Políticos y poder en el mundo actual. La llegada de los millonarios.

Marcelo Javier de los Reyes*

 

Nuestra conversación, en resumidas cuentas, ha girado de forma específica en torno a la modalidad moderna liquida del mal: una modalidad posiblemente más amenazadora y traicionera que otras manifestaciones históricas del mal, porque hoy este se nos presenta fracturado, pulverizado, desarticulado y disperso, en marcado contraste con su versión inmediatamente anterior, cuando pugnaba por estar concentrado y condensado al máximo, además de administrado por un poder central. Todo ello conlleva que el actual mal licuado quede oculto a simple vista y no se detecte (ni se lo reconozca tal como es, ni se vislumbre lo que se presagia). El mal líquido tiene la asombrosa capacidad de adoptar disfraces muy eficaces y de “reclutar” toda clase de inquietudes y deseos humanos (demasiado humanos) para ponerlos a su servicio valiéndose de pretextos tan falsos como exageradamente difíciles de desacreditar y falsar. Para colmo, no pocos de esos reclutas se presentan voluntarios para la acción, seducidos por la llamada.

 Zigmunt Bauman y Leonidas Donskis[1]

 

En torno del poder

Lejos estoy de considerarme de izquierda pero hay veces que considero que quienes nos sentimos más cercanos a un pensamiento de derecha tenemos ciertas coincidencias con algunos pensadores del polo opuesto.

Cuando me encontraba preparando mis clases para mis alumnos de inteligencia de la universidad se me ocurrió buscar algunos videos en los que pudiera mostrar en imágenes a relevantes intelectuales que nos hablaran acerca de la incertidumbre del mundo actual. De ese modo encontré varios de interés, como una entrevista a Zigmunt Bauman explicando su concepto sobre la “modernidad líquida” o, por nombrar otro ejemplo, uno de la socióloga francesa Monique Pinçon-Charlot, quien nos aproxima a cómo es el poder en la actualidad. Como ya me he referido en otros escritos y en mi tesis doctoral a Bauman, esta vez consideraré a la segunda.

No me cansaré de reiterar que en inteligencia debe tenerse siempre muy presente a los actores y al poder, sobre todo al “poder fáctico”[2], al “Estado Profundo”, al deep state en inglés, o derin devlet en turco. Es por demás relevante tener presente el origen de este concepto en Turquía porque se remonta a un accidente automovilístico ocurrido en 1996, en el que un auto Mercedes negro se estrelló contra un camión en la localidad de Susurluk —pequeña localidad en la provincia de Balıkesir, al noroeste del país—, en el que murieron un ex jefe de policía de Estambul, Hüseyn Kocadag, y el líder de la organización de extrema derecha “Lobos Grises”, Abdulá Çatlı, quien también sería un agente secreto de la contraguerrilla del gobierno turco que habría ejecutado a miembros del “Partido de los Trabajadores del Kurdistán” (Partiya Karkerên Kurdistan, PKK) y del “Ejército Secreto de Armenia para la Liberación de Armenia” (Հայաստանի ազատագրության հայ գաղտնի բանակ). Çatlı, quien también estaba vinculado al tráfico de drogas, figuraba con alerta roja en Interpol y viajaba con pasaporte diplomático. En el accidente también murió la novia de Çatlı, Gonca Us, y el único que resultó herido fue Sedat Bucak, diputado de origen kurdo a cargo del grupo paramilitar “Guardia Rural”. Lo que se denominó el “escándalo de Susurluk” puso en evidencia la estrecha relación entre el gobierno turco, las fuerzas armadas y los grupos del crimen organizado.

El accidente de Susurluk

A propósito de esta aclaración y para cerrar esta digresión, vale recordar el atentado que tuvo lugar el miércoles 13 de mayo de 1981, perpetrado en plena Plaza de San Pedro contra el Papa Juan Pablo II por el ciudadano turco Ali Agca, ataque al que siempre las fuentes occidentales adjudicaron a “una conexión búlgara”, vinculada a los comunistas en plena Guerra Fría, la que no parecería explicar la pertenencia de Ali Agca al grupo de ultraderecha turco “Lobos Grises”, por ese entonces quizás financiado por la CIA. Como escribió el escritor argentino Tomás Eloy Martínez (1934-2010) en su libro El Purgatorio, “nada es nunca como se espera, nada es tan siquiera lo que parece que es[3].

Una visión de izquierda sobre el poder global

Con respecto a Monique Pinçon-Charlot, autora de libros como La violence des riches —publicado en 2014—, o Les prédateurs au pouvoir : Main basse sur notre avenir —escrito con su esposo Michel Pinçon y publicado en 2017— y ex directora del Centre national de la recherche scientifique (CNRS), en una entrevista en la que se refirió al despido de trabajadores de Air France[4], expresa que “hay una guerra de clases de los ricos contra los pobres”, en la que se enfrentan los defensores de la burguesía, “los militantes del sistema neoliberal” y los trabajadores que “quieren defender también sus intereses y su derecho a simplemente vivir normalmente en esta tierra en la que están de pasada, como todos nosotros”.

Monique Pinçon-Charlot

Según Monique Pinçon-Charlot, existe una guerra entre “los más ricos y los más poderosos que se adaptan perfectamente a las nuevas tecnologías que se desarrollan en la sociedad —y de las cuales se apropian— y los trabajadores, las clases medias y las clases populares”, que son dejadas de lado. Cita una frase del Papa Francisco a la que considera “preciosa” y en la que expresó que “los obreros han pasado de un estatus de explotados al de desechos”. En su último libro manifiesta que los más ricos roban los recursos del Estado francés —decenas de billones de euros— y que si pagasen los impuestos acordes a sus respectivas fortunas no habría semejantes agujeros en la seguridad social, ni déficit, ni deuda pública.

En esa entrevista expresó que en el mundo hay 85 personas que concentran tantos recursos como la mitad del planeta y que al año siguiente sólo serían 60, lo que nos lleva “hacia una especie de infierno terrible para las clases populares”. Afirma que la burocracia, la tecnocracia en Europa, “es una forma de matar la democracia”. En síntesis, la intelectual afirma que se “pone una cortina de humo que impide la comunicación entre los ciudadanos y los oligarcas que hoy ocupan todas las instituciones, como el FMI, que no son instituciones elegidas democráticamente”, sino “instituciones creadas por los oligarcas para defender sus intereses a escala mundial”.

En otra entrevista concedida a France 24, denunció que “la evasión de impuestos es un arma para esclavizar a la gente”[5].

A su juicio estamos ante un neoliberalismo globalizado en el que los poderosos ocupan todas las cumbres de todos los Estados, de todos los poderes, para lo cual utilizan todo tipo de armas, económicas e ideológicas, recurriendo a la manipulación y a la corrupción del lenguaje y del pensamiento.

En este sentido, debe destacarse que son los propios ricos o sus empleados quienes acceden al poder, por lo que los políticos están siendo reemplazados por los “gerentes” o los empresarios. Si se toma el caso de Nicolas Sarkozy, Monique Pinçon-Charlot y su esposo Michel lo vinculan con la oligarquía y respecto del actual presidente Emmanuel Macron, destacan el asombroso ascenso de quien fuera banquero de Rothschild, un elemento más que pone en evidencia el control de las élites económicas sobre la esfera política, así como el incremento de las desigualdades. Ya el entonces presidente Georges Pompidou había sido gerente de la banca Rothschild. A juicio de Monique Pinçon-Charlot, Macron representa la desaparición de la división entre lo público y lo privado.

La crítica a Macron y a su política globalista desde la derecha

Como he dicho ut supra, izquierda y derecha pueden coincidir. En la “Lettre” del Rassemblement National del 8 de febrero, la agrupación de Marine Le Pen ha expresado:

Con la obstinación de un niño caprichoso, Emmanuel Macron intenta, por sí solo, persuadir al mundo entero de que “su mundo”, el del ultra-liberalismo, la globalización salvaje que actúa contra y contra los pueblos, sigue siendo relevante. La ceguera del presidente de la República aísla cada vez más a Francia.

Recordando esta semana, el embajador francés en Italia, el gobierno y Emmanuel Macron hunden a nuestro país en un conflicto injustificado, irresponsable y peligroso. Como si no fuera suficiente insultar a los líderes de los países europeos de “lepra nacionalista” o “cínicos”, Emmanuel Macron opta por el desprecio de los líderes que se oponen a su política globalista y la opción de la sumisión para aquellos que lo alientan.

Sí, Emmanuel Macron desprecia a Matteo Salvini porque se niega a recibir inmigrantes ilegales en Italia. Sí, Emmanuel Macron somete a Francia a Alemania a veces entregando una gran parte de nuestra soberanía diplomática al gobierno de Angela Merkel y, a veces, a la Comisión Europea de Juncker al permitirle firmar tratados sobre tratados sin tener en cuenta la opinión de los franceses.[6]

Por su parte, Jordan Bardella, del partido de Le Pen y cabeza de lista para las elecciones europeas de 2019, expresó: “Estamos por la cooperación en una Europa de naciones. ¡Pero cooperar no es dar todo y sólo en una dirección!”

Por otro lado, Le Pen respalda a los gilets jaunes, los “chalecos amarillos”, y acusa a Macron de ser responsable de esa crisis. Del mismo modo, afirma que Francia está viviendo “un proceso casi revolucionario” y que en la actitud de Macron se percibe una situación “de fin de reino”[7].

Puede observarse que tanto desde la izquierda como desde la derecha se ataca la política globalista de Macron, su insensibilidad por las cuestiones sociales y su falta de nacionalismo que lleva a ceder la soberanía de Francia a organismos supranacionales o, incluso, a otros gobiernos como el de Alemania.

Ahora bien, si se habla de una “política globalista” de Macron significa que existen coincidencias con otros gobernantes que también resignan las soberanías nacionales de sus países en función de un poder global.

Millonarios y “gerentes globalistas” al poder

Macron no es la excepción. En otros casos los millonarios llegaron directamente al poder. En Estados Unidos también un empresario llegó al poder: Donald Trump. Impulsado desde el interior profundo de su país, Trump es un millonario que se ha hecho a sí mismo y que ha sabido hacer uso de un discurso populista para captar adeptos. Foco de severas críticas y de serias dudas acerca de “algún tipo de colaboración electoral” por parte de Rusia y de Vladimir Putin.

Si se observa el incremento de los fondos donados durante las campañas en Estados Unidos, que superan a las precedentes, se aprecia la participación de un reducido grupo de millonarios que financia la mayor parte de la campaña. Así, en 2018, una pequeña élite del 0,42% de los más ricos estadounidenses fue responsable de la financiación del 70% de la campaña[8]. Esto se habría visto favorecido a partir de las decisiones del Tribunal Supremo que ha facilitado a compañías, sindicatos y a los ultra ricos influir en las elecciones[9].

Otro caso de un empresario millonario que llegó al poder es el de Petró Oleksíyovych Poroshenko, quien desde junio de 2014 es el presidente de Ucrania. Se trata de uno de los hombres más ricos de su país, quien desde febrero de 2007 hasta marzo de 2012 estuvo al frente del Consejo de Banco Nacional de Ucrania. Su actividad empresarial gira en torno a las empresas de confitería y de chocolate, siendo este último rubro el que le ha aportado la mayor parte de su fortuna y que le ha valido el apodo de “Rey del Chocolate”. En la actualidad ha diversificado sus empresas, las que abarcan las industrias automotrices, los astilleros y los medios.

En el ámbito político fue un aportante a la campaña electoral de Viktor Yúshchenko en 2004, y tuvo su influencia a partir de la “Revolución Naranja”. Fuerte opositor a la influencia de Rusia en su país, Poroshenko forma parte de la oligarquía ucrania que pretende cortar todo lazo con Rusia y caer en los brazos de Occidente a como dé lugar. El presidente ucranio está acompañado por Vlodymir Groysman quien, como bien destaca el sitio Enlace Judío, es la primera vez que Ucrania tiene un primer ministro de religión judía[10]. El propio Poroshenko, cuyo verdadero apellido sería Waltzman o Valtsman —“la teoría más común es que su padre judío, Alexander Valtsman de Odessa, tomó el apellido de su esposa, Yevgenya Poroshenko, en 1956”[11]—, ha dado un último paso para distanciarse de Rusia, al impulsar la separación de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania del Patriarcado de Moscú[12]. En este sentido, también ha firmado un tratado de libre comercio con Israel en oportunidad de su visita a Jerusalén en enero de 2019[13]. Este acercamiento a Israel también implica un mensaje hacia Rusia, habida cuenta que las relaciones entre Rusia e Israel no pasan por su mejor momento y que el gobierno de Vladimir Putin es el mayor respaldo que tiene el gobierno sirio de Bashar Al Assad.

En nuestra región también empresarios ricos han llegado al poder. En los últimos años podemos mencionar el caso del actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien ocupó ese cargo entre 2010 y 2014 y quien se encuentra desempeñando su segundo mandato desde 2018. Piñera, quien obtuvo su título de ingeniero comercial en 1971 y cursó estudios de posgrado en el área económica en la Universidad de Harvard, en Boston, en 1973, es poseedor de una fortuna que se compone de grandes inversiones y de numerosas compañías comerciales que incluyen aerolíneas y supermercados, y hasta equipos de fútbol. En 1976 obtuvo su doctorado con la tesis titulada “Economía de la Educación en Países en Desarrollo. Una Colección de Ensayos”[14]. Entre 1974 y 1976, fue consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y, casi paralelamente, entre 1975 y 1978, fue consultor del Banco Mundial.

En Perú, el economista y empresario Pedro Pablo Kuczynski Godard asumió la presidencia el 28 de julio de 2016 pero debió presentar su renuncia el 21 de marzo de 2018, la que fue aceptada por el Congreso. Su dimisión se debió a “la aparición de videos y grabaciones que implicaban a su abogado, un ministro y otros socios políticos en la supuesta compra de votos de congresistas de oposición a cambio de obras públicas”, aunque no admitió ninguna falta y rechazó “categóricamente” esas “afirmaciones nunca comprobadas”[15]. La educación de Kuczynski también se completó en el Rossall School, colegio independiente británico ubicado entre Cleveleys y Fleetwood, en Lancashire, Reino Unido, en el conservatorio de Suiza y en en el Royal College of Music. Estudió filosofía, economía y política en el Exeter College de la Universidad de Oxford, también en el Reino Unido, obteniendo su título en 1959. Posteriormente cursó una maestría en economía en la Universidad de Princeton, en Estados Unidos. En la década de 1960 trabajó en el Banco Mundial y en 1967 regresó al Perú, hacia fines del primer gobierno de Fernando Belaunde Terry, desempeñando sus actividades en el Banco Central de Reserva con tan sólo 29 años pero, en 1968, ya durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, como funcionario del mencionado banco Central, fue acusado de vender dólares a la International Petroleum Company, que acababa de ser expropiada por el gobierno militar[16]. Sin embargo, su carrera como funcionario a la que se asociaron otras acusaciones por favorecer a empresas privadas no le impidieron llegar a la presidencia[17].

En la Argentina, en diciembre de 2015 asumió como presidente Mauricio Macri, hijo del conocido empresario Franco Macri, quien arribó a la Argentina en la década de 1950 y contrajo matrimonio con la terrateniente Alicia Blanco Villegas. Mauricio estudió en la Universidad Católica Argentina, en la que en 1984 se graduó como ingeniero civil. Trabajó en el Citibank y condujo empresas de su grupo familiar, como la automotriz Sevel. Fue presidente del Club Atlético Boca Junior entre 1995 y 2008 y también jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta asumir la presidencia, sucediendo a Cristina Fernández de Kirchner.

Los argentinos procuraron salir del populismo, solucionar los problemas económicos —entre ellos la inflación, el cepo cambiario, la devaluación de la moneda, etc.—, superar las cuestiones de inseguridad y acabar con la corrupción. Actualmente buena parte de la población que votó por la coalición Cambiemos, que llevó a Macri a la presidencia, hoy sienten que esos objetivos no se cumplieron. Lejos de ello, el país fue nuevamente endeudado con el FMI, organismo que, como ya he mencionado, Monique Pinçon-Charlot considera manejado por los “oligarcas” para favorecer sus propios intereses.

Buena parte de los argentinos buscaron su “Jair Bolsonaro” y han visto frustradas sus intenciones. Ante el escenario de las elecciones a llevarse a cabo en 2019, no existirían alternativas que le permitan a la Argentina salir del estancamiento político y económico. En síntesis, no se aprecia que haya una salida a la crisis.

Con respecto a Jair Bolsonaro, poco se puede decir hasta el presente, aunque todo parecería indicar que responde a la emergencia de una “derecha no nacionalista” sino ligada a intereses globalistas, del mismo modo que el presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó, a quien algunos medios han destacado como un joven miembro de la masonería, un joven político que ha dado un gran paso desde las sombras de la política.

La realidad es que las alternativas locales a los populismos en la región no se percibe que vayan a dar respuestas a las necesidades de las respectivas sociedades. Amplios sectores de la población adoptan posturas nihilistas de cara al futuro y reclaman la aparición de nuevos espacios políticos que respondan a una derecha nacionalista como los que se aprecian en Europa con Viktor Orban en Hungría, Sebastian Kurz en Austria —ambos claramente antiglobalistas, quienes tomaron duras medidas contra la figura emblemática del globalismo, George Soros—, Matteo Salvini en Italia, Vox en España y el conocido y ya mencionado Rassemblement National de Le Pen.

Con respecto al gobierno italiano cabe destacar que sigue manteniendo una posición equidistante respecto a Maduro y a Guaidó y que ha bloqueado la moción conjunta de la Unión Europea para reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. El ministro de Exteriores, Enzo Moavero Milanesi, afirmó el 12 de febrero que Maduro no tiene “legitimidad democrática” y pidió “elecciones libres, transparentes y creíbles”, pero tampoco avanza en el reconocimiento formal a Guaidó[18]. La posición del gobierno italiano respecto de Venezuela quizás sea la sensata y, de alguna manera, muestra una coherencia frente al poder globalista.

