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LA INTELIGENCIA ARGENTINA SIN RUMBO Y SUMANDO FRACASOS. ALGUNAS PROPUESTAS PARA SU RECONSTRUCCIÓN.

Marcelo Javier de los Reyes*

Una ruptura más del sistema republicano

La Camara de Diputados y el Senado ha sancionado la denominada «Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos» ―Ley 27.742 publicada en el Boletín Oficial el 8 de julio de 2024― por la cual el Poder Legislativo le cedió al Poder Ejecutivo funciones legislativas que le corresponden. No es la primera vez que los miembros del Congreso le otorgan esta potestad excepcional al Ejecutivo, una práctica que precisamente ha dejado de ser excepcional desde la presidencia de Eduardo Duhalde. Claramente, la situación en 2002 podría ameritar esa cesión pero de ninguna manera debió haberse procedido con ese temperamento con los gobiernos que le sucedieron.

Cuando Montesquieu formuló la división de poderes en El espíritu de las leyes (1748) consideró que era apropiada la distribución de las funciones del Estado en tres poderes independientes —legislativo, ejecutivo y judicial— para evitar la concentración del poder, garantizar la libertad política y prevenir la tiranía mediante un sistema de contrapesos. A pesar de ello y aunque no se proceda a esa cesión, el sistema de contrapesos no funciona en nuestra Argentina, toda vez que los miembros del Poder Judicial suelen ser demasiado benévolos con los gobiernos de turno, «benevolencia» que le cuesta muy cara al Estado Nacional y a los argentinos.

Como se ha mencionado, la concepción de la división de poderes formulada por Montesquieu busca prevenir la tiranía y como se puede apreciar en las reformas del Sistema de Inteligencia Nacional, las modificaciones son absolutamente anticonstitucionales y muestran una peligrosa deriva autoritaria del gobierno.

Al asumir la presidencia Javier Milei no existía una situación de emergencia pública que justificara esa cesión de poderes. Las recurrentes crisis económicas que sufre nuestro país no son más que una crisis que la dirigencia política ha convertido en una problemática estructural ocasionada por la mala administración de la cosa pública pero sobre todo por la corrupción, en la cual el Poder Judicial tiene la mayor responsabilidad, aunque eso no libera de la misma al Poder Legislativo.

Desentendiéndose de la Inteligencia

Desde el primer día, el presidente ―quien se autopercibía como «especialista en temas de crecimiento económico con o sin dinero» y que afirmaba que sabía «cómo terminar con la pobreza y la indigencia»― no sólo no manejó la economía nacional sino que la puso en manos Luis «Toto» Caputo, de quien afirmaba: «Recuerdo que, por ejemplo, Caputo se fumó más de US$ 15.000 millones. Se terminó en el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo echaron a Sturzenegger acusándolo de manejar mal la mesa, vino Caputo y se fumó US$ 15.000 millones de reservas irresponsablemente, ineficientemente. Y nos deja este despiole de la Leliq»[1]. Si el «especialista» no se ocupaba de lo que sabía y eligió a quién poco antes consideraba un incapaz, mal podía hacerse cargo de la Inteligencia Nacional, área de la que ninguno de los que llega al gobierno tiene una mínima idea y que suelen confundir con «Seguridad».

Desconociendo y contrariando la Ley de Inteligencia Nacional 25.520, cuyo Artículo 12 expresa que «El Presidente de la Nación fijará los lineamientos estratégicos y objetivos generales de la política de Inteligencia Nacional», puso de facto el Sistema de Inteligencia Nacional bajo control del entonces Jefe de Gabinete de Ministros, Nicolás Posse, quien asumió el 10 de diciembre de 2023 y que renunció en mayo de 2024, en buena medida porque se lo responsabilizó de realizar tareas de espionaje interno sobre funcionarios de su propio gobierno y opositores. Durante ese breve período la Inteligencia Nacional estuvo operada por militares que, al parecer, no eran del ámbito de la inteligencia y que además debe tenerse presente que la Inteligencia Estratégica Militar difiere considerablemente de la Inteligencia Estratégica Nacional que es, vale recordar, de carácter civil.

Tras la salida de Posse, la Inteligencia Nacional está «informalmente» en manos del «monotributista» Santiago Caputo, asesor presidencial que no cumple ningún cargo de funcionario dentro del organigrama oficial. De tal manera que la irresponsabilidad de Milei en materia de Inteligencia llega a un grado que es difícil de caracterizar en términos negativos.

Reformas del Sistema de Inteligencia Nacional

Dicho esto, cabe señalar que en ningún párrafo de la llamada «Ley Bases» se menciona la necesidad de modificar, una vez más, el Sistema de Inteligencia Nacional (SIN). No obstante, quienes detentan el Poder Ejecutivo podrán argüir que mediante el Título II referido a la Reforma del Estado podría implementar modificaciones en el mencionado sistema.

Desde que asumió este gobierno «libertario» ―pero enemigo de la libertad― se procedió a las siguientes modificaciones en materia de Inteligencia:

    • En julio de 2024, a través del Decreto n° 614/2024 se procedió a una reestructuración profunda del SIN, mediante el cual se disolvió la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y se creó nuevamente la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), conformada por cuatro agencias: el Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), la Agencia de Seguridad Nacional (ASN), la Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC) y la División de Asuntos Internos (DAI).
    • Mediante el controvertido Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) n° 656/2024 se le otorgaron a la SIDE $ 100.000 millones adicionales en carácter de fondos reservados, lo cual fue rechazado por la Cámara de Diputados (Resolución n° 76/2024 del 21 de agosto de 2024) y por el Senado (Resolución 32/2024 del 12/09/2024), por lo cual «Santiago Caputo, el asesor presidencial que reestructuró la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), avisó que el organismo que en los papeles dirige Sergio Neiffert devolverá cada uno de los $100 mil millones»[2]. Sin embargo, algunos medios informaron por entonces que ya se había ejecutado el 80% de ese monto.
    • El 1° de enero de 2026 Infobae dio a conocer el DNU-2025-941-«APN-PTE – Modificación de la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520»[3], que fue publicado en el Boletín Oficial con fecha 2 de enero, firmado el 31 de diciembre de 2025 por el presidente Javier Milei y todo el gabinete, el cual reordena la estructura de toda el área, crea agencias, disuelve otras y unifica tareas supuestamente para facilitar el intercambio de datos y le otorga a la SIDE un poder que emula a la «Securitate» (oficialmente Departamentul Securității Statului, «Departamento de Seguridad del Estado»), la policía secreta rumana del régimen comunista. Al fin y al cabo, siempre se afirma que los extremos se tocan.

Lo único positivo es volver a la denominación SIDE para recordar que la Inteligencia le corresponde al Estado Nacional, aunque en los hechos los libertarios siguen manejando una Inteligencia «de gobierno», como han hecho todos los gobiernos de esta partidocracia.

¿Era necesario reformar la Inteligencia?

Mediante la sanción de la Ley 27.126, el 25 de febrero de 2015, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se propuso desmantelar la estructura de la ex Secretaría de Inteligencia, aumentar la transparencia, fortalecer la democracia, profesionalizar el servicio de inteligencia, limitar los fondos reservados y separar la inteligencia de la investigación judicial.

A ello cabe agregar la «intención» de poner fin al espionaje ilegal, la compra de jueces y la financiación ilegal de la política. Claro que no tuvo mucho tiempo para demostrar si esa transformación sería posible porque su gobierno terminó en diciembre de 2015.

Luego del gobierno de Mauricio Macri (2015 – 2019), quien hizo un uso discrecional de la Inteligencia y de sus recursos ―quizás sea suficiente con mencionar la operación de la Inteligencia sobre el Poder Judicial, la banda «Súper Mario Bros», y el espionaje ilegal a los familiares de los tripulantes del ARA San Juan―, el 10 diciembre de 2019, asumió la presidencia Alberto Fernández, quien en su primer discurso anunció la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y prometió terminar con los «sótanos de la democracia». En esa oportunidad declaró el «nunca más» a una justicia contaminada por servicios de inteligencia y operadores judiciales. El gatopardismo siguió mostrando su vigencia.

Durante su gobierno, la entonces interventora de la AFI, la abogada Cristina Caamaño estuvo trabajando en una nueva ley de Inteligencia. Ya me referí a ese tema en un artículo titulado «Más “innovaciones” en materia de Inteligencia» (publicado el 26 de enero de 2021), en el cual expuse que «no parece serio cambiar nuevamente la Ley de Inteligencia, cuya última ley, la 27.126 fue llevada a cabo por la actual vicepresidente, en ese momento en ejercicio de la Presidencia de la Nación». 

