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EL PROYECTO DE LA NUEVA LEY DE INTELIGENCIA. LA REALIDAD SUPERA LA FICCIÓN.

Marcelo Javier de los Reyes*

Escuela Nacional de Inteligencia.

En su personaje de Saúl Menahem, en la recientemente estrenada serie «Iosi, el espía arrepentido», el actor Alejandro Awada expresa:

Hablar de servicios de inteligencia en Argentina es una contradicción. En un 80% se espían y se cagan entre ellos; un 10% trabaja para algún político así justifica su sueldo y el otro 10% hace guita. No sirven para nada. Ni para encontrar las manos de Perón. Manipulan a su gente con estos cuentos. Necesitan creyentes y un enemigo. […] Reclutan idiotas útiles y cuando llega el momento los descartan.

Bien, no es tan así, o mejor dicho no era tan así. La Inteligencia argentina, más precisamente cuando era la SIDE, supo tener mejores momentos y su Escuela Nacional de Inteligencia (ENI)[1] es recordada aún por algunos agentes europeos y de la región que cursaron en ella por aquellos años.

Según informes de medios, más precisamente de TN, «la actual gestión se encuentra en pleno diseño de planes de carreras y programas de formación profesional para que los agentes que cursen en la ENI accedan a un título reconocido por el Ministerio de Educación de la Nación». Lo mismo intentó hacer la gestión macrista que precedió a la actual. Ahora bien, no parece resultaría pertinente que el Ministerio de Educación de la Nación deba tener incumbencia en la formación de los agentes de inteligencia del Estado, ni en sus programas ni en sus contenidos, habida cuenta de la confidencialidad que se debe mantener en el ámbito de la inteligencia.

Mucho ha cambiado desde esos años en que la ENI era un instituto serio de formación. Las purgas ocasionadas por el gobierno de la Alianza —uno de los tantos engendros políticos creados con fines electorales— y por los sucesivos gobiernos, han ocasionado la partida voluntaria y también forzosa de muchos agentes de carrera. La serie que nos recuerda a Maxwell Smart parece convertirse en realidad, más aún cuando hoy se escucha al nuevo interventor —aquel al que le robaron numerosas armas y hasta un misil cuando era ministro de Defensa— ofrecer elucubraciones personales en una entrevista con respecto al mediático caso del avión venezolano con tripulación iraní y venezolana; expresó que era una «presunción» de él, a la que llegó porque «le da la cuenta porque 5 iraníes y 14 venezolanos» estaban instruyendo a dos tripulaciones… Dejemos de lado lo del avión. Lo que no puede hacer el máximo responsable de la Inteligencia argentina es ir a una entrevista con «presunciones» sino con información de inteligencia, la cual podrá o no compartir públicamente en función del secreto de la investigación. Quizás sea más apropiado que quien ejerza esa función no se exponga mediáticamente.

En un artículo publicado el 26/01/2021 ya me referí a una noticia en la que se informaba de un nuevo proyecto de ley de inteligencia y me permití criticar al que fuera presentado en 2016 por la entonces diputada Elisa Carrió[2]. Actualmente está en el Congreso ese proyecto pergeñado por la «fiscal-interventora» que compite con el de Carrió en términos de dislates.

Luego de que se disolviera la Secretaría de Inteligencia y se creara la AFI en 2015, el Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) ha acelerado su caída en picada. El funcionario ideólogo de la estructura del organismo y del complejo y retorcido Decreto 1.311 sobre la nueva Doctrina de Inteligencia Nacional, Marcelo Saín[3], quien creó una agencia caracterizada por su macrocefalia que la tornó inoperante, sobre todo al tener más de cincuenta directores sin jefaturas intermedias. Por otra parte, no se contempló la incorporación de un área de «Análisis» en el organigrama de Inteligencia Exterior, cuando el análisis es la actividad esencial de la inteligencia. La administración de Gustavo Arribas y de Silvia Majdalani no modificó esa situación sino que la empeoró al incrementar el número de contratados con sueldos equivalentes a los de directores. Aquí ya se puede apreciar la sangría de los recursos del Estado.

Como si fuera poco el daño hecho al SIN durante los gobiernos kirchneristas, de Macri y del de Alberto Fernández[4], los legisladores pueden empeorar aún más la situación de la Inteligencia Nacional sancionando esta ley presentada por el «equipo» de la «fiscal-interventora». Entre los miembros de ese equipo[5] se encuentra Rafael Bielsa y Paula Litvachky, directora ejecutiva del CELS.

Permítanme hacer una digresión para destacar que Rafael Bielsa fue quien, como embajador en Chile, propuso a la justicia de ese país que el dirigente de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), el muy aborigen Jones Huala (actualmente prófugo), podía cumplir su libertad condicional en la Argentina. Por su parte el CELS —ONG vinculada a Horacio Verbitsky— cuenta con la prerrogativa de impugnar el ascenso de los militares de las Fuerzas Armadas de la República Argentina y recibe financiamiento de la Embajada Británica en Buenos Aires, de la Embajada de la República Federal de Alemania en Buenos Aires, de la International Planned Parenthood Federation (ONG que actúa en defensa del acceso al aborto inducido y del libre acceso a los métodos anticonceptivos como medios de planificación familiar), de la Fundación Ford, de la socialdemócrata Fundación Friedrich Ebert Argentina (socialdemocracia alemana), de la Fundación Heinrich Böll (vinculada a Die Grünen, el partido de Los Verdes de Alemania), de la Open Society Foundations (George Soros), entre tantas otras organizaciones e instituciones que «se interesan» por la Argentina. También recibe fondos de ministerios de la Argentina como los de Educación y Salud de la Nación.

Algunas fundaciones, embajadas y organismos que financian la actividad del CELS.

Entre la exposición de motivos que se expresan en el proyecto de ley de Inteligencia presentado por el equipo de la «fiscal interventora» se expresa que «ya no se trata solamente de dejar atrás un funcionamiento anómalo, ineficiente, obsoleto y muchas veces, ilegal, sino de dotar al país de una herramienta indispensable para mejorar la calidad de las decisiones…»

Si observamos la notoriedad mediática que ha tenido la gestión de la «fiscal interventora», es precisamente todo eso lo que ha caracterizado su pésimo desempeño al frente del SIN. Demás está decir que la interventora durante su gestión ha procedido a violar en más de una oportunidad la ley vigente, como por ejemplo en el caso de la revelación de las actas del organismo.

En función de lo expresado en la exposición de motivos, cabe aclarar que la Inteligencia no es una herramienta «para mejorar la calidad de las decisiones» sino un instrumento esencial «para la toma de decisiones». Si el decisor carece de criterio, de calidad intelectual y de otras virtudes o, simplemente, ignora la información que le proporciona su servicio de Inteligencia (algo habitual en Argentina), éste nada puede hacer, porque solo se limita a poner los informes a disposición del decisor. Como reza el proverbio, Quod natura non dat, Salmantica non præstat.

Para ser más claro, la AFI es el organismo encargado de producir conocimientos acerca de las problemáticas, riesgos y conflictos inscritos dentro de la Defensa Nacional y de la Seguridad Interior en función de la protección de los intereses nacionales. Conducida por el Poder Ejecutivo (más precisamente el Presidente), la AFI formula el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) que delinea las actividades del SIN que encabeza la propia AFI. El producto que emana de esta actividad, el análisis de inteligencia, es la producción de conocimiento que sirve de soporte a la toma de decisiones de manera oportuna.

En la exposición de motivos del proyecto de ley, los autores reconocen que la Ley 25.520 tiene muchas virtudes y que «los intentos de reformas parciales, como los realizados en 2015» no tuvieron «la fuerza suficiente como para cambiar el rumbo”, la intervención aconsejó un cambio profundo de las bases institucionales, que no tire por la borda muchos de los esfuerzos de la legislación anterior». En verdad, si se compara este proyecto de ley con la Ley 25.520, han tirado todo por la popa, para continuar utilizando la terminología marina.

Del mismo modo, expresan que «la idea de comunidad de inteligencia no ha servido para construir una articulación institucional sino para romper barreras y crear relaciones informales, donde policías eran agentes de inteligencia y agentes de la AFI eran policías en un intercambio sin control y sin finalidades claras». Agregan que la idea de comunidad de inteligencia «ha servido más para la expansión de la ilegalidad que para fortalecer una coordinación virtuosa». Toda esta afirmación ameritaría una extensa e histórica explicación. Trataré de sintetizarla.

Hasta la sanción de la Ley 25.520, el SIN contó con la Central Nacional de Inteligencia (CNI), órgano que articulaba la inteligencia con las Fuerzas de Seguridad y con las Fuerzas Armadas[6]. Ese órgano fue oportunamente desmantelado. Tras los atentados del 11-S, en los Estados Unidos se percataron de que sus agencias de inteligencia no contaban con ningún organismo que los articulara y entonces, a esos efectos, se creó el Department of Homeland Security (DHS), el Departamento de Seguridad Nacional. Luego fueron creados lo que denominaron «centros de fusión», con el objetivo de promover el intercambio de inteligencia entre las autoridades locales, estatales y federales y coordinar sus actividades.

Este descubrimiento llevado a cabo tras los atentados del 11-S pareció una innovación interesante y digna de recomendación para los países periféricos como la Argentina. Así fue como, durante la gestión de la Arribas – Majdalani al frente de la AFI, vinieron del norte a traer esta modalidad de trabajo. En realidad era lo que hacía la CNI en Argentina hasta su disolución.