A modo de conclusión

A partir de lo expuesto puede considerarse que la división política no pasa por una izquierda o una derecha coherente —en el sentido de que expresan argumentos que pueden ser aceptados aunque no compartidos— sino por una puja en la que se observa un creciente intento de dominación mundial que se aprecia claramente en un empequeñecimiento del número de poderosos a escala mundial, quienes detentan cada vez un mayor porcentaje de las riquezas mundiales, y la emergencia de partidos y de gobiernos que responden a una derecha nacionalista que pretende frenar ese avance que atenta contra las soberanías nacionales, que aprecian “quienes manejan los hilos detrás de bambalinas” —quienes conforman el poder fáctico global— e imponen gobiernos o medidas de alcance mundial.

Esas respuestas al globalismo político y económico pueden apreciarse de forma nítida en el contexto europeo pero no así en el de América. La decisión del gobierno italiano, en buena medida, procura no repetir las tristes experiencias vividas en Afganistán, en Iraq, en Libia o en Siria en las que, con pretextos sin basamentos, se ha intentado favorecer a los grandes intereses geopolíticos de corporaciones y potencias, incrementando los problemas en un mundo ya de por sí complejo.

En nuestra región asistimos a un rápido movimiento que busca un realineamiento geopolítico de proporciones, el que no es percibido plenamente por ciertos sectores intelectuales pero que es omitido por numerosos políticos que sólo buscan sus posicionamientos personales sin importar las serias consecuencias que tendrán para sus respectivos países. El intento de perpetuarse en el poder por parte de Evo Morales en Bolivia o el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela son indefendibles pero el reconocimiento de Juan Guaidó tampoco sería plausible. No debe correrse el riesgo a que se desate una sangrienta guerra civil ni tampoco una guerra regional.

Las sociedades de la región precisan encontrar nuevos líderes, nuevos espacios políticos dispuestos a evitar que se lleven a cabo disputas por los recursos impulsados por potencias y corporaciones extra regionales. Para ello es imprescindible formar a ciudadanos en geopolítica y en estrategia, dispuestos a defender sus respectivas soberanías nacionales, armonizándolas en un esquema de cooperación que favorezca el crecimiento y el desarrollo de nuestros países. El tiempo apremia y se requiere apresurar estos pasos.

* Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales, School of Social and Human Studies, Atlantic International University (AIU), Honolulu, Hawaii, Estados Unidos. Tema de tesis: “Intelligence and International Relations: an old relationship and its current revaluation for decision-making”.

* * *

Síganos en @ArgentinaSaeeg

Agradecemos la difusión del presente artículo

* * *

[1] Zigmunt Bauman y Leonidas Donskis. Maldad líquida. Buenos Aires: Paidós, 2019, 256 p.

[2] “Poder fáctico”, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) es “el que se ejerce en la sociedad al margen de las instituciones legales, en virtud de la capacidad de presión o autoridad que se posee”.

[3] Tomás Eloy Martínez. Purgatorio. Buenos Aires: Alfaguara, 2008, 296 p.

[4] El video de la entrevista puede verse en YouTube, <https://www.youtube.com/watch?v=g2_vzHuN9JE>, [consulta: 12/04/2018].

[5] “Monique Pinçon-Charlot : ‘La fraude fiscale est une arme pour asservir le peuple’”. France 24, 15/10/2018, <https://www.france24.com/fr/20181015-invite-jour-monique-pincon-charlot-evasion-fraude-fiscale-riches-tribunal-cahuzac>, [consulta: 25/10/2018].

[6] “En diplomatie, le pyromane Macron isole la France”. La lettre du Rassemblement National du 08 février 2019.

[7] Eusebio Val. “Le Pen plantea las elecciones europeas como un plebiscito sobre Macron”. La Vanguardia, 13/01/2019, <https://www.lavanguardia.com/internacional/20190113/454112748732/marine-le-pen-elecciones-europeas-macron.html>, [consulta: 22/01/2019].

[8] Eva Catalán. “¿El poder político en manos de millonarios? El avance de los candidatos ultra ricos”. El Confidencial, 06/11/2018, <https://blogs.elconfidencial.com/mundo/elecciones-eeuu-trump-a-examen/2018-11-06/las-elecciones-mas-caras-de-la-historia-cada-vez-mas-donantes-y-candidatos-millonarios_1641214/>, [consulta: 02/01/2019].

[9] Ídem.

[10] Silvia Schnessel. “Histórico: Ucrania nombra un primer ministro judío”. Enlace Judío, 14/04/2016, <https://www.enlacejudio.com/2016/04/14/historico-ucrania-nombra-un-primer-ministro-judio/>, [consulta: 18/04/2016].

[11] Adam Eliyahu Berkowitz. “Ukrainian President Petro Poroshenko’s Jewish Enigma”. Breaking Israel News11/01/2016, <https://www.breakingisraelnews.com/58633/ukrainian-president-petro-poroshenkos-jewish-enigma-jewish-world/>, [consulta: 18/02/2016].

[12] Xavier Colás. “Petro Poroshenko anuncia la creación de una iglesia ucraniana independiente de Moscú”. El Mundo (España), 15/12/2018, <https://www.elmundo.es/internacional/2018/12/15/5c1528d6fdddff140c8b4570.html>, [consulta: 18/12/2018].

[13] “Israel y Ucrania firman tratado de libre comercio”. Enlace Judío, 21/01/2019, <https://www.enlacejudio.com/2019/01/21/israel-ucrania-tratado-libre-comercio/>, [consulta: 06/02/2019].

[14] Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Reseñas biográficas de parlamentarios – Sebastián Piñera Echenique – Senador, <https://www.bcn.cl/historiapolitica/resenas_parlamentarias/wiki/Sebasti%C3%A1n_Pi%C3%B1era_Echenique>, [consulta: 08/02/2019].

[15] Diego Salazar. “Pedro Pablo Kuczynski renuncia a la presidencia del Perú”. The New York Times, 21/03/2018, <https://www.nytimes.com/es/2018/03/21/pedro-pablo-kuczynski-renuncia-a-la-presidencia-del-peru/>, [consulta: 18/01/2019].

[16] “Pedro Pablo Kuczynski, el nuevo presidente electo del Perú [Perfil]”. Perú21, 10/06/2016, <https://peru21.pe/politica/pedro-pablo-kuczynski-nuevo-presidente-electo-peru-perfil-220331>, [consulta: 18/01/2019].

[17] Ídem.

[18] Anna Buj. “Italia sigue sin reconocer a Guaidó como presidente de Venezuela”. La Vanguardia, 12/02/2019, <https://www.lavanguardia.com/internacional/20190212/46411085951/italia-guaido-maduro-reconocer.html>, [consulta: 18/01/2019].

Principios, hechos, moral y ventaja totalitaria (La realidad de las relaciones internacionales)

Agustín Saavedra Weise*

A nivel didáctico es tradicional la división del estudio de las relaciones internacionales (RRII) entre principios y hechos. Los principios constituyen el marco ético-legal de la comunidad internacional, son el conjunto de normas que reglan los vínculos multilaterales. Muchos de estos principios —pese a ser evocados permanentemente— son desdeñados. La mayoría de las acciones en la esfera mundial son fruto de pragmatismos puntuales o de la violencia. Y esto es válido hoy más que nunca; factores de fuerza y aspectos geopolíticos son componentes esenciales de la dinámica planetaria del tercer milenio. Sería ideal que los actores de la arena mundial se comporten en concordancia con los principios, pero he aquí que la inmensa mayoría ejerce acciones en función de su propio interés, particularmente cuando están en juego elementos materiales, humanos o geopolíticos, tales como recursos naturales, territorios, zonas estratégicas, etnias cautivas, etc.

Al final —resulta penoso admitirlo— en la dura arena de las relaciones internacionales la moral importa poco y el poder efectivo sí importa mucho. El propio sistema internacional que nos rige refleja esa condición mediante el Consejo de Seguridad y sus cinco miembros permanentes con derecho a veto (Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China). Ahí radica el poder real. La Asamblea General de las Naciones Unidas es una vocinglería multitudinaria, cuyas especialidades son la demagogia de turno y muchas resoluciones sin valor efectivo.

Y eso de la moral, aunque se cacarea al respecto, casi siempre es una muletilla de aquellos que no son lo suficientemente fuertes como para acosar a otros y entonces se escudan en ella; los débiles disfrazan su impotencia con un manto de virtuosa apariencia pero en el fondo —si pudieran tener fuerza— quisieran ser tan o más rudos que los otros. Los más pequeños parecen inocentes y pacíficos, pero si fueran capaces de agrandarse por arte de magia, créanme que dejarían de serlo y se transformarían en belicosos sin nada de inocencia. Toda esa retórica sobre la moral es el disfraz de los débiles para fingir superioridad espiritual y disimular así una debilidad material que les impide salirse con la suya. Para mantener ese falaz sentido de “superioridad” se aparenta “preocupación” por valores que no se los tiene ni se aplican. La moralidad no importa para nada en la competencia geopolítica. Solamente se la invoca entre países débiles que se enfrentan al hecho concreto de no tener capacidad de hacer “bullying” ni ser belicosos, lo que sin duda harían si tuvieran mayor fortaleza.

Quienes son realmente poderosos siempre usarán primero la parte “blanda” del poder para persuadir mediante promesas de cooperación, ayuda internacional y otros elementos de influencia. Pueden hacerlo —y preferiblemente lo harán— antes de usar el poder duro, la fuerza bruta que en términos político-militares ese actor internacional posee y utilizará para doblegar al contrario, torcer su voluntad e imponer la propia. En el contexto del poder duro los totalitarismos tienen una ventaja enorme sobre las democracias: actúan drásticamente y sin vueltas. El fin justifica los medios, punto. Las democracias dudan, le dan rodeos al asunto, esperan, confían, debaten, consultan, y aún así, muchas veces terminan siendo sorprendidas por algún súbito golpe inesperado. En definitiva, se verán obligadas a actuar recién al ser atacadas o sorprendidas con un hecho consumado. En este mundo de hipócritas y cuando les conviene, unos y otros hacen valer el principio de la no intervención, gestado en Westfalia desde 1648, aunque al final se hace, no se hace nada, o se deja hacer. México y algunos otros países son afectos a proclamar la no intervención, olvidando la célebre sentencia al respecto de Talleyrand: “no intervenir es otra manera de intervenir”…

Las democracias rechazan pensar estratégicamente, salvo que se vean obligadas a defenderse o atacar. Y definitivamente no tienen la ventaja totalitaria de los estados autocráticos, que sí actúan con drasticidad, sin consultas ni deliberaciones previas. Pese a que las democracias occidentales carecen del sentido de la ventaja totalitaria, han aprendido con el tiempo a disimular sus acciones clandestinas con fraseologías convincentes de sus líderes, las que a la larga terminan siendo mentiras o verdades a medias pero en su momento resultaron efectivas. Sin ir lejos, cabe citar el célebre caso de los “Documentos del Pentágono”, instruidos por el entonces Secretario de Defensa de EEUU Robert Mcnamara y que provocaron un escándalo mayúsculo al ser publicados en 1971 durante el apogeo de la guerra de Vietnam. El periódico The Washington Post develó el falso esquema mediático de cuatro presidentes: Dwight Eisenhower, John Kennedy, Lyndon Johnson y Richard Nixon (www.archives.gov/research/pentagon-papers).

El politólogo Hans Morgenthau fue uno de los impulsores del realismo en la conducción de la política exterior. A él se le atribuye una conocida expresión: “las naciones no tienen amigos ni enemigos permanentes, solo tienen intereses permanentes”. En función de ese realismo se generaron factores de acción. El primero de ellos obviamente es el propio realismo en sí, la certeza de que la sociedad se rige por condiciones objetivas propias de la naturaleza humana. El realismo ha chocado en el pasado -lo sigue haciendo en el presente- con conceptos valiosos filosóficamente pero irrelevantes en un frío análisis realista. Desde la época de los célebres filósofos Platón (idealista) y Aristóteles (realista) hemos tenido presente esa dicotomía entre lo ideal y lo real que acompaña a la humanidad. No hay ideas sin su confronto con la realidad, no hay sueños posibles sin alguien que intente transformarlos en tangibles o los deseche por irreales. Por otro lado, muchos ideales quedan tal cual y eso no es malo. El ser humano siempre necesitará tener sueños que aunque no pueda cumplir ni sean viables serán incentivos para alcanzar metas más limitadas pero no por ello menos útiles. A su vez, cuando el organizador social llega a niveles patológicos surgen excesos, tanto a nivel individual como plural, sobre todo por la posibilidad de tener comunidades transformadas en gigantescos organizadores meticulosos, sin creatividad ni posibilidades de cambio. Se ha comprobado además que la organización en demasía de una comunidad atrae al totalitarismo o al belicismo. Su contrapartida es el exceso de ensoñaciones, con su secuela de desorden, anarquía y debilidad. Un sano equilibrio entre el soñador y el organizador se impone, tanto en lo individual como en lo social.

Las grandes guerras de la historia han sido causadas por el crecimiento desigual de las naciones. Tal crecimiento desigual no se debe al mayor genio de algunas comunidades en comparación con las demás; en gran medida es más bien el resultado de la inequitativa distribución de la fertilidad del suelo que se ocupa y de lo que podría llamarse “oportunidad estratégica” de unos sobre otros a lo largo de la historia. Piénsese en cuán diferente hubiera sido el destino de los trece estados originales que formaron los Estados Unidos de América si el país se hubiera fundado en otro lugar. Partir en 1776 desde una excelente ubicación le permitió a las 13 ex colonias pasar a ser 50 estados, adueñarse de medio continente norteamericano en poco más de cien años y superar una cruenta guerra civil. EEUU siguió ganando espacio hasta convertirse en potencia bioceánica y con legítimas pretensiones de poder mundial desde fines del siglo XIX, tras haber derrotado a España. La nación de George Washington tuvo desde su gestación una enorme ventaja estratégica por las ubérrimas condiciones del territorio original, la eximia calidad de su dirigencia y la abundancia de recursos naturales que su avance hacia nuevos suelos le fue proporcionando. No existe en la dura realidad mundial “igualdad de oportunidades” entre naciones. Algunas nacen bien, otras nacen mal, algunas se recuperan y superan desventajas, otras se dejan ahogar por sus desventajas y no faltan aquellas que procuran conseguir de terceros (mediante invasión o lucha) lo que les falta. Así anduvo y anda el mundo…

(*) Politólogo y Economista – www.agustinsaavedraweise.com

El Deber (Bolivia), https://www.eldeber.com.bo/opinion/Principios-hechos-moral-y-ventaja-totalitaria-20190207-9584.html 

Presión externa sobre el Gobierno

Editorial de El Deber de Bolivia

Aunque por uno de sus tantos viajes no estuvo presente Evo Morales, el pasado enero tuvo lugar el tradicional saludo del cuerpo diplomático acreditado en el país al titular del Ejecutivo. El vicepresidente presidió el acto, acompañado del canciller Diego Pary. En esa oportunidad, Álvaro García Linera expresó: “Lo único que pedimos es el respeto, nadie tiene el derecho a enseñarnos nada como tampoco nosotros tenemos el derecho a enseñarles a ustedes nada”. Agregó: “respeten nuestra forma de ser, respeten nuestra democracia, respeten nuestra cultura, como nosotros respetamos absolutamente a todos”.

Hablando de respetos, poco tiempo después tres senadores estadounidenses enviaron un mensaje solicitando se respete la voluntad popular expresada en el referendo del 21 de febrero de 2016. De la misma manera, diversos representantes -tanto a nivel individual como colectivo- de las principales naciones del mundo se han referido a la necesidad de realizar un análisis permanente de la situación en Bolivia y que se hará un “seguimiento” de lo que suceda en nuestro país hasta las elecciones de octubre 2019, las que también serán “monitoreadas” minuciosamente.

Frente a esta verdadera ola de interrogantes y cuestionamientos del exterior no es válido fingir enojos o presentar posturas altisonantes. Bolivia, más allá de los discutibles avances de los que hace gala la actual administración, sigue siendo un país estructuralmente débil, sometido a vaivenes propios de una nación emergente y dependiente. Por tanto, no cabe la petulancia en nuestros contactos externos. Hay que defender la soberanía y la autodeterminación sí, pero tómese en cuenta que a su vez esos principios son puestos en duda por el mundo cuando en lo interno algunas pautas elementales de la institucionalidad no se cumplen. Es lamentable el hecho de haber negado la manifestación mayoritaria del pueblo contra una cuarta elección consecutiva. Se lo hizo mediante el fallo de un tribunal interno complaciente que reiteró el “derecho humano” a ser reelegido, triquiñuela ya utilizada antes por otros tribunales sumisos del hemisferio y frente al desvergonzado silencio de un ineficaz sistema interamericano.

El Gobierno tendría que escuchar atentamente los sanos consejos que le llegan desde el exterior en lugar de seguir rasgándose las vestiduras. Las autoridades de la hora deben encarrilar sus acciones por el camino correcto del respeto a la soberanía popular, expresión máxima de la democracia. No queremos en Bolivia una segunda Venezuela.

https://www.eldeber.com.bo/opinion/Presion-externa-sobre-el-Gobierno-20190209-0031.html

LA INTELIGENCIA ESTRATÉGICA COMO INSTRUMENTO FUNDAMENTAL PARA LA TOMA DE DECISIONES

Marcelo Javier de los Reyes*

 El pesimista se queja del viento;
el optimista espera que cambie;
el realista ajusta las velas.

