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VIVAMOS TODOS DEL CAMPO

Iris Speroni*

Estamos en un desequilibrio que espirala en forma caótica.

 

En enero 2020 la Revista de la Bolsa de Comercio de Rosario, amablemente, publicó una nota donde urjo a las personas con intereses en la producción agropecuaria a: a) acercarse a la política —la polis, el lugar común donde se tratan los temas que nos atañen a todos—, b) leer el artículo primero de la Constitución Nacional, donde se establecen las reglas de juego para nuestra convivencia, y c) representar los intereses de sus familias donde corresponde, esto es, en los órganos colegiados de nuestra República.

¿Por qué? Porque el status quo está en manos de unas personas que creen que es su derecho vivir a costa de una parte de la sociedad, más precisamente, a costa de quienes producen bienes agropecuarios.

Antes de que salten los que ven a los trabajadores como el enemigo, aclaro. No. No me refiero a los beneficiarios de planes sociales. Ellos son sólo una parte de nuestros males y, en todos casos, son personas a las que la propia política les ha acotado su libertad de acción, esto es, su posibilidad de ganarse la vida con un trabajo en blanco y bien pago. Es una voz comprada al sólo efecto de ser silenciada.

Me refiero a todos aquellos que integran la coalición gobernante y han armado una serie de artilugios para apropiarse de dinero ajeno como: 1) la banca con su bola gigante de Letras del BCRA; 2) los proveedores del Estado; 3) el Club de la Obra Pública (Cámara Argentina de la Construcción); 4) el Club “Traigamos autos berretas y caros de Brasil” (ADEFA); 5) laboratorios de medicamentos proveedores de hospitales públicos, PAMI, Plan Nacional de Vacunación y Plan Nacional de Castración de Niños y Adolescentes [1] también conocidos como Big Pharma (Grandes Empresas Farmacéuticas); 6) empresas de servicios públicos (actualmente en manos de fondos de inversión que no son más que los administradores de patrimonios de políticos argentinos); 7) transportistas de pasajeros corta, media y larga distancia, también en manos de políticos; 8) las fundaciones y asociaciones civiles (mal llamadas ONG’s); 9) “industriales” que viven lloriqueando créditos a tasa real negativa y preferentemente no reembolsable, subsidios, aranceles preferenciales y, ahora, no pagar indemnizaciones al personal; 10) los mil y un kioskos para quedarse con el dinero público. 

Los que ejecutan la transferencia de riqueza desde las familias y las empresas al Estado y desde el Estado a todos los ya nombrados son los políticos. Como los montos involucrados son cada vez más grandes, la parte que piden los miembros de la “política” para ser los responsables operativos de la maniobra es, a su vez, cada vez mayor.

Así estamos en un desequilibrio que espirala en forma caótica.

A este esquema político y económico le doy el nombre de “VIVAMOS TODOS DEL CAMPO”. No se trata más que del viejo plan Prebisch (el que se aplicó en 1955). Raúl Prebisch ha sido ascendido a calidad de prócer por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Su concepción económica es la base del desarrollismo, del radicalismo (en cualquiera de sus versiones), de la incomprensible izquierda local (problemas de brújula), y post-Alianza, del kirchnerismo. Todo lo que regurgitan los supuestos economistas del Instituto Patria no es más ni menos que refritos de Prebisch. No debe extrañarnos, ya que sus ideas son el corazón ideológico de la CEPAL, del cual fue director, institución que abandonó para asumir como Secretario General de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

Como verán, el plan “Vivamos todos del campo” ya cuenta con varios añitos. Es curioso como los antiperonistas endilgan al peronismo este plan que en su cara pública es más o menos así: “saquémosle dinero a los productores agropecuarios, total ganan demasiado dinero, y se lo damos a gente que quiera establecer una industria, o subsidiamos la energía eléctrica para abaratarle los costos a dichos industriales o para inventar empleo público que maquille el índice de desocupación”.

El plan es exitoso, por lo menos en lo más importante: perdurar. Sobrevive porque tiene una masa de beneficiados numerosa y porque los damnificados se quedan piolas en el molde mascullando bronca pero quietitos.

