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EL ACCESO A LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA AL MARGEN DEL INTERÉS NACIONAL

César Augusto Lerena*

Imagen: MercoPress (29/03/2018) https://en.mercopress.com/2018/03/29/falklands-argentine-professor-visits-stanley-and-offers-proposal-to-end-the-dispute

El hombre del sombrerito gris no levantó la vista y continúo caminando, mirando las baldosas húmedas. Caían las primeras gotas, el “frente de todas las tormentas” enrarecía el ambiente y comenzaba a temer que no llegase a cumplir con esa ambición que ya llevaba treinta años, con la misma convicción de los que se entienden predestinados a cosas personales importantes por encima de los intereses nacionales.

Marcelo Kohen recuerda que él era desde 2016 “el primer no europeo electo como secretario general en casi 150 años del Instituto de Droit International”, una entidad que en 1904 obtuvo el Premio Nobel a la Paz, «por sus esfuerzos como organismo no oficial al formular los principios generales de la ciencia de la ley internacional». Nada que tenga que ver con el proyecto personal de este jurista que reside y trabaja hace más de veinte años en Ginebra, en un Instituto que ocupa el nada destacado Nº 2.940 en excelencia entre el ranking de universidades en el mundo y, claro está, muy lejos de este Premio Nobel a la Paz que se considera uno de los más controvertidos, ya que muchos de sus ganadores han sido muy criticados: por ejemplo Henry Kissinger (1973); Aung San Suu Kyi (1991); Yasser Arafat (1994); Wangari Mathai (2004) y otros. Nunca se le otorgó a Mahatma Gandhi a pesar de haber sido nominado varias veces y no se le dio el debido reconocimiento en el país a Adolfo Pérez Esquivel a quien se lo otorgaron en 1980 en su carácter de “fundador de organizaciones de derechos humanos no violentas para luchar contra la Junta Militar que gobernaba el país” y a Carlos Saavedra Lamas que lo recibió en 1936 por su actuación como “Presidente de la Conferencia de Paz que logró el armisticio entre Paraguay y Bolivia poniendo fin a la guerra del Chaco en 1935” y que, por una rara casualidad, estaba vinculado a nuestro ascendiente Gilberto Lerena, ya que ambos se casaron con las hijas del Presidente Roque Sáenz Peña; Rosa con Saavedra Lamas y Ciprianita con Lerena. En fin, los Premios Nobel a las personas y a las organizaciones, no se transfieren por ósmosis a los descendientes ni mucho menos a directivos de las instituciones. Solo podría heredarse alguna vieja fotografía.

Las luces de la ciudad confunden a los más obscuros personajes y suelen presentarse a destiempo de las circunstancias que viven los pueblos que, como la Argentina, viven dificilísimas décadas económicas y sociales. Tal vez sea el caso de Marcelo, que Cecilia Degl’Innocenti (Perfil, 26/04/2022) lo presenta como “el jurista que busca romper con 30 años de ausencia argentina en la Corte de La Haya” y que dice está “impulsado por la Cancillería para ocupar un lugar en el tribunal” y que “ha representado al país durante el conflicto de las papeleras sobre el río Uruguay y el caso de la Fragata Libertad”. El primer caso, perdidoso, porque la Corte entendió que Uruguay no violó sus obligaciones para evitar la contaminación ambiental y la planta de Botnia sigue produciendo, al igual que otras que se agregaron con posterioridad y, el segundo, liberó la fragata después de más de 60 días, cuando los actuantes se dieron cuenta que en lugar de recurrir al Tribunal de Comercio de Ghana podrían haber invocado el artículo 95º y 96º de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para liberarla. Para no mencionar y olvidar, su rol de asesor del equipo juristas que perdió ante Chile el reclamo de Bolivia de la salida al mar.