Por otro lado, los que nunca entendieron como articular a la Comunidad de Inteligencia fueron los políticos de turno que, en realidad, ni siquiera saben qué es la Inteligencia. O quizás no quieren que se articulen los órganos que conforman el SIN y esto queda claro con este proyecto de ley que propone que la actual AFI no sea más el organismo rector del SIN. Es decir que hace más de veinte años que se eliminó la CNI y ahora se deja a su suerte a cada órgano al eliminar la AFI como cabeza del sistema.

Por otra parte, ese cambio de roles entre policías y agentes de inteligencia al que alude, se remonta a la gestión del gobierno de Néstor Kirchner. Es un grave error confundir la Inteligencia con la Seguridad, algo que se profundizó durante el gobierno de Mauricio Macri. El acento se puso en incrementar el personal de seguridad, con una deficiente formación salvo los pocos casos de jóvenes que habrían pertenecido a alguna fuerza. En paralelo se incentivaba el retiro de los analistas y de los agentes operativos de carrera. La propia ENI estaba bajo la conducción de directivos que con anterioridad habían ejercido cargos en Seguridad. Sin embargo, por la Ley Nº 24.059 de Seguridad Interior, lo referente a las cuestiones de Seguridad y a la actividad delictiva le compete a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, la que a su vez es parte integrante del SIN.

Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner el organismo ahondó su agonía debido a que se le dieron mayores recursos y mayor presupuesto a la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM) a cargo del militar predilecto de la presidente, con el cual se sacaban fotos las Madres de Plaza de Mayo. Quizás el único militar que pudo salir indemne de un juicio de lesa humanidad, mientras que otros murieron en prisión o siguen detenidos y procesados inconstitucionalmente por una legislación aplicada con retroactividad y en contradicción con toda la política de derechos humanos de la que se han apropiado retóricamente los gobiernos kirchneristas y de la que participaron asimismo Macri y Horacio Rodríguez Larreta. En este sentido vale recordar que ambos llevaban a dignatarios extranjeros a rendir homenaje ante un «monumento a la memoria sesgada», en el que había nombres de terroristas muertos en enfrentamientos con miembros de las Fuerzas de Seguridad y de las Fuerzas Armadas. Además, en su conjunto, ese monumento no es más que un homenaje a terroristas que se alzaron contra la democracia y las instituciones de la República.

Obama y Macri rinden homenaje a las víctimas de la dictadura en el Parque de la Memoria. Foto: Reuters. Fuente: La Nación[7].

En abril de 2015, coherente con esta ideología, un trasnochado ordenó demoler el monumento erigido en conmemoración del Combate de Manchalá, ocurrido «el 28 de mayo de 1975, en pleno ejercicio de un gobierno constitucional, cuando un grupo de suboficiales y soldados conscriptos de la Compañía de Ingenieros de Montaña 5, que realizaban tareas de apoyo en una escuela, fueron atacados y defendieron con coraje su posición»[8].

Quizás pareciera que estas menciones no tengan que ver con las políticas respecto a los organismos de Inteligencia pero, contrariamente a ello, la falsa política de derechos humanos pasó a ser una «política de Estado» aplicada por los diferentes gobiernos, así como la destrucción de las Fuerzas Armadas, el desmantelamiento de la Policía Federal Argentina —una consecuencia de la creación de la ineficiente Policía de la Ciudad llevada a cabo por el dúo Larreta-Macri, destruyendo incluso su propia creación, la Policía Metropolitana— y la demolición del SIN.

El mencionado proyecto de ley, precisamente, en su artículo 1º alude «a la Constitución Nacional, los Tratados de Derechos Humanos suscriptos y los que se suscriban con posterioridad a su sanción, y a toda otra norma que establezca derechos y garantías».

«El Presidente de la Nación podrá convocar a un Consejo Interministerial para el asesoramiento sobre los lineamientos estratégicos y objetivos generales de la política de Inteligencia Nacional» (artículo 3º), “formado por expertos o personas reconocidas por su experiencia en la materia”… ¿Quizás los mismos que redactaron este proyecto?

A pesar de que a veces se han referido a la existencia de un «doble comando», como lo ha manifestado el nuevo interventor al decir «No creo en el Señor 8, no hay doble comando en la AFI»[9], el proyecto de ley contempla un «doble comando» al crear la figura del «Asesor Nacional de Inteligencia» con rango de ministro (artículo 4º) el que puede ser nombrado y removido directamente por el presidente. Cabe destacar que, según el proyecto, el director de la AFI también será propuesto por el presidente pero con la aprobación del Senado. Es decir que director y Asesor Nacional de Inteligencia son designados por el presidente y ambos con rango de ministro. Su función será «asesorar al presidente en la formulación del Plan Nacional de Inteligencia». Cumpliría el rol de «coordinador» si se crea «alguno de los Consejos Asesores previstos en el artículo 3».

Según el artículo 6º, una de las funciones específicas de la AFI será «Formular el Plan de Inteligencia Nacional, sobre la base de los lineamientos fijados». Es decir que el organismo formulará el PIN pero el Asesor Nacional de Inteligencia asesorará en la formulación del PIN. Parecería haber una duplicación de funciones y si la diferencia está en que uno asesora y el otro escribe bien se podría ahorrar dinero del Estado estableciendo que quien asesore también escriba.

Para determinadas cuestiones, como la celebración de «convenios con organismos de inteligencia o investigación de otros países, o regionales e internacionales, deberá [la AFI] contar con la aprobación del Asesor Nacional de Inteligencia del Poder Ejecutivo» (artículo 6º, inc. 13). Es decir, un «doble comando» con dos funcionarios designados por el Presidente (el Director Nacional con aprobación del Senado) con rangos de ministro en el que uno queda supeditado al otro.

Según informan medios de comunicación, «el gran objetivo que tiene Rossi al frente de la AFI es el de promover la nueva Ley de Inteligencia», que incluye ese «doble comando»[10]. Lo paradójico es que en la exposición de motivos se expresa que «En cuanto a sus autoridades, se debe superar la idea de doble comando de la misma institución» (la cursiva está en el mismo proyecto).

Por otro lado, al referirse a los convenios, el inc. 13 del artículo 6º menciona entre las funciones de la AFI que puede «celebrar convenios con personas físicas o jurídicas, de carácter público o privado», lo que ya estaba en la Ley 25.520. ¿Sería correcto que la agencia de Inteligencia celebre convenios con «personas físicas» o «de carácter privado»? ¿Qué contemplan los redactores del proyecto?

Una vez más, en una ley o proyecto de ley de Inteligencia, se insiste en que en ningún caso la AFI podrá «obtener información, producir inteligencia o almacenar datos sobre personas, por el solo hecho de su raza…» (artículo 8º, inc. 2). Ya hace años que los científicos han coincidido y expresado en que no existen «razas humanas» sino «diversidad genética en la especie humana». Es decir que un color de piel no indica que pertenezca a una determinada «raza». Ciencia aparte, sigamos con el proyecto de ley.

La gran preocupación, el núcleo de este proyecto, gira en la «protección de los Derechos y Garantías de los habitantes de la Nación» (Título II), lo cual es positivo pero no puede ser que la ley prácticamente se limite a esto y casi nada a la Inteligencia. La Ley 25.520 ya contemplaba este punto pero este proyecto solo establece una serie de contralores (Asesor Nacional; Comisión Bicameral de siete miembros, tres senadores, tres diputados y un presidente; un control judicial ejercido por un colegio de al menos diez jueces federales con jurisdicción en la Capital Federal designados por sorteo público anualmente por el Consejo de la Magistratura; un «Director Nacional de Protección de Datos Personales previsto en la 25.326») que a lo único que apunta es a que la agencia de Inteligencia cuente con numerosos controles externos para que, con certeza, no pueda hacer inteligencia. Queda en evidencia que quienes redactaron el proyecto son personas con formación en Sociología y en Derecho en el mejor de los casos, con una fuerte vocación partidaria pero con un amplio desconocimiento de lo que es la actividad de Inteligencia.

El artículo 26º (Título V) se refiere al Personal y a la capacitación, y aclara que «Los extranjeros podrán ser contratados por decisión directa y fundada del Director Nacional, en el marco de directivas operacionales específicas». Aquí queda abierta una peligrosa “ventana” para la contratación de personas que bien pueden ingresar al organismo para llevar a cabo tareas de infiltración. Aún peor, ciertas fuentes reservadas informan que durante la intervención ya se ha procedido a la incorporación de extranjeros al organismo.

El nuevo interventor ha manifestado «como ejes de la continuidad de la gestión de Caamaño “la profesionalización y la transparencia” de la AFI»[11]. Agregó: «Vamos a trabajar sobre todo lo que son los objetivos estratégicos de la inteligencia, ciberdelitos, lo que le corresponda a la Agencia sobre crimen organizado y la profesionalización de los analistas en los distintos ámbitos desde energía hasta las cuestiones internacionales. Hay que continuar con la línea que siguió Caamaño de vincularla a las agencias más profesionalizadas del mundo». Precisamente, la intervención lo que menos ha hecho es formar profesionales idóneos a través de la ENI sino más bien a adoctrinar a los cursantes.

Para abreviar el espíritu de este proyecto, en la exposición de motivos se expresa claramente: «Como vemos se trata de establecer una Agencia acotada en cuanto a sus tareas…» Ni más ni menos.