Escándalos en la SIDE libertaria

Como no podía ser de otro modo, la corrupción libertaria también alcanzó a la SIDE y una vez más se hizo una propaganda a la «profesionalización» del organismo. El resultado: más de lo mismo. Sin embargo, estos han empleado hasta la IA para hacer diseños de patéticos logos que parecen más propios de las agencias de inteligencia estadounidenses y de sociedades secretas.

Nuevamente se recurre a purgas, las que se vienen llevando a cabo desde hace décadas impidiendo una transferencia de conocimientos y la práctica desaparición de personal de carrera dentro del organismo. Eso sí, ingresa personal sin experiencia y algunos por amiguismo y continúa la clásica lucha de poder por los puestos de la SIDE, como oportunamente se denunció la puja entre Santiago Caputo y el Secretario de Asuntos Estratégicos, José Luis Vila ―un radical, funcionario «transversal» a los diferentes gobiernos ya que forma parte del establishment por su relación con Enrique «Coti» Nosiglia―, para quedarse con una parte de la estructura de la agencia[4].

No podía faltar el seguimiento a ciertas figuras de la política que parecen haber sido «caminados» ―para emplear la jerga de inteligencia― por agentes de la SIDE, lo que implicaría una ilegalidad y, aún peor, al servicio del lobby político y empresarial bajo la órbita de Caputo. Nada de cuestiones de seguridad de Estado.

Desde que llegó este gobierno la gestión no estuvo exenta de escándalos y desde fines del año 2025 se produjeron renuncias y cambios que dejaron de lado toda la discreción que requiere un organismo de Inteligencia. Luego de algunos casos sonoros que llegaron a los medios, el entonces titular Sergio Neiffert renunció al cargo, evidentemente forzado para que lo hiciera luego de denuncias por mal uso de fondos reservados, por el caso de dos funcionarios que viajaron a ver la carrera de Fórmula 1 en Bakú, Azerbaiyán, según denunciaron los diputados Esteban Paulón y Mónica Fein. Los funcionarios de la SIDE habrían utilizado cerca de $ 20 millones de pesos de fondos públicos reservados para viajar a ver al piloto Franco Colapinto[5].

Para reemplazar a Neiffert nombraron a Cristian Auguadra que, al igual que su antecesor y tantos otros que llegaron a ese destino, no cuentan con una experiencia mínima para ocupar el cargo. En el caso de Auguadra, la información periodística no le es favorable.

Uno de los hechos recientes tuvo como objetivo la AFA, la Asociación del Fútbol Argentino. A mediados de abril de este año, estalló una denuncia sobre una presunta operación de inteligencia para intervenir o desestabilizar a la AFA con la denominada «Operación Pendrive»[6]. También se detectaron cámaras de seguridad orientadas hacia la ex sede de la AFA desde un edificio lindero, propiedad del jefe de la SIDE, Cristian Auguadra[7].

La falta de control dentro y fuera de la SIDE es absoluta, pues la Comisión Bicameral de Inteligencia parece que, como pasa habitualmente, no llega a nada. Recordemos el famoso caso de la «Banelco» y tantos otros escándalos que pasaron sin más. ¿De dónde salen los fondos para «convencer» que algunos legisladores voten las leyes que pide este gobierno para avanzar en la entrega de la Nación?

Todo sigue como entonces…

Palantir y los periodistas fuera de la Casa Rosada

El video que unos periodistas realizaron de los conocidos pasillos de la Casa Rosada y de las puertas de algunos despachos le sirvió al gobierno para prohibir el ingreso a la Casa Rosada a todos los periodistas acreditados, decisión tomada por la Casa Militar con el único fin de garantizar la seguridad nacional. Según la presentación realizada por la Casa Militar, el material grabado habría «vulnerado la seguridad de las instalaciones y expuesto información considerada estratégica para el funcionamiento del Poder Ejecutivo».

Sin embargo, no hubo tanto celo por la seguridad, ni siquiera de la del presidente ―quien al momento de la difusión de esa filmación se encontraba de festejos en Israel, en una zona en guerra―, en oportunidad de que lo visitaran en la Casa Rosada Hayden Davis, el criptoempresario que lanzó $LIBRA, o «Julian Peh», quien no se llamaba así ni existían registros de su ingreso al país. No volveré sobre este tema, el cual lo abordé profusamente en otro artículo titulado «La relevancia de conocer la política internacional y de emplear la Inteligencia de Estado. El caso $Libra», publicado el 17/08/2025.

A buena parte de la prensa, como sería lógico, no se le escapó el hecho de que la prohibición a los periodistas coincidió con la visita de Peter Thiel, cofundador de la corporación Palantir Technologies Inc. ―empresa estadounidense que cotiza en bolsa y desarrolla plataformas de integración y análisis de datos― a la Casa Rosada. Evidentemente, se procedió a un blindaje de la Casa de Gobierno a los medios.

Palantir fue fundada en 2003 con apoyo de la CIA. Palantir desarrolla software especializados en el análisis de grandes volúmenes de datos (big data) e inteligencia artificial y desarrolla plataformas que integran, gestionan y aseguran datos complejos para gobiernos, agencias de inteligencia y grandes empresas, permitiendo tomar decisiones basadas en información en tiempo real[8].

La corporación ha desarrollado «Palantir Gotham» (utilizado principalmente por agencias de defensa e inteligencia como la CIA y el FBI para identificar patrones ocultos en conjuntos de datos masivos, útil para seguridad nacional y antiterrorismo), «Palantir Foundry» (enfocado en el sector privado para integrar datos corporativos y optimizar operaciones, decisiones y detección de fraudes), «Palantir Apollo» (herramienta que permite el despliegue automático de software en cualquier entorno, ya sea en la nube o en sistemas clasificados) y «Palantir AIP (Artificial Intelligence Platform) (plataforma más reciente, diseñada para aplicar modelos de lenguaje y IA avanzada a datos complejos de forma segura).

«Creamos productos para el análisis humano de datos del mundo real», según informa la propia empresa en su sitio web[9]. Agrega también: «Diseñamos tecnología para ayudar a las instituciones a proteger la libertad. La tecnología analítica, especialmente en manos de instituciones poderosas que manejan grandes volúmenes de datos, puede suponer graves riesgos para la privacidad y las libertades civiles». Sin embargo, parece que no es precisamente la «libertad» a la que defienden sino más bien que la vulneran y lo que muestra como una «virtud» resulta contradictoria porque esta corporación «poderosa» se apodera de una impresionante cantidad de datos de los ciudadanos poniendo precisamente en riesgo la privacidad y las libertades civiles. Recordemos la manipulación llevada a cabo por Cambridge Analytica.

Palantir obtuvo contratos gubernamentales multimillonarios y «ha contribuido a prevenir atentados terroristas, planificar misiones ultrasecretas de la CIA y gestionar la distribución de vacunas. Sin embargo, ha recibido críticas por ayudar a funcionarios de inmigración a identificar y localizar a inmigrantes indocumentados»[10]. Vemos aquí algunos puntos a considerar como el término «terrorista», el cual no se puede aplicar a quien defiende a su país de un invasor extranjero, la planificación de «misiones ultrasecretas», la identificación y localización de inmigrantes indocumentados nada menos que por parte del ICE, una fuerza que recurre a métodos ilegales y violatorios de los derechos humanos. En síntesis, Palantir es un «Estado» dentro del Estado que le paga contratos multimillonarios y que se hace dueño de ese Estado que le brinda el acceso a todas sus bases de datos.

¿Qué podemos decir de otro de los socios y fundador de Palantir, Alex Karp? Karp es licenciado en Derecho y doctor en teoría social neoclásica y se ha manifestado sobre la superioridad de Occidente y su desdén por las protestas antiisraelíes. Karp calificó las protestas antiisraelíes en la Universidad de Columbia de «paganas» y afirmó haber soñado con atacar a sus enemigos con drones. «En una conversación entre Karp y Jacob Helberg, asesor principal de políticas del director ejecutivo de Palantir, sobre el impacto de la IA en la guerra en Ucrania e Israel, Helberg dijo que se estaban coreando “consignas a favor de Hamás” en “universidades muy prestigiosas”»[11]. Todo un alegato en favor del racismo y en detrimento de la libertad de expresión y de la democracia.

Palantir también ha recibido fuertes cuestionamientos por su participación en el genocidio en Gaza por la firma de una «alianza estratégica» con el Ministerio de Defensa israelí. Desde octubre de 2023, el ejército israelí ha incorporado las herramientas y el software de Palantir para su ofensiva en la Franja de Gaza[12].

James Bamford en un artículo publicado en The Nation afirma que Palantir ha proporcionado al ejército y a las agencias de inteligencia israelíes «capacidades de localización avanzadas y potentes» utilizadas en el marco de su guerra en Gaza[13].

