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ALEMANIA Y LA PROPIEDAD

Iris Speroni*

Los dadores y receptores de subsidios hacen propaganda en contra de la propiedad del pueblo común.

A pesar del título, éste no será un artículo sobre Alemania. No del todo. Sino sobre nosotros.

Sobre nosotros y la propiedad. Sobre si la propiedad debe ser de las familias o de las empresas. Sobre la relación propiedad-familias y propiedad-empresas.

Soft-landing

Alemania más de una vez es citada como ejemplo de la izquierda champagne.

Hace unos meses la población de Berlín votó un plebiscito donde ganó que el Estado asumiera la propiedad de viviendas en alquiler las cuales hoy forman parte de portafolios de grandes fondos de inversión. En ese momento, tuvo gran cobertura en Página 12 y otros medios de comunicación.

Intentaré aportar datos y hablar no de alquileres sino de propiedad.

Alemania

Es un país que hace tres décadas se reunificó. Esto quiere decir que la mitad del país está a una generación de distancia de un régimen donde el Estado era dueño de todo. Proveía educación, salud, trabajo, automóvil (a veces) y vivienda. Porque todo era del Estado. Las viviendas y las fábricas. Luego de la reunificación algunas propiedades fueron reintegradas a sus dueños pre-régimen, pero no ocurrió en todos los casos y ciertamente no con los bienes construidos por el gobierno comunista.

Vamos a las viviendas. En la fabulosa, magnifica, moderna, emprendedora, canchera, Alemania, que le dice a todo el mundo cómo debe vivir, qué combustible puede usar en su automóvil, cómo debe generar electricidad, y qué está bien y qué está mal, sólo el 46% (menos de la mitad) de los hogares poseen vivienda propia, según datos de la agencia nacional de estadísticas.

Aun así, verificamos una gran dispersión. Desde estados donde el 64,7% de los hogares es propietario a Berlín donde sólo el 17,4% lo es.

Si bien no es estricta la distribución, vemos que los estados del sur y del oeste tienen más propietarios y los ex-soviéticos (con una excepción), no los tienen. Sin embargo hay un detalle que rompe este relato: las tres grandes ciudades (ex o no ex) carecen de propietarios con Berlín con el deshonroso primer puesto, seguido por Hamburgo y Bremen.

¿Quién es el dueño de las viviendas en esos lugares? No sucede como en Argentina (o en Italia), donde un propietario, con sus ahorros, compra o edifica para alquilar y logra tener dos, tres o seis departamentos que le proveen renta. Por el contrario, son grandes empresas que poseen miles de edificios de alquiler.

El caso de Berlín es particular (aquí). Luego de la unificación el gobierno evaluó la situación edilicia de Alemania ex Oriental y comprobó que existía hacinamiento (varias personas en el mismo departamento), falta de mantenimiento de los edificios y en algunos casos, los mismos deberían ser demolidos.

El Estado nacional con los fondos para la reunificación decidió dar millonarios subsidios a tres empresas para que construyeran cientos de edificios en alto y alquilaran los departamentos. En lugar de dar créditos hipotecarios para que los mismos sean vendidos en cómodas cuotas a flamantes propietarios. Los primeros años fueron de felicidad: alquileres contenidos (a pesar de la inflación del euro), debido a la falta de costo inicial de inversión para las empresas y a bajos costos de mantenimiento propios de edificaciones nuevas. Con el correr de los años sucedieron tres eventos: 1) el deterioro de los edificios que requieren crecientes costos de mantenimiento, 2) el negocio fue vendido por los tres empresarios alemanes a fondos de inversión internacionales que pretenden retorno por su inversión al contrario de los propietarios originales que habían recibido subsidios estatales, 3) inflación del euro combinado con una presión demográfica agravada por la incorporación de cinco millones de inmigrantes. Por todo esto, los actuales propietarios y administradores decidieron subir el monto de alquileres frente al enojo general (después de todo 82,6% de berlineses alquilan).

Respecto a las otras dos ciudades, Hamburgo y Bremen, sufrieron desde la posguerra a la fecha la afluencia de personas, fruto primero del despoblamiento rural y luego la inmigración propiciada por el gobierno. Esos nuevos habitantes urbanos, en lugar de ser provistos por créditos hipotecarios que les permitieran comprar una vivienda, como es el caso en Italia, España y Francia, son condenados al alquiler eterno, en particular en el primero de los casos (23,9%).

