no considerarlo sólo como un problema doméstico de cada país, permitiría imaginar soluciones más eficaces.

Imagen: El Orden Mundial.

* Licenciado en estrategia y organización. Autor de varios artículos sobre geopolítica y estrategia.

 

Referencias

[1] Bartolomé, Mariano. La seguridad internacional post 11-S. Buenos Aires: Instituto de Publicaciones Navales, 2006, p. 61.

[2] Ejemplo de ello son los libros de Gayraud, Jean-François, El G9 de las mafias en el mundo – Geopolítica del crimen organizado (Barcelona: Tendencias Editores, 2007); Glenny, Misha, Mc Mafia – El crimen sin fronteras (Buenos Aires: Ediciones Destino, B 2008); Emmerich Norberto, Geopolítica del narcotráfico en América Latina (Toluca: Instituto de Administración Pública del Estado de México, 2015).

[3] Carbajal Glass, Fausto. “Spaces of Influence, Power and Violence: The Micro-Geopolitics of Organised Crime”. Strategic Hub for Organised Crime Research (SHOC), Royal United Services Institute (RUSI), https://shoc.rusi.org/blog/spaces-of-influence-power-and-violence-the-micro-geopolitics-of-organised-crime/.

[4] UNODC, World DrugReport 2022 (United Nations publication, 2022).

[5] Ídem.

[6] Ídem.

[7] Uribe Ruan, Pablo. “El crimen en América Latina: desorden, fragmentación y transnacionalidad”. Real Instituto Elcano, https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/el-crimen-en-america-latina-desorden-fragmentacion-y-transnacionalidad/.

[8] Emmerich, Norberto. Op. cit., p 94.

[9] Uribe Ruan, Pablo. Op. cit.

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