La corporación abrió sus oficinas en Tel Aviv en 2015 y fue en Israel donde la junta directiva de Palantir se reunió por primera vez en 2024, solo unos meses después del inicio de la guerra, en un gesto de solidaridad y debido a que Alex Karp es un importante partidario del gobierno de Netanyahu[14].

Nada más en sintonía con el «pensamiento» o ideología de Milei. Aquí cabe destacar que Peter Thiel compró una gran mansión en Barrio Parque, uno de los barrios más caros de Buenos Aires ―si no el más caro―, frente a la casa de Susana Giménez, por la que pagó US$ 12 millones. Es evidente que Thiel no ha venido de vacaciones porque tendría pensado permanecer en la Argentina al menos dos meses. ¿Algún millonario contrato con el gobierno de Milei? ¿Tendrá la Argentina el mismo destino que Palestina con el presidente «más sionista del mundo»?

Todo está sobre la mesa y la presencia de Thiel y de su empresa, con una motosierra presidiendo el encuentro con Milei en la Casa Rosada nos son buenos augurios para los argentinos.

El 25 de abril, en un posteo en X, el ingeniero en Electrónica y en Telecomunicaciones Ariel Garbarz escribió:

«Peter Thiel le ofreció a Milei una arquitectura de poder para gobernar con los datos de la SIDE y otros organismos públicos, perfilando y luego controlando y manipulando a los votantes, tal como hizo en Estados Unidos, Reino Unido e Israel».

A propósito de la vigilancia tecnológica, será fundamental rever todo el sistema de vigilancia por cámaras en el territorio nacional y, particularmente, en la Capital Federal, teniendo en cuenta las empresas proveedoras de los equipos, las que las instalaron y las que las monitorean, aún de aquellas que son monitoreadas por las provincias, los municipios y el Estado Nacional. En general deberá recurrirse a la ingeniería inversa y en adelante deberían establecerse algunas cláusulas para su instalación.

Algunas reflexiones finales

Milei no sólo destruye lo que he denominado «el sistema inmunológico de la Nación», siguiendo el rumbo de sus predecesores, sino que agrava la posibilidad de que nuestra Argentina ―siguiendo la metáfora de la medicina― padezca una sepsis irreversible.

Esto es evidente cuando Milei se saca una foto con un criminal de guerra, con el «carnicero de Medio Oriente», provoca un industricidio del que difícilmente nuestro país pueda recuperarse, deja a la Argentina sin una política exterior propia alineándose con Estados Unidos e Israel ―aislándola de los países que respaldan los derechos soberanos sobre las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur así como de sus principales socios comerciales, miembros estos de los BRICS―, ingreso de militares y de aeronaves extranjeros a la Argentina sin autorización del Congreso de la Nación, declara irresponsablemente que nuestro país está «en guerra con Irán» ―toda declaración de guerra precisa que sea aprobada por el Congreso Nacional―, continúa con la política de desarticular el territorio nacional cerrando definitivamente ramales ferroviarios y abandonando el mantenimiento de las rutas nacionales, abriendo la puerta a que empresas como Palantir u otras de Israel ―recuerden el discurso que pronunció en su reciente visita al ente sionista― accedan a la información privada de los argentinos y a la información estratégica del Estado Nacional, acuerda con el empresario británico Joe Lewis de manera secreta para que el también amigo de Mauricio Macri pueda sortear los litigios a los que está siendo sometido por sus operaciones en una zona de «seguridad nacional», y un sinfín de medidas que revelan que «el topo que vino a destruir el Estado desde adentro» verdaderamente está en guerra con la Argentina. En un país serio ya habría sido destituido y sometido a juicio.

La presencia de Thiel pondría la certeza de que la deriva autoritaria de este gobierno que aglutina lo peor de la casta política y de las corporaciones económicas del país y del mundo (no nos olvidemos del JP Morgan), estaría operando para convertir esta cleptocracia en una tecnocracia que ejerza una vigilancia minuciosa sobre cada uno de los argentinos con el objetivo de neutralizar toda expresión o manifestación en contra de los abusos de su gobierno. Cada día que transcurre, el peligro es mayor y el Poder Judicial y el Poder Legislativo ―excepción hecha de algunos de sus miembros― no están a la altura de las circunstancias, por decirlo eufemísticamente.

Todos esos temas en los que el gobierno avanza sin frenos serían prioritarios para la Inteligencia Estratégica del Estado Nacional, la que no casualmente ha terminado de destruir Milei.

La primera pregunta clave es, ¿se puede reconstruir la Inteligencia Nacional en un futuro gobierno nacional? Si la respuesta es afirmativa, habría una segunda pregunta, ¿cómo?

A la primera pregunta respondo afirmativamente, aunque será un proceso largo por las capacidades destruidas, la falta de personal profesional apropiado para esas tareas y la necesidad de reconstruir la confianza con otros organismos de inteligencia de otros países. Como he expresado más de una vez, «la confianza es como la virginidad, se pierde una sola vez» y en materia de inteligencia requiere una ardua labor, sustentada en buena parte en vínculos personales. De ahí la necesidad de mostrar una verdadera recuperación de esas capacidades recurriendo a personal retirado, pero no a aquellos que han sido parte de su destrucción. Esto sería un claro mensaje hacia las agencias extranjeras.

¿Cómo? Obviamente, y es claro que así sea, el jefe de la Inteligencia Nacional ―el «Señor 5»― debe ser una persona de extrema confianza del presidente de la Nación, a quien se debe de manera casi incondicional. ¿Por qué «casi»? Porque no deberá decirle «sí» a todo, sino que deberá advertirle acerca de determinadas cuestiones y a veces decirle que «no» cuando los Intereses Nacionales o su seguridad o su imagen estén en riesgo ante determinadas decisiones que desee tomar. Sin embargo, el «Señor 8» debería ser un agente de carrera con experiencia, conocedor de los resortes del sistema de Inteligencia.

Los pasos a tomar para esa reconstrucción requieren:

    • lograr que el Congreso derogue la Ley 27.126 y volver plenamente a la vigencia de la Ley 25.520, aunque se vuelva a la denominación de «Secretaría de Inteligencia», sin que especifique que es «de Estado»; al fin y al cabo, este gobierno sólo le ha cambiado el nombre para que todo siga igual;
    • poner en vigencia, nuevamente, el decreto 1.088, mediante el cual se aprobó el Estatuto para el Personal de la Secretaría de Inteligencia y para el Personal Civil de Inteligencia de los Organismos de Inteligencia de las Fuerzas Armadas;
    • derogar los decretos del gobierno de Milei, los cuales constituyen un verdadero adefesio en materia de Inteligencia;
    • reconstruir la Contrainteligencia, área vital de la Secretaría de Inteligencia;
    • recrear nuevamente la Central Nacional de Inteligencia, en el marco de la Secretaría de Inteligencia, para coordinar las funciones y operaciones de todos los servicios de inteligencia de la Argentina, a la cual todos los servicios de inteligencia de las Fuerzas de Seguridad, las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Economía, deberán destinar delegados para favorecer una coordinación eficaz y eficiente entre los diferentes organismos;
    • diseñar una nueva Doctrina de Inteligencia Nacional conforme a una agenda que contemple los «Intereses Nacionales» y no a una agenda impuesta desde el exterior;
    • cerrar la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Casa Rosada y transferir sus funciones a la Subsecretaría de Inteligencia, es decir que las mismas recaerían sobre el «Señor 8», a quien debe llegarle la información estratégica, de tal manera que se evitaría la duplicación de funciones y se eliminarían puestos oficiales que no han demostrado mayor utilidad para el Estado Nacional;
    • contar con un cuerpo de abogados altamente calificados para llevar a cabo un exhaustivo estudio para la recuperación de organismos y tierras que los diferentes gobiernos han entregado discrecionalmente a sujetos privados;
    • iniciar las acciones legales correspondientes para llevar a los tribunales a todos los funcionarios que se desempeñaron en el área de Inteligencia por causas de malversación de fondos e incumplimiento de los deberes de funcionario público;
    • poner el acento en el reclutamiento de los profesionales y en su formación, para lo cual será fundamental que la Escuela Nacional de Inteligencia recupere el prestigio que supo tener en la década del 90 del siglo pasado, recurriendo a destacados profesores en función de los programas de estudio que se establezcan. Un punto esencial será el nombramiento de un director que no provenga de la política, sino que sea algún profesional con trayectoria en las áreas de Inteligencia;
    • implementar en el marco de la Escuela Nacional de Inteligencia los Cursos Básicos de Inteligencia para Funcionarios del Estado, lo cual permite impartir nociones básicas a los funcionarios estatales además de favorecer la construcción de una comunidad informal de Inteligencia;
    • establecer, al menos, una base del organismo en cada provincia pero en algunas de ellas ―por ejemplo, Córdoba y en la región de la Patagonia― puede que las necesidades requieran que haya más de una;
    • desarrollo de bases regionales para implementar la Inteligencia Competitiva para favorecer el desarrollo de las economías regionales;
    • fortalecer la presencia de delegados en nuestras embajadas y reconsiderar los países en los cuales tendrán sede;
    • reestablecer los vínculos con los servicios de Inteligencia extranjeros, con la mayor parte posible de ellos y no limitándolos a los «habituales» de los últimos gobiernos.