Cerdos y alemanes

Alemania es uno de los principales productores y exportadores de carne porcina del mundo, por lo que abastece a su exigente mercado interno y genera excedentes cuantiosos de exportación, que tienen por destino otros países de la Unión Europea y China. El 80% de la producción está en manos de cuatro firmas propietarias de criaderos, frigoríficos y comercialización. Controlan toda la cadena. Poseen megagranjas con decenas de miles de animales alimentados a forraje (mayormente importado) y en condiciones de sanidad inadmisibles en nuestro país. Es por eso que han tenido un brote de fiebre y han debido sacrificar rodeo hace poco.

La porción de mercado que le queda al pequeño productor es poco y nada.

No es de extrañar la conformación de estos gigantescos conglomerados. El Estado entrega sustanciosos subsidios y estas empresas, además de tener su ingreso genuino de más de mil millones de euros anuales cada una y darle trabajo a miles de personas, son una ventanilla de recepción de dinero estatal. Demasiado precioso para dejarlo en manos de simples granjeros. Es más, el sistema socialista/capitalismo de amigos que es Europa favorece la creación de firmas al sólo efecto de recibir subsidios. Cuanto más grande la empresa y su producción, más grande el subsidio y más el incentivo a aplastar al pequeño productor.

Por lo cual, la fabulosa Alemania, ejemplo de los socialdemócratas de café de nuestra cámara de diputados y favorita de nuestra izquierda champagne, ha construido ladrillo a ladrillo un sistema que sólo favorece los grandes conglomerados económicos e impide o deniega el acceso a la propiedad al ciudadano de a pie, tanto para tener su hogar como para acceder a un medio de producción.

Es la clase gobernante de Alemania (los dadores y receptores de subsidios) una de las que hace propaganda en contra de la propiedad del pueblo común. “No tendrás nada y serás feliz”. Propuesta lanzada por el Fondo Económico Mundial en Davos hace dos años atrás y subscripto y publicitado por Naciones Unidas en la Agenda 2030.

Argentina

La situación es bien distinta.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, sólo el 19,7% de las familias alquilan (en el censo la proporción es mayor aún que en la muestra de EPH). El 60,6% es propietario, y el resto tiene algún tipo de usufructo. El 97,4% no sufre hacinamiento crítico. Bien lejos de Alemania… a nuestro favor.

Veamos la producción porcina. Sólo el 18% de la producción porcina proviene de lo que acá se denominan “megaproductores”, que son aquéllos con más de 1.200 madres. Mega productor acá y en Alemania significan, como vemos, dos cosas bien distintas.

La popularización de la propiedad en Argentina está más extendida que en Alemania. No es lo único. El consumo de carne en el país europeo no llega a los 60 kg por habitante por año, cuando nosotros (los pobres) consumimos fácilmente el doble. Esto es para otro día.

Estamos a la víspera de la discusión del impuesto a la herencia, ya sea en las legislaturas provinciales, ya sea en el Congreso. No importa qué dicen los miembros de la casta sino qué buscan (y no dicen). La discusión es sobre si las familias serán o no unidades de producción económica. ¿Queremos una sociedad donde sólo las empresas generen riqueza o aceptaremos a la familia como unidad productiva como lo ha sido desde la antigüedad a hoy?

Para un gobernante es mucho más fácil manejarse con tres empresas grandes —si son corruptas, mejor— que lidiar con decenas de miles de familias-empresarias, por definición ingobernables.

Para poder hablar del impuesto a la herencia, tendremos que repasar a Chesterton y a Hilaire Belloc y sus conceptos sobre la propiedad, esto es: explorar a la familia (y no al individuo) como unidad de generación y propagación de riqueza.

Por lo pronto, tenemos información sobre los modelos que nos ofrecen los propagandistas de la Agenda 2030, de la cual el impuesto a la herencia es un paso ineludible.

 

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Fuentes

% Propietarios de Viviendas – Instituto Alemán de Estadísticas (Statistisches Bundesamt)

https://www.destatis.de/EN/Themes/Society-Environment/Housing/_Graphic/_Interactive/owner-occupier-rate.html 

Alquileres en Alemania: una economía planificada

http://restaurarg.blogspot.com/2019/09/alquileres-en-alemania-una-economia.html

EPH – Encuesta Permanente De Hogares – INDEC – propiedad de vivienda

https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/eph_indicadores_hogares_05_211885439BED.pdf

Producción Porcina – Informe CONINAGRO

http://www.coninagro.org.ar/DocsVarios/Informes/2018-01-Porcinos.pdf

 

Notas relacionadas

Nada será tuyo (Sertorio)

http://restaurarg.blogspot.com/2021/03/nada-sera-tuyo.html

El Nuevo «Consenso De Washington». Davos y la Agenda 2030 (Cristian Taborda)

http://restaurarg.blogspot.com/2021/02/el-nuevo-consenso-de-washington-davos-y.html

