Archivo de la etiqueta: Ciencia y Tecnología

LA INVESTIGACIÓN ES CENTRAL PARA ESTABLECER LAS POLÍTICAS PESQUERAS

César Augusto Lerena*

El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) es, sin lugar a duda, un reconocido Instituto de Investigación donde transitaron y realizan sus tareas los más acreditados científicos y técnicos en la materia. No se hubiera podido lograr el desarrollo pesquero nacional sin el aporte imprescindible de este Instituto Nacional y lo ha hecho en un marco donde la política en distintas etapas ha incidido negativamente y, en numerosas ocasiones, ni siquiera ha tenido en cuenta sus informes, dando lugar a la depredación, al descarte y a la insostenibilidad de los recursos y el Consejo Federal Pesquero, aun conociendo los informes del INIDEP, tiene por la Ley 24.922 atribuciones que exceden al conocimiento técnico de sus miembros.

En la actualidad habría que agregar que el Instituto y sus investigadores sufre la desatención de la Subsecretaría de Pesca y ello se indica en la Revista Puerto el 27/02/2023: «más de cincuenta investigadores han firmado una nota solicitando una auditoría externa —independiente del Estado— que investigue «el real estado de los buques» ante las sucesivas y repetidas averías, las explicaciones contradictorias de los directivos, la ineficiencia en el mantenimiento y la suspensión de campañas que desprestigian la institución. (…) Es necesario mencionar que este tipo de problemas, que se repiten muy frecuentemente, trae consecuencias para el desarrollo de nuestras actividades, como así también a la calidad y confianza en el asesoramiento, perjudicándose la imagen que pretendemos para nuestra institución. Los constantes aplazamientos y/o suspensión de campañas afectan la confiabilidad y el prestigio de nuestra institución (…). Esto nos envuelve involuntariamente en una situación vergonzosa que consideramos debe revertirse en post de una gestión eficiente y transparente». Entre otras se ha cancelado la campaña del calamar que, precisamente, es objeto de pesca ilegal (INDNR) por parte de buques extranjeros en alta mar y Malvinas.

Reseñada esta cuestión puntual que atenta contra la sostenibilidad del ecosistema, la misión y funciones de este Instituto, previstas en la Ley, son insuficientes para proveer de herramientas destinadas a la protección de los recursos migratorios y los relativos a la mejora de los procesos y los productos de las empresas.

Debería corresponder al INIDEP establecer el inventario de los recursos pesqueros en la ZEE y los recursos migratorios originarios de ésta en alta mar y viceversa, susceptibles de ser aprovechadas; diseñar y ejecutar los programas anuales de investigación, de tecnología, nanotecnología y los estudios económicos referidos a la exploración, explotación sostenible, procesamiento y almacenamiento eficiente y relativos al máximo aprovechamiento de los recursos vivos del mar; determinar en forma anual de las capturas máximas sostenibles por especie y zona de pesca (incluso en alta mar y su relación con la ZEE); perfeccionar y desarrollar sistemas de captura, artes de pesca y embarcaciones pesqueras; realizar las investigaciones científicas y tecnológicas relativas al valor alimenticio; la calidad de los productos pesqueros y el consumo nacional de estos; dictaminar a la Autoridad de Aplicación sobre el otorgamiento de Autorizaciones no gubernamentales de pesca experimental; asesorar a las empresas en el desarrollo tecnológico de cuestiones relativas a la captura, el procesamiento de las materias primas; la elaboración de nuevos productos y la mejora de su calidad; con la aprobación de la Autoridad de Aplicación, establecer convenios con otros Institutos de Investigación del Estado Nacional y/o provinciales para contribuir a la mayor eficiencia pesquera y una conservación integral y conjunta de los recursos; asesorar a la Autoridad de Aplicación y al Consejo Federal Pesquero en aquellas decisiones, donde éste pueda y deba requerir la opinión técnica especializada del INIDEP.