La plena vigencia de la Ley 25.520 no implica el ideal para la conducción y coordinación de una Inteligencia Estratégica de Estado pero podrá, por un lado, establecer un punto de partida para su reorganización y coordinación con otros organismos nacionales y extranjeros, así como cerrar un ciclo de improvisaciones que sólo han terminado por destruirla.

Estas medidas podrán, realmente, poner la conducción estratégica y la coordinación del Sistema de Inteligencia Nacional bajo el control de la Secretaría de Inteligencia y, especialmente, de la Presidencia de la Nación, a la cual pertenece.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro «Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones», Buenos Aires: Editorial Almaluz, 1ª edición 2019, 2da edición 2024. En edición: «El arte de pensar. Su aplicación en un mundo incierto» (Editorial Almaluz).

Investigador Senior del IGADI, Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] «¿RESISTE ARCHIVO?: Lo que decía Milei sobre Caputo, el que “se fumó 15 mil millones de dólares”». El Cronista, 28/11/2023, https://www.elcronista.ar/resiste-archivo-lo-que-decia-milei-sobre-caputo-el-que-se-fumo-15-mil-millones-de-dolares, [consulta: 13/04/2026].

[2] Pablo Lapuente. «Santiago Caputo promete devolver los $100 mil millones de la SIDE». Letra P, 13/09/2024, https://www.letrap.com.ar/politica/santiago-caputo-promete-devolver-los-100-mil-millones-la-side-n5411167, [consulta: 13/04/2026].

[3] DNU-2025-941-«APN-PTE – Modificación de la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520», https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/337032/20260102.

[4] «Bronca en la SIDE con Santiago Caputo porque lleva adelante una purga de agentes, pero metió a su instructor de tiro». La Política Online, 07/11/2024, https://www.lapoliticaonline.com/politica/bronca-en-la-side-con-santiago-caputo-porque-hizo-una-purga-pero-metio-a-su-instructor-de-tiro/, [consulta: 06/12/2025].

[5] «Diputados denuncian un viaje ‘VIP’ de la SIDE a la Fórmula 1 con fondos públicos que costó $19 millones». Urgente24, 04/12/2025, https://urgente24.com/actualidad/politica/diputados-denuncian-un-viaje-vip-la-side-la-formula-1-fondos-publicos-que-costo-19-millones-n614628, [consulta: 06/12/2025].

[6] «Cómo se armó la operación “pendrive” trucho contra AFA: la trama que incluye a un ex ministro, la SIDE, empresarios y hasta el directivo de un importante medio». Data Clave, 10/04/2026, https://www.dataclave.com.ar/poder/la-salida-menos-pensada–alejandro-kim-se-fue-del-espacio-de-guillermo-moreno_a69d92b3b1d2d404fa6dfcfc5, [consulta: 17/04/2026].

[7] «¿El jefe de la SIDE puso cámaras apuntando a la AFA para espiar los movimientos de los dirigentes?». Data Clave, 10/04/2026, https://www.dataclave.com.ar/poder/-el-jefe-de-la-side-puso-camaras-apuntando-a-la-afa-para-espiar-los-movimientos-de-los-dirigentes-_a69d977011d2d404fa6e9f8be, [consulta: 17/04/2026].

[8] Sitio oficial de Palantir, https://www.palantir.com/about/.

[9] Ídem.

[10] Jeff Rumage. «Inside Palantir: The Tech Giant Powering Government Intelligence». Buit In, 22/04/2026, https://builtin.com/articles/what-is-palantir, [consulta: 24/04/2026].

[11] Madison Hall. «Palantir CEO calls Columbia anti-Israel protests ‘pagan’ and says he’s dreamed of drone striking his enemies». Bussiness Insider, 02/05/2024, https://www.businessinsider.com/palantir-ceo-alex-karp-columbia-anti-protests-pagan-north-korea-2024-5, [consulta: 14/04/2026].

[12] «¿Qué se sabe sobre el papel desempeñado por Palantir en Gaza?» Le Grand Continent, 04/10/2025, https://legrandcontinent.eu/es/2025/10/04/que-se-sabe-sobre-el-papel-desempenado-por-palantir-en-gaza/, [consulta: 14/04/2026]

[13] James Bamford. «How US Intelligence and an American Company Feed Israel’s Killing Machine in Gaza». The Nation, 12/04/2024, https://www.thenation.com/article/world/nsa-palantir-israel-gaza-ai/, [consulta: 12/12/2025].

[14] Sharon Wrobel. «US tech giant Palantir decides to hold first board meeting of new year in Tel Aviv». The Times of Israel, 02/01/2024, https://www.timesofisrael.com/us-tech-giant-palantir-decides-to-hold-first-board-meeting-of-new-year-in-tel-aviv/, [consulta: 12/12/2025].

 

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Imagen de Gordon Johnson en Pixabay 

Es costumbre definir la etiqueta como un conjunto de reglas de conducta que rigen las expresiones externas de las relaciones humanas. La etiqueta ayuda a preservar la integridad de la sociedad. Crea y mantiene un cierto orden social, coordina las acciones conjuntas de los individuos y ayuda a superar las posibles tensiones de comunicación. En esta capacidad, la etiqueta está funcionalmente vinculada a la moralidad: en última instancia, la etiqueta es una forma de implementación práctica de los principios morales.

Observar las reglas de etiqueta permite mostrar buena voluntad y atención a los demás y expresar respeto por ellos, y hacer que la comunicación sea fácil y agradable. A pesar de todas las similitudes existentes entre la moralidad y la etiqueta, no pueden considerarse iguales: la función reguladora de la etiqueta es de naturaleza bastante subordinada y su función principal, como señalan muchos investigadores, es integradora y diferenciadora. La etiqueta garantiza la integración dentro de un grupo social al dar a sus miembros características distintivas especiales: la forma en que se saludan, hablan y ganan confianza entre sí, etc., lo que permite a este grupo crear un sentido de pertenencia. Esto permite al grupo crear nuevos comportamientos para distinguirse de los demás. Al mismo tiempo, sin embargo, como en la vida real, la etiqueta en Internet (“netiqueta”) no solo une a las personas, sino que también las separa, al enfatizar sus diferencias de estatus (género, edad, clase, estatus social, afiliación religiosa y nacional, etc.).

En su conjunto, las funciones de integración/diferenciación/distinción permiten a un individuo racionalizar las relaciones tanto dentro de su grupo de referencia como fuera de él, es decir, con “outsiders”.

No existe una “netiqueta” universal, que sea uniforme para todos en la sociedad moderna: cada grupo sociodemográfico y/o socioprofesional desarrolla/elabora sus propias reglas de decencia, junto con las generalmente aceptadas, que sirven como parte integral elemento de su propia subcultura, entendida no en un sentido despectivo sino como una variante/variedad de la cultura minoritaria o localizada en un entorno ciberespacial. Por lo tanto, no sorprende que se formen reglas especiales de etiqueta en Internet. En el sentido estricto de la palabra, la netiqueta no es etiqueta, ya que no realiza (y no puede) realizar la función principal de la etiqueta tradicional: su función de diferenciación, es decir, de determinar el lugar del individuo en la jerarquía social- es meramente virtual y no implica fundamentalmente la naturaleza del estatus, ya que carece de contacto humano o contacto corporal, como bien se podría llamar. En consecuencia, prevalece claramente la función comunicativa e integradora de la “netiqueta”.

Esta función se manifiesta de dos maneras. En primer lugar, es una de las herramientas para construir la identidad colectiva de los miembros de una comunidad virtual en particular: al desarrollar sus propias reglas únicas de comportamiento, esta sociedad / grupo virtual es consciente de sí misma como un todo y se representa a sí misma ante los demás. En segundo lugar, la “netiqueta” promueve la identificación sociocultural individual: el conocimiento y la implementación de sus reglas permiten a un individuo confirmar su pertenencia a una comunidad en particular y demostrar que es “suya” y no de todos los demás, ya que las reglas de esa “netiqueta” particular no están escritas en ningún Galateo del Arzobispo John della Casa: o bien, las Reglas de Comportamiento Cortés.

No es casualidad que una sanción bastante extendida (y más severa) por infringir las reglas de una “netiqueta” de un grupo específico sea una especie de expulsión de la sociedad virtual, es decir, la desconexión del delincuente de un determinado recurso de Internet. Por lo tanto, la “netiqueta” también actúa como un mecanismo de socialización y marginación al mismo tiempo.