El gran reseteo es el nuevo NOM (James Delingpole)

http://restaurarg.blogspot.com/2020/11/el-gran-reseteo-es-el-nuevo-nom.html

La deuda y las mentiras verdaderas

https://restaurarg.blogspot.com/2021/12/la-deuda-y-las-mentiras-verdaderas.html

Alquileres en Alemania: una economía planificada

http://restaurarg.blogspot.com/2019/09/alquileres-en-alemania-una-economia.html

 

Artículo original publicado el 01/01/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/01/alemania-y-la-propiedad.html

LA SEGUNDA GUERRA FRÍA

Nicolás Lewkowicz*

El espectro de la Segunda Guerra Fría ya informa todos los aspectos de las relaciones entre los estados.

La contienda entre Estados Unidos y China revela la lucha entre, 1) el concepto de globalización basado en la voluntad de generar una creciente centralización económica y política, y 2) la idea de una interconectividad internacional diferenciada por las particularidades de cada ecúmene cultural.

El objetivo de los Estados Unidos y de sus aliados es forzar a China a unirse a un sistema de estados basado en las normas económicas, políticas y culturales que emanan de la potencia que aún domina los mares y que, por ende, regula el comercio internacional.

El objetivo de China es preservar su estabilidad política en un ambiente de gran aceleración tecnológica, apelando a valores tradicionales y a un férreo control social.

La Segunda Guerra Fría estará sustentada en una tripolaridad en la cual los Estados Unidos y sus aliados circunstanciales lucharán para contener el avance de China, sobre todo en lo que se denomina el “Indo-Pacifico”, el cual fue un área de disputa entre el Imperio Británico, Francia y Japón durante buena parte de los dos últimos siglos.

China pudo haber llegado al fin del período de alto crecimiento económico. Una de las consecuencias del desplazamiento de los Estados Unidos hacia el Indo-Pacífico, fortalecido por la Alianza del Cuadrilátero con India, Australia y Japón, y el AUKUS, es una suerte de encierro naval de China.

Cercada en el Indo-Pacifico, China no tendrá otra alternativa que salir al mundo por vía terrestre y fortificando el frente interno con un discurso de altos ribetes nacionalistas. Contará con el apoyo de Rusia, con la cual comparte una larga frontera, además de un oponente común.

Esto explica el modus vivendi logrado con Rusia y la importancia de la alianza informal de Pekín con los países eurasiáticos, en el marco del Tratado de Cooperación de Shanghai.

El encierro naval de China en el Indo-Pacifico supone que el epicentro el sistema político internacional se traslada definitivamente a Asia y que Taiwán se transforma en el punto neurálgico de la Segunda Guerra Fría, así como Berlín lo fue durante la Primera Guerra Fría.

La contienda dará lugar a grandes innovaciones tecnológicas. Durante la Segunda Guerra Fría, la cuál podría durar hasta fin de siglo, habrá una transición hacia la sexta generación de innovación tecnológica, la cual supone un aceleracionismo exponencial en áreas como la inteligencia artificial y la biotecnología.

La posibilidad de un conflicto cinético es cada mas reducida, debido al gran daño que esto acarrearía. El conflicto será híbrido, constante y de baja intensidad en la mayoría de los casos. Las consecuencias de la confrontación entre los Estados Unidos y China afectarán todas las áreas de la vida humana.

No habrá linealidad en la contienda que se está configurando. Habrá ciertas desprolijidades en la forma de ejercer poder geopolítico, lo cual paulatinamente minará el poderío de las unidades dominantes del sistema político internacional.

A diferencia de la Primera Guerra Fría, la transferencia de conocimiento tecnológico será mucho más fluida. Esto otorgará a ciertas regiones del mundo la posibilidad establecer espacios de autonomía.

La Primera Guerra Fría enseña que el conflicto entre potencias nunca es disruptivo, sino que sirve para acomodar áreas de influencia.

En efecto, la rotura de las cadenas de abastecimiento, las venideras plagas cibernéticas, la proliferación de enfermedades y la misma oposición a la centralización política y económica llevarán en algún momento al resquebrajamiento del mundo globalizado tal cual lo conocemos.

¿Cómo afectara la Segunda Guerra Fría a la Argentina?

La Primera Guerra Fría impactó negativamente a la Argentina. Hay una correlación entre el ascenso de los Estados Unidos como potencia hegemónica y el declive geopolítico y económico de la Argentina.

Por ello, en principio, no hay mucho lugar para el optimismo cuando se analizan las posibles consecuencias de la Segunda Guerra Fría para la Argentina.

En una situación de conflicto creciente en las potencias de tierra (China y Eurasia) y las potencias de mar (Estados Unidos y la Anglósfera), es de esperar que Washington busque consolidar su dominio sobre el “Hemisferio Occidental”. Esto implica tener un control mucho más efectivo sobre América Latina y la Cuenca del Caribe.

Por el momento no se avizora en la clase dirigente una voluntad de trascender la idea de una Argentina insertada en el mundo post-histórico engendrado en las dos décadas que sucedieron al fin de la Primera Guerra Fría.

De todas formas, en algún momento, no sería impensable que hubiera una reacción a la idea de la Argentina como sujeto pasivo de la historia.

La Segunda Guerra Fría nos dejará un mundo mucho más balcanizado, el cual ofrecerá la posibilidad de establecer espacios de autonomía, que solamente pueden ser materializados a través de un decisionismo geopolítico de fuerte impronta.

Los países que se aferren a la idea de un “mundo feliz” y post-histórico sufrirán los embates inevitables que implica ser unidad subalterna en un sistema político internacional que diferenciará de manera mucho más marcada entre los países que detentan poder y aquellos que no.

La Segunda Guerra Fría ha llegado para quedarse. Eso supone el ocaso de la “gran ilusión” de un mundo unido por reglas comunes y en creciente ascenso económico. Vuelve a tener importancia el factor civilizacional. En un contexto de creciente conflicto, los valores culturales serán vistos cómo lo que realmente son: herramientas para negociar los vaivenes inevitables de la historia.

 

* Realizó estudios de grado y posgrado en Birkbeck, University of London y The University of Nottingham (Reino Unido), donde obtuvo su doctorado en Historia en 2008. Autor de Auge y Ocaso de la Era Liberal—Una Pequeña Historia del Siglo XXI, publicado por Editorial Biblos en 2020. 

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DESBOCADOS

Iris Speroni*

Nos gobierna una organización criminal.

En sólo ocho días hábiles de diciembre 2019 el entonces flamante presidente Alberto Fernández se las ingenió para poner nuevos impuestos y aumentar las alícuotas de otros existentes (aquí). Esto luego de cuatro años de Macri (alta inflación, más impuestos, tasas de interés superiores al 80% anual, y aumento de tarifas de servicios). Ocurrió lo que varios predijimos: Fernández provocó la caída del nivel de actividad, poco después enmascarada como consecuencia de la cuarentena.

Esos primeros días del gobierno de Fernández serían indicativos de los dos años subsiguientes: aumentar gravámenes e incentivar a los gobernadores a hacer lo propio.

No se escucha una sola voz de sentido común. Alguien de poder que diga: “así no podemos seguir”.

Son el compendio de la mala administración. Todos lo saben y nadie habla.

Escucho reclamos de gobernadores o senadores para sus provincias. Ninguno se queja por el desdoblamiento y/o retraso cambiario, verdadero lastre para el crecimiento de las economías provinciales. O no entienden en qué les afecta que les paguen a $ 101,25 lo que vale $ 201 ó los tienen cooptados con lazos inquebrantables (Valores del 23/12/2021).

En los últimos dos años hemos vivido aumento de la presión fiscal.

El principal: la inflación, que sólo pagan los pobres, los asalariados, los jubilados y pensionados y los beneficiarios de planes sociales. Todos los meses nos sacan un 3% (acumulativo) de los ingresos. A ninguno de los responsables les pasa nada. Como amanecer frío en una zanja, por ejemplo.

El segundo mecanismo para subir impuestos fue no cambiar los mínimos no imponibles dentro de un proceso inflacionario. Quienes cobran salarios que no llegan a mil dólares por mes (menos del mínimo de EEUU) pagan impuesto a las ganancias además de IVA e ingresos brutos con el remanente. Bienes personales: Originalmente pagaban aquellos que tenían bienes por lo que hoy serían 138 millones de pesos. Hoy cualquier cristo con un dos ambientes y una casita en la costa a nueve cuadras de la playa, paga impuestos como si fuera Werthein o Grobocopatel o Constantini.

El tercero es inventar nuevos impuestos con diferentes excusas o aumentar alícuotas de impuestos existentes. Ejemplos: “impuesto a la riqueza”. La excusa fue la supuesta pandemia. Luego, cuando uno ve los destinos, comprueba que es para cualquier cosa menos para el presupuesto de salud. Definición de “riqueza”: dueño de un departamentito. Mientras, los verdaderamente ricos tienen su dinero en fideicomisos, fondos de inversión, paraísos fiscales u otros instrumentos. Es más, si algún político compra un campo en la Argentina (lo cual suelen hacer), el vehículo es una sociedad anónima radicada en Uruguay. Los impuestos son para los giles y los pobres.

Ahora, en su afán de sacarle patrimonio a las clases medias, van a poner el impuesto a la herencia, con la excusa de “evitar la acumulación de riqueza” con un coro de imbéciles o de mercenarios azuzando a quien no tiene ni una piedra con su nombre contra la panadera que heredó su local de su madre gallega.

La supuesta oposición

Juntos por el Cambio hizo campaña con la promesa de no aumentar más impuestos. Difícil de creer cuando tanto Macri como Larreta (o Vidal los cuatro años que gobernó PBA) fueron impositores seriales. ¿El último? El gravamen a los cargos con tarjetas de crédito en capital (2021).

El sainete de esta semana puede leerse de dos maneras. Recapitulo: la oposición demanda una sesión especial en Diputados para tratar un impuesto sin cerciorarse previamente si contaba o no con los votos necesarios. No contó. O fue un error o fue a propósito. Tal vez nunca lo sepamos. La ausencia de los dos zonzos que se fueron de viaje, es verosímil. Lo de Crescimbeni es más difícil de digerir.

Es irrelevante. Cuando son oficialismo aumentan la carga tributaria.

Otra vida

Cuando escucho a Putin hablar de “sentido común”, siento envidia. Cuando escucho a empresarios paraguayos en Canal Rural o en Chacra TV y cuentan cómo exportan carne vacuna (más que nosotros), carne de cerdo, lana de oveja a mercados premium a los que nosotros no accedemos, cómo tienen su flota fluvial y cómo no paran de crecer en todos los rubros, siento envidia.

Y ahí uno ve cuán incompetentes, además de ladrones, son nuestros políticos profesionales. Porque si el país creciera, podrían robar más que ahora. Pero no. Tienen una relación criminal tan compenetrada con empresarios corruptos, que no pueden tener ni un dejo de criterio. Ejemplo: prohibieron la exportación de carne. En los medios de comunicación dijeron que era para que hubiera carne en el mercado doméstico. Lo cual es una pavada. Uruguay exporta más carne que nosotros y los uruguayos comen más carne vacuna por habitantes que nosotros. La Argentina exporta el 95% del té y el 90% de la miel y el 90% del maní que produce y no falta ni té, ni miel, ni maní. Todo lo que alegan los funcionarios son mentiras. Lo único que hicieron fue sacarles el negocio de la exportación a los frigoríficos chicos para dárselo a los tres más grandes.

Todo es así. Nos gobierna una organización criminal.

Cómo será su ineptitud, incluso como ladrones, que envidiamos a Paraguay, porque hace las cosas mejor que nosotros.

En Misiones los misioneros van a Paraguay a … comprar bienes argentinos. Porque así no tienen que abonar 21% de IVA. Paraguay es más próspero que Formosa. La única diferencia de un lado y otro es la voracidad fiscal, la tasa de interés y el tipo de cambio. Apenas nada.

Los impuestos, la tasa de interés y el tipo de cambio son responsabilidad del Congreso. No de Néstor Kirchner, no de Cristina Fernández, no de Macri, no de Alberto Fernández. Ningún legislador intenta ocuparse del tema. Tampoco los gobernadores lo exigen a pesar de que mejorarían su situación casi instantáneamente.

Los políticos argentinos en su borrachera de corrupción se han convertido en caballos desbocados. Hay que pararlos antes de que nos destruyan a todos. Tratemos de ser un país más racional. Como Paraguay.

Nada, nada es más importante que la grandeza de la Nación y la felicidad del Pueblo. Lo primero requiere consolidar el territorio y la moneda, sacarse de encima la deuda y ordenar la vida social de todos nosotros; lo segundo, que las escuelas abran todos los días, que haya trabajo en blanco para todos y que sea bien pago, comer y vestir bien y poder construirse su propia casa, que no haya cacos merodeando y que los hospitales funcionen.

Putin demostró que se puede tomar un país quebrado, con la moral por el piso, con inflación galopante y deuda, a punto de disgregarse, con políticos comprados a diestra y siniestra; y aun así reconstruirse, consolidar el territorio y pelear de igual a igual con cualquiera. Tal vez sea hora de estudiar con más detalle el proceso y aprender.

 

Les deseo a todos un muy feliz y próspero Año Nuevo.

Con afecto,

Iris Speroni

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

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Artículo original publicado el 25/12/2021 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2021/12/desbocados.html