William George Ward (1812-1882)


Introducción

Se le atribuye al escritor, filósofo y humanista italiano Giovanni Pico de la Mirándola ―Italia, 1463-1494― la expresión De omni re scibili, que podemos traducir como “concerniente a todo lo que se puede conocer”. Quizás, no haya sido casualidad que esa expresión fue escogida como lema de la Escuela Nacional de Inteligencia de la actual Agencia Federal de la República Argentina[1]. Como es sabido, la inteligencia, de la que Walter Laqueur intentó discernir si se trataba de “arte o ciencia”, tiene una profunda avidez por el conocimiento.

Escudo de la Escuela Nacional de Inteligencia, Argentina.

En el presente trabajo se describe cómo la inteligencia, tras la Segunda Guerra Mundial, fue convirtiéndose en una disciplina científica a partir de la conformación de teorías y métodos que, en un principio, fueron notoriamente estructurados, habida cuenta que sus basamentos tuvieron su origen en la inteligencia militar. Progresivamente, la inteligencia fue adaptándose a los cambios mundiales y la emergencia de la inteligencia estratégica fue acompañada de una desestructuración de sus métodos de análisis, aun cuando comenzó a formar parte de un organismo civil de inteligencia.

La complejidad del mundo actual y la ocurrencia de acontecimientos no previstos, promovió una reestructuración de los organismos de inteligencia, esencial para la toma de decisiones acordes con los nuevos desafíos.

La inteligencia se convierte en disciplina científica

Si bien los orígenes de la inteligencia se encuentran en el espionaje, del que dan cuenta libros como La Biblia o El Arte de la Guerra de Sun Tzu, en su evolución operaron cambios, los cuales determinaron que hacia mediados del siglo XX comenzara a ser pensada científicamente.

La inteligencia como disciplina científica comenzó a tomar forma una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, por inspiración de Sherman Kent, con su obra Inteligencia Estratégica[2], primero, y de Washington Platt[3], después. Ambos autores pusieron en evidencia que la inteligencia estratégica era imprescindible para los responsables de la conducción civil o militar de un Estado. Fue así como se comenzó a hablar de inteligencia como “información procesada”, como “producto” y como “organización”. De ese modo tomó forma lo que se denominó el “ciclo de inteligencia”, a veces cuestionado pero vigente y útil hasta hoy.

Sherman Kent (1903-1986). Foto: Central Intelligence Agency

En línea con este pensamiento, Walter Laqueur, reconocido autor por sus libros sobre terrorismo[4], se planteó en otra obra si la inteligencia debería ser considerada como un arte o una ciencia, ya que en la década del ’50 del siglo XX —en gran medida fuera de la comunidad de inteligencia—, comenzó a forjarse la idea de que debía cimentarse sobre una base teórica más profunda[5]. Ello motivado por ser la inteligencia una herramienta de vital importancia para los decisores políticos, en la cual sus resultados asertivos constituyen el único criterio de valor[6].

No obstante, fue el historiador Sherman Kent el “autor de los primeros trabajos más importantes en inteligencia, comparando el método de aquellas ciencias sociales empleadas favorablemente en la inteligencia estratégica con el de las ciencias físicas”, según describe Walter Laqueur[7]. Por otro lado, también se refirió a la controversia que se instaló con Willmore Kendall, autor del artículo “The function of Intelligence” publicado en la revista World Politics en 1949. En su artículo Kendall considera que la inteligencia estratégica puede abordarse desde distintas perspectivas, a saber: 1) como una introducción general al trabajo de inteligencia; 2) un memorándum de un analista sénior en el trabajo de inteligencia que lo ha pensado todo; y 3) un intento del mismo veterano para hacer que tenga sentido una actividad del gobierno. Debido a que para Kendall el libro de Kent es en parte cada una de estas tres cosas, a la vez no es perfectamente satisfactoria para cualquiera de ellas. El gran mérito de su libro es que proporciona un cuerpo de material descriptivo que permitió el inicio de una seria discusión pública sobre la relación de la inteligencia con la política en un sistema democrático[8].

Kendall distinguió que la función de la inteligencia consistía en ayudar a los líderes “políticamente responsables” a alcanzar sus objetivos de política exterior, en gran medida mediante la identificación de los elementos de un problema susceptible a la influencia de los Estados Unidos[9]. Además, Kendall observó que si la misión de la inteligencia era iluminar a los tomadores de decisiones con lo mejor que el conocimiento experto podía proporcionar, las aversiones de Kent al tomar en cuenta la política doméstica de los Estados Unidos y la teoría de las ciencias sociales eran contraproducentes[10].

Walter Zeev Laqueur (1921-2018). Foto: Joanna Helander

Walter Laqueur también cita en su artículo a otros autores que propusieron métodos estructurados, como Richard J. Heuer, o la adopción por parte del área de Métodos y Pronósticos de la Offices of Regional and Politics Analysis (ORPA) de la CIA, de las Estadísticas “Bayesianas”, basándose en el Teorema de Thomas Bayes (1702-1761)[11]. Sin embargo, en su evolución, la inteligencia fue tomando distancia de los métodos estructurados y, en este sentido, Laqueur destaca que, al igual que en la medicina, en inteligencia no hay certezas absolutas sino probabilidades y similitudes pero, al igual que cada hombre, cada caso es único. De modo tal que el analista de inteligencia ha de enfrentarse a situaciones “únicas” por lo que, para enfrentarlas y resolverlas, el recurrir a un pensamiento basado en una metodología estructurada podría ofrecer más una dificultad que una solución.

Hacia una inteligencia estratégica “no estructurada”

El dilema interesante propuesto por Walter Laqueur sobre si debemos considerar a la inteligencia como “arte o ciencia”, encuentra en Karl von Clausewitz algunos elementos conceptuales interesantes para su comprensión, desarrollados en su obra De la Guerra. En ella plantea este dilema para la guerra, considerando que todo pensamiento constituye, en verdad, un arte, y será allí donde la lógica encuentra su límite —como resultado del conocimiento— y comienza a actuar el juicio. Incluso el conocimiento del espíritu es juicio y, en consecuencia, arte, y finalmente lo es también el conocimiento mediante los sentidos. Motivo por el cual, resulta tan imposible imaginar a un ser humano que posea tan sólo la facultad del conocimiento sin la del juicio, como lo inverso, determinando ello que el arte y el conocimiento nunca pueden separarse completamente el uno del otro. De tal forma que ello permite resumir que, allí donde se trata de creación y de producción, allí se encuentra el ámbito del arte; por el contrario, si el objetivo es la investigación y el conocimiento, allí impera la ciencia[12].

En tal sentido, la evolución de las diversas sociedades, la complejidad del mundo, la incertidumbre ―a la que con gran claridad Nassim Nicholas Taleb definió a través del concepto de “cisne negro”― o los “megacambios” a los que se refiere Ervin Laszlo, llevan a un replanteo y a una actualización de la actividad de inteligencia, ya que se comienza a plantear cada vez más la alternancia entre habilidad práctica y conocimiento científico. Laszlo ―en una visión más allá de la física pero que no debería ser soslayada― considera que la humanidad se encuentra en la disyuntiva “evolución o extinción”, por lo que el hombre debe transitar hacia una visión del mundo multidisciplinar, viviendo armónicamente con las tradiciones espirituales del planeta[13]. Sin embargo, quien ha puesto más en evidencia la fragilidad y la volatilidad de nuestra sociedad actual fue el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, particularmente al introducir el concepto de “modernidad líquida”.

En su libro Modernidad Líquida, Bauman explica que la diferencia entre los líquidos y los sólidos es que los primeros no conservan fácilmente una forma durante mucho tiempo y están continuamente dispuestos a cambiarla. Para los líquidos lo que cuenta es el flujo del tiempo y no el espacio que ―como los sólidos― puedan llegar a ocupar[14]. Considera que la “era de la modernidad sólida”, con sus certezas, ha llegado a su fin. Bauman se vale de esta metáfora de la liquidez para explicar la fase actual de la modernidad, caracterizada por la desregulación, la flexibilización, la liberalización de todos los mercados, la disolución de lo público en favor de lo privado, en síntesis, la inestabilidad.

Zygmunt Bauman (1925-2017). Foto: Jordi Belver

En una entrevista, el propio Bauman explicó acerca del concepto de la “modernidad líquida” en los siguientes términos:

El problema con la realidad líquida es que es tan difícil de pronosticar cómo se desarrollará y reaccionará a nuevas situaciones, crisis, dilemas de confianza o lo que sea y, como sabemos tan poco sobre ello, nos sentimos impotentes. Si uno no es capaz de pronosticar cómo las cosas evolucionarán, no puede tomar medidas de precaución, entonces uno no puede prepararse, defenderse. Los hechos nos toman por sorpresa. Es una presentación muy dramática de algo que está profundamente arraigado en nuestra manera de vivir hoy en día. Por eso se llama ‘modernidad líquida’.[15]

Bauman continuó su elucidación con lo que podemos considerar más relevante desde la inteligencia:

La planificación del futuro desafía nuestros hábitos y costumbres, las capacidades que aprendimos para superar los escollos del camino.[16]

Nos encontramos ante una encrucijada y se hace difícil encontrar el camino a seguir ante un sinnúmero de alternativas que se nos presentan pero que no sabemos hacia dónde nos llevarán. De ahí que Bauman considera importante debatir acerca de la siguiente cuestión:

¿Cómo restablecer el equilibrio entre política y poder? Porque ahora la política es local y el poder global.[17]

De tal manera que cada vez más tenemos una certeza y es que el conflicto es inevitable en un mundo en el que, cotidianamente, Thomas Hobbes demuestra haber tenido razón cuando escribió “la condición del hombre… es una condición de guerra de todos contra todos”[18].

En su libro La Sociedad Poscapitalista, Peter F. Drucker también hace referencia a las profundas transformaciones del mundo actual y vaticina, entre otras cosas, que esa será una “sociedad de grandes organizaciones”, tanto oficiales como privadas, que necesariamente operarán en virtud del flujo informativo[19].

En este contexto de incertidumbres, han tenido lugar una suma de acontecimientos que no fueron percibidos con anterioridad por los servicios de inteligencia. Entre ellos pueden mencionarse el derrumbe del Muro de Berlín por parte de los alemanes (1989) ―parece impropio hablar de “caída” y aún más cuando lo hacemos desde la inteligencia―, la implosión de la Unión Soviética (1991), los ataques del 11 de septiembre (11-S) en Washington y Nueva York (2001), los atentados del 11 de marzo (11-M) en España (2004), la crisis de las hipotecas subprime o “hipotecas basuras” ―que terminó detonando en 2008 con consecuencias de alcance global―, por citar algunos ejemplos.

En esta “sociedad de grandes organizaciones” —como la ha definido Peter Drucker—, las correspondientes a la inteligencia han debido repensar sus funciones, reorganizarse, reestructurarse y adecuarse a la multiplicidad de actores que hoy se encuentran en la mira. Para la inteligencia el mundo de la Guerra Fría ―si se considera su final con la implosión de la Unión Soviética, visión que no es compartida por el autor de este trabajo― era de una “realidad sólida” y el posterior es de una “realidad líquida”, parafraseando a Bauman.

Este mundo actual requiere de una interpretación por parte de una inteligencia estratégica sumamente flexible, con capacidad de reorientarse en función de poder dar respuesta a las cambiantes circunstancias que los diversos actores y las diversas problemáticas le imponen al Estado.

Dicho de otro modo, no podemos ser absolutamente racionales adoptando una duda cartesiana, ni absolutamente empiristas pues, de seguir sólo lo que la experiencia nos indique, podríamos alcanzar el destino del “pavo de Russell”. En tal sentido, el analista veterano no debe dejar de lado la intuición pues, en alguna medida esa intuición obedece a un “ordenamiento de sus carpetas mentales”. De tal modo que la intuición debe movilizar a la razón y la razón debe disciplinar a la intuición.

Una inteligencia estratégica basada en un pensamiento flexible que le permita “ajustar las velas” acorde a las condiciones del viento, es el principal instrumento del cual se deben valer quienes tienen la responsabilidad en la toma de decisiones.

Básicamente, la inteligencia no ha cambiado su naturaleza pero en la actualidad se vale de un sinnúmero de herramientas que no llevarán a eliminar la incertidumbre pero sí a reducirla. Como bien expresa el doctor Diego Navarro Bonilla:

El avance tecnológico ha determinado una ineludible evolución de las capacidades, en las herramientas o en los instrumentos de la inteligencia aunque no ha modificado sustancialmente su esencia ni sus fundamentos teóricos.[20]

De omni re scibili

Como ya se ha expresado, inteligencia es un término polisémico que fue expresado ―en lo que respecta al tema de esta presentación― por Sherman Kent como “información procesada”, como “producto” y como “organización”.

En principio, debemos recordar que Washington Platt dice que:

Inteligencia es un enunciado o exposición significativa y llena de sentido derivada de la información que ha sido seleccionada, evaluada, interpretada y finalmente expresada de modo que su significación sea clara para la resolución de un problema actual de política nacional.[21]

En esta definición cabe hacer la salvedad que puede ser tanto un problema nacional como internacional pero que afecte los intereses nacionales aunque, lo importante, es destacar que la inteligencia tiene por objetivo “la resolución de un problema” o, dicho más ampliamente, la resolución o la prevención de un conflicto, una amenaza o un riesgo. En este sentido, se trata del análisis, del procesamiento de un cúmulo de información proveniente de fuentes públicas y propias destinado a la toma de decisión. Para sintetizar, entonces, la actividad de inteligencia debe desarrollarse ―preferentemente― para la adecuada toma de decisiones con el objetivo de prevención y resolución de conflictos que pudieran derivar en crisis.

Por otro lado, el término ha dado lugar a varios niveles que podemos conceptualizar en “inteligencia táctica”, “inteligencia operacional” e “inteligencia estratégica”.

La inteligencia táctica está íntimamente vinculada al combate y sus principales características son la urgencia y la limitación de medios que obligan a que, en la mayoría de las situaciones, se opere con información bruta o semielaborada.

La inteligencia operacional o inteligencia operativa es aquella requerida por los mandos para el planeamiento y dirección de las operaciones —de combate, militarmente hablando— mediante la cual se establecen posibilidades operativas o tácticas —según incumba—, determinando las características, las limitaciones y las vulnerabilidades del adversario. De alguna manera, esta inteligencia se encontraría en un escalón intermedio entre la inteligencia táctica y la inteligencia estratégica.

En una profusa obra, el Dr. Federico Frischknecht expresó que un conflicto da origen a una estrategia para superarlo. La estrategia tiene las siguientes características:

  • opera en el mediano y largo plazo,
  • compete a los más altos niveles de la conducción, al presidente de la Nación o a los máximos responsables civiles o militares y
  • requiere de planificación y de la planificación de la inteligencia[22].

A partir de lo expuesto, cabe citar la definición de “conducción estratégica”:

Todas las definiciones de conducción coinciden en que se trata básicamente de un proceso de decisión para convertir ideas en acción. Esa es la responsabilidad indelegable de estadistas, directivos y comandantes.

La conducción le da intencionalidad a la acción, que responde así a ideas inteligentes y no a causas ciegas. La decisión, al relacionar fines con medios, ideas con acción, es la racionalidad, ‘el intelecto que le da vida a la materia’, al decir de Clausewitz (1832, Libro II, Cap. 2 secc. 15). […]

La conducción está indisolublemente ligada a la decisión y la decisión es una forma de pensamiento, un pensamiento que concibe, diseña y elige alternativas para pasar de las ideas a la acción.[23]

La toma de decisiones nunca debería estar sujeta a la improvisación sino íntimamente vinculada a la adopción de una estrategia destinada a resolver el conflicto o reducir la incertidumbre. Es precisamente ese el momento en que se debe recurrir a la inteligencia estratégica. El Licenciado en Administración de Empresas Aníbal Rodríguez Melgarejo le reconoce a la inteligencia las siguientes virtudes, las que son citadas textualmente[24]:

  • Multidimensionalidad: la aptitud de ver una realidad en todos sus aspectos.
  • Capacidad: potencialidad de imaginar, crear y operativizar.
  • Aprendizaje: el esfuerzo de aumentar el “stock de conocimientos”.
  • Generalidad: capacidad de percibir el amplio espectro de los problemas.
  • Sentido común: don de percibir y distinguir actuando en base a él.
  • Capacidad de Comunicación: aptitud muy valiosa en las actuales circunstancias.

Una observación que podría realizarse a la descripción de estas características es que el autor se refiere meramente a la “inteligencia” pero la integralidad  conforma ampliamente todo lo pertinente a la “inteligencia estratégica”. Se trata de la conjunción de lo racional con lo empírico, de la suma de la mayor cantidad posible de conocimientos, de la creatividad, de la intuición y de la comunicación en función de favorecer la toma de decisiones.

De tal manera que la inteligencia estratégica está íntimamente vinculada a la máxima conducción, dado que es la que responde a los requerimientos de los diversos gobiernos nacionales a los efectos de proporcionar una visión global de las cuestiones políticas, económicas, diplomáticas, militares, sociales, empresariales, etc., indispensables para la planificación de políticas y procedimientos en tanto a nivel nacional como internacional. Se trata, entonces, de una inteligencia integral conformada por la suma de las inteligencias sectoriales y debe ubicarse en el escalón más alto de un organismo de inteligencia. En síntesis es la inteligencia “concerniente a todo lo que se puede conocer”.

Proceso de decisión y toma de decisiones

La toma de decisiones, en el mayor nivel de la conducción, debe comprender a la organización y a la sociedad en la cual se desarrolla “ello en virtud de que ningún proceso de decisión puede divorciarse del ambiente respecto del cual ésta se toma”[25].

En primer lugar, debe reconocerse la existencia de un problema/conflicto que determine la necesidad de un proceso de decisión que lleve a su resolución[26]. Este proceso requiere de la elección de una acción posible entre dos o más alternativas con el propósito de lograr el objetivo deseado: la resolución o desactivación del problema/conflicto.