A diferencia de las comunidades tradicionales, la posibilidad de influencia grupal en un individuo (por ejemplo, a través de la opinión pública) en Internet es limitada. El anonimato de la comunicación virtual hace que sea fácil evitar la presión social y, por lo tanto, el único método efectivo de influencia en un entorno virtual es la inclusión voluntaria de una persona en el sistema social, su internalización de los valores y reglas del grupo. Esto implica la aceptación consciente de algunas obligaciones, principalmente morales —no importa si son compartidas o no por la sociedad externa— por cada participante en la interacción virtual. Desde este punto de vista, las reglas de “netiqueta” pueden verse como una guía que demuestra el estándar de comportamiento correcto en el ciberespacio. Por lo tanto, estas reglas son de una marcada naturaleza ética.

Un análisis de las diversas versiones de la etiqueta de Internet muestra que las reglas generalmente no difieren mucho de las tradicionales: implican respeto por los socios de comunicación y se basan en la “regla de oro” de la moral grupal. Al mismo tiempo, además de los estándares éticos universales, igualmente aplicables tanto a la comunicación real como a la virtual, la “netiqueta” también incluye una serie de reglas específicas debido a las especificidades del canal de comunicación. Por ejemplo, no es recomendable escribir mensajes en mayúsculas, lo que equivale a gritar, ya que las letras mayúsculas son malas para el sentido de la vista y el sentido del oído. Tampoco es aconsejable enviar archivos adjuntos de correo electrónico sin previo aviso; usar un lenguaje grosero; para enviar notificaciones inesperadas; para enviar correos electrónicos con una línea de asunto vacía; para distribuir spam; para enviar correo no solicitado; para reenviar anuncios, etc.

Se puede suponer, sin embargo, que, con el mayor desarrollo de la tecnología de la información, el enfoque de la comunicación virtual se alineará con las formas habituales de interacción, hasta que la “netiqueta” sea absorbida por la etiqueta tradicional.

Como es bien sabido, la mayoría de los códigos de ética periodística suelen proclamar la libertad de expresión como el valor moral más alto: “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye la libertad de opinar sin injerencias y de buscar, recibir y difundir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación y sin importar las fronteras” (art. 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Esta libertad encuentra su máxima expresión en Internet: las instituciones especializadas pierden su monopolio en la generación de información contenida en ella y cualquier usuario, por un costo mínimo, puede diseñar y poner a disposición del público cualquier mensaje sin someterlo a más cambios.

La especificidad de Internet, sin embargo, hace que sea más fácil mostrar material falso, antisocial y simplemente ilegal, porque Internet es un tipo de medio en el que es más fácil ocultar, cambiar o falsificar la identidad del autor de una declaración. En Internet, de hecho, nunca es posible decir con certeza quién es realmente el autor de un mensaje (a menos que la información esté protegida por medios criptográficos especiales), y el texto publicado en Internet puede en cualquier momento ser modificado más allá del reconocimiento, trasladado a otro servidor o simplemente destruido.

La situación se ve agravada por el hecho de que no existen criterios institucionales o profesionales para la calidad y fiabilidad de la información en Internet, excepto en los casos en que las noticias relevantes van acompañadas de indicadores de fiabilidad fuera de la web (por ejemplo, la reputación del autor o de la institución que tiene su propio sitio web, etc.). Por lo tanto, la comunicación masiva en Internet es totalmente anónima y, sin embargo, vinculante.

De acuerdo con los postulados de la ideología web, los intentos de resolver el problema de la difusión de información cuestionable en Internet (“noticias falsas”) mediante la creación de leyes especializadas y la introducción de la censura, son resueltamente opuestos por los miembros de la comunidad de la red y generalmente terminan en fracaso. Debe tenerse en cuenta que es imposible proporcionar una definición universal de lo que significa “información reprensible”, teniendo en cuenta las características culturales, nacionales y religiosas de los diversos países. Por lo tanto, el desarrollo de una política de información unificada en este ámbito es difícilmente posible.

Como alternativa aceptable a la censura y otras restricciones legislativas, se propone considerar la posibilidad de filtrar los materiales publicados en la web mediante el uso de un algoritmo para evaluar los documentos electrónicos. La ventaja de este enfoque es que brinda a los usuarios libertad de elección, lo que les permite decidir qué tipo de información desean recibir. Es cierto que para que esta elección sea verdaderamente consciente y responsable, es necesario tener un sistema de valores de pleno derecho (es decir, la capacidad de discernir), tanto para aquellos que hacen evaluaciones y dan calificaciones como para aquellos que se guían por terceros, ya que la base de cualquier evaluación y calificación es la identificación del valor, en este caso la información difundida a través de Internet. Por lo tanto, la metodología de evaluación de la calificación (evaluación de la fiabilidad) no puede ser eficaz sin mejorar la cultura de la información de la sociedad en su conjunto. (5. continuación)

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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EL SIGNIFICADO Y EL POTENCIAL DEL CIBERESPACIO

Gincarlo Elia Valori*

Imagen de Michal Jarmoluk en Pixabay 

La formación y el desarrollo del ciberespacio han cambiado profundamente el pensamiento y los hábitos de comportamiento de las personas. Las discusiones académicas actuales sobre una variedad de temas como la política de red, la ética de la red, la cultura de la red y la ideología de la red también se han convertido en temas académicos limítrofes.

Comprender con precisión la connotación, las características y la esencia del ciberespacio y definir científicamente sus atributos en el espacio de la vida cotidiana son la base y los requisitos previos para explorar este tipo de problemas De lo contrario, será difícil para nosotros comprender y captar con precisión las raíces de este conjunto de cuestiones que afectarán la naturaleza científica de la investigación.

Para la discusión de temas relacionados con Internet, la investigación en el campo de las ciencias sociales utiliza principalmente la “sociedad en red” y el “ciberespacio” como herramientas conceptuales para afectar el tema.

Con el rápido desarrollo de la tecnología de redes y la participación activa de las personas en la práctica de la comunicación, el ciberespacio ha sido ampliamente reconocido y ha afectado a las personas como una nueva forma de entorno. Sin embargo, todavía hay muchas diferencias en la comprensión y definición del concepto de ciberespacio. Por lo tanto, es necesario realizar un trabajo adicional de identificación teórica. Muchos estudiosos han llevado a cabo un análisis estructural del ciberespacio y algunos lo consideran una estructura de tres niveles, incluyendo:

    1. La capa física más baja, que forma la base material del sistema de información de la red. Por ejemplo, el término ciberespacio, lleva a alguien a pensar que la información viaja por el aire: ¡este no es el caso en absoluto! Internet se propaga a través de cables de fibra óptica terrestres subterráneos y marinos, y las estaciones de radio base están conectadas a esta red de cables, y las antenas que vemos dominando las colinas reciben la señal de la red de los cables subterráneos y la transforman en ondas electromagnéticas para ser transmitidas y luego recogidas por nuestros teléfonos inteligentes: es decir, la ilusión de que el ciberespacio está en el aire sin cables, en cambio es tierra a tierra.
    2. La capa gramatical media, es decir, las instrucciones, programas y protocolos con los que la máquina interactúa entre el diseñador del sistema y el usuario de la máquina.
    3. El nivel semántico más alto que se refiere principalmente a la información contenida en la máquina y a algunos servicios que sirven para el funcionamiento de la información del sistema. Otros estudiosos lo clasifican en cinco pisos:
      1. La “capa física” se refiere a los dispositivos de hardware que componen la computadora.
      2. La “capa de protocolo” enfatiza que las diferentes versiones de los protocolos de comunicación son en gran medida la fuente de poder y autoridad en el ciberespacio y proporcionan a los usuarios marcas de identificación clave en el ciberespacio.
      3. La “capa lógica/de código” es un software administrado por computadora que constituye y limita las formas y límites para que los usuarios usen la red.
      4. La “capa de contenido” expresa principalmente los diversos objetos y/o narrativas creadas por los usuarios de Internet.
      5. El “nivel de relación” enfatiza la transmisión del ciberespacio: es decir, la relación social entre los usuarios que crean, intercambian, difunden y comparten contenido de red incrustado en objetos y narrativas.

Como resultado, los estudiosos no solo ven los fundamentos materiales y técnicos que componen el ciberespacio, sino que también revelan los elementos de la relación humana contenidos en él y, por lo tanto, consideran el ciberespacio como una especie de “realidad virtual”. Algunos estudiosos han interpretado este elemento “relacional” desde una dimensión más específica, y han considerado el ciberespacio como un campo electrónico por derecho propio, distinto de los profesionales políticos, un campo que contiene muchos temas como la política, la economía, la sociedad, la cultura y la religión.