¿Qué podemos esperar de una nueva gestión de gobierno en materia de Inteligencia?

Un artículo publicado el 29/06/2022 por La Nación aborda el tema[12]. El propio artículo expresa que no se trata de una tarea sencilla “para quienes formaron parte del gobierno de Mauricio Macri, cuya gestión en materia de inteligencia es duramente cuestionada por acciones de espionaje ilegal que son investigadas por la Justicia. No hay un dirigente de la oposición que se atreva a reivindicar la gestión de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani al frente de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Ambos están procesados en al menos dos expedientes judiciales y su gestión se volvió una mancha venenosa por las acciones concretas de seguimiento contra dirigentes opositores e incluso de su mismo signo político”. Una “mancha venenosa” que también se presentó durante la gestión de Mauricio Macri como jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Estimo que no es necesario recordar el caso pero sí las denuncias que la entonces diputada Elisa Carrió formuló contra Daniel Angelici —al que consideró un operador judicial—, padrino del cuestionado por numerosos medios ex director de legales de la AFI, Sebastián De Stéfano, actualmente funcionario de SBASE (Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado) en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.

La utilización de la SIDE, la SI y la AFI como una herramienta para alinear al Poder Judicial —o al menos a algunos jueces— con el gobierno de turno demuestra que por más que se cambie de nombre al organismo todos los gobiernos democráticos cayeron en el mismo vicio. Ahí están los “sótanos de la democracia” a los que se refieren el «presidente delegado» Alberto Fernández y la «fiscal interventora», la que fue denunciada por filtración de datos sensibles del Sistema de Inteligencia Nacional, entre los cuales había nombres de agentes pertenecientes a la AFI y ex funcionarios del organismo, pero que fue sobreseída por la jueza María Servini de Cubría. Siempre es bueno que exista un juez oficialista para estos casos.

El artículo de La Nación menciona a Carrió —de cuyo proyecto ya hablé, como manifesté al comienzo—, partidaria de eliminar la AFI y de crear un organismo que solo coordine a las Fuerzas de Seguridad frente al narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado. Con respecto a Larreta los periodistas afirman que sus colaboradores lo oyeron decir «yo la desharía». Algunos de sus colaboradores serían partidarios de «profesionalizar» —verbo transitivo utilizado por las diversas gestiones para empeorar la situación de la Inteligencia Nacional— al organismo «para que sea capaz de combatir el crimen organizado y los delitos complejos, como la trata». El artículo de La Nación menciona que otros funcionarios de Larreta pensarían en continuar con el slogan de “la transformación no para” con el objeto de introducir una gran innovación a las que nos tiene acostumbrados a los ciudadanos de Buenos Aires…

Más centrada parece la propuesta del equipo de Patricia Bullrich, el cual tiene en cuenta que la AFI “debe estar abocada a la producción de inteligencia estratégica”. ¡Brillante!!! Al menos entiende cuál debe ser el objetivo del organismo. Además tendría en claro que el SIN debe tener un espacio para que participen las direcciones de las diversas fuerzas. Un paso quizás para recrear la CNI. Sería algo positivo. Del mismo modo, se menciona que la propuesta apuntaría a “cambiar la Ley [la Ley 25.520] y volver a una ley de inteligencia que saque de la AFI a la investigación criminal y la deje como inteligencia estratégica”. Aquí vemos cómo la Inteligencia terminó convirtiéndose en un “organismo policial”. Se hizo por ley. ¿Quiénes hacen las leyes? Los mismos que después hablan de los “sótanos de la democracia”. Esos son los que pervirtieron al SIN para luego echarle la culpa a los agentes de inteligencia y acusarlos de manejarse independientemente. A propósito, el proyecto de la “fiscal interventora”, en su artículo 10º, dice que “La obediencia debida no podrá ser alegada como eximente de responsabilidad”. Pregúntenle a un ex agente de inteligencia de esta democracia acerca de los padecimientos sufridos si no acataba lo que le ordenaban o sencillamente por considerarlos “conflictivos”[13]. Fin de la digresión.

Perfil, 09/10/2005.

Un punto muy relevante al que se refiere el artículo de La Nación es al reclutamiento de los agentes que tienen pensado en el equipo de Patricia Bullrich, el cual considera que todos los agentes deben pasar por la ENI antes de ingresar al organismo. Esto está en la misma sintonía de lo que he propuesto más de una vez, en que no pueden ingresar agentes que no hayan tenido un largo curso de formación. En este sentido, he propuesto en más de una oportunidad en que la ENI se convierta en una especie de ISEN (Instituto del Servicio Exterior de la Nación) para el servicio de Inteligencia.

Por su parte, dentro de la UCR, Gerardo Morales se opone a eliminar el organismo pero sí proceder a una “cirugía mayor”, mientras que Facundo Manes no se manifestó al respecto.

Miguel Ángel Pichetto le ha dado un lugar de importancia al tema al armar “un área de inteligencia, defensa y seguridad para diseñar planes” coordinada por Miguel Ángel Toma, quien se desempeñó como Secretario de Inteligencia y quizás el único recordado positivamente por los agentes de carrera.

Algunas reflexiones finales

Como se ha manifestado, la SIDE y sus sucesoras, la SI y la AFI, han sido utilizadas para manipular a ciertos jueces pero durante la SIDE y buena parte de la existencia de la SI el organismo se abocó en primer lugar a producir Inteligencia Estratégica. Las purgas, tanto de la Alianza —que echó en un solo día, el 07/02/2000, a más de 1.000 agentes para dar lugar a las «consultoras»— como de los gobiernos kirchneristas y las invitaciones al retiro realizadas por la gestión Arribas – Majdalani —tentando al personal con interesantes sumas para que se jubilaran— fueron vaciando a la Inteligencia de su personal de carrera, varios de ellos excelentes profesionales que podrían haber formado a las nuevas camadas.

Con respecto a la «intervención», el organismo ha estado «intervenido» desde mucho antes con la intención de cumplir esos vicios de los gobiernos de turno.

La gestión de la «fiscal interventora» terminó de vaciar al organismo y, contrariamente a lo que sucedía hasta su llegada, la dirección de la «intervención» se invirtió: ahora el poder judicial (nada menos que el de «Justicia Legítima») ingresaba al organismo para manipularlo y vaciarlo. La gestión fue claramente ideológica y se dedicó a seguir con las funciones de una fiscalía. No se hizo inteligencia sino que se siguió ideológicamente para buscar toda la documentación que contribuyera a la cuestión de los derechos humanos e, incluso, miembros de movimientos sociales concurrieron para ver las «carpetas» que el organismo podría haber armado sobre ellos.

En verdad, este proyecto de ley realizado por la intervención anterior y que cuenta con el total respaldo del actual interventor no es más que un mamarracho. Solo apunta, como lo dice textualmente la exposición de motivos, a acotar las tareas de la Inteligencia, en verdad, a reducirlas a la nada. En este sentido, podrían coincidir con Carrió o con lo que dicen que dijo Larreta y eliminar la agencia ya que bajo esos parámetros solo servirá para darle empleo a algunos parientes, amigos o afiliados a sus respectivos espacios políticos, o sea, un gasto para el Estado. Más de lo mismo.

Que una ONG como el CELS, financiada por fundaciones extranjeras, por embajadas como las de Estados Unidos, Alemania y nada menos que el Reino Unido, se aboque a organizar nuestra Inteligencia es poner al lobo a cuidar el gallinero. A los efectos de mostrar su papel en los graves problemas internos que afectan a nuestros ciudadanos argentinos de la Patagonia, los siguientes tuits ilustran su postura anti patria.

Tuit del CELS del 13/01/2017, en el que se aprecia al director de Litigio y Defensa del CELS, junto a organizaciones de izquierda, en una reunión en la que no se ve la Bandera Argentina sino la que se atribuyen los autodenominados “mapuches”. En el tuit de abajo se aprecia un total apoyo a este grupo que tiene su sede central en Bristol, el Reino Unido, usurpador de nuestro territorio y de nuestro Atlántico Sur y financiador del CELS.

Por otro lado, estas ONGs, fundaciones, etc., se preocupan por la inteligencia que pueda realizar un servicio del Estado con el objetivo de preservar el estilo de vida de sus ciudadanos, la seguridad de los mismos y la defensa de su integridad territorial pero nada dicen de la recolección de datos personales que hacen los bancos, las tarjetas de crédito y los buscadores como Google —y con modalidades y fines mucho más cuestionables—, que saben mucho más de cada uno de nosotros que un organismo de inteligencia.

Con respecto al reclutamiento, una agencia de Inteligencia no es una agencia de empleo a la que deban entrar por el mero hecho de ser familiares, amigos, afiliados a los movimientos o partidos de los dirigentes políticos de turno. Un servicio de Inteligencia serio «sale a buscar» a los que considere mejores a las universidades, a instituciones académicas u otros ámbitos que podrían considerarse apropiados.

Una reconstrucción del servicio de Inteligencia requiere, primordialmente, poner el acento en el personal, en una verdadera profesionalización del mismo para lo cual habrá que recontratar a ex agentes para formar a los ingresantes y a quienes pueda considerarse que tendrían posibilidad de sobrevivir en el mismo. Esta es una tarea que debe comenzar desde la propia ENI, la que debe ser el filtro previo al ingreso al servicio. Para ello deberá contar con expertos y trabajar en la formación de formadores, así como recurrir a algunos servicios extranjeros en la capacitación, algo que se acostumbra a hacer.

Para un mejor funcionamiento, la ENI debería nuevamente volver a su organigrama con un solo director —no con tres como impuso el organigrama de la AFI— y unos dos jefes de departamento, como supo tener hasta la disolución de la SI en 2015. La orgánica tiene que estar alineada a la misión del organismo y no inventarse direcciones para acomodar a parientes, amigos, pagar favores o incorporar a militantes. Por tanto, esa misma reducción de direcciones debe ser implementada en todo el organismo pero dado que la Inteligencia no puede esperar a la redacción y aprobación de una nueva ley, es menester derogar el decreto 1.311, la Ley 27.126, y modificar la 25.520 para despojarla de todo aquello que implique una actividad en el área de delitos complejos o cuestiones de incumbencia policial.

Quienes ponen la mira en hacer de este organismo un coordinador para las actividades de narcotráfico, terrorismo, crimen organizado, trata, etc., desconocen lo más mínimo de las leyes de Seguridad Interior (que debería pasar a ser nuevamente una ley de Seguridad Nacional) y de Defensa. Dentro del SIN existe la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, que es la responsable de llevar esos temas, por lo que haberle endosado los mismos a la SI y su sucesora la AFI es parte del desconocimiento de nuestro SIN. La SIDE, como la SI o actualmente la AFI debe dedicarse a la Inteligencia Estratégica, la cual precisa de la inteligencia proveniente de la Inteligencia Criminal pero tratándola como “fenómeno” para la elaboración de la Inteligencia Estratégica. Con este mismo objetivo es que debe contar con la inteligencia proporcionada por la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM), dependiente del Ministerio de Defensa.

La AFI, o como se considere en llamarla más adelante, debe continuar siendo el organismo rector del SIN para, de esa manera, poder confeccionar la Inteligencia Estratégica, fundamental para la Seguridad, la Defensa y la Política Exterior de la República Argentina.

Es apropiado recordar que los funcionarios públicos son servidores públicos que deben trabajar para el pueblo que los eligió y que delegó en ellos su poder. En este sentido, les cabe a los funcionarios de mayor jerarquía nombrar a sus subordinados en función de sus méritos y no motivados por vínculos afectivos, familiares o de otro tipo.

Como ya he expresado en otro artículo, la Inteligencia debe estar al servicio del Estado Nacional, de la Nación, y no de un gobierno. Quizás debiera ser nuevamente considerada como una Secretaría de Estado o elevada al rango de Ministerio y contar con una Subsecretaría de Inteligencia Competitiva que contribuiría al desarrollo de las economías regionales así como a reconstruir la articulación del territorio nacional, trazando las vías de comunicación más apropiadas (terrestres, ferroviarias, aéreas, fluviales y virtuales) que abaratarían los costos de fletes y favorecerían las exportaciones. Claro está que tal reformulación requiere de una seria Planificación Estratégica.

No cabe duda que la tarea será titánica dada la degradación y la inoperancia a que han sometido a nuestro SIN. Para ello deberá contarse con verdaderos expertos tanto en inteligencia como en otras temáticas que deberán abordarse al reconstruir el sistema.

Finalmente, luego de los dislates de las últimas gestiones, debe trabajarse sobre otro aspecto sumamente importante: la idoneidad. A partir de ella podrá generarse la credibilidad. Como suelo decirles a mis alumnos, recordando al columnista estadounidense Charley Reese (1937-2013), «La credibilidad, como la virginidad, solo se puede perder una vez y nunca se puede recuperar». Para ello el organismo deberá producir una inteligencia de excelente calidad, volver al secreto —que no al secretismo— para no ventilar cuestiones que puedan afectar la relación con servicios colaterales y jerarquizar la ENI para que se erija nuevamente en un instituto de referencia dentro de la Comunidad de Inteligencia.

 

* Licenciado en Historia (UBA). Doctor en Relaciones Internacionales (AIU, Estados Unidos). Director ejecutivo de la Sociedad Argentina de Estudios Estratégicos y Globales (SAEEG). Profesor de Inteligencia de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Autor del libro “Inteligencia y Relaciones Internacionales. Un vínculo antiguo y su revalorización actual para la toma de decisiones”, Buenos Aires: Editorial Almaluz, 2019.

Embajador Académico de la Fundación Internacionalista de Bolivia (FIB).

Investigador Senior del Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional, Pontevedra, España.

 

Referencias

[1] La Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) es el instituto superior de formación, capacitación y perfeccionamiento destinado a todas y todos los integrantes del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN). Tiempo atrás dictaba cursos de alcance internacional. Muchos de los servicios de la región, así como de países africanos y europeos se han beneficiado de sus aptitudes formando a su personal para capacitarse y realizar posgrados en un espacio de verdadera excelencia.

[2] Proyecto de ley presentado por la diputada Elisa Carrió en 2016 (Expediente 5577-D-2016).

[3] Marcelo Saín fue destituido por la Provincia de Santa Fe en 2021 como ministro de Seguridad.

[4] El presidente Alberto Fernández es quien decretó la intervención que debía sanear la AFI y eliminar los “sótanos de la democracia”, saneamiento que implicaría que los políticos dejen de usar los organismos de Inteligencia del Estado en beneficio de los gobiernos de turno. A propósito, es saludable para la República que la ciudadanía diferencie “gobierno” de “Estado”.

[5] Según el sitio web oficial del gobierno, “Avanza el debate sobre la nueva Ley de Inteligencia Nacional”, 24/06/2020, https://www.argentina.gob.ar/noticias/avanza-el-debate-sobre-la-nueva-ley-de-inteligencia-nacional:

“El cuerpo está integrado por representantes de la sociedad civil y expertos con reconocida trayectoria en la materia, quienes se desempeñan de forma “ad honorem”:

Juan Gabriel Tokatlian (vicerrector de la Universidad Torcuato Di Tella).

Rafael Bielsa (jurista y ex ministro de Relaciones Exteriores de la Nación).

Alberto Binder (presidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, INECIP).

María Sidonie Porterie (directora ejecutiva del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, ILSED).

Paula Litvachky (directora ejecutiva del Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS).

Beatriz Busaniche (presidenta de la Fundación Vía Libre).

Máximo Sozzo (profesor de Sociología y Criminología de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral).

Lisandro Pellegrini (subsecretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia y DDHH de Provincia de Buenos Aires).

Margarita Trovato (abogada del área Litigio y Defensa Legal del Centro de Estudios Legales y Sociales, CELS).

Ernesto Chaparro (miembro fundador de la Fundación Vía Libre).

[6] Según el Artículo 25 de la LEY N° 16.970, “Bases jurídicas, orgánicas y funcionales para la preparación y ejecución de la defensa nacional”, del 6 de octubre de 1966,

“Compete a la Central Nacional de Inteligencia en lo concerniente a seguridad nacional:

a) Realizar y centralizar las actividades de inteligencia necesarias al planeamiento de la política y estrategia nacional inherentes a la seguridad nacional;

b) Proporcionar inteligencia estratégica centralizada y evaluada al Consejo Nacional de Seguridad;

c) Formular la doctrina nacional de inteligencia;

d) Correlacionar y evaluar la información concerniente a la seguridad nacional y proveer a su adecuada difusión a los ministerios, comandos en jefe, secretarías de Estado y gobiernos de provincia;

e) Mantener enlace técnico funcional con los organismos de inteligencia e información de los ministerios, comandos en jefe, Secretarías de Estado y gobiernos de provincia”.

[7] “Obama y Macri rindieron homenaje a las víctimas de la dictadura y coincidieron en el reclamo de «Nunca más”. La Nación, 24/03/2016, https://www.lanacion.com.ar/politica/barack-obama-mauricio-macri-homenaje-victimas-golpe-militar-parque-de-la-memoria-nid1883023/ , [consulta: 26/06/2022].

[8] “Salta: 44° Aniversario del combate de Manchalá”. Ministerio de Defensa, 22/05/2019, https://www.argentina.gob.ar/noticias/salta-44deg-aniversario-del-combate-de-manchala

[9] Federico Mayol. Agustín Rossi: “No creo en el Señor 8, no hay doble comando en la AFI”. Clarín, 12/06/2022, https://www.clarin.com/politica/agustin-rossi-creo-senor-8-doble-comando-afi-_0_B0auyXu6OL.html, [consulta: 13/06/2022].

[10] Andrés Cánepa. “El santafesino reemplazará a Cristina Caamaño y su sector sigue ganando terreno en el gobierno nacional”. Impulso, 03/06/2022, https://www.impulsonegocios.com/rossi-sera-el-nuevo-titular-de-la-afi/, [05/06/2022].

[11] “Rossi dijo que seguirá ‘profundizando’ la ‘línea de trabajo’ de Caamaño en la AFI”. Telam, 05/06/2022, https://www.telam.com.ar/notas/202206/594625-rossi-profundizar-linea-de-trabajo-de-la-afi-de-caamano.html [06/06/2022].

[12] Candela Ini, Matías Moreno. «Qué hacer con la central de espías, la reforma que más incomoda a Pro y que genera diferencias en Juntos por el Cambio”. La Nación, 29/06/2022, https://www.lanacion.com.ar/politica/que-hacer-con-la-central-de-espias-la-reforma-que-mas-incomoda-a-pro-y-que-genera-diferencias-en-nid29062022/ [consulta: 29/06/2022].

[13] «Denuncian que la Side mantiene a más de 100 empleados ‘encerrados’ y sin hacer nada». Perfil, 09/10/2005.

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LA IDEA CHINA DE LA SEGURIDAD DE LAS NACIONES PARA UN FUTURO COMPARTIDO

Giancarlo Elia Valori*

1955. Conferencia de Bandung.

Los conceptos generales de seguridad nacional y destino humano se complementan entre sí y juntos forman el camino que los países deben seguir para un futuro pacífico. Tienen una lógica interna cercana y persiguen conjuntamente el valor y el propósito de la “persona” colocada en el desarrollo que debe ser la prioridad de cada gobierno.

Por lo tanto, la situación general de los progresos nacionales y extranjeros de cada país debe coordinarse en beneficio del bienestar de la persona, situado más allá de cualquier Estado.

La seguridad nacional general debe centrarse en la planificación general de la seguridad externa e interior. La paz y el orden internacional, así como el desarrollo común de la humanidad son los intereses estratégicos que deben caracterizar a los miembros de la comunidad internacional.

En lo que respecta a la seguridad internacional, en cambio, la idea de una comunidad con un futuro compartido con la humanidad sólo puede sostenerse mediante la creación de un mundo universalmente seguro, en el que se manifieste el destino no sólo de un país, sino de todos los países.

En otras palabras, una comunidad con un futuro compartido para la humanidad es el objetivo más alto del concepto de seguridad universal. Esto significa poner a la gente en el centro.

En el contexto de la globalización, los flujos de población a gran escala constituyen nuevos desafíos a la seguridad nacional. Están obligados a enfrentarse al más alto nivel. En la futura comunidad compartida, la palabra “destino” no es sólo el destino común y a largo plazo de toda la humanidad, sino también el destino de cada persona. La seguridad personal es el interés fundamental de todos los ciudadanos. Por esta razón, el concepto de seguridad nacional sugiere claramente lograr la seguridad de las personas como objetivo, reflejando plenamente un estilo diferente al impuesto hasta ahora por las bombas necesarias para lograr la democracia y las masacres por fuego amigo y enemigo.

Un constructor de paz, un contribuyente al desarrollo global y defensor del orden internacional debe centrarse, ante todo, en salvaguardar los intereses comunes de todos los pueblos del mundo, y no poner a uno “primero” a expensas de todos los demás.

El desarrollo económico pertenece a la categoría de economía, de estructura. Para un país, en cambio, la seguridad nacional pertenece a la categoría de superestructuras. Por lo tanto, el nivel general de seguridad nacional y el nivel de construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad dependen fundamentalmente del progreso igualitario de la estructura y las superestructuras que deben ir de la mano.

Las formas nacionales individuales de gobernanza deben considerar las preocupaciones razonables de los demás países y promover el desarrollo común de todas las personas de acuerdo con sus capacidades y sin imposiciones externas.

En la visión global de la seguridad nacional, la certeza de una política válida, y de sus intérpretes serios, es otro factor fundamental. En particular —cualquier programa de entrevistas políticos y pseudo-intelectuales que lamentablemente abundan en Italia— el mundo actual todavía ve la coexistencia de dos sistemas sociales, el capitalismo y el socialismo (China, en primer lugar), con un fuerte capitalismo basado en las patrias y las “colonias” y un socialismo débil.

Es obvio que los países occidentales (es decir, EEUU+RU+“colonias”) inevitablemente utilizarán cualquier medio para contener el ascenso de la República Popular China denigrando y atacando el sistema político socialista con características chinas.

Si lo pensamos, una de las razones desastrosas y fatales para la desintegración de la Unión Soviética en ese momento fue la estúpida idea desarrollada inicialmente por Jrushchov después de la desestalinización, es decir, tratar de imitar —sin una estructura adecuada— el modelo estadounidense tanto en defensa como en un supuesto consumismo, así como diluyendo el marxismo. Una era tan impensable e injustificada de “evolución pacífica” a largo plazo de la ideología soviética y del sistema socialista como para ser “aceptada” por los países occidentales, que absurdamente fueron llamados como garantes del socialismo (Acuerdos de Helsinki de 1975). Más tarde esto llevó a Gorbachov a ser el primero en abandonar el socialismo e inventar la llamada perestroika (“reestructuración”), que condujo a la conocida implosión —para deleite del mediocre presidente estadounidense, Ronald Reagan— y al fin del socialismo científico europeo. Bajo el liderazgo de Boris Yeltsin y sus boyardos, Rusia apenas se convertía en una dependencia estadounidense. Sin embargo, como la suerte lo haría, el vodka ruso corrió su curso y Vladimir Vladimirovič restauró la dignidad al país. China no cometió ese error y Deng Xiaoping le impidió volver al país de trato desigual

El punto de vista tradicional indica que la “seguridad” significa la ausencia de amenazas internas, y la seguridad nacional significa la ausencia de amenazas de enemigos extranjeros. Hoy en día, el significado de la “seguridad” se ha expandido considerablemente. El estudioso de la política internacional, Yan Xuetong dice: “La definición de ‘seguridad’ no es miedo, no hay amenaza y no hay incertidumbre”. El significado de la seguridad nacional en la China moderna es más amplio ahora que en cualquier otro momento de la historia.

En comparación con el concepto tradicional de seguridad, la palabra “global” refleja plenamente la idea de que el concepto actual es más completo y sistemático. En consecuencia, la razón por la que todos los países del mundo reconocen la idea de comunidades con un futuro compartido es que esta idea es una receta eficaz para superar el fenómeno de la “fragmentación” global en el mundo actual.

Sin embargo, se trata de interpretar la palabra “global”. La diferencia más significativa entre la perspectiva internacional china y la liberal es que el socialismo en sí mismo tiene un contenido ideológico, histórico y tradicional de integración y se dedica a la búsqueda de la cooperación y la liberación de todos los pueblos de acuerdo con los cinco principios de la Conferencia de Bandung (1955), en la que China siempre ha basado su política exterior.

La perspectiva internacional liberal, en cambio, sólo persigue la globalización aparentemente, pero en realidad es impulsada por los países capitalistas occidentales para servir a sus propios intereses y a sus propias corporaciones multinacionales. Por el momento, los países desarrollados occidentales que se encuentran detrás de Estados Unidos aparecen como una fuerza antiglobalización, porque están descubriendo que la globalización se está desviando cada vez más de su propio gobierno y dominación.

Cuando queda claro que los viejos maestros de África, con la correa de la Casa Blanca, ya no pueden hacer lo que quieran en ese continente, los mencionados políticos y pseudo-intelectuales se instalan, diciendo que los chinos son malos y no respetan los derechos humanos. Porque los chinos quieren quitarles petróleo, diamantes, biocombustibles, agua, etc. (de los antiguos maestros de África), mientras que hasta ayer el Reino Unido, Francia y las multinacionales estadounidenses y belgas, etc., robaban todo lo que podían. Hoy China ha llegado con sus tratados de igualdad de dignidad, y las “colonias” occidentales se están poniendo histéricas.

En este contexto, China mantiene en alto el estandarte de un tipo de globalización que siempre ha respetado a través de los estrictos dictados de los cinco principios de Bandung:

  1. respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial;
  2. no agresión entre sí;
  3. no injerencia mutua en los asuntos internos del otro;
  4. igualdad y beneficio mutuo;
  5. coexistencia pacífica.

Si se lee con atención, son exactamente lo opuesto al infame colonialismo europeo (siglos XIX-XX). Esta es la razón por la que China recibe continuamente un gran apoyo, no sólo de un gran número de países en desarrollo, sino también de países europeos bien establecidos como Alemania, Suecia, etc. Mientras que en Italia las órdenes del torpe Presidente de Estados Unidos hacen posible que un dignatario chino sea recibido en Roma por uno de nuestros rangos inferiores.

En Italia no queremos entender que una comunidad internacional con un futuro compartido para la humanidad es ante todo una comunidad de intereses, especialmente cuando los países del mundo aún no han salido del atolladero de la crisis financiera y el crecimiento económico mundial es lento.

Los países del mundo deben resolver primero los problemas de desarrollo y pobreza, así como reducir las fricciones. Las cuestiones no tradicionales de seguridad mundial, como la seguridad alimentaria, los escasos recursos, las explosiones de población, la contaminación ambiental, la prevención y el control de enfermedades infecciosas, pandemias y delitos transnacionales sólo pueden abordarse con el acuerdo de todos.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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LAS GUERRAS HÍBRIDAS EN EL ÁMBITO DE UNA NUEVA GUERRA MUNDIAL

Grl Heriberto Justo Auel*

“Al mundo occidental se le acaba el tiempo. A pesar de que en la actualidad la tecnología más puntera, las mayores empresas, las mejores universidades, los ejércitos más potentes y las mayores fortunas siguen en el lado occidental, principalmente en Estados Unidos, la balanza se está invirtiendo rápidamente”.

Cnl Á. J. A. García[1]

 

1) La situación estratégica mundial desde el final de la posguerra fría, 2001.

2) La situación estratégica de los países que sufren conflictos armados activos en la actualidad. 

 

1). La situación estratégica mundial desde el final de la posguerra fría, 2001.

La Guerra Fría —1947/1989/91— tuvo una posguerra breve —1991/2001—. El 11/09/01 es el hito en el que se inicia la guerra mundial en acto: la “Contraterrorista Global” [2]. Como viene ocurriendo desde 1945, el acelerado proceso de la “Civilización del Conocimiento” cambió la impronta de cada una de las sucesivas guerras mundiales, desde aquella fecha. La presente —totalmente innovadora— es hoy tan cuestionada como desconocida —común denominador de todas las que enfrentaron al terrorismo—.

El Derecho Internacional, la diplomacia y la sociedad occidental siguen tardando demasiado tiempo en reconocer la naturaleza de los nuevos hechos belígeros[3].

Luego de la caída de las Torres Gemelas el presidente Bush peleó dos guerras frente a una comunidad internacional dividida. Por un lado, había que recuperar el equilibrio de la Seguridad Nacional y por el otro, el costo a asumir por los cambios en la “reglas de empeñamiento”, que no eran aceptables para “las palomas”.

Los “idealistas” se confundían —y aún se confunden— con los simpatizantes —voluntarios o involuntarios— del “terrorismo”.

Con la llegada del presidente Obama —Premio Nobel de la Paz— hubo un cambio de actitud, pero en los hechos debía terminar con lo que Bush había iniciado. Sus contradicciones le obligaron ir “más allá” de lo que él deseaba. Después de la muerte de Osama Bin Laden el mundo ingresó a una etapa de relativa estabilidad, pero hay una conciencia generalizada de que ésta no será duradera.

Vivimos el recalentamiento internacional de la situación estratégica.

El nuevo enemigo —difuso y complejo— sigue en las sombras, mientras la economía y la sociedad se retraen por la pandemia y ello limita el espacio y el nivel de la Seguridad. La comunidad internacional está indudablemente comprometida contra el terrorismo, pero sus prioridades hoy —2021— son otras y, con la llegada del Covit 19, más aún.

Ello nos hace suponer que habrá sorpresas[4].

Antes de la llegada del nuevo Corona Virus había protestas/insurgencias desde París a Santiago de Chile, desde Argel a Bagdad o desde Jartum a Beirut. Hong Kong obligó a Xi a mostrar los dientes y ello se somatiza aún en Taiwán. La llegada de la pandemia obligó a los agresores a reprogramar su ofensiva.

Pero en donde había conflictos armados, no ocurrió exactamente lo mismo.

Estamos en presencia —desde el 2001— de guerras asimétricas —de naturaleza híbrida[5]— en las que el Estado Institucional se muestra en retroceso. Aquellos empeñados en operaciones armadas se ven aún más complicados y sus gobiernos deslegitimados con la llegada de la pandemia. La ONU —a su vez— redujo la presencia de sus Contingentes Internacionales de Paz y las mafias —rápidamente— recuperaron espacios perdidos. 

Los enfrentamientos se agravan.

La crisis sanitaria no resuelta deviene —2021— en crisis económica, aun no ponderada. Pero se asume que será importante. La tensión entre las superpotencias —EE.UU. / China— se agrava con las consabidas repercusiones en el resto del universo, en particular por la retirada de fuerzas de EE.UU. de los espacios continentales[6] [7] para concentrarlas en el Asia-Pacífico. Una vez más —en las últimas décadas— Bruselas intenta hacerse cargo de la Defensa de la UE. Úrsula von der Leyen —en ese intento— ya tuvo su primer tropiezo en la Turquía de Erdogan.

Alcanzado este punto de nuestro análisis sobre la situacional global y antes de abordar al siguiente, es oportuno enunciar —entre las decenas de conceptos que definen al “terrorismo internacional”— algunos que desde nuestro punto de vista son de interés para cumplir con el objetivo de este ensayo: 

Definición jurídica de “terrorismo”:actos de violencia en contra de las personas, la libertad, la propiedad, la seguridad común, la tranquilidad pública, los poderes públicos y el orden constitucional o contra la Administración Pública”. 

Definición militar de “terrorismo”: “serie de actos de violencia destinados a infundir terror por medio de la eliminación de personas. Crea un estado físico y espiritual que prepara a la población para su captación y conquista, que facilita su dominación. El terrorismo tiene un objetivo aparente y sin mayor sentido en sí mismo, como es la difusión del miedo, pero su finalidad real es sojuzgar a un pueblo a través de la aplicación de una metodología activa y esencialmente del horror”.

2). La situación estratégica de los países que sufren conflictos armados activos en la actualidad.

Cuando nos disponíamos a iniciar el desarrollo de este punto, recibimos un Zoom titulado “La Defensa y la Seguridad en un mundo globalizado”, presentado por el “Foro Patriótico Grl Belgrano”. Dada la importancia del tema, su relación con el presente ensayo y la seriedad del Foro, nos dispusimos a verlo de inmediato y,… !!Ohh Sorpresa¡¡, el primer disertante es el teólogo Miguel Ángel Toma, quien fuera el relator y férreo defensor en Diputados de la actual perversa[8] y criminal[9] legislación de Seguridad Nacional, causante de miles de muertes inocentes en la rampante inseguridad que aún hoy nos conmueve. Vale la pena abrir aquí un paréntesis.

El fallido sacerdote —en su exposición— sin arrepentirse ni reconocer su “pecado”, encuentra una excusa. Hace solo cuatro años, en un almuerzo en el domicilio de un amigo, no solo defendió a esas leyes, sino que se atribuyó la redacción de ambas. Ahora expresa que su actual giro copernicano, se debe a un “cambio de situación”.

En 1988 y 1991, cuando se aprobaron esos esperpentos legales, la situación ya había cambiado. El muro cayó en 1989 y en 1991 implosionó la URSS. Es muy probable que un teólogo carezca de “visión estratégica”, pero tardar treinta y tres años en comprender el cambio de la situación mundial, indica que su idoneidad en la materia es nula.

No creo en los “conversos” y espero que así lo vean quienes están trabajando en la recuperación política de nuestra Argentina. Hay quienes huelen a la muerte. La putrescina actúa como una poderosa señal quimio sensorial que alerta de la peligrosidad que puede haber en un determinado lugar —por ejemplo, en el mundo kk— y así evitar enfrentarse al riesgo de una muerte política. El segundo expositor fue el Sr. Cnl Pierri —a quien no conozco— que —diplomáticamente— explicó cuáles fueron los desastrosos efectos de estas leyes que desarmaron unilateralmente los espíritus y los brazos de los argentinos.

Quienes completaron con éxito la “explotación del trastocamiento clausewitziano” iniciado por el Decreto 158/83 fueron estos legisladores de la “coordinadora y de la cafieradora”, hermanados en la socialdemocracia que así se incorporaba en el recién creado Foro de San Pablo. El objetivo perseguido por ellos, con las leyes de marras, era extrañar a las FF.AA. del espacio argentino que —indirectamente— se declaraba “zona liberada”. Y así seguimos hoy. Ud., ex diputado Toma, es uno de los principales responsables de esta situación[10]. Cierro el paréntesis. Volvamos al punto 2).

El 10/04/2021 The Economist publicó “Tanques de nuevo. Las FFAA vuelven a planificar la guerra de alta intensidad”, mientras tanto Josep Piqué sentenció —desde Política Exterior del 16/04/2021—:La Unión Europea no es aún percibida como un sujeto político relevante frente a otras potencias exteriores”. Además, la consideración del caso iberoamericano es muy especial, por la modalidad de ingreso de la “revolución castro-comunista” regional, a la presente guerra mundial —globalizada—. El “hilo de Ariadna” nos lleva a Caracas —en tiempos de Chávez— a las reuniones con Mahmud Ahmadineyad —con la presencia de Néstor Kirchner— y a las conexiones con el PIE —partido de la izquierda europea— que enlazaba financieramente a los locales con el ISIS —el Califato Islámico—. Se sospecha que la presencia del expresidente argentino estaba relacionada con la transferencia de tecnología nuclear a Irán, según informes de elementos de inteligencia venezolanos refugiados en EE.UU. Sería, además, uno de los motivos del giro diplomático argentino en la ONU, por la voladura de la AMIA. Dicho esto, vamos a enumerar y describir brevemente —a continuación— algunos de los conflictos armados activos, interrelacionados con la guerra mundial vigente, que se desarrollan —fragmentadamente— desde el año 2001. Vivimos una situación estratégica muy singular, signada por la pandemia del Coronavirus.

  • Rusia-Ucrania: “Crece el despliegue militar por Ucrania: Rusia envió 15 buques al Mar Negro, EE.UU. sumará tropas en Alemania y el Reino Unido moviliza aviones. Se teme una invasión rusa a Donbás. Putin concentró tropas y armas en la frontera, Washington tiene dos barcos en la zona y sumará 500 soldados, mientras que la RAF patrullará la región desde el aire”. Este fue un titular de Infobae Digital el 13/04/2021. Contemporáneamente Bruselas reitera que no se reconoce la ocupación militar rusa de Crimea. Al día siguiente, el mismo medio expresa: “Rusia, Ucrania, la OTAN y Turquía juegan con fuego a las puertas de Europa. Putin ordenó concentrar unos 80.000 soldados en la frontera. El gobierno de Kiev pidió armamento a su par de Ankara. Estados Unidos no parece estar dispuesto a intervenir. La guerra ya dejó 14.000 muertos”.
  • Turquía-Frontera Sur: “La evolución de acontecimientos durante los últimos años ha sido enormemente desestabilizadora para Turquía. La invasión norteamericana de Irak en 2003 y la expansión de las «primaveras árabes» —2011— han ido configurando conflictos de distinta naturaleza en una amplia área de inestabilidad a lo largo de los casi 1.300 km de frontera con Siria e Irak. El establecimiento kurdo, prácticamente independiente en el norte de Irak, con posibilidades reales de expansión hacia la vecina Siria, la vertiginosa expansión del yihadismo en todas sus modalidades, el terrorismo étnico encarnado por la rama siria del PKK y la corriente de refugiados que huyendo del conflicto se asientan sobre territorio turco, son las cuestiones, quizás, más relevantes cuyas consecuencias se dejan sentir fuera de los límites geográficos de estos países”[11].
  • El conflicto en el Golfo Pérsico: “Sus principales actores son EE. UU., China y Rusia. Tienen diferentes puntos de vista de los que poseían en el pasado. Para los estadounidenses se ha reducido el interés por las reservas energéticas —después de lograr su nueva producción nacional—. No obstante, el control de la zona es importante para no dejar que sus rivales globales ocupen su vacío de poder, gestionar la expansión de China y mantener un importante mercado armamentístico en los Estados de la península arábiga. Para continuar con su presencia no considera que deba implicarse excesivamente en agotadores conflictos terrestres, por lo que su tradicional potencial aeronaval podría considerarse suficiente, agregando los recursos británicos”[12].
  • La espoleta libia: “Se trata de desactivar la «espoleta libia» en un Mediterráneo «ampliado» altamente inestable. Quizás por eso, por esa potencial decisión de no poder posponer más la búsqueda de una solución —o al menos del fin de la fase armada— del conflicto libio, se mantiene a mediados de octubre la tregua iniciada en agosto de 2020; quizás por eso se pueda estar planteando un cambio de figuras en Libia, Al Sarraj y Haftar y quizás también por eso se esté intentando un reparto del poder y del petróleo que satisfaga al menos en cierto grado y al menos por un tiempo, a las partes libias y así lograr también que el conflicto de los agentes externos retorne a los cauces de la diplomacia”[13].
  • La guerra en Afganistán: Sin duda, se requiere la voluntad de algunos de los actores externos como EE.UU., Rusia, China y/o Pakistán para garantizar que el proceso llegue a un final amistoso, pero quizás estemos ante un espejismo de paz y el país vuelva a la «casilla de salida» debido a un entorno incierto y volátil. Los únicos intentos de sabotear el proceso de paz vendrían de los propios afganos o, incluso, de alguna potencia regional que se haya sentido ninguneada durante las negociaciones de paz. Esperemos que la comunidad internacional haya aprendido de los aciertos (muchos) y errores (demasiados) resultantes de realizar sus acciones, militares y civiles, en una sociedad de base tribal multiétnica y lo sepa aplicar en los conflictos que emergen en regiones con fuerte implantación tribal (Siria, Irak, Sahel, Centro África, Cuerno de África, etcétera). «Afganistán es más que un “cementerio de imperios”. Es la madre de los círculos viciosos»[14].

La retirada de las tropas de EE.UU., de Alemania y del Reino Unido, con fecha ya establecida, nos hace presumir una ofensiva talibán, a fines del 2021.

  • El conflicto Indo-pakistaní: “El ascenso de China, el reordenamiento del orden nuclear global, la nueva ambición de la India de Narendra Modi y la retirada norteamericana de Afganistán, están redefiniendo la geopolítica regional. Nueva Delhi —que aspira a ganar el rango de gran potencia— ha sacudido su tradición de no alineamiento y está estrechando sus vínculos estratégicos con Washington. El nacionalismo hindú —auspiciado por el propio Gobierno— está creando tensiones en las comunidades musulmanas de la India. Esto, unido al cambio del estatuto territorial de Jammu y Cachemira, ha encendido los ánimos en Pakistán. La decisión de Washington de abandonar definitivamente Afganistán ha devuelto protagonismo a Islamabad, clave para facilitar las negociaciones. Las derivadas del conflicto Indo-pakistaní son numerosas, devolviéndole relevancia global y regional: está lastrando el desarrollo económico de ambos contendientes, más gravemente el de Pakistán, sirve de catalizador del terrorismo en la región, puede limitar las ambiciones de la India y ralentizar el esperado ascenso de Asia y podría encender la mecha de una panoplia de contenciosos altamente explosivos[15].

Recordemos que ambos son poseedores de la bomba N.

  • El agua del Tíbet y Asia Central: “En la actualidad unos seis millones de personas viven en el Tíbet. Hay unos 150.000 tibetanos en el exilio, entre ellos 100.000 en la India. Muchos no han nacido en el Tíbet y son de segunda o tercera generación. Algunos de los proyectos que está realizando China se encuentran en montañas consideradas sagradas y por este motivo una de las actuaciones de China en la región se ha basado en una aminoración del sentimiento religioso de los tibetanos. Mientras viva el Dalái Lama la situación continuará como hasta ahora, pero a su muerte se plantean varios escenarios. El primero es que sea China quien nombre un nuevo Dalái Lama, más afín a sus intereses políticos y económicos. Otro escenario podría ser que los tibetanos en el exilio propongan un nuevo Dalái Lama a modo de concilio, como hacen los católicos en la elección del Papa y a su vez los tibetanos que viven en el Tíbet propongan a otro, que vele por sus intereses. Esta situación podría conducir a enfrentamientos que podrían desestabilizar la región. Y el tercer escenario —quizás el más preocupante— sería que a la muerte del actual Dalái Lama se levante en el Tíbet un movimiento de liberación similar a la intifada, lo cual sería un escenario de gran desestabilización que implicaría una intervención armada por parte de China”. “La cuenca del Irthysh está compartida por China, Kazajistán y Rusia y es la principal fuente de agua para unos 15 millones de personas, la mayoría de Kazajistán incluyendo a su capital Astana. Por otro lado, el lago Balkhash que recibe el 80% de agua del río Lli podría convertirse en un desierto en las próximas décadas. Los conflictos hídricos entre los países del Asia Central podrán desestabilidad la región y dar al traste con la iniciativa One Belt, One Road. Desde finales de los noventa los distintos intereses entre los países de las cuencas altas y las cuencas bajas constituyen una continua fuente de tensión en Asia Central. Por su propio interés, China podría liderar la mediación en las tensiones entre los países del Asia Central y ello depende de cómo gestione la cuenca de los ríos Lli e Irtysh para evitar tensiones con Kazajistán. De esta manera, China podría alzarse con un papel de liderazgo en la región de la misma manera que está realizando en la cuenca del Mekong, es decir, mediante la puesta en marcha de iniciativas que promuevan el desarrollo de la región mediante la expansión de las energías renovables y la introducción de mejoras en los sistemas productivos de alimentos”[16].
  • La disputa en el Ártico: “En el Ártico existen contradicciones y se ha generado una suerte de rivalidad por el acceso a los recursos, pero, con todo, no existen importantes diferendos territoriales. La lucha entre Estados se realiza en clave de futuro y en términos de Derecho Internacional, sobre la base de un cambio que aún no se ha materializado completamente. Pero, aunque se plante en términos jurídicos, no debe perderse nunca de vista que nos encontramos ante enfrentamientos políticos. Con todo no puede ignorarse, es más debe realzarse por su realidad, que la fórmula que hasta ahora ha prevalecido en la región es la cooperación. No obstante, tampoco puede pasarse por alto el intenso proceso de militarización que se ha producido en esta durante los últimos años. Estamos pues, ante un espacio en el que conviven al mismo tiempo militarización y cooperación; puede ser un ejemplo de este espíritu tan profundamente contradictorio las relaciones que se han detallado entre Noruega y Rusia. Es esperable que prevalezca, como hasta ahora, la racionalidad, pero cuando el factor humano interviene en la ecuación, nada es seguro. Recodando el dictado del maestro Sun Tzu: “Ten cerca a tus amigos y mucho más cerca a tus enemigos”[17].
  • Sesenta y dos años de “revolución” en Iberoamérica: Hemos dejado para el final el tratamiento de nuestro antiguo conflicto armado subcontinental. Veremos en primer término cómo se lo observa desde Europa/España. Luego, el IEEBA intentará sacar algunas conclusiones, muy relacionadas con los ensayos que regularmente venimos publicando en los últimos meses, centrando el análisis en la Argentina.

Dice González Martín: “La normalización de la protesta, como constante que agita continuamente la convivencia en Iberoamérica, se ha convertido en una manifestación de sospecha, no solo de desconfianza, y también de impotencia para inducir un cambio. Sospecha e impotencia frente a un orden institucional, un estado de derecho, un sistema político, unos líderes y un modelo de reparto del poder que no ofrece soluciones a problemas reales que resultan ajenos al resto de quienes los padecen. Penurias cotidianas diferentes que afectan —cada una— solo a una parte, dejando indiferente al resto, que carga con las suyas propias. Al mismo tiempo, existe un sentimiento de indefensión y abandono, que durante mucho tiempo se contuvo con la práctica de la resignación y la paciencia como virtudes sociales. Los nuevos arquetipos de ciudadanía no se adaptan bien a las virtudes de antaño y desafían las barreras de otro tiempo. La expansión de la protesta ha desbordado todos los cauces de representación y los proyectos ideológicos. En Iberoamérica, más y antes que en ningún otro lugar, la vida cotidiana comenzó a rebelarse hace tiempo sin hacer demasiado ruido en muchas ocasiones pero, cada día más, se ha convertido en una costumbre que crece en intensidad. El aprendizaje de la ciudadanía es el resultado de la acción permanente y consolidada durante décadas”[18]. (Las negritas son nuestras).

La lectura del investigador del IEEE es correcta y coincide con la que habitualmente encontramos en nuestros medios. Hemos resaltado con negritas esas coincidencias, en el párrafo anterior. Sin embargo, ni desde la distancia ni desde la observación local se ingresa a lo esencial:

¿POR QUÉ desde hace seis décadas se “protesta” y se “normaliza la protesta”, llegándose a la “sospecha y a la impotencia” y a un “sentimiento de indefensión y abandono”?

¿POR QUÉ “la vida cotidiana comenzó a rebelarse”?, según palabras de González Martín.

Si pretendemos salir de la noche “revolucionaria” que nos envuelve desde hace sesenta y dos años, lo primero que debemos hacer es VERLA, ENCONTRARLA Y CONOCERLA. En la Argentina la “revolución” —1959/2021— cursa —sin solución de continuidad— la quinta campaña[19] y no la vemos. Nadie la cita. ¿O hay cobardía? ¿Cómo vamos a terminar con la indiscutible autodestrucción en que estamos empeñados, si no conocemos el huevo de la serpiente?

El “caso argentino” es particularmente específico. En su largo proceso de sucesivas décadas, hay un hito: 1982. La Guerra del Atlántico Sur. El colapso del gobierno militar tuvo una consecuencia fatal sobre la otra guerra que aún peleaba la Argentina: la “civil-contrarrevolucionaria”.

El gobierno que accede al poder en diciembre de 1983 se adscribió a la socialdemocracia europea —la quinta internacional— y produjo el “trastocamiento” previsto por Clausewitz en “De la Guerra”: el triunfo táctico de las armas argentinas se transformó en una derrota estratégica y política, que aún perdura.

El Reino Unido y la conducción revolucionaria, en colusión, logran judicializar un hecho sociopolítico, la guerra asimétrica, que desde entonces —1983— es negada. A partir de aquel momento la guerra continuó como “estado de guerra” —vía Gramsci— con periódicos escenarios de “guerra híbrida”. Es lo que González Martín traduce como “sentimiento de indefensión y abandono” de nuestra sociedad.

Necesariamente las carteras de Seguridad y Defensa estuvieron —desde entonces— ocupadas por personas carentes de toda idoneidad o pertenecientes a las actuales organizaciones con las que se enmascara la “revolución castro-comunista”. La oposición política aún hoy, ignora —o simula ignorar— esta situación perversa y el pueblo —víctima de la maniobra— es un observador desinformado, confundido, empobrecido, hambriento y abandonado. Sin líderes.

En la Argentina, el kirchnerismo —perteneciendo al socialismo del siglo XXI— se camufló hasta este año 2021, como “peronista”. Se llegó a la hipocresía de pertenecer al mismo tiempo —durante meses— al Grupo de Puebla y al Grupo de Lima. Es decir, revistábamos a la vez en el Cielo y en el Infierno.

El presidente y la vicepresidente argentinos actuales pertenecen al directorio del Foro de San Pablo —que conduce desde julio de 2019 la “contraofensiva revolucionaria” sobre los países andinos, con total éxito en Chile— y al directorio del Grupo de Puebla, organización de apoyo político del Foro. Esta información no ha llegado a nuestros medios de comunicación.

El virus acelera los tiempos y el relato se hace cada vez más difícil. Ya se habla de “comunistas” en los informativos, pero —internamente— aún no se descubrió a la “revolución”.

Los tribunales “de lesa” siguen prevaricando y ante la escasez de ancianos para continuar con el “circo” o el “curro” judicial vigente, ya se ha encontrado un nuevo filón en la guerra convencional de 1982. En Comodoro Rivadavia pronto habrá ascensos en la Justicia Federal. Hay que retener la tea encendida y no existe otro “éxito” gubernamental para exhibir en un año electoral. Otra motivación no existe y la Justicia Federal “actúa”.

En el ámbito internacional —externamente— no ocurre lo mismo. Nos han visitado el Jefe del Comando Sur y el principal asesor de Seguridad de la Casa Blanca, para América del Sur. A ello se suma una llamada de Biden a la Casa Rosada.

Los avisos están dados.

No tenemos dudas que nos han venido a recordar que “el patio trasero” sigue siendo “espacio de la seguridad estratégica” del grandote del barrio, mientras el ingeniero agrónomo prevé ejercicios combinados con los chinos.

El decreto 226/2021 acaba de incorporar orgánicamente a la Secretaría de la Presidencia de la Nación a “Casa Patria Grande ´Presidente Néstor Kirchner´”. Desde ahora este organismo —que funciona como “gabinete en la sombra” del poder real— será sostenido financieramente con fondos públicos.

Es una forma de oficializar el ingreso al Poder Ejecutivo de Ella, que de este modo podrá acelerar el previsto salto de garrocha —que venimos anunciando— al mundo “telurocrático” —chino-ruso— aunque naturalmente permanecemos en la “anilla externa del mundo talasocrático Occidental”[20].

Esta es la razón de las recientes visitas del Pentágono y de la Secretaría de Estado, que aquí se ignoran.

Ella seguirá delirando con su absolución y Tartufo seguirá suicidándose con gotero. Pero sería sano que la oposición levantara la cabeza y mirara adonde está el arco:

“Al mundo occidental se le acaba el tiempo. A pesar de que en la actualidad la tecnología más puntera, las mayores empresas, las mejores universidades, los ejércitos más potentes y las mayores fortunas siguen en el lado occidental, principalmente en Estados Unidos, la balanza se está invirtiendo rápidamente”. 

 

* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez.

Se ha desempeñado como Profesor Titular de Polemología, Estrategia Contemporánea y Geopolítica, en Institutos Militares Superiores y en Universidades Públicas y Privadas. Ha sido conferencista invitado en el país y en el exterior. Ha publicado numerosos artículos sobre su especialidad y cinco libros acerca de la evolución de la situación internacional en la posguerra fría. Actualmente se desempeña como: Presidente del “Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires” (IEEBA), Presidente de la “Academia Argentina de Asuntos Internacionales” (AAAI) y Director del “Instituto de Polemología y Estrategia Contemporánea” (IPEC), de la Universidad Católica de la Plata (UCALP). Es miembro activo de la Asociación Argentina de Derecho Internacional y miembro Honorario del Instituto de Teoría del Estado.

 

 

 

Referencias

[1] Á. J. A. García. “¿Una tercera estrategia de compensación? Mejor una «gran estrategia»”. IEEE, 12/03/20 Mar 21. www.ieee.es

[2] H. J. Auel. “La Guerra Mundial Contraterrorista Global ¿Híbrida con derivación Nuclear?” IEEBA, abril de 2015, http://ieeba.org/.

[3] H. J. Auel. El Estado-Nación regional frente a las amenazas estratégicas globalizas”. IEEBA, junio de 1998, http://ieeba.org/.

[4] H. J. Auel. La escalada en la Guerra Mundial Contraterrorista Global y su repercusión en Iberoamérica. IIEBA, enero de 2020, http://ieeba.org/.

[5] H. J. Auel. La amenaza híbrida en la ¨quinta campaña”. IIEBA, julio de 2020. http://ieeba.org/.

[6] H. J. Auel. La Geopolítica del Virus Chino”. IIEBA, mayo de 2020. http://ieeba.org/.

[7] H. J. Auel. El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina. IIEBA, marzo de 2021, http://ieeba.org/. [En SAEEG: https://saeeg.org/index.php/2021/04/02/el-encuadramiento-geopolitico-internacional-de-la-actual-situacion-estrategica-argentina/].

[8] Perversa: Cualidad de quien obra con mucha maldad y lo hace conscientemente o disfrutando de ello”.

[9] Criminal: Que ha cometido o procurado cometer un crimen”.

[10] H. J. Auel. La larga guerra civil argentina y el actual estado de guerra civil revolucionario”. IIEBA, 09/07/2013, http://ieeba.org/.

[11] F. Sánchez Tapia. Conflictividad en la frontera sur de Turquía”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[12] J. I. Castro Torres. Una guerra fría en aguas recalentadas”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[13] P. Sánchez Herráez. Libia: ¿una espoleta activa en un Mediterráneo inestable?”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[14] . A. Mora Tebas. Afganistán: un conflicto interminable, una paz…, ¿imposible?”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[15] J. Pardo de Santayana. El conflicto indo-pakistaní: la historia interminable”. IEEE, diciembre de 2020.

[16] M. del Mar Hidalgo García. El agua del Tíbet: un recurso vital para China”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[17] F. Aznar Fernández-Montesinos. El Ártico como espacio de conflicto geopolítico”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[18] A. González Martín. “La rebelión del coro y la normalización de la protesta en Iberoamérica”. IEEE, diciembre de 2020, www.ieee.es

[19] H. J. Auel. La amenaza híbrida en la ¨quinta campaña”. IIEBA, julio de 2020. http://ieeba.org/.

[20] H. J. Auel. El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina. IIEBA, marzo de 2021, http://ieeba.org/. [En SAEEG: https://saeeg.org/index.php/2021/04/02/el-encuadramiento-geopolitico-internacional-de-la-actual-situacion-estrategica-argentina/].

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