Esto no quiere decir que entre los beneficiados no haya reyertas internas (y/o peleas a sangre y fuego). Que la coalición gobernante esté en estado de ebullición permanente no impide mantener la voluntad de quitarle la rentabilidad al sector más productivo del país con el objeto de apropiársela.

¿Qué hacen los miembros de la coalición gobernante con ese dinero? Algunos la embolsan y la sacan del país. Si bien nunca les pasó nada en los últimos 70 años, siempre puede aparecer un juez codicioso y/o traidor que les embargue los bienes. Por eso desde funcionarios de tercera como Romina Picolotti o el secretario privado de Kirchner ponen su dinero en el exterior, hasta sindicalistas (Santamaría) y grandes popes de los grupos empresarios nombrados colocan parte de sus fortunas a resguardo de la justicia local.

No sólo es por miedo a una inexistente justicia. También porque el esquema económico que tan útil es para apropiarse de la rentabilidad del agro hace imposible que cualquier negocio legítimo sea rentable en la Argentina. O una cosa o la otra. Eligen, entonces, seguir como estamos.

La coalición gobernante podría dejar parte de la rentabilidad agropecuaria en el propio sector para que éste reinvierta, lo que provocaría un aumento de la producción y por lo tanto de las ganancias (¡más dinero para robar, muchachos!). Sería un ciclo beneficioso no sólo para los gobernantes sino para todo el país por la capacidad de reproducción de riqueza que genera. Pero el cambio que sugiero pone en riesgo la estabilidad de todo el esquema armado. ¿Qué pasaría si algunos miembros de la coalición gobernante se dieran cuenta que ganan más con una Argentina productiva en lugar de una parasitaria y deciden defeccionar? ¿Qué pasaría con los trabajadores del sector que con esta variación cobrarían mejores sueldos? O peor aún, ¿si los paganini levantan la cabeza y quieren decidir sobre los destinos del país? ¿Si la coalición gobernante entra en crisis y pone en riesgo todo el andamiaje?

Lo mejor es dejar todo como está, total la coalición está firme al frente del país y el proyecto “vivamos todos del campo” está fuerte y coleando.

Si tienen dudas de lo que digo, vamos a los hechos. Con una diferencia de cambio del 100% entre oficial y paralelo todo el 2021, (el BCRA se queda con la mitad de la cosecha y de las exportaciones de carne), con derechos de exportación e impuestos al cheque y a las ganancias e inmobiliario, la producción agropecuaria general aumentó respecto al año anterior. Por lo tanto, la coalición gobernante – siempre apoyada por los técnicos del FMI que sugieren una y otra vez aumentar los derechos aduaneros – domina el fino arte de esquilmar casi casi hasta rozar la piel.

El “establishment” prebisheano y el statu quo

Los defensores de la teoría prebischiana (desarrollistas-radicales-Plan Fénix-Instituto Patria-troskos – etc.) dirán que lo importante es industrializar, que los países fuertes no viven del campo y sí de la industria. Que el campo es riqueza primaria (y por lo tanto supuestamente sin valor, como si la riqueza no fuera riqueza venga de donde venga). Que lo que da trabajo es la industria. Estos argumentos los escuchamos miles de veces por décadas. En la actualidad los repiten todos los días en C5N, TN, IP, Diputados TV, Canal Nueve. En fin, todos. Diputados y senadores, no importa de qué facción de la coalición gobernante provengan, son fieles sacerdotes del culto prebisheano.

Sin embargo es todo mentira. La industria no es la única que da trabajo. El campo no es riqueza primaria porque necesita numerosos insumos que forman parte de un combo inescindible. No puedo hacer ganadería sin alambradas; por lo tanto necesito a Acindar. Para criar chanchos requiero obra civil. Para sembrar, semillas y fertilizantes. Camiones y vagones de FFCC para el transporte. Silos. Maquinaria.

Pensar en el sector agropecuario como una actividad económica primaria es tan retrógrado como el Plan Prebish. No es de extrañar. Esa clasificación la inventó un economista ruso-norteamericano (en realidad muy soviético), don Wassily Leontieff, 1906-1999. Creó su tabla de ingreso-producto basada en, ¡sorpresa!, Karl Marx, en 1931, su tabla dinámica en 1953 y recibió el premio Nobel en 1976. Son contemporáneos. Ambos, obviamente, deslumbran a todas las facetas ideológicas argentinas que son el soporte académico y propagandístico del Plan “Vivamos todos del campo”, más conocido como Plan Prebish / Fénix / Instituto Patria / Lavagna-de Mendiguren / UCR / desarrollismo.