Entonces, ¿cuál es la esencia de esta “realidad virtual”? Históricamente, para satisfacer sus necesidades básicas de supervivencia, las “personas reales” se dedican en primer lugar a la producción de bienes materiales. En las actividades de producción, la división del trabajo, la práctica de la comunicación y los métodos de producción surgirán inevitablemente, estos compuestos de diferentes comportamientos darán lugar a diferentes formas sociales.

Se puede decir que las actividades prácticas perceptivas y concretas son la fuerza impulsora detrás de la formación de las relaciones sociales humanas. De hecho, el surgimiento de Internet es exactamente el producto de las actividades prácticas humanas y es un resultado importante de la transformación del mundo objetivo en prácticas de producción por parte del hombre. En otras palabras, como herramienta técnica, la red representa la productividad avanzada y encarna el legado de conocimientos y habilidades humanas.

Basado en la plataforma tecnológica de Internet, la participación social de “personas reales” permite la formación y el desarrollo del ciberespacio. El flujo de información es la forma básica de la existencia del ciberespacio y la información como símbolo trae las relaciones sociales reales de las personas, que tienen valores y significados consecuentes.

Sobre la base de estos atributos, el ciberespacio, como producto de las actividades de práctica social humana, ha ampliado y enriquecido aún más el campo y los métodos de la práctica humana; ha cambiado los hábitos de pensamiento y comportamiento de las personas: nuevas formas de vida real.

En resumen, ya sea en términos de producción, contenido o impacto real, el ciberespacio muestra claras características sociales y la sociabilidad es su atributo fundamental. Se puede decir que el ciberespacio es una nueva forma de espacio social producida con el desarrollo de la tecnología de redes, y es la mayor extensión y expansión del espacio social en el contexto de la tecnología de la información.

Este proceso de extensión y expansión produce y reproduce el propio espacio social, es decir, aquel en el que realmente vivimos. Para el ciberespacio, como en la llamada vida cotidiana, la interacción de las personas y las actividades de práctica basadas en diferentes intereses y propósitos —que provocan la continua diferenciación del ciberespacio— están marcadas por la generación de espacios secundarios como la Web, el foro, el post a insertar y el círculo de amigos que comienza a crear consensos generalizados.

Por otro lado, una vez que se genera el espacio de red secundario, producirá un cierto valor y significado de la agregación “pro” o función de exclusión “anti”, y así dividirá a las personas en diferentes grupos de red. Como resultado, se forman dos relaciones entre el hombre y el ciberespacio: una es que las personas utilizan la red como un medio y una herramienta para ser aplicada; la otra es que la red constituye las condiciones reales de la existencia humana: las personas “están” en la red, existen solo allí, ya que lo real es necesario solo como una búsqueda de alimento y subsistencia física, y ni siquiera tanto de sexo.

En un análisis más detallado, el hombre y el ciberespacio se manifiestan como una relación espacial de simbiosis y coexistencia. En esta relación, el ciberespacio no solo ha cambiado la forma en que las personas reciben, procesan y envían información (como en el pasado), sino que también ha variado la forma en que se genera la información en sí, de manera diferente y / o contraria a una vez.

Las personas han creado y desarrollado la tecnología de red a través de la práctica, pero al mismo tiempo se han remodelado y mejorado con la tecnología de red, han expandido los límites del mundo de la vida y se han dado cuenta de la espacialización de la vida misma. Se puede decir que el ciberespacio no es solo un espacio para el flujo de información digital, sino también un espacio para la interacción social, un nuevo espacio en el que el poder esencial del ser humano puede mostrarse de una nueva apariencia ya no aleatoria, como el nacimiento fisiológico.

Las personas están acostumbradas a resumir las características básicas del ciberespacio con términos como virtualidad, anonimato (aunque ilusorio como escribimos hace semanas), libertad y apertura y características transtemporales y espaciales, y luego lo convierten en una cognición del sentido común. Pero las cosas habituales son más propensas a pecar que las omisiones o ilusiones, no capaces de captar en profundidad un hecho o una verdad.

A menudo se dice que el ciberespacio es una “realidad virtual”. Cuando lo llamamos espacio virtual, ¿qué significa el término “virtual”? En un sentido general la palabra “virtual”, contiene los siguientes significados: uno se refiere a una especie de vacío, o algo que no existe en la realidad; la otra es representar una posibilidad potencial. Por ejemplo, una pieza de madera contiene la posibilidad de convertirse en una mesa o un armario, y una piedra contiene la posibilidad de ser una estatua de un líder o un león de piedra. Todo esto puede transformarse en una cierta realidad confiando en las actividades prácticas humanas intermedias: el carpintero, el artista. “Virtual”, también puede entenderse como un tipo de existencia real, pero este tipo de existencia no tiene un papel práctico, sino que juega un cierto papel. La virtualidad del ciberespacio, también podemos entenderla y definirla desde múltiples ángulos. Desde un punto de vista técnico, el ciberespacio es una forma espacial basada en la tecnología digital e informática, no es un mundo compuesto por átomos, sino un mundo virtual compuesto por “bits” que simula cosas reales. Desde el punto de vista de la identidad, el aparente anonimato (es decir, la ilusión del mismo que el proveedor ofrece al usuario) traído por la virtualidad deconstruye el rol profesional del sujeto, el estatus social e incluso el género de hombres y mujeres, transformando a X en lo que le gustaría ser, pero no es.

Como resultado, las “personas reales” se convierten en fantasmas que deambulan por el ciberespacio. La interacción social de ayer entre las personas se transforma en interacción técnica y simbólica. Cuando varias computadoras se conectan para formar una enorme red que une a las personas a través de diferentes interfaces, se llevan a cabo prácticas de comunicación en las que ya no hay necesidad de movimiento, viaje, encuentro. Y aquí es donde se forma el mundo virtual.

Ciertamente, la “virtualidad” del ciberespacio no apunta al llamado vacío = existencia real, pero su esencia viene en forma de simulación y digitalización. Esta forma virtualizada de construir el mundo no solo contiene el potencial para el desarrollo de las cosas, sino que también posee el camino real de transformación de la posibilidad a la realidad.

El informático estadounidense Nicholas Negroponte señaló: “Si las palabras que componen la ‘realidad virtual’ no se ven como sustantivos y adjetivos, sino como ‘mitades iguales’, la lógica de definir el pleonasmo como ‘realidad virtual’ es más apetecible”. La implicación es que lo virtual también puede entenderse como parte de la realidad, las cosas virtuales serán tan reales como la realidad, e incluso más reales que la realidad. Porque, como forma de tecnología, lo “virtual” no solo puede desarrollarse en torno a problemas reales, sino revelar las partes reales de las cosas y brindar a las personas una experiencia realista, lo que facilita el logro de los objetivos esperados por las personas.

En una palabra, no podemos considerar el ciberespacio como un “espacio poco realista” debido a su virtualidad; y el ciberespacio no es un espacio abstracto que depende de la imaginación humana para percibir y captar. Su forma espacial se encarna en lo que no es una fantasía en absoluto.

La “libertad” es el concepto de valor universal de la civilización política moderna y es el derecho humano fundamental, inferior sólo al de la vida. La formación y el desarrollo del ciberespacio ha dado a este derecho una nueva manifestación: la libertad de Internet. Los académicos han estructurado específicamente la libertad de Internet en a) libertad de expresión en Internet, b) libertad de acceso a Internet y c) libertad de comunicación en Internet.

“Libertad de expresión en Internet” significa que los internautas (ciudadanos de la red) pueden usar Internet para publicar y transmitir sus pensamientos, opiniones, opiniones e incluso sentimientos personales. No son receptores pasivos de información, sino editores activos y difusores de dicha información.

La “libertad de acceso a Internet” se refiere a los derechos de los internautas a obtener y utilizar la infraestructura de red y a elegir y obtener información de la red.

“Libertad de comunicación de Internet” se refiere a la libertad que los usuarios de Internet utilizan a través de medios de comunicación.

En general, podemos comprender y definir aún más la libertad de la red a partir de los siguientes aspectos. El ciberespacio es una forma de difusión igualitaria y abierta del pensamiento. De acuerdo con las condiciones de acceso y los umbrales técnicos de divulgación de información básica, todos pueden participar libremente, teniendo así la oportunidad de divulgar, acceder, elegir y consumir libremente información en línea. Al mismo tiempo, el ciberespacio supera en cierta medida las deficiencias de la asimetría de la información de los medios tradicionales y rompe las barreras naturales del tiempo y el espacio físicos.

