Llegó a Iberoamérica la categoría “asimétrica-híbrida”[2] en su especie de “séptima generación”[3].
La Guerra Mundial en acto —la “Contraterrorista Global”— se da por iniciada —por los estrategas teóricos— el 11S01 a través de un hecho de macro-terrorismo, que bien puede considerarse como el paradigma de la “guerra asimétrica-híbrida” en curso: el ataque a las “Torres Gemelas”.
El General prusiano von Clausewitz —el más importante teórico de la guerra de Occidente— al señalar en su clásica obra “De la guerra” que este fenómeno sociopolítico era “como el camaleón”, nos dio una clarísima pauta de su permanente mutación, al ritmo que impone la evolución de la civilización humana, rescatando a su vez tres constantes constitutivas como necesarias y permanentes:
la racionalidad en la decisión política,
la creatividad en la decisión estratégica y
la violencia intrínseca de sus componentes.
Cuando en su dinámica evolución la guerra alcanzó —recientemente— la etapa de la presente “asimetría-híbrida”, pueden señalarse —además— algunos principios que la distinguen[4]:
Máximo empleo de la tecnología disponible.
Flexibilidad en el plano táctico.
Alta consideración del elemento humano y
Lograr el apoyo de la opinión pública.
A su vez, estos principios exigen:
Reorganización de las Instituciones Armadas del Estado.
Flexibilización de las organizaciones de Inteligencia, en todos sus niveles.
Actualización de la doctrina de guerra, del adiestramiento y de las organizaciones tácticas de las FFAA.
Con lo expresado podemos concluir que las guerras de la etapa de la “civilización del conocimiento” yano serán como las de antes. Hay una nueva forma de hacer la guerra y una nueva forma de producir.
Llegamos así al momento en el que debemos conceptualizar a la “guerra asimétrica”, abarcar con amplitud la situación belígera en nuestra Iberoamérica y en particular la que corresponde a nuestra Argentina en absoluta indefensión, desarmada espiritual y físicamente por ignorancia, torpeza y decisión de los elementos revolucionarios neocastristas infiltrados en el poder político, desde 1983[5].
A partir de fines del siglo XX interactúan, promoviendo la transformación de la guerra, las siguientes innovaciones[6]:
las nuevas tecnologías de la comunicación,
la satelización,
la informatización de las tecnologías,
la miniaturización,
el incremento de la letalidad, furtividad y eficacia de los sistemas de armas,
la emergencia de redes de conflictos,
la relativa desaparición de las fronteras geográficas, de las cívico/militares y de la paz/guerra.
La “asimetría” de mayor significación se observa en la confrontación de los Estados con ONG privadas y complejas, compuestas por elementos de carácter religioso fundamentalista, mafias, revolucionarios ideológicos, intereses financieros, etc., que varían en su composición según las regiones, pero que interactúan globalmente.
Necesariamente —luego de la implosión de la URSS— surgieron nuevas estrategias que sirven al débil frente al fuerte, en un ámbito “irrestricto” [7]. En ellas el factor tiempo se revaloriza en detrimento del espacio estratégico, que se difumina. En el tiempo, el más débil busca su oportunidad.
Ya no veremos a la caballería de Murat persiguiendo como un rayo al enemigo vencido por Napoleón en el campo de batalla o a Guderian, creando la “ruptura” para lanzar la “blitzkrieg” sobre la profundidad con los “Panzer” y los “Stukas” o al Grl Schwarzkopf, paralizando las estructuras de comando y logística iraquíes con misiles de crucero, antes del lanzamiento de la fase terrestre de la campaña. Como se observa en los casos citados, el más lúcido y fuerte, aceleraba la victoria.
Ahora, en la “asimetría-híbrida”, el Estado fuerte tendrá que “Pensar la Política” capaz de “Pensar a la Guerra”, frente a las ONGs débiles que conducirán su “tiempo”.
El modelo para seguir —por el débil— es el de Mao —inspirado en Sun Tzu— cuyo hallazgo estratégico fue ralentizar las operaciones frente al Estado chino cuando inició la “Larga Marcha”. También lo hizo el Cnl Güemes en la “guerra gaucha” o el Cnl Julio A. Roca en los meses previos a la victoria singular de Santa Rosa[8], ambos desde un Estado débil. Estos conductores buscaron en el “tiempo” la variable que les permitió transformar su debilidad en fortaleza.
Raymond Aron[9] sintetizó estos conceptos diciendo: “Los guerrilleros ganan la guerra si no la pierden y quienes luchan contra ellos la pierden, si no la ganan”. Excelente reflexión para los argentinos de hoy, si se interesaran por su seguridad y su futuro.
Estas partes operan con “tiempos” diferentes. La asimetría del fuerte radica en su velocidad y la del débil en su capacidad para disminuir el “ritmo” de las operaciones. En una extrema síntesis: la “asimetría-híbrida” es la que niega la ventaja que tiene el oponente.
El débil “no tiene plazos”.
El proceso revolucionario castro-comunista en Iberoamérica lleva sesenta añoscontinuados y en la Argentina cursa su Quinta Campaña[10]. La “asimetría” fue conducida hasta hoy con éxito por los estrategas de La Habana, que demostraron y demuestran una adaptación ágil ante la acelerada evolución geopolítica internacional y propia.
El 29 de julio de 2019 —en su “XXV Encuentro”— en Caracas, el Foro de San Pablo (FSP) lanzó la actual “contraofensiva revolucionaria” para recuperar los gobiernos perdidos en los últimos años en el subcontinente. En su ejecución —sobre la Cordillera Andina— se observan con claridad los principios de la categoría de “guerra asimétrica”, encuadrando a las flexibles operaciones de “séptima generación”.
En los dos años transcurridos, el FSP tuvo dos intentos fallidos de insurgencia y un gran éxito en Chile. En estos días conduce un empeñamiento de sedición dramático en Colombia. Mientras tanto, en Buenos Aires la oposición sigue hablando de populismo y de inflación, mientras el gobierno explota a la pandemia para quitarse el antifaz… y asegurar su permanencia en el poder, lograr el “partido único” y una nueva Constitución. Ella asegura así su absolución judicial, “pues la Historia ya la absolvió”.
La “asimetría bélica”, consecuencia de la expansión del espectro de la guerra.
Los lanzamientos nucleares en Japón en 1945 expandieron el espectro del conflicto. En un extremo se localizó la hecatombe y en el otro, el terrorismo. En 1947 la “Doctrina Truman” inicia la “Guerra Fría” que aplicó el “Corolario Spykman” —es decir la “Contención” de la URSS— con el “Shatterbelt” sobre el “Rimland”, conformado por bases aéreas y navales.
En los años 1950/53 —sobre el extremo Este del Rimland— se dio la “Guerra de Corea” —el primer chispazo de la Guerra Fría— desarrollándose de modo convencional. Dos años después —sobre el centro del Rimland— ocurrió la “Guerra de Vietnam” o “Segunda Guerra de Indochina”, entre 1955 y 1975. Fue el segundo chispazo de la Guerra Fría y su larga duración —veinte años— nos dice que el actor más débil impuso su estrategia“sin plazos”.
El cursor bélico se desplazó hacia el extremo opuesto al de los arsenales QBN. Los vietnamitas Ho Chi Minh (1890-1969) y el Grl Giap (1911-2013) derrotaron a una superpotencia nuclear con menos recursos tecnológicos, menor equipamiento y menores efectivos regulares. El vencedor describió a esta victoria con la metáfora de la lucha del tigre y el elefante: “con una estrategia adecuada del tigre, el elefante puede morir desangrado”.
Ho adaptó la doctrina Mao que expresaba: “el insurgente es el pez que nada en el océano de la gente”, siguiendo las siguientes fases:
Fase política: obtención de apoyos locales —“entrismo”—.
Expansión de la fase 1: desgaste de la gobernabilidad —“insurgencia”—.
Ofensiva revolucionaria abierta, con las fuerzas suficientes para lograr la victoria. —“sedición”—.
¿Se han cumplido algunas de estas fases en los últimos sesenta años de castro-comunismo en Iberoamérica? Entendemos que se han cumplido sobradamente las dos primeras, en especial los años transitados por la etapa 2) en la que se ha logrado controlar a un sector —¿un 25%?— de la población. La fase 3), está en sus preliminares.
La “revolución” no pretende el control del espacio geográfico, extemporáneamente. Su resiliente objetivo es el de “ganar las mentes y corazones” de una masa crítica de la población, además de cierto apoyo externo.
La retirada de Saigón de los EE.UU. produjo un punto de inflexión en Occidente. Los EE.UU. no se habían adaptado en oportunidad. Ello impulsó la teorización de las “guerras asimétricas”. El nuevo conflicto violento salía de los teatros de operaciones militares y se posaba sobre las ciudades.
La guerra se hacía irregular, apelaba a la voluntad de los actores y la peor derrota que se somatizaba era la psicológica. Desde el punto de vista estratégico la opinión pública, los medios que la manipulan y la mente de ambos contendientes se habían convertido en la arena de la batalla.
Las FFAA de la era pos-heroica —que operarían en ambiente “asimétrico”— debían transformarse en todas sus capacidades. Consecuentemente se inició en los ´90 la “Reforma de los Asuntos Militares (RAM)” y seguidamente la “Reforma Integral (RI)”, que quedó abierta.
Contemporáneamente, la Argentina —en su doble posguerra— y luego de la Guerra del Atlántico Sur (1982), estaba en óptimas condiciones para tomar el mismo rumbo, pues había acumulado una experiencia homóloga a la estadounidense. Pero aquí el enemigo comunista había avanzado sensiblemente en el “entrismo” correspondiente a la fase 2) y los efectos de la derrota convencional en el Atlántico Sur, hizo el resto.
Las reformas no se hicieron y, contrariamente, se inició un proceso de demolición de la Seguridad Nacional para llegar al nivel de desastre que ostentamos en 2021, que nos hace vislumbrar la apertura de la fase 3). Cuando en los ´80 los mandos medios de las FFAA reaccionaron para intentar salvar a sus Instituciones, cierta prensa lo observó como un “golpe de Estado” y la población rechazó el intento, mayoritariamente. La fase 2) ya estaba lanzada.
Aún hoy, cuando en la CABA hay que elegir quién encabece la lista de Diputados de “Cambiemos” en las elecciones de medio tiempo, se busca el perfil del “ni” —del progre— que no aleje al electorado “moderado” [11], entendiendo por tal al que relativiza o niega a la amenaza y al riesgo estratégico, presente desde hace sesenta años. La fase 2) ya ha madurado.
Ese electorado “moderado” y sus dirigentes “light”, se perciben derrotados antes de luchar. “Mejor rojos que muertos”. Son quienes desprecian al “mérito”, al “esfuerzo” y consideran al “héroe” como un psicópata que no elige su derecho a “ser feliz”. Conciben que los deberes les sean ajenos y, sabiendo que es un dato falso, afirman —por Ley— que hubo treinta mil “desaparecidos”. Estas “tibias palomas” ¿ante quienes se “moderan” y por qué adoptan una máxima “prudencia”? …
Para tomar el pulso actual del proceso de las “Guerras Asimétricas de Séptima Generación” en Iberoamérica y en la Argentina, transcribiremos a continuación tres párrafos de la larga “Resolución del Grupo de Trabajo” del FSP[12]del 1º de junio de 2021:
“Resolución:Reitera su respaldo a los gobiernos revolucionarios, progresistas, populares y de izquierda de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, México y Argentina, por el verdadero compromiso con sus pueblos y los del mundo”.
“Reconocimiento:Reconoce los esfuerzos del gobierno argentino encabezado por el presidente Alberto Fernández, en la búsqueda por revertir las consecuencias de la implantación de políticas neoliberales, que tanto daño causaron a su nación”.
“Proposición:Desarrollar una campaña mediática en respaldo de la lucha que libra el movimiento social, popular y político de izquierda colombiano, contra la implantación de políticas neoliberales y por el cese de las masacres a líderes sociales y excombatientes”.
El pensamiento militar chino y el poder imperial emergente en Beijíng.
En los últimos ensayos publicados por el IEEBA se ha tratado acerca de la expansión geopolítica china sobre la “anilla externa” —dentro de la que se sitúa nuestra Iberoamérica[13][14][15]—. Por esa razón consideramos que es importante conocer —aunque fuere superficialmente— al pensamiento militar chino, toda vez que su presencia en la región es cada vez mayor. Ello origina una natural confrontación de poder con la superpotencia regional americana, que nos afecta de modo directo. Colisionan dos culturas y está en disputa la hegemonía mundial.
La “guerra mundial contraterrorista global” —que abarca a la actual “contraofensiva revolucionaria iberoamericana”— se incardina con el sordo conflicto por la hegemonía mundial entre EE.UU. y China, pugna que por ahora se mantiene en los andariveles económicos, financieros y comerciales, mientras Beijing consolida su alianza con la Rusia nuclear —“un matrimonio sin amor”— y continúa su carrera de armamentos, para nivelarla con la OTAN.
Decíamos en mayo de 2020 y en marzo y abril de 2021[16][17][18], describiendo la situación regional:
“Cuando citamos a las ‘amenazas o guerras híbridas/asimétricas’ estamos conceptualizando a una forma ambigua de choque entre actores estatales y no estatales, capaces de combinar acciones militares convencionales o no convencionales con otras, basadas en la desestabilización del enemigo mediante acciones complementarias, sin restricciones, con todos los instrumentos disponibles —diplomáticos, militares, económicos, sociales y de información— explotando las debilidades del opuesto, en todos sus aspectos.
Los chinos les llaman “guerras irrestrictas”:no hay límites. Normalmente su objetivo apunta a la dirección política contraria y a influenciar en la opinión pública propia, internacional y del enemigo. Sin duda su objetivo prioritario es la de influir sobre la voluntad social.
Las “guerras hibridas” son un natural derivado de las “guerras asimétricas”. Son un recurso del débil frente al fuerte. En 2006 las empleó el Hezbolá frente a Israel, en 2014 lo hizo el Dáesh, también Rusia en su intervención en Ucrania o China en la construcción de islas artificiales en el Mar de China Meridional, de modo que recientemente se popularizaron en el ámbito de la seguridad internacional.
Como las FFAA no tienen un rol principal en ellas, se crea una“zona gris”, que aumenta los niveles de confusión de nuestros dirigentes ideologizados o estratificados en el pasado.
Lanzada en Iberoamérica la contraofensiva terrorista-revolucionaria por el XXV Encuentro del FSP en 2019, la “amenaza asimétrica-hibrida” se ha encaminado en las modalidades de las “guerras de séptima generación”, como las ha bautizado en el año 2017 César Augusto Niño González —Máster en Seguridad y Defensa— en las que establece que: “el terrorismo sigue siendo la piedra angular del reordenamiento de la Seguridad Internacional y Nacional”.
Seis meses después del lanzamiento de la contraofensiva revolucionaria, en la que hubo fracasos y éxitos —Colombia, Ecuador, Perú, Chile— fuimos sorprendidos por la pandemia del coronavirus. La dirección estratégica revolucionaria, teniendo en cuenta las consecuencias de las cuarentenas, replanteó el plan original, flexibilizando objetivos y plazos. En nuestro país se aceleraron las acciones que conducen al total copamiento del Poder y China reactivó sus planes de inversión y contralor de las economías regionales que le permitan satisfacer sus necesidades de insumos”.
La milenaria cultura china, mientras busca su expansión por los “caminos de la seda” sobre Eurasia, se expande en África e Iberoamérica por vía económica-financiera y no deja de “asegurar” sus mercados e inversiones con tropas en África y “bases militares de control espacial y de comunicaciones” en Iberoamérica.
Su Política Exterior y de Defensa deben mantener un sutil equilibrio para retener el empleo de estrategias sectoriales “indirectas” —todas, menos las de fuerza—. De ese modo, aún en “las zonas grises”no cruzará la “línea roja que se auto impone”. Su principal oponente occidental —EE.UU.— es a la vez su mejor socio comercial y financiero, ecuación que exige prudencia, firmeza y sapiencia.
Ello no le impide elaborar doctrinas de eventuales guerras frente a enemigos superiores, tal como la anunciada “guerra irrestricta”. Sus FFAA podrían nivelarse con las de EE.UU. recién dentro de dos o tres décadas. Hasta entonces, Beijing deberá mantenerse en la “zona gris”, con “acciones militares no bélicas”. Si las reglas jurídicas internacionales de la guerra entraran en conflicto con los intereses chinos, ellas serán dejadas de lado, sin mayor consideración.
Los “revolucionarios” argentinos —que practican el axioma que reza: “cuando peor, mejor”—, para demostrar el fracaso del capitalismo, tienden su mano hacia China para tomar su exitoso modelo “neocomunista”. Deberían tener en cuenta algunos reparos que XI antepone frente a la corrupción y a la ilegalidad y —además— a algunas consideraciones recientes de analistas internacionales, que pasamos a citar:
Investigadores de la Universidad Camilo José Cela de Madrid:
“El futuro del sistema internacional y de su liderazgo, vendrá dado por la forma en que se canalicen las tensiones presentes. Es decir, si el orden hegemónico admite una reforma que pueda acomodar elnuevo papel de China y de EE.UU.o si el enfrentamiento produce una ruptura. Esto abre la puerta a distintos caminos, entre los que se encuentra una hegemonía compartida, con una regionalización del orden mundial en laque ambas potencias se repartan zonas de influencia”.
Nuestro amigo Ricardo Auer expresó el 10 de junio pasado —en Infobae— estas conclusiones:
“El futuro nos ofrece tres escenarios:
1) Como China juega a la estrategia de alargar los tiempos necesarios para su consolidación, EE.UU. se vería obligado a definir pronto una estrategia de confrontación administrada, con alianzas globales que ralenticen la consolidación china.
2) Como las grietas profundas entre dos grandes suelen ser un negocio mutuo, para impedir la entrada de terceros, existe la posibilidad (baja, por ahora) que China y EE.UU. se pongan de acuerdo en administrar conjuntamente al mundo, repartiendo zonas de influencia, como ocurrió en la Guerra Fría con la URSS.
3) Que ambas potencias se degasten realmente entre sí y ofrezcan al mundo la oportunidad de un mayor equilibrio multipolar, beneficioso para todos los pueblos del mundo.”
Algunas consecuencias de la confrontación analizada por estos analistas son coincidentes. El pretendido salto —absolutorio— de Ella, a la órbita asiática, debería tener en cuenta lo señalado, pues dicho conflicto es prioritario para las decisiones que adopten las grandes potencias y para todos los alineamientos regionales derivados.
“Las guerras son como el camaleón” —decíamos en nuestro encabezamiento— y nuestra dirigencia política lo ignora, o simula hacerlo. Ya estamos encaminados hacia la tercera fase de la larga agresión revolucionaria que padecemos desde 1959, sin embargo no se la cita, no la ven. En Chile —octubre de 2019— y ahora en Colombia, la tercera fase —“sedición”— fue conducida por el FSP a través de centenares de cubanos, venezolanos y colombianos, específicamente adiestrados.
En la Argentina se da la paradoja irónica de que el tramo final de la segunda fase —insurgencia— está conducida por el propio gobierno nacional movilizando diariamente a “sus” organizaciones sociales, con dineros públicos. Ella comanda la revolución local desde un mutismo atronador, establecida en el Instituto Patria y Tartufo, el mascarón contratado, simula gobernar destruyendo —a tiempo completo— lo que resta de la dignidad de los argentinos, desde una Casa Rosada vacía y desde un Estado fallido.
¿Se llegará en nuestra querida Patria a la tercera fase —sedición—?
El pueblo argentino sano —que es mayoría— tiene la palabra.
* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez.
Se ha desempeñado como Profesor Titular de Polemología, Estrategia Contemporánea y Geopolítica, en Institutos Militares Superiores y en Universidades Públicas y Privadas. Ha sido conferencista invitado en el país y en el exterior. Ha publicado numerosos artículos sobre su especialidad y cinco libros acerca de la evolución de la situación internacional en la posguerra fría. Actualmente se desempeña como: Presidente del “Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires” (IEEBA), Presidente de la “Academia Argentina de Asuntos Internacionales” (AAAI) y Director del “Instituto de Polemología y Estrategia Contemporánea” (IPEC), de la Universidad Católica de la Plata (UCALP). Es miembro activo de la Asociación Argentina de Derecho Internacional y miembro Honorario del Instituto de Teoría del Estado.
Artículo publicado originalmente por el Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), https://ieeba.org
Referencias
[1] Carl von Clausewitz. “De la Guerra”. Princeton Univertsity Press, 1984.
[2]La guerra asimétrica es un conflicto violento en el que se constata una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre los recursos políticos, militares y mediáticos de los contendientes comprometidos, que los obliga a utilizar tácticas atípicas. En la guerra asimétrica no existe un frente determinado, ni acciones militares convencionales. Por el contrario, se basa en combinaciones de acciones políticas y militares, implicación de la población civil y otras operaciones similares. El concepto fue acuñado por William Lind en 1986. La guerra híbrida es el producto natural de la adaptación de la guerra irregular (a grandes rasgos contraria a los usos y costumbres de la guerra) y asimétrica (encaminada a explotar las vulnerabilidades de las fuerzas regulares) al mundo actual.
[3]En las Guerras de Séptima Generación —como las ha conceptualizado el Dr. Niño González— es el terrorismo quien funge como señuelo que exige repensar al viejo modelo de la Seguridad Nacional. Por más que se bombardeen y realicen operaciones militares contra grupos terroristas, el fenómeno será cada vez más difuso para las operaciones de seguridad convencionales y la tendencia es que cuando menos sujetos terroristas cometan los actos, el impacto y la espectacularidad aumentan y más aún cuando los medios sean menos regulares y más sorpresivos.
[5] H. J. Auel. “La Guerra Mundial Contraterrorista Global, ¿Híbrida…con derivación QBN? Abril de 2015, Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), https://ieeba.org.
[7]Guerra Irrestricta: el término surge del libro “Guerra sin restricciones” de los coroneles chinosQiao Liang y Wang Xiangsui, en febrero de 1999. Se trata de una obra teórica de profundo calado sobre las guerras asimétricas futuras, a gran escala. De manera muy resumida sus autores postulan la utilización de cualquier clase de lucha —sin tener en cuenta ninguna objeción ética— ante una potencia abrumadoramente superior en fuerza, tecnología o influencia diplomática.
[8] H. J. Auel. “Homenaje al Sr. Tte Grl. D. Julio Argentino Roca al cumplirse cien años de su fallecimiento”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), 18/10/2014, https://ieeba.org.
[9] R. Aron. “Pensar la Guerra”. Buenos Aires, 1987. Centro Naval, Instituto de Publicaciones Navales, Colección Estrategia, 361 págs.
[10] H. J. Auel. “La Amenaza Híbrida en la Quinta Campaña”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), julio de 2010, www.ieeba.org
[11] J. Mugica Díaz. “Los motivos por los que Horacio Rodríguez Larreta no quiere que Patricia Bullrich sea candidata en la CABA”. 09 Jun 21. Infobae Digital.
[12] Foro de San Pablo: Elemento Director Político-Estratégico del castro-comunismo creado en Jul 90 por Fidel Castro y Lula da Silva.
[13] H. J. Auel. “El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2021, https://ieeba.org.
[14] H. J. Auel. “Las Guerras Híbridas en el Ámbito de una Nueva Guerra Mundial”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), abril de 2021, https://ieeba.org.
[15] H. J. Auel. “La Geopolítica del Virus Chino”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2020, https://ieeba.org.
[16] H. J. Auel. “El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2021, https://ieeba.org.
[17] H. J. Auel. “Las Guerras Híbridas en el Ámbito de una Nueva Guerra Mundial”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), abril de 2021, https://ieeba.org.
[18] H. J. Auel. “La Geopolítica del Virus Chino”.Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), mayo de 2020, https://ieeba.org.
Ejercicio militar entre EAU y Egipto, 21 de mayo de 2021. Fuente: Ministerio de Defensa, Emiratos Árabes Unidos.
5 NODOS PRINCIPALES: POLÍTICA EXTERIOR, FUERZAS ARMADAS, DIVERSIFICACIÓN ECONÓMICA, CIENCIA Y TECNOLOGÍA E INDUSTRIAS DE DEFENSA.
Introducción
Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha materializado un desarrollo sostenido de sus Fuerzas Armadas en todas sus variables desde comienzos del siglo XXI. Fenómeno que tiene origen en los logros de su expansiva economía, la política interior altamente planificada —y particularmente— su metódica política exterior que ha influido en los planos regionales e internacionales; interpretando favorablemente las asimetrías del sistema para posicionarse de forma competitiva y jerárquica.
En lo que respecta a la dimensión de la Seguridad Regional, EAU intervino en los últimos años en dos conflictos militares que tuvieron como teatros de operaciones Libia y Yemen. Eleonora Ardemagni (2020) sostiene que «Más recientemente, los Emiratos Árabes Unidos intensificaron su asertividad militar al involucrarse directamente y elegir bandos, aunque en diversos grados de participación, en las guerras civiles de Libia y Yemen. Las fuerzas emiratíes han llevado a cabo ataques aéreos contra las fuerzas con base en Trípoli y han proporcionado apoyo militar terrestre a la Coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen»[1].
Cabe recordar en el caso de Libia, que las Fuerzas Armadas emiratíes apoyaron a la facción denominada LNA liderada por el militar Khalifa Haftar. Es importante incluir a lo anterior, la experiencia escalonada que han tenido las Fuerzas Armadas en la liberación de Kuwait (Tormenta del Desierto 1991), el levantamiento de Bahrein (2011), Mali (2013), Siria y la Guerra regional contra Isis y otros grupos yihadistas a partir de 2014 (incluyendo Afganistán).
Es oportuno remarcar también que, entre los gobiernos árabes, EAU se ha ganado un espacio permanente en las decisiones axiales regionales, ya no como un actor prominente de la economía y las finanzas, sino como ejecutante de acciones en la dimensión estratégico-militar. Incluso tomando iniciativas geoestratégicas como la instalación de bases militares en Eritrea, Yemen y Libia. Por añadidura, su comprometida participación en operaciones militares multilaterales como aliado de Occidente le ha dado un nuevo lugar en la Seguridad Internacional.
Expansión económica y desarrollo en Defensa Nacional
Dicho impulso en el plano militar se vislumbra como parte de la estrategia emiratí de expansión y consolidación regional multinivel. En términos fácticos, los indicadores económicos del país han tenido saldos incrementales en las últimas 4 décadas (duplicando su PIB en el período 1986-2019)[2]. Aunque como fenómeno yuxtapuesto, EAU ha tenido que compensar rápidamente los aspectos de la Defensa desde el comienzo de los levantamientos árabes en 2010; con el propósito de evitar el avance de amenazas regionales de carácter estatales: preferentemente Irán, que tiene una disputa histórica por las islas Abu Musa, Tunb Mayor y Tunb Menor. Pero además, se suma el comportamiento expansionista del régimen iraní en Yemen, Iraq, Líbano y Siria, el cual es visto por el gobierno de EAU como una amenaza directa a su estabilidad. Por otro lado, EAU debe enfrentar organizaciones terroristas internacionales (definidamente yihadistas) que han tenido vínculos evidentes con el gobierno turco de Erdogán y el Emir Tamim Bin Hamad de Qatar.
Actualmente, para cubrir los objetivos militares EAU deriva un 5,6% de su PIB para gastos en Defensa Nacional (último dato de 2020) y ha destinado a adquisiciones militares durante 2010 y 2019 aproximadamente un 15% del presupuesto[3].
La diversificación económica de EAU ha desbordado del sector energético hacia otras ramas de la economía. Incluso los sectores tecnológicos de la Defensa vienen creciendo a un ritmo vertiginoso. Es innegable que la disponibilidad de recursos y la planificación estratégica de EAU han definido los aspectos militares sobre múltiples ejes que pueden enumerarse de la siguiente manera: 1- la protección, explotación y gestión de los recursos energéticos junto a infraestructuras críticas; 2- la protección del flujo del comercio internacional y el auge emiratí en gestión portuaria internacional; 3- el sostén estratégico militar a sectores económicos en el extranjero (principalmente la infraestructura portuaria, logística y cadena de suministros); 4- profundización de la cooperación militar internacional y regional en la lucha contra el terrorismo internacional y contra los estados que apoyen a estos actores beligerantes; 5- política incisiva de adquisiciones militares acompañada del desarrollo gradual de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación de Defensa.
Política Exterior y el nuevo rol militar de EAU
En lo concerniente a su diplomacia internacional podemos observar algunas acciones relevantes de EAU que se circunscriben a la «mediación para promover la distensión de conflictos y disputas», como también, para participar militarmente en aquellos conflictos que se han considerado de interés estratégico de acuerdo a sus alianzas regionales e internacionales (con EE.UU, Arabia Saudita y Egipto), demostrando una adaptabilidad relevante en lo que respecta a la Política Exterior y la interpretación de contextos y escenarios para su proyección en Oriente Próximo y el Norte de África. Buscando sopesar, claro está, la expansiva influencia iraní en sus fronteras.
Ebtesam Al Ketbi (2020) lo define sintéticamente exponiendo que «Los rápidos cambios que se han producido, tanto en el Oriente Medio como en el entorno internacional en general en las dos últimas décadas, han generado un mayor compromiso regional e internacional como objetivo esencial de los Emiratos Árabes Unidos. La consecuente evolución de la política de los Emiratos Árabes Unidos ha estado marcada por un cambio en el énfasis de las soluciones diplomáticas y el poder blando que caracterizaron a la diplomacia emiratí durante la era del padre fundador de la nación, el difunto Sheikh Zayed bin Sultan Al Nahyan, hacia una mayor intervención, participación y acción. En la actualidad, los Emiratos Árabes Unidos emplean cada vez más el «poder inteligente», un equilibrio entre el poder duro y el blando, para promover sus intereses nacionales y contrarrestar los riesgos existentes y potenciales para su gente, la seguridad, la economía y el éxito del desarrollo»[4].
En este nivel, encontramos la normalización de las relaciones bilaterales con Israel, llevadas adelante con los Acuerdos de Abraham (promovida por EE.UU) en agosto del 2020. Dicho acuerdo fue decisivo para redefinir la política exterior entre los Estados, situación que resultó ser un factor catalizador de mejora en las «capacidades militares». Derivadamente, se habilitaron los contratos de adquisiciones de armas mayores como los UAV´s MQ-9 Reaper y se destrabó el programa F-35 Lightning II. Sin embargo, la consolidación de este «espacio común» provocó nuevos debates en EE.UU que giraron en torno a la redefinición de la estructura de poder en Oriente Próximo, planteando interrogantes sobre el efecto colateral de este tipo de transferencias y si afectarían el «sostenimiento de la ventaja militar competitiva por parte de Israel, por consiguiente, su codificación en aminorar el posible impacto de la carrera armamentista y la competencia estratégica con el principal proveedor de armas» (Sharp; 2020)[5].
A su vez, EAU ha ampliado su participación en las relaciones internacionales intentando penetrar en esferas críticas como la disputa entre: Egipto, Sudán y Etiopía por la construcción de la «Represa Etíope del Renacimiento» conocida con las siglas GERD, que lleva más de 10 años con ribetes de compleja resolución. Debemos recordar, que anteriormente EAU había actuado en un rol conciliatorio entre Etiopía y Eritrea en 2018.
Actualmente EAU se ha inmerso en el perenne conflicto entre India y Pakistán, buscando distender las relaciones entre ambas potencias nucleares. Paralelamente, interviene en la política del Mediterráneo Oriental consolidando acuerdos de cooperación militar con Grecia y Chipre, sin olvidar la profundización del vínculo con Egipto en esa zona naval. En este último caso, EAU se ubica como contendiente de los intereses estratégicos de Turquía, a pesar que —desde mayo de 2021— Ankara haya planteado distender las relaciones con Egipto, Arabia Saudita y EAU. En otro orden global, EAU es uno de los aliados más próximos de EE.UU en la región y además posee grandes lazos con los países occidentales; de los cuales se abastece de armamento de modo progresivo.
En términos geopolíticos observamos que EAU comienza a materializar uno de sus objetivos explícitos, buscando convertirse en un «actor global proactivo» con profunda proyección estratégica regional. De modo tangible, puede percibirse la participación activa en las relaciones internacionales del Golfo Pérsico, Golfo de Omán, Mar Arábigo, Golfo de Adén (Cuerno de África), Mar Rojo y el Mediterráneo Oriental. Básicamente, el epicentro de la economía y el intercambio comercial emiratí, donde se superpone su influencia militar con distintas intensidades efectivas. Es por ello, que la proyección militar se ha sustentado en expandir la Armada y la Fuerza Aérea.
Ejercicios militares internacionales y Cooperación en Defensa
EAU ha desarrollado un instrumento militar independiente con capacidad de desplegar operaciones de forma autónoma, como también, en cooperación con EE.UU y aliados regionales. Con la particularidad de poder proyectar sus fuerzas asentadas en medios militares de alta tecnología; el mejor ejemplo es su Fuerza Aérea. Dicha concepción motivó a estructurar un diseño de fuerzas que se conforma con: 1) el Ejército (44.000 efectivos); 2) la Armada (2.500); 3) la Fuerza Aérea (4.500); 4) la Guardia Presidencial (12.000). Sus efectivos totales ascienden a 63.000 (Ibish: 2017)[6]. A medida que se intensificó la competencia global, los EAU establecieron una relación entre medios y recursos humanos altamente competitivos para sus FF.AA, comparativamente menor en tamaño a sus vecinos, pero sumamente tecnificadas y adiestradas.
Los puntos clave de su diseño de fuerza se orientan a: 1- Defender la integridad territorial y la soberanía; 2- Proteger a los gobernantes y al pueblo emiratí; 3- Contribuir a la seguridad interna; 4- Construir una nación firme y desarrollada; 5- Apoyar la política exterior[7]. Cada uno de estos puntos clave tiene como efecto subsidiario o correlato los siguientes conceptos:
La alianza estratégica con EE.UU obliga a establecer el mismo pie de igualdad tecnológica con el fin de poder desarrollar operaciones militares y cooperar en materia de Defensa.
Debido a su configuración estratégica, sus medios militares deben ser lo suficientemente capaces, flexibles y netamente ofensivos (superioridad tecnológica) vis a vis en la región, cuya piedra angular es su programa de adquisiciones.
Una estrategia orientada al pueblo emiratí tendiente a incrementar los niveles de participación de la población civil en las acciones de la Defensa, lo que conlleva a establecer dos elementos interdependientes. Por un lado, un sistema de educación militar y por otro, la conformación del servicio militar obligatorio.
Ejes y diversificación de la Cooperación en Defensa Nacional
Los ejercicios militares internacionales de relevancia en la agenda emiratí han ido en aumento, asociado preliminarmente a la profundización de las relaciones bilaterales y multilaterales respectivamente. Estos son instrumentos sumamente relevantes que sustentaron: 1) la Política Exterior de la Defensa; 2) permitieron la interoperabilidad de medios (definiendo doctrinas de empleo); 3) profundizaron el conocimiento de pares militares que facilitó la coordinación de las operaciones; 4) contribuye al establecimiento de medidas de confianza mutua (ej. con Israel). Todos estos elementos se asocian a la vertiginosa incorporación de medios a sus Fuerzas Armadas.
Entre los ejercicios más importantes se cuentan: Medusa 2020 (Francia, Egipto, EAU, Grecia y Chipre); Seif al Arab 2020 (Egipto, Arabia Saudita, EAU, Jordania, Bahréin y República de Sudán); Misión Skyros 2021 (en el marco de la agenda de la misión aérea francesa); Varuna 2021 (India, Francia y EAU); Zayed-3 (EAU -Egipto); Desert Flag VI – 2021 (EAU, India, Arabia Saudita, Bahréin, Jordania, Grecia y Qatar, teniendo como observadores a Corea del Sur y Egipto); Iron Union, Red Flag, y Native Fury 20 (EAU y EE.UU); Iniohos 2021 (teniendo de anfitrión a Grecia y donde participarán: EE.UU, EAU, Israel, España, Francia, Canadá y Chipre); Tuwaiq-2021 (EAU, Arabia Saudita, Jordania, Egipto, Omán, Kuwait y Bahréin).
Paralelamente al desarrollo de los ejercicios, los EAU han incrementado los niveles de cooperación militar, como un marco ampliado de la política exterior tendiente a favorecer la transferencia tecnológica, los intercambios de experiencias y mejora en el adiestramiento de las fuerzas, el desarrollo de operaciones militares y acrecentando la proyección estratégica. Entre los ejes de cooperación más destacados están:
Acuerdo bilateral de Cooperación en Defensa de 2019 con EE.UU.
EAU ha establecido en 2021 un nuevo plan de Cooperación en Defensa con Marruecos para extender su influencia estratégica en el Mediterráneo Occidental (con un concreto interés en el Mar de Alborán).
Actualmente en 2021 participa en la conformación del nuevo gobierno en Libia, luego de haber intervenido activamente en el conflicto armado junto a Haftar (quien fue también respaldado por Rusia, Francia y Egipto).
La Fuerza Aérea emiratí ha enviado en agosto de 2020 aviones F-16 a Creta para alinearse y cooperar con Grecia, en el contexto por la disputa con Turquía por los recursos y límites marítimos.
EAU ha incrementado su vínculo con Chipre en cuestiones atinentes a la seguridad regional desde 2020, firmando un Acuerdo de Cooperación Militar en enero de 2021.
EAU incrementó su presencia en el Cuerno de África concretando alianzas, ayuda económica, inversiones, contratos portuarios y la instalación de bases militares[8].
Fortalece ininterrumpidamente los lazos con los países de la Unión Europea en materia de Seguridad Regional y el mercado de industrias de Defensa.
EAU ha fortalecido la vinculación militar en la región Indo Pacífico con India y Corea del Sur.
Continúa avanzando en la cooperación militar con sus aliados regionales principales Arabia Saudita y Egipto, con los cuales posee una agenda nutrida en materia de Defensa.
A partir de 2021 EAU busca distender paulatinamente las relaciones con Qatar y Turquía, con quienes ha tenido disputas residuales en toda la región luego del estallido de las Primaveras Árabes.
Es un actor que se destaca en el Concejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, mediando en diferentes etapas críticas y conflictivas de los países miembros, e incrementa su jerarquía en esa órbita.
Luego de los Acuerdos de Abraham firmados con Israel y avalados por EE.UU, comenzaron a efectivizarse avances en el campo de la Ciencia y la Tecnología, específicamente en Inteligencia Artificial y Big Data (con Rafael Advanced Defense Systems y G42)[9]. Asimismo, los vínculos en Defensa Nacional se ampliarán con la participación de ambos países en ejercicios militares. Durante la crisis de mayo de 2021 entre Israel y las organizaciones armadas palestinas, EAU tuvo un rol conciliatorio para la desescalada del conflicto.
Programas de adquisiciones bélicas
Como sucede en otros países de Oriente Próximo, el programa de adquisiciones bélicas se estructura a través de la incorporación de medios militares foráneos —y en menor medida— de aquellos que integran el proceso de producción local de armas. Ambos elementos se implantan dentro de un contexto amplio de encadenamientos productivos, inserto en los planes de la política de Defensa Nacional y al sostenimiento de las capacidades militares. EAU se ubica en el puesto 9° a nivel global como importador de armas mayores, pero un dato interesante es que se ubica en el puesto 18° como exportador mundial y 3° en la región después de Israel y Turquía (2016-2020)[10].
Con respecto al sistema de adquisición de armas mayores, entre los proveedores más importantes de las Fuerzas Armadas de EAU se encuentran EE.UU, Francia y Rusia[11]. En paralelo, es posible observar la diversificación de proveedores contando además a: Italia, Suecia, España, Alemania, Turquía, Suiza, Singapur, Sudáfrica, Reino Unido, Países Bajos, Canadá y Finlandia[12].
Con respecto a EE.UU, se han firmado numerosos acuerdos para transferencias de material bélico —y específicamente— un convenio marco de Cooperación en Defensa como se ha citado más arriba[13]. Dichos compromisos de cooperación han mejorado sustantivamente las capacidades militares de los EAU, no solo para el logro de sus objetivos estratégicos, sino también, para posicionarse como un poder equilibrador regional[14].
Según datos oficiales de EE.UU, los EAU tienen U$S 28,100 millones de dólares en activos gubernamentales en contratos bajo el sistema de Ventas Militares en el Extranjero (FMS). Donde las aeronaves y el sistema de misiles (sistema Patriot Pac-3 y THAAD) son el centro de las adquisiciones[15][16]. Extendiendo la descripción pueden enumerarse los siguientes programas:
Programa F-16: En el año 2000, los EAU adquirieron 80 aviones F-16 estadounidenses, equipados con el misil AMRAAM, el Misil HARM y los AIM 9X Sidewinder, con un valor de alrededor de U$S 8,000 millones[17]. En abril de 2013, EE.UU vendió a EAU 30 F-16 adicionales y municiones aire-superficie (EAU también posee alrededor de 60 aviones de combate Mirage 2000 de fabricación francesa).
Programa F-35: EAU ha buscado adquirir esta aeronave desde 2014 y recién el 20 de enero de 2021 se ha firmado un contrato por U$S 23 mil millones para la adquisición de 50 unidades F-35 y 18 Reaper MQ-9 Block V, dicho acuerdo fue puesto bajo revisión por la Administración Biden, aunque funcionarios indicaron en Abril de 2021 que planean proceder con la venta[18][19].
Helicópteros de ataque Apache: En 2010, la DSCA notificó al Congreso de EE.UU por dos ventas potenciales, incluyendo U$S 5,000 millones por 30 helicópteros Apache AH-64D (tiene operativos 28 en 2021)[20].
En noviembre de 2019, el Departamento de Estado aprobó una posible venta de 10 helicópteros CH-47FChinook y equipo relacionado por un costo estimado de U$S 830,3 millones[21]. Actualmente tiene 22 CH-47FChinook, 11 UH-60LBlack Hawk, más de 33 UH-60MBlack Hawk, entre otros[22].
Misiles Balísticos y UAV´s: posee un pequeño número de 6 Scud-B obtenidos de Proveedores de EE.UU. En 2017, recibió una venta comercial por valor de U$S 200 millones del UAV Predator XP fabricado en EE.UU[23]. El 24 de mayo de 2019, el Departamento de Estado aprobó la venta del UAV Blackjack RQ-21, con un valor estimado de $ 80 millones. Sin embargo, EAU posee UAV´s que ha adquirido de China (Wing Loong I y II) los cuales fueron utilizados en Libia y Yemen.
Adquirió municiones de Ataque Directo (JDAM), misiles balísticos de corto alcance (PGM) incluido el ATM-84SLAM-ER y las bombas GBU-39/B comúnmente conocidas como las destructoras de bunkers y las Bombas Guiadas por Laser Paveway IV[24][25].
El Ejército de EAU tienen operativos 380 tanques franceses Leclerc. Por su parte, Estados Unidos vendió el sistema de lanzamisiles múltiple ligero (HIMARS) y sistemas de misiles tácticos del ejército (ATACM), valuados en unos $750 millones de dólares.
La Armada Emiratí se ha insertado en la cadena global de producción, generando acuerdos con los principales astilleros (con capacidad de construcción y transferencia tecnológica). Este es el caso del acuerdo con Naval Group para la adquisición de dos corbetas clase Gowind 2500, con la opción de construir 2 buques más en el astillero Abu Dhabi Ship Building (ADSB)[26][27]. Además pueden citarse como antecedente:
Las corbetas Clase Baynunah (CMN Group´s): 1 buque construido en Francia y 5 en EAU[28]. El proyecto se inició en 2005 y actualmente están todos los buques operativos. La última unidad se presentó en 2017.
Corbetas Clase Abu Dhabi: 2 buques misilísticos construidos en Italia por Fincantieri y 2 más en EAU[29].
Buque patrullero OPV Clase Falaj III: se fabricarán 4 patrulleros de altura por ADSB y se suman 2 IPV Falaj II entregado por Fincantieri[30][31].
Buque Ghannatha: lanchas de transporte de alta velocidad Fase I: 4 se construyeron en Suecia (entregadas en 2010) y las 8 restantes construidas en los EAU[32].
Se han firmado acuerdos con la empresa Thales para incorporar equipos de guerra electrónica y sistemas de detección antisubmarina.
El Servicio Militar Obligatorio
Los EAU han recurrido al Servicio Militar Obligatorio como un elemento para modificar: «la tradicional concepción de las relaciones cívico-militares, que se habían basado estrictamente en la seguridad del régimen y como una estrategias a prueba de golpes en las que había una clara separación entre soldados y ciudadanos. Al movilizar las identidades nacionales, los soldados ahora están desempeñando el papel de «modernizadores» forjando una relación más estrecha entre la sociedad y las Fuerzas Armadas. En este marco, los estados del Golfo conciben y utilizan cada vez más el servicio militar obligatorio como un proyecto de ingeniería nacional para brindarles el apoyo público necesario con el fin de hacer la transición a modelos pos-rentistas en un entorno regional tenso» (Ardemagni; 2018).
Adhiriendo al debate convencional sobre la implementación del Servicio Militar Obligatorio, los EAU lo efectuaron en 2014 por medio de la Ley de Reserva y la Ley de Servicio Nacional, ambas fueron emanadas por el Consejo Nacional Federal[33]. La Ley de Servicio Nacional es el marco jurídico que regula el servicio militar en el país; de carácter obligatorio y su cumplimiento efectivo consta de la integración de hombres entre 18-30 años de edad que deben prestar servicios entre 9 y 24 meses. Aunque los períodos de reclutamiento suelen variar hasta 16 meses dependiendo del nivel de educación. En el caso de las mujeres, también son llamadas a prestar servicios pero de forma voluntaria con un período de 9 meses, independientemente su nivel de educación[34].
Desde el momento de su implementación funcional, el servicio militar tiene distintos niveles de integración con las Fuerzas Armadas, los cuales van desde su incorporación inicial a las unidades hasta el despliegue en las zonas de operaciones.
Con respecto a la formación y adiestramiento, la Ley de Reserva contempla que todos los ciudadanos están llamados a realizar una instrucción anual de dos a cuatro semanas con el fin de mantener la aptitud y el nivel de alistamiento para desempeñarse dentro del Sistema de Defensa, con el fin de mantener la preparación militar tomando como referencia a las fuerzas regulares. Esta medida responde a participar en los programas de servicio nacional en un sentido “ampliado”, es decir, tendientes a contribuir a la comunidad profundizando las relaciones con el Estado, además de mantener la preparación militar. De esta forma se amalgama la sociedad en la participación del «Servicio Público de la Defensa». Ambos instrumentos son los que inciden en la movilización nacional, concepción que supone esencialmente la adecuación de todos los recursos de la nación a las necesidades estratégicas.
Finalmente, las instituciones militares de EAU que componen el sistema de formación son; el Colegio del Estado Mayor Conjunto de las FF.AA; la Academia Militar Zayed II; el Colegio Militar Khawla Bint al Azwar; la Escuela Naval; la Escuela Aérea Khalifa; el Colegio de Defensa Nacional y la Escuela de Enfermería[35].
Plan de desarrollo de las Industrias de Defensa en EAU
EAU se encuentra en el puesto 18° (año 2020) de los principales exportadores de armas, habiendo incrementado el volumen de ventas en un 86% en el período 2010-2014. Los destinos principales de la emergente producción industrial emiratí son Medio Oriente (55%) y África (35%)[36].
Es útil indicar, como soporte de este auge, a la estructura organizacional del Estado emiratí, la cual regula e interviene en los planos productivos del sector: 1- el Ministerio de Defensa; 2- Ministerio de Industria y Tecnologías Avanzadas; 3- Ministerio de Energía e Infraestructura; 4- Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación; 5- Ministerio de Economía; 6- Ministerio para la Inteligencia Artificial (a través del Programa Nacional de IA); 7- Ministerio de Educación; 8- Ministerio de Salud; 9- Consejo Emiratí de Científicos. Es importante aclarar, que dicho entramado se vincula a través de políticas públicas con las compañías privadas, tanto dentro como fuera de EAU.
Por otra parte y en el marco regional, EAU no es un caso aislado, ya que presenta algunas características similares a la de otros países vecinos. Heiko Borchert (2019) resume y describe esta tendencia enumerando los aspectos rectores describiendo que: «Los países del Golfo Arábigo han intentado establecer una base industrial de defensa local durante décadas. Recientemente, estos esfuerzos se han vuelto mucho más serios debido a un contexto geoestratégico cambiante, la transformación local y la lucha por un papel de política exterior más activo que desborda la región. El eje de la defensa actual del Golfo Arábigo se basa en cuatro pilares: ampliar la base de proveedores de defensa tradicional; el establecimiento de industrias de defensa autóctonas; establecer una red industrial de defensa dentro y fuera de la región; ampliar la influencia de la política exterior mediante exportaciones de defensa, donaciones de material de defensa y financiación de la defensa de terceros países. Pero a pesar del progreso, persisten los desafíos relacionados con la estabilidad estratégica y financiera y los conjuntos de habilidades locales»[37].
En el plano interno, EAU no se ha detenido en comenzar a edificar una Base Industrial de Defensa mediante grandes inversiones económicas a pesar que las adquisiciones más importantes son del extranjero, por el contrario, busca generar una simbiosis tecnológica con las grandes potencias industriales. Dalton y Shah (2021) explican que: «Las inversiones en las capacidades de planificación estratégica de los EAU también podrían estar vinculadas a un enfoque integrado del desarrollo industrial de tecnología y defensa para construir, no solo la base industrial de los EAU, sino también para desbloquear nuevas oportunidades para la producción y el desarrollo conjunto con los Estados Unidos y otros socios extranjeros»[38].
En esa dimensión descrita por los autores, el aspecto pragmático advertido es haber creado una estrategia bicéfala, ya que el objetivo principal de EAU es acortar los tiempos en el fortalecimiento de sus Fuerzas Armadas y adquirir material de máxima tecnología en el mercado global de defensa. Sobre este punto, la prematura producción tecnológica local (con altos niveles de transferencia y de componentes foráneos) ha encontrado la mayor cantidad de clientes y volúmenes de ventas en el exterior.
Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI): hitos destacados
En el campo de la CTI, EAU ha invertido desde 2016 —a través del Fondo de Innovación Bin Rashid— U$S 544 millones anuales y ha apostado a la creación, incubación e instalación de empresas en territorio emiratí que propendan a acumular «know how» y crear ambientes de I+D+i en los múltiples segmentos que abarcan las industrias de Defensa que se proveen de esos fondos[39]. El plan «Unidos en el Conocimiento» ha generado en un corto plazo que EAU ocupe el puesto 34° en innovación global. En este contexto, una institución fundamental es el «Centro de Innovación Gubernamental Mohamed Bin Rashid», donde se canalizan la «Estrategia de Innovación Nacional» (2014) y la «Estrategia Nacional para Innovaciones Avanzadas» (2018), ambas contienen ejes e impactan en la CTI de Defensa[40].
Aunque por encima de los objetivos específicos actuales de la Defensa Nacional aparecen otros proyectos claves de desarrollos vinculantes: Ciencia y Tecnología Espacial (teniendo como hito importante la Misión Hope Mars y la Misión Lunar Emiratí -2024), Ciencia y Tecnología Nuclear (donde se construyó la Central Nuclear de Barakah, inaugurada en 2019 bajo la órbita de ENEC con un costo aproximado de U$S 30,000 millones), desarrollo de TIC´s, Impresión 3D, Educación y Salud [41].
Otro de los sucesos con alto impacto militar ocurrió el 2 de diciembre de 2020, donde se puso en órbita el satélite de observación terrestre Falcon Eye II al servicio de las FF.AA de EAU producido por Airbus Defense and Space y Thales[42]. Sumándose a 3 satélites de comunicaciones Yah Sat (puestos en órbita entre 2011-2018). Como agregado, En Junio de 2021 Yahsat y Airbus completaron la revisión preliminar del diseño del satélite de próxima generación Thuraya 4-NGS[43].
En cuanto a la gestión, vinculación tecnológica y la creación de ambientes propicios para los negocios del sector de industrias de Defensa EAU ha creado IDEX y NAVDEX (Abu Dhabi), ambas representan la conferencia internacional de Defensa más importante del mundo y en 2021 convocaron a más de 2400 delegaciones de 80 países.
Clústeres tecnológicos de Defensa
Una de las entidades más relevantes es el Grupo EDGE; un conglomerado que se ha estructurado en 5 clústeres a conocer:
1- «Plataformas y Sistemas» que reúne a las firmas ADASI (subsidiaria de Tawazun), ADSB, Al Jasoor, Al Taif, Earth y Nimr (dedicándose a los segmentos de sistemas autónomos terrestres, aéreos y navales, la presencia de un astillero naval, actividades relacionadas al mantenimiento y conversión del material militar, producción del vehículo anfibio 8×8 Rabdan y vehículos terrestres Nimr, y a la vez, existen estructuras para la gestión de proyecto en I+D de Defensa).
2- «Misiles y Armas» promovidos por las empresas Al Tariq, APT, CARACAL (Subsidiaria Tawazun y comprende el Holding Al Jaber integrado dentro de EDIC), Halcón, Lahab y Remaya (centradas en el diseño y producción de armas livianas, municiones para el Ejército y la Fuerza Aérea y sistemas de misiles de precisión).
3- «Ciberdefensa» (dedicadas a la consultoría, adiestramiento, sistemas, comunicaciones, transformación digital, centros de operaciones de seguridad móviles y fijos).
4- «Guerra Electrónica e Inteligencia» con las firmas Beacon Red y Sign4l proveedoras de sistemas de adiestramientos y diversos servicios del segmento.
5- «Apoyo a Misiones» es un clúster dotado de una variada gama de servicios de las compañías Ammroc, EPI, ERS, ETS, GAL, Horizon, Jahezya, Knowledge Point[44].
El Grupo EDGE, en 2019, exportó U$S 4,750 millones teniendo como principales compradores a Egipto, Libia, Jordania, Argelia, Yemen, Kuwait, Sudán del Sur, Líbano, Nigeria, Camerún y Turkmenistán, entre otros[45][46].
Otros actores de Ciencia, Tecnología e Innovación de relevancia en EAU:
Compañía
Asociación/subsidiaria
Área de desarrollo
Abu Dhabi Systems Integration LLC (ADSI)
Subsidiaria de Abu Dhabi Ship Building y SELEX ES
Diseño, desarrollo, integración y mantenimiento de sistemas electrónicos y de combate naval
Adcom Systems
Fabricación de vehículos aéreos no tripulados (UAV), objetivos aéreos, sistemas de radar de control de tráfico aéreo (ATCRS) y sistemas de comunicación avanzados.
Al Jaber Group
Construcción y desarrollo de infraestructura, edificios y sitios industriales
Al Marakeb and Raytheon International
Fabricación de vehículos autónomos de superficie para mejorar la vigilancia marítima
Advanced Military Maintenance, Repair and Overhaul Center
Una joint venture (Mubadala), Sikorsky Aerospace Services y Lockheed Martin. Integradas dentro de EDIC
Servicios de soporte y mantenimiento de aeronaves para las Fuerzas Armadas de los EAU y otros operadores militares en el sur de Asia, Oriente Medio y África del Norte
Advanced Technology Investment Company,
Subsidiaria de Mubadala
Industria de semiconductores
Al Taif Technical Services
Subsidiaria de Mubadala
Mantenimiento “reddines” MCO de equipos y componentes del sistema de defensa
Al Yah Satellites Communications Company
Subsidiaria de Mubadala
Sistema satelital
ATK Middle East
Una joint venture entre AL TUFF International and orbital ATK (adquirida por Northrop Grumman Innovation systems)
Fabricación de municiones, armas de precisión y de ataque, sistemas de alerta de misiles y motores de misiles tácticos para transporte aéreo, marítimo y terrestre
Bayanat for Mapping & Surveying
Subsidiaria de Mubadala, se encuentra integrada en dentro de EDIC
Servicios de relevamiento topográfico, cartografía y recopilación de información geoespacial
Burkan Munitions Systems
Una joint venture entre Tawazun y comprende el Holding Al Jaber integrado dentro de EDIC
Fabricación, ensamblaje y prueba de una amplia gama de municiones para aeronaves, artillería y aeronaves.
EDIC and Reliance Defense Ltd (India)
Fabricación y Mantenimiento de vehículos terrestres, marítimos y aéreos, armas, sistemas de defensa electrónica
Emirates Training Technology,
una joint venture entre Cubic Corporation (EEUU) y Emirates Defense Technology
Entrenamiento militar
Fidelity Middle East
una joint venture entre Fidelity Technologies Corporation y Al Tuff International
Servicios de mantenimiento
Global Aerospace Logistics
Mantenimiento de servicios aeroespaciales y servicios profesionales
Gulf Logistics and Naval Support,
Es una joint venture entre Abu Dhabi Ship Building y BVT Surface Fleet
Amplia gama de servicios de apoyo a las fuerzas de defensa marítima que cubren todo el espectro de apoyo logístico integrado y formación.
Horizon Flight Academy
Es subsidiaria de Mubadala y se encuentra integrada en EDIC
Entrenamiento de vuelo de aviones militares y helicóptero
IGG-ASELSAN
Es una joint venture entre the Emirates group IGG y the Turkish public company ASELSAN
Desarrollo y fabricación de sistemas de armas operados a distancia
IGG Photonis Night Vision,
Es una joint venture entre IGG y la compañía francesa Photonis
Fabricación de dispositivos de visión nocturna adaptados para uso militar.
Mahindra Emirates Vehicle Armouring
Ingeniería, prototipado y fabricación de vehículos blindados
Nibras Al Ain Aerospace Park
Una joint venture creada entre Mubadala Aerospace y Abu Dhabi Airport Company Mubadala
Construyendo una industria aeroespacial sostenible en los EAU
NIMR Automotive
Subsidiaria de Tawazun, integrada dentro de EDIC
Construye vehículos militares
Rockford Xellerix
Subsidiaria de Tawazun Holding
Diseño y fabricación de sistemas electrónicos y mecánicos
Strata
Subsidiaria de Mubadala
Base industrial aeroespacial para los EAU
Tawazun Advanced Defence Systems
Subsidiaria de Tawazun Holding con Caracal International
Fabricación de armas de fuego, largas y cortas
Tawazun Dynamics
Una joint venture entre el holding de Tawazun y Denel Dynamics integradas dentro de EDIC
Diseño, fabricación, suministro y mantenimiento para el sector de municiones guiadas de precisión (PGM)
Tawazun Precision Industries
Una joint venture entre el holding de Tawazun integradas dentro de EDIC
Servicios industriales que incluyen ingeniería, producción, reparación y revisión de unidades de producción.
Tawazun Safety, Security & Disaster Management City
Subsidiaria del holding Tawazun
Capacitación técnica y vocacional en operaciones de seguridad, protección, crisis y manejo de desastres.
Thales Advanced Solutions
Es una joint venture entre Thales Group y EDIC
Comunicaciones por satélite, radar, radio, red y soporte
Ciberseguridad de Emiratos Árabes: el desafío de la integración.
El Sistema de Ciberseguridad de EAU tiene como principal objetivo brindar protección a las «infraestructuras críticas de tecnologías e información» generando las capacidades institucionales para poder responder de manera oportuna ante amenazas, riesgos y desafíos para la Seguridad Nacional. En este sentido, el desarrollo de los nuevos sistemas de comunicación genera un ambiente con particularidades muy específicas donde los tiempos de implementación y respuesta son sumamente dinámicos y complejos. Así la estrategia de seguridad cibernética involucra a todos los sectores gubernamentales, privados, ciudadanos y el ciberespacio internacional. Todos ellos, actúan de forma sinérgica para proteger la información que se maneja a través de los distintos medios digitales y/o informáticos. Para lo cual, cada actor debe estar en capacidad de manejar el entorno virtual con el fin de reducir la incidencia a la inseguridad.
Esto puede ilustrarse en el desarrollo e implementación de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad, la cual tiene como objetivo garantizar la protección de las infraestructuras críticas, tanto para la confianza ciudadana como para lograr mayores niveles de innovación en base a una infraestructura cibernética segura y sólida[1]. La estructura de ciberseguridad está conformada por dos grandes organizaciones: la civil y la militar. Incluso ambas esferas abarcan los aspectos públicos y privados que actúan de forma interdependiente en la protección de infraestructuras críticas. Es decir, aquellos sectores cuya sostenibilidad y continuidad de «funciones y servicios» son vitales para el desarrollo de la sociedad y que su incapacidad o destrucción tendrá un impacto drástico en la sociedad, la economía y, por consiguiente, en la seguridad.
En este contexto, el sistema de ciberseguridad de los EAU está conformado por la Autoridad de Seguridad Electrónica (NESA) [2][3], como órgano rector de todo el sistema, tiene a su cargo la protección de la información crítica y de la infraestructura de los EAU contribuyendo a la Ciberseguridad Nacional. Para desarrollar esta tarea, la Ley establece que NESA actuará en colaboración con el Equipo de Respuestas a Emergencias Informáticas de los EAU (aeCERT)[4] quienes evalúan las medidas técnicas y organizativas implementadas por las diferentes organizaciones, pero su función más importante en el seguimiento e inspección de la infraestructura critica en tiempo real. Además, NESA evalúa la aptitud y flexibilidad de las medidas implementadas para evitar y minimizar el impacto de los incidentes que afectan la seguridad de los servicios gubernamentales y asegurar la continuidad de las tareas desarrolladas por las distintas organizaciones[5].
Asimismo, el sistema se encuentra constituido por el Centro de Información y Sistemas Abu Dhabi (ADSIC)[6] y Centro de Seguridad Electrónica de Dubai (DESC)[7] siendo un órgano responsable de la implementación de la «Estrategia de Seguridad Cibernética de Dubai 2020»[8].
En el desarrollo del marco de la seguridad, los EAU han definido como sectores críticos a: la Energía, TIC´s, Gobierno, Electricidad y Agua, Finanzas y Seguros, servicios de emergencia, servicios de salud, transporte y el sector alimentario[9]. El sector del comercio electrónico y el turismo, que son sumamente dinámicos, han sido incorporados recientemente[10].
Con respecto al marco legal aplicable al ciberespacio, tiene como principal orientación lograr la seguridad cibernética y mejorar la conciencia de toda la sociedad en el uso de internet[11][12]. Actualmente, no hay una legislación unificada en términos de protección de datos, aunque hubo considerables avances en términos de la Ley Federal N° 2 (2019) para regular los datos del sector de salud. Por otro lado, la ley de Protección al consumidor (Ley Federal N° 15 – 2020), aprobadas por el Consejo Nacional Federal se acoplaron a estas iniciativas regulatorias.
Paralelamente al marco legal de las Zonas Francas, el Centro Financiero Internacional de Dubai (DIFC) y el Mercado Global de Abu Dhabi (ADGM) han tomado medidas importantes para alinearse con los estándares globales (en particular con la Unión Europea) en la protección de datos y a la estructura organizativa local, contribuyendo a generar mejores prácticas.
El Reglamento de protección de datos de ADGM 2021 (Reglamento de ADGM) recientemente promulgado estableció un marco legal más sólido y sustantivo para la protección de datos personales. Por ejemplo, el Reglamento ADGM crea una nueva Oficina de Protección de Datos encabezada por un Comisionado de Protección de Datos para supervisar el cumplimiento de los Reglamentos ADGM. Además, aquellas entidades que controlan o procesan datos personales (según se define en las Regulaciones ADGM), y que contravengan las disposiciones de las Regulaciones ADGM, pueden estar sujetas a multas administrativas de hasta USD28 millones. Este es un aumento significativo de la multa administrativa máxima anterior de USD 25,000 bajo las regulaciones de 2015.
El DIFC también tomó recientemente algunos pasos importantes para alinearse con los estándares GDPR al introducir la nueva Ley DIFC de Protección de Datos No 5 de 2020 (Ley DIFC DP), que consolida y reemplaza las leyes de protección de datos anteriores y reduce las brechas con los regímenes locales federales y con los estándares globales en esa materia[13]. También se han introducido multas importantes, así como nuevas obligaciones para los procesadores y controladores de datos para notificar a las autoridades en caso de una infracción.
Tal como se ha podido observar de manera muy breve, los EAU han creado un ecosistema a través de asociaciones locales e internacionales que incluyen al sector público, sector privado, los consorcios internacionales y el sector académico, basados en estándares globales cada vez más sofisticados, actuando como reguladores de los riesgos en el ámbito de la ciberseguridad.
Consideraciones Finales
EAU puede ilustrarse como un caso clave y relevante de Defensa Nacional contemporánea, gestionada integralmente para el desarrollo sostenido de sus Fuerzas Armadas. Sin embargo, este es un eslabón de una cadena compleja que se inserta en múltiples procesos de reorganización de: su capacidad industrial, científico-tecnológica, militar y de la Política Exterior. Con el fin de construir poder estatal con proyección regional e inserción internacional.
En el ámbito regional y dentro de un periodo temporal reducido, sucedieron cambios decisivos en la Agenda de Seguridad de Oriente Próximo y EAU influyó con audacia; jerarquizándose entre otros actores estatales. En primer lugar, surgió una nueva estructuración de equilibrios en el poder regional tras el avance de Irán, con quien tiene una marcada incompatibilidad ideológica e intereses antagónicos. Ello motivó la implementación de estrategias proactivas en la Política Exterior de EAU, no sólo en términos de alianzas con EE.UU, Francia (que gana protagonismo con los países árabes) y el Reino Unido, sino principalmente con aliados regionales como Arabia Saudita y Egipto.
Asimismo, el gigante asiático intenta acomodarse en la región, aunque EAU no ha establecido una alianza con China en el plano militar a pesar de su fluido intercambio político y comercial, Abdulkhaleq Abdulla (2021) explica: «Los Emiratos Árabes Unidos han trabajado para desarrollar un diálogo con China, pero China por su parte, aún no parece estar lista para ser un aliado creíble para los emiratíes. En esta etapa temprana de su surgimiento como una “potencial superpotencia global”, China es ciertamente un socio comercial creíble para los EAU, pero aún no es un aliado en Seguridad»[14].
En la misma línea, el concepto de reparto de capacidades militares a nivel subregional «off shore balancing», le permite a EAU incrementar su capacidad de maniobra a nivel local. Sumado a ello, la materialización de los Acuerdos de Abraham en el 2020 (Israel, Estados Unidos, EUA), posibilitó explotar aún más esos márgenes, no sólo en términos de su definición como aliado estratégico, sino también como un actor clave en la Seguridad Regional.
EUA supo desarrollar una Política Exterior activa asociando las potencialidades del poder blando y duro, generando las bases de un «poder inteligente» que le permitió resguardar sus intereses vitales. Dicha configuración de poder, tuvo un correlato directo en el reposicionamiento geoestratégico de los EAU en la región, siendo protagonista en: 1) disuasión junto a EE.UU frente al avance de Irán; 2) proyectando fuerzas al Mediterráneo Oriental (Chipre, Grecia y Egipto); 3) movilizando tropas a Afganistán; 4) participando activamente como equilibrador regional en Libia, Yemen, Siria e Iraq con acciones militares concretas.
Asimismo, los cambios en las capacidades materiales motivaron el rediseño del instrumento militar, cuya base de sustentación se orienta a la defensa de sus intereses vitales y a la cooperación con poderes regionales y globales. Además del incremento de estos espacios de ejercicio de poder a nivel subregional, se suma la configuración del espacio geopolítico de escasa profundidad estratégica que limita las operaciones defensivas de desgaste. En este sentido, los EAU han generado capacidades militares flexibles —que además de poseer el mismo pie de igualdad tecnológico para operaciones combinadas con sus aliados estratégicos— le permitan proyectar fuerzas más allá de sus fronteras. Y ser lo suficientemente capaces de contrarrestar ataques en base a una estrategia ofensiva en un ámbito geográfico altamente conflictivo y volátil.
Otro hito destacado en el desarrollo de las capacidades militares es la consolidación de una base industrial ampliada y sumamente tecnificada que está generando una paulatina reducción de su dependencia como «importador neto» de material bélico. Con el fin de asegurar una cadena logística con disponibilidad de medios en tiempo y forma adecuada. En este contexto actual, los EAU construyen un sistema industrial mixto y dual para satisfacer las necesidades estratégicas.
De acuerdo a lo anterior, fueron concebidos los clústeres como elementos catalizadores del desarrollo de los recursos nacionales orientados a la producción de sistemas de armas, lo cual no solo implica una asociación de largo plazo, sino también abre la posibilidad de innovar y realizar desarrollos autónomos. El elemento fundamental recae en establecer alianzas comerciales que permiten asegurar una fuente permanente del equipo militar y, posteriormente, posicionarse como un proveedor de armamento.
Dicha tendencia es notable y se materializa en el conglomerado denominado Emirates Defense Industries Company (EDIC) y sus empresas subsidiarias (caracal, Borkan, Nimr, etc.) y Abu Dhabi Ship building Company (ADSC), tan solo para mencionar algunos ejemplos, que se nutren de sustantivos fondos soberanos y privados como herramientas mixtas de inversión permanente, lo cual incide positivamente en el desarrollo industrial y no genera dependencia de los ingresos de hidrocarburos. Esta simbiosis dio lugar a la generación de sostenibilidad en los proyectos, incluso ante eventuales caídas en el precio internacional del crudo.
Esta arquitectura organizacional —producto de la convergencia entre el sistema militar y el industrial— fue crucial para el incremento del poder naval emiratí, dado que presentaba una desventaja estratégica muy particular. Para subsanarla, se promovieron una serie de acuerdos con astilleros extranjeros y una fuerte presencia del complejo industrial naval local tendiente al diseño y posterior construcción de los buques patrulleros clase Falaj II y III (ADSB y Fincatieri Italia), las corbetas clase Abu Dhabi (ADSB y Fincatieri Italia) y la clase Baynunah (CMN group y Francia). El incremento de las capacidades navales respondió a la necesidad estratégica de controlar los espacios marítimos adyacentes (dado los incrementos en la piratería, delitos trasnacionales e Irán), la vigilancia de las principales rutas marítimas y la posibilidad de proyectar su instrumento militar desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Rojo. Asimismo, como un importante elemento de apoyo en el desplazamiento de las FF.AA hasta el teatro de operaciones en Eritrea y Yemen.
Finalmente, Si bien estos factores de crecimiento pueden derivarse de la nutrida disponibilidad de fondos económicos del gobierno emiratí, vale resaltar el grado de cumplimiento en la planificación estratégica del Ministerio de Defensa en el periodo 2000-2020. En otro orden, los factores relevantes que posee EAU en el plano de políticas públicas de Ciencia, Tecnología e Innovación de Defensa vinculada a la promoción industrial son: la capacidad de financiar los proyectos de investigación y desarrollo; la rápida creación de compañías, clústeres y la implantación de infraestructuras demandadas para las actividades tecnológicas y productivas; la contratación masiva de recursos humanos en el mercado internacional del trabajo (conocimiento que posee de otras ramas de la economía); rápida obtención de transferencia tecnológica de compañías internacionales en base a acuerdos de máximo nivel político y económico con los aliados globales; promocionar en el extranjero sus productos y generar facilidades de financiamiento en mercados poco explotados como África.
* Magister en Defensa Nacional. Licenciado y profesor universitario en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Salta. Se especializa en temas referidos a la Economía de Defensa, Estrategia y Geopolítica.
** Especialista en Seguridad Internacional, Geopolítica y Estrategia. Licenciado en Ciencia Política, con especialización en Administración Pública, por la Universidad Nacional de Rosario, Obtuvo el título de posgrado de Magister en Defensa Nacional de la Escuela de Defensa Nacional Argentina (UNDEF). Ha cursado la Maestría en Gestión de la Ciencia, La tecnología y la Innovación en la Universidad Nacional de General Sarmiento. Conforma el Comité Nacional de la Cámara Argentina de Profesionales en Seguridad integrada (CAPSI), siendo el coordinador de cooperación Internacional.
[5]SHARP, J. (COORD.); ZANOTTI, J; KATZMAN, K; ARABIA, C.L. Y THOMAS, C. (2020) Israel’s Qualitative Military Edge and Possible U.S. Arms Sales to the United Arab Emirates. Washington, D.C: Congressional Research Service. 26 de Octubre. Disponible en: https://crsreports.congress.gov/product/pdf/R/R46580
[6]IBISH, H. (2017) The UAE’s Evolving National Security Strategy. The Arab Gulf States Institute in Washington (AGSIW). Disponible en:www.agsiw.org.
[11] SIPRI ha desarrollado una metodología de análisis de armas mayores con sus correspondientes valores monetarios definiendo cinco categorías de análisis las cuales se agrupan en: 1) Aeronaves (incluye, aeronaves de ataque, helicópteros, aviones de patrulla, aviones utilitarios, UAV UCAV); 2) Sistemas de Defensa Aéreos (incluye todos los sistemas de misiles tierra-aire (SAM) emplazados en tierra, cañones antiaéreos con un calibre de más de 40 mm o con múltiples cañones con un calibre combinado de al menos 70 mm incluyendo sistemas autopropulsados en chasis blindados o sin blindaje); 3) Armas de guerra antisubmarino; 4) Blindados (incluye tanques, vehículos livianos, con blindaje y sin blindaje, vehículos especiales); 5) Artillería (incluye cañones fijos navales, autopropulsados, remolcados de calibre igual o superior a 100mm); 6) Misiles (incluye, antitanques, antibuques, antiaéreos y de superficie, guiados y no guiados); 7)Sensores (incluye los sistemas de vigilancia activos – radar – y pasivos, terrestres, aéreos y marítimos con un alcance de al menos 25 kilómetros, con excepción de los radares meteorológicos y de navegación, todos los radares de control de incendios, con la excepción de los radares de alcance exclusivo, sistemas de sonar antibuque y de guerra antisubmarina para barcos y helicópteros) 8) Satélites y, por último, 9) Buques (a) todos los buques con un tonelaje estándar de 100 toneladas o más, y (b) todos los buques armados con artillería de calibre de 100 mm o más, torpedos o misiles guiados, y (c) todos los buques de menos de 100 toneladas donde el la velocidad máxima (en km/h) multiplicada por el tonelaje total es igual a 3500 o más).Estas definiciones contribuirán a conformar el presente apartado en términos de base de datos. SIPRI (2021) Arms Transfer Database-methodology. Disponible en: https://www.sipri.org/databases/armstransfers/background
[13] A partir de 2021, EE.UU ha desplegado alrededor de 3500 efectivos militares en EAU, incluido el puerto de Jebel Ali (entre Dubai y Abu Dhabi) con capacidad para operar portaaviones además de los buques de la Armada, en la Base aérea de Al Dhafra (cerca de Abu Dhabi) y en instalaciones navales en Fujairah. Este despliegue implica acciones de disuasión a Irán, contrarrestar acciones de grupos terroristas e interceptar cargamentos ilícitos de armamentos o proliferación (esta cooperación tuvo sus antecedentes en las operaciones realizadas para capturar al Ingeniero Nuclear Iraní Khan). U.S. DEPARTMENT OF STATE (2021) U.S. Security Cooperation with the United Arab Emirates. Fact Sheet. 20 de Enero. Disponible en: https://www.state.gov/u-s-security-cooperation-with-the-united-arab-emirates/ y KATZMAN, K. (2021) The United Arab Emirates (UAE): Issues for U.S. Policy. Washington, D.C: Congressional Research Service [CRS]. 15 de Abril. Disponible en: https://fas.org/sgp/crs/mideast/ RS21852.pdf
[14] Esta postura teórica dentro del ámbito de las relaciones internacionales es retomada, aunque no exclusivamente, por Mearsheimer (2016) en the case for Offshore balancing, su postulado redunda en generar una alianza con un actor regional con capacidad militar efectiva que contribuya al equilibrio local. MEARSHEIMER, J.J. y WALT, S.M. (2016) The case for Offshore Balancing: A superior U.S grand strategy.EE.UU. Foreign Affairs. Julio-Agosto 2016. Disponible en: https://www.foreignaffairs.com/articles/united-states/2016-06-13/case-offshore-balancing
[15]CSIS (2018) Terminal High Altitude Area Defense (THAAD). Missile Threat. EE.UU. Center for Strategic and International Studies. 15 de Junio. Disponible en: https://missilethreat.csis.org/system/thaad/.
[18]KERR, P. (2021) Arms Sales: Congressional Review Process U.S. Policy (Washington, D.C.: Congressional Research Service. 24 de Mayo. Texto disponible en: https://fas.org/sgp/crs/weapons/RL31675.pdf
[19]KATZMAN, K. (2021) The United Arab Emirates (UAE): Issues for U.S. Policy (Washington, D.C.: Congressional Research Service. 15 de Abril. Disponible en: https://fas.org/sgp/crs/mideast/ RS21852.pdf
[22]THE INTERNATIONAL INSTITUTE FOR STRATEGIC STUDIES (IISS) (2021) The Military Balance 2021. Sección: Capitulo VII Medio Oriente y Norte de África – UAE. EE.UU. Febrero 2021.
[23] EUA no forma parte del régimen MTCR, por lo cual, EE.UU no podría transferir este tipo de tecnología, solo vender UAV´s cuya velocidad no supere los 800 km/h. Para mayor referencia ver KERR, P. (2021) y KATZMAN, K. (2021).
[25]KERR, P. (2021) Arms Sales: Congressional Review Process U.S. Policy (Washington, D.C.: Congressional Research Service. 24 de Mayo. Texto disponible en: https://fas.org/sgp/crs/weapons/RL31675.pdf
[27] Aún no está confirmado por fuentes oficiales la construcción de dos buques en ADSB. Para más información ver: ADSB (2021). Disponible en: https://adsb.ae/
[34]BARANY, Z. (2018) Soldiers of Arabia: Explaining Compulsory Military Service in the Gulf, Journal of Arabian Studies. DOI: 10.1080/21534764.2018.1551471Otra consulta : LING LIM, H. (2018) Perceptions of Emirati Youths on National Service at Initial Implementation Stage. SAGE Open , Abril- Junio. Texto disponible en https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/2158244018774827
[48] EAU adoptó las normas ISO 27001, normas internacionales de Seguridad de la Información que pretende asegurar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información de una organización y de los sistemas y aplicaciones que la tratan. Y las normas 27002 para crear un plan con el fin de establecer los presupuestos del sistema general de seguridad informática. ISO (2021). Disponible en: https://www.iso.org/home.html
[51]AL-KARAKI, J.N; GAWANMEH, A. y EL-YASSAMI, S. (2020) GoSafe: On the practical characterization of the overall security posture of an organization information system using smart auditing and ranking. Arabia Saudita. Journal of King Saud University – Computer and Information Sciences. Diponible en: www.sciencedirect.com
[52] Es el órgano responsable de la agenta de IT de Abu Dhabi y supervisa la implementación del programa de gobierno electrónico del emirato en todas las entidades gubernamentales. La organización patrocina iniciativas relevantes, propone políticas y define estándares tecnológicos para el gobierno de Abu Dhabi. Tiene la autoridad para emitir reglas y pautas con respecto a la implementación de políticas de TI y especificaciones técnicas y las comunica con las entidades gubernamentales de ese distrito.
[53] Implementado a partir de la Ley N° 11 y se erige como órgano rector en seguridad cibernética y protección de información contra amenazas externas. Para mayor información ver: UAE-DESC (2021) Portal. Disponible en: https://www.desc.gov.ae/
[58] Se pueden consultar los datos de como se ha incrementado el acceso y consumo de internet en los países de Oriente Medio en: INTERNET WORLD STATS. Web Site Directory. Disponible en: https://www.internetworldstats.com/stats5.htm
[59] Puede consultarse el informe generado por la autoridad de servicios financieros de Dubai, donde publica informes regulares sobre ciber-riesgos, como una forma de seguir mejorando el sistema, además de tener una base de datos actualizada para cooperar con otras áreas gubernamentales y facilitar el desarrollo de la infraestructura de ciberseguridad. UAE-DFSA (2021). Disponible en: https://www.dfsa.ae/
Nuestro agradecimiento a FEDEPAC por la invitación que nos ha cursado al IEEBA para exponer acerca de un tema central en los días que vivimos. Dividiremos nuestra conferencia en dos partes. En la primera, conceptualizaremos la evolución estratégica internacional posguerra fría y en la segunda lo haremos apuntando —brevemente— a la región iberoamericana y a la de nuestra Patria.
El 11 de septiembre del año 2001 terminó —inesperadamente— la posguerra fría. Esta posguerra fue un interregno de diez años —entre dos guerras mundiales—, caracterizado por la confusión de los dirigentes, la perplejidad de los intelectuales y la desorientación de los políticos ideologizados.
Ese lapso transicional —que aun percibimos— separó a las dos primeras guerras mundiales —en la historia universal— que se desarrollan en ambiente QBN: la “guerra fría” y la que acaba de iniciarse, la “guerra antiterrorista global”.
Ello las hace “diferentes”. Tan diferentes que algunos de nuestros dirigentes aun no las han descubierto. Por ello las niegan como hechos políticos, las reemplazan con “doctrinas” y “planes” y las hacen judiciables, si bien las pruebas nunca aparecen en el momento de su presentación. Indudablemente, desde el 11S01 hay un nuevo escenario internacional, un sorpresivo escenario que nos llega cuando somatizamos —como comunidad— la larga crisis estructural del Estado y la larga decadencia de la Nación Argentina.
Intentaremos interrelacionar a esta nueva situación internacional marco, con la grave situación estratégica regional actual, indudablemente afectada por los acontecimientos internacionales, cosa que seguirá ocurriendo en los próximos años. Para ello es necesario —a priori— establecer que en nuestro entender la etiología, el origen, el germen de nuestra crisis estructural histórica y de arrastre, es cultural y política.
Si nos dejamos llevar por el metraje de la prensa o por las horas televisivas dedicadas a ella, el tratamiento que observamos es, además de superficial, exclusivamente económico, financiero y fiscal. Y, nos equivocamos. Nuestra decadencia tiene su origen en causas mucho más profundas. Si atendemos a los efectos y no a sus causas, no vamos a erradicar nuestra calamitosa situación.
Hace muy pocos días —en un matutino porteño— el profesor Giovanni Sartori publicó un artículo titulado: “Una guerra inédita, pero que debe ser llamada por su nombre”. Me pareció importantísimo para los argentinos este título, porque nosotros nos hemos negado entender lo que es la guerra. Es más, somos un país en triple posguerra que no ha asimilado, digerido ni reaccionado ante ninguna de ellas. Como ya lo señalamos, las hemos negado obstinadamente y su consecuencia está a la vista: éste nuevo cuadro situacional externo nos sorprende en pleno estado de debilidad e indefensión estratégica, real y perceptual.
Probablemente la profundidad del colapso a que nos llevaron los simpatizantes del terrorismo ideológico vernáculo, triunfantes en las posguerras a través de la explotación política de su victoria estratégica, permita que la voz de la cordura vuelva a escucharse, por sobre la gritería anárquica del democratismo revolucionario.
Decía el profesor Sartori: “¿Estamos en guerra, está sucediendo una guerra? Muchos piensan que la palabra no tiene importancia y, por lo tanto, que cada uno puede llamar al evento que estamos viviendo como quiera, sin embargo la elección de la palabra tiene importancia, las palabras son nuestras lentes y hasta cierto punto nuestros ojos.Equivocar la palabra es equivocar la visión de la cosa”.Y.… así es.
Pero vayamos más allá. Las palabras son expresiones de ideas y cuando transmitimos mal una idea porque “equivocamos” la palabra, estamos confundiendo a los ciudadanos. Ello es grave si se lo hace desde una posición dirigencial. Si la comunicación social confunde, si el intelectual esta perplejo, se produce un efecto demoledor en la sociedad.
“La defensa de la ciudad no está en las piedras de las murallas, sino en los hombres que viven dentro de las murallas”.
Una dirigencia que niega la realidad que la circunda, que niega la existencia de los conflictos aun en el nivel de hipótesis, que no tiene conceptos claros, que conduce sin rumbo, extraviada por intereses personales y crematísticos, que ha olvidado la ética heredada; nos lleva inexorablemente a la disolución.
Así, por esta vía, hemos alcanzado la imagen que se ha difundido en los días que corren: “sentada sobre las enormes riquezas de su heredad, la Joven Nación Argentina se ve obligada a pedir limosna …”
El último párrafo del artículo de Sartori dice: “La guerra que viene, que ya está presente, se gana o se pierde en casa. Se ganará si sabemos reaccionar a la chatura intelectual y moral en la que navegamos actualmente”…“y que hoy lleva a que un italiano sobre cuatro justifique a Ben Laden. Y se perderá si dudamos de nuestros valores y de la civilización que nos encarna”.
Sartori pide a los italianos “reaccionar” ante la “chatura intelectual y moral” que los ha llevado a que uno de cada cuatro italianos justifique a Ben Laden. Sepamos los argentinos que, de acuerdo con una reciente encuesta Gallup “tres de cada cuatro argentinos se hanalineado a Ben Laden”.¿Qué reacción debiéramos de tener ante esta escandalosa comprobación, si deseáramos guardar equivalencia con la de Sartori?
Como mínimo estos hechos deben de ser motivo de nuestra profunda reflexión… de una introspección que nos lleve a reencontrar nuestras raíces. Nuestra cultura original, nuestra cultura fundacional. La cultura sanmartiniana expresaba que “debíamos ser lo que somos, o bien no seríamos nada”. ¿Y qué éramos? …, ¿qué somos?: somos hispanos-criollos-católicos, TODOS. Yo, nieto de alemanes e italianos, soy hispano-criollo-católico.
Tenemos una cultura/ética heredada que nos identifica. Allí reside la soberanía de la Nación. Es lo que hemos recibido de nuestros padres, de nuestros abuelos, de nuestra Patria… Una ética, un conjunto de valores, principios y creencias que es lo que señala Sartori con todo acierto. Es nuestra identidad. Es una personalidad nacional que, frente al “otro” o “los otros”, en el medio internacional interdependiente y globalizado, nos diferencia…, nos permite saber quiénes somos y qué somos y, a partir de allí qué queremos, adonde vamos, cuál es nuestro destino, cuál es el escenario común del conjunto social de pertenencia que transforma a la sociedad en comunidad de ideales y de intereses. He allí la unidad nacional, hoy ausente.
Aquella cultura original, sanmartiniana, era expansiva, generosa, fuerte. Pedía DEBERES, no derechos. Salía a dar, no a pedir. Y no a dar dinero. A dar libertad, a dar independencia, a dar la posibilidad de ser libres e independientes aun al costo de nuestra sangre, cuando aún no teníamos ni Estado ni riquezas. Teníamos por cierto la seguridad de los que éramos y… lo teníamos a San Martín.
Con el tiempo hemos trasegado a una cultura contractiva, egoísta, débil. De una actitud centrifuga ingresamos progresivamente a una centrípeta: a pedir y no a dar. Figuras menores pretenden cambiar nuestra identidad, nuestra ética; lo que no podemos ni debemos cambiar: la cultura y, cobardemente rechazan nuestro decidido ingreso a la civilizacióndel conocimiento que nos obliga a cambiar lo instrumental, para ingresar al mundo con competitividad; a ser, en nuestro tiempo.
¿Y.…qué es lo que hemos escuchado desde esta débil actitud cultural en estos dramáticos días, ante la caída de las Torres Gemelas?: “!Yo…, argentino!”. “Yo no tengo nada que ver”, “¿Por qué comprometernos nosotros?, Es un problema de ellos, no esnuestro”. “¡Seguramente se lo buscaron!!”. Y.… en verdad, el problema que tenemos por delante es de todos, es del planeta. Estamos en presencia de una guerra mundial. Que no nos queden dudas: esta guerra nos abarca. Hay un frente de combate en Afganistán en este momento, en ese espacio estratégico llave, al norte del Índico. Luego habrá otros, incluso en Iberoamérica.
La retaguardia de esos combates es el resto del planeta. No olvidemos que la retaguardia es el espacio débil del teatro de la guerra. Lo ha expresado de un modo tangencial el canciller saudita —que vive muy de cerca del conflicto—: “Ben Laden no atacó a Estados Unidos, atacó al mundo” y podríamos agregar que despertó una nueva e inédita etapa en la vida de la comunidad internacional.
En los últimos cinco siglos ha habido diez guerras mundiales Estamos entrando a la décimo primera. Acabamos de terminar la última, en 1991. Todavía hay quienes —entre nosotros— creen que la última guerra mundial fue la Segunda Guerra Mundial —que terminó en el ’45— a pesar de que vivimos muy intensamente a esa última guerra mundial, la llamada guerra fría. Allí está la génesis del drama que nos envuelve al comenzar el Siglo XXI. Ya señalamos que fue “diferente” y que por ello hay quienes —aun hoy— no la ven. Como dice Sartori, “la niegan con eufemismos”.
En el Hemisferio Norte esa guerra fue fría, pero en el Hemisferio Sur, no fue fría. Digamos que fue tibia y sorpresiva. Peleamos una guerra fuera de la Convención de Ginebra —por ello no convencional— que agredía a los débiles “Estados Sur” no consolidados, con sus instituciones malversadas. Entre nosotros las Fuerzas Armadas fueron empleadas para gobernar, la institución judicial para hacer negocios, la institución legislativa para distribuir canonjías y, en resumen, el Estado para distribuir prebendas…. Se le llamó el “Estado Prebendario”. ¿Quién lo ignora?
Esa guerra fue el catalizador de nuestra crisis cultural —estructural-histórica— y llegamos adonde hoy estamos. Cuando una cultura es contractiva y débil busca permanentemente la evasión. La evasión frente a la realidad que no se asume ni enfrenta. La evasión construye falsedades en reemplazo de la realidad y esa falsedad es la falacia política —el “relato” o “narrativa”—. No hay responsabilidad en el “progrerelativizado”: la culpa siempre es del otro.
Para operar sobre las falacias, deben crearse necesariamente los mitos. Allí surgen esas palabras que encubren la realidad y así alcanzamos una sociedad mitómana, donde las cosas no son llamadas por su nombre…, hemos encontrado palabras para evadir la verdad con la utopía y el mito, como lo plantea Sartori.
La Política es un arte que opera sobre realidades. La Estrategia sirve a la Política. La acompaña: es la teoría de la acción política y no se hace Estrategia si no se opera sobre la realidad que nos circunda… Si fabrico a la realidad, no opero con la verdad, opero sobre la irrealidad y los mitos chocan con esa verdad, llevando al espíritu débil a crear otra falacia y otro mito, para volver a evadir la real situación que está presente y que se proyecta hacia el futuro como tabú, como una dualidad difícil de penetrar pero que deberemos enfrentar, tarde o temprano, dominando a la circunstancia o, tardíamente, dominados por las circunstancias.
La Escuela Unicista, es argentina. Ha encontrado la estructura del concepto y con ello una tecnología para entrar en las tinieblas del futuro, donde opera el arte político y el arte estratégico. Ello ayuda al natural coraje necesario para enfrentar a esa oscuridad, al tabú. Sin embargo, no la estamos utilizando.
San Martín no sabía adónde estaba el grueso del enemigo, al otro lado de los Andes. Pero tenía la sagacidad, el coraje y la audacia que exige el desafío estratégico y logró superar en la confrontación de voluntades inteligentes al enemigo, con un plan continental. No huyó por la tangente. Dominó a su circunstancia.
Hemos renunciado —después de tremendas y dramáticas experiencias nacionales— a la seguridad estratégica como responsabilidad exclusiva y excluyente del Estado Nación. El Estado argentino tiene prohibida por Ley la posibilidad del desarrollo del planeamiento estratégico —atendiendo al riesgo y a la amenaza ya presentes—. Paradójicamente, por la Ley de Defensa Nacional. Las Leyes de Seguridad Nacional vigentes prohíben taxativamente a las FF.AA. entender —lo que la Constitución les impone— sobre la compleja situación estratégica existente desde hace años en el Continente.
Un Secretario de Estado —responsable legal de esa área— pidió públicamente la disolución de las FF.AA. en medio del caos social y, días después, el Cte. J. “Provisorio” de las FF.AA. manifestó que “no sabe para qué existen” (La Nación – 13 Ene 02).
Las Fuerzas Armadas argentinas pueden ser policía militar en el interior de cualquier país del mundo, pero cuando explotó el edificio de la calle Pasteur, constituyendo un indudable hecho terrorista de carácter estratégico, hubo un General israelí con tropas y bandera israelíes, en ese lugar. No estaba legalmente autorizado ningún General argentino para operar en ese lugar público. Se lo impedía la Ley de Defensa Nacional. Pero eso no es lo más grave. Esa es una anécdota demostrativa de lo que afirmamos. Lo más grave es que, al carecer de planeamiento estratégico,nuestro país no tiene previsiones de ningún tipo frente a laacelerada y difícil situación en desarrollo.
POR ESO LA ARGENTINA NO ES CONFIABLE. Ello va mucho más allá de lo que significa un plan económico “sustentable”, que tampoco tenemos. La Defensa Nacional es un Bien Público, un concepto que hay que abarcar y entender: es la posibilidad de evitar la guerra o de ganarla, si nos es impuesta. Ello nos está vedado por ley.
La violencia es connatural en el hombre. Si hay vida hay conflicto. La paz, la paz perfecta, está en los cementerios. Si los hombres son inteligentes, si desarrollan sus instituciones, si tienen mecanismos creíbles y firmes, si son sanos y expansivos, es indudable que van a lograr un estadio de paz y progreso. Habrán ganado el estadio de la paz posible.
Luego de cada una de las guerras mundiales ha habido y hay una etapa singular, a ser entendida: la etapa de posguerra. En ella, quien ganó la última guerra mundial moderará la PAX. Recordemos a las que ya fueron: la Pax Británica, la Pax Española, la Pax Americano-Soviética y llegamos a la presente, la “Pax Global”. En esas “posguerras” quien ganó la última guerra mundial asume, quiéralo o no, el rol de moderador de un nuevo statu-quo: un proceso de transculturación en el que los valores del victorioso en la guerra son transferidos a quienes han participado y no han participado en la guerra.
La última guerra mundial —la guerra fría 1947/1989-91— terminó con dos pasos sucesivos: en el ’89 la caída del muro y en el ’91 la implosión soviética. La ganó Occidente: la libertad, la economía de mercado y los derechos humanos. Se iniciaron así diez años de “Pax Global” y de una enorme confusión… Había sido tan sencilla la lógica bipolar de la guerra fría que, cuando finalizó, apareció una verdadera perplejidad entre los intelectuales y la citada confusión en la opinión pública.
Fueron numerosos los analistas que plantearon sus tesis sobre el inmediato futuro: los Fukuyama, los Toffler, los Huntington, los Kaplan, los Hoffmann y todos aquellos que desde su óptica específica empezaron a predecir qué era lo que sobrevenía; cómo iba a ser el mundo, el “nuevo orden”, el reacomodamiento, el realineamiento. Había implosionado un imperio —sin sangre— a través de una maniobra estratégica de aproximación indirecta iniciada con el solo anuncio del establecimiento —fuera de la atmósfera— de un escudo contra misiles, desarrollado a nivel de prefactibilidad: la “Iniciativa de Defensa Estratégica”, en reemplazo de la “Mutua Destrucción Asegurada”.
Era el pasaje de una actitud estratégica ofensiva a una actitud estratégica defensiva, que ponía fin al período de “Pax Nuclear” o “Pax del Terror Nuclear” al anular al arsenal nuclear enemigo, en sus posiciones de lanzamiento.
Aquella situación disuasiva-nuclear era percibida en nuestros viajes por Europa en los ‘70. Europa suponía que era el espacio probable de la guerra nuclear en ciernes. Pero la disuasión nuclear funcionó, era creíble en el Este y en el Oeste.… Los arsenales nucleares crecieron hasta alcanzar unas treinta mil ojivas de cada lado y se perfeccionaron intensamente los sistemas de lanzamiento, ya sea desde el fondo de los océanos, desde los bombarderos en vuelo o desde los silos, en zonas desérticas. Todo ello fue anulado por las bases laséricas espaciales de la “Iniciativa de Defensa Estratégica”.
Sin embargo la disuasión estratégica nuclear siguió vigente durante los diez años de posguerra fría, entre los poseedores de los arsenales nucleares. Mientras tanto, entre los “no poseedores” se cernían las Guerras de la Tercera Especie, una reiteración de las ya vividas, pero desde situaciones nacionales extremadamente críticas.
A partir del 11S01 la paz sustentada en el sistema de disuasión nuclear ha dejado de funcionar en el Hemisferio Norte. En la presente guerra mundial “contraterrorista global”, la novedad es que la disuasión, convencional o nuclear, no funciona y que las “guerras de la Tercera Especie” o de “Tercera Generación” se han catalizado.
Ahora el Norte desarrollado va a entender mejor porqué el Sur no tuvo pazde ningún tipo, durante la guerra fría. Ahora el mundo entenderá al terrorismo —a pesar de las dudas de Sampson en La Nación del 24/02/2002—, al actual macro terrorismo o al de la guerrilla revolucionaria-terrorista que administraba la violencia con gotero sobre sociedades sin un Estado Institucional consolidado, sin planeamiento estratégico y que, consecuentemente, no presentó batalla.
La batalla no se ve con los ojos del cuerpo, se conceptualiza. Es el encuentro de las maniobras estratégicas. Es una estratagema. Es la que dirige a los combates. Sin ella, la victoria en el combate táctico no se transfiere a la explotación estratégica del éxito, en el plano político; es decir, en el plano de la guerra.
Los conceptos se desarrollan y perciben si hay un alto nivel de abstracción. Las batallas son los encuentros de las maniobras. Nuestro enemigo terrorista-revolucionario, que maniobró frente a nosotros, tenía dirección estratégica externa. Se inspiraba en Sun Tsu. No en Clausewitz.
Clausewitz representa el pensamiento lineal de los occidentales. Sun Tsu, el estratega chino que vivió cinco siglos antes de Cristo, orientó las doctrinas revolucionarias durante la guerra fría —a través de la interpretación de Mao— e indudablemente orienta hoy las estrategias del macro terrorismo global del acto.
La afiatada operación del 11S01 tiene el sello del estratega chino. Muestra una acción planificada detalladamente, de altísimo contenido psicológico y de una refinada perfección en el uso de los medios, en el manejo de los tiempos y en lo simbólico en la elección de los blancos.
El mensaje al mundo fue contundente: “a partir de hoy —11 de septiembre— la libertad quedó aplastada por un nivel de permanente inseguridad”. El aviso dice con claridad: “YA NO HABRÁ DISUASIÓN”. El empleo químico, biológico o nuclear (QBN) es hoy posible y probable. Y como la libertad y la seguridad son funciones de una misma ecuación, hagámonos cargo que estamos afectados por esas funciones y, además, dentro de esa ecuación.
Hay un conjunto de razones por las que esta agresión de un enemigo “privado” —dilecto hijo del capitalismo y de la globalización— contra los Estados Seculares, eligió como blanco a EE.UU., cabeza del Imperio Global y paradigma cultural-político —en la posguerra fría— de la civilización del conocimiento, frente a las fuerzas “antisistema” que resisten a ambas.
Se ha plantado la falacia justificativa en la situación del Gran Medio Oriente. Este conflicto —israelí/palestino— lleva más de medio siglo. Puede ser el termómetro de la nueva guerra. El termómetro, pero no la causa. Nada tienen que ver las religiones. Sí tienen que ver los fanáticos-fundamentalistas y sectarios que ocupan ciertos espacios en las religiones y que se han asociado con el Crimen Organizado Internacional. Hay religiones que no han podido separar la jurisdicción teológica de la política. Los cristianos lo hemos hecho: “a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”.
Que lo hayamos resuelto no quiere decir que no tengamos algún sectario fundamentalista entre los cristianos. Cuando estos fundamentalistas van en contra de la secularización del Estado, pasan a ser una quinta columna en su propio Estado. No pueden compartir un mundo que se estrecha, no pueden relacionarse ni negociar nada porque el dogma es innegociable, inflexible. Por ello tienen en la violencia la única alternativa. Nos plantean: “o nosotros o ellos”.
Nuestra cultura y su correspondiente ética política tienen un sostén, que es la religión. Nuestra religión ha resuelto el problema de las relaciones sociales y políticas. Al hombre que va al templo se le dice: “cuando salgas del templo, compórtate en función de estos valores y de estos principios” y ello otorga un buen margen de convivencia de la diversidad, en libertad. Por supuesto que también hay muchos confundidos, que creen que los valores y principios son las modas y, consecuentemente, los cambian o relativizan como si fuesen sombreros. Estos equívocos se pagan muy caros.
Si en una cultura y en su respectiva ética está la identidad, un cambio en los valores significa una pérdida de soberanía. En las últimas décadas la relativización de nuestros valores, principios, tradiciones y arraigo, en la confusión intelectual provocada por cierta modernidad o moda, trajo el malentendido entre “la continuidad y el cambio”, que están postergando nuestra capacidad de recuperación. Lo que debe continuar es la cultura y lo que debe cambiar es la dinámica civilización.
Vivimos una etapa de altísima dinámica de mutación civilizatoria y debemos impulsar a nuestra gente para que ingrese a ese cambio, para ingresar cuanto antes a la etapa “de la civilización del conocimiento”. No hemos podido desarrollar integralmente “la etapa de la civilización industrial”. Hoy, cuando el mundo desarrollado transita la etapa posindustrial, debemos recuperar el tiempo de las décadas perdidas. Pero, para ello hay una condición inexorable: recuperar nuestra identidad cultural.
Delineada y conceptualizada genéricamente la evolución situacional del marco estratégico externo, vayamos ahora a la segunda parte: la situación regional y la propia.
Iberoamérica tiene una situación estratégica muy compleja y de difícil resolución.
Tan difícil es que, por primera vez en la historia panamericana, en los últimos años se han producido tres reuniones de los Ministros de Defensa del continente. Tres, y las tres fracasaron. Fueron diálogos de sordos. No hubo una comprensión abarcadora de la grave e inédita situación que está delante de nuestros ojos. Cada actor tuvo su cosmogonía. Existen visiones parcializadas, limitadas, que no dimensionan los cambios cualitativos. No fue posible un entendimiento común, frente a un problema que nos es común.
El “narcoterrorismo” tiene su origen en América y afecta —de diversos modos— a todos los actores del continente. Es el nombre del crimen organizado internacional en las Américas. Ahora, iniciada la “Guerra Mundial Contraterrorista Global” el Continente la enfrentará sin los necesarios Acuerdos de Seguridad Colectiva y Defensa Común. Sin Políticas de Defensa Combinadas.
El macro-terrorismo ha declarado a Occidente —el 11S01— una “guerra asimétrica” conducida por un enemigo no estatal, complejo, conformado por el “crimen organizado internacional” —que tiene siglos de existencia sigilosa y que ahora ha salido a superficie— desafiando abiertamente a los Estados Seculares a punto tal que estos —espontáneamente— están votando en el Consejo de Seguridad por unanimidad, para castigar al flagelo. No hay un solo Estado que haya querido quedar afuera. Los que van a quedar afuera —como lo dice Sartori— son los actores que no tienen la cultura suficiente para entender el fenómeno y que serán barridos por ambos contendores.
Al “crimen organizado” —normalmente centenario— se han sumado los fundamentalismos religiosos y las organizaciones revolucionarias neo-marxistas —mayoritariamente iberoamericanas—, a la cabeza las FARC y el ELN colombianos que se mantienen activos.
Las operaciones estratégicas en curso en Asia llegarán pronto a nuestras costas. La “Alianza Desarrollada Norte” ya ha desplegado su infraestructura electrónica, el dispositivo de las Bases de Apoyo, el marco legal, la inteligencia y tiene determinados a sus blancos. El narcoterrorismo también ha reaccionado y eleva el ritmo de sus acciones en el continente. Por primera vez el Foro de San Pablo se ha reunido, hace unos días, en su núcleo: en La Habana. Los “encuentros” bianuales, ahora son anuales.
Estamos en las preliminares de una prolongada batalla continental, en el marco de la nueva guerra mundial. Al finalizar su gestión —recientemente— el Grl Barry Mc. Caffrey —Director del Departamento de Políticas para el Control de Drogas de los EE.UU.— expresó en una conferencia en la Escuela Superior de Guerra de Colombia:
“…Washington ve con preocupación que cada vez que se golpea a los carteles colombianos, peruanos y bolivianos, el narcotráfico tiende a extenderse hacia Venezuela, Brasil y Argentina….El gobierno colombiano ha perdido el control del 40% de su territorio a manos de los narcotraficantes… Colombia no solo sangra por las drogas, sino también por los 15.000 narcoguerrilleros que ya no reciben ayuda de Rusia, China o Cuba. Este dinero viene de los delitos que cometen contra el pueblo colombiano: secuestros, robos de bancos, extorsión y drogas… La Argentina es un país rico y sólido, pero otros países más pequeños podrían convertirse literalmente en Estados Bandidos, si no existe una sociedad hemisférica. El narcotráfico amenaza a la libertad y yo sostengo que los carteles son una amenaza aun mayor que la del nazismo…”.
Pocos meses después ya no se podría repetir lo mismo. En enero del 2002 la Argentina está en condiciones de alcanzar la condición de “estado bandido” o “estado fallido”, inmersa en una profunda crisis generalizada, en total incertidumbre…y.…formalmente, la “sociedad hemisférica”no se ha constituido.
Desde una extrema debilidad estructural e institucional enfrentamos una difícil, compleja e inédita situación estratégica mundial y regional, sin defensas organizadas en oportunidad y la Argentina la enfrentará en un total estado de indefensión nacional. No es difícil establecer el porqué.
Para finalizar, citaremos a continuación una homología —que hemos tomado de la filosofía china— que hace referencia a la insoslayable comprensión de nuestra coyuntura:
“la diferencia entre una piedra y un junco”.
La piedra está sobre la tierra, no tiene raíz dentro del suelo. No toma la savia de él, para dar flor y frutos. La piedra no asume las variables de su circunstancia, la amplitud térmica diaria la fisura, el agua que penetra en sus ranuras la quiebra, termina siendo arena y nunca estará en un lugar elegido por ella. Los vientos la llevarán de un lugar a otro.
Mientras tanto el junco está allí, en su espacio, con una profunda raíz en el suelo y su elegante figura se adapta al medio: cuando hace calor abre sus poros, cuando hace frío los cierra, cuando hay viento se recuesta sobre el suelo y al día siguiente está inhiesto. Cuando lo quieren romper, tiene en la fibra que alimenta su savia, sus defensas.
Creo que está entendida cuál es la diferencia entre una piedra y un junco. Este tiene las raíces en su suelo, se alimenta e identifica con él y tiene la capacidad de adaptarse a las circunstancias que lo rodean, que están cambiando permanentemente, mientras que la piedra sin raíces y sin sensibilidad ha desaparecido transformada en arena y arrastrada por los vientos.
Recuperemos pues, nuestro arraigo cultural y adaptémonos a nuestro tiempo civilizatorio: seamos juncos.
Sepamos retener nuestra pertenencia identificatoria, nuestra cultura, nuestra ética. Allí está la energía de la fibra que resistirá a la agresión del medio ambiente y tengamos la flexibilidad de alinear las velas con los vientos que soplan…al comenzar un nuevo siglo, una nueva etapa de la civilización y una enorme oportunidad para iniciar el camino de una Segunda Argentina. Allí está la posibilidad del postergado progreso de nuestra joven Nación.
Las crisis son oportunidades. La corrupción pública y privada nos hace parias en la aldea global.
* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez.
Se ha desempeñado como Profesor Titular de Polemología, Estrategia Contemporánea y Geopolítica, en Institutos Militares Superiores y en Universidades Públicas y Privadas. Ha sido conferencista invitado en el país y en el exterior. Ha publicado numerosos artículos sobre su especialidad y cinco libros acerca de la evolución de la situación internacional en la posguerra fría. Actualmente se desempeña como: Presidente del “Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires” (IEEBA), Presidente de la “Academia Argentina de Asuntos Internacionales” (AAAI) y Director del “Instituto de Polemología y Estrategia Contemporánea” (IPEC), de la Universidad Católica de la Plata (UCALP). Es miembro activo de la Asociación Argentina de Derecho Internacional y miembro Honorario del Instituto de Teoría del Estado.