Esta propaganda pro industrialismo anti agro también miente cuando dice que los países industrializados no pierden el tiempo con la producción de productos mal llamados primarios. Al pie daré las exportaciones de trigo, soja, maíz, carne vacuna, carne porcina, carne aviar, queso, almendras, nueces de EEUU, Canadá, Francia, Alemania. Países que bajo ningún concepto se pueden calificar de “economías primarias” [2].

Exportar carne de cerdo está bien para EEUU y Alemania. Acá es una actividad que se castiga, más allá de algún negociado con nombre y apellido para tratar de estafar a chinos (¡suerte con eso, campeones!). 

Plan Agropecuario – Futuro Posible

Lo que hay que hacer es fácil. Tipo de cambio alto, derechos aduaneros nulos o mínimos, impuesto a las ganancias en cabeza de las provincias. Riego y forestación en las zonas de secano (Andes, Patagonia, oeste de la Región Chaqueña), puertos sobre el Paraná, flota fluvial mercante, flota marina mercante, FFCC.

Llevar los rodeos: i) vacuno a 200 millones de cabezas, ii) ovino a 40 millones, iii) caprino a 10 millones, iv) porcino a 15 millones, v) equino como está o un poco más. Necesitamos para esto una fuerte inversión en frigoríficos y curtiembres en todo el país.

Aumentar la acuicultura en particular de moluscos (Tierra del Fuego y Santa Cruz) y pescados de agua dulce en las lagunas naturales o artificiales (diques). Conquistar el Mar Argentino.

Aumentar la producción de frutas secas, finas y tradicionales (pepita y cítricos), olivares, viñedos, forestación – para las próximas generaciones -, gusanos de seda, legumbres (muy bien conceptuadas en el exterior), maní y otros cultivos de secano de alto valor por tonelada como la alfalfa o el azafrán. En fin, las posibilidades son infinitas y podríamos exportar diez veces los volúmenes actuales. Todos tendríamos trabajo bien pago y viviríamos como reyes.

Pero no con los actuales gobernantes al frente de los destinos de la Nación.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Lecturas relacionadas

La participación del campo en la vida pública argentina

http://iris-speroni.blogspot.com/2020/03/la-participacion-del-campo-en-la-vida.html 

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La gran mentira de la Argentina agroexportadora

http://restaurarg.blogspot.com/2020/06/la-gran-mentira-de-la-argentina.html

 

Notas

[1] https://www.argentina.gob.ar/noticias/guia-de-atencion-de-la-salud-integral-de-personas-trans-travestis-y-no-binarias  https://bancos.salud.gob.ar/sites/default/files/2020-10/guia-salud-personas-trans-travestis-nobinarias.pdf  https://bancos.salud.gob.ar/sites/default/files/2021-06/2021-06-24-recomendaciones-para-la-atencion-integral-de-la-salud-de-nineces-adolescencias-ttnb.pdf 

[2] Exportaciones 2020.

 

Exportaciones de porotos de soja. EEUU 25,5 miles de millones de dólares.
Exportaciones de soja. EEUU 444 millones de dólares.
Exportaciones de trigo. Francia 535 millones de dólares, Canadá 2.280 millones de dólares, EEUU 1.040 millones de dólares.
Exportaciones de maíz. EEUU 9.720 millones de dólares.
Exportaciones de carne porcina. Dinamarca 3.210 millones de dólares, EEUU 5.880 millones de dólares, Alemania 4.870 millones de dólares.
Exportaciones de carne aviar. EEUU 3030 millones de dólares.
Exportaciones de carne vacuna. EEUU 3.290 millones de dólares.
Exportaciones de almendra. EEUU 3.540 millones de dólares.

Artículo publicado originalmente por Restaurar.org, el 16/04/2022, http://restaurarg.blogspot.com/2022/04/vivamos-todos-del-campo.html  

LOS PELIGROS DE LA DEFORESTACIÓN PARA NUESTRO PLANETA

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Picography en Pixabay

Los bosques son una parte importante del ecosistema mundial. Debido a factores como la expansión demográfica y agrícola, la deforestación y el comercio ilegal de madera, la protección forestal actual se enfrenta a una situación grave.