El proceso decisional se conforma de tres etapas: elaboración, toma y ejecución[27]. Cuando el problema/conflicto ha sido determinado se requiere de la mayor información posible, “válida y confiable”, para poner en funcionamiento el proceso de toma de decisiones. Claro está que en la toma de decisiones convergen factores personales, políticos y de contexto que condicionan la elección de la alternativa pero, sin duda, debe contar con información de inteligencia apropiada para discernir cuál sería la alternativa a adoptar para la efectiva resolución del problema/conflicto. Para generar esas alternativas se hace necesario apelar a la creatividad más que a una forma de pensamiento estructurado. En este sentido, la inteligencia estratégica, a partir de un conocimiento global, producto del procesamiento de las diversas inteligencias sectoriales que permitan determinar los riesgos y/u oportunidades que emergen del análisis del problema/conflicto, se transforma en un instrumento fundamental al momento de la toma de decisiones.

Indubitablemente, corresponderá al máximo responsable de la conducción elegir la alternativa más apropiada pero no debería soslayarse la relevancia de contar con la información de inteligencia “válida, confiable y oportuna” para proceder a la ejecución, a la implementación de una de las alternativas propuestas.

El pensamiento estratégico es un proceso sumamente complejo que requiere del más amplio conocimiento de la información, de su procesamiento, capaz de proponer nuevas direcciones, de ofrecer varios caminos, aun aquellos menos evidentes. Para ello se valdrá de diferentes métodos y recursos con la intención de facilitar las mejores respuestas para que la conducción alcance sus objetivos.

En función de lo expuesto, vale en este punto recordar a Shinmen Musashi No Kami Fujiwara No Genshin, más conocido como Miyamoto Musashi —nacido en 1584, en la población de Miyamoto, en la provincia de Mimasaka, Japón—, autor de El Libro de los Cinco Anillos (en japonés 五輪書 [Go rin no sho]), quien afirma en su obra que comenzó a comprender el Camino de la Estrategia cuando alcanzó los 50 años de edad. Hijo de un samurái, Musashi devino en un ronin (浪人 – literalmente “hombre ola”), es decir, en un samurái sin amo, durante el período feudal de Japón. En el año 1643 escribió su libro, en cuyo prólogo proporciona varios puntos a tener en cuenta[28]:

  • deja de lado una estrategia “estructurada” (“depurada”) y no siguió una ley determinada;
  • alude a una “habilidad natural”, la cual es una característica destacable en un analista de inteligencia estratégico;
  • la imperiosa necesidad de buscar en todo momento (“mañana y tarde”) el conocimiento;
  • la combinación de “muchas artes y habilidades”, es decir, la apelación a un pensamiento flexible, la necesidad de la adaptación permanente al cambio y de la innovación, de la creatividad;
  • llegó a comprender el Camino de la Estrategia a los 50 años, lo que implica que un analista estratégico debe ser una persona experimentada, con amplios conocimientos y una gran apertura, es decir, un “cinturón negro” en términos de inteligencia. De ahí en más, su pericia lo llevará a escalar a través de diferentes danes, para continuar con la metáfora de las artes marciales.[29]

Miyamoto Musashi (1584-1645)

Si bien su libro fue orientado hacia las artes marciales, al igual que El arte de la guerra de Sun Tzu —el cual contiene un capítulo titulado “El aprovechamiento de los espías”[30]—, ha sido valorado desde la estrategia, en particular la empresarial.

A partir de lo expuesto puede deducirse que un servicio de inteligencia que cuente con numerosos analistas seniores y, particularmente, con numerosos analistas estratégicos experimentados, se constituirá en un verdadero “órgano colegiado” destinado a asistir en la toma de decisiones.

Finalmente, cabe citar nuevamente a Musashi: cuando has comprendido el Camino de la Estrategia, no existe una sola cosa que no seas capaz de comprender y puedes ver el Camino en todas las cosas.

A modo de conclusión

“El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos”, habría expresado el filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788 – 1860). De modo tal que nuestro mundo actual, dada su alta complejidad, somete permanentemente a la conducción estratégica a diversos desafíos pero con las alternativas proporcionadas por la inteligencia estratégica se podría dar respuestas efectivas.

Lucio Anneo Séneca (4 a.C. – 65), en su carta dirigida a Lucilio, escribió: Ignoranti quem portum petat, nullus sus ventus est, “Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina”. Esta cita debería ser seriamente tomada en cuenta por quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones. ¿Cómo saber a qué puerto debe dirigirse el decisor? La respuesta ya está dada: apelando a la inteligencia estratégica, la que le señalará las fortalezas y las vulnerabilidades de aquellas cuestiones que hacen al interés de la Nación. De ese modo, el decisor tendrá en claro cuáles son los vientos favorables en los distintos escenarios de probabilidad y cuál debería ser el mejor puerto de destino.

* * *

* Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales, School of Social and Human Studies, Atlantic International University (AIU), Honolulu, Hawaii, Estados Unidos. Tema de tesis: “Intelligence and International Relations: an old relationship and its current revaluation for decision-making”.

* * *

Síganos en @ArgentinaSaeeg 

  Agradecemos la difusión del presente artículo

* * *

 Bibliografía

Bauman, Zygmunt, Modernidad líquida. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica (FCE), 2004.

Davis, Jack, The Kent-Kendall Debate of 1949. Sitio web oficial de la CIA, 08/05/2007, <https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-ofintelligence/kent-csi/vol35no2/html/v35i2a06p_0001.htm>, [consulta: 01/07/2018].

Drucker, Peter, La sociedad poscapitalista. Buenos Aires, Sudamericana, 1993.

Educación Líquida Bauman (video). Think1.tv (Col·legi Montserrat), 12/03/2012, <https://www.think1.tv/es/video/zygmunt-bauman-educacion-liquida-es>, [consulta: 13/04/2018].

Frischknecht, Federico, Lógica, teoría y práctica de la estrategia. Buenos Aires, Escuela de Guerra Naval, 1994.

Hobbes, Thomas, Leviathan. México, Fondo de Cultura Económica (FCE), 1998.

Kendall, Willmore, The Function of Intelligence. En: World Politics, 1(4), 542-552. doi: 10.2307/2008837, 1949.

Kent, Sherman, Inteligencia estratégica. Buenos Aires, Pleamar, 1967.

Laqueur, Walter, A World of Secrets: The Uses and Limits of Intelligence. New York, Basic Books, 1985.

Laqueur, Walter, Terrorismo. Madrid, Espasa-Calpe, 1980.

Laqueur, Walter, Una historia del terrorismo. Barcelona, Paidós Ibérica, 2003.

Laszlo, Ervin, El cambio cuántico. Cómo el nuevo paradigma científico puede transformar la sociedad. Barcelona, Kairós, 2009.

Musashi, Miyamoto, Prólogo de Miyamoto Musashi, Go Rin Kai. <http://www.gorinkai.com/textos/gorin0.htm>.

Navarro Bonilla, Diego, Derrotado pero no sorprendido. Reflexiones sobre la información secreta en tiempo de guerra. Madrid, Plaza y Valdés Editores, 2007.

Palumbo, Santiago, El proceso de decisión en la elaboración de políticas. En: Revista Nacional de Inteligencia, Vol. IV, nº 2, Segundo Cuatrimestre, 1995, pp. 83-108.

Platt, Washington, Producción de inteligencia. Principios básicos. Buenos Aires, Struhart & Cía, 1983.

Rodríguez Melgarejo, Aníbal, La toma de decisiones. En: Boletín de Lecturas Sociales y Económicas, UCA, FCSE, Año 3, nº 13. Puede encontrarse una versión digitalizada en <http://200.16.86.50/digital/33/revistas/blse/melgarejo4-4.pdf>.

Sun Tzu, El arte de la guerra. Beijing, Ediciones en lenguas extranjeras, 1996.

Clausewitz, Karl von, De La Guerra. Barcelona, Labor, 1984, pp. 154-157.

Referencias:

[1] La Escuela Nacional de Inteligencia fue creada el 5 de junio de 1967, como instituto de formación de la entonces Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Con la promulgación del Decreto Presidencial Nº 1536/91 fue reconocida como el instituto de mayor nivel de la especialidad en la Argentina.

[2] Kent, Sherman, Inteligencia estratégica. Buenos Aires, Pleamar, 1967.

[3] Platt, Washington, Producción de inteligencia. Principios básicos. Buenos Aires, Struhart & Cía, 1983.

[4] Laqueur, Walter, Terrorismo. Madrid, Espasa-Calpe, 1980. Laqueur, Walter, Una historia del terrorismo. Barcelona, Paidós Ibérica, 2003.

[5] Laqueur, Walter, A World of Secrets: The Uses and Limits of Intelligence. New York, Basic Books, 1985.

[6] Ídem.

[7] Ídem.

[8] Kendall, Willmore, The Function of Intelligence. En: World Politics, 1(4), 542-552. doi: 10.2307/2008837, 1949.

[9] Davis, Jack, The Kent-Kendall Debate of 1949. Sitio web oficial de la CIA, 08/05/2007, <https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/kent-csi/vol35no2/html/v35i2a06p_0001.htm>, [consulta: 01/07/2018].

[10] Ídem.

[11] Laqueur, Walter. Op. cit.

[12] Von Clausewitz, Karl. De La Guerra. Barcelona, Labor, 1984, pp. 154-157.

[13] Laszlo, Ervin, El cambio cuántico. Cómo el nuevo paradigma científico puede transformar la sociedad. Barcelona, Kairós, 2009.

[14] Bauman, Zygmunt, Modernidad líquida. Buenos Aires, FCE, 2004.

[15] “Educación Líquida Bauman” (video). Think1.tv (Col·legi Montserrat), 12/03/2012, <https://www.think1.tv/es/video/zygmunt-bauman-educacion-liquida-es>, [consulta: 13/04/2018].

[16] Ídem.

[17] Ídem.

[18] Hobbes, Thomas, Leviathan. México, Fondo de Cultura Económica (FCE), 1998.

[19] Drucker, Peter, La sociedad poscapitalista. Buenos Aires, Sudamericana,  1993, p. 276

[20] Navarro Bonilla, Diego, Derrotado pero no sorprendido. Reflexiones sobre la información secreta en tiempo de guerra. Madrid, Plaza y Valdés Editores, 2007, p. 23.

[21] Washington Platt, Producción de inteligencia. Principios básicos. Buenos Aires, Struhart & Cía., 1983, p. 24.

[22] Al respecto ver: Frischknecht, Federico et al, Lógica, teoría y práctica de la estrategia. Buenos Aires, Escuela de Guerra Naval, 1994, 271 p.

[23] Íbid., pp. 19 y 20.

[24] Rodríguez Melgarejo, Aníbal, La toma de decisiones. En: Boletín de Lecturas Sociales y Económicas, UCA, FCSE, Año 3, nº 13. Puede encontrarse una versión digitalizada en <http://200.16.86.50/digital/33/revistas/blse/melgarejo4-4.pdf>.

[25] Palumbo, Santiago, El proceso de decisión en la elaboración de política. En: Revista Nacional de Inteligencia, Vol. IV, nº 2, Segundo Cuatrimestre, 1995, p. 85.

[26] Íbid., p. 87.

[27] Ídem.

[28] Musashi, Miyamoto. Prólogo de Miyamoto Musashi. Go Rin Kai, <http://www.gorinkai.com/textos/gorin0.htm>. [consulta: 10/06/2018].

[29] En la parte final de su prólogo, Miyamoto Musashi dice:

“Cuando llegué a la treintena, miré hacia atrás contemplando mi pasado. Todas esas victorias no se debieron a tener una estrategia depurada. Quizás fue mi habilidad natural, o el deseo del Cielo, o que los luchadores de las diversas escuelas eran inferiores. Por lo tanto, estudié mañana y tarde buscando el principio, y llegué a comprender cuál era el Camino de la Estrategia cuando cumplí cincuenta años.

Desde entonces he vivido sin seguir ningún camino en particular. De acuerdo con la virtud de la Estrategia he practicado muchas artes y habilidades, siempre sin un maestro. Para escribir este libro no uso la ley de Buda o las enseñanzas de Confucio, ni las antiguas crónicas guerreras o libros de tácticas marciales. Tomo mi pincel para explicar el auténtico espíritu de esta escuela ‘Ichi’, tal y como se refleja en el Camino del Cielo y de Kwannon. Este momento es la noche del décimo día del décimo mes, a la hora del Tigre. [3 a 5 a.m.]”.

[30] Sun Tzu, El arte de la guerra. Beijing, Ediciones en lenguas extranjeras, 1996, p. 91-96.

©2018-SAEEG

En defensa del seguro municipal cruceño

Agustín Saavedra Weise*

Una vez terminado el ajetreo de las tales “primarias” —sin kinder previo ni secundaria posterior— vale la pena recalcar un tema importante, cual es sin duda el de la salud pública. Mientras el gobierno masista llenó el país de excesivas canchas de fútbol, construcciones faraónicas sin uso e hizo tantos otros estipendios inútiles, sobre los cuales algún día deberá rendir cuentas, la salud del pueblo quedó relegada. Recién cuando las papas quemaron se le ocurrió a esta administración gestionar su “Seguro Universal de Salud” (SUS), que por ahora sigue en blá, blá, más allá de las buenas intenciones.

Bastante antes de las iniciativas del centralista SUS y de sus potenciales pleitos al respecto con médicos, alcaldías y gobernaciones, surgió el seguro municipal cruceño (SMC). Aunque no soy miembro del mismo por estar asegurado en una de las cajas establecidas por la Ley de Seguridad Social, doy fe de la excelencia de esa prestación. Así como se plantó firme el Alcalde Percy Fernández, afirmando que el SMC seguirá vigente, quienes vivimos aquí debemos reforzar ese apoyo.

La esposa de una persona que trabaja para el suscrito se afilió al SMC. He sido testigo directo de la óptima atención que ha recibido en el hospital El Bajío por parte de médicos, enfermeras y personal administrativo. Como la paciente era menor de 60 años su marido debió pagar los medicamentos, todo lo demás fue gratuito. Su hubiera sido adulto mayor no pagaba nada ¿Qué seguro gubernamental puede garantizar tal cosa? No lo sé y no quiero aventurarme acerca del SUS por qué sigue en pañales, pero por el momento nada iguala al seguro municipal cruceño y a las excelentes prestaciones que brinda. Este seguro se hace efectivo mediante una red de 68 centros municipales y 8 hospitales para los 15 distritos de Santa Cruz de la Sierra. El Concejo Municipal de la H.A.M. aprobó esta política de salud gratuita en 2016 mediante la Ley autonómica 308.

De acuerdo con datos oficiales, hasta julio de este año 230.729 personas tramitaron su carné de asegurado y se dieron 374.000 atenciones. La intención para 2019 es brindar 632.000 prestaciones y tener más de 320.000 personas afiliadas. Son más de 300 servicios los que cubre el seguro municipal de salud: consulta externa, emergencias, cirugías e internaciones, exámenes de laboratorio, ecografías, radiografías, mamografías, tomografías, etc. Los beneficiarios están contentos con el seguro; yo también. Y aunque no lo use por tener seguro propio, sé que está ahí para cuidar de nuestra gente y lo hace en forma óptima. Debemos defender y apoyar al seguro municipal cruceño.

*Economista y politólogo. Miembro del CEID y de la SAEEG. 

www.agustinsaavedraweise.com

* * *

Follow @ArgentinaSaeeg 

 

Ruleta del cambio climático y factores geopolíticos

Agustín Saavedra Weise*

El cambio climático es como jugar mucho tiempo a la ruleta en el casino; a la larga siempre se pierde. La expresión es original de William Nordhaus, Premio Nobel de Economía. Y vale recordar que existe un teorema matemático al respecto, llamado justamente “la ruina del jugador”. Al respecto, el analista argentino Alieto Guadagni acertadamente afirma que las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando y muchos aspectos climáticos son preocupantes; por ejemplo, sequías, temporales, inundaciones, disminución de bosques, áreas polares con menor superficie, temperatura y nivel marítimo en alza, desaparecen corales, etc. Así estaban las cosas durante la cumbre de diciembre 2018 en Polonia.

Y ya van muchos cónclaves similares. El “efecto reunión” es un factor más que está resultando dañino para el medio ambiente debido a tanta cháchara y poca sustancia… Pero algo se va avanzando, aunque en forma lenta y por ello peligrosa. La configuración del mundo presente —que ha gestado con sus acciones el dañino cambio climático— al mismo tiempo creó inéditas tensiones geopolíticas por posibles conflictos en torno al uso y/o a la destrucción de recursos naturales. El mundo se acomoda al momento que atraviesa; quienes lo gobiernan en diversos países y viven en ellos hacen lo mismo. Y mientras, en las Naciones Unidas se habla mucho y poco se hace; estamos en la peor de las situaciones. Sin ir muy lejos, basta con echarle un vistazo a nuestra Bolivia. He aquí que tenemos una administración que se llena la boca con fraseología proteccionista del medio ambiente, al mismo tiempo que por otro costado hace exactamente lo contrario. Los ejemplos sobran y el lector los conoce, no vale la pena repetirlos. El Gobierno Nacional se asemeja al cuento del cura Gatica, que predica y no practica. Tampoco vale caer en extremismos ecológicos, tan de moda en algunos contextos. En este campo es necesario un equilibrio y para ello tenemos al desarrollo sostenible o sustentable.

Once medidas básicas

Los expertos han hecho un resumen de once medidas básicas para proteger al planeta: 1) establecer metas de emisiones; 2) uso racional del aire acondicionado; 3) fomentar la compra de vehículos eléctricos; 4) manejar con mesura la energía nuclear; 5) reducir el uso de vehículos contaminantes; 6) prevenir en forma correcta el desperdicio de comida; 7) incentivar el carbon farming, o sea, cultivos de granja que reducen emisiones de gases de efecto invernadero y/o capturan y retienen carbono en vegetación y suelos; 8) controlar los efectos de las carnes rojas y derivados lácteos; 9) implantar un impuesto al carbono; 10) abrir los mercados eléctricos a la competencia; 11) lograr alcanzar un pacto “verde” mundial, una especie de New Deal planetario que modere crisis, marque pautas y límites.