En el Artículo 11º de la Ley 24.922, al igual que en artículos anteriores, se le asigna un rol al Consejo Federal Pesquero que se inmiscuye en cuestiones que deberían estar reservadas al INIDEP, que es quien dispone de las capacidades técnicas y científicas para garantizar la sostenibilidad biológica de los recursos. En todo caso, el Consejo Federal Pesquero debe contribuir con las políticas pesqueras generales de administración del recurso en la ZEE y de los migratorios originarios de la ZEE en alta mar. Desde la década del ‘70 hasta nuestros días la actividad pesquera se caracterizó por la promoción de la actividad extractiva y exportadora y no, extractiva, transformadora, comercial. Se aumentó el esfuerzo pesquero, se privilegiaron las estadísticas que indicaban más dólares exportados con escaso valor agregado por sobre el aprovechamiento eficiente del recurso, es decir, más divisas y más empleo. Se requiere, frente a la experiencia de sobreexplotación de la merluza común y otras especies en la década del ‘90, con sus consecuencias económicas y sociales, el inicio de una administración racional de los recursos que contemple la evaluación permanente del potencial pesquero; una explotación biológica y económicamente eficiente; estabilidad en su disponibilidad, fortalecimiento de una industrialización plena y con ello, mayor valor agregado y empleo y, un mayor consumo y una máxima penetración en los mercados minoristas del mundo.

Reafirmar esta actividad industrial, consolidarla, incorporarla a nuestros hábitos culturales de trabajo y consumo, incrementar este alimento excepcional en la dieta de los argentinos, generar empleo, distribuir adecuada y equitativamente entre los distintos actores de la industria pesquera el recurso disponible, utilizar este recurso natural para ocupar en forma efectiva los espacios estratégicos marinos y terrestres de la Nación, propiciar estrategias para erradicar la Pesca Ilegal (INDNR) en el Atlántico Suroccidental y en el área de Malvinas, son tareas de la Autoridad de Aplicación con el apoyo del Consejo Federal Pesquero, mientras que el INIDEP se debiera dedicar a acrecentar herramientas para asegurar la pesca sostenible y la perpetuidad de este recurso. Sin buques activos es improbable hacerlo.

Un recurso natural renovable (pero agotable) sensible a factores relativos a la extracción descontrolada, climatológicos y ambientales, requiere una administración óptima para dar mayor seguridad posible a los inversores, industriales y trabajadores, para lo cual no se necesita solo de administradores sino también de hombres formados en la ciencia y en la técnica, capacitados, perfeccionados y comprometidos en hacer el mejor aporte a la política dentro del marco de la rigurosidad que exige la investigación.

El INIDEP es una importante herramienta que debería tener por finalidad el diseño y ejecución de programas de investigación y tecnología. La determinación de las Capturas Máximas Sostenibles no puede estar en manos del Consejo Federal Pesquero, sino que debe ser un atributo del INIDEP, institución que tiene la capacidad profesional y científica para hacerlo y, para ello, hay que proveerle las herramientas más avanzadas para ello.

Es muy importante que la Autoridad de Aplicación fomente y ejecute las investigaciones científicas relacionadas con la actividad de la pesca, la acuicultura y sus actividades conexas, así como las especies de interés pesquero y acuícola y aquellas con potencial, que contribuyan a la formación de políticas, estrategias y medidas para su administración y hacerlo con un enfoque ecosistémico, ya que ésta es una herramienta fundamental para determinar los stock, las asociaciones entre las especies y los procesos migratorios, entre otras cuestiones que permitan elaborar una política pesquera sostenible, así como actividades orientadas a la búsqueda del mejoramiento tecnológico, la transformación y reconversión de las actividades pesquera y acuícolas, que son centrales para asegurar una pesca selectiva, sostenible y sustentable, tanto en las etapas de extracción como de procesamiento.

Un INIDEP con gran autonomía investigativa y confianza de la comunidad científica y empresaria, es la mayor garantía para que sus dictámenes sean reconocidos a nivel nacional e internacional y ello es central para sostener —con base científica— el combate sobre los efectos negativos al ecosistema de una pesca descontrolada en alta mar de los recursos migratorios originarios de la ZEE. No es posible imaginar el control de los recursos migratorios argentinos en alta mar sin un INIDEP tecnológicamente dotado, humana y científicamente comprometido y con una participación hiperactiva, a la hora de apoyar técnicamente los proyectos destinados a que la Argentina —como Estado ribereño— genere los avances necesarios, junto a toda Latinoamérica y El Caribe, respecto al cuidado de sus recursos migratorios.

Respecto al Artículo 18º de la Ley 24.922 vigente, ya nos hemos referido a que no debería ser el Consejo Federal Pesquero sino el INIDEP quien fije la «Captura Máxima Sostenible». Ya hemos visto a través de los años que por decisiones políticas se otorgaron permisos, cuotas y autorizaciones que excedieron a las Capturas Máximas Sostenibles, pese a los informes científicos, no siendo admisible que decisiones políticas violenten estos informes y ocasionen depredación.