Muchos países y organizaciones internacionales participan activamente en diversos proyectos, debaten y resumen experiencias, refuerzan la cooperación y promueven conjuntamente la protección de los bosques.

El lema del día internacional de los bosques 2021, recientemente celebrado, promovido por las Naciones Unidas, ha sido “Restauración forestal: un camino hacia la recuperación y el bienestar”. El secretario general portugués de la ONU, Antonio Guterres, ha dicho que los bosques son vitales para el bienestar humano y la salud del planeta, pero el ritmo actual de su desaparición es escandaloso. Por ello, ha instado a los gobiernos, organizaciones e individuos a tomar medidas urgentes para restaurar y conservar los bosques con el fin de sembrar las semillas para un futuro sostenible.

En la actualidad, el statu quo de la protección mundial de los bosques no da motivos para el optimismo. La pérdida anual de bosques mundiales asciende a diez millones de hectáreas, el tamaño de la superficie terrestre de Islandia. En su última Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales, la FAO ha señalado que un total de 420 millones de hectáreas de bosques del mundo han sido destruidos desde 1990.

Las formas de destrucción incluyen la deforestación, la destrucción de tierras forestales para la agricultura o el desarrollo de infraestructuras, etc. Los datos muestran que la población y la expansión agrícola siguen siendo las principales razones de la deforestación, la degradación de los bosques y la pérdida de biodiversidad forestal. Según el informe, el 40% de los bosques tropicales fueron talados entre 2000 y 2010 debido al desarrollo agrícola a gran escala y el 33% debido a la agricultura local de subsistencia.

El contrabando de madera es también una de las principales causas de la degradación de los bosques: en algunos países, la destrucción del 90 % de los bosques tropicales está relacionada con esta actividad ilegal. En los últimos años, el clima extremadamente seco causado por el cambio climático ha originado incendios forestales en el mundo y disparó numerosos desastres indirectos.

En octubre de 2021, el Centro Común de Investigación de la UE informó de que 2019 fue el peor año para los incendios forestales en el mundo: solo en Europa, más de 400.000 hectáreas de bosques fueron destruidas y el área de reservas naturales afectadas por los incendios también alcanzó un nuevo máximo.

La supervivencia de los bosques está estrechamente relacionada con la sostenibilidad de la ecología en la Tierra. Se estima que las emisiones de carbono causadas por la reducción forestal representan entre el 12% y el 15% de las emisiones mundiales. Como subrayan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la FAO en su informe mencionado, “la tasa de deforestación y degradación de los bosques sigue siendo alarmantemente alta. Esta es una de las principales razones de la continua pérdida de biodiversidad”.

El informe afirma que, con el fin de revertir la grave situación de deforestación y pérdida de biodiversidad, los países deben hacer cambios en la producción y el consumo de alimentos, así como proteger y gestionar los bosques y los árboles como parte de la construcción de ecosistemas paisajísticos integrados, a fin de reparar el daño ya producido.

Algunos países y regiones, en particular los que tienen abundantes recursos forestales (como el Brasil), están adoptando medidas activas para fortalecer la protección de los bosques y el desarrollo sostenible y lograr una transformación económica ecológica.

La Amazonía es una de las “tarjetas de visita” de Brasil. Su selva tropical tiene una superficie total de unos 5,5 millones de kilómetros cuadrados, más del 60% de los cuales se encuentra en Brasil, y el resto en Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana (antes Británica), Perú, Surinam (antes Guayana Holandesa) y Venezuela. La selva amazónica es la selva tropical más grande y rica en especies del mundo, representando el 20% de la superficie forestal del mundo. Se la llama pulmón de la Tierra y corazón verde.

El oxígeno producido por la fotosíntesis representa un tercio del oxígeno global. El dióxido de carbono absorbido cada año representa una cuarta parte de su absorción total del suelo. Por lo tanto, la cuenca del Amazonas tiene un impacto significativo en el clima global y el medio ambiente ecológico.