La agencia aeroespacial norteamericana (NASA) expresó tiempo atrás que la Tierra es nuestra única nave preparada para un viaje espacial largo. Ergo, debemos cuidarla mucho, para nosotros y para las futuras generaciones. Ya estamos llegando a límites peligrosos en materia de calentamiento. Si no queremos ser testigos en estos días que vivimos de catástrofes irreversibles o sufrir sus consecuencias, urge avanzar con la expansión de matrices energéticas basadas en energías limpias.

Energías limpias y renovables

En este campo ya me referí en varias ocasiones a la posibilidad de utilizar al máximo la energía eterna del sol, especialmente ahora que el costo de los paneles solares se ha reducido en forma enorme. De la misma manera, cabe proceder con la fuerza de los vientos, la del agua y la del conjunto llamado biomasa, aunque a estos últimos tres elementos hay que saber manejarlos bien, dado que pueden generar algunos efectos secundarios o paisajistas que deben ser estrictamente controlados, lo que no sucede con el uso del sol, mi preferido de lejos.

El desarrollo masivo de la energía solar transformará al mundo. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están dedicados a explotar al máximo el recurso del astro rey en sus desérticos territorios, más allá de la habitual explotación petrolífera que los caracteriza. Varias otras naciones están haciendo lo mismo. Desde el año 2020 las casas por construirse en California (EE.UU.) deberán disponer de energía solar. Así sucesivamente, el fenómeno energético más limpio y renovable (a diario) del universo dejó de ser un lujo estrambótico; hoy se expande internacionalmente por estar al alcance de cualquier bolsillo. En Bolivia existen varias instalaciones de paneles solares, pero falta muchísimo aún para explotar al máximo la rica veta de nuestro altiplano, provisto de una potencialidad extraordinaria para acaparar energía solar durante los 365 días del año.

Concertación ante tensiones geopolíticas

El cambio climático fue y sigue siendo un proceso perverso derivado de los excesos de la actividad industrial, como producto del surgimiento del uso del vapor y el carbón primero, luego del petróleo y el gas. Carbón e hidrocarburos fósiles marcaron sin duda la pauta del progreso en su momento, pero al mismo tiempo iniciaron el efecto invernadero y la secuela de problemas que han venido sucediéndose por excesos en materia de uso y contaminación. En fin, ahora la humanidad está percibiendo los daños y tomando conciencia de las terribles consecuencias que podrían enfrentar las futuras generaciones si no se hace algo hoy. Aun tomando desde ahora medidas correctas, el año 2050 será “límite” de varias situaciones ambientales críticas en algunas regiones. Hay que estar alertas ante esta pronosticada situación.

Así como la geopolítica tradicional estudia los fenómenos del mundo en función de las relaciones entre poder político y asentamiento geográfico, la nueva geopolítica del cambio climático podrá generar entendimientos por un lado y casi con seguridad por otro costado agudizará conflictos o los creará. Urge encontrar consensos entre las grandes potencias para evitar guerras por materias primas o ante el avance inexorable de algún daño irreversible que pueda ser involuntario gestor de nuevas tensiones geopolíticas. En este último caso del daño irreversible, se viene observando con preocupación el progresivo deshielo del Océano Ártico. La menor cantidad de hielo está abriendo nuevas rutas de navegación y simultáneamente una temible caja de Pandora plena de ambiciones geopolíticas. Todos los estados que confluyen en la zona quieren aprovechar los recursos del fondo marino. Aquí hará falta un consenso que calme tensiones y mitigue codicias. El deshielo en sí ya está provocando desastres ambientales, entre ellos la potencial extinción del magnífico oso blanco. En 2005 un submarino ruso puso una bandera de titanio en el fondo marino del Polo Norte; fue una manera clarísima de expresar “aquí estoy yo”. Para el caso del Ártico no existe un tratado multilateral semejante al de la Antártida. De ahí el peligro de una escalada militar si las tensiones crecen. Ante estas posibles situaciones y por la propia magnitud de los problemas que la sociedad mundial deberá enfrentar en común, resalta la vital importancia de alcanzar un New Deal ambiental, un acuerdo internacional consensuado que supere lo logrado en París y sirva de sombrilla protectora ante situaciones que inevitablemente surgirán. En función de múltiples variables geopolíticas se generarán dificultades para algunos y oportunidades o ventajas para otros. Será vital la concertación multilateral para evitar cualquier tipo de enfrentamientos y asegurar la paz.

Un mundo mejor

Debemos intentar vivir en un mundo mejor. Cuidemos a la nave espacial Tierra, que su rumbo a lo largo del tiempo ocurra sin desastres ecológicos, tanto para la humanidad como para diversas especies animales y vegetales que conviven con nosotros durante el viaje por la vida y en el marco galáctico, donde nuestro planeta ocupa el tercer lugar de órbita alrededor del astro rey. El futuro, pues, está en manos de la propia humanidad, de cada uno de nosotros. Hagamos que ese futuro sea bueno, no tiene por qué ser un desastre que lo esperaremos pasivamente sin hacer nada. Las acciones correctivas que se tomen hoy modificarán positivamente los días que vendrán en términos ambientales y de calidad de vida. Hagamos lo posible por tener un planeta viable. Depende de nosotros los terrícolas el cuidar a la nave Tierra, para que ella siga girando con su limpia estela blanquiazul en este maravilloso universo que Dios creó.

*Economista y politólogo. Miembro del CEID y de la SAEEG. 

www.agustinsaavedraweise.com

Publicado en El Deber, Bolivia, el domingo 13 de enero de 2019

https://www.eldeber.com.bo/opinion/Cambio-climatico-20190110-7269.html

* * *

Follow @ArgentinaSaeeg 

¿QUIÉN MUEVE LOS HILOS EN LAS FUERZAS ARMADAS?

F. Javier Blasco*

7 de enero de 2019

Como es fácilmente entendible, por razón de mi empleo militar ya cumplido y terminado definitivamente, he dedicado a las fuerzas armadas (FAS) toda mi vida profesional desde los 18 años, cuando ingresé, hasta la edad de retiro. Mi vocación nació de forma espontánea tras vacilar durante la mayor parte del bachillerato entre ello o ser médico cirujano.

Ahora, en plena tercera fase de mi vida y con mucho más tiempo para la reflexión y con una visión más clara, reposada, experta y nítida de los planes, intenciones y de todo lo que realmente me ha venido ocurriendo en tal dilatado período de tiempo, debo decir que como resumen de la mayor parte de mi variada actividad profesional que me siento totalmente empleado y manoseado al gusto de unos u otros en función del momento, el lugar y las circunstancias que, por diversos motivos, pudieran rentarles pingues o escasos benéficos a los que, en cada momento o circunstancia, ostentaban el mando y el poder de tales fuerzas.

Las FAS son un conjunto armónico de personas que, unidos generalmente por una intensa vocación, tradición, amor y respeto a la historia y ejemplo de nuestros ancestros y encolados fuertemente por una férrea disciplina y respeto a las normas y reglamentos, logran desenvolverse en todo tipo de escenarios con mayor o menor destreza y tratan de ser respetuosos y fieles cumplidores con todo lo que les rodea y anima para seguir siendo los garantes de los valores, la dignidad, el respeto, la integridad e independencia de lo que más aman individual y colectivamente, su Patria.

Es en el cumplimento e idea de esa noble tarea, para muchos quizá un tanto trasnochada o poco comprensible, a lo que sus integrantes dedican todos sus esfuerzos desde el momento de decidir abrazar y perfeccionar las capacidades para poder sobrellevar las exigencias de la carrera de las armas; orientando sus actuaciones a hacerlo con auténtica vocación y deseo de ser fieles cumplidores de la solemne y gran tarea en la idea de no pedir ni rehusar para hacerlo realidad y siempre impregnados de un elevado espíritu de caballerosidad, acendrado liderazgo, cierto grado de compañerismo sin par y con muy poco de falso corporativismo.

Virtudes todas ellas no fácilmente comprensibles y mucho menos alcanzables para cualquier persona que no sienta dentro de sí una elevada vocación, sentido del deber y el gran culto a la verdadera y sana disciplina. Cómo es fácilmente comprensible, no todas las mencionadas cualidades son innatas y, por ello, algunas son adquiridas tras años de estudios, preparación física, moral y personal a fin de poder saber instruir y dirigir adecuadamente a personas en situaciones difíciles y capaces de amoldar sus vidas personales y familiares a las exigencias de cometidos que, algunas veces, pueden llegar a parecer demasiado exigentes para todo aquel que no esté bien preparado o poco mentalizado para sobrellevarlas.

Con ninguna experiencia personal ni familiar y pleno de vocación propia por la milicia decidí seguir mis deseos de desarrollar la carrera comenzando por ingresar como Cadete en la Academia General Militar tras dos años de intentos y cuatro más de estudios y preparación física, mental y practica para el desempeños de mis funciones como Oficial.

Justamente, cuando íbamos a terminar los estudios, se nos anunció que nuestra salida se adelantaba unos pocos meses por la inminencia de un posible conflicto con Marruecos en razón de unas inventadas reivindicaciones sobre el Sahara Español (por entonces una provincia más). España nos llamaba porque necesitaba oficiales para cubrir las posibles bajas en las Unidades allí desplegadas y todos los cadetes a punto de acabar sus estudios, llenos de ilusión y con un henchido corazón nos aprestamos para ser de los primeros en ser llamados a aquellas tierras a mandar hombres dispuestos a seguir nuestras órdenes dadas con valor y mucho ejemplo.

Pasé por el Sahara y allí sufrí mi primer desaliento personal al explicársenos que ante la Marcha Verde[1] nuestras tropas, tras largos meses de instrucción y adiestramiento sin descanso, a una orden del mando político, se replegarían sin oponer resistencia alguna al invasor y deberíamos dejar a allí al libre albedrio de aquellos recién llegados a un pueblo que, hasta entonces, mayoritariamente se consideraba muy español. Varapalo que marcó mi vida al no entender bien que era lo que ocurría, quien daba las órdenes al encontrarse Franco muy enfermo y no saber el valor de la fuerza que podía tener sobre nuestros designios una cosa, para mi entonces muy etérea, conocida cómo política y presión internacional.

Previamente, en mis años de adiestramiento como cadete pude comprobar que muchos de los materiales y gran parte del armamento para la enseñanza superior militar eran viejos, pocos y bastante obsoleto,; pero al llegar a nuestras unidades comprobé con mayor tristeza, si cabe, que aquellas tampoco tenían mucho mejor fondo de armario, ni siquiera en cantidad y número de municiones que se precisaban para la instrucción de tanta tropa de reemplazo que arribaba a las mismas cada muy pocos meses. Cosa que me desagradó mucho más, porque era con ellos con los que deberíamos presentar batalla llegado el caso y, día a día, aprendí que mucho habría que suplirlo con importantes dosis de celo e imaginativa personal. Cosa que pude comprobar tras el Sahara, cuando aterricé en un Regimiento de Carros de Combate, el Uad-Rass 55, que disponía de los viejos M-47 de ayuda norteamericana, restos de la II GM. Pronto nos llegaron los nuevos carros, el famoso AMX-30[2], un carro francés muy moderno pero mucho más complejo y sensible de lo comprensible para caer en manos de una tropa de reemplazo, con poca formación profesional y como ya he mencionado en períodos muy cortos de servicio militar real, que no daban tiempo a instruirlos y prepararlos adecuadamente.

Como era de esperar y dada su complejidad y difícil manejo el famoso carro, pasando constantemente de mano en mano, a cual más inexperta, duró como tal muy pocos años en servicio efectivo y real, en un periodo increíblemente corto para este tipo de material, los vi llenándose de herrumbre en los patios de material obsoleto de la Brigada de Caballería de Zaragoza; salvo unos cuantos, que tras diversas y costosas transformaciones, mucho cuidado y bastante “celo” siguieron en servicio unos pocos años más.

Posteriormente me enteré que, al parecer, aquel carro tan sofisticado había sido adquirido fundamentalmente por una serie de tejemanejes y acuerdos políticos entre España y Francia a fin de compensar determinados cambios de este último país en su política de la lucha contra el terrorismo de ETA, quienes por la época campaban a sus anchas y hasta eran bienvenidos por y en aquellas tierras. 

Me sentí muy defraudado por la política del gobierno en materia de defensa por no adquirir lo mejor, más sencillo, menos caro y a ser posible duradero para unas FAS ávidas de un notable y moderno material. Su reemplazo por nuevos materiales acorazados ha supuesto un rosario de planes de remodelación y adaptación de viejos modelos como el M-60[3] (otro carro arrumbado por Europa tras la II Gran Guerra) que han supuesto enormes desviaciones presupuestarias y gastos desproporcionados para finalmente, sin casi tiempo de empleo real, ser sustituidos por los actuales Leopard.

Hice el curso de piloto de helicópteros. Mi paso por dicha unidad especial durante muchos años, una de las mejores del Ejército de Tierra del tiempo, me abrió las perspectivas profesionales nacionales y a bastantes extranjeras. Con estas últimas, pude testar las posibles diferencias entre personas de todo tipo o procedencia y comprobé que, en lo esencial, no eran tantas salvo en el tema del tipo de material empleado y en la importancia y dedicación a la instrucción especial.

Todos los cambios son difíciles de aplicar porque suponen un esfuerzo económico muy importante en las adquisiciones y grandes cambios en los sistemas de abastecimiento, mantenimiento e instrucción del personal que los maneja y mantiene. España no contaba más que con tres helicópteros de ataque del modelo francés Aloutte-III[4] —que también fueron comprados cuando se agravó el conflicto del Sahara—, razón por la que, pasado cierto tiempo, se pensó disponer de una Unidad tipo Batallón dotada con “modernos” helicópteros de ataque.

Tras muchos estudios y análisis de posibilidades sobre los diferentes modelos en el mercado, súbitamente y por orden de la superioridad, se procedió a la compra del BO-105[5]. Otra vez un nuevo error, ya que era un viejo modelo de helicóptero fabricado en Alemania y muy usado en otros muchos países en misiones policiales, de control de tráfico y rescate por disponer de dos turbinas pero que, en realidad no estaba muy pensado para la lucha contra carro en terrenos de altitud media como los de España, ya que su transformación en tal obligaba a la inclusión de 6 misiles HOT y los sistemas de puntería y tiro correspondientes, lo que supuso un elevado incremento del peso al despegue y en vuelo estacionario[6] del aparato.

De nuevo, los consejos y advertencias de los expertos no fueron tenidos en consideración y por temas políticos o de beneficio comercial e industrial[7] nos tuvimos que dotar con varias decenas de dichos aparatos (73). Aparatos que, no muchos años más tarde, comenzaron paulatinamente a ser dados de baja o transferidos a la Guardia Civil para dichos menesteres por su incapacidad para lo que se compraron o a ser sustituidos, espaciadamente y en un número muy menor (hasta 30), por los modelos actuales mucho más acordes con el tipo de misiones que se les tenían encomendados, los Tigres HAD-28[8].

Historias similares y hasta aún más incomprensibles, si cabe, ocurrieron con la baja en vuelo de helicópteros tan potentes como los UH 1H, famosos durante la guerra del Vietnam, de los que España, ha llegado a tener un número elevado pero que, a pesar de ser máquinas robustas y de relativo fácil manejo y mantenimiento en vuelo, se dieron de baja mucho antes que en otros ejércitos de nuestro entorno y fueron sustituidos por los Super Puma y su nueva versión, el AS-532 Cougar, tristemente famoso por el accidente de dos de ellos en Afganistán .

Cosas similares han venido ocurriendo con las compras de material de rueda tanto ligero y pesado ya que el Ejercito, por políticas de apoyo a la industria nacional, se ha visto obligado a adquirir materiales con muy pocas prestaciones reales de potencia y resistencia para ser usados todo terreno o con poca fuerza real para moverse a plena carga y en viales en malas condiciones.

Con respecto al armamento ligero también se ha procedido a compras masivas de armas de fuego de fabricación nacional que han dado pocas garantías de uso en combate prolongado y gran parte de las adquisiciones tuvieron que ser sustituidas por otros modelos más acordes con lo que se precisaba. Bastantes materiales de transmisiones y de artillería también han sufrido problemas de homogeneización o adaptación a las exigencias y redes existentes.

Los vehículos de transporte acorazado Pizarro, que acompañan a los carros de combate en terreno abierto y que han venido a sustituir a los viejos TOAs y BMRs, también han pasado por épocas gloriosas de largas y costosas adaptaciones de sus transmisiones para poder combatir y enlazar con los medios terrestres y aéreos que le apoyan o los apoyados por ellos.

Los diferentes ascensos y cursos realizados durante mi carrera me permitieron ir destinado a lugares en los que tuve contacto con realidades nacionales e internacionales mucho más profundas y complejas. Así comprobé que las unidades logísticas en España eran muy obsoletas, estaban sobredimensionadas o poco equilibradas para sus respectivos apoyos a prestar, muy recargadas de material en desuso y mal distribuidas en el terreno. El número de viejos y mal acondicionados polvorines repletos de cientos de miles de toneladas de munición caducada o inservible era muy grande. 

A la vista de aquello, recordé que tras haber pasado muchos años de restricciones en las unidades en el uso de la munición para la necesaria instrucción de nuestras tropas[9], ahora había que deshacerse de aquella por procedimientos masivos de destrucción, desbarate o desecho y arrojo como el propio fondeo marino hasta que dicha práctica se prohibió internacional y nacionalmente[10]. Hubo que trabajar mucho y muy duro durante bastantes años, para desocupar y taponar con garantías de seguridad los polvorines irrecuperables o muy peligrosos de manejar, modificar los respetables y construir otros nuevos, mucho más modernos y acordes a las medidas de seguridad y conservación estándares internacionales.