Los internautas pueden compartir recursos de información en línea y desarrollar intercambios e interacciones libres. La naturaleza virtual del ciberespacio ha ocultado de hecho en las relaciones sociales reales las diferentes representaciones de la identidad, el estado, la riqueza, la ocupación, etc. A partir de las características básicas del ciberespacio, la individualización en él se ha consolidado, generando una fuerza interior de abajo hacia arriba. Con este tipo de poder, los internautas generalmente tienen una experiencia autónoma de libertad. Se puede decir que para las personas reales, el desarrollo de la tecnología y la formación del espacio de red tienen un importante significado liberador incluso desde un punto de vista psíquico.

Tim Berners-Lee, quien inventó la WWW, escribió: “Mi ideal para la World Wide Web es que todo pueda estar potencialmente conectado. Es este ideal el que nos proporciona una nueva libertad y nos permite desarrollarnos más rápido que y bajo nuestro propio sistema de clasificación jerárquica”. Hoy, frente al rápido desarrollo de Internet y los profundos cambios sociales que conlleva, algunos estudiosos han enfatizado directamente que el valor y la importancia de Internet radica en sus valores internos de civilización; es el espíritu de Internet el que defiende la libertad, la igualdad, la apertura, la innovación y el compartir. Sin embargo, la libertad de Internet no es absoluta. En cuanto al ciberespacio en sí, no solo tiene la función de empoderamiento individual, sino también de “control”, que se realiza principalmente a través de la creación de barreras técnicas. Este tipo de operaciones pueden establecer efectivamente la autoridad de publicación de información y la autoridad de acceso de los internautas, y pueden mostrar o enmascarar selectivamente la información relevante y, por lo tanto, guiar o incluso controlar intencionalmente la tendencia de la opinión pública en la red, es decir, desde la ilusión de libre e independiente, y pasar a la de directamente controlada.

Sin embargo, este tipo de operaciones también se pueden utilizar para fines especiales y las ventajas logradas por “terceros ocultos” logran un monitoreo integral de los internautas y la información de la red.

Citando a Michel Foucault, refiriéndose a Jeremy Bentham, el ciberespacio puede convertirse en una “prisión de anillo panóptico”, o “prisión súper panorámica” por el observador. Milton Mueller tuvo que decir: “Aunque Internet ha ampliado en gran medida el alcance y la interacción entre el discurso público e individual, también ha promovido el desarrollo de tecnología y medios organizativos para monitorear y controlar el habla en línea”.

En el proceso de gobernanza, con el fin de regular eficazmente el uso aproximado de la “libertad” por parte de los internautas y superar las tendencias erróneas de pensamiento, como la violencia cibernética y los rumores, los delitos cibernéticos, las noticias falsas, el anarquismo cibernético, el liberalismo desenfrenado y el nihilismo, los estados y los gobiernos también han intervenido activamente, esforzándose por basar el pensamiento y las acciones de los internautas en regulaciones legales y restricciones morales. Sólo de esta manera la libertad de Internet puede encarnar verdaderamente la conciencia del sujeto, el valor de los derechos y obligaciones y el espíritu público de los internautas.

Por lo tanto, no solo podemos entender la red desde el punto de vista de la libertad individual, sino que también apunta directamente a la creación y mantenimiento de un orden público holístico. En pocas palabras, el ciberespacio no es un sistema “espacial” centrado en la tecnología sin propiedad, sino un sistema centrado en el ser humano con “unificación de derechos y obligaciones”. La libertad de Internet no es libertad abstracta, ni libertad de individualismo, incluye la protección de los derechos de los demás y la construcción general del orden público. Por lo tanto, la libertad de Internet es, en última instancia, una especie de “libertad limitada” y la libertad de romper este límite se convertirá en una fuerza destructiva y, en consecuencia, ilegal.

Como se mencionó anteriormente, el ciberespacio es esencialmente un espacio social. La producción del ciberespacio es básicamente la producción de relaciones sociales humanas, y este proceso de producción se completa a través de las interacciones entre las personas. Las características de virtualidad, anonimato y naturaleza intertemporal del ciberespacio proporcionan nuevas condiciones espaciales para la interacción humana, que se manifiesta prominentemente en las características de “no centralidad” o “descentralización” de la interacción de red.

Manuel Castells destacó: “La red no tiene un centro, solo contiene nodos. Cada nodo tiene una relevancia diferente para la red”. Así que nos preguntamos, ¿qué tipo de persona pasa por el “nodo”? ¿Cuál es la relevancia de la forma de comunicación? En primer lugar, la comunicación en red se lleva a cabo en la red cuadrada electrónica, y todo el proceso se completa en las conexiones de producción, intercambio, consumo y procesamiento de la información de la red. Se puede observar que las interacciones en red se basan en la plataforma técnica de Internet, utilizando símbolos como textos, videos, voz e incluso emoticonos, en diversas comunidades en línea, foros y otros espacios secundarios.

Es un tecnicismo típico de la actividad; y la virtualidad y el anonimato del ciberespacio y la interacción entre personas, rompen y hacen obsoletas las restricciones de la comunicación cara a cara. La presencia de la mente y la ausencia del cuerpo se convierten en el comportamiento técnico de la interacción.

La interacción en red también se ha convertido en una nueva forma de comunicación espiritual para “personas reales”, y el valor y el significado se crean constantemente en este proceso. En segundo lugar, esta producción de valor y significado es más procedimental, es decir, la producción de valor y significado se crea en el proceso de interacción entre los sujetos de comunicación; ya no está prefijado, dado, inculcado por un tercero, sino que forma conscientemente el poder y la influencia del habla en la interacción y, por lo tanto, construye diferentes mu(n)dos[*] de significado.

Tomando como ejemplo algunas plataformas de red de preguntas y respuestas, los internautas pueden editar juntos, compartir conocimientos y experiencias a través del modo interactivo antes mencionado, con un simple registro. Entre la pregunta y la respuesta, los internautas establecen una relación social agregando seguidores (seguidores reales), enviando mensajes privados y publicando comentarios. En la interacción de estilo de pregunta y respuesta, esas respuestas profesionales y racionales pueden adquirir el poder del habla cada vez más rápido, y son universalmente reconocidas por los internautas.

En este mu(n)do, en Internet, la red social de extraños se construye constantemente y de esto nace el valor y el significado de la nueva relación social. Finalmente, la “no centralidad” de la interacción en la red no significa “no-subjetividad”: los sujetos de la red son siempre los principales vectores de las actividades de comunicación y son totalmente recíprocos.

Las actividades de comunicación producirán nuevas relaciones y formarán una nueva estructura social, pero al mismo tiempo tendrán lugar dentro de las relaciones y estructuras sociales establecidas con conocimientos no visibles.

En la sociedad real, las actividades de comunicación de las personas están inevitablemente influenciadas por la identidad preexistente del sujeto, manifestada en roles sociales específicos: estatus, riqueza, belleza física y otros elementos preexistentes también contrarios a ellos, lo que hace que la interacción parezca “no tan natural”, sino condicionada precisamente por factores de riqueza, posición y estética.

Por el contrario, la interacción en línea ha cambiado en gran medida la jerarquía de poder y los grados de valor formal de la sociedad real. Cuando todos se convierten en el centro, las personas ingresan al espacio de la red y disfrutan de las mismas oportunidades y derechos para la comunicación. Se forma, por lo tanto, la estructura de la democracia que no se basa en valores visibles en el exterior conocido (la sociedad), sino invisible en el interior desconocido (la red).

Por supuesto, este tipo de reciprocidad también se discute en un sentido general y ni siquiera es absoluta. Por ejemplo, algunos influencers de Internet y líderes de opinión revelan públicamente sus identidades. La razón por la que tienen una fuerte capacidad para “adquirir fans desconocidos” no excluye la agregación de su estatus social (censo antes mencionado, estética y otros factores preexistentes), en función de ser utilizados en la sociedad real. Es decir, lo conocido explota el ciberespacio y luego se impone en la sociedad; en otras palabras, el pastor lleva a las ovejas sin nombre a donde desea. Por lo tanto, existe cierto grado de estructura de poder desigual en el ciberespacio.

La actividad del personaje de la cibersección conocida desde el exterior, ya que está presente y activa en la sociedad real, está representada por información diversa, que involucra todos los aspectos de la producción y la vida de las personas, como la educación, la atención médica, los seguros, los bienes raíces, la publicidad, los servicios legales, etc. El flujo de datos es, en última instancia, el flujo de información. El flujo de información en el ciberespacio, con su amplia fuente, alta velocidad, gran capacidad, rico contenido y forma, supera por completo el flujo tradicional de información. Como resultado, el conocido personaje que usa la red, lo hace para eludir a oponentes reales en su respectivo campo, mientras que los seguidores piensan que es un gurú incorpóreo o lo que sea.

Los internautas a través de “nodos” pueden diseminar y recibir información sin estar limitados por el tiempo y el espacio. Por un lado, las características virtualizadas y anónimas del ciberespacio deconstruyen o debilitan la identidad fija del sujeto, y esto en el ciberespacio tiene una fuerte contextualidad, mostrando así ambigüedad en la práctica de la comunicación fluida, ya que la naturaleza del ciberespacio ha cambiado el significado tradicional de las coordenadas espacio-temporales.

El equipo físico de Internet constituye el “nuevo campo” de las actividades del sujeto, pero el significado de la “ubicación” geográfica del sujeto desaparece y la dirección IP determina su existencia. La identidad móvil puede permitir que los sujetos de la red se vuelvan “ubicuos” y existan móviles a través de diferentes interfaces de red.

La fluidez del ciberespacio refleja los siguientes aspectos: uno es la naturaleza dinámica del ciberespacio. La definición de la característica de “flujo” tiene el doble significado de tiempo y espacio. Debido al aplanamiento del ciberespacio, este tipo de flujo no es un cambio en la posición de los individuos en la clase social en un sentido sociológico, sino que es un flujo sin significado jerárquico. Debido a la naturaleza sin fronteras y transtemporal del ciberespacio, este tipo de flujo no tiene límites físicos en el sentido topológico, sino que adquiere el significado no especificado de “lugar”.

El segundo es la interacción entre las entidades de la red en el proceso de flujo de información de la red. Las necesidades humanas son la fuente de producción de información y el flujo de información en la red se ha convertido en portador de valor y significado desde el principio. Es también en el flujo y la colisión de información que se crean nuevos valores y significados, mostrando las complejas relaciones sociales entre las personas. Por lo tanto, el flujo de información es, en un sentido fundamental, un movimiento social vinculado a la generación de significados y significantes. En Italia tuvimos un gran ejemplo, luego terminamos en la decepción de la gran mayoría de los votantes, y en la ganancia de unos pocos que han podido estudiar bien (a veces con fraude) el aparato burocrático.

El tercero es el desarrollo dinámico de la estructura social basada en el progreso tecnológico, que refleja fundamentalmente la naturaleza procedimental de la práctica de las “personas reales”. Castells subrayó: “El espacio no es un reflejo de la sociedad, sino una expresión de la sociedad. En otras palabras, el espacio no es una copia de la sociedad: el espacio es la sociedad”. Esto subraya que la generación del ciberespacio es fundamental para su autogeneración.

Por un lado, la fluidez del ciberespacio se ha convertido en una fuerza endógena para la diferenciación e integración del propio ciberespacio y su dinámica influyen y modifican la estructura de valor y significado en el ciberespacio; por otro, a través de interacciones en línea y fuera de línea, eventualmente transforma la sociedad real a través de acciones concretas, lo que a su vez promueve cambios en la estructura social general. Por lo tanto, como una “cualidad del flujo”, el ciberespacio se encarna básicamente como un proceso de práctica social.

La formación y desarrollo del ciberespacio es el resultado de la continua diferenciación e integración del espacio social en sus propios cambios. Entonces, ¿es el ciberespacio lo que se denomina un “dominio público”? Según nuestro entendimiento podemos ver los elementos fundamentales que conforman el dominio público: uno es el individuo de personas con un espíritu racional y crítico; el otro son los medios de comunicación independientes y el tercero es la opinión pública que forma un consenso racional.

En cuanto al ciberespacio, la opinión pública es activa: frente a los acontecimientos generales, no se hace a un lado, sino que participa activamente en la discusión de temas importantes para salvaguardar los intereses públicos y controlar el poder. Este tipo de comunicación e interacción justa y dialógena no solo refleja el pensamiento independiente, el juicio, la elección e incluso la capacidad crítica de los internautas como sujetos racionales, sino que también refleja su buena alfabetización moral y jurídica, desempeñando así un papel fundamental en el mantenimiento del orden público.

En el sentido mediático, las características básicas del ciberespacio lo hacen relativamente independiente. No hay organizaciones jerárquicas y estrictas, instituciones y sistemas de poder público en el ciberespacio: está abierto a todos y las personas se comunican e interactúan en un entorno relativamente libre. El desarrollo de la tecnología de red, al menos la presentada para ello, también proporciona una garantía suficiente para esta igualdad, libertad e independencia.

Cuando las personas en la red expresan opiniones sobre diversos eventos, una gran cantidad de opiniones y discusiones se recopilan rápidamente en la opinión pública en línea con la ayuda de la plataforma relevante; y a través de una presión masiva, las cuestiones relacionadas se resuelven de manera justa o al menos no oculta, y promueven la reforma y la mejora de los sistemas pertinentes y, si es necesario, también de las normas.

Se puede decir que las funciones críticas y controladoras de las personas en línea a través de la opinión pública se han convertido en una fuerza positiva y constructiva. Desde este punto de vista, el ciberespacio ha cumplido su función en el dominio público. Pero, ¿podemos determinar a partir de esto que el ciberespacio es realmente de dominio público?

Los internautas como el cuerpo principal de la red no pueden ser llamados “públicos” en un espíritu racional. En contraste, con la excepción de aquellos internautas que son adictos al consumo y al entretenimiento en línea todo el día, algunos internautas desahogan arbitrariamente sus emociones atacando verbalmente y abusando de los oponentes. Las persecuciones cibernéticas al estilo de la búsqueda de carne humana, las difamaciones desenfrenadas que ignoran los hechos y las parodias informáticas desenfrenadas los convierten en saboteadores en toda regla.

El espíritu público y la racionalidad son términos completamente desconocidos para tales internautas. Hay fuerzas cibernéticas no identificadas que se convierten en los empacadores y manipuladores de información para otros fines. Información falsa con fuentes y contenido extremadamente poco confiables, delitos cibernéticos que pisotean el resultado final de las leyes y la moral, etc.

Estos también han convertido el ciberespacio en una atmósfera brumosa; por lo que sobre la base de su complejidad, con el fin de construir su buena “ecología” de la web, países de todo el mundo están fortaleciendo la gestión y el control del ciberespacio, realizando así la penetración del poder público en él. Por lo tanto, observamos que el ciberespacio no es completamente independiente en un sentido teórico.

En resumen, en el proceso de flujo de información y colisión, existe la creación de valor y significado, pero también su destrucción. La comunicación y la interacción en la red no siempre contribuyen a la resolución de incidentes de ningún tipo, pero en muchos casos simplemente actúan como una fuerza desestabilizadora. De hecho, no podemos simplemente determinar que el ciberespacio es una “esfera pública” o “cuasi-pública”.

Cuando se discute la atribución espacial del ciberespacio, el método de juzgar sí / no-1 / 0 es el resultado de la comprensión mecánica y la aplicación de teorías de dominio público comúnmente aceptadas. Es muy fácil ocultar la complejidad de la estructura y las contradicciones inherentes al ciberespacio y esto nos impide comprender y juzgar con precisión las características y funciones esenciales del ciberespacio: y por esencial me refiero a la utilidad como un valor compartido, y no a las ventajas personales del individuo.

En mi opinión, el mayor significado del dominio público para el ciberespacio es que debe existir funcionalmente. El ciberespacio no puede ser juzgado simplemente en el nivel digital 1/0 antes mencionado, sino que en realidad puede realizar operaciones de servicio para todos. Al tratar de guiar a los sujetos de la red de internautas “individualizados” a “públicos”, no solo pueden manifestar sus necesidades de interés en forma de ayuda al conocimiento e intercambio de experiencias personales puras, etc., sino también apoyar el espíritu de racionalidad pública, prestando atención activamente a los eventos públicos, supervisando el poder público y salvaguardando los intereses de todos.

Como resultado, se espera que el ciberespacio se eleve para convertirse en un “agente de información racional” y, por lo tanto, en una fuerza constructiva activa. Cuando el ciberespacio desempeña el papel y la función del dominio público, puede comunicar efectivamente la relación entre la esfera privada y la esfera del poder, el espacio en línea y fuera de línea y reconstruir efectivamente la relación entre el gobierno, la sociedad y los ciudadanos, contribuyendo así a la adaptación y optimización del orden general del espacio social.

En lo que respecta a la propiedad del ciberespacio, no podemos simplemente identificar el ciberespacio como “es” o “no es” en el dominio público, sino que debemos tratar de abordar su papel en el interés público. En un sentido fundamental, el ciberespacio es un espacio social, una nueva forma “ambiental” que se extiende y difiere del espacio social de la vida cotidiana con el desarrollo de la tecnología de Internet.

Sin embargo, de acuerdo con la dimensión técnica, el ciberespacio como “realidad virtual” es diferente del entorno social en un sentido general, mostrando sus propias características y reglas de operación que con demasiada frecuencia escapan a los comportamientos morales, civiles y criminales.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción.

 

Nota

[*] NdelT. En el original italiano: “e quindi costruisce diversi mo(n)di di significato”.

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