Con miras a proteger la selva tropical, el gobierno brasileño ha adoptado una fuerte legislación de protección ambiental para aumentar las sanciones por deforestación. El gobierno implementa una política nacional conjunta y centralizada de manejo de bosques tropicales y derechos de tala y desarrolla la tala sostenible. Todas las operaciones de tala en áreas de selva tropical deben ser autorizadas por el Departamento de Protección Ambiental.

La información sobre la tala de árboles, incluidas las especies de árboles, la altura, el centro de recogida, etc., se introducirá en el sistema de gestión para la trazabilidad futura. Además, el Brasil también ha reforzado la vigilancia de las actividades de tala en pequeña escala con la ayuda de imágenes de satélite de alta definición, mejorando así en gran medida la eficiencia de la protección de los bosques tropicales. El gobierno peruano, a su vez, está cooperando con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el sector privado y las comunidades agrícolas para tomar medidas para reducir la deforestación, apoyar la selva tropical sostenible, y mejorar las condiciones de vida de los pobladores de los bosques tropicales.

Se han establecido actualmente más de cien áreas protegidas privadas en todo el Perú para promover el desarrollo de la agricultura sostenible, al tiempo que se apoya la biodiversidad de la selva tropical.

El gobierno de Benín ha actualizado recientemente sus políticas y reglamentos forestales, y está mejorando el sistema de impuestos forestales y desarrollando vigorosamente los recursos forestales. Benín ha invertido para lograr un aumento anual de 15.000 hectáreas de bosques plantados y ha aumentado su producción de madera a 250.000 metros cúbicos por año, proporcionando así oportunidades de empleo y aumentando sus ingresos públicos.

En Tanzania, el gobierno ha cooperado con las organizaciones internacionales pertinentes no sólo para formular planes para proteger los bosques del país y ampliar el tamaño de las reservas forestales, sino también para desarrollar proyectos de ecoturismo y proporcionar oportunidades de empleo a las comunidades alrededor de las reservas naturales.

La Unión Europea ha publicado una serie de documentos políticos en los últimos años, integrando estrechamente la protección de los bosques con las políticas de protección del cambio climático y de la biodiversidad. En 2003, la UE formuló un plan de acción especial para combatir la tala y el comercio ilegales. En diciembre de 2019, anunció un plan de acción para promover la protección y restauración mundiales de los bosques, y propuso directrices prioritarias para su protección, incluidas nuevas medidas reglamentarias, una mayor cooperación internacional y el apoyo a la innovación y la investigación.

A principios de 2020, la UE estableció un sistema conjunto y centralizado de información forestal y tiene previsto llevar a cabo futuros proyectos de seguimiento de la naturaleza y la biodiversidad, los bosques y el cambio climático, la salud de los bosques y la economía ecológica.

Gracias a una reducción sustancial de la deforestación, a la forestación en gran escala y al crecimiento natural de las tierras forestales en algunos países, la tasa de pérdida de bosques se ha ralentizado considerablemente. En comparación con los dieciséis millones de hectáreas de bosque de 1990 a 2000, la reducción de la superficie del bosque mundial de 2015 a 2020 ha disminuido, pero todavía hay mucho margen de mejora.

Con miras a fortalecer la protección ecológica, este año la FAO y el PNUMA han puesto en marcha el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas. El fortalecimiento de la cooperación mundial y la restauración de los bosques degradados y dañados y otros recursos ecológicos se han convertido en uno de los principales objetivos de las relaciones internacionales.

La FAO declaró que el objetivo de las Metas multilaterales de Aichi para la Diversidad Biológica del Tratado (el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que entró en vigor el 29 de diciembre de 1993) era proteger al menos el 17% de la superficie terrestre del mundo a través del sistema de reservas forestales. Ese objetivo se logró en 2020, pero todas las partes deben hacer más esfuerzos para garantizar esta protección.

La comunidad internacional también está estudiando activamente proyectos de cooperación para promover la ordenación mundial de los recursos forestales entre los países. La FAO, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el PNUMA y otros organismos internacionales han colaborado en la elaboración del Proyecto de zona de protección integrada de la Amazonía, en el que participan nueve países y regiones.

El proyecto promueve la supervisión efectiva y coordinada de la reserva amazónica, y ayuda a reducir el impacto del cambio climático en esa zona ecológica y mejorar la resiliencia de los residentes al cambio ambiental.