Mi paso por varias misiones internacionales tanto en su apoyo logístico como participante de los staff o al mando de unidades o cuarteles generales, me dio una clara visión de las precarias condiciones de vida y servicios en las que, durante muchos años, se embarcaba a nuestros soldados en dichas misiones. Pude comprobar personalmente lo mucho que se ha tenido que evolucionar para llegar hoy en día al grado de perfeccionamiento en los sistemas de abastecimiento, alojamiento, mantenimiento, transporte, sanidad, seguridad y reposición de materiales y personas, así como en lograr unas condiciones de vida, movimiento y habitabilidad dignas para destacamentos y unidades que han pasado muchos meses y hasta bastantes años en muy precarias condiciones, rotación tras rotación, ante la vista gorda o mirada para otro lado de los que dirigían esta nación y que, muy a su pesar, eran testigos de que todo aquello debía cambiar tras ciertos y tristes incidentes y accidentes de no muy fácil explicación.

Hoy ya nada es igual a aquello pero estoy en condiciones de asegurar personalmente que todo el proceso para llegar a la situación actual ha sido muy duro y siempre bajo la callada y generosa oferta de esfuerzos y vidas de nuestros soldados en tierras y conflictos que, en muchos casos, quedaban alejados de nuestros intereses reales o para los que no estábamos equipados para afrontarlos con las debidas garantías. Al igual que ocurrió con nuestra anacrónica y estrambótica integración en alianzas militares internacionales, se nos ha venido desplegando y replegando en misiones fuera, con prisas y a lo loco, sin adecuados estudios de aérea, seguridad y cooperación, al albur o necesidad del político de turno sin más idea o estrategia que la suya propia de partido o personal.

Destinos en cuarteles generales internacionales de la OTAN también han servido para apreciar como ingentes esfuerzos personales y familiares en bastantes casos, sobre todo en épocas de serias crisis, no se han sabido valorar con la intensidad y el peso que correspondía en realidad. Muchas de las actuaciones casi ejemplares de militares españoles en dichos destinos, llevando el prestigio de España y sus FAS a cotas muy altas en puestos de gran dificultad, han pasado desapercibidos por aquellos que deberían haberlo apreciado y valorado en su justa medida y con proporcionalidad.

Las relaciones internacionales desarrolladas desde gran parte de las agregadurías de Defensa en beneficio de la industria e inteligencia nacional, así como en la mejora y el perfeccionamiento del grado de instrucción y conocimiento de nuestras tropas tampoco son valoradas por los políticos de turno ni por el servicio diplomático con el que trabajan codo con codo, quienes sin llegar a despreciar a dichos agregados, los usan para su acomodo pero epatándolos lo suficiente para que realmente no les lleguen a incordiar en su tarea diaria por estar alejados de su esfera de comprensión y control real.

Destinos relacionados con la política de defensa me han llevado a saber sin llegar a comprender su razón de ser que, en muchas ocasiones, hay que seguir las tendencias del momento o las agendas del partido en el gobierno, sin tener en consideración lo que realmente interesa a España, a las alianzas a las que pertenecemos o a la seguridad nacional.

Igualmente, y para terminar este largo relato, diría que la Inteligencia militar no sólo está poco dotada en medios y capacidades, sino muy poco valorada entre dicha comunidad. Hombres y mujeres dedicados al estudio y el análisis de los hechos más relevantes en el mundo que puedan afectar directa o indirectamente a nuestras fuerzas desplegadas en el extranjero o sirvan de referencia a lo que pudiera suceder en un futuro despliegue con participación española, trabajan sin ser reconocidos en su justa y auténtica medida y, lo que es peor, muchas veces, sus previsiones y asesoramientos quedan dormidos en los cajones de las más altas instancias ministeriales sin llegar a más.

Sólo me he atrevido a citar aquellos casos que conozco de primera mano y que ya no afectan a la seguridad nacional que, por otra parte, son de sobra conocidos y sólo forman parte de un largo listado donde quedan recogidos otros muchos más.

Imagino que en la Armada y en las Fuerzas Aéreas habrá mucha tela que cortar sobre la fatiga de sus materiales, despliegues errados, necesidades o misiones difíciles o casi imposibles de lograr; pero no soy nadie para poderlos comentar y ni siquiera mencionar.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asistió junto al ministro del Interior y la ministra de Defensa a la Celebración de la Pascua Militar 2019, presidida por el Rey en el Palacio Real.

Ayer escuché a la actual ministra de Defensa hablar de la FAS y de su misión constitucional; hoy la prensa lo resalta como un hecho singular, como un ejemplo de virtudes y tal vez, quizá, como contrapunto a una errática política de un gobierno que da una de cal y otra de arena al tema de la unidad de España y del secesionismo catalán, en función del momento y el escenario donde se deban o puedan pronunciar.

Creo que su discurso fue redundante y sólo pretendía regalar los oídos de unos algo viejos militares formados ante su primer espada antes de escuchar directamente de su boca las claras palabras sobre lo que representa y encierra nuestra Bandera Nacional. Certero, perspicaz y locuaz como siempre, Majestad.

Señora Robles, no trate de enredar, todos sabemos que lo dicho sobre la misión de las FAS comprendida y explicitada en los primeros artículos de nuestra Constitución (Art. 8º) es muy bonito, pero puramente retórico y nada más, a no ser que sea el propio gobierno el que dé la orden de actuar. Hace unos meses escribí un trabajo sobre el tema donde quedaba bien claro el papel y la real obediencia al mandato y cumplimiento de las misiones de las FAS; sobre todo, en lo que respecta a la defensa de la unidad e Integridad territorial de España. Espero que en esta ocasión, ningún otro ruin, cobarde, falsario y desalmado vuelva a interpretar mal mis palabras y las lleve a situaciones de alta gravedad y totalmente contrarias a la verdad.

Referencias

[1] http://www.revistalacomuna.com/memoria/marcha-verde-sahara/

[2] https://sites.google.com/site/historialcarristaespana/ultimos-anos-60-recepcion-de-los-amx-30

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/M60_Patton

[4] https://www.militaryfactory.com/aircraft/detail.asp?aircraft_id=348

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/MBB_Bo_105

[6] Necesario para apuntar y efectuar el disparo del misil

[7] Por ejemplo; fabricarlos en España para poder ser exportados a Irán e Iraq al mismo tiempo en el que ambos países se encontraban envueltos en un grave conflicto, ya que Alemania tenía prohibido exportar armamento en aquella época.

[8] https://www.defensa.com/espana/famet-daran-este-ano-baja-ultimos-helicopteros-b-105

[9] Las restricciones venían de muchos años atrás por el temor a una posible guerra mundial o a ser invadidos por cualquier potencia extranjera, lo que hizo pensar a los políticos de tiempo de la dictadura y mucho más atrás en mantener enormes reservas de munición, que se conocen como reservas de guerra. A todas luces desproporcionadas e ineficaces. 

[10] https://elpais.com/elpais/2018/05/11/ciencia/1526020774_826041.html

* Coronel retirado del Ejército de España.

Artículo cedido gentilmente por su autor y tomado de la página web

https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/los-hilos-que-mueven-las-fuerzas-armadas

El tiempo que pasa y la aceleración del tiempo

Agustín Saavedra Weise*

Un valor no retornable

Hoy en día los ejecutivos de onda repiten que el tiempo es el único recurso natural no renovable que existe en el universo. Es una verdad casi de Perogrullo, pero que no siempre se la comprende bien. El tiempo corre inexorable, no vuelve. Debe recordarse, que el tiempo es relativo y no absoluto, como parecía serlo en función de la mecánica gravitacional planteada en 1686 por Isaac Newton. En 1905 la teoría de la relatividad de Albert Einstein fue introducida y luego probada, transformándose en ley del mundo físico que cambió la premisa newtoniana. La relatividad del tiempo implica que lo fugaz para algunos puede ser muy largo para otros. En la mente humana un minuto de tortura puede ser horriblemente largo y una hora de felicidad transcurre fugazmente. He ahí la relatividad del tiempo definida de forma simple. Una cosa sí es segura: el tiempo que pasa no retorna jamás. Por eso hay que saber aprovecharlo debidamente.

A lo largo de milenios, el ser humano ha vivido entre dos variables esenciales: espacio y tiempo. Precisamos espacio para cosechar, dormir, ejercer labores diversas y, en fin, sin espacio nada se puede hacer, no hay vida posible. El espacio estará siempre ahí para servirnos o perjudicarnos, inclusive para luchar por él si nos lo quieren quitar o si pretendemos quitárselo a otros. Mientras el espacio se achica, agranda o se transforma, el tiempo transcurrido no vuelve jamás, aunque en simultáneo existe una correspondencia biunívoca tiempo-espacio que vale la pena mencionar. Un profesor de lógica formal —durante mis años universitarios en Buenos Aires— recalcaba que el saber sí ocupa lugar, porque el proceso de aprendizaje toma tiempo y eso era prácticamente lo mismo. En su momento no comprendí muy bien la relación. Ahora, varias décadas después, la tengo siempre presente. No en vano Napoleón consideró como elementos estratégicos básicos al espacio y al tiempo, aunque hizo una drástica distinción. El espacio perdido siempre puede ser reconquistado mientras que el tiempo perdido es irrecuperable. De ahí la necesidad de valorarlo, de utilizarlo al máximo en cosas útiles.

La propia vida es una medida del tiempo y simultáneamente vivimos en un espacio determinado. La relación espacio-tiempo se ha prestado a múltiples interpretaciones, pero en su simple expresión significa nuestro devenir, el transcurso de nuestra existencia, la que debemos intentar sea provechosa dejando algo de bueno. La pizca positiva que cada uno deje como legado, contribuirá con certeza a un mundo mejor.

Mi recordado tío José Saavedra Suárez —hermano mayor de mi padre, fallecido en 1975— solía repetir esta expresión: “Existen cinco cosas que no vuelven en la vida: a) la flecha que se lanza; b) la oportunidad que se pierde; c) el dinero que se gasta; d) la palabra que se dice; y e) el tiempo que pasa”. Ocurrentes en verdad las palabras de Don José. El tiempo que pasa… Es tan cierto y a su vez, cuántas veces nos olvidamos de algo tan elemental: el tiempo se va y no existe manera alguna de retenerlo. Volviendo a la expresión de mi tío, sí es un hecho que podemos ir hacia la flecha lanzada y recuperarla; la palabra dicha podemos enmendarla con otras palabras; siempre puede haber una segunda oportunidad y el dinero gastado también puede ser ganado nuevamente. El tiempo ¡Ah! el tiempo es diferente. Incluso mientras tecleamos esta nota los segundos vuelan y jamás retornarán. En nuestras vidas cotidianas a veces usamos con prudencia el tiempo y otras veces lo desperdiciamos inútilmente, sin percibir que es un commodity irreemplazable.

Ligereza, velocidad, aceleración: un tiempo más rápido

Un estudio de la Rand Corporation (www.rand.org/blog/articles/2018) afirma que la vida cotidiana se está moviendo cada vez más rápido. El transporte, armas, flujos de información, invenciones, tecnología, casi todo se está acelerando. Eso implica una mayor presión sobre los tomadores de decisiones; tendrán que adaptarse a la rapidez o quedar fuera de juego. No será fácil acostumbrarse a vivir en un estado permanente de ligereza, velocidad y aceleración (LVA), pero el avance tecnológico de este tercer milenio junto con la cibernética y la Inteligencia Artificial (IA) nos conduce inexorablemente hacia el sendero de la velocidad. La capacidad de respuesta rápida será cada vez más rápida, valga la expresión. Quien no haga las cosas en el tiempo justo quedará en el camino como algo viejo e inservible. Así marcha el proceso hoy; hasta hay escuelas especializadas que enseñan cómo proceder a tomar decisiones veloces. Decidir rápido no implica decidir mal; se supone que el experto en velocidad sabrá definir primero sus opciones y decidir luego lo que corresponda. Es fácil decir sí o no al azar; mucho más complejo es hacerlo racionalmente, manejando ecuaciones u opciones múltiples.

Vivir en un medio ambiente LVA será muy duro. Con la velocidad de la información los decisores enfrentan presiones tremendas para responder eficazmente. Es por eso que la RAND está estudiando el tema velocidad como parte de un proyecto especial. Por otro lado, la velocidad puede ocasionar mayor cantidad de malas decisiones y esa misma velocidad, al acelerarse, traerá además nuevas amenazas. Recuérdese que con el progreso siempre viene un margen de riesgo. Estamos en la era de la geopolítica del tiempo o Cronopolítica, el tiempo en función de lo que se decida o se haga políticamente. La velocidad está transformando tanto los armamentos como los conflictos, al alterar las formas tradicionales de la escalada y reducir el tiempo disponible de respuesta. Hasta un tweet puede crear problemas en pocos segundos y pasiones o falsas informaciones capaces de acelerar hostilidades ídem. La RAND considera que los procesos de LVA se intensificarán, trayendo nuevos riesgos y desafíos. El tiempo cada vez más acelerado ya está marchando y lo hace con fuerza.

El tiempo de Janus

Al finalizar 2018 e iniciarse muy pronto el primer mes de 2019 y en el dinámico marco de los increíbles avances acerca del tiempo acelerado que brevemente hemos resumido para el amigo lector, a manera de conclusión vale la pena recordar al viejo Janus. Ese ídolo latino adornaba la entrada de Roma; tenía dos caras, una escudriñaba al pasado y la otra el futuro. Como mítico guardián imperial de accesos, salidas y puertas, se le asignó a la deidad la potestad de mirar pasado y futuro con su doble faz. He aquí el origen del apelativo “enero”. En castellano no suena tan parecido a la etimología, pero sí lo hace en portugués (Janeiro), inglés (January) y francés (Janvier), por citar algunas lenguas europeas.

Enero es un mes peculiar. Vivimos todavía con las imágenes del año que se fue y al unísono tratamos de vislumbrar lo que vendrá durante el nuevo ciclo que se inicia. La simbología es interesante. Janus nos sacude con el fantasma o la añoranza de visiones pretéritas e induce sueños positivos para el futuro. Janus simultáneamente nos recuerda el irreversible tiempo pasado (con lo bueno o malo que haya ocurrido) y a su vez nos brinda positivas esperanzas, ya que el futuro es nuestro, podemos construirlo según nuestros propios deseos y expectativas si nos esforzamos y las circunstancias nos ayudan. Recuerden: hagamos algo útil con el tiempo que pasa, porque una vez ido jamás retornará.

* Ex canciller de Bolivia, economista y politólogo. http://www.agustinsaavedraweise.com

Tomado del Diario Página Siete (Bolivia), 06/01/2019, https://www.paginasiete.bo/ideas/2019/1/6/el-tiempo-que-pasa-la-aceleracion-del-tiempo-204959.html#!

* * *

Síganos en @ArgentinaSaeeg

La adaptación de la actividad de inteligencia a los nuevos tiempos

Marcelo Javier de los Reyes*

Introducción

Los años de la Guerra Fría, 1947-1991 —si es que se asume que tuvo fin  en  ese último año, cuestión que puede ponerse en duda—, significaron un tránsito de lo que puede llamarse “una desconocida seguridad” a un mundo plagado de incertidumbres. Durante esos años en que se temía que ocurriese una guerra nuclear, vistos desde hoy, muestran que el mundo era más seguro y previsible pues el sistema internacional bipolar permitía la existencia de un equilibrio regulado por la disuasión.

Desde 1991 la emergencia de nuevos actores capaces de gravitar en el escenario internacional, como por ejemplo las organizaciones del crimen organizado —entre las que deben incluirse las mafias italianas como la ’Ndrangheta de Calabría, la Camorra de Nápoles, los cárteles de la droga de Colombia y México, algunas organizaciones que estaban bajo el control de los servicios de inteligencia de los países del bloque soviético, etc.— que han extendido su campo de acción a escala global, ONGs o fundaciones, grupos terroristas, poderosas empresas multinacionales y corporaciones (como las dedicadas a la industria de la defensa), han debilitado el poder de los actores centrales del sistema internacional: los Estados. Por tal motivo, se ha hecho imprescindible la introducción de un cambio en las actividades y objetivos de las agencias de inteligencia.

Nuevas orientaciones de las agencias de inteligencia

A comienzos de la década de los noventa, Alvin y Heidi Toffler decían que “de todas las instituciones de ‘seguridad nacional’ ninguna tiene una necesidad más honda de reestructuración y reconsideración que las dedicadas a la información exterior” [1]. Claro que este argumento es coherente con su concepción de la guerra de la “tercera ola”, basada en la tecnología, por lo que las agencias de inteligencia debían adaptarse a la sociedad de la información [2]. 

En su libro Las guerras del futuro, estos autores señalaban que en esa época las agencias de los Estados Unidos insumían anualmente US$ 30.000 millones pero que eran organizaciones de la segunda ola y, aún más, la KGB y la GRU soviéticas [3]. Sin embargo, debe tenerse presente que la incorporación de la TECHINT (recolección de información por medios tecnológicos) no tiene ningún sentido si no está acompañada por una buena HUMINT (inteligencia humana), dado que los medios tecnológicos sólo pueden limitarse a la reunión de la información pero no a su análisis, actividad reservada sólo a la inteligencia humana. No obstante, los autores afirman que los agentes de inteligencia son iguales a los de la primera ola pero “armados con las tecnologías más complejas de la tercera”[4]. De alguna manera coincide con lo expresado por el Doctor Diego Navarro Bonilla:

El avance tecnológico ha determinado una ineludible evolución de las capacidades, en las herramientas o en los instrumentos de la inteligencia aunque no ha modificado sustancialmente su esencia ni sus fundamentos teóricos [5]. 