El Artículo 13º de la ley vigente indica también que «Los resultados de todo trabajo de investigación sobre los recursos pesqueros deben ser puestos a disposición de la Autoridad de Aplicación antes de cualquier utilización o divulgación de estos y, las empresas dedicadas a la extracción de recursos vivos marinos están obligadas a suministrar toda la información requerida destinada a la investigación del recurso, cuestiones que los gobiernos argentinos violentaron cuando acordaron la investigación conjunta con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, ratificando esta irregularidad en 2016 cuando se firmó el Pacto de Foradori-Duncan, ya que en las campañas participaban agentes británicos.

La pesca experimental por parte de personas físicas o jurídicas nacionales, extranjeras u organismos internacionales con buques de pabellón nacional o extranjero deberían requerir autorización otorgada por la Autoridad de Aplicación, previo dictamen del Consejo Federal Pesquero y estar sujeta a las limitaciones indicadas precedentemente. La Autoridad de Aplicación debe tener libre acceso a toda información derivada de la investigación científica y técnica y tener facultad para designar representantes del INIDEP que, con el carácter de observadores, presencien los trabajos y verifiquen que ellos se ajusten a las condiciones y límites que se fijen. La pesca experimental no puede encubrir la pesca comercial como ocurrió en la Argentina y tampoco es admisible, como denunció en la Fiscalía de Río Grande (Tierra del Fuego) el abogado Carlos Lionel Traboulsi, que «el pasado 21 de enero de 2023 el rompehielos y laboratorio flotante RRS Sir David Attenborougt, «con bandera ilegal de las islas Falklands» habría navegado (sin autorización de la Autoridad de Aplicación argentina) aguas soberanas rumbo a Punta Arenas (Chile) con objetivo confuso y desconocido, tras su travesía desde las Islas Malvinas», violando la DTP de la Constitución Nacional, el artículo 92º de la CONVEMAR, los artículos 2º y 5º de la Ley 23.554 de defensa, los artículos 14º y 38º de la Ley 24.922 y el Decreto 256/10.

La Investigación es central para respaldar las políticas pesqueras y las Autoridades del gobierno no pueden ser los responsables de que ello no ocurra.

 

* Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex Secretario de Estado. Presidente de la Fundación Agustina Lerena (Fundada el 21/10/2002), Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana, CESPEL (Fundada el 02/04/1989).

Autor de “Malvinas 1982-2022. Una gesta heroica y 40 años de entrega” (2021) y de “Pesca Ilegal y Recursos Pesqueros Migratorios Originarios de los Estados Ribereños de Latinoamérica y El Caribe” (2022).

 

ESTUDIOS SOBRE MINERÍA LUNAR Y ADN

Giancarlo Elia Valori*

¿Pronto comenzará la minería mineral lunar? La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio planea construir una base lunar. ¿Qué los hace sentir tan ansiosos por este nuevo objetivo?

En comparación con el vasto universo, los seres humanos son indudablemente menos que granos de arena. Aunque la exploración espacial se ha llevado a cabo durante más de medio siglo, los cuerpos extraterrestres en los que los humanos han puesto un pie se limitan a la luna que está más cerca de la Tierra. Además, sólo los Estados Unidos de América han alcanzado el alunizaje tripulado y todavía hay un largo camino por recorrer para la exploración espacial humana.

Al mismo tiempo, en los últimos años, la actividad de exploración espacial de la República Popular China se ha expandido gradualmente. El muestreo lunar, la misión espacial Tianwen-1 al planeta rojo, el rover marciano Zhurong y el Tiangong (Palacio Celestial), una estación espacial modular china en construcción, parte del cuarto programa de estación permanente en la historia (después de Salyut, Skylab, Mir y la Estación Espacial Internacional), son símbolos importantes de la transformación de China de las relaciones públicas en una potencia espacial. Sin embargo, con el progreso de la industria espacial china, la NASA, que está al otro lado del océano Pacífico, también siente mucha presión: con el deseo de comenzar un plan para regresar a la Luna y mantener la posición de liderazgo en tecnología espacial, con el proyecto Artemis.

Ante la presión de los alunizajes chinos y la investigación de la estación espacial, la NASA ha anunciado que regresará a la Luna en 2024. Esta vez con el regreso a la luna, los Estados Unidos de América se han fijado dos objetivos principales: un nuevo alunizaje tripulado y el regreso a la Luna para buscar formas de permitir que los humanos vivan permanentemente en la superficie de nuestro satélite y lo exploten científicamente y minando. El proyecto Artemis tiene como objetivo establecer una base lunar en el cráter del meteorito cerca del polo sur del satélite, que lleva el nombre del explorador Ernest Henry Shackleton (1874-1922): esta es la primera tarea. Una vez que la base lunar se establezca con éxito, la NASA podrá obtener aquí por adelantado la tecnología para la futura construcción de la base en Marte.

¿La extracción de minerales es parte del programa? La NASA planea construir una base lunar. Los picos en el borde del cráter Shackleton están continuamente expuestos a la luz solar, pero el interior está permanentemente sombreado. Los científicos también lo llaman el cráter de la noche eterna. La sombra permanente en el interior conduce a una baja temperatura: que capturó y congeló los componentes volátiles emitidos por los cuerpos celestes cuando golpean la luna. El Lunar Prospector, lanzado el 7 de enero de 1998 por la NASA, durante su misión a la Luna encontró en los cráteres una cantidad de gas hidrógeno superior a lo normal, lo que indica la presencia de hielo de agua. El Lunar Prospector fue diseñado para una órbita polar corta mediante el análisis de nuestro satélite, el mapeo de la superficie y los posibles depósitos de hielo polar, la medición del campo magnético y la gravedad, y el estudio de los eventos lunares.

Una vez que se realiza la tecnología de extracción de hielo de agua, la construcción tanto de la base lunar como de la base marciana se puede mejorar enormemente. Y el hielo de agua puede descomponerse en hidrógeno y oxígeno, los principales componentes del combustible para cohetes. En el futuro, la base lunar también podría servir como una estación de servicio espacial.

Con el fin de desarrollar la tecnología de minería lunar, la NASA también ha lanzado una competencia llamada Break the Ice Lunar Challenge. Actualmente, conocidas empresas de tecnología como Masten Space Systems, Lunar Outpost y Honeybee Robotics se han unido al desafío.

Planean usar motores de cohetes para diseñar un vehículo minero lunar que pese más de 800 kilogramos. Cuando el vehículo minero lunar llega a un sitio que contiene hielo de agua, su motor encerrado en la cúpula arranca, lanzando los escombros cargados de agua en un dispositivo de vacío que separa y almacena partículas de hielo de agua.

Según el plan, este vehículo minero lunar es capaz de extraer operaciones de doce cráteres por día. Cada cráter puede producir alrededor de 100 kilogramos de hielo, y más de 420.000 kilogramos de hielo de agua lunar se pueden recuperar cada año.

Además del hielo de agua lunar, el programa Artemisa también incluye la investigación sobre la minería de helio-3. El helio-3 (He-3) es un recurso muy valioso en el espacio y su presencia en la Tierra es algo reducida. Se forma por la desintegración del tritio (hidrógeno-3, es el tercer isótopo del elemento hidrógeno, después del protio y el deuterio). En el suelo de la superficie de la luna, hay un millón de toneladas de helio-3.

El helio-3 puede proporcionar energía continuamente a la base lunar. Si se utiliza la energía de fusión de helio-3, solo 200,000 toneladas de helio-3 pueden permitir que una población de casi mil quinientos millones de personas use electricidad durante todo un año. Además, es muy probable que este tipo de minerales espaciales cambien el proceso energético de los cohetes y provoquen una transformación cualitativa de la tecnología espacial humana.

La NASA se embarcó rápidamente en el proyecto de regresar a la Luna, especialmente porque el suelo del satélite recogido por las sondas chinas en la luna contiene este tipo de energía futura. Además, la NASA también debe completar, para el proyecto Artemis, la tecnología para resistir la radiación espacial.

La superficie de la Luna, como la superficie de Marte, no está protegida por una capa de ozono. Es precisamente por esto que la radiación espacial allí es muy alta. Los estudios han demostrado que la radiación espacial puede penetrar fácilmente los mamparos de las naves espaciales tripuladas y pasar a través de sus cuerpos. La radiación espacial puede dañar el ADN de los miembros de la tripulación, causando una serie de consecuencias irreparables.

Para resolver la amenaza de la radiación espacial, la NASA recurrió a institutos de investigación de la Universidad de Washington y la Universidad de Harvard para colaborar y participar en los estudios. En la competencia de alta tecnología, encontraron una molécula pequeña muy poderosa. Desempeña un papel importante en la reparación del ADN dañado por la radiación espacial y en la restauración de la pérdida muscular y esquelética en la ingravidez.