El Organismo de Desarrollo de la Unión Africana (Auda-Nepad), el Instituto de Recursos Mundiales, el Banco Mundial y otras instituciones han puesto en marcha conjuntamente el Plan de Restauración del Paisaje Forestal Africano, cuyo objetivo es restaurar 100 millones de hectáreas de bosques en África para fines de 2030 con el fin de mejorar la seguridad alimentaria, mejorar la adaptabilidad de los países al cambio climático y erradicar la pobreza rural. Más de 20 gobiernos africanos, así como socios técnicos y financieros, están participando en el plan.

La lección que debemos aprender es que debemos dejar de comportarnos como los gobiernos brasileños de hace años. Debido a su falta de conciencia ambiental, desde la década de 1970 los gobiernos brasileños han estado destruyendo bosques y recuperando tierras baldía en la región amazónica, construyendo redes de carreteras y desarrollando vigorosamente la agricultura y las actividades de cría.

La deforestación ilegal y los incendios forestales, así como la construcción de represas y la construcción de minas, han causado daños sin precedentes a los bosques amazónicos y las áreas protegidas.

Todavía queda un largo camino por recorrer antes de que los bosques y los seres humanos puedan coexistir de manera más armoniosa.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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RUSIA REAPARECE EN ÁFRICA

Giancarlo Elia Valori*

Las relaciones entre Rusia y África son de larga data y siempre se han caracterizado por su versatilidad. Iban desde la ayuda humanitaria del zar Nicolás II hasta el Imperio etíope en su lucha contra Italia (finales del siglo XIX), para apoyar la liberación de Portugal de Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde y São Tomé y Príncipe (finales de los años 60-70).

En la segunda mitad del siglo XX, ingenieros y especialistas soviéticos participaron activamente en la implementación de una serie de grandes proyectos industriales en muchos países africanos. Se construyeron centrales eléctricas (presa de Asuán), plantas metalúrgicas, mineras y de procesamiento, refinerías de petróleo, empresas que fabricaban maquinaria y otros artículos importantes de la economía nacional.

¿Cómo piensa Rusia desarrollar la cooperación económica con los países africanos y qué rumbo puede seguir esta asociación en un futuro próximo?

Hoy en día, África es el líder mundial en términos de crecimiento del consumo. La agricultura, la industria química y agrotecnológica, las industrias de refinación de petróleo y extractivas, la energía y las tecnologías nucleares con fines pacíficos se están desarrollando rápidamente en África. La mayoría de los países están interesados en el desarrollo de infraestructuras y la demanda de automóviles y equipos especiales está creciendo. Las empresas rusas tienen algo que ofrecer en cada uno de estos sectores.

Un continente con una población de 1.400 millones de habitantes es comparable a China. Dentro de 15-20 años, África determinará el marco demográfico mundial e influirá significativamente en la escala de la demanda mundial de los consumidores.

Rusia, que está significativamente limitada en la dirección occidental de la actividad económica extranjera como resultado de las sanciones, está buscando nuevos mercados para sus productos, principalmente para las exportaciones. Es obvio que será prácticamente imposible para Rusia resolver estos problemas sin África.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha señalado que África sigue siendo una de las prioridades de la política exterior rusa. En un futuro próximo, sin duda es posible garantizar el crecimiento gradual de los lazos comerciales y económicos entre Rusia y los países africanos. Esto significa aumentar el número de proyectos conjuntos mutuamente beneficiosos en los campos de la energía, la agricultura, el uso de subsuelos, el desarrollo de infraestructuras, la alta tecnología y la formación del personal.

Al mismo tiempo, cabe recordar que los 54 países africanos representan el 27,98% de los escaños en las Naciones Unidas, y el apoyo político de un número tan grande de países también es extremadamente importante para Rusia.

Rusia se ha desarrollado tradicionalmente y sigue desarrollando relaciones con el Magreb y los países del sur de África. Cuatro países del norte de África, a saber, Egipto, Argelia, Marruecos y Túnez, así como la República de Sudáfrica representan más del 70% de todo el comercio con África. Si añadimos Sudán y Nigeria, el comercio ruso con África alcanza el 85%.

Además, muchos países de la región subsahariana se están desarrollando rápidamente y registran tasas de crecimiento económico muy altas. También tienen recursos naturales y económicos que podrían ser de interés para Rusia.

Una de las principales tareas de las instituciones rusas en este sentido es catalizar el comercio con los países africanos negros: hay planes de abrir agencias u oficinas de representación allí, a las que pueden acudir empresarios y ciudadanos locales si están interesados en los contactos económicos o el diálogo con sus homólogos rusos.

En 2019, la facturación del comercio exterior de Rusia con los países africanos ascendió a 16.800 millones de dólares estadounidenses, y las exportaciones a países africanos consideraron maquinaria, equipos y vehículos, productos alimenticios, productos agrícolas y productos minerales.

El resto del comercio consistía en metales, productos químicos, caucho, madera, productos de papel y minerales preciosos. África todavía se caracteriza por una amplia base de recursos de diamantes y perspectivas de nuevos descubrimientos de metales raros, lo que explica el interés de Rusia en el desarrollo potencial en esta región.

Por el contrario, en 2019 los productos alimenticios y agrícolas representaron la mayoría de las importaciones rusas (56,8%). Al mismo tiempo, la mayor parte del comercio de Rusia con los países africanos en 2019 se materializó debido a transacciones comerciales mutuas con Egipto (37,2%), Argelia (20,2%), Marruecos (7,6%), la República de Sudáfrica (6,6%), Senegal (4,3%), Túnez (3,9%), Nigeria (2,5%), Togo (2,4%), Sudán (1,6%) y Costa de Marfil (1,6%).

Entre enero y septiembre de 2020, debido a la propagación de la infección por coronavirus, la facturación comercial ruso-africana disminuyó un 20,5% en comparación con el mismo período de 2019 y ascendió a 8.900 millones de dólares.

Hoy, Rusia está dispuesta a actuar como socio de todos los países africanos en varios sectores. Estos incluyen proyectos para suministrar los últimos equipos rusos para empresas metalúrgicas y mineras, así como el desarrollo de un sistema de transporte y logística, incluyendo no sólo el suministro de material rodante para ferrocarriles, aviones y helicópteros de diversas clases y propósitos, sino también sistemas de control y seguridad para las respectivas líneas de transporte. Rusia también está interesada en participar en la creación de infraestructura energética en los países africanos —capacidades de petróleo, gas y generación, incluida la energía hidroeléctrica y nuclear—, así como en garantizar la seguridad alimentaria, desarrollar un sistema de salud y suministrar medicamentos.

Rusia no ofrece contratos individuales de exportación, sino proyectos que incluyen tanto el suministro de productos como su mantenimiento, así como capacitación para especialistas, y una posible transferencia de tecnología y localización parcial. Esto permite a los países africanos desarrollar su experiencia en una variedad de industrias.

África es actualmente uno de los mercados de ventas que atrae inversiones a largo plazo para empresas nacionales. En los últimos años, los países africanos han dado un gran salto adelante en la creación de las condiciones para el comercio en desarrollo y un clima de inversión favorable.

Las áreas y nichos prometedores para los exportadores rusos a África son el suministro de equipos de automoción terminados, así como accesorios y piezas de repuesto para maquinaria; la construcción y modernización de la infraestructura ferroviaria, y el suministro de equipos de refinación de petróleo. Al mismo tiempo, los proveedores rusos de maquinaria agrícola y los principales fabricantes de automóviles ya están trabajando en los mercados africanos.

Los proyectos de mantenimiento y modernización de las centrales eléctricas, para la producción y el transporte de petróleo, así como para la disposición de instalaciones para las industrias química y minera en África se han desarrollado con éxito. El suministro de productos agrícolas y alimentarios desempeña un papel importante en las exportaciones. Los proyectos en nuevas direcciones, como la tecnología moderna, las ciudades “inteligentes”, la educación y la salud, están empezando a desarrollarse proactivamente.

En la actualidad, los países clave en la promoción de las exportaciones sin recursos son Egipto, que representa más de un tercio del volumen de negocios comercial ruso-africano, la República de Sudáfrica, Zambia, Angola, Argelia, Nigeria y Kenia.

Desde una perspectiva estratégica, el desarrollo sostenible de los países africanos se asociará, entre otras cosas, con el pleno uso del potencial de inversión, atrayendo a empresas interesadas en ejecutar proyectos en su territorio.

La calidad de los productos de las empresas rusas cumple con los estándares internacionales. Por lo tanto, muchos líderes africanos están interesados en proyectos relacionados con la construcción de aeropuertos, centrales hidroeléctricas, escuelas y universidades, así como en el campo cultural.

Al mismo tiempo, no sólo los países de Europa occidental, los Estados Unidos y China, sino también la India, Turquía, así como los Estados del Golfo Pérsico, el Japón, la República de Corea, Israel y Brasil están mostrando un creciente interés en desarrollar relaciones con los países africanos. Por lo tanto, estas actividades de las principales potencias del mundo conducen inevitablemente a un aumento significativo de la competencia en prácticamente cada una de estas áreas. Uno de los mayores proyectos de la empresa estatal rusa Rosatom en África es la construcción de la central nuclear de Al-Dabaa en Egipto. Rosatom State Atomiс Energy Corporation es una empresa estatal rusa de energía nuclear con más de 360 empresas.

Sin embargo, esta no es la única área de interés para la empresa en la región. Rosatom, en particular, desarrolla la cooperación no energética no sólo en el sector nuclear, sino que también ofrece varias opciones para la investigación básica llave en mano, la medicina y las facilidades radiológicas.

Una de estas instalaciones es el Centro de Ciencia y Tecnología Nuclear (CNST). Rosatom ya participa proactivamente en el proyecto de construcción del CNST en Zambia. El Centro incluye un reactor de investigación, un centro de irradiación multiusos, un centro de medicina nuclear y varios laboratorios, una plataforma moderna para una amplia gama de investigación científica y aplicaciones prácticas de tecnologías nucleares.

La empresa también ve potencial en la formación del personal y proporciona una serie de becas y programas educativos. Durante los últimos cinco años ha habido un programa estatal de becas para estudiantes que deseen dominar especializaciones nucleares y de ingeniería en las principales universidades de Rusia. Cada año, a petición de Rosatom, las cuotas se asignan a representantes de países africanos.

Además, las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y la ciberseguridad —de las que los rusos son maestros— se están desarrollando rápidamente en África. Los africanos están interesados en las tecnologías de la información rusas, en primer lugar en los servicios gubernamentales rusos, como los programas de recaudación de impuestos, las tecnologías en la nube y todo lo relacionado con los sistemas de pago en línea.

África está mostrando especial interés en los proyectos agrícolas. En particular, los países africanos están aumentando su producción de cereales y la demanda de fertilizantes está creciendo. Por lo tanto, en los últimos cinco años el volumen de consumo de fertilizantes en los países africanos ha crecido entre un 4% y un 5% anual, mientras que la media mundial es del 1,5%-2%. Hay enormes perspectivas para el mercado africano: el consumo de nitrógeno y fertilizantes fosforosos en la región es actualmente de cinco a siete veces menor que la media mundial, mientras que el consumo de potasa es entre nueve y once veces menor que la media mundial.

En los primeros nueve meses de 2020, a pesar de la pandemia, los suministros de fertilizantes de la compañía superaron los indicadores del año anterior y alcanzaron las 445.000 toneladas. En los próximos cinco años, se está considerando la posibilidad de aumentar la oferta de productos ecológicamente estándar a África, una contribución importante para garantizar la seguridad alimentaria en África, que el continente tuvo hasta la década de 1960 y luego perdió debido al neocolonialismo. Con un desarrollo gradual y sistemático del potencial de mercado, es totalmente posible que las empresas rusas tomen posiciones de liderazgo, redirijan volúmenes y prioridades de mercados más distantes y otros.

La primera Conferencia Rusia-África se celebró en Sochi los días 23 y 24 de octubre de 2019 y contó con la participación de 54 representantes africanos y con 43 Jefes de Estado. En la Cumbre, Putin hizo hincapié en que la cooperación entre las partes era de larga data y a largo plazo – y militar, añadiríamos. El nuevo punto de apoyo a la Marina rusa está en Sudán: el Tratado del 8 de diciembre de 2020, y el atraque de la fragata Almirante Grigorovic el 28 de febrero de 2021 en Puerto Sudán lo prueban.

La reaparición de Rusia en África se encuentra en pleno apogeo.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. El Señor Valori ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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