Del mismo modo, Alvin y Heidi Toffler señalaban que para los ejércitos de la tercera ola dominar el terreno del conocimiento sería tan crucial como en su momento fue dominar la geografía y la topografía del campo de batalla [6]. Ya en esos años, expresaron que la noción misma de “seguridad nacional” debía incluir aspectos económicos, diplomáticos e incluso ecológicos, además —obviamente— de los militares que constituían su principal objeto de análisis.

Un importante cambio de actitud de las agencias de inteligencia lo constituyó la “ruptura con el secretismo” que las caracterizó durante la Guerra Fría, lo que fue el resultado de un proceso de revisión de los asuntos de inteligencia. Desde este enfoque puede reconocerse una mayor información y participación de la sociedad en los temas de inteligencia —a través, por ejemplo, de la actividad parlamentaria— y una mayor divulgación de los temas referidos al mundo de la inteligencia mediante la publicación sobre estos temas en revistas especializadas —algunas publicadas incluso por los propios organismos—, el estudio de estos temas en el ámbito universitario como en el caso de la Universidad Nacional de la Plata de Argentina, las Universidades Juan Carlos I y Carlos III de España o la adaptación de la metodología de inteligencia aplicada a la empresa y utilizada en universidades o institutos dedicados precisamente a estudios empresariales o económicos.

Por otro lado debe reconocerse una apertura en el manejo de las fuentes por parte de las agencias en la actualidad ya que utilizan un creciente número de fuentes abiertas e incluso, dentro de éstas, de trabajos de índole académica.

Esa apertura, sumada a la globalización de las comunicaciones y de la economía así como la flexibilidad de las fronteras, ha dado lugar a una creciente interdependencia entre los diversos actores estatales y no estatales a escala global. Asimismo, las agencias de inteligencia deben contribuir para que las respectivas sociedades las acepten y las asuman como parte del sistema democrático, para el cual trabajan colaborando con la seguridad de cada uno de los miembros de la comunidad y velando para que el Estado pueda concretar sus intereses nacionales. En muchos casos se trata de una tarea difícil mediante la cual deben granjearse la confianza de los ciudadanos, en el sentido de que operan en un marco de absoluto respeto por la ley y por las instituciones. En función de ello, desde hace varios años, en España los funcionarios y los académicos dedicados a estos temas se encuentran abocados a lo que se denomina “cultura de inteligencia”, para lo cual han procedido a la realización de congresos y publicaciones [7].

Un claro ejemplo de esa política es un vídeo de dibujos animados realizado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Universidad de Cádiz en el marco del “Proyecto para el desarrollo de la cultura de Inteligencia”. En este video se explica la utilidad que tiene la Inteligencia para la sociedad y las actividades que se realizan en el ámbito del CNI [8]. Sin embargo debe considerarse que la reserva, la confidencialidad, el secreto y la discreción aún perduran—y deben perdurar— en el terreno de la inteligencia debido a que de ese modo se alcanza el éxito de sus objetivos y se resguarda la vida de las personas y la seguridad de los recursos a emplear. De la misma manera, los logros de las agencias de inteligencia tampoco tienen por qué ser públicos y en ese sentido se realizan muchas tareas sin que la sociedad tome conocimiento.

En la actualidad ciertas actividades de las agencias de inteligencia no difieren en muchos aspectos de aquellas que se pueden desarrollar en el ámbito de las empresas o de las consultoras.

Como se ha expresado, las agencias de inteligencia se hallan condicionadas por ese contexto internacional por lo que han debido adaptarse a las nuevas necesidades de inteligencia y han debido “reinventarse” en ese paso de un mundo peligroso pero estable, en el que se conocían las amenazas y los enemigos, a este otro en el que predominan la inestabilidad, la emergencia de otro tipo de amenazas y la multiplicación de los actores.

En líneas generales, todas las agencias tanto en los países desarrollados —por ejemplo España— como en los periféricos —Argentina, Brasil, Chile— han necesitado introducir cambios y una nueva legislación que garantice la transparencia de sus actividades en el marco de la democracia y del respeto de los derechos humanos dejando de lado, en numerosos casos, aquellas actividades más vinculadas a una contrainteligencia orientada a los opositores dentro de los propios Estados.

Desde este enfoque, lo que se percibe es un cambio cultural hacia dentro de la organización pero que, a su vez, trasciende hacia la sociedad. Es un cambio influido por nuevas realidades políticas, tecnológicas y sociales que contribuyeron también a una mayor profesionalización de la actividad de las agencias de inteligencia.

La inteligencia hoy —también a diferencia de lo que ocurría en la Guerra Fría—, no pone la mira específicamente en las cuestiones militares sino que, en un número mayor de casos, se enfrenta a actores no estatales a organizaciones del crimen organizado o a grupos terroristas, conforme a la demanda de la agenda internacional, lo que en definitiva implica enfrentar a actores que no tienen una estructura organizativa como la que posee un actor estatal. Ello significa un reto diferente al que puede ofrecer un Estado.

Tapa del semanario Der Spiegel en la que fue publicado el artículo de Hans Magnus Enzensberger, titulado “Ausblicke auf den Bürgerkrieg” (1993)

Entre estos temas parecería que en la actualidad se estaría dando un conflicto del que ya nos había advertido el escritor alemán nacido en Baviera en 1929, Hans Magnus Enzensberger: la guerra civil molecular, en su artículo titulado Ausblicke auf den Bürgerkrieg (“Vistas de la guerra civil”) que fue publicado por el semanario alemán Der Spiegel en 1993 [9].

Enzensberger escribió:

La Guerra Fría ha sido reemplazada por un Nuevo Desorden Mundial bajo el signo de la Guerra Civil. Hacia finales del siglo XX se convirtió en la forma dominante de conflicto armado. Actualmente hay entre 30 y 40 guerras civiles abiertas en todo el mundo, y hay indicios de que su número no disminuirá en el futuro, sino que aumentará [10].

El autor advierte cómo la verdadera guerra civil termina por eliminar “la cáscara ideológica”, se despoja de sus pretextos y deriva en una guerra de todos contra todos, una guerra civil que hace tiempo ha emigrado a las metrópolis y en la que sus metástasis forman parte de la vida cotidiana de las grandes ciudades, no sólo en ciudades de países pobres sino también en ciudades como París, Berlín, Detroit, Birmingham, Milán y Hamburgo. Enzensberger agrega:

Lo dirigen no sólo los terroristas y las agencias de inteligencia, los mafiosos y los skinheads, los narcotraficantes y los escuadrones de la muerte, los neonazis y los sheriff negros, sino también los ciudadanos discretos que se convierten de la noche en gamberros, pirómanos, pistoleros y asesinos en serie. Al igual que en las guerras africanas, estos mutantes son cada vez más jóvenes [11].

Según el autor, este tipo de guerras siempre son iniciadas por una minoría que hace imposible una convivencia civilizada, por lo que esas guerras civiles no se han apoderado de las masas sino que son “moleculares”. Estas guerras sólo se inspiran en el odio, no tienen ideología, y los perpetradores de hoy no necesitan rituales, desfiles, uniformes, programas, promesas y juramentos de lealtad como en el período de entreguerras que fue analizado por Hannah Arendt. Incluso, dice Enzensberger, pueden prescindir de un guía, y “cualquier vagón del metro puede convertirse en una Bosnia en miniatura” [12].

Atentado al metro de San Petersburgo (2017)

Un mundo globalizado económicamente llevó a que también las agencias de inteligencia se ocupen más por los asuntos económicos preparando informes para el decisor, previendo crisis u otros escenarios que puedan suscitarse a partir de potenciales desequilibrios de la economía internacional y que puedan afectar a la economía nacional.

Esta interrelación tan fuerte que existe entre los diversos países en términos económicos precisa de cierta observación por parte de los servicios de inteligencia, más aún luego de la denominada “crisis hipotecaria” que estalló en Estados Unidos en 2008 o de la crisis alimentaria que puede derivar en una grave situación para la población mundial pero que, sin duda, afectará más fuertemente a determinados países pobres o dependientes de la importación de alimentos.

Las agencias han tomado como parte de sus temas de análisis las cuestiones macroeconómicas, las transferencias de dinero —en función de detectar financiamiento del terrorismo o lavado de dinero—, las inversiones y los sectores estratégicos. En función de ese creciente interés por los temas económicos, existen algunos servicios, como por ejemplo el CNI español, que se han orientado hacia la Inteligencia Económica y hacia la Inteligencia Competitiva, mediante la cual procuran beneficiar a sus empresas nacionales, evaluar riesgos, analizar tendencias, etc.

A modo de conclusión

Como puede apreciarse, la complejidad del escenario internacional tras lo que se consideró el fin de la Guerra Fría, la proliferación de actores no estatales y la emergencia de amenazas que afectan el normal desarrollo de los Estados, ha llevado a que las agencias de inteligencia a escala mundial redefinieran sus objetivos y ampliaran sus campos de análisis. Por otro lado, también procedieron a un mayor intercambio de información y a una colaboración más estrecha en función de enfrentar amenazas como el terrorismo, el anarquismo y el narcotráfico.

Finalmente, puede afirmarse que las amenazas y riesgos presentes en nuestro mundo actual someten permanentemente a los gobiernos a diversos desafíos que sólo pueden ser enfrentados si las agencias de inteligencia se mueven un paso adelante de aquellos actores que intentan aprovecharse de las vulnerabilidades que puedan ofrecer los Estados.

* * *

* Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales, School of Social and Human Studies, Atlantic International University (AIU), Honolulu, Hawaii, Estados Unidos. Tema de tesis: “Intelligence and International Relations: an old relationship and its current revaluation for decision-making”.

* Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

* * *

Síganos en @ArgentinaSaeeg

 

Referencias:

[1] Alvin y Heidi Toffler. Las guerras del futuro. La supervivencia en el alba del siglo XXI. Barcelona: Plaza & Janés, 1994, p. 218.
[2] Ibíd., p. 218. 
[3] Ibíd., p. 219-220.
[4] Ibíd., p. 224.
[5] Diego Navaro Bonilla. Derrotado pero no sorprendido. Reflexiones sobre la información secreta en tiempo de guerra. Madrid: Plaza y Valdés Editores, 2007, p. 23.
[6] Alvin y Heidi Toffler. Op. cit., p. 223.
[7] Fernando Velasco; Rubén Arcos (eds.). Cultura de Inteligencia. Un elemento para la reflexión y la colaboración internacional. Madrid: Plaza y Valdés España, 2012, 372 p. 
[8] Antonio Díaz (director); Cristina del Real; Diego Maldonado. “¿Sabes qué es el CNI y para qué sirve? (8-11)”. CNI y la Universidad de Cádiz, “Proyecto para el desarrollo de la cultura de Inteligencia”, <https://www.youtube.com/watch?v=LqFP47tWWbc>.
[9] Hans Magnus Enzensberger. “Ausblicke auf den Bürgerkrieg”. Der Spiegel, 25/06/1993.02/05/2019
[10] Ídem.
[11] Ídem.
[12] Ídem.

Las “Empresas Sociales”, una propuesta de Muhammad Yunus

Muhammad Yunus

LAS “EMPRESAS SOCIALES”, UNA PROPUESTA DE MUHAMMAD YUNUS, UNA ALTERNATIVA FRENTE A LA CARIDAD Y A LOS PLANES SOCIALES

MARCELO JAVIER DE LOS REYES

INTRODUCCIÓN

En su libro Las empresas sociales. Una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad 1, Muhamad Yunus propone de un tipo de empresa que tiene objetivos absolutamente diferentes al de las empresas tradicionales que persiguen exclusivamente el beneficio económico.

Las empresas sociales de Yunus ponen en el centro al hombre, pues procuran resolver problemas sociales, económicos, sanitarios así como medioambientales que afectan de manera grave a la humanidad pero no funcionan fuera del mercado sino que están inmersas en él.

De alguna manera Yunus continúa en la misma línea de pensamiento que había presentado en una obra anterior, Un mundo sin pobreza. Las empresas sociales y el futuro del capitalismo 2. Para el autor las empresas sociales constituyen una alternativa viable dentro del propio mercado.

En este trabajo Yunus propone las empresas sociales y, de algún modo, cuestiona la caridad, por lo que ha de considerarse a las mismas como una alternativa superadora frente a la caridad y a los planes sociales, actualmente vigentes en varios países, entre ellos la Argentina.

¿Quién es Muhammad Yunus?

En una entrevista que le realizaron, Muhammad Yunus dijo que cuando lo presentan en conferencias u otras actividades como “el banquero de los pobres” él pregunta: “si hay otro tipo de banquero, ¿cómo lo presentan?” 3. Agrega que las instituciones financieras existen para prestar dinero a gente rica y, por esa razón, cuanto más dinero tenga una persona más dinero le prestarán. De ahí que creó una entidad que no está destinada a obtener ganancias sino a resolver problemas y con ese objetivo creó su institución.

Muhammad Yunus nació en lo que actualmente es Bangladesh, en 1940, entonces parte el Imperio británico. De confesión islámica pero no practicante, estudió en Nueva Delhi la carrera de Ciencias Económicas y posteriormente, en 1966, se dirigió a los Estados Unidos, donde avanzó en sus estudios gracias a las becas que le proporcionaron instituciones como Fullbright y Eisenhower de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville (Tennessee), en la que obtuvo su doctorado en Economía 4.

En 1972 regresó a su país para dirigir el departamento de Economía de la Universidad de Chittagong, la segunda mayor ciudad de Bangladesh, situada en la parte oriental del país, adyacente a la frontera con Myanmar, poco después de que Bangladesh obtuviese la independencia, tras la guerra que enfrentó a Pakistán Occidental —actualmente Pakistán— con Pakistán Oriental —actualmente Bangladesh—, que tuvo lugar entre el 26 de marzo y el 17 de diciembre de 1971. Cabe agregar que Bangladesh contó con el apoyo militar de la India en esa guerra.

A su regreso, además de su actividad académica, Yunus participó en la Comisión de Planeación del nuevo gobierno bangladeshí. Dirigió el Programa de Economía Rural de la universidad mientras su país afrontaba “una terrible hambruna (entre 1973 y 1975), donde la mayoría de la población estaba desnutrida y desempleada, y que sufriría una serie de golpes de Estado (unos sangrientos, otros pacíficos) que marcarían la vida política del país hasta 1991” 5.

En ese contexto decidió pasar de la teoría a la práctica y fue así como puso en marcha los microcréditos destinados a favorecer a los más necesitados, lo que le valió, junto a la entidad que él fundó, el Banco Grameen, el Premio Nobel de la Paz en 2006.

Más de diez universidades de todo el mundo le otorgaron el título de doctor honoris causa y recibió más de veinte premios internacionales, entre ellos el Ramón Masagay (Filipinas), Aga Khan de Arquitectura (Suiza), Pfeffer de la Paz, Fundación Mundial para la Alimentación y Fundación Gleitsman, todos estos en Estados Unidos. En 1997 recibió en París el premio Internacional UNESCO – Simón Bolívar 1996, por su contribución a la libertad, a la independencia y a la dignidad del pueblo de Bangladesh. En 1998 recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, que compartió con el ex jesuita Vicente Ferrer, el médico Joaquín Sanz Gadea y el misionero Nicolás Castellanos. Cabe mencionar que el español Vicente Ferrer (1920-2009) también dedicó su vida a luchar contra la pobreza pero en la India. Ferrer expresó que “la pobreza no está sólo para entenderla, sino también para solucionarla”.

EL origen de su propuesta

En la región bangladeshí de Jobra observó que los pobres no podían acceder a créditos ya que los bancos no se los concedían a quienes no

pudiesen ofrecer garantías lo que, en definitiva, generaba un círculo vicioso de pobreza.

Una tarde se encontró con una mujer que luchaba por ganarse la vida construyendo tarimas de bambú pero que no tenía dinero para comprar la materia prima, por lo que apenas ganaba lo suficiente para sobrevivir 6.

Yunus recuerda:

Tras muchos intentos fallidos, donde mi arrogancia académica se desvaneció ante la realidad, me di cuenta que la gente sufre por un poco de dinero y que en innumerables casos son víctimas de los usureros. Así que, con la ayuda de un alumno, decidí confeccionar una lista con el monto que requería cada persona en una aldea. Para mi sorpresa, la suma fue de US$ 27. No lo podía creer. 7

Fue entonces que creó el concepto del microcrédito para ayudar a unos cuantos campesinos que vivían en proximidades de la Universidad de Chittagong. Yunus elaboró una lista de 42 personas gravemente endeudadas que, en total, debían menos de US$ 27, quienes recibieron esa suma en forma individual sin otra condición que la de concentrarse en su trabajo y la de devolver ese dinero cuando pudiera.

Este es el origen del Banco Grameen 8, fundado en 1976, cuya misión desde su origen fue prestar dinero a aquellas personas que, al no poder ofrecer garantías, no tenían acceso a los créditos bancarios tradicionales. Los beneficiarios de esos microcréditos se convirtieron en accionistas del banco. Más del 90% de quienes reciben esa ayuda son mujeres y la tasa de devolución de los microcréditos es del 97%.

El doctor Yunus considera que el crédito es un derecho humano y que debe ser tratado como tal. “Si el crédito puede aceptarse como un derecho humano, el resto de los derechos humanos serán más fáciles de establecer”, afirma 9. Este tipo de créditos no debe ser considerado asistencialismo. Para él, “lo único que se le ocurre al gobierno y a la gente es darle caridad a los pobres. La gente pobre recibe ayudas del Estado. Pero esa no es la solución a la pobreza” 10.