Nos dice Cecilia que “en 2023 la Argentina tendrá la posibilidad de contar con un juez en la Corte Internacional de Justicia tras más de 30 años de ausencia de representación nacional en el órgano judicial de mayor peso a nivel internacional” y, nosotros creemos, que no se trata de incorporar simplemente un argentino a ese Tribunal sino de hacerlo con el adecuado, ya que mientras en 1973 se incorporaba a esta Corte el jurista y diplomático José María Ruda que integró ese cuerpo hasta 1991 y lo presidió en los últimos tres años, quien tuvo una participación superlativa en favor de la Nación Argentina, entre otras obras, con su fundado alegato y destacado rol que dio lugar a la sanción de la Resolución 2065 (XX) de las Naciones Unidas, un hito histórico político y jurídico en la Cuestión Malvinas; mientras que el citado Marcelo Kohen en 2018 (Infobae, 22/03/2018) les proponía a los isleños un plan que, de haberse llevado adelante, entre otras cosas les habría de permitir a estos a los treinta años reivindicar la soberanía británica sobre los archipiélagos de Malvinas, contrariando la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional Argentina, la integridad territorial argentina y el sentimiento mayoritario de los argentinos.

A la hora de elegir el perfil de los representantes argentinos ante la Corte, es muy interesante destacar que mientras Ruda tenía una clara posición de representante de los intereses políticos nacionales y los traducía en claras y comprometidas acciones jurídicas y diplomáticas, la posición de Kohen parece la de un técnico a ultranza. Por un lado, el articulista refiere a que Kohen cuenta con el apoyo del gobierno nacional, sin embargo, las declaraciones de éste son reveladoras respecto a su compromiso con el Estado Argentino. Al preguntarle la periodista: «¿Cómo surgió su candidatura?» no refiere Kohen a que fue apoyado por el Gobierno actual, sino que fue «una propuesta de destacados colegas y amigos de todo el mundo que consideran que mi presencia como juez sería una contribución positiva para el trabajo de la Corte… no son los estados los que proponen a los jueces…soy profesor, no diplomático ni político, y pienso de manera independiente…No soy “pro tal estado o tal otro” sino pro-derecho internacional, lo que me importa es que los estados lo respeten… Mi compromiso como candidato es con la independencia de todo estado, presión o interés; poner el respeto del derecho internacional por encima de todo… poner todo el esfuerzo y la experiencia de trabajo en el derecho internacional al servicio de la justicia». Toda una autodefinición de un Técnico al servicio de la técnica, en un mundo, donde los intereses hegemónicos de las grandes potencias queda cada día más de manifiesto y, en especial, cuando este técnico forma parte del cuerpo de asesores del Consejo Nacional de Malvinas, que tiene como función principal prestar su conocimiento jurídico al Presidente Fernández, el Canciller Cafiero y el Secretario de Malvinas Guillermo Carmona, quienes deberían esperar que sus aportes estén destinados a recuperar el ejercicio pleno de Malvinas y no a escuchar una clase teórica del derecho internacional público al servicio de la justicia.

Llamativamente menciona Kohen en el artículo de Perfil a los muy destacados juristas argentinos Carlos Calvo y José María Drago, ambos diplomáticos de Julio Argentino Roca y omite a José María Ruda, embajador en las Naciones Unidas durante la presidencia de Arturo Illia, cuyos aportes respecto a la Cuestión Malvinas como vimos fueron relevantes y también, entre otros, a uno de los jurisconsultos más importantes de Argentina, el profesor Hugo Caminos, que entre otras cosas fue miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires y el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, quién cuando integraba el Institut de Droit International acuñó una frase derivada del artículo 2º del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia que dejaba en claro su calidad moral: «no se puede avalar el ingreso a quienes carecen de integridad moral». Esto viene a colación, porque para los cargos internacionales no deberían ser tenidas en cuenta solo las capacidades técnicas que, por cierto, son absolutamente imprescindibles, sino fundamentalmente la trayectoria de los postulados en favor de los intereses nacionales del candidato que el gobierno promueva. No a quien se presenta como: No soy “pro tal estado o tal otro”.

Nos deja claro Marcelo, cuando responde a la periodista, sobre cuál sería su rol en la Corte en el caso que la Argentina presentase la cuestión Malvinas: «Para que la cuestión Malvinas llegue a la Corte por vía contenciosa, haría falta que ambos Estados estén de acuerdo y acepten la jurisdicción de la Corte para resolver su controversia». Al respecto, en Clarín (Natasha N. 19/12/21) es un tanto dubitativo: “ha aconsejado a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner de llevar a los británicos hasta la CIJ, lo que después ha desaconsejado por su propia experiencia” y, su mirada política un tanto lábil, ya que proveniente de una familia comunista, conmemora y pondera el “Acuerdo de Comunicaciones con el Reino Unido” de 1971 que llevó adelante la llamada Revolución Argentina del presidente de facto Alejandro Lanusse, donde confiesa que «el Acuerdo contribuyó significativamente a la prosperidad de los isleños» (Perfil, 29/06/21), lo mismo que propició Macri con el Pacto de Foradori-Duncan en 2016, pacto que aún permanece vigente pese a su asesoramiento en el Consejo Nacional de Malvinas.

Está claro que el autopostulado Marcelo Kohen no es político ni diplomático, ni ha sido juez, es un docente de derecho internacional público y así le va a la Argentina en su errática política para recuperar el ejercicio pleno de la soberanía en Malvinas.

Por los frutos se conoce el árbol (San Mateo 7,16 y San Lucas 6,44).

 

* Presidente de la Fundación Agustina Lerena (fundada 21/10/2002). Presidente Centro de Estudios para la Pesca (CESPE). Experto en Atlántico Sur y Pesca. Ex-Secretario de Estado. Ex-Asesor en la H. Cámara de Diputados y en el Senado de la Nación. Autor de “Malvinas 1982-2022. Una gesta heroica y 40 años de entrega” (2021).

FOTÓGRAFOS DE GUERRA

Revista Tiempo GNA*

El poderoso efecto que logran las fotos, quedó una vez más demostrado cuando Margaret Thatcher vio la foto donde un grupo de soldados ingleses con las manos en alto, que caminaban bajo las indicaciones de un buzo táctico de la Armada Argentina. No dudó y furiosa decidió que debía recuperar las islas Malvinas para lavar esa afrenta. 

Lo que viajan a los infiernos

Son muy pocos los fotógrafos capaces de trabajar en medio de un combate donde fluye la adrenalina y se huele a deflagración de pólvora. A veces camina por un lugar que parece tranquilo, de pronto escucha un silbido y no tiene ni tiempo de arrojarte al suelo porque el proyectil ya ha explotado; una nube de polvo se le metió en los ojos y le cae encima una lluvia de piedrecillas. Tuvo suerte, está sordo pero ileso, a pocos metros, hay cuerpos destrozados.

Ser fotógrafo de guerra es un estilo de vida, se debe tener coraje y mucha pasión. Existen hombres y también mujeres que realizan este trabajo peligroso, saben que deben estar psicológicamente preparados para enfrentarse a sus pasiones, sus miedos y documentar lo que nadie cuenta. El estrés es tan grande que hacen terapia previa y posterior a una guerra. Actualmente compiten con los miles de soldados que también llevan un teléfono celular y registran hechos de importancia. La única diferencia es que el militar debe ocupar sus manos llevando el fusil, combatir y pensar en sobrevivir; en cambio el fotógrafo de guerra es un profesional que sólo lleva una o dos cámaras. Sabe que debe acercarse a límites peligrosos para que la foto pueda valer muchos dólares (algunos murieron por eso) por lo que un teleobjetivo es muy necesario. A los fotógrafos de guerra les suelen disparar al tratar de tomar imágenes durante un combate, en especial por guerrilleros y en menor grado por soldados del otro bando. La Resolución 1738 del Consejo de Seguridad de la ONU exige a los Estados que garanticen la seguridad de los periodistas en situaciones de conflicto y reclama a los medios de comunicación su neutralidad. Por ello, los corresponsales de guerra jamás deben vestir el uniforme de ningún bando en conflicto. Si van a una zona de guerra debe conocer como desenvolverse con los militares y como proceder en un combate. Tendrá que hacerlo con un equipo básico de chaleco antibalas y casco, en el que se vea claramente que se trata de un fotógrafo civil. Exhibir todo el tiempo credenciales de periodista o fotógrafo puede significar que no lo maten ni lo secuestren. Durante la guerra los políticos afirman cosas mientras que los fotógrafos suelen mostrar una realidad totalmente diferente.

Los militares siempre tratarán de interferir con las informaciones que recogen los periodistas. Pero la censura nunca funcionó en ninguna de las guerras: tarde o temprano se sabe la verdad.

Hoy la tecnología miniaturizada ayuda a romper el aislamiento. En el conflicto Irak-Afganistán, los periodistas ocultaban los teléfonos satelitales en cualquier hueco para que no les sean confiscados. Hay una gran diferencia entre un fotógrafo “freelance” con otro que trabaja para una agencia periodística muy importante. Éstas equipan a sus fotógrafos con teléfonos con conexión a internet de alta velocidad, cuentan con dinero para el transporte, tienen contactos locales y traductores, incluso seguro médico y de vida.

Son pocos los fotógrafos independientes que pueden competir con ellos.

Mujeres fotógrafas de guerra

Las mujeres también se sumaron a esta profesión, como la francesa Catherine Leroy (21), quien cubrió gran parte de la guerra de Vietnam. Fue paracaidista y con la 173˚ División Aerotransportada tuvo saltos de combate obteniendo buenas fotos. Cuando fue capturada, los jefes militares de Vietnam del Norte se sorprendieron con esta joven rubia de 50 kilos, porque no coincidía con el perfil masculino de un corresponsal de guerra, la liberaron y le devolvieron sus cámaras.

Más adelante cubrió otros escenarios bélicos como Afganistán, Somalia, Irán, Líbano e Iraq y murió de muerte natural.

Dickey Chapelle fue una pionera mujer estadounidense fotógrafa de guerra. Su joven presencia en la IIGM causó sorpresa porque no era una profesión para mujeres, vestía uniforme militar y usaba grandes aretes con perlas para que no la confundan con un soldado.

Con gran temple documentó las sangrientas batallas de Iwo Jima y Okinawa. En 1965 desembarcó en Vietnam con una unidad de infantería de marina de los EE.UU. y murió cuando un proyectil le atravesó el cuello. Chapelle fue la primera periodista estadounidense que fue muerta mientras cubría una guerra.

Consejos para principiantes

Aquellos que han pasado muchos años de su vida registrando impactantes imágenes de conflictos armados en todo el mundo aconsejan que se debe tener temple de acero y algo de conocimientos militares.

Ud. debe saber que sólo la guerra en Siria se ha cobrado a la fecha, la vida de 25 periodistas. Si aún tiene decisión tomada, debe iniciar una carrera periodística enfocada a la fotografía. En todos los casos es preferible trabajar para un buen periódico o agencia que tenga el servicio de un satélite para enviar el material y tener muchos contactos útiles. Las cámaras deben poder tolerar el polvo, arena y humedad. Debe saber que una vez que se inicia un combate, no hay vuelta atrás y hasta puede ser peligroso alejarse. Nunca se debe intentar revisar las fotos obtenidas en medio de un tiroteo porque es muy peligroso. Se supone que un cronista debe enviar fotografías con una buena composición de alta calidad, pero en un combate donde los proyectiles silban cerca de la cabeza, no suele ser posible y una foto de acción algo tenue, tendrá igual o más valor que una artística. Las agencias solicitan que se les envíe cada 24 horas el contenido de la memoria de la cámara y es algo que se debe hacer, haya o no temas bélicos. Algunos fotógrafos con teleobjetivos superiores a los 400 mm los pintan de rosa para evitar que lo confundan con un lanza misiles. José Couso Permuy, era un periodista español que el 8 de abril del 2003 en Bagdad, estaba tomando fotos desde el piso elevado de un hotel, con un gran teleobjetivo. Presumiblemente su cámara fue confundida con un lanza misiles y desde un blindado norteamericano le dispararon, muriendo en el acto.

Debe conocer la cultura y el idioma de la zona. Nunca debe llevar armas, es necesario que tenga conocimientos de supervivencia y de primeros auxilios. Tendrá que saber conducir un vehículo y tener la habilidad de descubrir un campo minado le puede salvar la vida. No deberá correr riesgos innecesarios, un cronista muerto no le sirve a nadie. En los lugares de acción se camina mucho y tener buenas piernas es imperioso. Siempre debe vestir de civil, llevar credenciales y dinero. En un bolso-mochila deberá llevar un mini botiquín de primeros auxilios y nada comprometedor.

Si el reportero es veraz y ético, todos sus informes serán creíbles y estarán en los diarios; es la única forma para que los hechos no queden en el olvido. Si Ud. hace buen uso de su sentido común y tiene algo de suerte, los consejos leídos podrán hacerlo regresar salvo a casa.

La experiencia indica que éste es un trabajo donde la vida de la persona está en riesgo las 24 hs. y es muy traumatizante. Son testigos del horror, no es para personas sensibles y si uno tiene consideración por la vida humana, los recuerdos vividos lo perseguirán hasta el último de sus días.

Las fotos del incidente armado de Lago del Desierto, el 6 de noviembre de 1965 entre Chile y Argentina, fue documentado de manera muy profesional por un corresponsal de guerra de la revista argentina “Gente y la actualidad” que acompañó a los efectivos de la GNA. Fue una acertada decisión de la superioridad.

 

Más información sobre fotografía amateur en revista TIEMPO GNA Nº 06. 

* Artículo publicado en la Revista Tiempo GNA nº 69, abril de 2022.

INTEGRIDAD TERRITORIAL

Iris Speroni*

Ergo, el modo pasivo-agresivo de la población.

El profesor Leandro Ocón nos muestra números fríos sobre el presupuesto de las FFAA de nuestro país en RED PILL GEOPOLÍTICA DEL ATLÁNTICO SUR: MALVINAS, UCRANIA Y ANTÁRTIDA. 

Gráfico elaborado por Leandro Ocón. Presupuesto militar en proporción al PBI.

Desde 1983 a la fecha, el presupuesto ha sido incrementalmente reducido. Pasaron presidentes, algunos que se golpeaban el pecho con discursos nacionalistas, otros desvergonzadamente subordinados a Washington. En los hechos, todos con la misma política.

Argentina hoy, como hace mucho tiempo que no le sucede, corre riesgos territoriales. Riesgo de disgregación por: a) propaganda secesionista, como la del ex gobernador de Mendoza y actualmente senador por dicha provincia [1]; b) actos vandálicos y/o insurrectos en la Patagonia, probablemente financiados desde el exterior y con olor a servicio; c) nuestro territorio y Mar Argentino en parte ocupado por Gran Bretaña; d) desmantelamiento de Gendarmería, que fuera parcialmente retirado de las fronteras; e) nuestra población mal distribuida dentro del territorio, con grandes extensiones magramente ocupadas; f) el menoscabo moral y físico de nuestras FFAA.

Desde 1983 que existe un proceso de debilitamiento del país en todos los frentes:

    • Destrucción adrede de la educación (acá no hubo errores, ni ignorancia, ni excesos) mediante un plan detallado y bien ejecutado, con financiación desde el exterior y una gran cantidad de criollos serviles dispuestos a llevarlo a cabo. Un pueblo poco educado es vulnerable o más vulnerable. No conoce ni su historia ni su geografía. No conoce el mundo. Pierde herramientas para ganarse la vida. Lo pone de rodillas.
    • Destrucción de la salud en todas sus facetas: i) mal nutrición; ii) inexistente o escasa prevención; iii) pobre asistencia, heterogénea en lo geográfico, de pobre calidad en los lugares de alta densidad poblacional.
    • Destrucción del sistema de seguridad y administración de justicia. Es un plan diseñado del poder, que con la excusa del garantismo/abolicionismo, nos sumergen en una guerra civil molecular.
    • Destrucción de los ferrocarriles, la flota fluvial y marítima mercante, y la aeronavegación de cabotaje. Uno de los países más extensos del planeta hoy, a diferencia de 100 años atrás, no cuenta con un sistema logístico confiable de traslado de personas, mercaderías; ni siquiera correspondencia.
    • Destrucción de la industria nacional. Con distintos artilugios, desde la creación del Mercosur, hasta décadas de tipo de cambio atrasado y un sistema impositivo perverso.
    • Destrucción del aparato económico general: sin moneda, impuestos abonados por adelantado, sistema impositivo obtuso, tasas de interés estratosféricas, cambio permanente de reglas de juego, salario real miserable. Destrucción de infraestructura logística y energética.
    • Destrucción de la voluntad exportadora mediante medidas antiexportadoras: derechos aduaneros, tipo de cambio atrasado, adelantos impositivos, medidas paraarancelarias (prohibición de exportar ciertos ítems, intervención de mercados, cuotas de exportación, permisos caso por caso).
    • Destrucción de un pasado común, de un aglutinador ideológico. Incluye varios artilugios: 1) no enseñar historia en las escuelas; 2) no festejar las fechas patrias; 3) reemplazar el mito fundacional.
    • Destrucción de la voluntad popular en todas sus épicas. Como país que luchó contra los realistas, contra las potencias mundiales [2]. Dentro de este programa se encuadra la campaña de desmalvinización. Sus participantes fueron recompensados. Ej.: los responsables de “Iluminados por el fuego”, fueron y son premiados con altos cargos públicos. Someterse al atlantismo en la Argentina de las últimas décadas siempre es recompensado. Este programa de desmalvinización fue muy bien desmenuzado y descripto por la Prof. María Sofía Vassallo. Básicamente intenta quitarle la épica al Pueblo Argentino en su condición de sujeto de la historia, de responsable de su propio destino, de su orgullo por pelearse con los grandes de igual a igual. Busca su desmoralización y su atomización. Lean a Vassallo que lo explica mejor que yo.
    • Destrucción de las FFAA. En lo moral, en lo económico. Han dejado que su equipamiento se volviera obsoleto, sin reponerlo. Los sueldos han sido y son magros; los diferentes gobiernos les han vendido sus tierras [3].

Como se verá fue un esfuerzo concertado entre todas las fuerzas políticas sin solución de continuidad. No importa quién esté, el programa es el mismo. La ley de aborto propuesta por el gobierno de Macri y sancionada durante el actual mandato de Fernández es un eslabón más en este debilitamiento sistemático de nuestra nación, en este caso, demográfico [4].

Por eso digo que no hemos sufrido un proceso anárquico fruto de la desidia o la ineptitud, sino la aplicación de un plan de debilitamiento general del país y principalmente de la voluntad de su pueblo, diseñado desde el exterior y ejecutado por los interventores. Fíjense, por ejemplo, las diferencias y similitudes de los gobiernos de Cristina Fernández y Mauricio Macri. Exteriormente fueron diferentes: la primera, amiga de Venezuela, China y Rusia, con discursos patrioteros en contra del orden mundial. El segundo subordinado abyecto de Washington. Sin embargo, si uno mira más allá de la superficie, ambos han desangrado el país con déficit cuasifiscal (intereses pagados por el BCRA), retraso cambiario, sesgo antiexportador, desfinanciamiento de las FFAA (en particular venta de sus propiedades y deterioro de su flota y su Fuerza Aérea); la misma agenda bajada por el Departamento de Estado de EEUU en temas de género, familia, educación (ESI), DDHH, etc. 

Se percibe con claridad la continuidad política de los últimos 40 años y con una aceleración y homogeneidad destacable en estos 20 años del siglo XXI.

Lo que debe quedar claro desde 1983 a hoy es que Gran Bretaña nos sigue viendo como enemiga, por lo cual continúa el embargo bélico, las facilidades otorgadas a Chile y Brasil para la compra de armamento, la financiación de voceros locales del atlantismo, la proliferación de fundaciones y asociaciones civiles financiadas por el Foreign Office y MI6; y el incremento de presupuesto destinado a mantener su colonia en el Atlántico Sur [PRESUPUESTO DE DEFENSA DE GRAN BRETAÑA].

Reconquista

Sin embargo, con su apreciación de la gesta malvinera, el pueblo, con baja intensidad, sin hacer muchas olas, demuestra que se desmarca de la agenda de los interventores. Tal vez si junto con la agenda, la intervención hubiera traído prosperidad económica —como sí lo hizo en Ucrania hasta hace 60 días atrás— la población se haría más la estúpida. Pero vemos todos los costos y ningún beneficio. Ergo, el modo pasivo-agresivo de la población.

La rebelión es cuestión de tiempo y liderazgo. El riesgo de la disgregación territorial es cierto y plausible.

El programa:

    • Pertrechar a las FFAA. Equipamiento, buenos sueldos, instrucción, devolución de propiedades. Un presupuesto no inferior al 4% del PBI durante 4 años para estacionarse en un 3%. 
    • Recuperar y hacer funcionar Fabricaciones Militares.
    • Recuperar FFCC y flota. Reconectar el país.
    • Controlar las fronteras: Gendarmería, Prefectura, Migraciones.
    • Fomentar el riego en la zonas áridas, invertir en infraestructura y facilitar el traslado de población al interior del país con el objeto de ocuparlo en su totalidad.

Revalorizar el tipo de cambio: esto es más dinero para las provincias (habitantes, empresas, asociaciones civiles, estado provincial y municipios) y menos para las cinco manzanas que involucran Casa Rosada, BCRA y AFIP.

    • Perseguir penalmente a los traidores que proponga la disgregación nacional.
    • Nacionalizar la educación. Volver a los programas y disciplina interna del último período democrático no socialdemócrata y trabajar a partir de ahí.
    • Nacionalizar la salud, de tal forma de garantizar homogeneidad en la calidad de atención. Dedicarle esfuerzos a la calidad de nutrición de la población y a la prevención de enfermedades.
    • Fortalecer la familia como unidad básica de la nación.
    • Facilitar el acceso a la propiedad de las familias.
    • Recuperar la liturgia nacional, incluida la educación de la historia en la primaria y secundaria y el festejo de las fechas patrias.
    • Motorizar la economía en base a la exportación de servicios y bienes.
    • Reconstruir la industria en base a las necesidades contemporáneas.
    • Elevar el nivel de vida general en base a buenos sueldos.
    • Retomar nuestro proyecto de Nación 1874-1982.

Ah, me olvidaba. Todo esto será posible si nos deshacemos de los interventores.

* Licenciada de Economía (UBA), Master en Finanzas (UCEMA), Posgrado Agronegocios, Agronomía (UBA).

 

Notas

[1] Nadie ha pedido sanciones para el senador Cornejo, que podrían ir desde la expulsión de la Cámara a la cárcel.

[2] La Ciudad de Buenos Aires no festeja más en actos públicos recordatorios de la Reconquista, el máximo punto de orgullo de la ciudad y el germen de la gesta Libertadora. Se desnaturaliza el rico historial de las luchas obreras (excepto la versión cool de Canal Encuentro, con tamiz zurdo, donde Rucci no existe y se cantan loas a Tosco).

[3] El gobierno de MM derogó una ley de la época del General Perón, que destinaba el resultado del arriendo de las tierras bajo administración de las FFAA a engrosar el presupuesto de las fuerzas. Ahora va a rentas generales.

[4] Argentina es un país subocupado y de baja densidad poblacional media.

 

Artículo publicado originalmente el 02/04/2022 en Restaurar.org, http://restaurarg.blogspot.com/2022/04/integridad-territorial.html