Tal molécula está involucrada en la síntesis de cofactores en células humanas y es una sustancia que se encuentra en el cuerpo humano y en la naturaleza. Las personas pueden restaurar o aumentar el nivel de cofactores celulares en el cuerpo complementando la molécula, que es capaz de restaurar las mitocondrias en declive y reparar el ADN dañado. Del mismo modo, los astronautas también pueden reparar el ADN dañado integrando la molécula después de haber sido expuestos a la radiación espacial.

La NASA ha recopilado una gran cantidad de datos sobre la exposición a la radiación de los astronautas durante las actividades espaciales en las últimas décadas. Con base en estos datos, el Centro de Investigación Ames, uno de los diez centros más grandes de la NASA, ubicado en Silicon Valley de California, en el aeropuerto Moffett Field, desarrolló una hoja de ruta para la resistencia a la radiación en el cuerpo humano. En la hoja de ruta, la NASA planea utilizar tecnología moderna de edición de genes para modificar el ADN de los astronautas para que puedan adaptarse al entorno espacial de alta radiación.

Sin embargo, a juzgar por el nivel actual de tecnología, cuando regresemos a la luna en 2024, se estima que la tecnología de edición de genes aún no habrá llegado al punto en que pueda afectar el ADN de los astronautas. En lo que la NASA puede confiar es en la molécula, que solo será segura y confiable después de la comercialización. Hace unos años, algunas granjas orgánicas se centraron en estudiar moléculas contra el envejecimiento y restaurar los niveles para hacer frente a las enfermedades mitocondriales.

Los experimentos científicos y la comercialización han demostrado la seguridad de la molécula, y la NASA quiere usar este material para completar experimentos lunares relacionados antes de que pueda usarse en actividades espaciales a gran escala.

La luna es el cuerpo celeste más cercano a la Tierra, y es un puesto de avanzada único para que los humanos mejoren la tecnología espacial. Aunque parece desolado, contiene mucha energía que la tierra no tiene. Tal vez los humanos puedan mejorar la tecnología aeroespacial en la Luna a un nivel más alto que la Tierra.

Sin embargo, hay que decir que si desea seriamente llevar a cabo actividades mineras u otras actividades en la Luna, es esencial celebrar tratados vinculantes relevantes y todos los países que realizan actividades espaciales deben poder cumplirlos. De esta manera se protege la Luna y se evitan graves consecuencias derivadas de cualquier conflicto en la Tierra por lo que sucederá “en el cielo”.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

©2022-saeeg®

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y CUESTIONES MORALES ¿HACIA EL TRANSHUMANISMO?

Giancarlo Elia Valori*

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

A medida que la inteligencia artificial viaje a través del sistema solar y explore la heliosfera (que encierra los planetas), se adaptará tomando decisiones que le permitan hacer su trabajo. Muchas personas en el campo de la astrobiología están a favor de la llamada visión post-biológica del cosmos. ¿Es por el deseo de conquistar el espacio que los humanos estamos sembrando las semillas de nuestra destrucción en favor de la inteligencia artificial? O estamos siguiendo inconscientemente una especie de plan general en el que los seres de carne y hueso están destinados a extinguirse y ser hibridados por silicio y materiales sintéticos. En cuanto a la mente, la memoria, la conciencia, ¿podría haber también un lugar para los humanos en el cerebro de un robot? Si nuestros caparazones mortales fueran reemplazados por algo más robusto y duradero, ¿podríamos seguir considerándonos humanos?

Como prueba de ello, hay una serie de experimentos bastante recientes que parecen sugerir cómo los robots no solo pueden adquirir conciencia humana sino también reproducirla. Ottawa, Canadá, junio de 2017: El Departamento de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de Carlton ha anunciado el desarrollo de tecnología que revolucionará el futuro de los viajes espaciales. Los ingenieros esperan crear una impresora 3D que algún día pueda construir estructuras en la Luna utilizando solo minerales de esos lugares, pero quizás aún más impactante es el hecho de que tendrá la capacidad de autorreplicarse.

A medida que el hombre va más y más allá tratando de colonizar el espacio, se está desarrollando una tecnología, como se mencionó, a través de la cual una impresora 3D puede autorreplicarse utilizando materiales recolectados en la superficie de un cuerpo celeste determinado. De esta manera las impresoras podrán duplicar el número de vez en cuando: esto significaría que utilizando inteligencia artificial e impresión 3D, se pueden crear instalaciones y bases en cuerpos celestes, incluidos satélites, planetas y asteroides.

Aunque existen fuertes dudas de que el hombre pueda desarrollar rápidamente una tecnología que haga que las máquinas sean capaces de autorreplicarse, existe un proyecto conocido como RepRap que se viene llevando a cabo desde 2005 para el diseño de una impresora 3D capaz de hacer objetos cotidianos y también crear algunos repuestos. La impresión 3D representa un gran paso adelante para el desarrollo del progreso científico. Pero el aspecto aún más increíble es que este tipo de impresora es capaz de reproducirse, por lo que estamos ante una tecnología que puede superar su propio propósito y que además será capaz de construir mejores máquinas de forma más rápida y potente.

En los años cuarenta, más de veinte años antes de que el hombre pusiera un pie en la Luna, el científico húngaro John von Neumann (1903-1957), uno de los más grandes matemáticos de la historia moderna y entre las personalidades científicas preeminentes del siglo XX, y creador de la teoría de juegos, creía que las máquinas autorreplicantes permitirían al hombre aventurarse más allá de nuestro sistema solar para explorar toda la galaxia.

El astrofísico de origen japonés Michio Kaku, graduado summa cum laude de la Universidad de Harvard, dice: «Al hombre se le hace creer que para explorar las estrellas se necesita una enorme nave espacial: pero este no es el caso. La forma más efectiva de explorar la galaxia con tantos planetas es enviar una pequeña sonda como la de John von Neumann».

La sonda von Neumann es una máquina autorreplicante que explora el espacio y utiliza materiales recolectados en el universo para crear copias idénticas de sí mismo. Por ejemplo, si envías una sonda a Júpiter, una vez que llegue a su destino recogerá material de ese planeta para dar vida a la siguiente generación de sí mismo; en ese momento la nueva sonda continuará el viaje a otros mundos, y una vez que llegue a su destino, a su vez recogerá material para reproducirse y volver a reproducirse. De esta manera las posibilidades de alcanzar los límites de la heliosfera aumentarán exponencialmente. Muchos creen que uno de los obstáculos de un viaje espacial interplanetario es el tiempo que tardaría una nave espacial en moverse de un lugar a otro. Pero, independientemente de la ayuda de la propulsión de deformación y los agujeros de gusano (viajes superluminales según la teoría del puente Einstein-Rosen), ¿en este punto en lugar de naves espaciales llenas de humanos no podrían explorar y poblar el universo con sondas como la de von Neumann? Ahora sabemos que las personas de carne y hueso no son adecuadas para los viajes espaciales. Los científicos de la exploración han estado trabajando durante décadas en el proyecto de convertir a la humanidad en seres mecánicos o transhumanos para crear toda una raza clonada de robots.

El transhumanismo es un movimiento filosófico e intelectual que aboga por la mejora de la condición humana mediante el desarrollo y la puesta a disposición de tecnologías sofisticadas ampliamente disponibles que pueden mejorar en gran medida la longevidad y la cognición. También predice la inevitabilidad de tales tecnologías en el futuro.

En esencia, será posible cargar nuestra conciencia (en forma de información digital) en una computadora y transmitir los datos a un lugar determinado en el espacio, como veremos más adelante. En el siglo XVII el filósofo francés Descartes desarrolló el concepto de dualismo mente-cuerpo, según el cual la conciencia humana no es producida por el cuerpo, sino que es bien distinta de ella: cuerpo y mente de un ser humano, por lo tanto, no interactúan entre sí porque son dos cosas separadas. El autor inglés Samuel Butler (1835-1902) observando con perplejidad el progreso y los horrores de la revolución industrial, escribió el 13 de junio de 1863 en el periódico «The Press» de Christchurch (Nueva Zelanda), una carta profética al editor titulada: «Darwin entre las máquinas», en la que entre otras cosas afirmaba con más que una previsión secular:

«Las visiones de la máquina a las que estamos apuntando tan débilmente sugerirán la solución de una de las preguntas más grandes y misteriosas del día. Nos referimos a la pregunta: ¿qué tipo de criatura es probable que sea el próximo sucesor del hombre en la supremacía de la tierra? A menudo hemos escuchado este debate; pero nos parece que somos nosotros mismos los que creamos a nuestros sucesores; añadimos diariamente nuevas expectativas a la belleza y delicadeza de su organización física; cada día les damos más poder y les proporcionamos todo tipo de ingenio conveniente que el poder autorregulador y autorreferencial que será para ellos lo que el intelecto ha sido para la raza humana. A lo largo de los siglos nos encontraremos como una raza inferior. Inferiores en poder, inferiores en la calidad moral del autocontrol, los consideraremos el pináculo de todo lo que el mejor y más sabio hombre puede atreverse a aspirar. Ninguna pasión malvada, ningún celo, ninguna avaricia, ningún deseo impuro perturbará el poder sereno de esas gloriosas criaturas. […]. Creemos que cuando el estado de cosas que primero hemos tratado de describir haya llegado, el hombre se habrá convertido para la máquina en lo que el caballo y el perro son para el hombre. Seguirá existiendo, de hecho para mejorar, y probablemente estará mejor en su estado de domesticación bajo el gobierno beneficioso de las máquinas que en su estado salvaje actual. […].Día tras día, sin embargo, las máquinas nos van ganando terreno; día tras día nos volvemos más sumisos a ellos; cuantos más hombres están diariamente atados como esclavos para protegerlos, más hombres dedican diariamente las energías de toda su vida al desarrollo de la vida mecánica. El resultado es simplemente una cuestión de tiempo, pero que llegará el momento en que las máquinas mantendrán la verdadera supremacía sobre el mundo y sus habitantes es lo que ninguna persona con una mente verdaderamente filosófica puede cuestionar por un momento. Nuestra opinión es que la guerra a muerte debe ser inmediatamente proclamada contra ellos. Cada máquina de cualquier tipo debe ser destruida por el benefactor de su especie. No hay excepciones, no se debe mostrar misericordia; volvamos inmediatamente a la condición primordial de la raza humana. Si se dice que esto es imposible en las condiciones actuales de las cosas humanas, inmediatamente muestra que el mal ya está hecho, que nuestra servidumbre ha comenzado en serio, que hemos levantado una raza de seres que está más allá de nuestras posibilidades de destruir, y que no solo somos esclavos, sino que somos absolutamente condescendientes con nuestra esclavitud. (Samuel Butler, A First Year in Canterbury Settlement With Other Early Essays, A.C. Fifield, London 1941, p. 182-185.

John Von Neumann argumentó que partió de la teoría de Descartes y las afirmaciones de Butler para decir que para explorar otros planetas es necesario usar máquinas autorreplicantes. Pero el rabino Ariel Bar Tzadok dice: «Si tuviéramos que crear una forma de vida artificial y si se desarrollara, evolucionara, creciera, podría llegar a ser superior al hombre moderno. Esto traería un problema de orden moral, ya que el ser humano tiende a adorar lo que cree que es más grande que él mismo».

¿Nos estamos acercando a una nueva fase de la evolución humana durante la cual nos volveremos transhumanos? El profesor Kaku responde: «Creo que para finales de siglo seremos capaces de digitalizar la conciencia. Todo lo que se sabe sobre el hombre, como personalidades, recuerdos, emociones e incluso vías nerviosas, se digitalizará. ¿Para qué se utilizará? Colocar nuestra conciencia en un rayo láser y dirigirla hacia el cielo: en un segundo la conciencia humana llegará a un determinado cuerpo celeste donde se descargará en un sistema central y luego se insertará en un avatar mecánico. Yo lo llamo transferencia láser». Si la tecnología del transhumanismo tiene éxito, pronto el contenido de nuestro cerebro puede almacenarse en la nube.

Entonces, a medida que la civilización humana se prepara para la siguiente etapa de su evolución, ¿se extinguirán o se volverán transhumanos aquellos que consideramos seres humanos? Es decir, dotado de inteligencia desarrollada en cuerpos cibernéticos guiados por ia. Numerosos estudiosos niegan esta posibilidad, argumentando que un ser humano es algo más que un conjunto de carne y huesos. Hombre significa pensamiento, ideas y especialmente sentimientos que lo hacen un ser diferente de todos sus semejantes y de todas las demás criaturas vivientes del universo. Esta conciencia debe tranquilizarnos y motivarnos mientras nos preparamos para cumplir con el destino final de la humanidad: transformarnos en una generación futura que explorará mundos lejos de nosotros por ahora. (5. fin)

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

©2022-saeeg®