En sus orígenes el banco consideraba otorgar los microcréditos sin distinción de sexo pero luego decidió favorecer casi exclusivamente a mujeres debido a que “las mujeres tienen planes para ellas mismas, para sus hijos, para su hogar, sus comidas. Tienen una visión. Un hombre quiere pasarla bien” 11. De ese modo contribuyó en la liberalización de la mujer aunque debió enfrentar el resentimiento de sus maridos y de los mullahs, quienes sostenían que aceptar dinero del Banco Grameen iba en contra de la religión.

Su experiencia lo llevó a afirmar:

Nuestro trabajo en Grameen Bank nos mostró que la gente pobre tiene habilidades que permanecen inutilizadas, y que son capaces de cambiar su propio destino si se le dan las oportunidades correctas.

Acerca de las empresas sociales

Como ya se dijo ut supra, en su libro Las empresas sociales, Yunus define a las mismas como un tipo de empresa dedicada a resolver problemas socioeconómicos, sanitarios y medioambientales que afectan gravemente a la humanidad. La empresa social no busca el lucro, sino el bienestar general poniendo a la persona como agente de su propio destino, que no es otra cosa que obtener su bienestar para ser feliz.

En la actualidad la humanidad asiste a numerosas crisis, entre las que se pueden mencionar las financieras —baste recordar la crisis de las hipotecas subprime o “hipotecas basura”, que se desató debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y que derivó en 2008 en una crisis financiera global afectando seriamente a numerosos países, como España—, las alimentarias, las medioambientales, las sociales y aquellas que ocasionan la propagación de enfermedades en países pobres o empobrecidos —como ocurre en Venezuela—, y el capitalismo se muestra como incapaz de dar respuesta a muchas de ellas.

Yunus ha expresado:

La pobreza no la crea la gente pobre. Ésta es producto de un sistema que hemos creado, por ende hay que cambiar los modelos y conceptos rígidos de nuestra sociedad. 12

Para el denominado “banquero de los pobres”, el capitalismo “es una falsa representación de la naturaleza humana” y considera que es un sistema que percibe a los seres humanos como unidimensionales, es decir, “una distorsión en la forma de representación de los intereses humanos”. En el capitalismo la felicidad se obtiene a través de lo que lo que el dinero puede proporcionar, constituyéndose los bienes, lo material y el consumo en símbolos del mismo.

Deja en claro que la empresa social no es una iniciativa social, ni un emprendimiento, ni una cooperativa. Tampoco es una empresa socialmente responsable ni una organización no gubernamental.

Este tipo de empresas no persigue el lucro sino que tiene la misión social como su motor, condicionando la percepción y la valoración de lo que es una oportunidad de negocio.

Yunus distingue dos tipos de empresas sociales, la empresa “tipo I” y la empresa “tipo II”. La “tipo I” suministra bienes o servicios con un propósito social y cuya propiedad no es de personas pobres o desfavorecidas. El objetivo de esta empresa no es generar utilidades o dividendos para sus propietarios sino que esas utilidades son destinadas a la reinversión que permita la expansión de la empresa de modo tal de incrementar el beneficio social. La empresa de “tipo II” es aquella que es propiedad de personas pobres y que les permite generar ingresos para sí con la intención de mejorar su condición y la de su comunidad.

Establece siete principios básicos que caracterizan a la empresa social, a saber:

  1. El objetivo de la empresa es superar la pobreza o resolver uno o más problemas sociales, no el de maximizar las ganancias;
  2. La empresa debe ser sostenible financiera y económicamente;
  3. Los inversionistas recuperan solo la inversión inicial;
  4. Cuando se devuelve la inversión, las ganancias se reinvierten en la empresa para ampliación y mejoras; es decir, no hay dividendos;
  5. La compañía será ecológicamente responsable;
  6. Los empleados de la empresa tienen un salario y condiciones de trabajo iguales o mejores que el estándar local y
  7. Este trabajo se hace con alegría.

Yunus brinda tres argumentos importantes en favor de las empresas sociales:

  • El argumento moral: es inmoral hacer dinero a costas de las personas pobres;
  • El argumento pragmático: en tiempos difíciles la utilidad perjudica cualquier otro balance que se haga;
  • El argumento sistémico: su creación debe estar separado del mundo de los negocios y de la caridad.

El pragmatismo, la apertura y la experimentación deben constituirse como los elementos básicos de una empresa social.

En síntesis, Yunus considera que se adaptan a las necesidades de los pobres y no a la inversa pues, precisamente, el objetivo de las empresas sociales es contribuir a que las personas puedan revertir su situación de pobreza. Su intención es que en algún momento exista un “museo de la pobreza”, idea con la cual manifiesta su deseo de que la misma sea superada en algún momento.

A su criterio, “existe tierra fértil para semillas de cambio”.

La caridad

En numerosos pasajes de La Biblia se hace referencia a la caridad, tanto de Dios hacia los hombres —como se puede apreciar en Génesis 12:3, o en el libro de la Sabiduría 11:24-25, por ejemplo— o del hombre hacia su prójimo, como expresa en Éxodo 23:4-5 cuando dice:

Si encuentras el buey de tu enemigo o su burro perdido, llévaselo. Si ves caído bajo el peso de su carga el burro del que te odia, no te desentiendas de él, ayúdalo a levantarlo.

En el Nuevo Testamento puede leerse que la caridad ha de practicarse con obras —Mateo 25:34-36, Juan 14:23-24 o en la Primera Carta de Juan, 1Juan 2:5-15— y es inculcada por los propios apóstoles, como puede apreciarse en, v. gr., Romanos 12:10, Romanos 14:15, en la Primera Carta a los Corintios, 1Corintios 10:14 o en la Segunda Carta a los Corintios, 2Corintios 8:24.

En el cristianismo la caridad es la tercera virtud teologal 13, “reina de las demás virtudes” 14, y no debe confundirse con la limosna, sino que es el amor cristiano, en un don que Dios nos dio a la vez de “la capacidad de amar y de amarlo sobre todas las cosas” 15. En este sentido, la caridad es el amor al prójimo de forma desinteresada y debe practicarse aún con aquellos que nos odian. Mediante esta virtud, como expresa el Diccionarios de la Real Academia Española, es un “sentimiento o actitud que impulsa a interesarse por las demás personas y a querer ayudarlas, especialmente a las más necesitadas” 16.

Los planes sociales sometidos a debate

En diversos países, incluso desarrollados, a las personas sin trabajo o necesitadas se les otorgan planes sociales o, como se denomina en alguno de ellos “ingreso básico universal”. Mientras que en unos países se otorgan con una verdadera intención social, en otros se conceden en el marco de un sistema político clientelar, es decir, como parte de la implementación del populismo. Con este sentido fue aplicado en la Argentina y hoy está siendo sometido a fuertes críticas por parte de amplios sectores de la sociedad.

Del mismo modo, en 2018, en Finlandia se procedió a la eliminación del “ingreso básico universal”, el cual tenía por finalidad “restaurar la seguridad económica en una época de preocupación por la desigualdad y la automatización” 17. Sin embargo, en el país nórdico se produjo un incremento del descontento público debido a que los beneficiarios de esta asistencia social reciben recursos gubernamentales sin el requisito de buscar trabajo.

El gobierno finlandés mantendrá el ingreso básico universal durante 2018 pero su remoción obedece a que muchas personas “les fastidia la idea de regalar dinero sin pedir que la gente trabaje”. Estos subsidios se otorgan a través de la agencia del gobierno Kela (Instituto de Seguro Social de Finlandia), la que administra estos programas de asistencia 18. No obstante, estos planes se llevan a adelante en el área de la bahía de San Francisco, la provincia canadiense de Ontario, en los Países Bajos y Kenia —entre otros— pero también en varios países más ya que se considera “un mecanismo que sirve para repartir la recompensa del capitalismo global de una forma más justa al mismo tiempo que tranquiliza a los trabajadores respecto de la amenaza de que los robots y la inteligencia artificial ocupen sus trabajos” 19. Heikki Hiilamo, profesor de política social de la Universidad de Helsinki, expresó que “es problemático que los jóvenes no tengan educación secundaria y que los informes demuestren que ellos no buscan trabajo” y agregó que “se teme que el ingreso básico provoque que se queden en casa jugando en la computadora” 20.

Las razones que han provocado el fastidio en buena parte de la sociedad finlandesa son las mismas que pueden encontrarse en otras sociedades de otros países, como por ejemplo la Argentina. Muchas personas consideran que “regalar dinero” a cambio de no imponer requisitos sólo fomenta la holgazanería y le quita recursos a otros sectores fundamentales de la economía nacional. En este sentido, es oportuno recordar lo expresado por la filósofa y escritora ruso-estadounidense Alisa Zinovyevna Rosenbaum, más conocida por su seudónimo, Ayn Rand (1905-1982) —quien desarrolló un sistema filosófico al que denominó objetivismo, aunque para sus críticos no es más que una pseudofilosofía—:

Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado, otra persona trabajó por ello, pero sin recibirlo. El gobierno no puede entregar nada a nadie, si antes no se lo ha quitado a otra persona. Cuando el 50% de las personas llega a la conclusión de que no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando la otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, ese…es el fin de cualquier Nación.

Inspiradora de personalidades como Donald Trump y Milton Friedman, la autora de El manantial y La rebelión de Atlas, Ayn Rand, expresa su filosofía absolutamente contraria a la caridad cristiana y al altruismo.

Claramente es cierto que “el capitalismo tiene un problema”, como expresa en su nota Peter S. Goodman 21, como consecuencia de “la escasez de empleos con sueldos que permitan aspirar a una vida de clase media”, la precarización del empleo o el reemplazo de millones de trabajadores por robots. Sin embargo, la entrega de subsidios ¿es la opción más conveniente para quien lo recibe y para la sociedad que debe ceder sus recursos?

El Padre Pedro Opeka, nacido en Argentina pero radicado en Madagascar, llegó a África cuando tenía veinte años y volvió a su país para ordenarse sacerdote en la basílica de Luján 22. Una vez ordenado se dirigió a Madagascar donde ha rescatado a 500.000 personas de la pobreza extrema 23, creando pueblos y escuelas que substituyeron los basureros en los que vivían los pobres.

Lo logró fundando en 1989 una organización sin fines de lucro, la Asociación humanitaria de Akamasoa, cuyo objetivo era ayudar a las personas pobres de Antananarivo, las que vivían en el vertedero de Andralanita y en las calles de la capital de Madagascar proporcionándoles trabajo. Su objetivo inicial fue sacar a las personas de los lugares inhumanos donde vivían, para proporcionarles una vida digna. Quienes participaron de esa obra tienen en claro “que la dignidad era inseparable de tres cosas: una casa, un trabajo y una educación” 24. De ahí que el Padre Opeka, propuesto para el Premio Nobel de la Paz, afirma que “los planes sociales son lo peor que se le puede hacer a un pobre”. El asistencialismo debe existir siempre con trabajo. El que no trabaja que no coma” 25.

A modo de conclusión

La propuesta de la creación de empresas sociales es una respuesta proactiva ante un capitalismo que se manifiesta incapaz de dar respuesta a la mayor parte de la humanidad, la que se encuentra sumergida en la pobreza. La maximización del beneficio —que es el objetivo de las empresas tradicionales— no contribuye en absoluto a revertir esta situación.

Las empresas sociales, al no perseguir un beneficio meramente económico sino social al procurar que las personas puedan superar la pobreza puede considerarse como una alternativa superadora a la caridad y a los planes sociales.

La caridad es una virtud loable, una vocación a ayudar al prójimo pero que, en definitiva, no contribuye a que el pobre pueda superar su situación. Es un paliativo para quien se encuentra atravesando una situación angustiante.

Por su parte, los planes sociales también obran a modo de paliativo pero no favorecen al beneficiario del subsidio en tanto no se le impulse a procurarse un trabajo que le permita prescindir de esa ayuda, mientras que —probablemente— lo coloque en una situación de “comodidad” que lo lleve a depender de ese ingreso básico universal sin ninguna otra motivación. En este sentido, como bien expresa el Padre Opeka “los planes sociales son lo peor que se le puede hacer a un pobre”.

El hecho de involucrarlo en una empresa social apunta a que la persona pueda superar dignamente su situación de pobreza, constituyéndose en protagonista de la construcción de su futuro liberándose de la caridad y de los planes sociales.

Quizás la propuesta de Muhammad Yunus pudo parecer una utopía pero su aplicación ha demostrado que es una estrategia factible para erradicar la pobreza. Por su parte, la iniciativa del Padre Opeka en Madagascar, aunque sin respaldo bancario pero sí con la cooperación de organizaciones europeas, también descansa en la premisa de acompañar a los más pobres en el proceso de integrarse socialmente.

* Licenciado en Historia, graduado en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

***

Síganos en @ArgentinaSaeeg 

  Agradecemos la difusión del presente artículo


BIBLIOGRAFÍA

DÍAZ, Fray Alejandro F., OFM. Las virtudes teologales. Llave del Paraíso. Buenos Aires: Editorial Santa María, 2009 (1ª ed., 1ª reimp.), 128 p.

La Biblia Católica para Jóvenes, Jongbloed (Países Bajos): Instituto Fe y Vida (Estados Unidos) y Editorial Verbo Divino, marzo 2009 (4ª ed.).

YUNUS, Muhammad. Las empresas sociales. Una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad. Barelona: Paidós, 2011.

YUNUS, Muhammad. Un mundo sin pobreza. Las empresas sociales y el futuro del capitalismo. Barcelona, Paidós, 2008.

Revistas

ORIHUELA, Gabriel. “Yunus: reinventando el mundo a través de la banca”. En: Magis, abril-mayo 2014/439, ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, p. 26-35.

Sitios en Internet

GOODMAN, Peter S. “El capitalismo tiene un problema… ¿se puede solucionar regalando dinero?” The New York Times (en español), 22/11/2017, <https://www.nytimes.com/es/2017/11/22/ingreso-basico-universal-capitalismo-riqueza/>, [consulta: 01/05/2018].

GOODMAN, Peter S. “Finlandia termina con el ingreso básico universal”. The New York Times (en español), 30/04/2018, <https://www.nytimes.com/es/2018/04/30/finlandia-ingreso-basico-universal-desempleo/>, [consulta: 01/05/2018].

Madagascar Foundation, <http://www.madagascar-foundation.org/es/>.

“Muhammad Yunus, el banquero de los pobres que desafió a la economía”. Sitio official de American Express

<https://www.amexcorporate.com.ar/multitaskers/nota.php?id=219&cat=6>, [consulta: 10/05/2018].

“Muhammad Yunus: Soñar un mundo sin pobreza”. Universia Chile, 27/04/2005, <http://noticias.universia.cl/vida-universitaria/noticia/2005/04/27/475727/muhammad-yunus-sonar-mundo-pobreza.html>, [consulta: 02/05/2018].


Notas:

  1. Muhammad Yunus. Las empresas sociales. Una nueva dimensión del capitalismo para atender las necesidades más acuciantes de la humanidad. Barcelona: Paidós, 2011.
  2. Muhammad Yunus. Un mundo sin pobreza. Las empresas sociales y el futuro del capitalismo. Barcelona: Paidós, 2008.
  3. Yanancy Noguera. “Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus: ‘La caridad no resuelve el problema de la pobreza’”. En: La Nación (Costa Rica), 25/11/ 2013, <https://www.nacion.com/economia/politica-economica/premio-nobel-de-la-paz-muhammad-yunus-la-caridad-no-resuelve-el-problema-de-la-pobreza/VCXZEFGQCZH3ZCOGIOJJISXYCI/story/>, [consulta: 10/05/2018].
  4. Gabriel Orihuela. “Yunus: reinventando el mundo a través de la banca”. En: Magis, abril-mayo 2014/439, ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, p. 26.
  5. Ibíd., p. 29.
  6. Idem.
  7. “Muhammad Yunus: Soñar un mundo sin pobreza”. Universia Chile, 27/04/2005, <http://noticias.universia.cl/vida-universitaria/noticia/2005/04/27/475727/muhammad-yunus-sonar-mundo-pobreza.html>, [consulta: 02/05/2018].
  8. Grameen significa “rural” en lengua bengalí.
  9. Gabriel Orihuela. Op. cit., p. 30.
  10. Ídem.
  11. Ídem.
  12. “Muhammad Yunus, el banquero de los pobres que desafió a la economía”. American Express, <https://www.amexcorporate.com.ar/multitaskers/nota.php?id=219&cat=6>, [consulta: 10/05/2018].
  13. En el cristianismo las virtudes teologales son la fe, la esperanza y la caridad.
  14. Fray Alejandro F. Díaz, OFM. Las virtudes teologales. Llave del Paraíso. Buenos Aires: Editorial Santa María, 2009 (1ª ed., 1ª reimp.), p.63.
  15. Ídem.
  16. Diccionario de la Real Academia Española, <http://www.rae.es/>.
  17. Peter S. Goodman. “Finlandia termina con el ingreso básico universal”. The New York Times (en español), 30/04/2018, <https://www.nytimes.com/es/2018/04/30/finlandia-ingreso-basico-universal-desempleo/>, [consulta: 01/05/2018].
  18. Ídem.
  19. Ídem.
  20. Ídem.
  21. Peter S. Goodman. “El capitalismo tiene un problema… ¿se puede solucionar regalando dinero?”. The New York Times (en español), 22/11/2017, <https://www.nytimes.com/es/2017/11/22/ingreso-basico-universal-capitalismo-riqueza/>, [consulta: 01/05/2018].
  22. “Los planes sociales son lo peor que se le puede hacer a un pobre”. Clarín (Buenos Aires), 02/07/2015, <https://www.clarin.com/sociedad/padre-opeka_0_r1FoaLKwmx.html>, [consulta: 11/07/2017].
  23. Ídem.
  24. Madagascar Foundation, <http://www.madagascar-foundation.org/es/>, [consulta: 11/07/2017].
  25. Ídem.

©2018-SAEEG

Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales

A %d blogueros les gusta esto: