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PANDEMIA Y CAMBIO CLIMÁTICO: DOS EMERGENCIAS (PROBABLEMENTE INTERCONECTADAS) QUE REQUIEREN LA BÚSQUEDA DE NUEVOS MODELOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Giancarlo Elia Valori*

¿Existe una correlación entre la pandemia de Covid-19 y el cambio climático?

Aparentemente no. Se supone que el virus se debilita con las altas temperaturas y —a diferencia de los meses de invierno, cuando las personas permanecen más en el interior (una situación que favorece las infecciones)— en el verano las personas tienden a permanecer más al aire libre o en habitaciones constantemente ventiladas y, por lo tanto, a estar menos expuestas a la agresión viral.

Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts muestra que un clima templado debería inhibir la vitalidad del virus, pero la propagación de casos en el hemisferio sur muestra que este patógeno es más resistente al calor que los virus de la influenza “tradicionales”. Ahora, con la llamada “variante Delta”, el número de infecciones parece estar aumentando en toda Europa, una señal de que el virus mantiene su agresividad incluso a altas temperaturas.

De hecho, según muchos expertos y estudiosos, la pandemia que ha provocado una crisis global puede estar relacionada con el cambio climático en la medida en que este último está relacionado con el aumento de las tasas de contaminación causado por el uso desproporcionado de fuentes de energía no renovables (en primer lugar, el petróleo y el carbón). La contaminación del aire, a su vez, causa daños al sistema respiratorio, especialmente en los sujetos más débiles que representan el 90% de las víctimas de Covid-19.

Dicho daño puede considerarse corresponsable de las consecuencias letales del síndrome de la gripe. En agosto de 2020, los académicos que participaron en el Congreso sobre la relación entre “los factores climáticos, meteorológicos y ambientales y la pandemia de Covid-19”, organizado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), llegaron a la conclusión de que la pandemia “refleja el estado de tensión entre el hombre y la naturaleza”.

Según muchos de los investigadores que participaron en el Congreso de la OMM, las consecuencias más graves de la infección por Covid-19 se produjeron en pacientes expuestos con mayor frecuencia al aire contaminado por dióxido de carbono.

Aunque no se ha alcanzado un consenso científico unánime sobre las posibles interrelaciones entre la pandemia y el cambio climático, estudios autorizados muestran que el incremento medio de las temperaturas globales aumenta la capacidad del virus para propagarse, también debido al aumento de las precipitaciones y a la tasa media de humedad, ya que estos últimos factores estimulan la viabilidad y la resistencia del virus.

Según el “Quinto Informe de Evaluación” del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el aumento medio de la temperatura y las precipitaciones ha alterado la distribución y propagación de los vectores patógenos. Estos factores, relacionados con el aumento de la movilidad de la población y con los cambios en el hábitat de algunas especies animales (como los murciélagos) causados por el hombre, pueden considerarse corresponsales de la velocidad con la que el virus Covid-19 se ha propagado en todos los continentes, particularmente en áreas donde hay mayores niveles de industrialización y contaminación del aire por CO2.

Debido al impacto de la pandemia en la producción industrial y en la economía mundial, la tasa de contaminación ha disminuido, en general, también porque la brusca desaceleración impuesta a la producción y el consumo ha contribuido a la disminución de las emisiones de CO2 a la atmósfera que, solo en China, en los primeros cuatro meses de 2020 disminuyeron un 10,3%, mientras que a nivel mundial el descenso fue del 5,8%.

Ahora, gracias al éxito de la campaña de vacunación que en Europa está alcanzando niveles aceptables para la seguridad colectiva, muchos países, entre ellos Italia, están preparando —con un nuevo impulso productivo— la recuperación de la economía, interrumpida por los efectos de la pandemia. Como se puso de relieve en los trabajos del reciente G20 en Venecia, esta recuperación partirá de un nuevo compromiso con la producción de energía con fuentes renovables y con la disminución progresiva y marcada del uso de fuentes contaminantes, como el petróleo y el carbón.

Como se ha visto anteriormente, la pandemia ha causado al menos un efecto secundario positivo, a decir, la disminución de las emisiones de carbono a la atmósfera. Esta puede ser la oportunidad para un nuevo “renacimiento energético”, destinado a perdurar en el tiempo y a hacer que los modelos de producción sean más coherentes con el medio ambiente y, como resultado, con la salud pública.

Los protagonistas de este cambio de paradigma en la producción industrial serán las fuentes de energía renovables, incluyendo la energía marina y el hidrógeno.

En agosto del año pasado, como parte del ambicioso programa de desarrollo denominado “European Green Deal», la Unión Europea lanzó una verdadera “Estrategia del Hidrógeno” en la que se hace hincapié en que el hidrógeno “limpio” (es decir, el que se extrae del agua a través de la electrólisis) debe ser una parte integral de la transición ecológica prevista y financiada por el “Plan de Recuperación”, con el objetivo —en el muy corto plazo— de producir, para 2024, 6 GW por año de energía “verde” de electrólisis de hidrógeno.

China también se está moviendo concretamente en esta dirección, gracias no solo al compromiso asumido por el presidente Xi Jinping, también en el G20, de reducir drásticamente las emisiones de carbono para 2030 en cumplimiento del Acuerdo de París de 2012, sino también al trabajo del joven Ministro, Lu Hao, que dirige un Departamento que incluye seis Ministerios anteriores y está a la vanguardia en la estrategia de conversión ecológica de toda la producción china.

Esta estrategia prevé el uso más amplio de la energía producida por el movimiento de las olas y las corrientes marinas. Es en este contexto que el Ministro Lu Hao ha ordenado la creación, en Shenzhen, del “Centro Nacional de Tecnología Oceánica” (NOTC), un centro para el estudio y desarrollo de tecnologías avanzadas para la producción de energía “verde” a partir de las mareas, energía abundante y limpia que puede utilizarse ampliamente para la producción de hidrógeno. Este último, de hecho, requiere grandes cantidades de electricidad que, cuando se produce con el uso de sistemas tradicionales, como el petróleo o el carbón, no contribuye a mejorar las condiciones ambientales.

Con el uso de la energía marina para activar las células electrolíticas necesarias para “separar” el hidrógeno del oxígeno, se puede crear un ciclo de producción “virtuoso” mediante la extracción de hidrógeno del agua con energía suministrada «a cero kilómetros» del agua misma.

Las corrientes eléctricas del mar se pueden producir con convertidores de energía; con extractores de energía de las mareas; con convertidores térmicos que explotan las diferencias de temperatura a varias profundidades, así como con herramientas que pueden explotar incluso las diferencias de salinidad.

Con esta tecnología y equipos se pueden extraer enormes cantidades de energía sin causar ningún daño al medio ambiente o a la flora y fauna marinas y las emisiones de CO2 a la atmósfera se reducirán en miles de millones de toneladas.

Esto no es ciencia ficción, sino una realidad tangible: cada océano tiene un potencial estable de sobreabundancia de energía que se puede extraer de las olas, las corrientes y las mareas, energía a costos más bajos que los de las otras energías renovables.

Incluso el Mediterráneo debe considerarse una excelente fuente potencial de energía marina.

En Rávena ENI ya ha puesto en funcionamiento el «Inertial Wave Converter», un convertidor de energía de las olas diseñado para extraer 50 Gigavatios del movimiento cíclico de ondas, corrientes y mareas.

Junto con Escandinavia, Italia es el líder europeo en la investigación y aplicación práctica de estas tecnologías y su uso en la producción de hidrógeno a través de la electrólisis, con un proyecto piloto en el estrecho de Messina.

En todo el mundo, con China a la cabeza, actualmente hay más de cincuenta proyectos activos para la investigación y producción de energía limpia a partir del agua de mar, parte de los cuales se dedica a la futura producción de hidrógeno verde. En definitiva, todos estos proyectos están dedicados a reconstruir una relación entre el hombre y la naturaleza que, lejos de soñar con un “decrecimiento placentero”, es decir, un crecimiento negativo sostenible, pretende conseguir un modelo de desarrollo coherente con las necesidades de producción, pero también con la necesidad ineludible de “volverse verde”.

Estamos saliendo de una crisis sanitaria y económica muy grave causada por una pandemia que —como afirman investigaciones y estudios científicos autorizados— se ha generalizado y ha sido más letal por el cambio climático y la contaminación ambiental.

Si, como podemos prever, estalla una nueva pandemia en unos pocos años, será bueno que el mundo esté preparado, habiendo hecho que el ecosistema sea más saludable y limpio para dificultar la propagación de nuevos virus con una estrategia de prevención global, también a nivel ambiental y climático.

 

* Copresidente del Consejo Asesor Honoris Causa. El Profesor Giancarlo Elia Valori es un eminente economista y empresario italiano. Posee prestigiosas distinciones académicas y órdenes nacionales. Ha dado conferencias sobre asuntos internacionales y economía en las principales universidades del mundo, como la Universidad de Pekín, la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Universidad Yeshiva de Nueva York. Actualmente preside el «International World Group», es también presidente honorario de Huawei Italia, asesor económico del gigante chino HNA Group y miembro de la Junta de Ayan-Holding. En 1992 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, con esta motivación: “Un hombre que puede ver a través de las fronteras para entender el mundo” y en 2002 recibió el título de “Honorable” de la Academia de Ciencias del Instituto de Francia.

 

Artículo traducido al español por el Equipo de la SAEEG con expresa autorización del autor. Prohibida su reproducción. 

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BARRIO CHINO, ¿QUÉ ES?

Laura Brovedani*

Intersección de Arribeños y Mendoza, Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina

En el siglo XIX una fuerte inmigración de ciudadanos chinos llegó a Estados Unidos por la llamada fiebre del oro para trabajar en las minas y también para trabajar en la construcción del ferrocarril transcontinental.

Según algunas estadísticas se dice que llegaron entre los años 1852 y 1880 aproximadamente 130.000 ciudadanos chinos a San Francisco, Estados Unidos, quienes fundaron y se asentaron en sus propios poblados en los que mantuvieron sus propios hábitos, costumbres y cultura.

Hubo varios asentamientos de este tipo en Estados Unidos a los que se les llamó Chinatown.

Estos Chinatown aunque evolucionaron y se modernizaron, aún hoy sus habitantes, continúan con las costumbres, prácticas y ceremonias de su cultura constituyéndose en un centro de atracción turística por excelencia.

En la Ciudad de Buenos Aires se le llama Barrio Chino a un pequeño centro comercial mixto que se extiende por la calle Arribeños entre las calles Juramento y Mendoza. Pero ¿es así? ¿Es un barrio chino? ¿Un Chinatown? ¿O es una imaginaria y fantasiosa quimera del alquimista de la tierra nacional?

Inicio y desarrollo del cuento chino

En noviembre del 2001, la República Popular China se incorporó como el país/miembro 143° en la Organización Mundial del Comercio, lo que le permitió competir abiertamente con sus iguales en Occidente.

Durante la gestión de Néstor Kirchner, en el año 2004, se refrescó el vínculo argentino con la República Popular China afianzándose con la firma de convenios binacionales que incluían según el discurso de Néstor Kirchner:

…nos interesa la participación o colaboración en la construcción de centrales de potencia y reactores de investigación, junto con la provisión de combustibles de mayor densidad para reactores de investigación y centros de medicina nuclear, así como el desarrollo de un reactor innovativo conjunto.

En el área de transporte, con un acuerdo de servicios aéreos, se facilitará el establecimiento de los vínculos entre ambos países, y debemos trabajar activamente en el campo del transporte y mejora del parque ferroviario, con la finalidad de impulsar el desarrollo del sector y coordinar acciones para la reactivación de talleres ferroviarios.

En el año 2005, en la Ciudad de Buenos Aires, durante la gestión Ibarra/Telerman, el Frente Popular para la Victoria y el Frente Compromiso para el Cambio representados por los entonces Diputados Claudio Ferreño y Marcelo Godoy respectivamente, presentaron tres proyectos de Ley en la Legislatura Porteña para la creación del Barrio Chino.

Proyecto 402/2005. “Denomínase a los fines turísticos y promocionales Barrio Chino” al perímetro comprendido entre Av. Juramento, Arribeños, Av. Monroe y Montañeses.”

Proyecto 403/2005. “Denomínase ‘Paseo del Pueblo Chino’ a la calle Arribeños en el tramo comprendido entre Av. Juramento y Av. Monroe”

Proyecto 404/2005. “Declárase Vía Pública para uso exclusivo peatonal durante los días sábados y domingo de 11 hs. a 20 hs. y festividades del Año Nuevo Chino a la calle Arribeños en el tramo comprendido entre Av. Juramento y Blanco Encalada.

La diferencia entre los tres proyecto no era sólo el nombre sino también el perímetro o superficie que abarcaba cada uno. Las calles Juramento y Arribeños figuraban en los tres proyectos y en esa intersección de calles se encuentra la Estación de Ferrocarril denominada Belgrano C.

Los tres fueron rechazados.

En el año 2006 “un grupo de comerciantes orientales con actividades en la calle Arribeños y Juramento del Barrio de Belgrano”, al menos así se presentaron, hicieron una nueva solicitud para la creación del Barrio Chino.

Esta solicitud fue desestimada por la Secretaría de Planeamiento, la que además rechazó considerar al sector como barrio chino porque, “… no correspondía a la verdadera estructura poblacional del barrio el que está compuesto en su inmensa mayoría por habitantes que nada tienen que ver con el supuesto origen oriental. Definió a este lugar como un lugar comercial de productos orientales desarrollado en dos cuadras y asimilable a otras zonas comerciales de la Ciudad” (Informe 0983/DGIUR/2006).

Cabe destacar que según el INDEC, en el censo del 2001, en Argentina había únicamente 4.184 ciudadanos chinos y 3.511 ciudadanos de Taiwán distribuidos en el territorio nacional.

Tampoco tuvieron éxito las gestiones realizadas desde Sede de la Comuna 13, para convertir en peatonal la calle Arribeños entre Juramento y Mendoza, dado que la Dirección de Tránsito lo consideraba inviable por el caos de tránsito que ocasionaría.

En el año 2006 ante una nueva solicitud de instalar un Arco Chino en Belgrano C el Departamento de Urbanismo lo rechaza haciendo referencia al informe de la DGIUR antes descripto. La noticia de esta instalación provocó un fuerte rechazo de los vecinos de Belgrano C que entendieron que se estaba transfigurando su centenario Barrio por una suerte de incompresibles manejos.

En 2007 la instalación del arco fue nuevamente rechazada por la Comisión de aceptación de Donaciones de Monumentos de la Legislatura Porteña.

En el 2008, una aún inexplicable y/o inexistente ONG denominada “Federación de Reunificación Pacífica de China en Argentina”, la cual no estaba siquiera inscripta como tal en la Inspección General de Justicia (IGJ), presenta una solicitud al Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, invocando actuar en representación de la “Comunidad China en la Argentina” diciendo que se haría cargo de la provisión y ejecución de la instalación de la (ahora) “Arcada” en el barrio chino, y que también se ocuparía de su mantenimiento.

Cabe destacar que en el Expediente 49.736/2008 se habla de “Arcada” y no de Arco Chino, el cual —como ya fue mencionado— fue varias veces rechazado.

Este documento fue firmado por Yuan Jian Ping quien luego fuera diputado por el Pro durante el período 2015/2019.

Esta solicitud ratifica que la “importación” del controvertido y conflictivo Arco Chino, ahora “Arcada”, no se hizo por vía diplomática como dijeran algunos medios, y pone en duda si fue o es un regalo de la República China a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) como se dijo en el discurso de su primera inauguración.

En este mismo período, el Defensor del Pueblo Alejandro Amor, presenta en la Legislatura Porteña un proyecto de Ley para el cambio del nombre de la calle Munich por el de China, desatendiendo los numerosos reclamos vecinales y de ONG’s al respecto a los que nunca les dio respuesta, agravando aún más el conflicto entre vecinos, ONG’s y Asociaciones Civiles versus el Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Y así fue que, los vecinos encolumnados en las ONG’s y Asociaciones Civiles extrapartidarias, concurrieron a las audiencias públicas de la Legislatura Porteña, rechazando el cambio de nombre de la calle Munich. Al final la Legislatura porteña rechazó el proyecto presentado por del Defensor del Pueblo.

En ésa misma época y sin dar descanso a los ciudadanos argentinos, se presentaron proyectos en la Legislatura para cambiar el centenario nombre de la Estación Belgrano C por Estación Barrio Chino o Estación Shanghai. Aunque quedó el cartel Estación Belgrano C, lo que antes era Barrancas de Belgrano ahora pasó a ser “Paseo Beijing”.

Los vecinos de Belgrano C, estaban desolados al ver lo que estaba pasando en su barrio que, además, durante la reconstrucción de la Estación de Tren Belgrano C, ésta fue despojada de toda su centenaria historia, patrimonio histórico, placas conmemorativas y recordatorias colocadas amorosamente por belgranenses y asociaciones civiles.

Placas y patrimonio histórico que nos contaban de las personas que allí trabajaron, que participaron del Barrio de Belgrano C y de la Estación de Tren; hablaban de inauguraciones, fechas patrias y hasta de actos heroicos como la placa conmemorativa que colocó el Centro Católico de Belgrano en el año 1929 en memoria del acto heroico de José Nicodemo Daniel Cenderezza, guardabarrera que salvó la vida de varios niños. Le quitaron a su estación de Belgrano C toda su identidad argentina-belgranense.

En el año 2008, Cristina Fernández de Kirchner conforma el Plan Estratégico Territorial (P.E.T.), concebido como el instrumento de planificación para guiar el despliegue de la inversión pública y privada y ordenar el territorio, en el cual queda reflejada la importancia estratégica de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Ese mismo año se sancionó la Ley 26,352/2008 mediante la cual se crearon las sociedades Administración de Infraestructura Ferroviaria Sociedad del Estado (ADIF SE) y la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOF SE).

Asimismo, Cristina Fernández de Kirchner propuso en uno de sus discursos la adopción del Plan de Acción Conjunta con la República Popular China y, cito textual, “… que esta asociación integral pasa a conformar la relación entre China y Argentina en una verdadera política de Estado”.

En 2009 Cristina Fernández de Kirchner firmó un acuerdo confidencial y secreto con la República Popular China mediante el cual hace entrega a China de la suma de 10.200 millones de dólares a cambio de 70.000 millones de Yuanes “y que sólo se dará a conocer su destino cuando se los utilice”.

Ese mismo año 2009, tuvo lugar la primera inauguración del controvertido Arco Chino / Arcada, con entrada por la calle Arribeños, y que según se dijo de manera confusa a través de medios de comunicación y algunos funcionarios, había sido traído desde China con el aporte y apoyo de la asociación de comerciantes del denominado “barrio chino”.

Esta primera inauguración se realizó con autoridades y funcionarios de ambos países, quienes ignoraron el conflicto existente para su instalación con las normativas argentinas y con las de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el año 2012, por Ley 1,382/12, se creó la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), con poder de Administración y Disposición de los Bienes del Estado.

En 2016, el Jefe de Gobierno de la CABA Horacio Rodríguez Larreta, hizo una segunda inauguración en la intersección de las calles Arribeños y Juramento y, para eludir cualquier incidente respecto a si es Arco o Arcada y por supuesto para no aludir al inexistente Barrio Chino, Rodriguez Larreta, “ el Alquimista”, inauguró “El entorno del barrio chino”.

En esta segunda inauguración participaron además del Jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Vicejefe Diego Santilli y el embajador de la República Popular de China, Yang Wanming.

En su discurso, Horacio Rodriguez Larreta, trató a este inexistente barrio chino, como un símbolo para la comunidad china y para que podamos disfrutar de su cultura”, frases que comenzaron a repetirse incluso en la licitación del Viaducto Mitre.

Con respecto a la comunidad china, así como en el censo del 2001 había 4.000 inmigrantes chinos, el censo del 2010, mostró que repartidos en el territorio Nacional había 8.929 inmigrantes chinos y 2.875 de Taiwán, lo que suma 11.804 originarios del país asiático.

La Ley Argentina respecto a la nacionalidad es Ius Solis, por lo que todos los hijos de inmigrantes nacidos en Argentina son ciudadanos argentinos.

La República Popular China considera que todo hijo de emigrante chino nacido en países con ley Ius Solis, son de  nacionalidad del país en el cual nació. Significa que China reconoce como argentinos a los hijos de chinos nacidos en nuestra tierra.

Ahora bien, ¿cómo es que se llega a los 120.000 integrantes de la comunidad china que dice el gobierno argentino o a los 180.000 integrantes que dicen en la embajada china?

Esta investigación no ha encontrado registros oficiales que avalen esta cifra, como tampoco algún registro que avale el aumento exponencial de la tasa de natalidad de la comunidad china-argentina.

Estas demostraciones hacia la R. P. China comenzaron a cristalizarse en forma contundente cuando se aprueba el nuevo Código Urbanístico para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

El Jefe de gobierno de la CABA junto con su Vicejefe Diego Santilli, desde los comienzos de su primera gestión, inició una carrera contra el tiempo para modificar el Código de Planeamiento Urbano Ley 449/2000, invocando la necesidad de unificar en un sólo código las modificaciones que se habían efectuado a lo largo de su vigencia. Modificaciones muchas efectuadas como “excepciones” por la DGIUR de manera discrecional, ya que no habían pasado por la Legislatura porteña.

Horacio Rodriguez Larreta, “el Alquimista”, estaba urgido por sancionar el nuevo código urbanístico por los convenios que ya había firmado con anterioridad a la sanción de esta ley y en los cuales se comprometía al redestino comercial de los viaductos.

(Expediente 2.892-J-2018: APRUÉBASE EL CONVENIO SUSCRIPTO ENTRE EL G.C.A.B.A Y LA AGENCIA DE ADMINISTRACIÓN DE BIENES DELESTADO PARA EL DESARROLLO DE LOS NUEVOS BAJO VIADUCTOS FERROVIARIOS.)

Y fue así que el Jefe de Gobierno junto al Vicejefe, convocaron a reuniones participativas con los vecinos de la CABA, con la excusa de conocer sus necesidades, preocupaciones y propuestas para la modificación del Código de Planeamiento Urbano

En noviembre de 2018, la Legislatura porteña sancionó un incomprensible Código Urbanístico bajo la Ley 6.099/18.

Los vecinos de la CABA que asistieron a las reuniones convocadas por H. R. Larreta y Diego Santilli, se vieron defraudados al no ver reflejadas en el código sus propuestas e inquietudes, y entendieron que la campaña de cambio de código fue únicamente para crear un nuevo Código Urbanístico con un apartado que antes no existía.

El nuevo Código Urbanístico crea un apartado bajo el número 3.17.2 denominado Bajo Viaductos Ferroviarios e incorpora a los Bajo Viaductos FFCC Mitre, FFCC San Martín y FFCC Belgrano S como un elemento urbanístico nuevo en la CABA.

En el 2019 la AABE licita los Bajo Viaductos mediante la cual, entre otras cosas, se concede en licitación por 30 años y con 5 años de gracia, los terrenos bajo viaductos a $ $ 60.- (sesenta pesos ) el m2. Y no es casualidad, desde el discurso de Néstor Kirchner, era la primera vez que se daba la “conjunción partidaria” de que Nación y Ciudad pertenecieran a la misma extracción partidaria.

La concesión fue otorgada al monotribustista Sang Hak Choe quien acreditaba tener ingresos de $ 30.000 (treinta mil pesos) mensuales y por no tener otro tipo de credenciales y/o acreditaciones comerciales, depositó en alguna repartición la suma US$ 200.000.- como garantía del cumplimiento.

Así fue que a través de la AABE, con ADIF SE y SOFSE, la Nación Argentina concedió las tierras de los Viaductos para su uso a $ 60.- el m2 para el destino que Sang Hak Choe logre habilitar ante la CABA.

Tanto Sang Hak Choe, como el que obtuvo el 2° puesto, presentaron proyectos que involucraban intereses chinos

Sang Hak Choe propone un “Centro de Exposición Permanente de la Industria de China” y el segundo proponía además un Centro Cultural Chino.

Lo cierto es que se gestionó desde la CABA y con la Legislatura porteña un “mega shopping” o un mega centro de exposición industrial, cultural y/o de operaciones administrativas comerciales permanente del país asiático de 4 km de extensión que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires.

Dada la gravedad de semejante propuesta que destruiría totalmente al medio ambiente, parques, clubes y plazas, reduciría dramáticamente los espacios verdes y generaría un impacto ambiental tremendo por la circulación y estacionamiento de autos, camiones de abastecimiento, ruidos, aumento exponencial de actividades y presión demográfica, afectando el área en no menos de un radio inferior a 5 km; ese mismo año 2019, la Asociación Civil Patrimonio de Belgrano, presentó un Recurso de Amparo ante la Justicia (Expte. N° 69.260/2019) al que se adhirieron ONG´s, vecinos y asociaciones civiles.

Actualmente sigue radicado en la Suprema Corte de Justicia a la espera del dictamen judicial.

Es importante destacar que hay una situación poco clara aún en la propia concesión y que no se sabe siquiera la verdadera magnitud de las tierras concedidas ya que los pliegos de la concesión se realizaron con trazados de líneas rojas sobre fotografías aéreas, sin mensura ni denominación catastral. Y es por eso que las superficies en cuestión varían a lo largo del pliego.

La concesión efectuada por la Agencia de Administración de los Bienes del Estado (AABE) en sintonía con ADIFSE y SOFSE, no cumple con ningún requisito de planimetría, cartografía, arquitectura, catastro ni mensura. Es más, la AABE hace mención a la palabra “croquis”.

Por ejemplo en este croquis de la concesión, pareciera que también licitaron parte de las canchas de tenis.

«Barrio Chino»
¿Chinatown? o ¿City China?

El monotributista Sang Hak Choe ganador de la licitación del Viaducto Mitre, no propone ni menciona un “Barrio Chino” como centro turístico cultural; Sang Hak Choe propone un “Centro de exposición permanente de la industria y tecnología China” y que incluye a la Estación de Belgrano C, y al sector mal denominado Barrio Chino.

Esta nueva versión de transfigurar a Belgrano C y a los 4 km del Viaducto Mitre en un centro de exposición permanente de la industria y tecnología china, pone en agenda quién/quiénes son los verdaderos beneficiados de este absurdo y lo que realmente implica.

Un Centro de Exposiciones y/o de Operaciones comerciales administrativas para un actor que tiene inversiones en Argentina en FFCC, hidrovía, minería, petróleo, gas, exploración espacial, energía nuclear, construcciones de presas hidroeléctricas, granos, alimentación, etc., y con quien además estamos endeudados, sería un muy buen gesto concederle una de las mejores tierras de la Ciudad de Buenos Aires incluyendo a uno de los históricos y más tradicionales barrios de la Ciudad de Buenos Aires y por qué no de la Argentina, como lo es el Barrio de Belgrano, con una población de clase media y clase media alta, con muy bajo índice de delito, perfectamente comunicado con los centros de poder, del Gobierno Nacional y de la CABA.

En vista al año 2023, que se vislumbra nuevamente la “conjunción partidaria” Nación-CABA, “El Alquimista”, Horacio Rodriguez Larreta, con la Jefe de la Comuna 13 Florencia Scavino en sintonía con el Comunero de la Comuna 13 Yuan Chi Cheng, han redoblado sus esfuerzos y han extendido toda suerte de cartelería, publicidad y simbología china hasta el corazón del histórico Barrio de Belgrano en la zona de la Iglesia la Redonda, Plaza Manuel Belgrano y ha incorporado en el vallado del Viaducto Mitre, carteles de 6 x 3 de color rojo con la leyenda Barrio Chino a lo largo de la Avda. Libertador hasta casi Olleros.

En los mapas de Google ya figura el Barrio de Belgrano como Barrio Chino, y parece no importarle ni a la Jefa de la Comuna 13 como así tampoco al Jefe de Gobierno, Defensorías varias, etc.

Pareciera que “El Alquimista”, al no poder concretar su imaginario barrio chino como barrio oficial de la CABA, ha decidido ir por más y ha redireccionado  sus políticas, ya no más hacia un imposible Chinatown, sino directamente hacia un barrio para intereses de un país extranjero: China.

 

* Licenciada en Geografía graduada en la Universidad Nacional de Cuyo. Presidente de la Asociación Civil Patrimonio de Belgrano. Especialista en Medio Ambiente y Urbanismo.

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LAS GUERRAS ASIMÉTRICAS DE SÉPTIMA GENERACIÓN EN IBEROAMÉRICA Y LA ARGENTINA.

Heriberto Justo Auel*

Imagen de PIRO4D en Pixabay

“Las guerras son como el camaleón”.

Carl von Clausewitz (1780-1831)[1]

 

Llegó a Iberoamérica la categoría “asimétrica-híbrida”[2] en su especie de “séptima generación”[3].

La Guerra Mundial en acto —la “Contraterrorista Global”— se da por iniciada —por los estrategas teóricos— el 11S01 a través de un hecho de macro-terrorismo, que bien puede considerarse como el paradigma de la “guerra asimétrica-híbrida” en curso: el ataque a las “Torres Gemelas”.

El General prusiano von Clausewitz —el más importante teórico de la guerra de Occidente— al señalar en su clásica obra “De la guerra” que este fenómeno sociopolítico era “como el camaleón”, nos dio una clarísima pauta de su permanente mutación, al ritmo que impone la evolución de la civilización humana, rescatando a su vez tres constantes constitutivas como necesarias y permanentes:

  1. la racionalidad en la decisión política,
  2. la creatividad en la decisión estratégica y
  3. la violencia intrínseca de sus componentes.

Cuando en su dinámica evolución la guerra alcanzó —recientemente— la etapa de la presente “asimetría-híbrida”, pueden señalarse —además— algunos principios que la distinguen[4]:

  1. Máximo empleo de la tecnología disponible.
  2. Flexibilidad en el plano táctico.
  3. Alta consideración del elemento humano y
  4. Lograr el apoyo de la opinión pública.

A su vez, estos principios exigen:

  1. Reorganización de las Instituciones Armadas del Estado.
  2. Flexibilización de las organizaciones de Inteligencia, en todos sus niveles.
  3. Actualización de la doctrina de guerra, del adiestramiento y de las organizaciones tácticas de las FFAA.

Con lo expresado podemos concluir que las guerras de la etapa de la “civilización del conocimiento” ya no serán como las de antes. Hay una nueva forma de hacer la guerra y una nueva forma de producir.

Llegamos así al momento en el que debemos conceptualizar a la “guerra asimétrica”, abarcar con amplitud la situación belígera en nuestra Iberoamérica y en particular la que corresponde a nuestra Argentina en absoluta indefensión, desarmada espiritual y físicamente por ignorancia, torpeza y decisión de los elementos revolucionarios neocastristas infiltrados en el poder político, desde 1983[5].

A partir de fines del siglo XX interactúan, promoviendo la transformación de la guerra, las siguientes innovaciones[6]:

  1. las nuevas tecnologías de la comunicación,
  2. la satelización,
  3. la informatización de las tecnologías,
  4. la miniaturización,
  5. el incremento de la letalidad, furtividad y eficacia de los sistemas de armas,
  6. la emergencia de redes de conflictos,
  7. la relativa desaparición de las fronteras geográficas, de las cívico/militares y de la paz/guerra.

La “asimetría” de mayor significación se observa en la confrontación de los Estados con ONG privadas y complejas, compuestas por elementos de carácter religioso fundamentalista, mafias, revolucionarios ideológicos, intereses financieros, etc., que varían en su composición según las regiones, pero que interactúan globalmente.

Necesariamente —luego de la implosión de la URSS— surgieron nuevas estrategias que sirven al débil frente al fuerte, en un ámbito “irrestricto” [7]. En ellas el factor tiempo se revaloriza en detrimento del espacio estratégico, que se difumina. En el tiempo, el más débil busca su oportunidad.

Ya no veremos a la caballería de Murat persiguiendo como un rayo al enemigo vencido por Napoleón en el campo de batalla o a Guderian, creando la “ruptura” para lanzar la “blitzkrieg” sobre la profundidad con los “Panzer” y los “Stukas” o al Grl Schwarzkopf, paralizando las estructuras de comando y logística iraquíes con misiles de crucero, antes del lanzamiento de la fase terrestre de la campaña. Como se observa en los casos citados, el más lúcido y fuerte, aceleraba la victoria.

Ahora, en la “asimetría-híbrida”, el Estado fuerte tendrá que “Pensar la Política” capaz de “Pensar a la Guerra”, frente a las ONGs débiles que conducirán su “tiempo”.

El modelo para seguir —por el débil— es el de Mao —inspirado en Sun Tzu— cuyo hallazgo estratégico fue ralentizar las operaciones frente al Estado chino cuando inició la “Larga Marcha”. También lo hizo el Cnl Güemes en la “guerra gaucha” o el Cnl Julio A. Roca en los meses previos a la victoria singular de Santa Rosa[8], ambos desde un Estado débil. Estos conductores buscaron en el “tiempo” la variable que les permitió transformar su debilidad en fortaleza.

Raymond Aron[9] sintetizó estos conceptos diciendo: “Los guerrilleros ganan la guerra si no la pierden y quienes luchan contra ellos la pierden, si no la ganan”. Excelente reflexión para los argentinos de hoy, si se interesaran por su seguridad y su futuro.

Estas partes operan con “tiempos” diferentes. La asimetría del fuerte radica en su velocidad y la del débil en su capacidad para disminuir el “ritmo” de las operaciones. En una extrema síntesis: la “asimetría-híbrida” es la que niega la ventaja que tiene el oponente.

El débil “no tiene plazos”.

El proceso revolucionario castro-comunista en Iberoamérica lleva sesenta años continuados y en la Argentina cursa su Quinta Campaña[10]. La “asimetría” fue conducida hasta hoy con éxito por los estrategas de La Habana, que demostraron y demuestran una adaptación ágil ante la acelerada evolución geopolítica internacional y propia.

El 29 de julio de 2019 —en su “XXV Encuentro”— en Caracas, el Foro de San Pablo (FSP) lanzó la actual “contraofensiva revolucionaria” para recuperar los gobiernos perdidos en los últimos años en el subcontinente. En su ejecución —sobre la Cordillera Andina— se observan con claridad los principios de la categoría de “guerra asimétrica”, encuadrando a las flexibles operaciones de “séptima generación”.

En los dos años transcurridos, el FSP tuvo dos intentos fallidos de insurgencia y un gran éxito en Chile. En estos días conduce un empeñamiento de sedición dramático en Colombia. Mientras tanto, en Buenos Aires la oposición sigue hablando de populismo y de inflación, mientras el gobierno explota a la pandemia para quitarse el antifaz… y asegurar su permanencia en el poder, lograr el “partido único” y una nueva Constitución. Ella asegura así su absolución judicial, “pues la Historia ya la absolvió”. 

La “asimetría bélica”, consecuencia de la expansión del espectro de la guerra.

Los lanzamientos nucleares en Japón en 1945 expandieron el espectro del conflicto. En un extremo se localizó la hecatombe y en el otro, el terrorismo. En 1947 la “Doctrina Truman” inicia la “Guerra Fría” que aplicó el “Corolario Spykman” —es decir la “Contención” de la URSS— con el “Shatterbelt” sobre el “Rimland”, conformado por bases aéreas y navales.

En los años 1950/53 —sobre el extremo Este del Rimland— se dio la “Guerra de Corea” —el primer chispazo de la Guerra Fría— desarrollándose de modo convencional. Dos años después —sobre el centro del Rimland— ocurrió la “Guerra de Vietnam” o “Segunda Guerra de Indochina”, entre 1955 y 1975. Fue el segundo chispazo de la Guerra Fría y su larga duración —veinte años— nos dice que el actor más débil impuso su estrategia “sin plazos”.

El cursor bélico se desplazó hacia el extremo opuesto al de los arsenales QBN. Los vietnamitas Ho Chi Minh (1890-1969) y el Grl Giap (1911-2013) derrotaron a una superpotencia nuclear con menos recursos tecnológicos, menor equipamiento y menores efectivos regulares. El vencedor describió a esta victoria con la metáfora de la lucha del tigre y el elefante: “con una estrategia adecuada del tigre, el elefante puede morir desangrado”.

Ho adaptó la doctrina Mao que expresaba: “el insurgente es el pez que nada en el océano de la gente”, siguiendo las siguientes fases:

  • Fase política: obtención de apoyos locales —“entrismo”—.
  • Expansión de la fase 1: desgaste de la gobernabilidad —“insurgencia”—.
  • Ofensiva revolucionaria abierta, con las fuerzas suficientes para lograr la victoria. —“sedición—.

¿Se han cumplido algunas de estas fases en los últimos sesenta años de castro-comunismo en Iberoamérica? Entendemos que se han cumplido sobradamente las dos primeras, en especial los años transitados por la etapa 2) en la que se ha logrado controlar a un sector —¿un 25%?— de la población. La fase 3), está en sus preliminares.

La “revolución” no pretende el control del espacio geográfico, extemporáneamente. Su resiliente objetivo es el de “ganar las mentes y corazones” de una masa crítica de la población, además de cierto apoyo externo.

La retirada de Saigón de los EE.UU. produjo un punto de inflexión en Occidente. Los EE.UU. no se habían adaptado en oportunidad. Ello impulsó la teorización de las “guerras asimétricas”. El nuevo conflicto violento salía de los teatros de operaciones militares y se posaba sobre las ciudades.

La guerra se hacía irregular, apelaba a la voluntad de los actores y la peor derrota que se somatizaba era la psicológica. Desde el punto de vista estratégico la opinión pública, los medios que la manipulan y la mente de ambos contendientes se habían convertido en la arena de la batalla.

Las FFAA de la era pos-heroica —que operarían en ambiente “asimétrico”— debían transformarse en todas sus capacidades. Consecuentemente se inició en los ´90 la “Reforma de los Asuntos Militares (RAM)” y seguidamente la “Reforma Integral (RI)”, que quedó abierta.

Contemporáneamente, la Argentina —en su doble posguerra— y luego de la Guerra del Atlántico Sur (1982), estaba en óptimas condiciones para tomar el mismo rumbo, pues había acumulado una experiencia homóloga a la estadounidense. Pero aquí el enemigo comunista había avanzado sensiblemente en el “entrismo” correspondiente a la fase 2) y los efectos de la derrota convencional en el Atlántico Sur, hizo el resto.

Las reformas no se hicieron y, contrariamente, se inició un proceso de demolición de la Seguridad Nacional para llegar al nivel de desastre que ostentamos en 2021, que nos hace vislumbrar la apertura de la fase 3). Cuando en los ´80 los mandos medios de las FFAA reaccionaron para intentar salvar a sus Instituciones, cierta prensa lo observó como un “golpe de Estado” y la población rechazó el intento, mayoritariamente. La fase 2) ya estaba lanzada.

Aún hoy, cuando en la CABA hay que elegir quién encabece la lista de Diputados de “Cambiemos” en las elecciones de medio tiempo, se busca el perfil del “ni” —del progre— que no aleje al electorado “moderado” [11], entendiendo por tal al que relativiza o niega a la amenaza y al riesgo estratégico, presente desde hace sesenta años. La fase 2) ya ha madurado.

Ese electorado “moderado” y sus dirigentes “light”, se perciben derrotados antes de luchar. “Mejor rojos que muertos”. Son quienes desprecian al “mérito”, al “esfuerzo” y consideran al “héroe” como un psicópata que no elige su derecho a “ser feliz”. Conciben que los deberes les sean ajenos y, sabiendo que es un dato falso, afirman —por Ley— que hubo treinta mil “desaparecidos”. Estas “tibias palomas” ¿ante quienes se “moderan” y por qué adoptan una máxima “prudencia”? …

Para tomar el pulso actual del proceso de las “Guerras Asimétricas de Séptima Generación” en Iberoamérica y en la Argentina, transcribiremos a continuación tres párrafos de la larga “Resolución del Grupo de Trabajo” del FSP[12] del 1º de junio de 2021:

  • Resolución: Reitera su respaldo a los gobiernos revolucionarios, progresistas, populares y de izquierda de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, México y Argentina, por el verdadero compromiso con sus pueblos y los del mundo”.
  • Reconocimiento: Reconoce los esfuerzos del gobierno argentino encabezado por el presidente Alberto Fernández, en la búsqueda por revertir las consecuencias de la implantación de políticas neoliberales, que tanto daño causaron a su nación”.
  • Proposición: Desarrollar una campaña mediática en respaldo de la lucha que libra el movimiento social, popular y político de izquierda colombiano, contra la implantación de políticas neoliberales y por el cese de las masacres a líderes sociales y excombatientes”.
El pensamiento militar chino y el poder imperial emergente en Beijíng.

En los últimos ensayos publicados por el IEEBA se ha tratado acerca de la expansión geopolítica china sobre la “anilla externa” —dentro de la que se sitúa nuestra Iberoamérica[13] [14] [15]—. Por esa razón consideramos que es importante conocer —aunque fuere superficialmente— al pensamiento militar chino, toda vez que su presencia en la región es cada vez mayor. Ello origina una natural confrontación de poder con la superpotencia regional americana, que nos afecta de modo directo. Colisionan dos culturas y está en disputa la hegemonía mundial.

La “guerra mundial contraterrorista global” —que abarca a la actual “contraofensiva revolucionaria iberoamericana”— se incardina con el sordo conflicto por la hegemonía mundial entre EE.UU. y China, pugna que por ahora se mantiene en los andariveles económicos, financieros y comerciales, mientras Beijing consolida su alianza con la Rusia nuclear —“un matrimonio sin amor”— y continúa su carrera de armamentos, para nivelarla con la OTAN.

Decíamos en mayo de 2020 y en marzo y abril de 2021[16] [17] [18], describiendo la situación regional:

“Cuando citamos a las ‘amenazas o guerras híbridas/asimétricas’ estamos conceptualizando a una forma ambigua de choque entre actores estatales y no estatales, capaces de combinar acciones militares convencionales o no convencionales con otras, basadas en la desestabilización del enemigo mediante acciones complementarias, sin restricciones, con todos los instrumentos disponibles —diplomáticos, militares, económicos, sociales y de información— explotando las debilidades del opuesto, en todos sus aspectos.

Los chinos les llaman “guerras irrestrictas”: no hay límites. Normalmente su objetivo apunta a la dirección política contraria y a influenciar en la opinión pública propia, internacional y del enemigo. Sin duda su objetivo prioritario es la de influir sobre la voluntad social.

Las “guerras hibridas” son un natural derivado de las “guerras asimétricas”. Son un recurso del débil frente al fuerte. En 2006 las empleó el Hezbolá frente a Israel, en 2014 lo hizo el Dáesh, también Rusia en su intervención en Ucrania o China en la construcción de islas artificiales en el Mar de China Meridional, de modo que recientemente se popularizaron en el ámbito de la seguridad internacional.

Como las FFAA no tienen un rol principal en ellas, se crea una “zona gris”, que aumenta los niveles de confusión de nuestros dirigentes ideologizados o estratificados en el pasado.

Lanzada en Iberoamérica la contraofensiva terrorista-revolucionaria por el XXV Encuentro del FSP en 2019, la “amenaza asimétrica-hibrida” se ha encaminado en las modalidades de las “guerras de séptima generación”, como las ha bautizado en el año 2017 César Augusto Niño González —Máster en Seguridad y Defensa— en las que establece que: “el terrorismo sigue siendo la piedra angular del reordenamiento de la Seguridad Internacional y Nacional”.

Seis meses después del lanzamiento de la contraofensiva revolucionaria, en la que hubo fracasos y éxitos —Colombia, Ecuador, Perú, Chile— fuimos sorprendidos por la pandemia del coronavirus. La dirección estratégica revolucionaria, teniendo en cuenta las consecuencias de las cuarentenas, replanteó el plan original, flexibilizando objetivos y plazos. En nuestro país se aceleraron las acciones que conducen al total copamiento del Poder y China reactivó sus planes de inversión y contralor de las economías regionales que le permitan satisfacer sus necesidades de insumos”.

La milenaria cultura china, mientras busca su expansión por los “caminos de la seda” sobre Eurasia, se expande en África e Iberoamérica por vía económica-financiera y no deja de “asegurar” sus mercados e inversiones con tropas en África y “bases militares de control espacial y de comunicaciones” en Iberoamérica.

Su Política Exterior y de Defensa deben mantener un sutil equilibrio para retener el empleo de estrategias sectoriales “indirectas”  —todas, menos las de fuerza—. De ese modo, aún en “las zonas grises” no cruzará la “línea roja que se auto impone”. Su principal oponente occidental —EE.UU.— es a la vez su mejor socio comercial y financiero, ecuación que exige prudencia, firmeza y sapiencia.

Ello no le impide elaborar doctrinas de eventuales guerras frente a enemigos superiores, tal como la anunciada “guerra irrestricta”. Sus FFAA podrían nivelarse con las de EE.UU. recién dentro de dos o tres décadas. Hasta entonces, Beijing deberá mantenerse en la zona gris”, con acciones militares no bélicas”. Si las reglas jurídicas internacionales de la guerra entraran en conflicto con los intereses chinos, ellas serán dejadas de lado, sin mayor consideración.

Los “revolucionarios” argentinos —que practican el axioma que reza: “cuando peor, mejor”—, para demostrar el fracaso del capitalismo, tienden su mano hacia China para tomar su exitoso modelo “neocomunista”. Deberían tener en cuenta algunos reparos que XI antepone frente a la corrupción y a la ilegalidad y —además— a algunas consideraciones recientes de analistas internacionales, que pasamos a citar:

Investigadores de la Universidad Camilo José Cela de Madrid:

“El futuro del sistema internacional y de su liderazgo, vendrá dado por la forma en que se canalicen las tensiones presentes. Es decir, si el orden hegemónico admite una reforma que pueda acomodar el nuevo papel de China y de EE.UU. o si el enfrentamiento produce una ruptura. Esto abre la puerta a distintos caminos, entre los que se encuentra una hegemonía compartida, con una regionalización del orden mundial en la que ambas potencias se repartan zonas de influencia”.

Nuestro amigo Ricardo Auer expresó el 10 de junio pasado —en Infobae— estas conclusiones:

“El futuro nos ofrece tres escenarios:

1) Como China juega a la estrategia de alargar los tiempos necesarios para su consolidación, EE.UU. se vería obligado a definir pronto una estrategia de confrontación administrada, con alianzas globales que ralenticen la consolidación china.

2) Como las grietas profundas entre dos grandes suelen ser un negocio mutuo, para impedir la entrada de terceros, existe la posibilidad (baja, por ahora) que China y EE.UU. se pongan de acuerdo en administrar conjuntamente al mundo, repartiendo zonas de influencia, como ocurrió en la Guerra Fría con la URSS.

3) Que ambas potencias se degasten realmente entre sí y ofrezcan al mundo la oportunidad de un mayor equilibrio multipolar, beneficioso para todos los pueblos del mundo.”

Algunas consecuencias de la confrontación analizada por estos analistas son coincidentes. El pretendido salto —absolutorio— de Ella, a la órbita asiática, debería tener en cuenta lo señalado, pues dicho conflicto es prioritario para las decisiones que adopten las grandes potencias y para todos los alineamientos regionales derivados.

“Las guerras son como el camaleón” —decíamos en nuestro encabezamiento— y nuestra dirigencia política lo ignora, o simula hacerlo. Ya estamos encaminados hacia la tercera fase de la larga agresión revolucionaria que padecemos desde 1959, sin embargo no se la cita, no la ven. En Chile —octubre de 2019— y ahora en Colombia, la tercera fase —“sedición”— fue conducida por el FSP a través de centenares de cubanos, venezolanos y colombianos, específicamente adiestrados.

En la Argentina se da la paradoja irónica de que el tramo final de la segunda fase —insurgenciaestá conducida por el propio gobierno nacional movilizando diariamente a “sus” organizaciones sociales, con dineros públicos. Ella comanda la revolución local desde un mutismo atronador, establecida en el Instituto Patria y Tartufo, el mascarón contratado, simula gobernar destruyendo —a tiempo completo— lo que resta de la dignidad de los argentinos, desde una Casa Rosada vacía y desde un Estado fallido.

¿Se llegará en nuestra querida Patria a la tercera fase —sedición—?

El pueblo argentino sano —que es mayoría— tiene la palabra.

 

* Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del Ejército Uruguayo. Ha cursado las licenciaturas de Ciencias Políticas, de Administración, la licenciatura y el doctorado en Relaciones Internacionales. Se ha desempeñado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese de Fuego del Canal de Suez.

Se ha desempeñado como Profesor Titular de Polemología, Estrategia Contemporánea y Geopolítica, en Institutos Militares Superiores y en Universidades Públicas y Privadas. Ha sido conferencista invitado en el país y en el exterior. Ha publicado numerosos artículos sobre su especialidad y cinco libros acerca de la evolución de la situación internacional en la posguerra fría. Actualmente se desempeña como: Presidente del “Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires” (IEEBA), Presidente de la “Academia Argentina de Asuntos Internacionales” (AAAI) y Director del “Instituto de Polemología y Estrategia Contemporánea” (IPEC), de la Universidad Católica de la Plata (UCALP). Es miembro activo de la Asociación Argentina de Derecho Internacional y miembro Honorario del Instituto de Teoría del Estado.

 

Artículo publicado originalmente por el Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), https://ieeba.org

 

Referencias

[1] Carl von Clausewitz. “De la Guerra”. Princeton Univertsity Press, 1984.

[2] La guerra asimétrica es un conflicto violento en el que se constata una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre los recursos políticos, militares y mediáticos de los contendientes comprometidos, que los obliga a utilizar tácticas atípicas. En la guerra asimétrica no existe un frente determinado, ni acciones militares convencionales. Por el contrario, se basa en combinaciones de acciones políticas y militares, implicación de la población civil y otras operaciones similares. El concepto fue acuñado por William Lind en 1986. La guerra híbrida es el producto natural de la adaptación de la guerra irregular (a grandes rasgos contraria a los usos y costumbres de la guerra) y asimétrica (encaminada a explotar las vulnerabilidades de las fuerzas regulares) al mundo actual.

[3] En las Guerras de Séptima Generación —como las ha conceptualizado el Dr. Niño González— es el terrorismo quien funge como señuelo que exige repensar al viejo modelo de la Seguridad Nacional. Por más que se bombardeen y realicen operaciones militares contra grupos terroristas, el fenómeno será cada vez más difuso para las operaciones de seguridad convencionales y la tendencia es que cuando menos sujetos terroristas cometan los actos, el impacto y la espectacularidad aumentan y más aún cuando los medios sean menos regulares y más sorpresivos.

[4] C. Pintado Rodríguez. “De la Guerra Asimétrica”. Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), 19/05/2014, Documentos de Opinión 55, https://www.uma.es/foroparalapazenelmediterraneo/wp-content/uploads/2014/05/DIEEEO55-2014_GuerraAsimetrica_C.Pintado.pdf.

[5] H. J. Auel. “La Guerra Mundial Contraterrorista Global, ¿Híbrida…con derivación QBN? Abril de 2015, Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), https://ieeba.org.

[6] C. Pintado Rodríguez. Op. cit.

[7] Guerra Irrestricta: el término surge del libro “Guerra sin restricciones” de los coroneles chinos Qiao Liang y Wang Xiangsui, en febrero de 1999. Se trata de una obra teórica de profundo calado sobre las guerras asimétricas futuras, a gran escala. De manera muy resumida sus autores postulan la utilización de cualquier clase de lucha —sin tener en cuenta ninguna objeción ética— ante una potencia abrumadoramente superior en fuerza, tecnología o influencia diplomática.

[8] H. J. Auel. “Homenaje al Sr. Tte Grl. D. Julio Argentino Roca al cumplirse cien años de su fallecimiento”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), 18/10/2014, https://ieeba.org.

[9] R. Aron. “Pensar la Guerra”. Buenos Aires, 1987. Centro Naval, Instituto de Publicaciones Navales, Colección Estrategia, 361 págs.

[10] H. J. Auel. “La Amenaza Híbrida en la Quinta Campaña”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), julio de 2010, www.ieeba.org

[11] J. Mugica Díaz. “Los motivos por los que Horacio Rodríguez Larreta no quiere que Patricia Bullrich sea candidata en la CABA”. 09 Jun 21. Infobae Digital.

[12] Foro de San Pablo: Elemento Director Político-Estratégico del castro-comunismo creado en Jul 90 por Fidel Castro y Lula da Silva.

[13] H. J. Auel. “El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2021, https://ieeba.org.

[14] H. J. Auel. “Las Guerras Híbridas en el Ámbito de una Nueva Guerra Mundial”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), abril de 2021, https://ieeba.org.

[15] H. J. Auel. “La Geopolítica del Virus Chino”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2020, https://ieeba.org.

[16] H. J. Auel. “El encuadramiento geopolítico internacional de la actual situación estratégica argentina”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), marzo de 2021, https://ieeba.org.

[17] H. J. Auel. “Las Guerras Híbridas en el Ámbito de una Nueva Guerra Mundial”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), abril de 2021, https://ieeba.org.

[18] H. J. Auel. “La Geopolítica del Virus Chino”. Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires (IEEBA), mayo de 2020, https://ieeba.org.